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nunca-digas-nunca-jamás
"Nunca digas nunca jamás" es el título que eligieron los productores de la película de la que hablaré a continuación. Haciendo una irónica referencia al desacertado comentario que dijo Sean Connery después de terminar su sexta colaboración en la saga Bond ("Diamantes para la eternidad (1971)"), 12 años atrás de interpretar de nuevo al espía británico para su séptimo Bond, Connery se negaba en rotundo a meterse de nuevo en el esmoquin de 007, alegando: -Nunca más volveré a hacerlo-. Pero, lo que son las cosas, un jugoso cheque puede cambiarlo todo.

El caso es que no hay nada que una cuantiosa oferta económica no pueda cambiar, así que Connery volvió. Sin el consentimiento de los productores oficiales de la saga del espía británico, y aprovechándose de la única película de la franquicia de la que no tenían atados los derechos cinematográficos, se utilizó la película "Thunderball (1965)" para crear el guión de "Nunca digas nunca jamás" a modo de remake con el mismo protagonista.

La película presenta a un 007 maduro al que obligan a ir a una residencia de rehabilitación para depurar su cuerpo, y en la que casualmente Bond descubre una trama que amenaza con poner en peligro la seguridad internacional, mediante el robo de la organización terrorista Espectra de unos misiles nucleares.


nunca-digas-nunca-jamás

El cebo para sustraer los misiles es aquí un oficial del ejército corrompido (Gavan O'Herlihy) y mediatizado por la amenaza de la vida de su hermana Dominó (una bellísima y escultural Kim Basinger), encontrándose ésta secuestrada sin saberlo por un magnate depravado miembro de Espectra al que da vida un despreciable y desequilibrado cerebro del crimen (Klaus Maria Brandauer).

James Bond deberá intervenir para evitar el chantaje impuesto a las naciones unidas con la amenaza nuclear ideada por el número 1 de la organización terrorista (Max Von Sydown).

Irvin Kershner después de convertir al "Imperio contraataca (1980)" en la mejor película de la saga Starwars se introdujo en el universo "Bondiano", a través de una película de acción y aventuras muy del estilo de los 80, metiendo de nuevo a un Sean Connery como el espía más famoso de la historia del cine, con en esta ocasión 53 años. Con un nivel de eficiencia casi intacto y compensado con unos gadgets geniales (supermoto, reloj láser, mochila voladora y una pluma explosiva) Connery aprovecha su sex- appeal maduro repleto de afrodisíacos tan irresistibles como los huevos de codorniz, el caviar iraní y el sabroso foie gras para cortejar a una enfermera, antes de fijar su atención en la libidinosa villana icónica Barbara Carrera (Fátima Bras), que se convierte en mi villana favorita de la saga con sus sádicas y alocadas maneras, que posiblemente fueron todo un referente para la interpretación de Famke Janssen en "Goldeneye".


nunca-digas-nunca-jamás

"Nunca digas nunca jamás" es un film ochentero de recursos que disparan la acción con aceleradas persecuciones, fuegos de artificio, efectos especiales de la época y espectaculares secuencias de pólvora  al servicio de Sean Connery. El film plantó cara en un duelo con el Bond Oficial de aquella época: Roger Moore (el Bond más mordaz) y que sentó a mi juicio un precedente para la presente interpretación de Connery como su agente secreto al servicio de su majestad en esta película, ironizando "un poco" su Bond."Nunca digas nunca jamás" compitió en taquilla con el film "Octopussy" en el año 1983. Connery perdió en la taquilla pero con talante y buen gusto dado que "Nunca digas nunca jamás" es una excelente propuesta de acción del sello 007 con licencia, entre otras cosas, para acabar con un bestia esbirro que intenta matarle en la residencia, exterminar a la mejor villana de toda la saga (Carrera), destruir los planes de Espectra, salvar al mundo "otra vez" y ligarse a su avanzada edad a una maravillosa e irresistible Kim Basinger. Espectáculo del último Bond de Sean.

nunca-digas-nunca-jamás


Título original: Never Say Never Again.

Director: Irvin Kershner.

Intérpretes: Sean Connery, Klaus Maria Brandauer, Kim Basinger, Max von Sydow, Edward Fox, Barbara Carrera, Alec McCowen.

Trailer:


Escena:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

NUNCA DIGAS NUNCA JAMÁS (1983). El último James Bond de Sean Connery.

nunca-digas-nunca-jamás
"Nunca digas nunca jamás" es el título que eligieron los productores de la película de la que hablaré a continuación. Haciendo una irónica referencia al desacertado comentario que dijo Sean Connery después de terminar su sexta colaboración en la saga Bond ("Diamantes para la eternidad (1971)"), 12 años atrás de interpretar de nuevo al espía británico para su séptimo Bond, Connery se negaba en rotundo a meterse de nuevo en el esmoquin de 007, alegando: -Nunca más volveré a hacerlo-. Pero, lo que son las cosas, un jugoso cheque puede cambiarlo todo.

El caso es que no hay nada que una cuantiosa oferta económica no pueda cambiar, así que Connery volvió. Sin el consentimiento de los productores oficiales de la saga del espía británico, y aprovechándose de la única película de la franquicia de la que no tenían atados los derechos cinematográficos, se utilizó la película "Thunderball (1965)" para crear el guión de "Nunca digas nunca jamás" a modo de remake con el mismo protagonista.

La película presenta a un 007 maduro al que obligan a ir a una residencia de rehabilitación para depurar su cuerpo, y en la que casualmente Bond descubre una trama que amenaza con poner en peligro la seguridad internacional, mediante el robo de la organización terrorista Espectra de unos misiles nucleares.


nunca-digas-nunca-jamás

El cebo para sustraer los misiles es aquí un oficial del ejército corrompido (Gavan O'Herlihy) y mediatizado por la amenaza de la vida de su hermana Dominó (una bellísima y escultural Kim Basinger), encontrándose ésta secuestrada sin saberlo por un magnate depravado miembro de Espectra al que da vida un despreciable y desequilibrado cerebro del crimen (Klaus Maria Brandauer).

James Bond deberá intervenir para evitar el chantaje impuesto a las naciones unidas con la amenaza nuclear ideada por el número 1 de la organización terrorista (Max Von Sydown).

Irvin Kershner después de convertir al "Imperio contraataca (1980)" en la mejor película de la saga Starwars se introdujo en el universo "Bondiano", a través de una película de acción y aventuras muy del estilo de los 80, metiendo de nuevo a un Sean Connery como el espía más famoso de la historia del cine, con en esta ocasión 53 años. Con un nivel de eficiencia casi intacto y compensado con unos gadgets geniales (supermoto, reloj láser, mochila voladora y una pluma explosiva) Connery aprovecha su sex- appeal maduro repleto de afrodisíacos tan irresistibles como los huevos de codorniz, el caviar iraní y el sabroso foie gras para cortejar a una enfermera, antes de fijar su atención en la libidinosa villana icónica Barbara Carrera (Fátima Bras), que se convierte en mi villana favorita de la saga con sus sádicas y alocadas maneras, que posiblemente fueron todo un referente para la interpretación de Famke Janssen en "Goldeneye".


nunca-digas-nunca-jamás

"Nunca digas nunca jamás" es un film ochentero de recursos que disparan la acción con aceleradas persecuciones, fuegos de artificio, efectos especiales de la época y espectaculares secuencias de pólvora  al servicio de Sean Connery. El film plantó cara en un duelo con el Bond Oficial de aquella época: Roger Moore (el Bond más mordaz) y que sentó a mi juicio un precedente para la presente interpretación de Connery como su agente secreto al servicio de su majestad en esta película, ironizando "un poco" su Bond."Nunca digas nunca jamás" compitió en taquilla con el film "Octopussy" en el año 1983. Connery perdió en la taquilla pero con talante y buen gusto dado que "Nunca digas nunca jamás" es una excelente propuesta de acción del sello 007 con licencia, entre otras cosas, para acabar con un bestia esbirro que intenta matarle en la residencia, exterminar a la mejor villana de toda la saga (Carrera), destruir los planes de Espectra, salvar al mundo "otra vez" y ligarse a su avanzada edad a una maravillosa e irresistible Kim Basinger. Espectáculo del último Bond de Sean.

nunca-digas-nunca-jamás


Título original: Never Say Never Again.

Director: Irvin Kershner.

Intérpretes: Sean Connery, Klaus Maria Brandauer, Kim Basinger, Max von Sydow, Edward Fox, Barbara Carrera, Alec McCowen.

Trailer:


Escena:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

gandhi
El relato arranca con la muerte y las exequias de estado del Mahatma Gandhi en Nueva Deli, acaecida el 30 de enero de 1948, al ser asesinado por un fanático indio. Y, a continuación, cuenta la vida del líder de la independencia de su país.

Mohandas Kharamchand Gandhi había nacido en Porbandar (India), en 1869. Enviado por su familia a Inglaterra para estudiar leyes, se había doctorado en Derecho a los 24 años. Trasladado a Sudáfrica, en 1893, como asesor jurídico de una compañía india, se le despierta su vocación pacifista, como defensor de la dignidad humana y de los derechos de su pueblo. Primero, se enfrentará con el Gobierno colonial de África del Sur, debido a la política racista aplicada a un núcleo importante de inmigrados indios. Después se ve empujado a mayores reivindicaciones sociales hasta convertirse en líder de la resistencia pasiva.

Ya con fama internacional, Gandhi regresaría a su país en 1915, y desarrollaría la doctrina de la no-violencia: la renuncia total a cualquier procedimiento violento, de lucha armada, la desobediencia cívica a las leyes injustas, el espíritu de sacrificio, que incluye la huelga de hambre, y el diálogo constante. En la India empezó una campaña no violenta contra el colonizador inglés, que le llevó a la cárcel, y también contra la corrupción de la sociedad hindú, es decir, contra aquellos poderosos que constituían como casta otro grupo explotador de la gente sencilla. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, se opuso a la partición del país en dos estados (India y Pakistán) , pero el partido del congreso y los futuros dirigentes de Pakistán aceptaron las propuestas británicas.

gandhi

Se trata, pues, de una impresionante película que reconstituye una época clave de la Historia Contemporánea: la descolonización de Asia, centrada en la independencia de la India. A caballo entre el film biográfico y la cinta histórica, es, ante todo, un documento épico acerca de la autodeterminación nacional de un pueblo y la gestación de su líder.

Con secuencias muy logradas en la reconstitución histórica de una época, como los primeros discursos de Gandhi o la carga de Amristar, junto a la idónea reproducción ambiental y creación de tipos, así como la utilización de escenarios naturales del país indio, llenos de luminosidad, la película cuenta con un sólido guión de John Briley, correcto y medido que sabe combinar la espectacularidad con el intimismo propio del humilde protagonista.

gandhi

Richard Attenborough, no cae en la peligrosa pretenciosidad ideológico-política, ni en profundidades filosóficas, al tiempo que evita ciertos aspectos del Mahatma, como el sincretismo religioso, en su ánimo de destacar solo la postura humanitaria y aportación al mundo de ayer y hoy, de mostrar a la persona y no al personaje, un viaje interior a través de su doctrina de uno de los hombres más representativos del siglo XX. Por eso el director escoge ciertos episodios de su vida que muestran mejor su ideología, su personalidad y sus pensamientos. Mahatma "alma grande", como lo llamó el poeta Tagore, respondía a las situaciones con largos ayunos, retiros prolongados y artículos políticos que constituían la biblia de las gentes sencillas. No en vano la película se inicia con una voz en off que dice: 

"Ninguna vida humana se puede abarcar en una sola narración; es imposible designar a cada año el peso que le corresponde, cada persona que contribuyó a moldear su vida. Sí podemos, en cambio, procurar que el espíritu sea fiel a la historia para encontrar el corazón del hombre."

gandhi

Hacía veinte años que sir Richard Attenborough, interesado por los temas históricos tenía mente realizar esta obra político-humanitaria de Gandhi. Ya en 1963, recibió la aprobación personal de Nerhru (Presidente del Congreso Nacional Indio). Así, encargó que le escribieran cinco guiones diferentes para seleccionar después al premiado de John Briley. Parece ser que en un principio, Attenborough no quería hacerse cargo él mismo de la dirección; la encargó a Fred Zinnemann, quien había ganado un Oscar por "De aquí a la eternidad (1953)" pero no llegaron a un acuerdo. David Lean también le falló y actores de la talla de Alec Guinness, Dirk Bogarde, Albert Finney no aceptaron interpretar al Mahatma. Así que contrataron a un desconocido, a un actor teatral, Ben Kingsley, un inglés de origen indio, (su verdadero nombre es Krishma Bhanji) un shakesperiano de 37 años, que tenía una dilatada experiencia en las tablas londinenses y quien lo incorpora de una manera asombrosa, preparándose concienzudamente su personaje; quien hubo de adelgazar notablemente y marchó a vivir durante un mes en la India; practicaba dos horas diarias de yoga e incluso aprendió a hilar algodón.

En la década de los 80 se iniciaba la era Thatcher, con el problema de los atentados del IRA y la Guerra de las Malvinas en 1982, año de realización de Gandhi. Galardonada con ocho estatuillas doradas, en el reparto de esta superproducción también se encuentran Candice Bergen, Edward Fox, Trevor Howard, John Mills o Martin Sheen, quien donó sus honorarios a la comunidad de la madre Teresa de Calcuta.

gandhi

Director: Richard Attenborough.

Intérpretes: Ben Kingsley, Roshan Seth, Martin Sheen, Ian Charleson, Edward Fox, Candice Bergen, Saeed Jaffrey, Amrish Puri, Athol Fugard, Alyque Padamsee.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

GANDHI (1982). El biopic de Richard Attenborough.

gandhi
El relato arranca con la muerte y las exequias de estado del Mahatma Gandhi en Nueva Deli, acaecida el 30 de enero de 1948, al ser asesinado por un fanático indio. Y, a continuación, cuenta la vida del líder de la independencia de su país.

Mohandas Kharamchand Gandhi había nacido en Porbandar (India), en 1869. Enviado por su familia a Inglaterra para estudiar leyes, se había doctorado en Derecho a los 24 años. Trasladado a Sudáfrica, en 1893, como asesor jurídico de una compañía india, se le despierta su vocación pacifista, como defensor de la dignidad humana y de los derechos de su pueblo. Primero, se enfrentará con el Gobierno colonial de África del Sur, debido a la política racista aplicada a un núcleo importante de inmigrados indios. Después se ve empujado a mayores reivindicaciones sociales hasta convertirse en líder de la resistencia pasiva.

Ya con fama internacional, Gandhi regresaría a su país en 1915, y desarrollaría la doctrina de la no-violencia: la renuncia total a cualquier procedimiento violento, de lucha armada, la desobediencia cívica a las leyes injustas, el espíritu de sacrificio, que incluye la huelga de hambre, y el diálogo constante. En la India empezó una campaña no violenta contra el colonizador inglés, que le llevó a la cárcel, y también contra la corrupción de la sociedad hindú, es decir, contra aquellos poderosos que constituían como casta otro grupo explotador de la gente sencilla. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, se opuso a la partición del país en dos estados (India y Pakistán) , pero el partido del congreso y los futuros dirigentes de Pakistán aceptaron las propuestas británicas.

gandhi

Se trata, pues, de una impresionante película que reconstituye una época clave de la Historia Contemporánea: la descolonización de Asia, centrada en la independencia de la India. A caballo entre el film biográfico y la cinta histórica, es, ante todo, un documento épico acerca de la autodeterminación nacional de un pueblo y la gestación de su líder.

Con secuencias muy logradas en la reconstitución histórica de una época, como los primeros discursos de Gandhi o la carga de Amristar, junto a la idónea reproducción ambiental y creación de tipos, así como la utilización de escenarios naturales del país indio, llenos de luminosidad, la película cuenta con un sólido guión de John Briley, correcto y medido que sabe combinar la espectacularidad con el intimismo propio del humilde protagonista.

gandhi

Richard Attenborough, no cae en la peligrosa pretenciosidad ideológico-política, ni en profundidades filosóficas, al tiempo que evita ciertos aspectos del Mahatma, como el sincretismo religioso, en su ánimo de destacar solo la postura humanitaria y aportación al mundo de ayer y hoy, de mostrar a la persona y no al personaje, un viaje interior a través de su doctrina de uno de los hombres más representativos del siglo XX. Por eso el director escoge ciertos episodios de su vida que muestran mejor su ideología, su personalidad y sus pensamientos. Mahatma "alma grande", como lo llamó el poeta Tagore, respondía a las situaciones con largos ayunos, retiros prolongados y artículos políticos que constituían la biblia de las gentes sencillas. No en vano la película se inicia con una voz en off que dice: 

"Ninguna vida humana se puede abarcar en una sola narración; es imposible designar a cada año el peso que le corresponde, cada persona que contribuyó a moldear su vida. Sí podemos, en cambio, procurar que el espíritu sea fiel a la historia para encontrar el corazón del hombre."

gandhi

Hacía veinte años que sir Richard Attenborough, interesado por los temas históricos tenía mente realizar esta obra político-humanitaria de Gandhi. Ya en 1963, recibió la aprobación personal de Nerhru (Presidente del Congreso Nacional Indio). Así, encargó que le escribieran cinco guiones diferentes para seleccionar después al premiado de John Briley. Parece ser que en un principio, Attenborough no quería hacerse cargo él mismo de la dirección; la encargó a Fred Zinnemann, quien había ganado un Oscar por "De aquí a la eternidad (1953)" pero no llegaron a un acuerdo. David Lean también le falló y actores de la talla de Alec Guinness, Dirk Bogarde, Albert Finney no aceptaron interpretar al Mahatma. Así que contrataron a un desconocido, a un actor teatral, Ben Kingsley, un inglés de origen indio, (su verdadero nombre es Krishma Bhanji) un shakesperiano de 37 años, que tenía una dilatada experiencia en las tablas londinenses y quien lo incorpora de una manera asombrosa, preparándose concienzudamente su personaje; quien hubo de adelgazar notablemente y marchó a vivir durante un mes en la India; practicaba dos horas diarias de yoga e incluso aprendió a hilar algodón.

En la década de los 80 se iniciaba la era Thatcher, con el problema de los atentados del IRA y la Guerra de las Malvinas en 1982, año de realización de Gandhi. Galardonada con ocho estatuillas doradas, en el reparto de esta superproducción también se encuentran Candice Bergen, Edward Fox, Trevor Howard, John Mills o Martin Sheen, quien donó sus honorarios a la comunidad de la madre Teresa de Calcuta.

gandhi

Director: Richard Attenborough.

Intérpretes: Ben Kingsley, Roshan Seth, Martin Sheen, Ian Charleson, Edward Fox, Candice Bergen, Saeed Jaffrey, Amrish Puri, Athol Fugard, Alyque Padamsee.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

los duelistas
Dos años después del estreno del excelente e incomprendido film de Kubrik "Barry Lyndon (1975)", nacía "Los Duelistas", película con la que Ridley Scott conseguiría despuntar dentro del panorama cinematográfico. Fue premiada como "mejor ópera prima" en el Festival de Cannes del año 1977. Basada en la novela del polifacético Joseph Conrad y con guión adaptado de Gerald Vaughan-Hughes, Ridley Scott consigue trasladar al cine de forma impecable y soberbia este interesante relato. La ambientación de época está cuidada hasta el mínimo detalle. Con un diseño de producción muy acertado, una impecable fotografía y un gran reparto actoral se logra alcanzar un lenguaje visual tan excelente, que tal y como diría el maestro Hitchcock de cualquier gran película: "Puedes quitarle el volumen y seguir perfectamente la historia". Fiel a la novela de Joseph Conrad, el argumento nos traslada a la época de las campañas napoleónicas entre 1801-1815. Aunque más que centrarse en el desarrollo militar de la época, la cámara se centra en dos jóvenes oficiales del 4º y 7º de Húsares: el aristócrata Armand D´Hubert (Keith Carradine) y el teniente del 7º, Ferraud (Harvey Keitel). La contienda napoleónica sirve de telón de fondo para describir dos personalidades opuestas, dos polos antagónicos. Ambos oficiales representan dos símbolos de la época: D´Hubert representaría al soldado con formación, culto y de buena familia, tranquilo y racional. Su capacidad de reflexionar antes de actuar le permite adaptarse a los diferentes regímenes políticos que la vida le propone, es un claro superviviente.

los duelistas

Por el contrario, su antagonista, el oficial Feraud, es un fiel representante del movimiento ultra napoleónico, impulsivo, irascible e irracional, capaz de morir por sus principios. La única cualidad que los une es su sentido del honor. Con estos dos perfiles, nace una leyenda entre dos hombres destinados a enfrentarse en duelo durante años, mientras duran todas la campañas de Napoleón en Europa e incluso después, cuando ya ha sido desterrado a Elba y se ha restaurado el sistema monárquico. Ambos se introducen en una espiral, mantenida en el transcurso de los años, que los va acompañando en sus diferentes etapas de vida, sin que ninguno de ellos, y siempre guiados por motivos bien diferentes, pueda salir de ella.  Llegan a enfrentarse uno contra otro hasta la saciedad, creándose así la leyenda de los dos mejores espadachines del ejército napoleónico. El honor es el espíritu que inunda todo el relato. Sus espadas, su lucha de egos y su peculiar interés por forjarse como guerreros, como hombres de palabra, se convierte en toda una declaración de principios y el en el auténtico motor de sus vidas.


los duelistas

Esta excelente obra cinematográfica es una joya visual donde cada encuadre y cada fotograma, tanto de los paisajes como de los interiores, permite destacar los detalles importantes, en planos fijos o siguiendo el movimiento de las espadas. Los paisajes que sirven de encuadre a los duelos siempre gozan de una luz tenue, ya sea del atardecer como del amanecer. Una luz que suaviza los colores y aporta una bruma que envuelve, que dulcifica cada sangriento encuentro y lo transforma, pese a su crudeza, en una obra de arte. Nada mejor que la luz del sol indirecta y la niebla para crear una atmósfera dramática y naturalista al mismo tiempo. Se consiguieron imágenes impactantes en escenarios naturales que fueron estratégicamente resaltados con diferentes filtros y grandes cantidades de humo. Se dice que la luz empleada por Tidy, es tan excelente que podría ganar la mismísima aprobación del pintor Vermeer. R. Scott, refiriéndose a la colaboración con su director de fotografía en este film o: "Frank sabía lo que yo quería y conseguía plasmarlo como a mí me gustaba. Poco me importaba si el fotograma estallaba, o si  el encuadre era totalmente oscuro, Frank sabía perfectamente hasta dónde podíamos llegar". 

los duelistas


Título original: The duellists.

Director: Ridley Scott.


Intérpretes: Keith Carradine, Harvey Keitel, Edward Fox, Albert Finney, Cristina Raines, Robert Stephens.

Trailer:


Escena:



Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

LOS DUELISTAS (1977). La ópera prima de Ridley Scott.

los duelistas
Dos años después del estreno del excelente e incomprendido film de Kubrik "Barry Lyndon (1975)", nacía "Los Duelistas", película con la que Ridley Scott conseguiría despuntar dentro del panorama cinematográfico. Fue premiada como "mejor ópera prima" en el Festival de Cannes del año 1977. Basada en la novela del polifacético Joseph Conrad y con guión adaptado de Gerald Vaughan-Hughes, Ridley Scott consigue trasladar al cine de forma impecable y soberbia este interesante relato. La ambientación de época está cuidada hasta el mínimo detalle. Con un diseño de producción muy acertado, una impecable fotografía y un gran reparto actoral se logra alcanzar un lenguaje visual tan excelente, que tal y como diría el maestro Hitchcock de cualquier gran película: "Puedes quitarle el volumen y seguir perfectamente la historia". Fiel a la novela de Joseph Conrad, el argumento nos traslada a la época de las campañas napoleónicas entre 1801-1815. Aunque más que centrarse en el desarrollo militar de la época, la cámara se centra en dos jóvenes oficiales del 4º y 7º de Húsares: el aristócrata Armand D´Hubert (Keith Carradine) y el teniente del 7º, Ferraud (Harvey Keitel). La contienda napoleónica sirve de telón de fondo para describir dos personalidades opuestas, dos polos antagónicos. Ambos oficiales representan dos símbolos de la época: D´Hubert representaría al soldado con formación, culto y de buena familia, tranquilo y racional. Su capacidad de reflexionar antes de actuar le permite adaptarse a los diferentes regímenes políticos que la vida le propone, es un claro superviviente.

los duelistas

Por el contrario, su antagonista, el oficial Feraud, es un fiel representante del movimiento ultra napoleónico, impulsivo, irascible e irracional, capaz de morir por sus principios. La única cualidad que los une es su sentido del honor. Con estos dos perfiles, nace una leyenda entre dos hombres destinados a enfrentarse en duelo durante años, mientras duran todas la campañas de Napoleón en Europa e incluso después, cuando ya ha sido desterrado a Elba y se ha restaurado el sistema monárquico. Ambos se introducen en una espiral, mantenida en el transcurso de los años, que los va acompañando en sus diferentes etapas de vida, sin que ninguno de ellos, y siempre guiados por motivos bien diferentes, pueda salir de ella.  Llegan a enfrentarse uno contra otro hasta la saciedad, creándose así la leyenda de los dos mejores espadachines del ejército napoleónico. El honor es el espíritu que inunda todo el relato. Sus espadas, su lucha de egos y su peculiar interés por forjarse como guerreros, como hombres de palabra, se convierte en toda una declaración de principios y el en el auténtico motor de sus vidas.


los duelistas

Esta excelente obra cinematográfica es una joya visual donde cada encuadre y cada fotograma, tanto de los paisajes como de los interiores, permite destacar los detalles importantes, en planos fijos o siguiendo el movimiento de las espadas. Los paisajes que sirven de encuadre a los duelos siempre gozan de una luz tenue, ya sea del atardecer como del amanecer. Una luz que suaviza los colores y aporta una bruma que envuelve, que dulcifica cada sangriento encuentro y lo transforma, pese a su crudeza, en una obra de arte. Nada mejor que la luz del sol indirecta y la niebla para crear una atmósfera dramática y naturalista al mismo tiempo. Se consiguieron imágenes impactantes en escenarios naturales que fueron estratégicamente resaltados con diferentes filtros y grandes cantidades de humo. Se dice que la luz empleada por Tidy, es tan excelente que podría ganar la mismísima aprobación del pintor Vermeer. R. Scott, refiriéndose a la colaboración con su director de fotografía en este film o: "Frank sabía lo que yo quería y conseguía plasmarlo como a mí me gustaba. Poco me importaba si el fotograma estallaba, o si  el encuadre era totalmente oscuro, Frank sabía perfectamente hasta dónde podíamos llegar". 

los duelistas


Título original: The duellists.

Director: Ridley Scott.


Intérpretes: Keith Carradine, Harvey Keitel, Edward Fox, Albert Finney, Cristina Raines, Robert Stephens.

Trailer:


Escena:



Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

NOS MENCIONAN EN ANTENA 3

FINALISTAS EN LOS PREMIOS 20BLOGS 2.015

FINALISTAS EN LOS PREMIOS 20BLOGS 2.014

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