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los-siete-magníficos
Antoine Fuqua vuelve con su actor por excelencia; Denzel Washington, para rehacer uno de los grandes clásicos del cine del Oeste; Los siete magníficos (1960) de John Sturges; Una cuadrilla de hombres, vagabundos, pistoleros, renegados, forajidos, se unen para ayudar a los que no pueden valerse por sí mismos, en este caso el poblado de Rose Creek, que esta siendo saqueado por un cacique llamado Bogue. El nombre del protagonista cambia, pero sigue siendo el "jefe" Sam Chilsum, aunque no es un vagabundo que lo único que tiene es un revolver y un arma, sino un agente de la ley con autoridad en siete estados, contratado por la gente de un humilde poblado por todo lo que tienen. Chilsum (Denzel) reúne a su antiguo compañero confederado Goodnight Robicheaux (Ethan Hawke), un ex-soldado quemado por las heridas psicológicas de la guerra, que se hace acompañar de Billy Rocks (Buyng hun-Lee). Sumemos a Josh Farraday (Chris Pratt) un liante con labia infinita, Jack Horne (D' Onofrio) un trampero solitario, Vasquez (Garcia-Rulfo) un forajido y por el camino se les une; un indio Red Harvest (Martin Semsmeier). Todos, de la mano de la joven Emma Cullen (Haley Bennett) llegan hasta Rose Creek, acaban con los allí apostados por Bogue y le mandan un mensaje a este, el pueblo ahora tiene vigilancia, si tiene algo que decir; allí estarán dispuestos a dejar que las balas hablen.

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Fuqua para su primera incursión en el cine del Oeste toma parte de Los 7 de Sturges, aunque en realidad sus personajes bien podrían ser más deudores del Grupo salvaje (1969) de Sam Peckinpah, guarda realmente más similitudes con el estilo Peckinpah de hombres que desean servir para recuperar lo que un día fueron, que al estilo de diversión por la diversión de Sturges, aunque ojo, el guión de la de 1960 contenía una buena ración de amargos cantos al fin del cowboy que luego Bloody Sam bañaría en su estilo de perdedores sentenciados desde Duelo en Alta Sierra (1962) en adelante. Fuqua bebe de Peckinpah sobre todo pero también de Ford y de Leone, quienes siempre han formado parte de su catalogo de influencias, se nota en el director de Training Day o The Equalizer sus ganas por acercarse con tremendo cariño al genero -como buen director uno debe saber tocar todos los palos- y su respeto por las leyendas que lo pueblan. Es Los siete magníficos 2016, un film que se puede catalogar de estilo clásico, pues en todo momento va transitando por caminos conocidos... en cuanto a su villano, ya en la presentación, se gana el odio rápidamente con una inquietante primera aparición, dando un discurso retador en la Iglesia de Rose Creek, El Bogue de Sarsgaard es un roba-tierras, un auto-adjudica terrenos que se hace acompañar de un ejercito y que hace del miedo su carta de presentación. Los magníficos no son santos precisamente, pero si tienen honor, y tras incentivar a los habitantes del lugar, montan su plan para ganar la ultima y gran batalla de sus vidas. 

los-siete-magníficos

En cuanto  a los actores, obviamente ninguna alcanza el carisma de los McQueen, Bronson o Coburn, o el aplomo inalterable de Brynner; pero tienen sus momentos para lucirse. Hawke como Goodnight va más allá del tópico, es un tipo al que hoy le cuesta apretar el gatillo que vive de su fama pasada y de las rentas. D'Onofrio es un gigante con aspecto de oso y Pratt sigue explotando convenientemente su registro de antihéroe simpático, a ellos se le suman los casi-desconocidos Garcia-Rulfo y Sensmeier como "el mexicano" y "indio del grupo, por aquello de la diversidad tan de moda hoy día. Todos cumplen con su cometido y se pliegan al show de Washington, quien es sin duda el rey de la función: el método Denzel nunca falla, con su particular estilo de moverse, su pose retadora y su inconfundible estilo, se permite el lujo de hacer virguerias a lomos de su caballo. 

Conviene aclarar, que como se esperaba,  no  mejora a la original, aunque tampoco lo pretende, simplemente busca en el argumento del original, un claro reflejo de la actualidad. Y es tan cierto que su cometido es divertir y entretener al por mayor, y por ello  lo termina de dar todo en su clímax, un despliegue de pirotecnia digno de verse en pantalla grande. Al final es tanto una revisión de la obra de la que bebe, como un homenaje al genero americano por excelencia. 

los-siete-magníficos

Título original: The Magnificent Seven.

Director: Antoine Fuqua.

Intérpretes: Denzel Washington, Chris Pratt, Ethan Hawke, Vincent D' Onofrio, Buyng hun-Lee, Manuel Garcia Rulfo, Martin Sensmeier, Peter Sarsgaard, Haley Bennet, Luke Grimes, Matt Bomer, Cam Gigandet.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Jonathan Glez

LOS SIETE MAGNÍFICOS (2016). Somos gigantes enviados a esta tierra para una misión.

los-siete-magníficos
Antoine Fuqua vuelve con su actor por excelencia; Denzel Washington, para rehacer uno de los grandes clásicos del cine del Oeste; Los siete magníficos (1960) de John Sturges; Una cuadrilla de hombres, vagabundos, pistoleros, renegados, forajidos, se unen para ayudar a los que no pueden valerse por sí mismos, en este caso el poblado de Rose Creek, que esta siendo saqueado por un cacique llamado Bogue. El nombre del protagonista cambia, pero sigue siendo el "jefe" Sam Chilsum, aunque no es un vagabundo que lo único que tiene es un revolver y un arma, sino un agente de la ley con autoridad en siete estados, contratado por la gente de un humilde poblado por todo lo que tienen. Chilsum (Denzel) reúne a su antiguo compañero confederado Goodnight Robicheaux (Ethan Hawke), un ex-soldado quemado por las heridas psicológicas de la guerra, que se hace acompañar de Billy Rocks (Buyng hun-Lee). Sumemos a Josh Farraday (Chris Pratt) un liante con labia infinita, Jack Horne (D' Onofrio) un trampero solitario, Vasquez (Garcia-Rulfo) un forajido y por el camino se les une; un indio Red Harvest (Martin Semsmeier). Todos, de la mano de la joven Emma Cullen (Haley Bennett) llegan hasta Rose Creek, acaban con los allí apostados por Bogue y le mandan un mensaje a este, el pueblo ahora tiene vigilancia, si tiene algo que decir; allí estarán dispuestos a dejar que las balas hablen.

los-siete-magníficos

Fuqua para su primera incursión en el cine del Oeste toma parte de Los 7 de Sturges, aunque en realidad sus personajes bien podrían ser más deudores del Grupo salvaje (1969) de Sam Peckinpah, guarda realmente más similitudes con el estilo Peckinpah de hombres que desean servir para recuperar lo que un día fueron, que al estilo de diversión por la diversión de Sturges, aunque ojo, el guión de la de 1960 contenía una buena ración de amargos cantos al fin del cowboy que luego Bloody Sam bañaría en su estilo de perdedores sentenciados desde Duelo en Alta Sierra (1962) en adelante. Fuqua bebe de Peckinpah sobre todo pero también de Ford y de Leone, quienes siempre han formado parte de su catalogo de influencias, se nota en el director de Training Day o The Equalizer sus ganas por acercarse con tremendo cariño al genero -como buen director uno debe saber tocar todos los palos- y su respeto por las leyendas que lo pueblan. Es Los siete magníficos 2016, un film que se puede catalogar de estilo clásico, pues en todo momento va transitando por caminos conocidos... en cuanto a su villano, ya en la presentación, se gana el odio rápidamente con una inquietante primera aparición, dando un discurso retador en la Iglesia de Rose Creek, El Bogue de Sarsgaard es un roba-tierras, un auto-adjudica terrenos que se hace acompañar de un ejercito y que hace del miedo su carta de presentación. Los magníficos no son santos precisamente, pero si tienen honor, y tras incentivar a los habitantes del lugar, montan su plan para ganar la ultima y gran batalla de sus vidas. 

los-siete-magníficos

En cuanto  a los actores, obviamente ninguna alcanza el carisma de los McQueen, Bronson o Coburn, o el aplomo inalterable de Brynner; pero tienen sus momentos para lucirse. Hawke como Goodnight va más allá del tópico, es un tipo al que hoy le cuesta apretar el gatillo que vive de su fama pasada y de las rentas. D'Onofrio es un gigante con aspecto de oso y Pratt sigue explotando convenientemente su registro de antihéroe simpático, a ellos se le suman los casi-desconocidos Garcia-Rulfo y Sensmeier como "el mexicano" y "indio del grupo, por aquello de la diversidad tan de moda hoy día. Todos cumplen con su cometido y se pliegan al show de Washington, quien es sin duda el rey de la función: el método Denzel nunca falla, con su particular estilo de moverse, su pose retadora y su inconfundible estilo, se permite el lujo de hacer virguerias a lomos de su caballo. 

Conviene aclarar, que como se esperaba,  no  mejora a la original, aunque tampoco lo pretende, simplemente busca en el argumento del original, un claro reflejo de la actualidad. Y es tan cierto que su cometido es divertir y entretener al por mayor, y por ello  lo termina de dar todo en su clímax, un despliegue de pirotecnia digno de verse en pantalla grande. Al final es tanto una revisión de la obra de la que bebe, como un homenaje al genero americano por excelencia. 

los-siete-magníficos

Título original: The Magnificent Seven.

Director: Antoine Fuqua.

Intérpretes: Denzel Washington, Chris Pratt, Ethan Hawke, Vincent D' Onofrio, Buyng hun-Lee, Manuel Garcia Rulfo, Martin Sensmeier, Peter Sarsgaard, Haley Bennet, Luke Grimes, Matt Bomer, Cam Gigandet.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Jonathan Glez

los-vencedores
Filmada en blanco y negro en un estilo que mezcla el semidocumental con una especie de neorrealismo. La historia arranca en el bombardeo de Londres durante la Batalla de Bretaña en 1942 hasta la caída y división de Berlín en 1946 sirviendo como hilo conductor las desventuras de un escuadrón de soldados americanos liderados por el sargento Eli Wallach. En uno de los carteles promocionales se leía: No ha habido y no habrá una película como The Victors. Y gracias a Dios no la hubo.

Me explico. Este alegato antibélico a lo largo de sus casi 2 horas y media de metraje no expone ningún enfrentamiento bélico, salvo una emboscada a unos soldados alemanes que son masacrados por una pequeña división francesa. Lo que apreciamos es una Europa destruida, bombardeada, quemada, diezmada y los sobrevivientes que para serlo han tomado actitudes diversas desde el vasallaje más pordiosero hasta la explotación de sus congéneres. Ciertamente que el bando vencedor de los aliados avanza por el territorio del viejo continente a través de Inglaterra, Italia, Francia y Alemania, pero lo que vemos a su paso es una realidad dolorosa donde no cabe el heroísmo, el ser humano se ha convertido en su propio depredador y aunque vemos uno que otro rasgo de humanidad en alguno que otro personaje sabemos que ninguno es un superhombre y que si la oportunidad se da, mostrará su faceta dubitativa y que lo mejor que puede hacer es ser mudo testigo.

los-vencedores

Observamos a nuestros soldados temblar llenos de miedo durante la caída de bombas en Londres, más tarde en Sicilia un acto de caridad le servirá a un soldado para aprovecharse de una mujer, el racismo queda manifiesto cuando los propios americanos ofendan y agredan a sus soldados de color, a su llegada a Francia expropian viviendas ya desbastadas para asentar sus cuarteles y no faltará el infeliz que prostituya a damas angustiadas, serán parte de un acto de disciplina castrense fuera de toda proporción, alguno será tentado por el dinero fácil aprovechándose del desastre y al final, en una Alemania vencida no dudarán en aprovecharse de las mujeres y sus familias aunque presuman de haberles llevado la libertad. En la guerra no hay vencedores ni vencidos, apenas víctimas como lo apreciaran quienes hayan visto o vayan a ver esta película, cuya última escena es desgarradora. Tan solo recuerdo una película que me ha dejado así con una sensación parecida, La hora final (1959) de Stanley Kramer.

los-vencedores

Escrita, producida y realizada por Carl Foreman, basada en una serie de historias cortas de Alexander Baron reunidas en un volumen titulado The human kind, estructurada a manera de viñetas donde los citados soldados a veces son protagonistas y en otras meros testigos, con un plantel de actores que por ese tiempo todavía no eran estrellas desde George Peppard y George Hamilton hasta Albert Finney pasando por un jovencísimo Peter Fonda (nominado a un Globo de Oro como promesa cinematográfica) y el alarde de presentar a 6 actrices europeas en personajes marcados por la tragedia: Rossana Schiaffino, Jeanne Moreau, Romy Schneider, Melina Mercuri, Senta Bergen y Elke Sommers.

Advierto que no es para todos los gustos. Si van por cine espectáculo saldrán decepcionados. Para evitar la depresión post película lleven chocolates para nivelar la serotonina.

los-vencedores

Título original: The Victors.

Director: Carl Foreman.

Intérpretes: Vince EdwardsAlbert FinneyGeorge HamiltonMelina MercouriJeanne MoreauGeorge PeppardMaurice RonetRosanna SchiaffinoRomy Schneider.

Escena:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrion Quezada

LOS VENCEDORES (1963). El alegato antibelicista de Carl Foreman.

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Filmada en blanco y negro en un estilo que mezcla el semidocumental con una especie de neorrealismo. La historia arranca en el bombardeo de Londres durante la Batalla de Bretaña en 1942 hasta la caída y división de Berlín en 1946 sirviendo como hilo conductor las desventuras de un escuadrón de soldados americanos liderados por el sargento Eli Wallach. En uno de los carteles promocionales se leía: No ha habido y no habrá una película como The Victors. Y gracias a Dios no la hubo.

Me explico. Este alegato antibélico a lo largo de sus casi 2 horas y media de metraje no expone ningún enfrentamiento bélico, salvo una emboscada a unos soldados alemanes que son masacrados por una pequeña división francesa. Lo que apreciamos es una Europa destruida, bombardeada, quemada, diezmada y los sobrevivientes que para serlo han tomado actitudes diversas desde el vasallaje más pordiosero hasta la explotación de sus congéneres. Ciertamente que el bando vencedor de los aliados avanza por el territorio del viejo continente a través de Inglaterra, Italia, Francia y Alemania, pero lo que vemos a su paso es una realidad dolorosa donde no cabe el heroísmo, el ser humano se ha convertido en su propio depredador y aunque vemos uno que otro rasgo de humanidad en alguno que otro personaje sabemos que ninguno es un superhombre y que si la oportunidad se da, mostrará su faceta dubitativa y que lo mejor que puede hacer es ser mudo testigo.

los-vencedores

Observamos a nuestros soldados temblar llenos de miedo durante la caída de bombas en Londres, más tarde en Sicilia un acto de caridad le servirá a un soldado para aprovecharse de una mujer, el racismo queda manifiesto cuando los propios americanos ofendan y agredan a sus soldados de color, a su llegada a Francia expropian viviendas ya desbastadas para asentar sus cuarteles y no faltará el infeliz que prostituya a damas angustiadas, serán parte de un acto de disciplina castrense fuera de toda proporción, alguno será tentado por el dinero fácil aprovechándose del desastre y al final, en una Alemania vencida no dudarán en aprovecharse de las mujeres y sus familias aunque presuman de haberles llevado la libertad. En la guerra no hay vencedores ni vencidos, apenas víctimas como lo apreciaran quienes hayan visto o vayan a ver esta película, cuya última escena es desgarradora. Tan solo recuerdo una película que me ha dejado así con una sensación parecida, La hora final (1959) de Stanley Kramer.

los-vencedores

Escrita, producida y realizada por Carl Foreman, basada en una serie de historias cortas de Alexander Baron reunidas en un volumen titulado The human kind, estructurada a manera de viñetas donde los citados soldados a veces son protagonistas y en otras meros testigos, con un plantel de actores que por ese tiempo todavía no eran estrellas desde George Peppard y George Hamilton hasta Albert Finney pasando por un jovencísimo Peter Fonda (nominado a un Globo de Oro como promesa cinematográfica) y el alarde de presentar a 6 actrices europeas en personajes marcados por la tragedia: Rossana Schiaffino, Jeanne Moreau, Romy Schneider, Melina Mercuri, Senta Bergen y Elke Sommers.

Advierto que no es para todos los gustos. Si van por cine espectáculo saldrán decepcionados. Para evitar la depresión post película lleven chocolates para nivelar la serotonina.

los-vencedores

Título original: The Victors.

Director: Carl Foreman.

Intérpretes: Vince EdwardsAlbert FinneyGeorge HamiltonMelina MercouriJeanne MoreauGeorge PeppardMaurice RonetRosanna SchiaffinoRomy Schneider.

Escena:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrion Quezada

todos-queremos-algo
Si llegas a conocer a estos tipos en el instituto, probablemente te caerían mal. Cada uno de ellos fue la superestrella de béisbol en el instituto del que han llegado, están obsesionados con el sexo y para colmo se llevan a todas las chicas. Y sin embargo, cuando el director de Boyhood nos los presenta en esta comedia ambientada en los años 80, no podemos evitar cogerle cariño a todos.

Y es que tras coronarse con Boyhood, Richard Linklater ha decidido tomarse menos en serio y hacer una película para pasárselo bien, y de paso revisitar una época vivida por él. Como sus protagonistas, también fue jugador de béisbol en la universidad, y conoce muy bien el espíritu de camaradería que se respira a lo largo del film. Aunque haya un protagonista, Blake Jenner, al que el espectador sigue en todo momento, a veces esta parece una película coral. Cada personaje está muy bien caracterizado, y la ausencia de nombres conocidos hace que nos los creamos aún más.

todos-queremos-algo

Al igual que en su película de 1993 Movida del ’76, la acción transcurre en unos pocos días. El argumento es muy simple: Un grupo de universitarios jugadores de béisbol beben, ligan con chicas y filosofan mientras tanto. Más que crear una historia como el director hizo con la trilogía de Antes de… Linklater ha dibujado unas viñetas sobre la vida de los protagonistas. Y a pesar de que sea una comedia universitaria, Todos queremos algo apenas cae en clichés, ni se hace pesada. Es una mirada hacia un mundo ideal, en una época inocente, cargada de optimismo gracias a una fotografía luminosa y una banda sonora repleta de éxitos por todo el mundo conocidos.

Muchos estarán de acuerdo en que es una película nostálgica, y los que hayan vivido en los 80 lo podrán corroborar, con los pequeños cameos de máquinas recreativas, camas de agua y camisetas apretadas. Pero sobre todo es utópica: Nos presenta un fragmento en la vida de estos personajes que cualquiera desearía vivir. No sólo son las fiestas ni el alcohol, ni siquiera el romance que el protagonista tiene con Zoey Deutch. Es la sensación de pertenecer a una comunidad, y saber que el año que estás a punto de vivir va a ser el mejor de tu vida. Tyler Hoechlin, el capitán del equipo, lo dice muy bien: "Hoy es el mejor día de mi vida - hasta mañana".

todos-queremos-algo

Título original: Everybody Wants Some.

Director: Richard Linklater,

Intérpretes: Blake JennerGlen PowellJ. Quinton JohnsonAustin AmelioTemple BakerJuston StreetRyan GuzmanTyler HoechlinWyatt Russell.

Trailer:


Reseña escrita por Juan C. Alonso

TODOS QUEREMOS ALGO (2016). La comedia juvenil ambientada en los 80 de Richard Linklater.

todos-queremos-algo
Si llegas a conocer a estos tipos en el instituto, probablemente te caerían mal. Cada uno de ellos fue la superestrella de béisbol en el instituto del que han llegado, están obsesionados con el sexo y para colmo se llevan a todas las chicas. Y sin embargo, cuando el director de Boyhood nos los presenta en esta comedia ambientada en los años 80, no podemos evitar cogerle cariño a todos.

Y es que tras coronarse con Boyhood, Richard Linklater ha decidido tomarse menos en serio y hacer una película para pasárselo bien, y de paso revisitar una época vivida por él. Como sus protagonistas, también fue jugador de béisbol en la universidad, y conoce muy bien el espíritu de camaradería que se respira a lo largo del film. Aunque haya un protagonista, Blake Jenner, al que el espectador sigue en todo momento, a veces esta parece una película coral. Cada personaje está muy bien caracterizado, y la ausencia de nombres conocidos hace que nos los creamos aún más.

todos-queremos-algo

Al igual que en su película de 1993 Movida del ’76, la acción transcurre en unos pocos días. El argumento es muy simple: Un grupo de universitarios jugadores de béisbol beben, ligan con chicas y filosofan mientras tanto. Más que crear una historia como el director hizo con la trilogía de Antes de… Linklater ha dibujado unas viñetas sobre la vida de los protagonistas. Y a pesar de que sea una comedia universitaria, Todos queremos algo apenas cae en clichés, ni se hace pesada. Es una mirada hacia un mundo ideal, en una época inocente, cargada de optimismo gracias a una fotografía luminosa y una banda sonora repleta de éxitos por todo el mundo conocidos.

Muchos estarán de acuerdo en que es una película nostálgica, y los que hayan vivido en los 80 lo podrán corroborar, con los pequeños cameos de máquinas recreativas, camas de agua y camisetas apretadas. Pero sobre todo es utópica: Nos presenta un fragmento en la vida de estos personajes que cualquiera desearía vivir. No sólo son las fiestas ni el alcohol, ni siquiera el romance que el protagonista tiene con Zoey Deutch. Es la sensación de pertenecer a una comunidad, y saber que el año que estás a punto de vivir va a ser el mejor de tu vida. Tyler Hoechlin, el capitán del equipo, lo dice muy bien: "Hoy es el mejor día de mi vida - hasta mañana".

todos-queremos-algo

Título original: Everybody Wants Some.

Director: Richard Linklater,

Intérpretes: Blake JennerGlen PowellJ. Quinton JohnsonAustin AmelioTemple BakerJuston StreetRyan GuzmanTyler HoechlinWyatt Russell.

Trailer:


Reseña escrita por Juan C. Alonso

planeta-prohibido
A principios del siglo XXIII, la nave C-57-D es enviada al planeta Altair IV para investigar qué le ocurrió a la tripulación del Bellerophon, una expedición desaparecida allí 20 años antes. Al final del viaje, el Comandante John J. Adams (Leslie Nielsen) logra contactar por radio con el Dr. Edward Morbius (Walter Pidgeon), quien le sugiere que no aterrice y se mantenga alejado del planeta.Adams hace caso omiso de las advertencias de Morbius y decide investigar la situación.Al aterrizar, la tripulación es recibida por Robby, un robot que conduce a Adams y a los tenientes Jerry Farman (Jack Kelly) y "Doc" Ostrow (Warren Stevens) a la casa de Morbius. El doctor les explica que después de la llegada del Bellerophone, una fuerza desconocida hizo desaparecer a casi todos sus miembros y destruyó su nave cuando los últimos supervivientes trataron de escapar. Sólo él, su esposa (que más tarde murió por causas naturales) y su hija bebé sobrevivieron. Morbius teme que la misma suerte pueda correr la tripulación del C-57-D. Los oficiales se deslumbran ante la casa y su tecnología, más avanzada de lo que conoce la humanidad, incluyendo al robot Robby, al que Morbius afirma haber construido durante su primer mes allí. Adams se mantiene escéptico, y le recuerda a Morbius que su campo es la filología, no las ciencias físicas,a lo que Morbius responde que durante esos años se ha dedicado a estudiar la historia y la ciencia de los Krells, seres nativos del planeta, que disponían de una avanzada tecnología pero perecieron en una sola noche de inexplicable destrucción.La hija de Morbius, Altaira (Anne Francis) que ya cuenta con diecinueve años, ha crecido sin conocer ningún hombre excepto su padre, por lo que la llegada de la expedición militar despertará su curiosidad por los jóvenes.

planeta-prohibido

Irving Block y Allen Adler, creadores de la historia que mas tarde plasmaría en guión Cyril Hume para Planeta Prohibido, tuvieron la original idea de adaptar los personajes y parte de la trama de "La tempestad", obra de teatro de William Shakespeare, pero a modo de ópera espacial, de hecho está considerada como la primera película cuya acción transcurre completamente en otro planeta alejado de la Tierra. Nos encontramos ante un clásico imperecedero de la época dorada de la ciencia ficción americana, un film influyente en muchos aspectos desarrollados posteriormente en el género, posiblemente por tratarse de una producción de un gran estudio como MGM con un presupuesto alejado de los estándares de la Serie B. Su impecable factura técnica se deja ver por ejemplo en la prodigiosa fotografía en Eastmancolor y CinemaScope de George J. Folsey, unos impresionantes decorados y efectos especiales que si bien a día de hoy pueden resultar naíf, no cabe duda que están muy por encima de la mayoría de producciones de los 50 y mantienen todo su impacto y valía vistos a día de hoy. El responsable de los efectos especiales mas impactantes como la aparición del "Id Monster" fue Joshua Meador, veterano animador cedido por Walt Disney. Otro aspecto que acerca Planeta Prohibido a las producciones A es su solvente reparto,encabezado por Walter Pidgeon, elegante actor de voz profunda conocido por apariciones en clásicos como "¡Que verde era mi valle!(1941)" de John Ford o "Cautivos del mal (1952)" de Vincente Minnelli, Anne Francis como la inocente y sensual Altaira (su aparición en minifalda fue motivo de censura en España hasta 1962) y en el papel de héroe de la función nos encontramos con un joven y por aquel entonces desconocido Leslie Nielsen, actor que alcanzó una tardía popularidad gracias a las delirantes producciones de los hermanos Zucker "Aterriza como puedas (1980)" y sobre todo "Agárralo como puedas (1988)". Destacar también la original y experimental banda sonora de Bebe Barron y Louis Barron, generada a partir de tonalidades electrónicas y efectos de estudio,interpretados con artefactos artesanales similares al theremin que son un complemento muy acertado para la atmósfera del film.

planeta-prohibido

Muchas son las evocadoras secuencias de Planeta Prohibido que se mantienen en la retina del espectador; el florido jardín de la casa de Morbius, lago incluido, donde Altaira pasa el tiempo con sus "amigos", un ciervo o un tigre totalmente inofensivo para ella,las espectaculares estancias de los laboratorios de los Krells (criaturas solo sugeridas,ya que su extinción impiden lo contrario) cuya avanzada tecnología les permitió crear una sofisticada máquina capaz de crear objetos por medio del pensamiento, la aparición del "Monstruo del Id", una bestia invisible,(cuya forma se nos muestra en una sola escena y por medio de su intento de traspasar una valla electrificada) que no es más que el monstruo del inconsciente del Dr Morbius, capaz de crearlo con el pensamiento a partir de adquirir la sabiduría de los Krells y por consiguiente motivo principal para la desaparición de esta raza alienígena.


planeta-prohibido

No es de extrañar que Gene Roddenberry declarase que Planeta Prohibido fue una de las principales influencias para Star Trek o que el personaje de el robot Robby tuviese presencia en posteriores films y series de tv, ya que aunque visto en la actualidad su diseño nos puede parecer obsoleto,en su momento fue algo excepcional que un robot tuviera características y profundidad argumental como cualquier otro personaje y no cabe duda de que sus capacidades (hablar infinitos idiomas,reproducir trajes a medida,cocinar alimentos,..) son un gran alarde de tecnología avanzada. Durante algún tiempo se rumoreó con la producción de un posible remake a cargo de James Cameron, Dreamworks o Joel Silver, proyecto que por suerte para la memoria colectiva de varias generaciones cinéfilas parece encontrarse abandonado.

planeta-prohibido

Título original: Forbidden Planet.

Director: Fred M. Wilcox.

Intérpretes: Walter Pidgeon, Anne Francis, Leslie Nielsen, Warren Stevens, Jack Kelly, Richard Anderson, Earl Holliman.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Francisco Javier Arco Pérez

PLANETA PROHIBIDO (1956). La Ópera espacial de Fred M. Wilcox.

planeta-prohibido
A principios del siglo XXIII, la nave C-57-D es enviada al planeta Altair IV para investigar qué le ocurrió a la tripulación del Bellerophon, una expedición desaparecida allí 20 años antes. Al final del viaje, el Comandante John J. Adams (Leslie Nielsen) logra contactar por radio con el Dr. Edward Morbius (Walter Pidgeon), quien le sugiere que no aterrice y se mantenga alejado del planeta.Adams hace caso omiso de las advertencias de Morbius y decide investigar la situación.Al aterrizar, la tripulación es recibida por Robby, un robot que conduce a Adams y a los tenientes Jerry Farman (Jack Kelly) y "Doc" Ostrow (Warren Stevens) a la casa de Morbius. El doctor les explica que después de la llegada del Bellerophone, una fuerza desconocida hizo desaparecer a casi todos sus miembros y destruyó su nave cuando los últimos supervivientes trataron de escapar. Sólo él, su esposa (que más tarde murió por causas naturales) y su hija bebé sobrevivieron. Morbius teme que la misma suerte pueda correr la tripulación del C-57-D. Los oficiales se deslumbran ante la casa y su tecnología, más avanzada de lo que conoce la humanidad, incluyendo al robot Robby, al que Morbius afirma haber construido durante su primer mes allí. Adams se mantiene escéptico, y le recuerda a Morbius que su campo es la filología, no las ciencias físicas,a lo que Morbius responde que durante esos años se ha dedicado a estudiar la historia y la ciencia de los Krells, seres nativos del planeta, que disponían de una avanzada tecnología pero perecieron en una sola noche de inexplicable destrucción.La hija de Morbius, Altaira (Anne Francis) que ya cuenta con diecinueve años, ha crecido sin conocer ningún hombre excepto su padre, por lo que la llegada de la expedición militar despertará su curiosidad por los jóvenes.

planeta-prohibido

Irving Block y Allen Adler, creadores de la historia que mas tarde plasmaría en guión Cyril Hume para Planeta Prohibido, tuvieron la original idea de adaptar los personajes y parte de la trama de "La tempestad", obra de teatro de William Shakespeare, pero a modo de ópera espacial, de hecho está considerada como la primera película cuya acción transcurre completamente en otro planeta alejado de la Tierra. Nos encontramos ante un clásico imperecedero de la época dorada de la ciencia ficción americana, un film influyente en muchos aspectos desarrollados posteriormente en el género, posiblemente por tratarse de una producción de un gran estudio como MGM con un presupuesto alejado de los estándares de la Serie B. Su impecable factura técnica se deja ver por ejemplo en la prodigiosa fotografía en Eastmancolor y CinemaScope de George J. Folsey, unos impresionantes decorados y efectos especiales que si bien a día de hoy pueden resultar naíf, no cabe duda que están muy por encima de la mayoría de producciones de los 50 y mantienen todo su impacto y valía vistos a día de hoy. El responsable de los efectos especiales mas impactantes como la aparición del "Id Monster" fue Joshua Meador, veterano animador cedido por Walt Disney. Otro aspecto que acerca Planeta Prohibido a las producciones A es su solvente reparto,encabezado por Walter Pidgeon, elegante actor de voz profunda conocido por apariciones en clásicos como "¡Que verde era mi valle!(1941)" de John Ford o "Cautivos del mal (1952)" de Vincente Minnelli, Anne Francis como la inocente y sensual Altaira (su aparición en minifalda fue motivo de censura en España hasta 1962) y en el papel de héroe de la función nos encontramos con un joven y por aquel entonces desconocido Leslie Nielsen, actor que alcanzó una tardía popularidad gracias a las delirantes producciones de los hermanos Zucker "Aterriza como puedas (1980)" y sobre todo "Agárralo como puedas (1988)". Destacar también la original y experimental banda sonora de Bebe Barron y Louis Barron, generada a partir de tonalidades electrónicas y efectos de estudio,interpretados con artefactos artesanales similares al theremin que son un complemento muy acertado para la atmósfera del film.

planeta-prohibido

Muchas son las evocadoras secuencias de Planeta Prohibido que se mantienen en la retina del espectador; el florido jardín de la casa de Morbius, lago incluido, donde Altaira pasa el tiempo con sus "amigos", un ciervo o un tigre totalmente inofensivo para ella,las espectaculares estancias de los laboratorios de los Krells (criaturas solo sugeridas,ya que su extinción impiden lo contrario) cuya avanzada tecnología les permitió crear una sofisticada máquina capaz de crear objetos por medio del pensamiento, la aparición del "Monstruo del Id", una bestia invisible,(cuya forma se nos muestra en una sola escena y por medio de su intento de traspasar una valla electrificada) que no es más que el monstruo del inconsciente del Dr Morbius, capaz de crearlo con el pensamiento a partir de adquirir la sabiduría de los Krells y por consiguiente motivo principal para la desaparición de esta raza alienígena.


planeta-prohibido

No es de extrañar que Gene Roddenberry declarase que Planeta Prohibido fue una de las principales influencias para Star Trek o que el personaje de el robot Robby tuviese presencia en posteriores films y series de tv, ya que aunque visto en la actualidad su diseño nos puede parecer obsoleto,en su momento fue algo excepcional que un robot tuviera características y profundidad argumental como cualquier otro personaje y no cabe duda de que sus capacidades (hablar infinitos idiomas,reproducir trajes a medida,cocinar alimentos,..) son un gran alarde de tecnología avanzada. Durante algún tiempo se rumoreó con la producción de un posible remake a cargo de James Cameron, Dreamworks o Joel Silver, proyecto que por suerte para la memoria colectiva de varias generaciones cinéfilas parece encontrarse abandonado.

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Título original: Forbidden Planet.

Director: Fred M. Wilcox.

Intérpretes: Walter Pidgeon, Anne Francis, Leslie Nielsen, Warren Stevens, Jack Kelly, Richard Anderson, Earl Holliman.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Francisco Javier Arco Pérez

infierno-en-el-pacífico
Segunda Guerra Mundial. Un piloto americano (Lee Marvin) es abatido. Llega a una isla desierta donde se encuentra un soldado japonés (Toshiro Mifune). Son enemigos de guerra y ambos se enfrentarán en una encarnizada lucha logística por la supervivencia. En primer lugar, la lucha se centrará de hombre a hombre. En segundo, deberán unir sus fuerzas para conseguir salir de la isla.

Con guión de Alexander Jacobs y Eric Bercovici y música de Lalo Schifrin, John Boorman, autor, entre otras de las magníficas "A quemarropa (1967)" "Deliverance (1972)" o "La selva esmeralda (1985)" entre otras, consigue con Infierno en el Pacífico, su segundo largometraje, un entretenido relato sobre la supervivencia en un entorno hostil, además de tener un toque humanista, al resaltar la absurdez de la guerra en dos personajes que, imbuidos en su ideal histórico y político, estarán condenados a aunar sus fuerzas cuando aún desconocen que hay más cosas que les unen, de las que les separa. Para ello, Boorman recurre al problema de la incomunicación, aquí a través de la lengua, uno es norteamericano, el otro, japonés. Recordemos que la comunicación humana es un fenómeno intrínsecamente social, por lo que la importancia del lenguaje es vital para el ser humano, ya que el mismo le permite vivir en comunidad.

infierno-en-el-pacífico

Ambos, son hombres de Hobbes cuando afirmaba que el hombre es el lobo del hombre, que el hombre librado a su propia voluntad es peligroso incluso para sus semejantes. Así, en conflictos o pasiones detenta un deseo de poder insaciable del ser humano; una naturaleza tan compleja, que de no ser controlada y canalizada, provocaría que el hombre desborde sus límites, por lo cual surge la necesidad de buscar a “alguien o algo” que pueda encauzar dicha naturaleza. Algo semejante al egoísmo psicológico, la teoría de la naturaleza humana que afirma que la conducta está impulsada por motivaciones auto interesadas.

Lee Marvin y Toshiro Mifune son los únicos personajes de la película. A priori, podría parecer arriesgado. Nada más lejos. Estos dos sólidos y magníficos actores despliegan el amplio abanico de recursos interpretativos, ampliamente demostrado, en un duelo interpretativo y muy físico, a lo largo del metraje, dado el problema de incomunicación existente. Esto hace que los diálogos sean escasos en la cinta, lo que le otorga, un mayor mérito, si cabe a la narración, que tiene un buen ritmo. La naturaleza conforma el tercer personaje y ambos soldados se funden en ella.

infierno-en-el-pacífico-1968

La contínua lucha psicológica, que no física, entre los hombres, cuales Robinsones alejados de la civilización y en territorio hostil, les servirá a ambos como una especie de rito de aprendizaje. Así, la desconfianza, recelo, temor y hostilidad inicial, ejecutada con la invasión y deseo de destrucción hacía el otro, dará lugar irremediablemente al florecimiento de la virtud de la paciencia, a esperar a que el otro cometa un error. Sentirán hambre, sed y calor y soportarán lluvias torrenciales y, aflorará en los hombres, sentimientos de frustración, odio y de resignación, mejor llevada por el japonés por su cultura y tradición, más que por el dinámico norteamericano. Para llegar a un estado de aceptación y respeto hacia el otro. Toda esta evolución personal mostrada por el director mediante un desarrollo psíquico muy interesante, no exento de desconfianza, pero esperanzador de la condición humana. No hablaré del final para no crear spoiler, que fue impuesto por producción y no era, en absoluto, el que había rodado Boorman.

Boorman ya demostró su genialidad con "Deliverance" y su interés por abandonar al ser humano a su suerte en condiciones extremas y lo bien que se maneja rodando en escenarios naturales, ya sean vastos y amenazantes, como ríos salvajes y frondosos bosques y selvas o, idílicos, como esta isla sin agua potable, ayudado aquí por la estupenda fotografía de Conrad Hall.

infierno-en-el-pacífico

Título original: Hell in the Pacific.

Director: John Boorman.

Intérpretes: Lee Marvin, Toshiro Mifune.

Escena:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

INFIERNO EN EL PACÍFICO (1968) El enfrentamiento de Lee Marvin y Toshiro Mifune.

infierno-en-el-pacífico
Segunda Guerra Mundial. Un piloto americano (Lee Marvin) es abatido. Llega a una isla desierta donde se encuentra un soldado japonés (Toshiro Mifune). Son enemigos de guerra y ambos se enfrentarán en una encarnizada lucha logística por la supervivencia. En primer lugar, la lucha se centrará de hombre a hombre. En segundo, deberán unir sus fuerzas para conseguir salir de la isla.

Con guión de Alexander Jacobs y Eric Bercovici y música de Lalo Schifrin, John Boorman, autor, entre otras de las magníficas "A quemarropa (1967)" "Deliverance (1972)" o "La selva esmeralda (1985)" entre otras, consigue con Infierno en el Pacífico, su segundo largometraje, un entretenido relato sobre la supervivencia en un entorno hostil, además de tener un toque humanista, al resaltar la absurdez de la guerra en dos personajes que, imbuidos en su ideal histórico y político, estarán condenados a aunar sus fuerzas cuando aún desconocen que hay más cosas que les unen, de las que les separa. Para ello, Boorman recurre al problema de la incomunicación, aquí a través de la lengua, uno es norteamericano, el otro, japonés. Recordemos que la comunicación humana es un fenómeno intrínsecamente social, por lo que la importancia del lenguaje es vital para el ser humano, ya que el mismo le permite vivir en comunidad.

infierno-en-el-pacífico

Ambos, son hombres de Hobbes cuando afirmaba que el hombre es el lobo del hombre, que el hombre librado a su propia voluntad es peligroso incluso para sus semejantes. Así, en conflictos o pasiones detenta un deseo de poder insaciable del ser humano; una naturaleza tan compleja, que de no ser controlada y canalizada, provocaría que el hombre desborde sus límites, por lo cual surge la necesidad de buscar a “alguien o algo” que pueda encauzar dicha naturaleza. Algo semejante al egoísmo psicológico, la teoría de la naturaleza humana que afirma que la conducta está impulsada por motivaciones auto interesadas.

Lee Marvin y Toshiro Mifune son los únicos personajes de la película. A priori, podría parecer arriesgado. Nada más lejos. Estos dos sólidos y magníficos actores despliegan el amplio abanico de recursos interpretativos, ampliamente demostrado, en un duelo interpretativo y muy físico, a lo largo del metraje, dado el problema de incomunicación existente. Esto hace que los diálogos sean escasos en la cinta, lo que le otorga, un mayor mérito, si cabe a la narración, que tiene un buen ritmo. La naturaleza conforma el tercer personaje y ambos soldados se funden en ella.

infierno-en-el-pacífico-1968

La contínua lucha psicológica, que no física, entre los hombres, cuales Robinsones alejados de la civilización y en territorio hostil, les servirá a ambos como una especie de rito de aprendizaje. Así, la desconfianza, recelo, temor y hostilidad inicial, ejecutada con la invasión y deseo de destrucción hacía el otro, dará lugar irremediablemente al florecimiento de la virtud de la paciencia, a esperar a que el otro cometa un error. Sentirán hambre, sed y calor y soportarán lluvias torrenciales y, aflorará en los hombres, sentimientos de frustración, odio y de resignación, mejor llevada por el japonés por su cultura y tradición, más que por el dinámico norteamericano. Para llegar a un estado de aceptación y respeto hacia el otro. Toda esta evolución personal mostrada por el director mediante un desarrollo psíquico muy interesante, no exento de desconfianza, pero esperanzador de la condición humana. No hablaré del final para no crear spoiler, que fue impuesto por producción y no era, en absoluto, el que había rodado Boorman.

Boorman ya demostró su genialidad con "Deliverance" y su interés por abandonar al ser humano a su suerte en condiciones extremas y lo bien que se maneja rodando en escenarios naturales, ya sean vastos y amenazantes, como ríos salvajes y frondosos bosques y selvas o, idílicos, como esta isla sin agua potable, ayudado aquí por la estupenda fotografía de Conrad Hall.

infierno-en-el-pacífico

Título original: Hell in the Pacific.

Director: John Boorman.

Intérpretes: Lee Marvin, Toshiro Mifune.

Escena:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

los-siete-magníficos
En 1959, John Ford estrenaba Río Bravo, y solo un año después, John Sturges de la mano de la United Artist firmaba Los siete magníficos, remake USA de Los Siete Samuráis de Akira Kurosawa, a su vez un cineasta claramente influenciado por Ford. Estas cintas, junto a Los profesionales y Grupo salvaje, serian los últimos grandes emblemas del western clásico americano antes de la llegada del spaguetti western.

La historia de cómo se gesto Los siete magníficos es tan apasionante como la propia película. El primero en hacerse con los derechos del film fue un productor modesto; Lou Morheim, quien se anticipo a Yul Brynner, y por solo 250 $ adquirió los derechos del film para llevar a cabo una idea similar en EEUU. Brynner conoció el film por mediación de Anthony Quinn, y en una fase previa de producción era Quinn el asignado como protagonista, mientras que Brynner debutaría como director, devolviendo así la jugada de un largometraje anterior. Cuando Brynner se entero de que Morheim era quien tenía la opción para USA, le recompro los derechos a Morheim, y le prometió que figuraría como productor único, pero claro, eso no se firmo en papeles, luego, la cosa cambiaría cuando Brynner dio entrada a  Walter Mirisch, productor freelance, habitualmente unido a la United Artist. Mirisch hizo que Brynner acabara cambiando de idea, dejara aquella locura de dirigir, y se postulara como el protagonista, por encima de Anthony Quinn. El primer director asignado fue Martin Ritt, pero a la vista de que el film avanzaba muy lentamente su fase de producción, y había una huelga a la vuelta de la esquina que podía pararlo todo indefinidamente, Ritt se desentendió del mismo, y así fue como entro en liza John Sturges, quien acabaría llevándose gran parte del merito y la fama. Sturges contrato rápidamente a dos jóvenes en ascenso; Steve McQueen y Charles Bronson, con quien ya había trabajado previamente. La entrada de McQueen no fue nada fácil, ya que para librarse de su contrato televisivo tuvo que fingir un accidente de coche, que luego relataría una novia suya de la época.

los-siete-magníficos

Sturges se alejo de la idea original de Los siete magníficos que quería hacer Ritt –sobre un grupo de ex-soldados de la guerra civil en la cuesta abajo de sus vidas- y centro la trama en algo más ligero, con un grupo de hombres liderados por una especie de vagabundo; Chris Chilsum (Brynner); es un tipo que no tiene nada limpio, salvo su revólver y su alma, dijo Brynner de su personaje. Acompañando a Brynner, además de los ya citados McQueen y Bronson; Robert Vaughn –recién nominado al Oscar- Brad Dexter, Horst Buchholz y James Coburn, quien entro en la cinta cuando; un dia se encontró en una tienda a Vaughn y le pregunto que andaba haciendo, este le dijo que acababa de firmar para el remake de Los siete samuráis, y que aún buscaban actores para completar el elenco, así, Coburn llamó a su agente, concertó una entrevista con Sturges, y al día siguiente el papel de Britt (el tipo de la navaja) era de él. Para el papel de villano, Sturges lo tenía claro, solo quería a un hombre, a Eli Wallach, un actor de teatro de Broadway, que luego acabaría siendo un mito del spaghetti western.

los-siete-magníficos

El groso mayor de la filmación tuvo lugar en Cuernavaca (México) y no fue nada fácil, puesto que los lugareños andaban a la gresca por como los habían retratado en Vera Cruz western precedente protagonizado por Gary Cooper, Burt Lancaster y Sara Montiel. Sturges tuvo que interceder, y concedió un buen número de papeles de reparto a actores mexicanos, además de puestos técnicos y del resto del crew. La producción tuvo que lidiar con un censor impuesto por el sindicato de Actores y Directores Mexicanos, que debía velar por la imagen del país en el cine. Incluso la premisa fue cambiada, en lugar de ir a contratar a unos pistoleros, los mexicanos campesinos fueron a comprar armas…Esa fue una imposición del censor, de la misma manera que los campesinos no debían salir con los ropajes sucios. En Los Siete magnificos los únicos que se ensucian son los pistoleros de Chilsum.

El 1 de Marzo, dio comienzo el rodaje, y ya desde el comienzo todos empezaron a recelar del trato de favor hacia Brynner; Tenia el caballo más grande, tenía el revólver más grande, y el favor de los encargados de las luces iba comentando a todo aquel que le quisiera escuchar Steve McQueen, como recuerda Robert Vaughn. McQueen a pesar de su juventud, se sabía unos cuantos buenos trucos de actor, y fue entonces cuando comenzó a boicotear los primeros planos de Brynner, moviendo la cabeza, cazando moscas ficticias, quitándose el sombrero, acariciando la cuerda de su sombrero…todo ello en segundo plano mientras Brynner delante no se daba cuenta de la jugada…Hasta que todo llegó a oídos de este;“Mira Steve, si sigues haciendo eso, entonces, cuando vengan tus escenas, yo solo tendré que quitarme el sombrero y nadie te prestara atención “en alusión a una de sus grandes marcas registradas, su cabeza rasurada, entonces, McQueen, lejos de rendirse recluto a James Coburn y Charles Bronson para su equipo, y fueron ellos los que tomaron su relevo. Solo hace falta ver el film para darse cuenta del boicot entre machos, del que Sturges salió ganando.

los-siete-magníficos

Uno de los aspectos más criticados de Los siete magníficos en su día, y que aún hoy pueden dar lugar a un irritante misterio es que ningún mexicano podía matar o disparar a matar a ninguno de los americanos, por eso nunca vemos las balas que alcanzan a los magníficos en el clímax final. A pesar de lo que se pueda pensar, el film no fue un éxito instantáneo, en USA, fue lanzada en primera instancia en puntos estratégicos, pero no funciono, tras una semana fue quitada de la cartelera, y la United Artist, temerosa de salir perdiendo lanzo la cinta primero en Europa de forma masiva, cuando fue un éxito europeo,  entonces re-lanzaron en América, y ya entonces nadie puro pararles. Su resonancia fue legendaria, y acabo dando lugar a tres secuelas; El regreso de los siete magníficos, La furia de los siete magníficos y El desafío de los siete magníficos, incluso a una serie de televisión. Además de la aparición de Brynner en la segunda parte, el actor también llevó su personaje a Almas de metal (Westworld, 1973 Michael Crichton).

Los siete magníficos no es el mejor western de la historia, no es el más trascendente, ni el definitivo, pero siempre será uno de los más endiablados entretenimientos del género, con un reparto imponente, un guión perfectamente hilvanado y una banda sonora inolvidable.

los-siete-magníficos

Título original: The Magnificent Seven.

Director: John Sturges.

Intérpretes: Yul BrynnerSteve McQueenCharles BronsonEli WallachJames CoburnHorst BuchholzRobert Vaughn.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Jonathan Glez

LOS SIETE MAGNÍFICOS (1960). Escribiendo su nombre en el viento.

los-siete-magníficos
En 1959, John Ford estrenaba Río Bravo, y solo un año después, John Sturges de la mano de la United Artist firmaba Los siete magníficos, remake USA de Los Siete Samuráis de Akira Kurosawa, a su vez un cineasta claramente influenciado por Ford. Estas cintas, junto a Los profesionales y Grupo salvaje, serian los últimos grandes emblemas del western clásico americano antes de la llegada del spaguetti western.

La historia de cómo se gesto Los siete magníficos es tan apasionante como la propia película. El primero en hacerse con los derechos del film fue un productor modesto; Lou Morheim, quien se anticipo a Yul Brynner, y por solo 250 $ adquirió los derechos del film para llevar a cabo una idea similar en EEUU. Brynner conoció el film por mediación de Anthony Quinn, y en una fase previa de producción era Quinn el asignado como protagonista, mientras que Brynner debutaría como director, devolviendo así la jugada de un largometraje anterior. Cuando Brynner se entero de que Morheim era quien tenía la opción para USA, le recompro los derechos a Morheim, y le prometió que figuraría como productor único, pero claro, eso no se firmo en papeles, luego, la cosa cambiaría cuando Brynner dio entrada a  Walter Mirisch, productor freelance, habitualmente unido a la United Artist. Mirisch hizo que Brynner acabara cambiando de idea, dejara aquella locura de dirigir, y se postulara como el protagonista, por encima de Anthony Quinn. El primer director asignado fue Martin Ritt, pero a la vista de que el film avanzaba muy lentamente su fase de producción, y había una huelga a la vuelta de la esquina que podía pararlo todo indefinidamente, Ritt se desentendió del mismo, y así fue como entro en liza John Sturges, quien acabaría llevándose gran parte del merito y la fama. Sturges contrato rápidamente a dos jóvenes en ascenso; Steve McQueen y Charles Bronson, con quien ya había trabajado previamente. La entrada de McQueen no fue nada fácil, ya que para librarse de su contrato televisivo tuvo que fingir un accidente de coche, que luego relataría una novia suya de la época.

los-siete-magníficos

Sturges se alejo de la idea original de Los siete magníficos que quería hacer Ritt –sobre un grupo de ex-soldados de la guerra civil en la cuesta abajo de sus vidas- y centro la trama en algo más ligero, con un grupo de hombres liderados por una especie de vagabundo; Chris Chilsum (Brynner); es un tipo que no tiene nada limpio, salvo su revólver y su alma, dijo Brynner de su personaje. Acompañando a Brynner, además de los ya citados McQueen y Bronson; Robert Vaughn –recién nominado al Oscar- Brad Dexter, Horst Buchholz y James Coburn, quien entro en la cinta cuando; un dia se encontró en una tienda a Vaughn y le pregunto que andaba haciendo, este le dijo que acababa de firmar para el remake de Los siete samuráis, y que aún buscaban actores para completar el elenco, así, Coburn llamó a su agente, concertó una entrevista con Sturges, y al día siguiente el papel de Britt (el tipo de la navaja) era de él. Para el papel de villano, Sturges lo tenía claro, solo quería a un hombre, a Eli Wallach, un actor de teatro de Broadway, que luego acabaría siendo un mito del spaghetti western.

los-siete-magníficos

El groso mayor de la filmación tuvo lugar en Cuernavaca (México) y no fue nada fácil, puesto que los lugareños andaban a la gresca por como los habían retratado en Vera Cruz western precedente protagonizado por Gary Cooper, Burt Lancaster y Sara Montiel. Sturges tuvo que interceder, y concedió un buen número de papeles de reparto a actores mexicanos, además de puestos técnicos y del resto del crew. La producción tuvo que lidiar con un censor impuesto por el sindicato de Actores y Directores Mexicanos, que debía velar por la imagen del país en el cine. Incluso la premisa fue cambiada, en lugar de ir a contratar a unos pistoleros, los mexicanos campesinos fueron a comprar armas…Esa fue una imposición del censor, de la misma manera que los campesinos no debían salir con los ropajes sucios. En Los Siete magnificos los únicos que se ensucian son los pistoleros de Chilsum.

El 1 de Marzo, dio comienzo el rodaje, y ya desde el comienzo todos empezaron a recelar del trato de favor hacia Brynner; Tenia el caballo más grande, tenía el revólver más grande, y el favor de los encargados de las luces iba comentando a todo aquel que le quisiera escuchar Steve McQueen, como recuerda Robert Vaughn. McQueen a pesar de su juventud, se sabía unos cuantos buenos trucos de actor, y fue entonces cuando comenzó a boicotear los primeros planos de Brynner, moviendo la cabeza, cazando moscas ficticias, quitándose el sombrero, acariciando la cuerda de su sombrero…todo ello en segundo plano mientras Brynner delante no se daba cuenta de la jugada…Hasta que todo llegó a oídos de este;“Mira Steve, si sigues haciendo eso, entonces, cuando vengan tus escenas, yo solo tendré que quitarme el sombrero y nadie te prestara atención “en alusión a una de sus grandes marcas registradas, su cabeza rasurada, entonces, McQueen, lejos de rendirse recluto a James Coburn y Charles Bronson para su equipo, y fueron ellos los que tomaron su relevo. Solo hace falta ver el film para darse cuenta del boicot entre machos, del que Sturges salió ganando.

los-siete-magníficos

Uno de los aspectos más criticados de Los siete magníficos en su día, y que aún hoy pueden dar lugar a un irritante misterio es que ningún mexicano podía matar o disparar a matar a ninguno de los americanos, por eso nunca vemos las balas que alcanzan a los magníficos en el clímax final. A pesar de lo que se pueda pensar, el film no fue un éxito instantáneo, en USA, fue lanzada en primera instancia en puntos estratégicos, pero no funciono, tras una semana fue quitada de la cartelera, y la United Artist, temerosa de salir perdiendo lanzo la cinta primero en Europa de forma masiva, cuando fue un éxito europeo,  entonces re-lanzaron en América, y ya entonces nadie puro pararles. Su resonancia fue legendaria, y acabo dando lugar a tres secuelas; El regreso de los siete magníficos, La furia de los siete magníficos y El desafío de los siete magníficos, incluso a una serie de televisión. Además de la aparición de Brynner en la segunda parte, el actor también llevó su personaje a Almas de metal (Westworld, 1973 Michael Crichton).

Los siete magníficos no es el mejor western de la historia, no es el más trascendente, ni el definitivo, pero siempre será uno de los más endiablados entretenimientos del género, con un reparto imponente, un guión perfectamente hilvanado y una banda sonora inolvidable.

los-siete-magníficos

Título original: The Magnificent Seven.

Director: John Sturges.

Intérpretes: Yul BrynnerSteve McQueenCharles BronsonEli WallachJames CoburnHorst BuchholzRobert Vaughn.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Jonathan Glez

million-dollar-baby
La gente muere cada día fregando suelos y limpiando platos…El esfuerzo y la determinación humana, el coraje de intentar cumplir los sueños, aún cuando todos aquellos que te rodean no los ven e intentan apartarnos de ellos. El ser humano anhela ser feliz, pero la felicidad, en raras ocasiones nos viene dada de regalo, hay que luchar, hay que trabajar y continuar con todas tus fuerzas, con todo tu corazón, con toda tu alma….y en ocasiones incluso después de haber conseguido lo que queremos, la vida da un giro inesperado y te golpea, tan fuerte que te quedas sin la energía motriz que una vez nos movió a triunfar en lo que deseábamos…

Paul Haggis, director de Crash (2004) y coguionista de la popular Casino Royal, adaptó la historia de F.X. O´Toole para que Clint Eastwood se alzara "de nuevo" como un maestro del cine, alguien que tanto delante como detrás de las cámaras refleja la experiencia de la sensibilidad cinematográfica con una historia dura, conmovedora, y que aunque triste, no deja de ser inspiradora y profundamente cautivadora, para dejar claro que el espíritu humano, en este caso el de la boxeadora Maggie Fitgerald (Hilary Swank), es capaz de romper con los prejuicios de una chica que quiere pelear en la vida, que desea más que nada boxear, sabiendo que si Frankie Dunn (Clint Eastwood) la entrena, podrá dejar atrás la desasosegante vida de camarera traumatizada por una familia apática, egoísta y sin el menor sentido de la fraternidad.

million-dollar-baby

Million Dollar Baby permanecerá en el recuerdo de todo aficionado al cine, por la voz en off y el cuerpo del tuerto al que da vida Morgan Freeman, narrador omnipresente que de una manera ilusionante a la vez que desgarradora nos cuenta los avatares de Maggie, las frustraciones de Frankie y las desventuras de "peligro", ese simpático descerebrado que al igual que Maggie desea ser un campeón armado con guantes de boxeo.

Clint Eastwood echando toda la verborrea magistral de curtido héroe en mil batallas, afronta en esta ocasión la difícil situación de proteger y entrenar al aspirante a campeón,  manteniendo un gimnasio que se tambalea económicamente, todo ello unido a la separación de su hija, dejando un hueco en su alma difícilmente consolable que intenta remediar mediante la ceremonia de la misa de los Domingos y unas cartas que nunca llegan a su destinatario, descolocando al sacerdote con las ironías burlescas de fanfarrón entrenador pugilístico….Hasta que Maggie aparece.

million-dollar-baby

La oscarizada película de Eastwood una vez más dejó entusiasmada tanto a la crítica como al público, no solo por la delicada presencia de sus personajes, sino por una historia que conmueve, que te llena de vida aún sabiendo la existencia de la muerte, que te empuja a continuar pese a saber que la derrota está siempre a la vuelta de la esquina, y que detrás de cada triunfo, siempre hay unas ganas incentivadas por la dedicación hacia lo que haces y por aquellos que sabes que te aman (independientemente si son tu familia o no).

¿Qué Clint Eastwood puso en tela de juicio la decisión de la Eutanasia?.....¿Quién soy yo para reprochárselo?...El sufrimiento es la mayor desgracia que existe, y evitar el dolor en ocasiones, es el único modo de mostrarnos humanos…Las duras decisiones siempre son traumáticas pero hay que tener el valor de tomarlas a tiempo, de manera personal, única para cada caso, afrontando las consecuencias con la valentía que se tiene en vida para saber hacer frente a la inevitable muerte...A mi padre, el cascarrabias más adorable del mundo, te quiero.


Director; Clint Eastwood.

Intérpretes: Clint EastwoodHilary SwankMorgan FreemanAnthony MackieJay BaruchelMike ColterLucia Rijker.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

MILLION DOLLAR BABY (2004). El drama pugilístico de Clint Eastwood.

million-dollar-baby
La gente muere cada día fregando suelos y limpiando platos…El esfuerzo y la determinación humana, el coraje de intentar cumplir los sueños, aún cuando todos aquellos que te rodean no los ven e intentan apartarnos de ellos. El ser humano anhela ser feliz, pero la felicidad, en raras ocasiones nos viene dada de regalo, hay que luchar, hay que trabajar y continuar con todas tus fuerzas, con todo tu corazón, con toda tu alma….y en ocasiones incluso después de haber conseguido lo que queremos, la vida da un giro inesperado y te golpea, tan fuerte que te quedas sin la energía motriz que una vez nos movió a triunfar en lo que deseábamos…

Paul Haggis, director de Crash (2004) y coguionista de la popular Casino Royal, adaptó la historia de F.X. O´Toole para que Clint Eastwood se alzara "de nuevo" como un maestro del cine, alguien que tanto delante como detrás de las cámaras refleja la experiencia de la sensibilidad cinematográfica con una historia dura, conmovedora, y que aunque triste, no deja de ser inspiradora y profundamente cautivadora, para dejar claro que el espíritu humano, en este caso el de la boxeadora Maggie Fitgerald (Hilary Swank), es capaz de romper con los prejuicios de una chica que quiere pelear en la vida, que desea más que nada boxear, sabiendo que si Frankie Dunn (Clint Eastwood) la entrena, podrá dejar atrás la desasosegante vida de camarera traumatizada por una familia apática, egoísta y sin el menor sentido de la fraternidad.

million-dollar-baby

Million Dollar Baby permanecerá en el recuerdo de todo aficionado al cine, por la voz en off y el cuerpo del tuerto al que da vida Morgan Freeman, narrador omnipresente que de una manera ilusionante a la vez que desgarradora nos cuenta los avatares de Maggie, las frustraciones de Frankie y las desventuras de "peligro", ese simpático descerebrado que al igual que Maggie desea ser un campeón armado con guantes de boxeo.

Clint Eastwood echando toda la verborrea magistral de curtido héroe en mil batallas, afronta en esta ocasión la difícil situación de proteger y entrenar al aspirante a campeón,  manteniendo un gimnasio que se tambalea económicamente, todo ello unido a la separación de su hija, dejando un hueco en su alma difícilmente consolable que intenta remediar mediante la ceremonia de la misa de los Domingos y unas cartas que nunca llegan a su destinatario, descolocando al sacerdote con las ironías burlescas de fanfarrón entrenador pugilístico….Hasta que Maggie aparece.

million-dollar-baby

La oscarizada película de Eastwood una vez más dejó entusiasmada tanto a la crítica como al público, no solo por la delicada presencia de sus personajes, sino por una historia que conmueve, que te llena de vida aún sabiendo la existencia de la muerte, que te empuja a continuar pese a saber que la derrota está siempre a la vuelta de la esquina, y que detrás de cada triunfo, siempre hay unas ganas incentivadas por la dedicación hacia lo que haces y por aquellos que sabes que te aman (independientemente si son tu familia o no).

¿Qué Clint Eastwood puso en tela de juicio la decisión de la Eutanasia?.....¿Quién soy yo para reprochárselo?...El sufrimiento es la mayor desgracia que existe, y evitar el dolor en ocasiones, es el único modo de mostrarnos humanos…Las duras decisiones siempre son traumáticas pero hay que tener el valor de tomarlas a tiempo, de manera personal, única para cada caso, afrontando las consecuencias con la valentía que se tiene en vida para saber hacer frente a la inevitable muerte...A mi padre, el cascarrabias más adorable del mundo, te quiero.


Director; Clint Eastwood.

Intérpretes: Clint EastwoodHilary SwankMorgan FreemanAnthony MackieJay BaruchelMike ColterLucia Rijker.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

viven
Basado en un evento real acaecido el viernes 13 de Octubre de 1972 y tomando como documento el libro escrito por Piers Paul Read en base a entrevistas a los 16 supervivientes, la tragedia del vuelo 571 de la fuerza aérea uruguaya con destino Montevideo-Santiago de Chile que llevaba al equipo de rugby nacional en un total de 45 pasajeros que se estrelló en los Andes y de cómo sobrevivieron ante las inclemencias del frío y dándose cuenta que los equipos de rescate no llegarán por lo inhóspito del terreno montañoso tomarán dos decisiones cruciales. La primera, para su sustento se alimentarán con carne de los fallecidos y la segunda deberán salir ellos mismos a buscar ayuda.

Uno de los sobrevivientes, Fernando Parrado (interpretado por Ethan Hawke en la película) trabajó como asesor técnico del film, y posteriormente publicaría sus memorias en "Milagro en Los Andes" para el trigésimo aniversario, desde una perspectiva más personal y dolorosa, pues perdió a su hermana y madre en el accidente, pues el largometraje, al decir de los que regresaron, fue un picnic al lado de la experiencia verdadera. Era un viaje de aproximadamente 4 horas pero tardaron tres meses en volver a casa.

viven

El cineasta mexicano René Cardona realizó ya una versión en 1976 haciendo mayor hincapié en el asunto del canibalismo en una producción algo descuidada. Esta nueva versión con mucho más presupuesto en cambio pecaba de una estructura muy al gusto americano (incluso los actores que encarnaban a los jugadores eran muy anglosajones para el tipo de los personajes cuya ascendencia más los aproxima a europeos mediterráneos) y por efectos de tensión dramática la responsabilidad heroica cae en unos pocos cuando fue la cooperación de todos lo que los mantuvo vivos.

Dirigida por Frank Marshall y producida por él y su esposa Kathleen Kennedy, socios de Steven Spielberg en más de una ocasión, nos narraban la dura peripecia de un grupo de supervivientes en medio de un desierto de hielo con escasa visualización, vientos helados y a merced del frío glacial que amenazaba con terminar lo que no hizo el impacto. El cine nos ha dado otros ejemplos de individuos enfrentados a las inclemencias del frío extremo desde el terror mismo en Bajo cero (Frozen, 2010). No la animada de Disney de igual título del 2013) donde unos muchachos quedan atrapados en una montaña cuando lo único que querían era esquiar hasta el acoso de una manada de lobos a los sobrevivientes de otro accidente aéreo en Alaska en Infierno blanco (The Grey, Joe Carnahan, 2011) con un Liam Neeson consolidándose como héroe de acción geriátrica, pasando por aventuras de valientes escaladores que desembocan en tragedia en los nevados en Límite vertical (2000) de Martin Campbell y el blockbuster Everest (2015) de Baltasar Kormákur.

Por último y antes que me olvide, la voz de John Malkovich se oye en la V.O. como narrador al inicio y en el epílogo.

viven

Título original: Alive!

Director: Frank Marshall.

Intérpretes: Ethan HawkeVincent SpanoBruce RamsayJohn MalkovichJosh HamiltonJohn Haymes NewtonDavid KriegelIlleana Douglas.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quesada

¡VIVEN! (1993). Supervivencia en Los Andes.

viven
Basado en un evento real acaecido el viernes 13 de Octubre de 1972 y tomando como documento el libro escrito por Piers Paul Read en base a entrevistas a los 16 supervivientes, la tragedia del vuelo 571 de la fuerza aérea uruguaya con destino Montevideo-Santiago de Chile que llevaba al equipo de rugby nacional en un total de 45 pasajeros que se estrelló en los Andes y de cómo sobrevivieron ante las inclemencias del frío y dándose cuenta que los equipos de rescate no llegarán por lo inhóspito del terreno montañoso tomarán dos decisiones cruciales. La primera, para su sustento se alimentarán con carne de los fallecidos y la segunda deberán salir ellos mismos a buscar ayuda.

Uno de los sobrevivientes, Fernando Parrado (interpretado por Ethan Hawke en la película) trabajó como asesor técnico del film, y posteriormente publicaría sus memorias en "Milagro en Los Andes" para el trigésimo aniversario, desde una perspectiva más personal y dolorosa, pues perdió a su hermana y madre en el accidente, pues el largometraje, al decir de los que regresaron, fue un picnic al lado de la experiencia verdadera. Era un viaje de aproximadamente 4 horas pero tardaron tres meses en volver a casa.

viven

El cineasta mexicano René Cardona realizó ya una versión en 1976 haciendo mayor hincapié en el asunto del canibalismo en una producción algo descuidada. Esta nueva versión con mucho más presupuesto en cambio pecaba de una estructura muy al gusto americano (incluso los actores que encarnaban a los jugadores eran muy anglosajones para el tipo de los personajes cuya ascendencia más los aproxima a europeos mediterráneos) y por efectos de tensión dramática la responsabilidad heroica cae en unos pocos cuando fue la cooperación de todos lo que los mantuvo vivos.

Dirigida por Frank Marshall y producida por él y su esposa Kathleen Kennedy, socios de Steven Spielberg en más de una ocasión, nos narraban la dura peripecia de un grupo de supervivientes en medio de un desierto de hielo con escasa visualización, vientos helados y a merced del frío glacial que amenazaba con terminar lo que no hizo el impacto. El cine nos ha dado otros ejemplos de individuos enfrentados a las inclemencias del frío extremo desde el terror mismo en Bajo cero (Frozen, 2010). No la animada de Disney de igual título del 2013) donde unos muchachos quedan atrapados en una montaña cuando lo único que querían era esquiar hasta el acoso de una manada de lobos a los sobrevivientes de otro accidente aéreo en Alaska en Infierno blanco (The Grey, Joe Carnahan, 2011) con un Liam Neeson consolidándose como héroe de acción geriátrica, pasando por aventuras de valientes escaladores que desembocan en tragedia en los nevados en Límite vertical (2000) de Martin Campbell y el blockbuster Everest (2015) de Baltasar Kormákur.

Por último y antes que me olvide, la voz de John Malkovich se oye en la V.O. como narrador al inicio y en el epílogo.

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Título original: Alive!

Director: Frank Marshall.

Intérpretes: Ethan HawkeVincent SpanoBruce RamsayJohn MalkovichJosh HamiltonJohn Haymes NewtonDavid KriegelIlleana Douglas.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quesada

un-ladrón-en-la-alcoba
Estamos ante un relato considerado por el propio Ernst Lubitsch como su mejor película. Una joya con todos los elementos característicos del "toque Lubitsch" muy bien mezclados para conseguir una comedia sofisticada y elegante, donde además de disfrutar de un buen cine, su director nos deja caer alguna que otra burla no exenta de crítica.

La trama es bastante sencilla. Un famoso ladrón de guante blanco que se hace pasar por el barón Gaston Monescu (Herbert Marshall), conoce en Venecia, mientras se alojan en un hotel de lujo a una bella joven, Lily (Miriam Hopkins), una carterista que se hace pasar por condesa. En una romántica cena a la luz de la luna llena, cada uno reconoce las habilidades delictivas de su oponente y surge un enamoramiento inmediato.

Sobreviven mediante pequeños robos que recuerdan con deleite y precisión. Remedan el acto del robo y sus dificultades con más aprecio que las obras de arte robadas. Casualmente se cruza en su camino una joven y atractiva viuda, Mariette Colet, (Kay Francis) extremadamente rica que está acostumbrada a rechazar a sus pretendientes. Vive sus lujos sin preocupaciones y derrocha gran cantidad de dinero en joyas.

Una noche en la ópera, Gaston consigue robarle a Colet un bolso carísimo, con incrustaciones de diamantes. Sin embargo, deciden devolverlo a su verdadera dueña debido a la recompensa que ésta última ha ofrecido por su preciado bolso.

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La presentación y puesta en escena de Gaston es impecable. Despliega todo su encanto, su elegancia y caballerosidad para demostrar sus gustos refinados y nobles intenciones, aunque la realidad es bien distinta. Su instinto de ladrón le empuja a urdir un plan que le permita estar al servicio de la rica dama como asesor de finanzas y de este modo poder sacarle gran cantidad de dinero en efectivo, sin tener que robar joyas las cuales luego deben venderse para sacarle beneficios.

Uno de los elementos que más gustaba a este director era el juego de tríos protagonistas. En este caso, el triángulo emocional se establece entre un hombre y sus dos mujeres, la que tiene como compañera y la que debe seducir para engañar y de la que acaba encaprichándose. Un trio de protagonistas que se mueven con gran elegancia, sutiliza, estilo propio y cinismo.

Con el guión de Samson Raphaelson y la fotografía de Victor Milner, Lubitsch alcanza ese toque de elegancia para convertir una comedia romántica en sofisticada. Una trama donde los protagonistas mantienen relaciones íntimas, nunca explícitas en la pantalla, pero siempre intuidas. Al igual que la imagen inicial de un robo, nunca visto, siempre contado por la propia víctima, un excelente secundario en la piel de Edward Everett Horton, que además es uno de los eternos pretendientes de la rica viuda. Una escena de robo que se construye mediante un juego excelente de sombras.

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Durante el relato Lubitsch hace un uso magistral de las elipsis y del fuera de campo. Consigue escenas fundamentales en el guion donde todos saben lo que pasa, pero nunca lo ven. La insinuación, otra de sus grandes bazas en pantalla, que realiza mediante el enfoque de objetos, como por ejemplo un reloj, el cual alberga toda una escena erótica a sus espaldas.

Hablar de Lubitsch es hablar de sutileza e ingenio con el denominador común de una elegancia. Según decía de él Billy Wilder, es imposible imitar su magnífica puesta en escena, conseguir tanto con tan pocos elementos.

Además sus diálogos, jugando con dobles mensajes, esconden un ingenio pocas veces visto en pantalla. Su burla y su ironía, pese a su apariencia frívola, no están exentos de cierta crítica.

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Con "Un ladrón en la Alcoba" quiso rendir homenaje al cine silente, ya desaparecido. A ese cine de las imágenes que hablan al espectador que sabe ver y escuchar. Consiguió aglutinar en esta película todos sus grandes recursos y hacer ese cine del que se sentía tan orgulloso:
Sombras nocturnas a la luz de la luna, encuadres magníficos que revelan las intenciones de los protagonistas como la imagen de la pareja en el espejo y su sombra sobre la cama de matrimonio mientras se prometen amor eterno.

El juego de malos entendidos, de ambigüedades, de planos fijos encuadrando objetos donde en "el fuera de campo" ocurre toda la acción, dejan siempre al espectador la posibilidad de fantasear y de crear su propia versión de la historia.

En definitiva, una pequeña joya de un brillante genio, divertida y deliciosa para contemplar y para disfrutar del buen uso del lenguaje cinematográfico y de unos chispeantes y divertidos diálogos interpretados por un sólido elenco de actores, no sólo en los papeles protagonistas, sino también contando con unos magníficos personajes secundarios que enriquecen y complican el relato.

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Frases para recordar:
- Camarero: ¿Con qué desea que comencemos?
- Barón: No es fácil. Los comienzos son siempre difíciles. Si Casanova resultara ser Romeo cenando con Julieta y ésta se convirtiera en Cleopatra. ¿Con qué empezarías?.
- Camarero: Con unos combinados, señor
- Barón: Ha de ser una cena maravillosa, quizás ni la probemos.... ¿Ve esa luna llena?
- Camarero: Sí, señor.
- Barón: Quiero esa luna llena en el champán.

Título original: Trouble in Paradise.

Director: Ernst Lubitsch.

Intérpretes: Herbert MarshallMiriam HopkinsKay FrancisEdward Everett HortonCharles RugglesC. Aubrey Smith.

Escena:


Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

UN LADRÓN EN LA ALCOBA (1932). La comedia romántica de Ernst Lubitsch.

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Estamos ante un relato considerado por el propio Ernst Lubitsch como su mejor película. Una joya con todos los elementos característicos del "toque Lubitsch" muy bien mezclados para conseguir una comedia sofisticada y elegante, donde además de disfrutar de un buen cine, su director nos deja caer alguna que otra burla no exenta de crítica.

La trama es bastante sencilla. Un famoso ladrón de guante blanco que se hace pasar por el barón Gaston Monescu (Herbert Marshall), conoce en Venecia, mientras se alojan en un hotel de lujo a una bella joven, Lily (Miriam Hopkins), una carterista que se hace pasar por condesa. En una romántica cena a la luz de la luna llena, cada uno reconoce las habilidades delictivas de su oponente y surge un enamoramiento inmediato.

Sobreviven mediante pequeños robos que recuerdan con deleite y precisión. Remedan el acto del robo y sus dificultades con más aprecio que las obras de arte robadas. Casualmente se cruza en su camino una joven y atractiva viuda, Mariette Colet, (Kay Francis) extremadamente rica que está acostumbrada a rechazar a sus pretendientes. Vive sus lujos sin preocupaciones y derrocha gran cantidad de dinero en joyas.

Una noche en la ópera, Gaston consigue robarle a Colet un bolso carísimo, con incrustaciones de diamantes. Sin embargo, deciden devolverlo a su verdadera dueña debido a la recompensa que ésta última ha ofrecido por su preciado bolso.

un-ladrón-en-la-alcoba

La presentación y puesta en escena de Gaston es impecable. Despliega todo su encanto, su elegancia y caballerosidad para demostrar sus gustos refinados y nobles intenciones, aunque la realidad es bien distinta. Su instinto de ladrón le empuja a urdir un plan que le permita estar al servicio de la rica dama como asesor de finanzas y de este modo poder sacarle gran cantidad de dinero en efectivo, sin tener que robar joyas las cuales luego deben venderse para sacarle beneficios.

Uno de los elementos que más gustaba a este director era el juego de tríos protagonistas. En este caso, el triángulo emocional se establece entre un hombre y sus dos mujeres, la que tiene como compañera y la que debe seducir para engañar y de la que acaba encaprichándose. Un trio de protagonistas que se mueven con gran elegancia, sutiliza, estilo propio y cinismo.

Con el guión de Samson Raphaelson y la fotografía de Victor Milner, Lubitsch alcanza ese toque de elegancia para convertir una comedia romántica en sofisticada. Una trama donde los protagonistas mantienen relaciones íntimas, nunca explícitas en la pantalla, pero siempre intuidas. Al igual que la imagen inicial de un robo, nunca visto, siempre contado por la propia víctima, un excelente secundario en la piel de Edward Everett Horton, que además es uno de los eternos pretendientes de la rica viuda. Una escena de robo que se construye mediante un juego excelente de sombras.

un-ladrón-en-la-alcoba

Durante el relato Lubitsch hace un uso magistral de las elipsis y del fuera de campo. Consigue escenas fundamentales en el guion donde todos saben lo que pasa, pero nunca lo ven. La insinuación, otra de sus grandes bazas en pantalla, que realiza mediante el enfoque de objetos, como por ejemplo un reloj, el cual alberga toda una escena erótica a sus espaldas.

Hablar de Lubitsch es hablar de sutileza e ingenio con el denominador común de una elegancia. Según decía de él Billy Wilder, es imposible imitar su magnífica puesta en escena, conseguir tanto con tan pocos elementos.

Además sus diálogos, jugando con dobles mensajes, esconden un ingenio pocas veces visto en pantalla. Su burla y su ironía, pese a su apariencia frívola, no están exentos de cierta crítica.

un-ladrón-en-la-alcoba

Con "Un ladrón en la Alcoba" quiso rendir homenaje al cine silente, ya desaparecido. A ese cine de las imágenes que hablan al espectador que sabe ver y escuchar. Consiguió aglutinar en esta película todos sus grandes recursos y hacer ese cine del que se sentía tan orgulloso:
Sombras nocturnas a la luz de la luna, encuadres magníficos que revelan las intenciones de los protagonistas como la imagen de la pareja en el espejo y su sombra sobre la cama de matrimonio mientras se prometen amor eterno.

El juego de malos entendidos, de ambigüedades, de planos fijos encuadrando objetos donde en "el fuera de campo" ocurre toda la acción, dejan siempre al espectador la posibilidad de fantasear y de crear su propia versión de la historia.

En definitiva, una pequeña joya de un brillante genio, divertida y deliciosa para contemplar y para disfrutar del buen uso del lenguaje cinematográfico y de unos chispeantes y divertidos diálogos interpretados por un sólido elenco de actores, no sólo en los papeles protagonistas, sino también contando con unos magníficos personajes secundarios que enriquecen y complican el relato.

un-ladrón-en-la-alcoba

Frases para recordar:
- Camarero: ¿Con qué desea que comencemos?
- Barón: No es fácil. Los comienzos son siempre difíciles. Si Casanova resultara ser Romeo cenando con Julieta y ésta se convirtiera en Cleopatra. ¿Con qué empezarías?.
- Camarero: Con unos combinados, señor
- Barón: Ha de ser una cena maravillosa, quizás ni la probemos.... ¿Ve esa luna llena?
- Camarero: Sí, señor.
- Barón: Quiero esa luna llena en el champán.

Título original: Trouble in Paradise.

Director: Ernst Lubitsch.

Intérpretes: Herbert MarshallMiriam HopkinsKay FrancisEdward Everett HortonCharles RugglesC. Aubrey Smith.

Escena:


Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

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