ARTÍCULOS DESTACADOS
ARTÍCULOS
bajo-el-fuego
Conjuntamente con Salvador (Oliver Stone, 1986) y Desaparecido (Costa Gavras, 1982), Bajo el fuego es una de las escasas películas realizadas en plena era reaganiana que abordaba el tema del intervencionismo yanqui en Latinoamérica. La historia de un reportero en plena revolución sandinista en Nicaragua era narrada en una excelente combinación de aventura, romance y mensaje político. Ubicada en 1979, el último año del gobierno de Anastasio "Tacho" Somoza, un dictador sanguinario protegido por intereses capitalistas se tambaleaba frente al insurgente pueblo que clamaba democracia. Es en ese escenario que arriba al país centroamericano el reportero gráfico Russell Price (Nick Nolte), un individuo curtido en otras guerras, cuyo objetivo es conseguir la gloria a través de un gran reportaje, con lo que entendemos que no tiene muchos escrúpulos y que su lealtad es solo consigo mismo, un mercenario del periodismo.

Sin embargo hablamos de una película de Hollywood y el héroe tendrá que transformarse desde un tipo que ve las cosas detrás de la valla hasta un sujeto comprometido con una causa, la cual aprenderá de un pueblo valiente que pelea por su libertad. Tenemos además un triángulo amoroso cuyos otros vértices son Claire (Joanna Cassidy) y Alex Grazier (Gene Hackman), un matrimonio recientemente disuelto y amigos del prota. Claire comparte la afición adrenalínica del periodismo de guerra pero Alex ya está cansado de eso y prefiere optar por un trabajo más relajado en Nueva York como presentador de noticias. Russell viene de un conflicto bélico en Africa donde conoció a un soldado de fortuna, Otis (Un jovencito Ed Harris) quien le ha hablado que el poder político se sostiene en la propaganda y que quien controla los medios impone la verdad oficial. Ahora lo encuentra en Nicaragua como militar asalariado del régimen. No es sorpresa para él, porque en cierta forma él también trabaja para una corporación y aunque pretenda ser objetivo sabe que su reportaje será manipulado. También conoce a un espía francés, Marcel Jazy (Jean‑Louis Trintignant) que juega a dos bandos. Russell se sabe igualmente ambiguo.

bajo-el-fuego

El detonante se da cuando la guerrilla se lleva a Russell para que fotografíe a un líder guerrillero llamado Rafael a quien el gobierno da por muerto. Aquél es una inspiración para el pueblo y su fallecimiento causaría una herida muy grave en el proceso emancipador. La misión de Russell es entonces convencer al mundo que el caudillo está presente.
El gobierno estadounidense retiró su apoyo durante la administración Carter por un suceso muy parecido al que ocurre en uno de los pasajes del filme, situación muy liberal para una época en la que el conservadurismo estaba en la cúspide. Cosa que muy convenientemente revaloriza a esta película además de una correcta dirección, una magnífica fotografía (John Alcott) y la grandiosa música de Jerry Goldsmith (¿Sabían que la melodía que cierra Bajo el fuego fue usada por Tarantino en Django Desencadenado?).
Un gran film que hablaba de idealismo y libertad. Han pasado más de 30 años de esta historia marcada por un ideal libertario, lastimosamente los años han demostrado que quienes ocuparon el lugar de Tacho Somoza en Nicaragua no se diferencian en lo más mínimo. La larga dictadura somocista ha dado lugar al reiterativo sandinismo padre putativo del socialismo del siglo XXI encarnado por Daniel Ortega.

bajo-el-fuego

Título original: Under Fire.

Director: Roger Spottiswoode.

Intérpretes: Nick Nolte, Joanna Cassidy, Gene Hackman, Jean-Louis Trintignant, Ed Harris,Richard Masur.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Carlos Carrión Quezada

BAJO EL FUEGO (1984). Periodismo en tiempo de guerra.

bajo-el-fuego
Conjuntamente con Salvador (Oliver Stone, 1986) y Desaparecido (Costa Gavras, 1982), Bajo el fuego es una de las escasas películas realizadas en plena era reaganiana que abordaba el tema del intervencionismo yanqui en Latinoamérica. La historia de un reportero en plena revolución sandinista en Nicaragua era narrada en una excelente combinación de aventura, romance y mensaje político. Ubicada en 1979, el último año del gobierno de Anastasio "Tacho" Somoza, un dictador sanguinario protegido por intereses capitalistas se tambaleaba frente al insurgente pueblo que clamaba democracia. Es en ese escenario que arriba al país centroamericano el reportero gráfico Russell Price (Nick Nolte), un individuo curtido en otras guerras, cuyo objetivo es conseguir la gloria a través de un gran reportaje, con lo que entendemos que no tiene muchos escrúpulos y que su lealtad es solo consigo mismo, un mercenario del periodismo.

Sin embargo hablamos de una película de Hollywood y el héroe tendrá que transformarse desde un tipo que ve las cosas detrás de la valla hasta un sujeto comprometido con una causa, la cual aprenderá de un pueblo valiente que pelea por su libertad. Tenemos además un triángulo amoroso cuyos otros vértices son Claire (Joanna Cassidy) y Alex Grazier (Gene Hackman), un matrimonio recientemente disuelto y amigos del prota. Claire comparte la afición adrenalínica del periodismo de guerra pero Alex ya está cansado de eso y prefiere optar por un trabajo más relajado en Nueva York como presentador de noticias. Russell viene de un conflicto bélico en Africa donde conoció a un soldado de fortuna, Otis (Un jovencito Ed Harris) quien le ha hablado que el poder político se sostiene en la propaganda y que quien controla los medios impone la verdad oficial. Ahora lo encuentra en Nicaragua como militar asalariado del régimen. No es sorpresa para él, porque en cierta forma él también trabaja para una corporación y aunque pretenda ser objetivo sabe que su reportaje será manipulado. También conoce a un espía francés, Marcel Jazy (Jean‑Louis Trintignant) que juega a dos bandos. Russell se sabe igualmente ambiguo.

bajo-el-fuego

El detonante se da cuando la guerrilla se lleva a Russell para que fotografíe a un líder guerrillero llamado Rafael a quien el gobierno da por muerto. Aquél es una inspiración para el pueblo y su fallecimiento causaría una herida muy grave en el proceso emancipador. La misión de Russell es entonces convencer al mundo que el caudillo está presente.
El gobierno estadounidense retiró su apoyo durante la administración Carter por un suceso muy parecido al que ocurre en uno de los pasajes del filme, situación muy liberal para una época en la que el conservadurismo estaba en la cúspide. Cosa que muy convenientemente revaloriza a esta película además de una correcta dirección, una magnífica fotografía (John Alcott) y la grandiosa música de Jerry Goldsmith (¿Sabían que la melodía que cierra Bajo el fuego fue usada por Tarantino en Django Desencadenado?).
Un gran film que hablaba de idealismo y libertad. Han pasado más de 30 años de esta historia marcada por un ideal libertario, lastimosamente los años han demostrado que quienes ocuparon el lugar de Tacho Somoza en Nicaragua no se diferencian en lo más mínimo. La larga dictadura somocista ha dado lugar al reiterativo sandinismo padre putativo del socialismo del siglo XXI encarnado por Daniel Ortega.

bajo-el-fuego

Título original: Under Fire.

Director: Roger Spottiswoode.

Intérpretes: Nick Nolte, Joanna Cassidy, Gene Hackman, Jean-Louis Trintignant, Ed Harris,Richard Masur.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Carlos Carrión Quezada

pasaje-a-la-india
Se trata de una adaptación de una novela del escritor inglés E.M. Forster (1870-1970), en la época en que la India era aún una colonia británica, allá por 1920.

Adela Quested (Judy Davis), una joven británica, realiza un viaje a la India con su futura suegra, la señora Moore (Peggy Ashcroft), a fin de contraer matrimonio con un joven que ejerce de magistrado en Chandrapore, Ronny Heaslop (Nigel Havers) y es el hijo del segundo matrimonio de la señora Moore. Adela y la señora Moore pronto se revelan como dos mujeres muy diferentes de su encorsetado entorno social . Representan dos generaciones de mujeres que se niegan a asumir el rol pasivo para el que han sido educadas, se niegan a carecer de opinión, de principios y, especialmente, se niegan a despreciar una cultura que les resulta tan exótica como interesante. Pese a que la diferencia de edad entre ambas es notable, pronto congenian a la perfección compartiendo el hastío que les produce la prepotencia colonial en la India y el desprecio por una cultura tan rica como milenaria. Adela, que parecía soñar con alejarse de su mundo para vivir una experiencia novedosa y liberadora se encuentra que, por mucho que se aleje de su país de origen, los convencionalismos destinados a las mujeres son siempre los mismos.

Los británicos residentes en tierras extranjeras, lejos de enriquecerse y mezclarse con una nueva cultura, son aún más clasistas, herméticos, intolerantes y prepotentes en un territorio que están ocupando bajo una presión militar con la excusa de mantener la paz y el orden. Adela se aburre tremendamente en el selecto club de campo y pronto descubre que su futuro prometido le prepara toda una vida de buenas apariencias que lo ayuden a mantener su prestigio dentro de la colonia británica, ese pequeño gueto injertado a la fuerza dentro de un escenario de tanta belleza y complejidad que escapa completamente a la torpe ceguera británica. Adela y la señora Moore chocan contra el desprecio que se inflige a los nativos y al paisaje que las rodea. Ambas están provistas de una curiosidad innata que las conduce a querer conocer mejor la India, sus costumbres y sus auténticos habitantes. La oportunidad para satisfacer este deseo la encuentran por medio de un singular personaje, el doctor Aziv (Victor Banerjee), un médico hindú, viudo y padre de dos hijos que vive humildemente y que asume con naturalidad las absurdas imposiciones británicas. Su naturaleza noble e ingenua no acierta a comprender los enrevesados vericuetos de la flema británica. De él partirá la idea de una excursión a las famosas cuevas de Marabar. En esa excursión ocurre algo absolutamente insólito que precipita la trama por derroteros impensables.

pasaje-a-la-india

La excursión representa el punto de inflexión de la película donde se visualiza el gran choque cultural entre invasores y nativos. Un enfrentamiento brutal que es narrado con una gran sutileza mediante la experiencia personal de Adela, una joven seducida por lo extraño y desconocido que desea escapar de sus propios límites, pero que queda completamente desbordada al no saber medir sus limitaciones y carecer de la preparación suficiente como para abrir la mente a los misterios del alma.

La película está excepcionalmente dirigida por David Lean, quien siempre supo mezclar a la perfección el intimismo de relatos personales con la épica del paisaje. En este caso, se desplazó a Asia para elaborar esta gran producción y describir un escenario y una atmósfera cálida y sofocante. De hecho el relato da comienzo al mismo tiempo que comienza la Estación Cálida en la India. El asfixiante calor juega un papel protagonista en varias escenas y la visión de un sol resplandeciente en la excursión hacia las cuevas, punto álgido del film, contrasta con la oscuridad de las mismas y la confusión resultante de tan grandes contrastes.

Para elaborar este film, David Lean contó con la confianza de los productores británicos Richard Goodwin y John Brabourne, especialistas en películas de lugares coloniales y exóticos. Es muy destacable el hecho de que este film, rodado con los cánones clásicos pertenezca a una década, la de los ochenta, en la que el cine había cambiado y se habían comenzado a rodar otro tipo de películas. De hecho, mientras D. Lean rodaba "Pasaje a la India" coincidió con Spielberg que rodaba también en Asia "Indiana Jones".

pasaje-a-la-india

Por si alguien anda despistado, en 1984 Lean llevaba catorce años retirado del cine tras el inexplicable fracaso de "La hija de Ryan", una genial e incomprendida obra. Pues bien, tras este lapso de tiempo, Lean se hace cargo de "Pasaje a la India" y lo hace con toda su sabiduría, manteniendo un buen pulso narrativo y mostrando imágenes como sólo unos pocos sabían hacer, convirtiendo los espacios naturales en misteriosos ecos del mundo interior y los conflictos de sus personajes.

Insisto en que en este film se unen dos características que siempre estuvieron presentes en la filmografía de Lean, la compleja intimidad de las relaciones humanas: "Breve encuentro", "Amigos apasionados" con la espectacularidad de los grandes relatos épicos rodados en escenarios naturales donde el paisaje se funde con su protagonista, para bien o para mal: "Lawrence de Arabia", probablemente su obra más excepcional, y la poco valorada “La hija de Ryan”. En ambas películas el agreste y difícil paisaje, así como la cultura y los habitantes del lugar son capaces de modificar el destino de nuestros protagonistas.

La película que ahora comentamos es una adaptación cinematográfica del libro del mismo título de E. M. Forster, gran fuente de inspiración del cine británico ya que varias de sus novelas han sido llevadas al cine por James Ivory, responsable de películas como "Maurice", "Una habitación con vistas" o "Regreso a Howards End".

En "Pasaje a la India", escritor y director coinciden en describir y trasladar a la gran pantalla dos de los pilares sobre los que se articulan los relatos del novelista: las barreras sociales, el rígido convencionalismo británico y una sexualidad reprimida, características todas de una rígida educación británica de la que nuestros protagonistas pretenden escapar.

pasaje-a-la-india

La dirección artística de la fotografía de Ernest Day nos traslada de forma directa a un mundo infravalorado desde la perspectiva occidental de la colonización, incapaz de detenerse a observar y comprender esa magia y espiritualidad que nace de un paisaje y unos antepasados acostumbrados a lidiar con la tierra y con el caluroso y húmedo clima de la India.

La música de Maurice Jarre es una pieza importante dentro del relato y obtuvo un merecido Oscar. La música y la fotografía, así como el vestuario y la puesta en escena son el acompañamiento técnico perfecto para que la película alcance una gran categoría artística.

En cuanto al trabajo de los actores, son las dos actrices protagonistas las que realizan la mejor parte. Especialmente, Judy Davis, como elemento conductor de una trama que va más allá de lo personal. El resto del elenco está correcto, pero para mí es el propio escenario natural el único personaje capaz de dar réplica al complejo personaje de Adela. La pequeña intervención que Lean quiso otorgar a uno de sus actores fetiche: Alec Guiness como Brahman y profesor de filosofía representativo de la nueva corriente pacifista que está por llegar, no queda del todo tan creíble como otras excelentes actuaciones que hemos visto de este magnífico actor.

Profundizando algo más en la segunda vertiente del film, en su parte épica, descubrimos que David Lean consigue dibujar en pantalla toda una realidad social e histórica acerca de las tensiones sociales y políticas que acontecieron entre hindúes y británicos durante los años 20. Años de tensión entre la administración colonial británica en la India y del creciente movimiento de independencia indio, que culminaría durante los años 40 con la figura de Gandhi.

David Lean dejó un hermoso testamento cinematográfico, una película con un ambiente sensual y extraño, con una visión crítica y sensible capaz de atrapar instantes de un mundo y una cultura que escapan a la mirada de Occidente.

pasaje-a-la-india

Título original: A Passage to India.

Director: David Lean.

Intérpretes: Judy Davis, Victor Banerjee, Peggy Ashcroft, James Fox, Alec Guinness,Nigel Havers, Richard Wilson, Antonia Pemberton, Saeed Jaffrey, Art Malik,Michael Culver, Roshan Seth.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

PASAJE A LA INDIA (1984). El testamento cinematográfico de David Lean.

pasaje-a-la-india
Se trata de una adaptación de una novela del escritor inglés E.M. Forster (1870-1970), en la época en que la India era aún una colonia británica, allá por 1920.

Adela Quested (Judy Davis), una joven británica, realiza un viaje a la India con su futura suegra, la señora Moore (Peggy Ashcroft), a fin de contraer matrimonio con un joven que ejerce de magistrado en Chandrapore, Ronny Heaslop (Nigel Havers) y es el hijo del segundo matrimonio de la señora Moore. Adela y la señora Moore pronto se revelan como dos mujeres muy diferentes de su encorsetado entorno social . Representan dos generaciones de mujeres que se niegan a asumir el rol pasivo para el que han sido educadas, se niegan a carecer de opinión, de principios y, especialmente, se niegan a despreciar una cultura que les resulta tan exótica como interesante. Pese a que la diferencia de edad entre ambas es notable, pronto congenian a la perfección compartiendo el hastío que les produce la prepotencia colonial en la India y el desprecio por una cultura tan rica como milenaria. Adela, que parecía soñar con alejarse de su mundo para vivir una experiencia novedosa y liberadora se encuentra que, por mucho que se aleje de su país de origen, los convencionalismos destinados a las mujeres son siempre los mismos.

Los británicos residentes en tierras extranjeras, lejos de enriquecerse y mezclarse con una nueva cultura, son aún más clasistas, herméticos, intolerantes y prepotentes en un territorio que están ocupando bajo una presión militar con la excusa de mantener la paz y el orden. Adela se aburre tremendamente en el selecto club de campo y pronto descubre que su futuro prometido le prepara toda una vida de buenas apariencias que lo ayuden a mantener su prestigio dentro de la colonia británica, ese pequeño gueto injertado a la fuerza dentro de un escenario de tanta belleza y complejidad que escapa completamente a la torpe ceguera británica. Adela y la señora Moore chocan contra el desprecio que se inflige a los nativos y al paisaje que las rodea. Ambas están provistas de una curiosidad innata que las conduce a querer conocer mejor la India, sus costumbres y sus auténticos habitantes. La oportunidad para satisfacer este deseo la encuentran por medio de un singular personaje, el doctor Aziv (Victor Banerjee), un médico hindú, viudo y padre de dos hijos que vive humildemente y que asume con naturalidad las absurdas imposiciones británicas. Su naturaleza noble e ingenua no acierta a comprender los enrevesados vericuetos de la flema británica. De él partirá la idea de una excursión a las famosas cuevas de Marabar. En esa excursión ocurre algo absolutamente insólito que precipita la trama por derroteros impensables.

pasaje-a-la-india

La excursión representa el punto de inflexión de la película donde se visualiza el gran choque cultural entre invasores y nativos. Un enfrentamiento brutal que es narrado con una gran sutileza mediante la experiencia personal de Adela, una joven seducida por lo extraño y desconocido que desea escapar de sus propios límites, pero que queda completamente desbordada al no saber medir sus limitaciones y carecer de la preparación suficiente como para abrir la mente a los misterios del alma.

La película está excepcionalmente dirigida por David Lean, quien siempre supo mezclar a la perfección el intimismo de relatos personales con la épica del paisaje. En este caso, se desplazó a Asia para elaborar esta gran producción y describir un escenario y una atmósfera cálida y sofocante. De hecho el relato da comienzo al mismo tiempo que comienza la Estación Cálida en la India. El asfixiante calor juega un papel protagonista en varias escenas y la visión de un sol resplandeciente en la excursión hacia las cuevas, punto álgido del film, contrasta con la oscuridad de las mismas y la confusión resultante de tan grandes contrastes.

Para elaborar este film, David Lean contó con la confianza de los productores británicos Richard Goodwin y John Brabourne, especialistas en películas de lugares coloniales y exóticos. Es muy destacable el hecho de que este film, rodado con los cánones clásicos pertenezca a una década, la de los ochenta, en la que el cine había cambiado y se habían comenzado a rodar otro tipo de películas. De hecho, mientras D. Lean rodaba "Pasaje a la India" coincidió con Spielberg que rodaba también en Asia "Indiana Jones".

pasaje-a-la-india

Por si alguien anda despistado, en 1984 Lean llevaba catorce años retirado del cine tras el inexplicable fracaso de "La hija de Ryan", una genial e incomprendida obra. Pues bien, tras este lapso de tiempo, Lean se hace cargo de "Pasaje a la India" y lo hace con toda su sabiduría, manteniendo un buen pulso narrativo y mostrando imágenes como sólo unos pocos sabían hacer, convirtiendo los espacios naturales en misteriosos ecos del mundo interior y los conflictos de sus personajes.

Insisto en que en este film se unen dos características que siempre estuvieron presentes en la filmografía de Lean, la compleja intimidad de las relaciones humanas: "Breve encuentro", "Amigos apasionados" con la espectacularidad de los grandes relatos épicos rodados en escenarios naturales donde el paisaje se funde con su protagonista, para bien o para mal: "Lawrence de Arabia", probablemente su obra más excepcional, y la poco valorada “La hija de Ryan”. En ambas películas el agreste y difícil paisaje, así como la cultura y los habitantes del lugar son capaces de modificar el destino de nuestros protagonistas.

La película que ahora comentamos es una adaptación cinematográfica del libro del mismo título de E. M. Forster, gran fuente de inspiración del cine británico ya que varias de sus novelas han sido llevadas al cine por James Ivory, responsable de películas como "Maurice", "Una habitación con vistas" o "Regreso a Howards End".

En "Pasaje a la India", escritor y director coinciden en describir y trasladar a la gran pantalla dos de los pilares sobre los que se articulan los relatos del novelista: las barreras sociales, el rígido convencionalismo británico y una sexualidad reprimida, características todas de una rígida educación británica de la que nuestros protagonistas pretenden escapar.

pasaje-a-la-india

La dirección artística de la fotografía de Ernest Day nos traslada de forma directa a un mundo infravalorado desde la perspectiva occidental de la colonización, incapaz de detenerse a observar y comprender esa magia y espiritualidad que nace de un paisaje y unos antepasados acostumbrados a lidiar con la tierra y con el caluroso y húmedo clima de la India.

La música de Maurice Jarre es una pieza importante dentro del relato y obtuvo un merecido Oscar. La música y la fotografía, así como el vestuario y la puesta en escena son el acompañamiento técnico perfecto para que la película alcance una gran categoría artística.

En cuanto al trabajo de los actores, son las dos actrices protagonistas las que realizan la mejor parte. Especialmente, Judy Davis, como elemento conductor de una trama que va más allá de lo personal. El resto del elenco está correcto, pero para mí es el propio escenario natural el único personaje capaz de dar réplica al complejo personaje de Adela. La pequeña intervención que Lean quiso otorgar a uno de sus actores fetiche: Alec Guiness como Brahman y profesor de filosofía representativo de la nueva corriente pacifista que está por llegar, no queda del todo tan creíble como otras excelentes actuaciones que hemos visto de este magnífico actor.

Profundizando algo más en la segunda vertiente del film, en su parte épica, descubrimos que David Lean consigue dibujar en pantalla toda una realidad social e histórica acerca de las tensiones sociales y políticas que acontecieron entre hindúes y británicos durante los años 20. Años de tensión entre la administración colonial británica en la India y del creciente movimiento de independencia indio, que culminaría durante los años 40 con la figura de Gandhi.

David Lean dejó un hermoso testamento cinematográfico, una película con un ambiente sensual y extraño, con una visión crítica y sensible capaz de atrapar instantes de un mundo y una cultura que escapan a la mirada de Occidente.

pasaje-a-la-india

Título original: A Passage to India.

Director: David Lean.

Intérpretes: Judy Davis, Victor Banerjee, Peggy Ashcroft, James Fox, Alec Guinness,Nigel Havers, Richard Wilson, Antonia Pemberton, Saeed Jaffrey, Art Malik,Michael Culver, Roshan Seth.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

juan-nadie
Los trabajadores de un periódico son despedidos casi en su totalidad cuando un rico magnate lo compra. Una avispada periodista publica un montaje en su último artículo en el periódico: una carta donde uno de los empleados despedidos anuncia su suicidio. La carta lleva en su firma el nombre de Juan Nadie. El alcance del artículo es tal, que el periódico se ve en la necesidad de mantener el engaño y crear un Juan Nadie, por lo que encontrarán a un vagabundo que pasará a convertirse en el personaje más popular del momento.

La película comienza con unos planos que muestran a los trabajadores de los Estados Unidos de la época: agricultores, mineros, telefonistas…hasta llegar a una sala llena de recién nacidos. Después, los nuevos editores de un periódico promueven un cambio de estilo en la empresa y proceden a despedir a buena parte de sus empleados. Ann Mitchell (Barbara Stanwyck) una sagaz periodista, antes de ser despedida se inventa la carta de protesta de un ciudadano norteamericano en paro desde hace cuatro años, que firma Juan Nadie. Y ante el escándalo y trascendencia, deciden crear a este personaje que se rebelará contra el sistema establecido.

Con guión de Robert Riskin, adaptando la historia de Richard Connell y Robert Presnell Sr, estamos ante otra de las muchas obras que nos dejó el maestro Frank Capra, estrenada en 1941 y con guion de Robert Riskin, Juan Nadie refleja el ambiente de la Depresión en USA. Aquí, como en "Caballero sin espada (1939)", es otro representante del americano medio y de la mayoría silenciosa del país, que se verá obligado a luchar contra el establishment, y el cual, en su fatigoso combate quijotesco, llegará al borde del suicidio y encontrará la redención a través del amor de la protagonista y del sentido común. El mundo de la prensa, de las finanzas y de la política, queda aquí vapuleado con creces, dentro del aire populista de su autor, que a la vez primaba en aquella segunda época roosveltiana.


juan-nadie

El duelo interpretativo sentimental entre la ya veterana Barbara Stanwyck y el entonces galán Gary Cooper, que ya había interpretado al Mr. Deeds de "El secreto de vivir" resulta sencillamente encantador y el siempre indispensable Walter Brennan explicando lo que es ser un idiota en los tiempos modernos. En manos de otro director, el final quizá se hubiera resulto de manera distinta, pero Capra apuesta por el final abierto, cruel pero relativamente esperanzador. Resulta una obra muy en la línea Capra, esa línea que se mueve entre la utopía de los sueños y el desencanto de las realidades. Capra nos dejó una serie de maravillosos títulos, fábulas o cuentos morales con un gran poder de atracción y capacidad para que el espectador consiga identificarse con los problemas del héroe, hacer que sean los suyos.

Se trata, pues, de una película modélica, excelentemente fotografiada por George Barnes y con momentos inolvidables, como el discurso que mantiene su interés testimonial de crítica al sistema y a sus estamos, sobre todo a los medios de comunicación y su capacidad de influencia sobre la población y, de bastante actualidad en cuanto a los sensacionalismos se refiere. Una deliciosa propuesta, además llena de connotaciones ideológicas.


juan-nadie

Frase para recordar: "Derribad las vallas y terminaréis con muchos odios y prejuicios, tirad todas las vallas del país y así tendréis un verdadero equipo".

Título original: Meet John Doe.

Director: Frank Capra.

Intérpretes: Gary Cooper, Barbara Stanwyck, Edward Arnold, Walter Brennan, James GleasonAnn Doran.

Trailer:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

JUAN NADIE (1940). La fábula social de Frank Capra.

juan-nadie
Los trabajadores de un periódico son despedidos casi en su totalidad cuando un rico magnate lo compra. Una avispada periodista publica un montaje en su último artículo en el periódico: una carta donde uno de los empleados despedidos anuncia su suicidio. La carta lleva en su firma el nombre de Juan Nadie. El alcance del artículo es tal, que el periódico se ve en la necesidad de mantener el engaño y crear un Juan Nadie, por lo que encontrarán a un vagabundo que pasará a convertirse en el personaje más popular del momento.

La película comienza con unos planos que muestran a los trabajadores de los Estados Unidos de la época: agricultores, mineros, telefonistas…hasta llegar a una sala llena de recién nacidos. Después, los nuevos editores de un periódico promueven un cambio de estilo en la empresa y proceden a despedir a buena parte de sus empleados. Ann Mitchell (Barbara Stanwyck) una sagaz periodista, antes de ser despedida se inventa la carta de protesta de un ciudadano norteamericano en paro desde hace cuatro años, que firma Juan Nadie. Y ante el escándalo y trascendencia, deciden crear a este personaje que se rebelará contra el sistema establecido.

Con guión de Robert Riskin, adaptando la historia de Richard Connell y Robert Presnell Sr, estamos ante otra de las muchas obras que nos dejó el maestro Frank Capra, estrenada en 1941 y con guion de Robert Riskin, Juan Nadie refleja el ambiente de la Depresión en USA. Aquí, como en "Caballero sin espada (1939)", es otro representante del americano medio y de la mayoría silenciosa del país, que se verá obligado a luchar contra el establishment, y el cual, en su fatigoso combate quijotesco, llegará al borde del suicidio y encontrará la redención a través del amor de la protagonista y del sentido común. El mundo de la prensa, de las finanzas y de la política, queda aquí vapuleado con creces, dentro del aire populista de su autor, que a la vez primaba en aquella segunda época roosveltiana.


juan-nadie

El duelo interpretativo sentimental entre la ya veterana Barbara Stanwyck y el entonces galán Gary Cooper, que ya había interpretado al Mr. Deeds de "El secreto de vivir" resulta sencillamente encantador y el siempre indispensable Walter Brennan explicando lo que es ser un idiota en los tiempos modernos. En manos de otro director, el final quizá se hubiera resulto de manera distinta, pero Capra apuesta por el final abierto, cruel pero relativamente esperanzador. Resulta una obra muy en la línea Capra, esa línea que se mueve entre la utopía de los sueños y el desencanto de las realidades. Capra nos dejó una serie de maravillosos títulos, fábulas o cuentos morales con un gran poder de atracción y capacidad para que el espectador consiga identificarse con los problemas del héroe, hacer que sean los suyos.

Se trata, pues, de una película modélica, excelentemente fotografiada por George Barnes y con momentos inolvidables, como el discurso que mantiene su interés testimonial de crítica al sistema y a sus estamos, sobre todo a los medios de comunicación y su capacidad de influencia sobre la población y, de bastante actualidad en cuanto a los sensacionalismos se refiere. Una deliciosa propuesta, además llena de connotaciones ideológicas.


juan-nadie

Frase para recordar: "Derribad las vallas y terminaréis con muchos odios y prejuicios, tirad todas las vallas del país y así tendréis un verdadero equipo".

Título original: Meet John Doe.

Director: Frank Capra.

Intérpretes: Gary Cooper, Barbara Stanwyck, Edward Arnold, Walter Brennan, James GleasonAnn Doran.

Trailer:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

los-últimos-jedi
Y un día, hace no tanto tiempo, George Lucas, quizá por el tibio recibimiento de su segunda trilogía, el cansancio, la carga y la responsabilidad que supone estar a la altura de las expectativas de millones de fans, decidió vender su afamada franquincia a la hoy todopoderosa Disney....A partir de entonces, todo cambió. A día de hoy y después de la para mí algo decepcionante "El despertar de la fuerza", debido a la copia descarada de algunos temas y la poca novedad que me supuso, lo único en lo que podía depositar mi confianza era en que el director de "Looper" Rian Johnson cambiaría la franquicia, en la manera en que lo hizo en su momento Irvin Kersner con "El imperio contraataca". Pero las cosas no son siempre como uno las pide...Es más, hay que tener cuidado con lo que se desea, puesto que es posible que se cumpla aquello que pediste en su momento, y se torne después en algo que en principio no se espera, sorprendiendo de desigual forma a fans y nuevos adeptos a Starwars. "El último Jedi" ha trastocado toda la mitología abandonada por Lucas, de tal modo que ahora mismo miles de seguidores están recogiendo firmas para pedir que el episodio VIII no sea tomado en cuenta como continuación de la saga galáctica y la división favorable de la crítica y no tanto del público con el ya más que inapelable juicio del Rotten Tomatoes, están sembrando de polémica y dudas todo un universo que tiene más de 40 años ¿A qué es debido ésto? 

los-últimos-jedi

Rian Johnson se ha desmarcado de tal modo en lo que hicieron Lucas, Kersner, Maquard, e incluso Abrahams, que creo será condenado para la eternidad por los entusiastas de la "religión" de la galaxia en el cine, pero no tanto así por Disney, que ya le ha concedido beneplácito para afrontar una nueva trilogía, sabiendo que la jovialidad y las nuevas ideas son el futuro de la franquicia. Pero en sagas como la que ponemos aquí en tela de juicio, no se puede borrar lo viejo de un plumazo, imponiendo una escritura de nuevas tintas, sin cierto respeto hacia todo lo anteriormente hecho. Johnson no ha pensado en los fans para afrontar el nuevo capítulo...Aún así "Los últimos Jedi" es una gran película. El origen de Snoke no es explicado, el dominio en la fuerza de Rey no queda aclarado de dónde proviene, la república muestra significativas diferencias entre sus decisiones para enfrentarse a la primera orden, y lo más polémico de todo es que Luke Skywalker con su proceder en su nueva aventura desencadena raras reacciones en lo que yo creía que representaba el último de los Jedi, eso sí, Mark Hamill ahonda en su histórico personaje para inflarlo de drama. Hay abandono y hastío en Luke por lo que representó como leyenda siendo el abanderado del lado luminoso de la fuerza, sabiendo que la vanidad y el exceso de confianza fueron la perdición que hizo que Vader acabara con la orden Jedi, errores que él mismo ha cometido con su sobrino Kylo Ren, representando éste bajo la tutela de Snoke el nuevo orden de la oscuridad. 

los-últimos-jedi

El último Jedi expone en pantalla como nunca, que debe haber un equilibrio, que no hay luz si antes no ha habido oscuridad, que en algún momento el bien y el mal dependen del punto de vista con el que se miren, y que un maestro puedes enseñar igual a todos sus alumnos, pero que su futuro depende de ellos mismos, siendo la auténtica carga de sus instructores al ver cómo aquellos depositarios de sabiduría y fuerza, son capaces de inclinarse por el mal... Rey y Kylo maduran y profundizan en sus roles, una tomando el testigo de la fuerza para intentara llevar paz y justicia a la galaxia, no sin verse tentada por el poder del lado oscuro, el otro dejando sus rabietas con ansias de poder, para allanar el camino sin retorno hacia el mal, acabando con todo para crear un orden nuevo dirigido por él mismo... Las escenas de batalla todas ellas son de una factura impecable, la duración quizá es algo excesiva llevando la historia por derroteros algo menos interesantes que lo que era de esperar, prefiriendo a mi juicio que el entrenamiento de Rey por parte de Skywalker hubiera tenido más importancia que otros desvíos narrativos (crítica a la comercialidad armamentística ), y lo que acontece a la princesa Leia por mi parte (vuelos incluídos) no me resulta tan escandalosos como a otros.... Por lo que a Finn y Poe se refiere, no se han convertido todavía en lo que prometían en el episodio anterior. Con sus pros y contras, "Los últimos Jedi" es una agridulce película que mira más hacia el futuro que al pasado. Por ahora mi valoración no puede ser más que positiva, pero poniendo un ojo en ese incierto futuro plagado de desvirtuados héroes que merecían mejor trato (dado los maravillosos relatos en los que se basan) e intentos fallidos e irriosorios de alcanzar notoriedad con la bromas rozando el absurdo, me refiero por supuesto a la penosa "Thor Ragnarok" (propiedad Disney), y a la decepcionante "La liga de la justicia", que intentando estar "a la moda" ha olvidado sus orígenes... Que la fuerza nos acompañe en el episodio XI.

los-últimos-jedi

Título original: Star Wars: The Last Jedi.

Director: Rian Johnson.

Intérpretes: Daisy RidleyJohn BoyegaAdam DriverÓscar IsaacMark Hamill, Carrie FisherKelly Marie TranDomhnall GleesonBenicio del ToroLaura Dern,Andy SerkisGwendoline ChristieLupita Nyong'oAnthony DanielsFrank Oz, Warwick DavisJustin Theroux.

Trailer:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

LOS ÚLTIMOS JEDI (2017). Nuevo episodio de la franquicia Star Wars.

los-últimos-jedi
Y un día, hace no tanto tiempo, George Lucas, quizá por el tibio recibimiento de su segunda trilogía, el cansancio, la carga y la responsabilidad que supone estar a la altura de las expectativas de millones de fans, decidió vender su afamada franquincia a la hoy todopoderosa Disney....A partir de entonces, todo cambió. A día de hoy y después de la para mí algo decepcionante "El despertar de la fuerza", debido a la copia descarada de algunos temas y la poca novedad que me supuso, lo único en lo que podía depositar mi confianza era en que el director de "Looper" Rian Johnson cambiaría la franquicia, en la manera en que lo hizo en su momento Irvin Kersner con "El imperio contraataca". Pero las cosas no son siempre como uno las pide...Es más, hay que tener cuidado con lo que se desea, puesto que es posible que se cumpla aquello que pediste en su momento, y se torne después en algo que en principio no se espera, sorprendiendo de desigual forma a fans y nuevos adeptos a Starwars. "El último Jedi" ha trastocado toda la mitología abandonada por Lucas, de tal modo que ahora mismo miles de seguidores están recogiendo firmas para pedir que el episodio VIII no sea tomado en cuenta como continuación de la saga galáctica y la división favorable de la crítica y no tanto del público con el ya más que inapelable juicio del Rotten Tomatoes, están sembrando de polémica y dudas todo un universo que tiene más de 40 años ¿A qué es debido ésto? 

los-últimos-jedi

Rian Johnson se ha desmarcado de tal modo en lo que hicieron Lucas, Kersner, Maquard, e incluso Abrahams, que creo será condenado para la eternidad por los entusiastas de la "religión" de la galaxia en el cine, pero no tanto así por Disney, que ya le ha concedido beneplácito para afrontar una nueva trilogía, sabiendo que la jovialidad y las nuevas ideas son el futuro de la franquicia. Pero en sagas como la que ponemos aquí en tela de juicio, no se puede borrar lo viejo de un plumazo, imponiendo una escritura de nuevas tintas, sin cierto respeto hacia todo lo anteriormente hecho. Johnson no ha pensado en los fans para afrontar el nuevo capítulo...Aún así "Los últimos Jedi" es una gran película. El origen de Snoke no es explicado, el dominio en la fuerza de Rey no queda aclarado de dónde proviene, la república muestra significativas diferencias entre sus decisiones para enfrentarse a la primera orden, y lo más polémico de todo es que Luke Skywalker con su proceder en su nueva aventura desencadena raras reacciones en lo que yo creía que representaba el último de los Jedi, eso sí, Mark Hamill ahonda en su histórico personaje para inflarlo de drama. Hay abandono y hastío en Luke por lo que representó como leyenda siendo el abanderado del lado luminoso de la fuerza, sabiendo que la vanidad y el exceso de confianza fueron la perdición que hizo que Vader acabara con la orden Jedi, errores que él mismo ha cometido con su sobrino Kylo Ren, representando éste bajo la tutela de Snoke el nuevo orden de la oscuridad. 

los-últimos-jedi

El último Jedi expone en pantalla como nunca, que debe haber un equilibrio, que no hay luz si antes no ha habido oscuridad, que en algún momento el bien y el mal dependen del punto de vista con el que se miren, y que un maestro puedes enseñar igual a todos sus alumnos, pero que su futuro depende de ellos mismos, siendo la auténtica carga de sus instructores al ver cómo aquellos depositarios de sabiduría y fuerza, son capaces de inclinarse por el mal... Rey y Kylo maduran y profundizan en sus roles, una tomando el testigo de la fuerza para intentara llevar paz y justicia a la galaxia, no sin verse tentada por el poder del lado oscuro, el otro dejando sus rabietas con ansias de poder, para allanar el camino sin retorno hacia el mal, acabando con todo para crear un orden nuevo dirigido por él mismo... Las escenas de batalla todas ellas son de una factura impecable, la duración quizá es algo excesiva llevando la historia por derroteros algo menos interesantes que lo que era de esperar, prefiriendo a mi juicio que el entrenamiento de Rey por parte de Skywalker hubiera tenido más importancia que otros desvíos narrativos (crítica a la comercialidad armamentística ), y lo que acontece a la princesa Leia por mi parte (vuelos incluídos) no me resulta tan escandalosos como a otros.... Por lo que a Finn y Poe se refiere, no se han convertido todavía en lo que prometían en el episodio anterior. Con sus pros y contras, "Los últimos Jedi" es una agridulce película que mira más hacia el futuro que al pasado. Por ahora mi valoración no puede ser más que positiva, pero poniendo un ojo en ese incierto futuro plagado de desvirtuados héroes que merecían mejor trato (dado los maravillosos relatos en los que se basan) e intentos fallidos e irriosorios de alcanzar notoriedad con la bromas rozando el absurdo, me refiero por supuesto a la penosa "Thor Ragnarok" (propiedad Disney), y a la decepcionante "La liga de la justicia", que intentando estar "a la moda" ha olvidado sus orígenes... Que la fuerza nos acompañe en el episodio XI.

los-últimos-jedi

Título original: Star Wars: The Last Jedi.

Director: Rian Johnson.

Intérpretes: Daisy RidleyJohn BoyegaAdam DriverÓscar IsaacMark Hamill, Carrie FisherKelly Marie TranDomhnall GleesonBenicio del ToroLaura Dern,Andy SerkisGwendoline ChristieLupita Nyong'oAnthony DanielsFrank Oz, Warwick DavisJustin Theroux.

Trailer:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

en-la-cuerda-floja
Considerado polémico para su época, este resulta un interesante film en lo que podría llamarse la larga sombra de Harry Callahan; por supuesto que no es este personaje el protagonista sino Wes Block, así mismo policía de homicidios, pero la acción se traslada de San Francisco a Nueva Orleans. A diferencia de Harry no estamos ante la presencia de un justiciero al que los malos le hacen el día, aquí nuestro amigo Clint interpreta a un policía al que le han puesto los cuernos y que ha quedado a cargo de sus dos pequeñas hijas luego del abandono de la infiel. Su semblante es bastante taciturno y tiene una afición algo perversa en lo que a prácticas sexuales se refiere. Afición que comparte con un asesino en serie que aparece en el barrio francés donde algunas prostitutas son asesinadas y coincidencialmente algunas de ellas han tenido contacto con Wes, lo que si otro agente de la ley llega a enterarse lo convertiría en el principal sospechoso.
Clint Eastwood para aquel tiempo ya estaba en el pináculo de su carrera como actor, había realizado varios filmes como director aunque su reconocimiento mundial todavía estaba un tanto lejano. Había leído el guión y pensó que era justo para él, sobre todo porque podría compartir escenario con Allison, su hija, tal como lo había hecho unos años antes con Kyle, su primogénito en Honkytonk man. Wes Block le llamó la atención pues no era un policía estrictamente limpio ni tampoco una máquina asesina, tenía más bien muchos elementos oscuros con los que decidió experimentar. Podía ser un dulce padre, un eficiente detective, un buen amigo pero cuando se diera la oportunidad tener fantasías sexuales un pelín más allá de la norma.

en-la-cuerda-floja

Del misterioso asesino lo primero que descubrimos son sus zapatos adidas, posteriormente vemos que usa disfraces para cometer sus crímenes y eventualmente se nos rebelará que conoce los hábitos de Wes por lo que su intención es involucrarlo.

Cuenta la chismología que la película iba a llamarse en primera instancia Más allá del bien y del mal pero la cinta de Liliana Cavani se le adelantó por lo que tuvieron que cambiarla a En la cuerda floja, pues es eso lo que querían mostrar, el equilibrio forzoso que debe llevar el personaje principal para no caer en el lado oscuro. Richard Tuggle, guionista de Fuga de Alcatraz de Don Siegel, le ofreció el papel a Clint y a su compañía Malpaso con la condición de ser el director aunque hay quien asegura que fue Eastwood el verdadero realizador pues Tuggle se desvaneció, apenas hay fotos suyas, tan solo 3 películas que lo acreditan y un episodio de la serie de tv Cuentos de la cripta. Personalmente no quiero entrar en elucubraciones pero de que esta película tiene el sello del hombre de Malpaso es muy sugerente.

en-la-cuerda-floja

Secundado por una eficaz Genaviève Bujold como su interés amoroso y Dan Hedaya como su compañero de trabajo, Clint se mueve magnífico en esta cuerda floja donde el malo no tiene mucha importancia en cuanto a conocerse su identidad pues ya de entrada sabemos que Wes no es el culpable sino que más bien nos sirve de pretexto para resaltar la ambigüedad de nuestro policía.

La fotografía de Bruce Surtess llena de tonos sombríos y la música jazz de Lennie Niehaus redondean el ambiente de cine noir cuarentero. Lo que ha hecho que la peli tenga ese aspecto atemporal que no envejece.

en-la-cuerda-floja-1984

Título original: Tightrope.

Director: Richard Tuggle.

Intérpretes: Clint Eastwood, Genevieve Bujold, Dan Hedaya, Alison Eastwood, Jennifer Beck,Rebecca Perle.
Trailer:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión

EN LA CUERDA FLOJA (1984). Un nuevo caso para Harry Callahan.

en-la-cuerda-floja
Considerado polémico para su época, este resulta un interesante film en lo que podría llamarse la larga sombra de Harry Callahan; por supuesto que no es este personaje el protagonista sino Wes Block, así mismo policía de homicidios, pero la acción se traslada de San Francisco a Nueva Orleans. A diferencia de Harry no estamos ante la presencia de un justiciero al que los malos le hacen el día, aquí nuestro amigo Clint interpreta a un policía al que le han puesto los cuernos y que ha quedado a cargo de sus dos pequeñas hijas luego del abandono de la infiel. Su semblante es bastante taciturno y tiene una afición algo perversa en lo que a prácticas sexuales se refiere. Afición que comparte con un asesino en serie que aparece en el barrio francés donde algunas prostitutas son asesinadas y coincidencialmente algunas de ellas han tenido contacto con Wes, lo que si otro agente de la ley llega a enterarse lo convertiría en el principal sospechoso.
Clint Eastwood para aquel tiempo ya estaba en el pináculo de su carrera como actor, había realizado varios filmes como director aunque su reconocimiento mundial todavía estaba un tanto lejano. Había leído el guión y pensó que era justo para él, sobre todo porque podría compartir escenario con Allison, su hija, tal como lo había hecho unos años antes con Kyle, su primogénito en Honkytonk man. Wes Block le llamó la atención pues no era un policía estrictamente limpio ni tampoco una máquina asesina, tenía más bien muchos elementos oscuros con los que decidió experimentar. Podía ser un dulce padre, un eficiente detective, un buen amigo pero cuando se diera la oportunidad tener fantasías sexuales un pelín más allá de la norma.

en-la-cuerda-floja

Del misterioso asesino lo primero que descubrimos son sus zapatos adidas, posteriormente vemos que usa disfraces para cometer sus crímenes y eventualmente se nos rebelará que conoce los hábitos de Wes por lo que su intención es involucrarlo.

Cuenta la chismología que la película iba a llamarse en primera instancia Más allá del bien y del mal pero la cinta de Liliana Cavani se le adelantó por lo que tuvieron que cambiarla a En la cuerda floja, pues es eso lo que querían mostrar, el equilibrio forzoso que debe llevar el personaje principal para no caer en el lado oscuro. Richard Tuggle, guionista de Fuga de Alcatraz de Don Siegel, le ofreció el papel a Clint y a su compañía Malpaso con la condición de ser el director aunque hay quien asegura que fue Eastwood el verdadero realizador pues Tuggle se desvaneció, apenas hay fotos suyas, tan solo 3 películas que lo acreditan y un episodio de la serie de tv Cuentos de la cripta. Personalmente no quiero entrar en elucubraciones pero de que esta película tiene el sello del hombre de Malpaso es muy sugerente.

en-la-cuerda-floja

Secundado por una eficaz Genaviève Bujold como su interés amoroso y Dan Hedaya como su compañero de trabajo, Clint se mueve magnífico en esta cuerda floja donde el malo no tiene mucha importancia en cuanto a conocerse su identidad pues ya de entrada sabemos que Wes no es el culpable sino que más bien nos sirve de pretexto para resaltar la ambigüedad de nuestro policía.

La fotografía de Bruce Surtess llena de tonos sombríos y la música jazz de Lennie Niehaus redondean el ambiente de cine noir cuarentero. Lo que ha hecho que la peli tenga ese aspecto atemporal que no envejece.

en-la-cuerda-floja-1984

Título original: Tightrope.

Director: Richard Tuggle.

Intérpretes: Clint Eastwood, Genevieve Bujold, Dan Hedaya, Alison Eastwood, Jennifer Beck,Rebecca Perle.
Trailer:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión

los-últimos-jedi
Star Wars "Los últimos Jedi" es el episodio de la saga galáctica que más división de opiniones ha generado. De una parte cuenta con el favor de la crítica especializada y de buena parte de los fans, mientras que la otra la detesta. Sin entrar en spoilers considero que la cinta es un buen film, una osadía visual y conceptual en la que se aprecia la personalidad como cineasta de su realizado: juegos de montaje, exploraciones sonoras y planos detalles decisivos. Desde luego, se puede o no estar de acuerdo con un guión que presenta una arquitectura sofisticada pero con muchas lagunas e incoherencias con lo mostrado en los episodios anteriores, especialmente en el episodio VII, con la inclusión del humor más allá de los límites impuestos por la franquicia, con autoparodia inclusive, pero en mi opinión aporta unas dosis de frescura y novedad en cuanto a la estrechez temporal como característica, no habitual para una saga adicta al compartimento episódico, que deja atrás el desarrollo más que previsible de "Eldespertar de la fuerza". 

Tampoco considero que la película sea original, puesto que replantea muchas situaciones ya vistas en "El Imperio contraataca" y "El retorno del Jedi", pero al menos no incurre en el mero plagio del episodio VII, y supone un avance en el aspecto visual, en lo conceptual, en la planificación, en la fuerza de las imágenes, que además se permite olvidar por momentos la continuidad. Los personajes hablan tan repetidamente de la necesidad de desapegarse del pasado y aceptar el futuro, y se comportan hasta tal punto de acuerdo a ello, que la película incluso llega a percibirse como una puesta en cuestión de "El despertar de la fuerza". La situación de inicio con el sable de Luke es un claro ejemplo de ello. Además al menos trata de expandir levemente el universo "Star Wars", con la incorporación de algunas tramas secundarias, que si bien pierden empuje al separarse del linaje de los Skywalker, ganan en cambio en diversificación de un universo que abraza la ciencia-ficción y vuelve a albergar un tono político, aunque con resultados dispares.

los-últimos-jedi

Ni siquiera considero que sea del todo entretenida y carece de la magia de los dos primeros episodios (IV y V), pues en ocasiones resulta farragosa y cansina, pero al menos se nota que Johnson trata de desmarcarse de la mitología preestablecida y romper con algunas reglas de la saga que Abrams ni siquiera intentó cuestionar o redirigir, de una forma que quizás ha enfurecido a muchos puristas. Johnson encuentra oportunidades suficientes en mi criterio para proporcionar emociones puramente viscerales y explora la psicología de los personajes principales, Ray y Kilo Ren, con una profundidad de la que no se recuerda que "Star Wars" hubiera hecho gala con anterioridad (spin off al margen), excepto en "El Imperio contraataca", hasta el punto de llegar a desdibujar ocasionalmente la línea que separa héroes de villanos. Mark Hamill compone un Skywalker que transita por varios registros, demostrando que con los años ha ganado en versatilidad pero igualmente en histrionismo.

los-últimos-jedi

En conclusión, un buen film que quizás no es la película de "Star Wars" que esperaba y, probablemente, ese sea el motivo de que guste más al público no familiarizado con la franquicia galáctica que a los fans que hemos crecido con la saga.

Todo esto aderezado por la música de John Williams que se limita a desarrollar los leimotiv y melodías presentadas en el episodio anterior, pero sin incorporar nuevos y potentes temas que marquen la diferencia.

los-últimos-jedi

Título original: Star Wars: The Last Jedi.

Director: Rian Johnson.

Intérpretes: Daisy RidleyJohn BoyegaAdam DriverÓscar IsaacMark Hamill, Carrie FisherKelly Marie TranDomhnall GleesonBenicio del ToroLaura Dern,Andy SerkisGwendoline ChristieLupita Nyong'oAnthony DanielsFrank Oz, Warwick DavisJustin Theroux.


Trailer:



B.S.O.:


Reseña escrita por Juan Gerardo Rodríguez

LOS ÚLTIMOS JEDI (2017). El episodio VIII de la saga Star Wars.

los-últimos-jedi
Star Wars "Los últimos Jedi" es el episodio de la saga galáctica que más división de opiniones ha generado. De una parte cuenta con el favor de la crítica especializada y de buena parte de los fans, mientras que la otra la detesta. Sin entrar en spoilers considero que la cinta es un buen film, una osadía visual y conceptual en la que se aprecia la personalidad como cineasta de su realizado: juegos de montaje, exploraciones sonoras y planos detalles decisivos. Desde luego, se puede o no estar de acuerdo con un guión que presenta una arquitectura sofisticada pero con muchas lagunas e incoherencias con lo mostrado en los episodios anteriores, especialmente en el episodio VII, con la inclusión del humor más allá de los límites impuestos por la franquicia, con autoparodia inclusive, pero en mi opinión aporta unas dosis de frescura y novedad en cuanto a la estrechez temporal como característica, no habitual para una saga adicta al compartimento episódico, que deja atrás el desarrollo más que previsible de "Eldespertar de la fuerza". 

Tampoco considero que la película sea original, puesto que replantea muchas situaciones ya vistas en "El Imperio contraataca" y "El retorno del Jedi", pero al menos no incurre en el mero plagio del episodio VII, y supone un avance en el aspecto visual, en lo conceptual, en la planificación, en la fuerza de las imágenes, que además se permite olvidar por momentos la continuidad. Los personajes hablan tan repetidamente de la necesidad de desapegarse del pasado y aceptar el futuro, y se comportan hasta tal punto de acuerdo a ello, que la película incluso llega a percibirse como una puesta en cuestión de "El despertar de la fuerza". La situación de inicio con el sable de Luke es un claro ejemplo de ello. Además al menos trata de expandir levemente el universo "Star Wars", con la incorporación de algunas tramas secundarias, que si bien pierden empuje al separarse del linaje de los Skywalker, ganan en cambio en diversificación de un universo que abraza la ciencia-ficción y vuelve a albergar un tono político, aunque con resultados dispares.

los-últimos-jedi

Ni siquiera considero que sea del todo entretenida y carece de la magia de los dos primeros episodios (IV y V), pues en ocasiones resulta farragosa y cansina, pero al menos se nota que Johnson trata de desmarcarse de la mitología preestablecida y romper con algunas reglas de la saga que Abrams ni siquiera intentó cuestionar o redirigir, de una forma que quizás ha enfurecido a muchos puristas. Johnson encuentra oportunidades suficientes en mi criterio para proporcionar emociones puramente viscerales y explora la psicología de los personajes principales, Ray y Kilo Ren, con una profundidad de la que no se recuerda que "Star Wars" hubiera hecho gala con anterioridad (spin off al margen), excepto en "El Imperio contraataca", hasta el punto de llegar a desdibujar ocasionalmente la línea que separa héroes de villanos. Mark Hamill compone un Skywalker que transita por varios registros, demostrando que con los años ha ganado en versatilidad pero igualmente en histrionismo.

los-últimos-jedi

En conclusión, un buen film que quizás no es la película de "Star Wars" que esperaba y, probablemente, ese sea el motivo de que guste más al público no familiarizado con la franquicia galáctica que a los fans que hemos crecido con la saga.

Todo esto aderezado por la música de John Williams que se limita a desarrollar los leimotiv y melodías presentadas en el episodio anterior, pero sin incorporar nuevos y potentes temas que marquen la diferencia.

los-últimos-jedi

Título original: Star Wars: The Last Jedi.

Director: Rian Johnson.

Intérpretes: Daisy RidleyJohn BoyegaAdam DriverÓscar IsaacMark Hamill, Carrie FisherKelly Marie TranDomhnall GleesonBenicio del ToroLaura Dern,Andy SerkisGwendoline ChristieLupita Nyong'oAnthony DanielsFrank Oz, Warwick DavisJustin Theroux.


Trailer:



B.S.O.:


Reseña escrita por Juan Gerardo Rodríguez

el-bombazo
Igual que en su debut cinematográfico "Muchachos", el realizador canario Raúl Jiménez vuelve con su nueva película "El bombazo" a contarnos una historia ambientada en un entorno obrero y humilde, donde pone de manifiesto los graves problemas de la sociedad como son la crisis económica, el desempleo y la marginalidad.

Para su nuevo proyecto Raúl se centra en la historia de un personaje real, "Freddy El Bombazo" (interpretado por el actor Roberto Goya), un peculiar joven con discapacidad que por un fallo judicial es metido en la cárcel injustamente. Compartiendo protagonismo con Freddy tenemos a Sandalio (Toni Masip) un muchacho que viene de Barcelona a la isla de Tenerife a buscarse la vida. Allí conocerá a Freddy, ya que éste le conseguirá una habitación donde quedarse provocando entre ellos una amistad donde desahogar sus problemas.

Ambos personajes nos narran con sus experiencias la dificultad de conseguir un empleo y las graves barreras de la incapacidad cuando eres diferente a los prototipos establecidos o el de la marginalidad cuando no te adecuas a las normas que te rige la sociedad. El realizador lejos de plasmar un mensaje negativo y dramático nos enseña como los protagonistas a pesar de los obstáculos que tienen que lidiar éstos saben escapar de él, bien con la picaresca (reflejado en el personaje de Sandalio donde usa un programa televisivo para intentar abandonar el paro) o bien con la constante lucha y adaptación al entorno cuando tienes todo en contra (plasmado en el personaje de Freddy). 


el-bombazo

Rodada con un presupuesto austero el film es realizado en la ciudad de La Laguna, donde el director gracias a la colaboración de amigos, personas desinteresadas y empresas privadas tardaría 2 años en llevarla a cabo.

Raúl nos presenta un film entrañable, sincero, que no busca emociones gratuitas y que nos muestra los problemas cotidianos del día a día consiguiendo sacarnos una sonrisa de oreja a oreja gracias en gran medida a los carismáticos personajes que invaden el largometraje. 

A parte de los mencionados Roberto Goya y Toni Masip completan el reparto de actores Manolo Guerra, Elvira Tricás, Antonio Cifo y el verdadero Freddy "El bombazo".

La banda sonora del largometraje corre a cargo del grupo tinerfeño Onofreefadar con un tema desenfadado y animado que abre y cierra los créditos del film.

El Bombazo ha sido proyectado hasta el momento en el Espacio Cultural Aguere y en La Verdellada, barrio donde procede el personaje real de la película


el-bombazo

Director: Raúl Jiménez.

Intérpretes: Roberto Goya, Toni Masip, Manolo Guerra, Elvira Tricas.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Jesús Fariña 

EL BOMBAZO (2017). El tercer largometraje de Raúl Jiménez.

el-bombazo
Igual que en su debut cinematográfico "Muchachos", el realizador canario Raúl Jiménez vuelve con su nueva película "El bombazo" a contarnos una historia ambientada en un entorno obrero y humilde, donde pone de manifiesto los graves problemas de la sociedad como son la crisis económica, el desempleo y la marginalidad.

Para su nuevo proyecto Raúl se centra en la historia de un personaje real, "Freddy El Bombazo" (interpretado por el actor Roberto Goya), un peculiar joven con discapacidad que por un fallo judicial es metido en la cárcel injustamente. Compartiendo protagonismo con Freddy tenemos a Sandalio (Toni Masip) un muchacho que viene de Barcelona a la isla de Tenerife a buscarse la vida. Allí conocerá a Freddy, ya que éste le conseguirá una habitación donde quedarse provocando entre ellos una amistad donde desahogar sus problemas.

Ambos personajes nos narran con sus experiencias la dificultad de conseguir un empleo y las graves barreras de la incapacidad cuando eres diferente a los prototipos establecidos o el de la marginalidad cuando no te adecuas a las normas que te rige la sociedad. El realizador lejos de plasmar un mensaje negativo y dramático nos enseña como los protagonistas a pesar de los obstáculos que tienen que lidiar éstos saben escapar de él, bien con la picaresca (reflejado en el personaje de Sandalio donde usa un programa televisivo para intentar abandonar el paro) o bien con la constante lucha y adaptación al entorno cuando tienes todo en contra (plasmado en el personaje de Freddy). 


el-bombazo

Rodada con un presupuesto austero el film es realizado en la ciudad de La Laguna, donde el director gracias a la colaboración de amigos, personas desinteresadas y empresas privadas tardaría 2 años en llevarla a cabo.

Raúl nos presenta un film entrañable, sincero, que no busca emociones gratuitas y que nos muestra los problemas cotidianos del día a día consiguiendo sacarnos una sonrisa de oreja a oreja gracias en gran medida a los carismáticos personajes que invaden el largometraje. 

A parte de los mencionados Roberto Goya y Toni Masip completan el reparto de actores Manolo Guerra, Elvira Tricás, Antonio Cifo y el verdadero Freddy "El bombazo".

La banda sonora del largometraje corre a cargo del grupo tinerfeño Onofreefadar con un tema desenfadado y animado que abre y cierra los créditos del film.

El Bombazo ha sido proyectado hasta el momento en el Espacio Cultural Aguere y en La Verdellada, barrio donde procede el personaje real de la película


el-bombazo

Director: Raúl Jiménez.

Intérpretes: Roberto Goya, Toni Masip, Manolo Guerra, Elvira Tricas.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Jesús Fariña 

detroit
Cinco años han tardado Kathryn Bigelow y su guionista, el periodista de investigación Mark Boal, en sacar adelante su nueva empresa desde La noche más oscura (Zero Dark Thirty, EEUU, 2012). En ese tiempo, Bigelow ha tratado de levantar algunos otros proyectos de interés, como esa miniserie para HBO que nunca llegó sobre el reclutamiento de Al Qaeda en Occidente. Para el canal de pago también preparó The Miraculous Year, una serie sobre los entresijos del teatro de Broadway, diseccionados a través de un autodestructivo dramaturgo. La directora recibió la decisión de cancelación de la cadena después de filmar el episodio piloto, escrito nada menos que por John Logan. El óscar recibido por En tierra hostil (The Hurt Locker, EEUU, 2009), en definitiva, no es que haya allanado precisamente el camino para la cineasta.







DE LA ESCLAVITUD AL PISOTEO DE LOS DERECHOS CIVILES.

La nueva propuesta de Kathryn Bigelow y Mark Boal ha requerido un enorme esfuerzo personal y financiero para recibir la luz verde. Los créditos de la producción del filme incluyen su nombre y el de su guionista, lo que significa que ambos han asumido una parte muy importante del riesgo y ventura en el resultado económico del filme, probablemente como premisa imprescindible para su visto bueno.

Detroit es un producto de alto riesgo. Los 143 minutos de metraje que transcurren sin cadencias ni lastres (es un filme muy entretenido para la densidad de la trama) abordan temas nada cómodos, con una mirada incisiva, que plantea ciertos interrogantes y claves que convierten al filme en un producto muy personal y clarificador. Revueltas raciales; Denuncia de abuso policial; de violación-vulneración de derechos civiles; de humillación extrema a sospechosos; de la institucionalización de los prejuicios raciales en América; del (por otra parte, legítimo) uso de tecnicismos legales del sistema judicial para amparar el asesinato y demás delitos cometidos por agentes de la autoridad... de la frustración de la población afroamericana pisoteada una y otra vez con total impunidad.

detroit

Detroit plantea cómo se sobrevive a esa humillación constante. Bigelow y Boal denuncian el dolor enquistado, el sufrimiento y la frustración que causa la impotencia de la impunidad en el imaginario colectivo afroamericano, proporcionando heridas y secuelas incurables, que se transmiten intactas de generación a generación. Se denuncia, en definitiva, como el abuso y acoso de la "policía blanca" ha sustituido a la esclavitud sobre la manera de tratar y de relacionarse con la "población de color". Todo ello especialmente después de los movimientos migratorios de esa población, desde el profundo sur (desde las zonas de las plantaciones de algodón), hacia las ciudades industrializadas del norte, entre ellas Detroit, en la ansiada (y la mayoría de las veces frustrada) búsqueda de su porción del sueño americano.

Se ha criticado a la directora de Días Extraños (Strange Days, EEUU, 1995), película ésta que, por cierto, ya denunciaba disturbios raciales derivados de la brutalidad policial, de no poseer la mirada apropiada para contar una historia como esta. Ella, con mucho sentido común, ha dicho que quienes afirman eso tienen algo de razón. Afirma la realizadora que tuvo muchas dudas a la hora de tomar las riendas de este proyecto, pero que como todo el mundo puede y debe opinar sobre el tema racial y que tenía claro lo que quería contar y cómo hacerlo, se lanzó a ello.

Visto su trabajo, creo que la realizadora ha hecho el filme que, por fin, lejos del rencor y la reivindicación gratuitos, que en otras ocasiones no dejaban "ver el bosque", explica perfectamente lo irresoluble (o, al menos, enorme dificultad de resolución) del conflicto racial en América, y en particular con la población afroamericana. Con el filme se comprenden (no se pretenden justificar) actitudes, posicionamientos, reacciones individuales y colectivas, así como la enorme dificultad para erradicar la lacra del racismo, y la ira en el colectivo que lo sufre. Racismo que no sólo está institucionalizado, sino implantado como si de un componente del ADN se tratase, en un importante sector de la población blanca del país. Los prejuicios, el miedo (que no es algo que emerge de la sociedad a raíz de los atentados del 11-S, sino que viene implantado desde que los puritanos desembarcaronen el continente del Mayflower), la necesidad de avasallamiento como (injustificable) medida de protección, unido a la frustración que genera el complejo del caucásico ante el atractivo físico del afroamericano para la mujer blanca, forman un "cóctel explosivo" difícil de asimilar y superar, que se proyecta en la brutalidad extrema, siempre canalizada hacia el mismo lugar: hacia la raza afroamericana, y hacia la obsesión por asimilarla a la delincuencia, con todo lo que conlleva. En este sentido, ya quisieran cineastas en teoría más "autorizados" como Spike Lee, John Singleton o Nate Parker, entre otros, haber llegado al "meollo" del problema racial con sus propuestas, como lo hace este filme, realmente impresionante e imprescindible, en mi opinión.

detroit

Detroit, como buen filme político (y jurídico), mira hacia un episodio del pasado para tratar de arrojar luz al presente. Los disturbios raciales ocurridos entre el 23 y 28 de julio de 1967 en la entonces quinta ciudad del país (la ciudad de Detroit hoy es todo un símbolo de la crisis económica del país, del declive del imperio, del desempleo y de la marginación social) sirven de reflexión para tratar de entender el problema racial en la actualidad. Desgraciadamente, poco ha cambiado en los últimos cincuenta años. Los disturbios raciales más importantes acaecidos en el país, así lo demuestran. Watts, Los Ángeles, del 11 al 17 de agosto de 1965; Newark, New Jersey, 12 a 17 de julio de 1967; por todo el país tras el asesinato de Martin Luther Kingdel 4 al 11 de abril de1968; Liberty City, Miami del 17 al 20 de mayo de 1980; Los Ángeles entre el 29 de abril y el 4 de mayo de 1992; Cincinatti, Ohio, 9 de abril de 2001; Ferguson, Missouri del 9 al 19 de Agosto de 2014 o Charlottesville, Virginia, el 13 de agosto de 2017. 

Bigelow ha manifestado públicamente que la idea de hacer el filme surge con los ya mencionados disturbios raciales de Ferguson, Missouri, motivados por el ligero uso de arma de fuego de un agente de policía blanco contra un desarmado hombre de color.

detroit

LOS DISTURBIOS DE LA CALLE 12 (12TH STREET RIOTS).

Una redada en un bar de Detroit, frecuentado por gente de color, con la excusa de que se vende alcohol sin licencia, supone el arranque del disturbio conocido como 12th Street Riots. Avasallamiento generalizado y detenciones completamente aleatorias (que incluyen manoseo de las detenidas antes de ser introducidas en el furgón policial), en la que se busca un fin ejemplarizante y de repercusión pública (que la población blanca cómodamente asentada ante su televisor, vea cómo la policía mantiene a raya a la gente de color). Los incidentes alcanzan su punto más álgido en el vergonzante episodio del hoy clausurado Hotel Algiers, donde la búsqueda de un francotirador inexistente degenera en tres asesinatos, la humillación hasta extremos insoportables de dos jóvenes blancas y de varios afroamericanos, entre ellos un veterano de Vietnam, por parte de la policía de Detroit, expone las costuras del problema.

Detroit es un filme que está diseñado y calculado para ir propiciando un in crescendo de ira, frustración e indignación en el espectador, que asiste impotente a instantes como toda la mencionada set piece del hotel, que se torna en una irreversible jornada prácticamente insoportable. Cómo la policía va creando un ecosistema de angustioso horror entre los huéspedes del hotel, ante la impotencia de unos (el guardia de seguridad de color) y el mirar para otro lado de otros (la policía del Estado de Michigan, que prefiere no inmiscuirse en un problema de derechos civiles), convierte a toda la secuencia en una experiencia cinematográfica memorable. Bigelow ha filmado una de las incursiones más estresantes y angustiosas, que he sufrido jamás en una sala de cine.

detroit

Se ha criticado todo el segmento final de la película, que comprende el proceso penal a los tres policías por la conducta en el hotel. Probablemente se podía haber resuelto esa parte con unos rótulos finales. Sin embargo, considero que el juicio ayuda a entender la frustración colectiva cuando la población afroamericana trata de recabar infructuosamente la tutela judicial. Algo parecido ocurrió con el juicio celebrado en Simi Valley a los agentes de la policía de Los Ángeles que golpearon al joven taxista Rodney King la noche del 3 de marzo de 1991, paliza que, grabada por un video aficionado, dio la vuelta al mundo de manera inmediata (viral como diríamos ahora). La gran diferencia con el disturbio de Detroit, en Los Ángeles, como consecuencia del veredicto unánime de los 12 jurados de raza blanca en ese proceso, emitido el 29 de abril de 1992, se produjo uno de los mencionados levantamientos de la comunidad afroamericana, que cristalizó en uno de los grandes disturbiossociales de la historia reciente de ese país. Caos, destrucción, incendio, palizas, muertes, etc., se produjeron durante los días que duró la misma.

Debido a las pobres cifras de recaudación, probablemente llevará tiempo ver una nueva película de Kathryn Bigelow. La cineasta nos ha entregado una obra que probablemente no sea perfecta, se echa de menos un mayor desarrollo de los personajes, un tanto desdibujados, pero probablemente no fuera ese el propósito de los artífices. Como toda obra maestra, Detroit es un filme imperfecto. Como pocas obras maestras inmediatas, se convertirá en un filme eterno. La directora y el guionista han arriesgado mucho con el filme, imprescindible e inolvidable.

Apenas una semana después de los disturbios de Detroit, se estrenaba en el país un filme destinado a convertirse en todo un fenómeno social. Se trata de la película En el calor de la noche (In the Heat of the Night, EEUU, 1967), de Norman Jewison. En ese filme, ambientado en la ciudad de Esparta, en el Estado de Mississippi, a raíz de la muerte de un acaudalado hombre de negocios blanco, encontrado asesinado en la calle, la poco sofisticada y racista policía local blanca del profundo sur, considera que el caso está resuelto cuando detienen a un “muchacho”, un joven afroamericano que ha venido a visitar a su madre, y que espera en la estación el tren de las 4.05 a.m. para Memphis. El joven regresa a Filadelfia para reincorporarse a su puesto de trabajo. Lleva 200 dólares en efectivo en su cartera y traje con corbata. Un "negro" no puede llevar tanto dinero encima si no lo ha robado. Es la primera aparición en pantalla del agente de policía Virgil Tibbs. Un experto en criminología forense, al que en su departamento y en su ciudad de adopción llaman Sr. Tibbs, es tratado despectivamente y es detenido sin miramientos, antes de darle la oportunidad de exhibir su placa, en dependencias policiales.

detroit

Director: Kathryn Bigelow.

Intérpretes: John Boyega, Algee Smith, Will Poulter, Jack Reynor, Ben O'Toole, Hannah MurrayAnthony Mackie, Jacob Latimore.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Manuel García de Mesa

DETROIT (2017). Un producto de alto riesgo.

detroit
Cinco años han tardado Kathryn Bigelow y su guionista, el periodista de investigación Mark Boal, en sacar adelante su nueva empresa desde La noche más oscura (Zero Dark Thirty, EEUU, 2012). En ese tiempo, Bigelow ha tratado de levantar algunos otros proyectos de interés, como esa miniserie para HBO que nunca llegó sobre el reclutamiento de Al Qaeda en Occidente. Para el canal de pago también preparó The Miraculous Year, una serie sobre los entresijos del teatro de Broadway, diseccionados a través de un autodestructivo dramaturgo. La directora recibió la decisión de cancelación de la cadena después de filmar el episodio piloto, escrito nada menos que por John Logan. El óscar recibido por En tierra hostil (The Hurt Locker, EEUU, 2009), en definitiva, no es que haya allanado precisamente el camino para la cineasta.







DE LA ESCLAVITUD AL PISOTEO DE LOS DERECHOS CIVILES.

La nueva propuesta de Kathryn Bigelow y Mark Boal ha requerido un enorme esfuerzo personal y financiero para recibir la luz verde. Los créditos de la producción del filme incluyen su nombre y el de su guionista, lo que significa que ambos han asumido una parte muy importante del riesgo y ventura en el resultado económico del filme, probablemente como premisa imprescindible para su visto bueno.

Detroit es un producto de alto riesgo. Los 143 minutos de metraje que transcurren sin cadencias ni lastres (es un filme muy entretenido para la densidad de la trama) abordan temas nada cómodos, con una mirada incisiva, que plantea ciertos interrogantes y claves que convierten al filme en un producto muy personal y clarificador. Revueltas raciales; Denuncia de abuso policial; de violación-vulneración de derechos civiles; de humillación extrema a sospechosos; de la institucionalización de los prejuicios raciales en América; del (por otra parte, legítimo) uso de tecnicismos legales del sistema judicial para amparar el asesinato y demás delitos cometidos por agentes de la autoridad... de la frustración de la población afroamericana pisoteada una y otra vez con total impunidad.

detroit

Detroit plantea cómo se sobrevive a esa humillación constante. Bigelow y Boal denuncian el dolor enquistado, el sufrimiento y la frustración que causa la impotencia de la impunidad en el imaginario colectivo afroamericano, proporcionando heridas y secuelas incurables, que se transmiten intactas de generación a generación. Se denuncia, en definitiva, como el abuso y acoso de la "policía blanca" ha sustituido a la esclavitud sobre la manera de tratar y de relacionarse con la "población de color". Todo ello especialmente después de los movimientos migratorios de esa población, desde el profundo sur (desde las zonas de las plantaciones de algodón), hacia las ciudades industrializadas del norte, entre ellas Detroit, en la ansiada (y la mayoría de las veces frustrada) búsqueda de su porción del sueño americano.

Se ha criticado a la directora de Días Extraños (Strange Days, EEUU, 1995), película ésta que, por cierto, ya denunciaba disturbios raciales derivados de la brutalidad policial, de no poseer la mirada apropiada para contar una historia como esta. Ella, con mucho sentido común, ha dicho que quienes afirman eso tienen algo de razón. Afirma la realizadora que tuvo muchas dudas a la hora de tomar las riendas de este proyecto, pero que como todo el mundo puede y debe opinar sobre el tema racial y que tenía claro lo que quería contar y cómo hacerlo, se lanzó a ello.

Visto su trabajo, creo que la realizadora ha hecho el filme que, por fin, lejos del rencor y la reivindicación gratuitos, que en otras ocasiones no dejaban "ver el bosque", explica perfectamente lo irresoluble (o, al menos, enorme dificultad de resolución) del conflicto racial en América, y en particular con la población afroamericana. Con el filme se comprenden (no se pretenden justificar) actitudes, posicionamientos, reacciones individuales y colectivas, así como la enorme dificultad para erradicar la lacra del racismo, y la ira en el colectivo que lo sufre. Racismo que no sólo está institucionalizado, sino implantado como si de un componente del ADN se tratase, en un importante sector de la población blanca del país. Los prejuicios, el miedo (que no es algo que emerge de la sociedad a raíz de los atentados del 11-S, sino que viene implantado desde que los puritanos desembarcaronen el continente del Mayflower), la necesidad de avasallamiento como (injustificable) medida de protección, unido a la frustración que genera el complejo del caucásico ante el atractivo físico del afroamericano para la mujer blanca, forman un "cóctel explosivo" difícil de asimilar y superar, que se proyecta en la brutalidad extrema, siempre canalizada hacia el mismo lugar: hacia la raza afroamericana, y hacia la obsesión por asimilarla a la delincuencia, con todo lo que conlleva. En este sentido, ya quisieran cineastas en teoría más "autorizados" como Spike Lee, John Singleton o Nate Parker, entre otros, haber llegado al "meollo" del problema racial con sus propuestas, como lo hace este filme, realmente impresionante e imprescindible, en mi opinión.

detroit

Detroit, como buen filme político (y jurídico), mira hacia un episodio del pasado para tratar de arrojar luz al presente. Los disturbios raciales ocurridos entre el 23 y 28 de julio de 1967 en la entonces quinta ciudad del país (la ciudad de Detroit hoy es todo un símbolo de la crisis económica del país, del declive del imperio, del desempleo y de la marginación social) sirven de reflexión para tratar de entender el problema racial en la actualidad. Desgraciadamente, poco ha cambiado en los últimos cincuenta años. Los disturbios raciales más importantes acaecidos en el país, así lo demuestran. Watts, Los Ángeles, del 11 al 17 de agosto de 1965; Newark, New Jersey, 12 a 17 de julio de 1967; por todo el país tras el asesinato de Martin Luther Kingdel 4 al 11 de abril de1968; Liberty City, Miami del 17 al 20 de mayo de 1980; Los Ángeles entre el 29 de abril y el 4 de mayo de 1992; Cincinatti, Ohio, 9 de abril de 2001; Ferguson, Missouri del 9 al 19 de Agosto de 2014 o Charlottesville, Virginia, el 13 de agosto de 2017. 

Bigelow ha manifestado públicamente que la idea de hacer el filme surge con los ya mencionados disturbios raciales de Ferguson, Missouri, motivados por el ligero uso de arma de fuego de un agente de policía blanco contra un desarmado hombre de color.

detroit

LOS DISTURBIOS DE LA CALLE 12 (12TH STREET RIOTS).

Una redada en un bar de Detroit, frecuentado por gente de color, con la excusa de que se vende alcohol sin licencia, supone el arranque del disturbio conocido como 12th Street Riots. Avasallamiento generalizado y detenciones completamente aleatorias (que incluyen manoseo de las detenidas antes de ser introducidas en el furgón policial), en la que se busca un fin ejemplarizante y de repercusión pública (que la población blanca cómodamente asentada ante su televisor, vea cómo la policía mantiene a raya a la gente de color). Los incidentes alcanzan su punto más álgido en el vergonzante episodio del hoy clausurado Hotel Algiers, donde la búsqueda de un francotirador inexistente degenera en tres asesinatos, la humillación hasta extremos insoportables de dos jóvenes blancas y de varios afroamericanos, entre ellos un veterano de Vietnam, por parte de la policía de Detroit, expone las costuras del problema.

Detroit es un filme que está diseñado y calculado para ir propiciando un in crescendo de ira, frustración e indignación en el espectador, que asiste impotente a instantes como toda la mencionada set piece del hotel, que se torna en una irreversible jornada prácticamente insoportable. Cómo la policía va creando un ecosistema de angustioso horror entre los huéspedes del hotel, ante la impotencia de unos (el guardia de seguridad de color) y el mirar para otro lado de otros (la policía del Estado de Michigan, que prefiere no inmiscuirse en un problema de derechos civiles), convierte a toda la secuencia en una experiencia cinematográfica memorable. Bigelow ha filmado una de las incursiones más estresantes y angustiosas, que he sufrido jamás en una sala de cine.

detroit

Se ha criticado todo el segmento final de la película, que comprende el proceso penal a los tres policías por la conducta en el hotel. Probablemente se podía haber resuelto esa parte con unos rótulos finales. Sin embargo, considero que el juicio ayuda a entender la frustración colectiva cuando la población afroamericana trata de recabar infructuosamente la tutela judicial. Algo parecido ocurrió con el juicio celebrado en Simi Valley a los agentes de la policía de Los Ángeles que golpearon al joven taxista Rodney King la noche del 3 de marzo de 1991, paliza que, grabada por un video aficionado, dio la vuelta al mundo de manera inmediata (viral como diríamos ahora). La gran diferencia con el disturbio de Detroit, en Los Ángeles, como consecuencia del veredicto unánime de los 12 jurados de raza blanca en ese proceso, emitido el 29 de abril de 1992, se produjo uno de los mencionados levantamientos de la comunidad afroamericana, que cristalizó en uno de los grandes disturbiossociales de la historia reciente de ese país. Caos, destrucción, incendio, palizas, muertes, etc., se produjeron durante los días que duró la misma.

Debido a las pobres cifras de recaudación, probablemente llevará tiempo ver una nueva película de Kathryn Bigelow. La cineasta nos ha entregado una obra que probablemente no sea perfecta, se echa de menos un mayor desarrollo de los personajes, un tanto desdibujados, pero probablemente no fuera ese el propósito de los artífices. Como toda obra maestra, Detroit es un filme imperfecto. Como pocas obras maestras inmediatas, se convertirá en un filme eterno. La directora y el guionista han arriesgado mucho con el filme, imprescindible e inolvidable.

Apenas una semana después de los disturbios de Detroit, se estrenaba en el país un filme destinado a convertirse en todo un fenómeno social. Se trata de la película En el calor de la noche (In the Heat of the Night, EEUU, 1967), de Norman Jewison. En ese filme, ambientado en la ciudad de Esparta, en el Estado de Mississippi, a raíz de la muerte de un acaudalado hombre de negocios blanco, encontrado asesinado en la calle, la poco sofisticada y racista policía local blanca del profundo sur, considera que el caso está resuelto cuando detienen a un “muchacho”, un joven afroamericano que ha venido a visitar a su madre, y que espera en la estación el tren de las 4.05 a.m. para Memphis. El joven regresa a Filadelfia para reincorporarse a su puesto de trabajo. Lleva 200 dólares en efectivo en su cartera y traje con corbata. Un "negro" no puede llevar tanto dinero encima si no lo ha robado. Es la primera aparición en pantalla del agente de policía Virgil Tibbs. Un experto en criminología forense, al que en su departamento y en su ciudad de adopción llaman Sr. Tibbs, es tratado despectivamente y es detenido sin miramientos, antes de darle la oportunidad de exhibir su placa, en dependencias policiales.

detroit

Director: Kathryn Bigelow.

Intérpretes: John Boyega, Algee Smith, Will Poulter, Jack Reynor, Ben O'Toole, Hannah MurrayAnthony Mackie, Jacob Latimore.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Manuel García de Mesa

NOS MENCIONAN EN ANTENA 3

FINALISTAS EN LOS PREMIOS 20BLOGS 2.015

FINALISTAS EN LOS PREMIOS 20BLOGS 2.014

FINALISTAS EN LOS PREMIOS BITÁCORAS 2.012

SÍGUENOS EN FEEDLY

follow us in feedly

AVISO LEGAL

Licencia Creative Commons
Las mejores películas de la historia del cine por Jesús Fariña se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.
back to top