En un corto pero intenso papel en el que un hombre espera a ser asesinado sin oponer resistencia alguna, Lancaster llenaba la pantalla de enigmas y tragedia. A partir del principio, tan inclasificable como inesperado de la película, el relato adaptado de Hemingway sería tomado por Siodmak imaginando y desarrollando una historia con un investigador que desvela a modo de flashbacks revelados por las personas a las que va interrogando, toda la historia salpicada de atracos, mafiosos, fatalistas personajes, engaños y desencuentros amorosos. Toda historia de cine negro tiene que tener la presencia de una "femme fatale" que aquí está interpretada por una Ava Gardner (la Venus hecha mujer), que atrae e hipnotiza al personaje de Lancaster, con su irresistible presencia. La escena en la que "El Sueco" ve por primera vez a Gardner, es totalmente reveladora de lo que es una mujer fatal que llevará por un camino de perdición a todo aquel que ponga sus ojos e intente cortejar a la Venus morena. Una historia que unos años más tarde sería reversionada por el director Don Siegel en "El Código del hampa (1964)", y que en sus inicios cinematográficos en Hollywood al igual que Robert Siodmak, los dos directores se introducirían en el género de terror (referente en el cine negro) con "El hijo de Drácula (1943)" en el caso de Siodmak y "La invasión de los ladrones de cuerpos (1956)" en la de Siegel. Para concluir, diré que fue una satisfacción visionar "Forajidos" y que tuve la oportunidad de compartir el entusiasmo y sabiduría cinéfila de un escritor experto en cine como es Mario Delgado, a través de este cine negro ejemplar.
Título original: The killers.
Director: Robert Siodmak.
Intérpretes: Burt Lancaster, Ava Gardner, Albert Dekker, Sam
Levene.
Escena:
Reseña escrita por Cristóbal Jiménez



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