ARTÍCULOS
Mostrando entradas con la etiqueta Joseph Calleia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Joseph Calleia. Mostrar todas las entradas
gilda
Escribir sobre una película de tal envergadura como Gilda es todo un reto para los que amamos el cine. Es también desde luego un placer , el tener la posibilidad de expresar esa pasión, e intentar, que como una enfermedad benévola, ésta pasión se contagie, y alcance a aquellas personas que no hayan , si se me permite la expresión, gozado con Gilda, o si lo han hecho que vuelvan a hacerlo de nuevo.

Gilda es, por mucho que trate de evitar el tópico, algo más que una grandísima película, y algunas de sus imágenes poseen tal capacidad de sugerencia, tanta fuerza e intensidad, que no puede olvidarse jamás. Hoy en pleno siglo XXI nos sigue asombrando el erotismo y la sensualidad de Rita Hayworth, que encarna a Gilda: huracán perturbador , mujer hechicera, perturbadora ylibre y decidida a obtener lo que quiere de de los hombres. 

Pero… ¿cuál es el secreto de Gilda?, ¿qué es lo que la hace tan especial, tan fascinante, porque sigue cautivando a los espectadores hoy en día?. Como ha sucedido con otras obras míticas del Hollywood clásico, los que llevaron a cabo esta película no pensaron, casi con seguridad en que estaban creando un mito. Como suele ocurrir, una serie de afortunados factores hicieron posible la película. 


gilda

En primer lugar una extraordinario guión en el que se entremezclan a la perfección cine negro, melodrama y toques de cine de espías. La historia escrita por E.A. Ellington, adaptada por Jo Eisinger y guionizada por Marion Parsonnet es de un atractivo irresistible: 

Cuando Johny Farrell (Glenn Ford) un jugador y buscavidas se ve envuelto en uno más de sus altercados relacionados con sus trampas de juego, es salvado por Ballin Mundson (George MacReady) el oscuro propietario de un casino y de algunos negocios sucios. Mundson contrata a Farrell para que dirija y controle su casino en Buenos Aires. Todo marcha razonablemente bien hasta que Mundson se casa con Gilda (Rita Hayworth) otra aventurera sin rumbo, que en el pasado fue la amante de Farrell… Los celos y las disputas entre ambos se harán cada vez más y más constantes. Al desaparecer Mundson todo parece que la relación entre Gilda y Johny va a consumarse, reviviendo las llamas de la pasión, pero todo se complica de nuevo. 

Los diálogos hacen avanzar a la película rápidamente y antes de darnos cuenta estamos ya instalados en esa atractiva y peligrosa sala de juego clandestina de Buenos Aires donde se canta, se baila, se ama y se odia. Dónde los negocios sucios conviven con una sensualidad y sexualidad disimulada de forma magistral a través de las insinuaciones, las metáforas, la ambigüedad y la ironía. 


gilda

En segundo lugar la acertada elección del director: Charles Vidor , el cual no destaca por aportar a sus obras un sello de auto, aunque si filmo interesantes películas como los musicales (Cover girl o Love Me or Leave Me ) sino que trata de filmar la historia de una forma lo más concreta posible, sin enfatizar el dramatismo ni alargando en exceso la duración de cada escena…el protagonismo es pues para los actores, que están todos realmente creíbles en todos sus papeles, aparte del trío protagonista hay que destacar a Joseph Calleia que interpreta al perspicaz y detective Maurice Obregon y a Steven Geray: contrapunto cómico de la historia que interpreta a Uncle Pio, un chistoso encargado del lavabo de los hombres. Tampoco se puede olvidar que Rita Hayworth era una gran bailarina. Los dos números que interpreta son magníficos, y aunque ella no canta ni "Amado mío" ni "Put The Blame On Mame" (ambas canciones escritas por Allan Roberts y Doris Fisher) sino Anita Ellis, ambas escenas, especialmente la segunda tiene que estar forzosamente en una antología de las escenas míticas de la Historia del Cine

Charles Vidor consigue una puesta en escena perfecta dónde lo que importa es cómo miran los actores, cómo hablan y cómo escuchan al que le da la replica. Con la colaboración de un magnífico director de fotografía como Rudolph Maté consigue otorgar a la película un aspecto sofisticado y elegante sin dejar de lado la precisión en los encuadres. Los primeros planos tienen una luz especial, deslumbrante, en ese sentido la presentación de Gilda no puede estar mejor filmada. Destaca también la movilidad de la cámara que recorre esa Sala de juego deslizándose casi sin que nos demos cuenta, sigue a los protagonistas y los atrapa en un espacio reducido, resaltando la tensión y el juego de mentiras y medias verdades que se establece entre ellos… En lo referente a la puesta en escena también me parece fundamental el vestuario de Rita Hayworth, obra de Jean Louis que hace que todos los trajes que se ponga en la película realcen su belleza, logrando una belleza hipnótica. 


gilda


En tercer lugar el protagonismo directo de las mujeres en la obra: la producción es de Virginia Van Up y el guión de Marion Parsonnet. Quizás por eso Gilda no sea una femme-fatale típica del cine negro, más bien es una mujer que busca sexo y cariño por igual, y que tropieza con dos hombres cuya moral torturada y sus intereses económicos hacen que sea ignorada por ellos, por eso por lo que quiere llamar a la atención y reclamar así lo que quiere. 

Inmortal e inolvidable obra maestra que refleja un momento histórico concreto: la posguerra que siguió al termino de la segunda guerra mundial y que dio paso a un mundo nuevo, a una nueva forma de entender las relaciones entre hombres y mujeres. En ese sentido el descaro y el atrevimiento de Gilda la convierten en una película cuya vigencia hoy es patente. Las discusiones entre parejas, las bofetadas entre Johny y Gilda ellos y ese poder de seducción que las mujeres ejercen sobre los hombres y que las convierten en auténticos seres dominadores en lo que se refiere al terreno amoroso es algo que está perfectamente plasmado y que hoy en día sigue siendo así… No dejéis de ver Gilda.


gilda

Director: Charles Vidor.

Intérpretes: Rita Hayworth, Glenn Ford, George Macready, Joseph Calleia, Steven Geray,


Trailer:


Reseña escrita por Juan Murillo Bodas

GILDA (1946). Odiarse es amarse sin medida.

gilda
Escribir sobre una película de tal envergadura como Gilda es todo un reto para los que amamos el cine. Es también desde luego un placer , el tener la posibilidad de expresar esa pasión, e intentar, que como una enfermedad benévola, ésta pasión se contagie, y alcance a aquellas personas que no hayan , si se me permite la expresión, gozado con Gilda, o si lo han hecho que vuelvan a hacerlo de nuevo.

Gilda es, por mucho que trate de evitar el tópico, algo más que una grandísima película, y algunas de sus imágenes poseen tal capacidad de sugerencia, tanta fuerza e intensidad, que no puede olvidarse jamás. Hoy en pleno siglo XXI nos sigue asombrando el erotismo y la sensualidad de Rita Hayworth, que encarna a Gilda: huracán perturbador , mujer hechicera, perturbadora ylibre y decidida a obtener lo que quiere de de los hombres. 

Pero… ¿cuál es el secreto de Gilda?, ¿qué es lo que la hace tan especial, tan fascinante, porque sigue cautivando a los espectadores hoy en día?. Como ha sucedido con otras obras míticas del Hollywood clásico, los que llevaron a cabo esta película no pensaron, casi con seguridad en que estaban creando un mito. Como suele ocurrir, una serie de afortunados factores hicieron posible la película. 


gilda

En primer lugar una extraordinario guión en el que se entremezclan a la perfección cine negro, melodrama y toques de cine de espías. La historia escrita por E.A. Ellington, adaptada por Jo Eisinger y guionizada por Marion Parsonnet es de un atractivo irresistible: 

Cuando Johny Farrell (Glenn Ford) un jugador y buscavidas se ve envuelto en uno más de sus altercados relacionados con sus trampas de juego, es salvado por Ballin Mundson (George MacReady) el oscuro propietario de un casino y de algunos negocios sucios. Mundson contrata a Farrell para que dirija y controle su casino en Buenos Aires. Todo marcha razonablemente bien hasta que Mundson se casa con Gilda (Rita Hayworth) otra aventurera sin rumbo, que en el pasado fue la amante de Farrell… Los celos y las disputas entre ambos se harán cada vez más y más constantes. Al desaparecer Mundson todo parece que la relación entre Gilda y Johny va a consumarse, reviviendo las llamas de la pasión, pero todo se complica de nuevo. 

Los diálogos hacen avanzar a la película rápidamente y antes de darnos cuenta estamos ya instalados en esa atractiva y peligrosa sala de juego clandestina de Buenos Aires donde se canta, se baila, se ama y se odia. Dónde los negocios sucios conviven con una sensualidad y sexualidad disimulada de forma magistral a través de las insinuaciones, las metáforas, la ambigüedad y la ironía. 


gilda

En segundo lugar la acertada elección del director: Charles Vidor , el cual no destaca por aportar a sus obras un sello de auto, aunque si filmo interesantes películas como los musicales (Cover girl o Love Me or Leave Me ) sino que trata de filmar la historia de una forma lo más concreta posible, sin enfatizar el dramatismo ni alargando en exceso la duración de cada escena…el protagonismo es pues para los actores, que están todos realmente creíbles en todos sus papeles, aparte del trío protagonista hay que destacar a Joseph Calleia que interpreta al perspicaz y detective Maurice Obregon y a Steven Geray: contrapunto cómico de la historia que interpreta a Uncle Pio, un chistoso encargado del lavabo de los hombres. Tampoco se puede olvidar que Rita Hayworth era una gran bailarina. Los dos números que interpreta son magníficos, y aunque ella no canta ni "Amado mío" ni "Put The Blame On Mame" (ambas canciones escritas por Allan Roberts y Doris Fisher) sino Anita Ellis, ambas escenas, especialmente la segunda tiene que estar forzosamente en una antología de las escenas míticas de la Historia del Cine

Charles Vidor consigue una puesta en escena perfecta dónde lo que importa es cómo miran los actores, cómo hablan y cómo escuchan al que le da la replica. Con la colaboración de un magnífico director de fotografía como Rudolph Maté consigue otorgar a la película un aspecto sofisticado y elegante sin dejar de lado la precisión en los encuadres. Los primeros planos tienen una luz especial, deslumbrante, en ese sentido la presentación de Gilda no puede estar mejor filmada. Destaca también la movilidad de la cámara que recorre esa Sala de juego deslizándose casi sin que nos demos cuenta, sigue a los protagonistas y los atrapa en un espacio reducido, resaltando la tensión y el juego de mentiras y medias verdades que se establece entre ellos… En lo referente a la puesta en escena también me parece fundamental el vestuario de Rita Hayworth, obra de Jean Louis que hace que todos los trajes que se ponga en la película realcen su belleza, logrando una belleza hipnótica. 


gilda


En tercer lugar el protagonismo directo de las mujeres en la obra: la producción es de Virginia Van Up y el guión de Marion Parsonnet. Quizás por eso Gilda no sea una femme-fatale típica del cine negro, más bien es una mujer que busca sexo y cariño por igual, y que tropieza con dos hombres cuya moral torturada y sus intereses económicos hacen que sea ignorada por ellos, por eso por lo que quiere llamar a la atención y reclamar así lo que quiere. 

Inmortal e inolvidable obra maestra que refleja un momento histórico concreto: la posguerra que siguió al termino de la segunda guerra mundial y que dio paso a un mundo nuevo, a una nueva forma de entender las relaciones entre hombres y mujeres. En ese sentido el descaro y el atrevimiento de Gilda la convierten en una película cuya vigencia hoy es patente. Las discusiones entre parejas, las bofetadas entre Johny y Gilda ellos y ese poder de seducción que las mujeres ejercen sobre los hombres y que las convierten en auténticos seres dominadores en lo que se refiere al terreno amoroso es algo que está perfectamente plasmado y que hoy en día sigue siendo así… No dejéis de ver Gilda.


gilda

Director: Charles Vidor.

Intérpretes: Rita Hayworth, Glenn Ford, George Macready, Joseph Calleia, Steven Geray,


Trailer:


Reseña escrita por Juan Murillo Bodas

el-libro-de-la-selva
La historia la conocemos todos, las aventuras del pequeño Mowgli, un niño pequeño que tras perderse en la selva se convertirá en objetivo del viejo y temido tigre Shere Khan, pero por suerte para él, será encontrado por una manada de lobos que lo acabarán criando y convirtiendo en un hijo suyo junto con los pequeños lobeznos. Con el tiempo el niño se hará mayor y se convertirá en el rey de la selva, el llamado "Niño lobo".

Basado en la famosa y gran obra de Rudyard Kipling ("El libro de las tierras Vírgenes") y un cuarto de siglo antes de que Disney la hiciera famosa , los geniales hermanos británicos de origen húngaro Korda (Zoltan en la dirección, Alexander en la producción y Vincent en el diseño de producción ) nos dejaron uno de los grandes clásicos olvidados del cine de aventuras, y que vuelta a ver por enésima vez mantiene intacta toda su magia.

Rodada en plena segunda guerra mundial, y como si de un cuento se tratara, la historia empieza mediante un flashback y con la voz en off ( genial por cierto el doblaje de esa época) de uno de los supervivientes de la historia ( curiosamente el "malo" de la película) que se dispone a contar a una turista a cambio de unas monedas la historia más mágica que haya podido ser contada. Nada más empezar ya se nos transporta a la belleza de la India y a su peligrosa selva ,con sus amenazas, sus misterios, sus tesoros, y sus bellos colores. Y como no, el conflicto permanente entre la aldea y la selva, entre el mundo salvaje y el supuestamente "civilizado".

el-libro-de-la-selva

La codicia y la avaricia del hombre harán sus estragos durante toda le película hasta llevarles a un duro y cruel final que nada tiene que ver con el edulcorado final de la factoría Disney; una maldad humana perfectamente contrarrestada por la bondad del niño lobo, poseedor de la pureza y la inocencia que le ha dado vivir con los animales de forma salvaje viviendo alejado de la civilización y desconocedor de la ambición y la mezquindad del hombre, una mezquindad que como siempre, nos hace temer lo que no comprendemos y por ese motivo querer aniquilarlo, y que finalmente nos muestra quienes son los auténticos salvajes.

Un cuento en toda regla con la magia del niño comunicándose con las bestias y con la naturaleza en todo su esplendor con todos los animales de la selva: el cruel y viejo tigre Shere Khan , el oso Baloo, la bella pantera Bagheera, la sigilosa y sabia Kaa,los elefantes,el chacal, las hienas, los monos que son los proscritos de la selva, el peligroso cocodrilo.

Mowgli (que significa rana) el pequeño salvaje que entiende el idioma de los animales de la jungla, tendrá que escoger entre su "hogar" natural y salvaje de la selva o su vida en la aldea junto a los suyos, pero debido a su falta de integración en la aldea y a raíz la crueldad y la avaricia humana decidirá ayudar a algunos de los suyos para finalmente decantarse por su vida salvaje con las bestias que le criaron, porque al fin y al cabo Mowgli pertenece a la selva.


el-libro-de-la-selva

El estilo que le imprime a la historia el realizador de otros de los grandes clásicos de aventuras estrenados pocos años antes como la maravillosa "Las cuatro plumas (1939)" y la mágica e inolvidable "El ladrón de Bagdag (1940)", porta el inconfundible sello del cineasta británico , con un guion que va in crescendo hasta su sorprendente final.

Apoyada en un maravilloso Technicolor (pocas veces he visto utilizar el Technicolor de forma más fascinante con la que lo hacen los hermanos Korda en muchas de sus producciones) que resalta con una belleza única los colores de la India y con un diseño de producción fascinante con sus majestuosos paisajes selváticos y sus asombrosos decorados de ensueño como la impresionante ciudad amurallada de los reyes y las estatuas de los dioses olvidados.

La historia además está acompañada aparte de con todos los sonidos salvajes de la jungla, bajo la magistral partitura musical del maestro Miklos Rozsa que dota al relato de la mejor melodía posible adentrándonos en la historia de la selva en tan sorprendente historia de forma única. Y con unos efectos especiales que a pesar de sus casi 70 años de antigüedad no se conservan mal del todo.

el-libro-de-la-selva

Escenas como la lucha en el agua con Shere Khan, el ataque del cocodrilo ( que aunque de cartón piedra posee un encanto especial) , la pequeña cueva de las joyas o el incendio final de la jungla son una belleza visual indescriptible, dignas del mejor cuento.  En el reparto destacar al entrañable y tan popular en la época actor indio Sabú ( por cierto descubierto por Robert Flaherty en Sabu-Toomai de los elefantes ) en su sempiterna caracterización de niño libre y salvaje , al que le acompaña el magnífico secundario Joseph Calleia en el papel de malo (y narrador) de la película.

Incluyendo la versión Disney varias han sido las versiones que se han hecho de ella, pero ninguna como el film de Korda. Ninguna con la magia y el encanto tan característico que los hermanos Korda nos dejaban como sello en cada una de sus películas.

En definitiva, una película con un encanto especial, poseedora de todos los elementos necesarios para convertirla en el clásico del género que es, y que a pesar de estar realmente olvidada me declaro un absoluto fan y aprovecho para reivindicarla como se merece, rescatarla del olvido y recomendarla a todos los amantes del género, del cine con mensaje, a aquellos que les guste la naturaleza, los animales y todos los materiales del que están hecho los cuentos.


el-libro-de-la-selva

Frase para recordar: "¿Habéis conocido a algún hombre que haya vencido a la naturaleza?"

Título original: The Jungle Book.

Director: Zoltan Korda.

Intérpretes: Sabu, Joseph Calleia, Patricia O’Rourke, Rosemary De Camp, John Qualen, Frank Puglia.

Trailer:


Reseña escrita por Francisco Mestanza Foyé

EL LIBRO DE LA SELVA (1942). Las aventuras del pequeño Mowgli.

el-libro-de-la-selva
La historia la conocemos todos, las aventuras del pequeño Mowgli, un niño pequeño que tras perderse en la selva se convertirá en objetivo del viejo y temido tigre Shere Khan, pero por suerte para él, será encontrado por una manada de lobos que lo acabarán criando y convirtiendo en un hijo suyo junto con los pequeños lobeznos. Con el tiempo el niño se hará mayor y se convertirá en el rey de la selva, el llamado "Niño lobo".

Basado en la famosa y gran obra de Rudyard Kipling ("El libro de las tierras Vírgenes") y un cuarto de siglo antes de que Disney la hiciera famosa , los geniales hermanos británicos de origen húngaro Korda (Zoltan en la dirección, Alexander en la producción y Vincent en el diseño de producción ) nos dejaron uno de los grandes clásicos olvidados del cine de aventuras, y que vuelta a ver por enésima vez mantiene intacta toda su magia.

Rodada en plena segunda guerra mundial, y como si de un cuento se tratara, la historia empieza mediante un flashback y con la voz en off ( genial por cierto el doblaje de esa época) de uno de los supervivientes de la historia ( curiosamente el "malo" de la película) que se dispone a contar a una turista a cambio de unas monedas la historia más mágica que haya podido ser contada. Nada más empezar ya se nos transporta a la belleza de la India y a su peligrosa selva ,con sus amenazas, sus misterios, sus tesoros, y sus bellos colores. Y como no, el conflicto permanente entre la aldea y la selva, entre el mundo salvaje y el supuestamente "civilizado".

el-libro-de-la-selva

La codicia y la avaricia del hombre harán sus estragos durante toda le película hasta llevarles a un duro y cruel final que nada tiene que ver con el edulcorado final de la factoría Disney; una maldad humana perfectamente contrarrestada por la bondad del niño lobo, poseedor de la pureza y la inocencia que le ha dado vivir con los animales de forma salvaje viviendo alejado de la civilización y desconocedor de la ambición y la mezquindad del hombre, una mezquindad que como siempre, nos hace temer lo que no comprendemos y por ese motivo querer aniquilarlo, y que finalmente nos muestra quienes son los auténticos salvajes.

Un cuento en toda regla con la magia del niño comunicándose con las bestias y con la naturaleza en todo su esplendor con todos los animales de la selva: el cruel y viejo tigre Shere Khan , el oso Baloo, la bella pantera Bagheera, la sigilosa y sabia Kaa,los elefantes,el chacal, las hienas, los monos que son los proscritos de la selva, el peligroso cocodrilo.

Mowgli (que significa rana) el pequeño salvaje que entiende el idioma de los animales de la jungla, tendrá que escoger entre su "hogar" natural y salvaje de la selva o su vida en la aldea junto a los suyos, pero debido a su falta de integración en la aldea y a raíz la crueldad y la avaricia humana decidirá ayudar a algunos de los suyos para finalmente decantarse por su vida salvaje con las bestias que le criaron, porque al fin y al cabo Mowgli pertenece a la selva.


el-libro-de-la-selva

El estilo que le imprime a la historia el realizador de otros de los grandes clásicos de aventuras estrenados pocos años antes como la maravillosa "Las cuatro plumas (1939)" y la mágica e inolvidable "El ladrón de Bagdag (1940)", porta el inconfundible sello del cineasta británico , con un guion que va in crescendo hasta su sorprendente final.

Apoyada en un maravilloso Technicolor (pocas veces he visto utilizar el Technicolor de forma más fascinante con la que lo hacen los hermanos Korda en muchas de sus producciones) que resalta con una belleza única los colores de la India y con un diseño de producción fascinante con sus majestuosos paisajes selváticos y sus asombrosos decorados de ensueño como la impresionante ciudad amurallada de los reyes y las estatuas de los dioses olvidados.

La historia además está acompañada aparte de con todos los sonidos salvajes de la jungla, bajo la magistral partitura musical del maestro Miklos Rozsa que dota al relato de la mejor melodía posible adentrándonos en la historia de la selva en tan sorprendente historia de forma única. Y con unos efectos especiales que a pesar de sus casi 70 años de antigüedad no se conservan mal del todo.

el-libro-de-la-selva

Escenas como la lucha en el agua con Shere Khan, el ataque del cocodrilo ( que aunque de cartón piedra posee un encanto especial) , la pequeña cueva de las joyas o el incendio final de la jungla son una belleza visual indescriptible, dignas del mejor cuento.  En el reparto destacar al entrañable y tan popular en la época actor indio Sabú ( por cierto descubierto por Robert Flaherty en Sabu-Toomai de los elefantes ) en su sempiterna caracterización de niño libre y salvaje , al que le acompaña el magnífico secundario Joseph Calleia en el papel de malo (y narrador) de la película.

Incluyendo la versión Disney varias han sido las versiones que se han hecho de ella, pero ninguna como el film de Korda. Ninguna con la magia y el encanto tan característico que los hermanos Korda nos dejaban como sello en cada una de sus películas.

En definitiva, una película con un encanto especial, poseedora de todos los elementos necesarios para convertirla en el clásico del género que es, y que a pesar de estar realmente olvidada me declaro un absoluto fan y aprovecho para reivindicarla como se merece, rescatarla del olvido y recomendarla a todos los amantes del género, del cine con mensaje, a aquellos que les guste la naturaleza, los animales y todos los materiales del que están hecho los cuentos.


el-libro-de-la-selva

Frase para recordar: "¿Habéis conocido a algún hombre que haya vencido a la naturaleza?"

Título original: The Jungle Book.

Director: Zoltan Korda.

Intérpretes: Sabu, Joseph Calleia, Patricia O’Rourke, Rosemary De Camp, John Qualen, Frank Puglia.

Trailer:


Reseña escrita por Francisco Mestanza Foyé

NOS MENCIONAN EN ANTENA 3

FINALISTAS EN LOS PREMIOS 20BLOGS 2.015

FINALISTAS EN LOS PREMIOS 20BLOGS 2.014

FINALISTAS EN LOS PREMIOS BITÁCORAS 2.012

SÍGUENOS EN FEEDLY

follow us in feedly

AVISO LEGAL

Licencia Creative Commons
Las mejores películas de la historia del cine por Jesús Fariña se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.
back to top