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toro salvaje
Basado en la vida de Giacobbe La Motta , nacido en Nueva York (1922), más conocido como Jake LaMotta o por sus apodos de "Toro Salvaje" y "El Toro del Bronx". Un ex-boxeador italoestadounidense que llegó a ser campeón mundial en la categoría de los pesos medios en 1949. Jake la Motta (Robert De Niro) es un joven boxeador que se entrena duramente con la ayuda de su hermano y mánager Joey (Joe Pesci) con el sueño de ser campeón. Pero Jake es un personaje demasiado violento que descarga su agresividad tanto dentro como fuera del ring. Su impulsivo y descontrolado mal carácter es sufrido por todos los que lo rodean y lo quieren. Cuando por fin alcanza el ansiado éxito, lejos de disfrutarlo, su vida se convierte en una pesadilla. Por un lado, arruina su matrimonio con la bella Vicky (Cathy Moriarty). Sus salidas nocturnas y sus juergas lo conducen hacia un deterioro progresivo. Además, aliado con la mafia, es presionado para que amañe combates. Tres relaciones serán las que marcarán esta historia relatada con varias elipsis y lagunas temporales, para contar varias décadas de la vida del púgil. La relación que mantiene con su hermano Joey, un espectacular Joe Pesci, la que le une con su mujer Vicky la que sufre consigo mismo. Los expertos de boxeo de la época, definían el estilo de LaMotta como la de un boxeador que luchaba como si no mereciera vivir, avanzando siempre a pesar de los golpes y el castigo físico. 


toro salvaje

Éste sería el principal concepto sobre el que se articula la película, que estuvo asesorada y presenciada por propio LaMotta, que vivía por entonces. Para explicar mejor el fondo real de esta película, nadie mejor que Scorsese:

"Es realmente una historia directa, simple, casi lineal de un tipo que llega a algo, que lo pierde todo y que luego se recupera, se redime. Pero se recupera espiritualmente. No lo logra fisicamente, materialmente, sino a través de algo que alcanza en su interior. Lo que me fascina a este respecto es ver cómo un boxeador se sitúa, en cierta forma, a un superior nivel espiritual. Él funciona a un nivel primitivo, casi animal. Y es quizá porque se sitúa a este nivel animal por lo que consigue estar más cerca de su propio espíritu. Lo que quiero decir es que probablemente los animales están más cerca de Dios de lo que lo estamos nosotros."

Podría establecerse un paralelismo entre la vida del boxeador y el momento vital que atravesaba en aquella época Martin Scorsese. A finales de los setenta, pese a tener un gran reconocimiento en su carrera artística, Martin se dirigía hacia el abismo en el terreno personal. Una vida al límite de fiestas, drogas y amistades superfluas, lo llevaron a poner en peligro su salud. Scorsese, se divorció y pasó varios meses en un estado de tensión y agotamiento hasta que por fín acabó siendo ingresado en un hospital, en Septiembre de 1978 .


toro salvaje

Llegó a temerse por su vida durante los primeros días. Mientras tanto, Paul Schrader, su colaborador en "Taxi driver (1976)", terminaba el guión del muy esperado proyecto de "Toro salvaje". Pero tuvo que ser el propio De Niro quien intentara convencer a Scorsese para que filmara su siguiente película. Así que, tal vez, más que paralelismo entre ambas vidas, prefiero pensar que esta cinta es el resultado de la gran amistad que une a estos dos genios: Marty y Bobby. De Niro, en su mejor época, experimentó una espectacular metamorfosis durante el rodaje, fiel a la escuela del Método para actores se mimetizaba hasta el límite con sus personajes. Tuvo que ganar 30 kilogramos a lo largo de tres meses, observándose claramente su modificación física durante la progresión del metraje. El rodaje fue complejo. Se tardaron diez semanas en filmar los combates y otras diez en rodar de forma progresiva la ganancia ponderal de LaMotta. En el apartado técnico, destacar que ha sido la única película que el director ha rodado en blanco y negro, gracias a la excelente fotografía de Michael Chapman. Este formato en blanco y negro no sólo trae reminiscencias del cine de los años 40 y 50, sino que representa todo un estilo narrativo y estético con un gran mensaje: No iba a ser otra historia comercial sobre boxeo, sino un descenso a los infiernos. Desde el principio del relato nos queda claro que el mayor enemigo de LaMotta es él mismo. Atormentado por todos sus complejos y un profundo sentimiento de inferioridad, es incapaz de alcanzar calma interior o de controlar sus brutales impulsos violentos, capaces de destruir todo su mundo, sus seres queridos, y, especialmente, lo abocan hacia una autodestrucción sin concesiones: El ring como metáfora de autocastigo y sacrificio


toro salvaje

En este contexto una de las mejores escenas, completa y cuidada de principio a fín es la que representa el combate que mantuvo con Sugar Ray. Inicialmente, LaMotta golpea sin cesar a su contrincante, pero en un cambio de asalto, el magistral movimiento de cámara de Scorsese, centrando la figura del contrincante y haciendo mover un travelling inverso avecina malos augurios para nuestro protagonista que a partir de ese momento comienza a recibir una brutal paliza de Sugar Ray. Ralentizando los golpes, la cara deformada de De Niro, cómo la sangre sale despedida sobre el público y eligiendo un montaje vertiginoso, somos testigos de la degradación de nuestro protagonista. La tensión emocional crece observando el rostro de su hermano y de su propia esposa que se cubre el rostro. Pero lo mejor es cuando LaMotta, completamente destrozado por su contrincante, sin haber sido tumbado, se dirige hacia su rincón y le espeta: "No has llegado a tumbarme Ray". La cámara se centra ahora en enfocar la cuerda del cuadrilátero y la sigue hasta encontrar la zona absolutamente empapada y chorreando de sangre, sangre derramada por La Motta y que representa su final. La cámara de Martin es capaz de ir más allá de las escenas de boxeo, es una ventana que se asoma al alma del protagonista. Los rápidos movimientos de cámara, el ágil montaje, la bellísima pero real y cruda fotografía enlazan un puzzle narrativo casi perfecto. Las piezas de exquisita música acordes con la trama y la colosal interpretación de De Niro, convierten a este film una singularidad artística digna de mención. Por último no me puedo resistir a añadir la apertura del film con la banda sonora magistral de La Rusticana.


toro salvaje

Título original: Raging Bull.

Director: Martin Scorsese.

Intérpretes: Robert De Niro, Cathy Moriarty, Joe Pesci, Frank Vincent, Nicholas Colasanto, Theresa Saldana, Mario Gallo, John Turturro.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Títulos de créditos:


Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

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TORO SALVAJE (1980). El ascenso y descenso de Jake LaMotta.

toro salvaje
Basado en la vida de Giacobbe La Motta , nacido en Nueva York (1922), más conocido como Jake LaMotta o por sus apodos de "Toro Salvaje" y "El Toro del Bronx". Un ex-boxeador italoestadounidense que llegó a ser campeón mundial en la categoría de los pesos medios en 1949. Jake la Motta (Robert De Niro) es un joven boxeador que se entrena duramente con la ayuda de su hermano y mánager Joey (Joe Pesci) con el sueño de ser campeón. Pero Jake es un personaje demasiado violento que descarga su agresividad tanto dentro como fuera del ring. Su impulsivo y descontrolado mal carácter es sufrido por todos los que lo rodean y lo quieren. Cuando por fin alcanza el ansiado éxito, lejos de disfrutarlo, su vida se convierte en una pesadilla. Por un lado, arruina su matrimonio con la bella Vicky (Cathy Moriarty). Sus salidas nocturnas y sus juergas lo conducen hacia un deterioro progresivo. Además, aliado con la mafia, es presionado para que amañe combates. Tres relaciones serán las que marcarán esta historia relatada con varias elipsis y lagunas temporales, para contar varias décadas de la vida del púgil. La relación que mantiene con su hermano Joey, un espectacular Joe Pesci, la que le une con su mujer Vicky la que sufre consigo mismo. Los expertos de boxeo de la época, definían el estilo de LaMotta como la de un boxeador que luchaba como si no mereciera vivir, avanzando siempre a pesar de los golpes y el castigo físico. 


toro salvaje

Éste sería el principal concepto sobre el que se articula la película, que estuvo asesorada y presenciada por propio LaMotta, que vivía por entonces. Para explicar mejor el fondo real de esta película, nadie mejor que Scorsese:

"Es realmente una historia directa, simple, casi lineal de un tipo que llega a algo, que lo pierde todo y que luego se recupera, se redime. Pero se recupera espiritualmente. No lo logra fisicamente, materialmente, sino a través de algo que alcanza en su interior. Lo que me fascina a este respecto es ver cómo un boxeador se sitúa, en cierta forma, a un superior nivel espiritual. Él funciona a un nivel primitivo, casi animal. Y es quizá porque se sitúa a este nivel animal por lo que consigue estar más cerca de su propio espíritu. Lo que quiero decir es que probablemente los animales están más cerca de Dios de lo que lo estamos nosotros."

Podría establecerse un paralelismo entre la vida del boxeador y el momento vital que atravesaba en aquella época Martin Scorsese. A finales de los setenta, pese a tener un gran reconocimiento en su carrera artística, Martin se dirigía hacia el abismo en el terreno personal. Una vida al límite de fiestas, drogas y amistades superfluas, lo llevaron a poner en peligro su salud. Scorsese, se divorció y pasó varios meses en un estado de tensión y agotamiento hasta que por fín acabó siendo ingresado en un hospital, en Septiembre de 1978 .


toro salvaje

Llegó a temerse por su vida durante los primeros días. Mientras tanto, Paul Schrader, su colaborador en "Taxi driver (1976)", terminaba el guión del muy esperado proyecto de "Toro salvaje". Pero tuvo que ser el propio De Niro quien intentara convencer a Scorsese para que filmara su siguiente película. Así que, tal vez, más que paralelismo entre ambas vidas, prefiero pensar que esta cinta es el resultado de la gran amistad que une a estos dos genios: Marty y Bobby. De Niro, en su mejor época, experimentó una espectacular metamorfosis durante el rodaje, fiel a la escuela del Método para actores se mimetizaba hasta el límite con sus personajes. Tuvo que ganar 30 kilogramos a lo largo de tres meses, observándose claramente su modificación física durante la progresión del metraje. El rodaje fue complejo. Se tardaron diez semanas en filmar los combates y otras diez en rodar de forma progresiva la ganancia ponderal de LaMotta. En el apartado técnico, destacar que ha sido la única película que el director ha rodado en blanco y negro, gracias a la excelente fotografía de Michael Chapman. Este formato en blanco y negro no sólo trae reminiscencias del cine de los años 40 y 50, sino que representa todo un estilo narrativo y estético con un gran mensaje: No iba a ser otra historia comercial sobre boxeo, sino un descenso a los infiernos. Desde el principio del relato nos queda claro que el mayor enemigo de LaMotta es él mismo. Atormentado por todos sus complejos y un profundo sentimiento de inferioridad, es incapaz de alcanzar calma interior o de controlar sus brutales impulsos violentos, capaces de destruir todo su mundo, sus seres queridos, y, especialmente, lo abocan hacia una autodestrucción sin concesiones: El ring como metáfora de autocastigo y sacrificio


toro salvaje

En este contexto una de las mejores escenas, completa y cuidada de principio a fín es la que representa el combate que mantuvo con Sugar Ray. Inicialmente, LaMotta golpea sin cesar a su contrincante, pero en un cambio de asalto, el magistral movimiento de cámara de Scorsese, centrando la figura del contrincante y haciendo mover un travelling inverso avecina malos augurios para nuestro protagonista que a partir de ese momento comienza a recibir una brutal paliza de Sugar Ray. Ralentizando los golpes, la cara deformada de De Niro, cómo la sangre sale despedida sobre el público y eligiendo un montaje vertiginoso, somos testigos de la degradación de nuestro protagonista. La tensión emocional crece observando el rostro de su hermano y de su propia esposa que se cubre el rostro. Pero lo mejor es cuando LaMotta, completamente destrozado por su contrincante, sin haber sido tumbado, se dirige hacia su rincón y le espeta: "No has llegado a tumbarme Ray". La cámara se centra ahora en enfocar la cuerda del cuadrilátero y la sigue hasta encontrar la zona absolutamente empapada y chorreando de sangre, sangre derramada por La Motta y que representa su final. La cámara de Martin es capaz de ir más allá de las escenas de boxeo, es una ventana que se asoma al alma del protagonista. Los rápidos movimientos de cámara, el ágil montaje, la bellísima pero real y cruda fotografía enlazan un puzzle narrativo casi perfecto. Las piezas de exquisita música acordes con la trama y la colosal interpretación de De Niro, convierten a este film una singularidad artística digna de mención. Por último no me puedo resistir a añadir la apertura del film con la banda sonora magistral de La Rusticana.


toro salvaje

Título original: Raging Bull.

Director: Martin Scorsese.

Intérpretes: Robert De Niro, Cathy Moriarty, Joe Pesci, Frank Vincent, Nicholas Colasanto, Theresa Saldana, Mario Gallo, John Turturro.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Títulos de créditos:


Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

Quizás también pueda interesarse:

doctor M
Sorprendente e inusual película del buen francés Claude Chabrol, ciertamente un ejercicio atípico dentro de su muy extensa y dilatada filmografía, su muy particular forma de rendir homenaje a una cinta de culto dentro del panorama cinematográfico. El realizador galo se enfrasca en la nada sencilla labor de realizar una cinta erróneamente llamada remake  de la mítica película del gigante cineasta alemán Fritz Lang, la recodada e inolvidable "Dr. Mabuse (1922)". Es de este modo que Claude nos ilustra su versión del tema, dejando un poco de lado al jugador de cartas, Mabuse, que escala políticamente gracias a su facultad de hipnotismo, de sugestionar poderosamente las mentes de los seres humanos que le rodean, manipulándolos a su conveniencia; Chabrol en esta oportunidad nos traslada a un Berlín que se encuentra en un futuro no tan distante, donde un sujeto con las citadas habilidades mentales sugestionará a todos los ciudadanos, los enajenar y los lleva a suicidios masivos, que parecen crímenes extraños. Realmente una rareza dentro de la filmografía de Chabrol, algo inédito para lo que no hay aristas previas de análisis, una característica que vuelve ese análisis y apreciación doblemente un reto. Y por si fuera poco, es su única producción rodada en inglés, con nuevos e internacionales actores, adiós a su producción ciento por ciento francesa, al menos en este trabajo, es una cinta que a muchos confunde y acaban por despedazarla, por verle solo defectos, algo que se intentará reivindicar ahora. En un Berlín de un futuro no especificado, vemos a un hombre y una mujer, en una ciudad donde unas difusiones televisivas, unos comerciales se repiten constantemente. 

doctor M

De pronto, un camión se estrella aparatosamente, causando más de 500 muertes, se desata la histeria, se piensa si fue asesinato o suicidio del conductor, y el teniente Claus Hartman (Jan Niklas) es puesto a cargo de investigar el caso. El detective investiga a la mujer que sale en los comerciales de toda la ciudad, Sonja Vogler (Jennifer Beals), mientras un nuevo accidente ocurre, y el Dr. Marsfeldt (Alan Bates), un personaje influyente, aparece también tratando de calmar a las masas. Hartman piensa que la joven modelo de las difusiones tiene algo que ver con las muertes, la investiga y se acerca a Sonja, quien, inquieta por todo lo que sucede, quiere dejar de trabajar de esa forma, pero sus superiores se lo niegan. Hartman sigue investigando, intima con Sonja, las muertes siguen, el club Theratos, empresa que se publicita con las difusiones de la muchacha, fuerza una suerte de terapia sobre los ciudadanos. La pareja de amantes van descubriendo la verdad, que el Dr. Marsfeldt está detrás de todo, tiene una sorprendente facultad de hipnosis, y, ayudado por las transmisiones, sugestiona a la gente a matarse. Ellos escapan de una persecución y detienen las transmisiones, desbaratan su plan, Marsfeldt muere, y ellos se retiran finalmente juntos. Culmina de esta forma este sorpresivo trabajo de Chabrol, un trabajo en el que desde el comienzo, incluso con los créditos en inglés, ya podemos ir haciéndonos la idea de que se trata de una cinta atípica en Chabrol, un trabajo diferente, y mucho, a lo que nos tiene acostumbrados, es una cinta rodada en inglés, su única cinta con esta particularidad, con un actor británico en sus filas, ni rastros de sus actores fetiche, ni un solo rostro conocido, la cinta es inédita por donde se le mire. Digo por donde se le mire pues deja el director de lado completamente su eterno plot, su eterna sinopsis o trama, ya no habrá un asesinato que entraña una investigación policial en cuyo proceso vamos descubriendo las psiquis y resquebrajamientos de las mentes implicadas, no al menos a su clásica manera. Ahora ya no crea ni teje el suspenso en torno a eso. Ahora el manejo mental, la hipnosis masiva es el tema, lo que deviene en magnicidio, ese es el tema ahora, deja de lado a su eterna inspiración y modelo, el viejo maestro Hitchcock y su suspenso, ahora es Fritz Lang el que ocupa su norte, Chabrol cambia a un titán por otro, si bien no es un estricto seguimiento del trabajo del mítico alemán.

doctor M

Hasta ahora, me refiero hasta el momento del estreno del filme, 1990, definitivamente se trata de lo más extraño, inédito y único en su filmografía. Los actores por supuesto colaboran también e ese sensible cambio, veremos un elenco más que novedoso en el realizador, la terna principal, los tres protagonistas son de distintas nacionalidades, ingleses, americanos, alemanes. Esa variedad colabora, por supuesto, a que se genere una atmósfera no conocida en un trabajo del cineasta, una atmósfera densa, extraña, atípica, configurando el trabajo menos Chabrol del director. Nuevo elenco, nueva trama, nuevo norte, es una cinta que se escinde claramente de los trabajos previos, tan símiles, tan hermanados los unos a los otros, al menos hablando de las obras más importantes de su creador, con tantos vértices en común. Lo dicho, la cinta tiene un ritmo algo cansino, y en efecto se aleja bastante del trabajo desarrollado por Lang, para dar primacía al tema principal de la novela de Norbert Jacques, el manejo de la hipnosis masiva, la manera en que un individuo puede manipular a los demás seres humanos como si fueran marionetas, al extremo de poder inducirlos a la muerte, a acabar con sus propias vidas sin miramientos. Particularmente encuentro difícil de entender tantos comentarios negativos que he leído sobre el filme, si bien es cierto probablemente no sea la mejor propuesta de sur realizador, quizás el ritmo pueda ser algo lento, pero pienso que el proyecto se mantiene como lo que es, una visión personal de un trabajo primigenio, una obra literaria, naturalmente también influida hasta cierto punto por Lang -un tímido expresionismo esbozado se puede olfatear-, cómo no, pero la cinta tiene su propio camino, su propio norte, incluso su propia identidad. Un buen camarada mío, en alguna oportunidad me dijo que a veces a un genio no se le debe "juzgar" por sus mayores hitos, por sus cumbres, artísticas en el caso de un cineasta, sino casualmente por sus trabajos distintos, quizás, por sus debacles o fracasos si se quiere, pero básicamente por lo distinto, por lo atípico, que muchas veces nos dice bastante más que los trabajos uniformes del creador. 

doctor M

Cuando visioné la cinta recordé el comentario que alguna ya lejana vez se me hizo, esto es, lo distinto, lo singular de Chabrol, oscuras danzas al son de música dura, muertes masivas e hipnosis, un futuro no muy distante y singular, otro yo del cineasta. Sólo por citar un ejemplo, mencionaré al inmortal Vittorio de Sica, a quien todos conocemos por sus eternos ejercicios neorrealistas, pero llegué a verle un cortometraje, a blanco y negro y sin palabras, prescindiendo de ella en su fúnebre desarrollo, algo distinto, algo atípico, que nos habla de modo distinto al habitual, que te muestra una faceta desconocida de alguien a quien creías conocer. Pues bien, aquí tenemos a lo inesperado, a lo irregular en Chabrol, respecto a la obra de Fritz Lang, en esta oportunidad no habrá ya un maniático adicto al juego, no hay ya un maquiavélico apostador, no hay un Mabuse que emprende meteórico ascenso de poder en su sociedad gracias a su habilidad hipnotista. Se conserva únicamente el tema de la hipnosis masiva, del manejo de la mente humana, pero con un tinte mucho más fatalista, ahora los suicidios y muerte en masa es a lo que enfoca esa sugestión mental, un enfoque más letal, la muerte es lo único a lo que se apunta ahora, la muerte y la desaparición de los humanos, es el delirante proyecto del Dr. M, la descabellada ambición de una megalómano fatal. El futuro retratado por el francés, es un futuro no espectacular ni aparatoso, no es en exceso futurista, se retrata con un tibio eco expresionista en sus estructuras, en los edificios, la urbe, y es que el corazón de este trabajo no viene a ser esa representación futurista, el filme nos habla a través de lo que hay en ese futuro, la enajenación, la poderosa sugestión mental. Una enajenación que se refuerza con esas transmisiones, esas difusiones que se repiten con una pertinacia invencible, cual despreciable mantra, una y otra vez la voz de la fémina hablando del club Theratos, de dejarse ir, una voz tranquila y perenne, repitente, enajenante, omnipresente, mensajes subliminales que acabarán por terminar de consolidar el dominio mental de la mente maestra, el Dr. Marsfeldt, el Dr. M. La enajenación, los antros rockeros, juventud bailando vigorosamente al sonido de estruendosas melodías de música pesada, oscuridad, ese es el futuro que nos plantea el director. Deslízanos quizás su preocupación por un detalle que ya nos ha insinuado en trabajos anteriores, su preocupación, su percepción de lo idiotizante que puede ser el medio televisivo, en este caso un potente medio de lavado mental, algo tan real en su época, como en la nuestra. No hay mayores novedades en el desenvolvimiento técnico, en la presentación de su cinta, y la contribución actoral me parece ciertamente discreta, si bien no mala, no es descollante, se nota la gran diferencia de armonía cuando Chabrol trabajó con su compañía de actores, con su equipo consolidado. Un trabajo distinto en nuestro querido director, un trabajo que no debe compararse con el trabajo de Lang, sino verlo como una referencia, es seductor ver a Chabrol desempeñarse por caminos muy distintos a sus usuales directrices, con sus naturales fisuras pero con sus justos aciertos también, se configura un filme que considero tan necesario como sus obras maestras, por constituir lo que ya he descrito dentro de la andadura de este notable realizador.

doctor M

Título original: Docteur M.

Director: Claude Chabrol.

Intérpretes: Alan Bates, Jennifer Beals, Jan Niklas, Andrew McCarthy, Hanns Zischler, Benoît Régent, Alexander Radszun, Peter Fitz.

Escena:


Reseña escrita por Edgar Mauricio

Quizás también pueda interesarle:

Doctor M. (1990). Una rareza de Claude Chabrol.

doctor M
Sorprendente e inusual película del buen francés Claude Chabrol, ciertamente un ejercicio atípico dentro de su muy extensa y dilatada filmografía, su muy particular forma de rendir homenaje a una cinta de culto dentro del panorama cinematográfico. El realizador galo se enfrasca en la nada sencilla labor de realizar una cinta erróneamente llamada remake  de la mítica película del gigante cineasta alemán Fritz Lang, la recodada e inolvidable "Dr. Mabuse (1922)". Es de este modo que Claude nos ilustra su versión del tema, dejando un poco de lado al jugador de cartas, Mabuse, que escala políticamente gracias a su facultad de hipnotismo, de sugestionar poderosamente las mentes de los seres humanos que le rodean, manipulándolos a su conveniencia; Chabrol en esta oportunidad nos traslada a un Berlín que se encuentra en un futuro no tan distante, donde un sujeto con las citadas habilidades mentales sugestionará a todos los ciudadanos, los enajenar y los lleva a suicidios masivos, que parecen crímenes extraños. Realmente una rareza dentro de la filmografía de Chabrol, algo inédito para lo que no hay aristas previas de análisis, una característica que vuelve ese análisis y apreciación doblemente un reto. Y por si fuera poco, es su única producción rodada en inglés, con nuevos e internacionales actores, adiós a su producción ciento por ciento francesa, al menos en este trabajo, es una cinta que a muchos confunde y acaban por despedazarla, por verle solo defectos, algo que se intentará reivindicar ahora. En un Berlín de un futuro no especificado, vemos a un hombre y una mujer, en una ciudad donde unas difusiones televisivas, unos comerciales se repiten constantemente. 

doctor M

De pronto, un camión se estrella aparatosamente, causando más de 500 muertes, se desata la histeria, se piensa si fue asesinato o suicidio del conductor, y el teniente Claus Hartman (Jan Niklas) es puesto a cargo de investigar el caso. El detective investiga a la mujer que sale en los comerciales de toda la ciudad, Sonja Vogler (Jennifer Beals), mientras un nuevo accidente ocurre, y el Dr. Marsfeldt (Alan Bates), un personaje influyente, aparece también tratando de calmar a las masas. Hartman piensa que la joven modelo de las difusiones tiene algo que ver con las muertes, la investiga y se acerca a Sonja, quien, inquieta por todo lo que sucede, quiere dejar de trabajar de esa forma, pero sus superiores se lo niegan. Hartman sigue investigando, intima con Sonja, las muertes siguen, el club Theratos, empresa que se publicita con las difusiones de la muchacha, fuerza una suerte de terapia sobre los ciudadanos. La pareja de amantes van descubriendo la verdad, que el Dr. Marsfeldt está detrás de todo, tiene una sorprendente facultad de hipnosis, y, ayudado por las transmisiones, sugestiona a la gente a matarse. Ellos escapan de una persecución y detienen las transmisiones, desbaratan su plan, Marsfeldt muere, y ellos se retiran finalmente juntos. Culmina de esta forma este sorpresivo trabajo de Chabrol, un trabajo en el que desde el comienzo, incluso con los créditos en inglés, ya podemos ir haciéndonos la idea de que se trata de una cinta atípica en Chabrol, un trabajo diferente, y mucho, a lo que nos tiene acostumbrados, es una cinta rodada en inglés, su única cinta con esta particularidad, con un actor británico en sus filas, ni rastros de sus actores fetiche, ni un solo rostro conocido, la cinta es inédita por donde se le mire. Digo por donde se le mire pues deja el director de lado completamente su eterno plot, su eterna sinopsis o trama, ya no habrá un asesinato que entraña una investigación policial en cuyo proceso vamos descubriendo las psiquis y resquebrajamientos de las mentes implicadas, no al menos a su clásica manera. Ahora ya no crea ni teje el suspenso en torno a eso. Ahora el manejo mental, la hipnosis masiva es el tema, lo que deviene en magnicidio, ese es el tema ahora, deja de lado a su eterna inspiración y modelo, el viejo maestro Hitchcock y su suspenso, ahora es Fritz Lang el que ocupa su norte, Chabrol cambia a un titán por otro, si bien no es un estricto seguimiento del trabajo del mítico alemán.

doctor M

Hasta ahora, me refiero hasta el momento del estreno del filme, 1990, definitivamente se trata de lo más extraño, inédito y único en su filmografía. Los actores por supuesto colaboran también e ese sensible cambio, veremos un elenco más que novedoso en el realizador, la terna principal, los tres protagonistas son de distintas nacionalidades, ingleses, americanos, alemanes. Esa variedad colabora, por supuesto, a que se genere una atmósfera no conocida en un trabajo del cineasta, una atmósfera densa, extraña, atípica, configurando el trabajo menos Chabrol del director. Nuevo elenco, nueva trama, nuevo norte, es una cinta que se escinde claramente de los trabajos previos, tan símiles, tan hermanados los unos a los otros, al menos hablando de las obras más importantes de su creador, con tantos vértices en común. Lo dicho, la cinta tiene un ritmo algo cansino, y en efecto se aleja bastante del trabajo desarrollado por Lang, para dar primacía al tema principal de la novela de Norbert Jacques, el manejo de la hipnosis masiva, la manera en que un individuo puede manipular a los demás seres humanos como si fueran marionetas, al extremo de poder inducirlos a la muerte, a acabar con sus propias vidas sin miramientos. Particularmente encuentro difícil de entender tantos comentarios negativos que he leído sobre el filme, si bien es cierto probablemente no sea la mejor propuesta de sur realizador, quizás el ritmo pueda ser algo lento, pero pienso que el proyecto se mantiene como lo que es, una visión personal de un trabajo primigenio, una obra literaria, naturalmente también influida hasta cierto punto por Lang -un tímido expresionismo esbozado se puede olfatear-, cómo no, pero la cinta tiene su propio camino, su propio norte, incluso su propia identidad. Un buen camarada mío, en alguna oportunidad me dijo que a veces a un genio no se le debe "juzgar" por sus mayores hitos, por sus cumbres, artísticas en el caso de un cineasta, sino casualmente por sus trabajos distintos, quizás, por sus debacles o fracasos si se quiere, pero básicamente por lo distinto, por lo atípico, que muchas veces nos dice bastante más que los trabajos uniformes del creador. 

doctor M

Cuando visioné la cinta recordé el comentario que alguna ya lejana vez se me hizo, esto es, lo distinto, lo singular de Chabrol, oscuras danzas al son de música dura, muertes masivas e hipnosis, un futuro no muy distante y singular, otro yo del cineasta. Sólo por citar un ejemplo, mencionaré al inmortal Vittorio de Sica, a quien todos conocemos por sus eternos ejercicios neorrealistas, pero llegué a verle un cortometraje, a blanco y negro y sin palabras, prescindiendo de ella en su fúnebre desarrollo, algo distinto, algo atípico, que nos habla de modo distinto al habitual, que te muestra una faceta desconocida de alguien a quien creías conocer. Pues bien, aquí tenemos a lo inesperado, a lo irregular en Chabrol, respecto a la obra de Fritz Lang, en esta oportunidad no habrá ya un maniático adicto al juego, no hay ya un maquiavélico apostador, no hay un Mabuse que emprende meteórico ascenso de poder en su sociedad gracias a su habilidad hipnotista. Se conserva únicamente el tema de la hipnosis masiva, del manejo de la mente humana, pero con un tinte mucho más fatalista, ahora los suicidios y muerte en masa es a lo que enfoca esa sugestión mental, un enfoque más letal, la muerte es lo único a lo que se apunta ahora, la muerte y la desaparición de los humanos, es el delirante proyecto del Dr. M, la descabellada ambición de una megalómano fatal. El futuro retratado por el francés, es un futuro no espectacular ni aparatoso, no es en exceso futurista, se retrata con un tibio eco expresionista en sus estructuras, en los edificios, la urbe, y es que el corazón de este trabajo no viene a ser esa representación futurista, el filme nos habla a través de lo que hay en ese futuro, la enajenación, la poderosa sugestión mental. Una enajenación que se refuerza con esas transmisiones, esas difusiones que se repiten con una pertinacia invencible, cual despreciable mantra, una y otra vez la voz de la fémina hablando del club Theratos, de dejarse ir, una voz tranquila y perenne, repitente, enajenante, omnipresente, mensajes subliminales que acabarán por terminar de consolidar el dominio mental de la mente maestra, el Dr. Marsfeldt, el Dr. M. La enajenación, los antros rockeros, juventud bailando vigorosamente al sonido de estruendosas melodías de música pesada, oscuridad, ese es el futuro que nos plantea el director. Deslízanos quizás su preocupación por un detalle que ya nos ha insinuado en trabajos anteriores, su preocupación, su percepción de lo idiotizante que puede ser el medio televisivo, en este caso un potente medio de lavado mental, algo tan real en su época, como en la nuestra. No hay mayores novedades en el desenvolvimiento técnico, en la presentación de su cinta, y la contribución actoral me parece ciertamente discreta, si bien no mala, no es descollante, se nota la gran diferencia de armonía cuando Chabrol trabajó con su compañía de actores, con su equipo consolidado. Un trabajo distinto en nuestro querido director, un trabajo que no debe compararse con el trabajo de Lang, sino verlo como una referencia, es seductor ver a Chabrol desempeñarse por caminos muy distintos a sus usuales directrices, con sus naturales fisuras pero con sus justos aciertos también, se configura un filme que considero tan necesario como sus obras maestras, por constituir lo que ya he descrito dentro de la andadura de este notable realizador.

doctor M

Título original: Docteur M.

Director: Claude Chabrol.

Intérpretes: Alan Bates, Jennifer Beals, Jan Niklas, Andrew McCarthy, Hanns Zischler, Benoît Régent, Alexander Radszun, Peter Fitz.

Escena:


Reseña escrita por Edgar Mauricio

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el único superviviente
Peter Berg después de cumplir con oficio en "Hancock (2008)" y "El Tesoro del Amazonas (2003)", y de tocar el tema de la lucha antiterrorista en "La sombra del reino (2007)", adaptó las vivencias del soldado de los Navy Seals (Marcus Luttrell) en su libro "Lone Survivor". A modo de homenaje a los caídos en la operación "Red Wings", "El último superviviente" se erige como una película intensa y emocionante, que mereció más en el año de su estreno 2013, tan solo recibiendo dos nominaciones a los Oscar, en el apartado de sonido y mejor montaje de sonido, aunque eso sí, también recibió el honor de la "National Board of review", como una de las 10 mejores películas de año, además de la nominación de mejor guión adaptado por el sindicato de guionistas, y el premio a mejores especialistas de acción de la "Screen actors guild" entre otros galardones . La operación "Red Wings" consistió en la búsqueda y eliminación de un caudillo talibán, en un poblado Afgano en el año 2005. Berg se las arregla tanto en el guión como en la dirección de "El único superviviente" para crear, con eficiencia y laboriosidad, la que a mi modo de entender, es su película más personal e intimista. La narración de "Lone Survivor" es la de un grupo de soldados de élite, entrenados bajo las más estrictas y duras condiciones, llegando a los límites de las capacidades físicas y mentales del ser humano, con el único objetivo de servir a su país. Los 4 Navy Seals que encarnan Mark Wahlberg, Taylor Kitch, Ben Foster y Emile Hirch, son inesperadamente sorprendidos en su misión por unos pastores de cabras, y sometidos a la encrucijada moral de dejarlos con vida a sabiendas de poner en riesgo las suyas propias. 

el único superviviente

El posterior acoso y encajonamiento violento al que son empujados los Seals en las abruptas e incomunicadas localizaciones Afganas, serán el nudo de una película impactante y dolorosa. De algún modo el director de "Very Bad Things (1998)" consigue una extraña mezcla entre "Black Hawk derribado (2001)" de Ridley Scott y "La Pasión de Cristo (2004)" de Mel Gibson, a través de unas escenas desgarradoras en las que los valientes y sacrificados soldados son expuestos a todo tipo de caídas, disparos y cortes, que de una manera contagiosa acaban por transmitir su angustia al espectador. La saliva y el sudor de los cuatro soldados, acabarán por tornarse en densa y roja sangre por la multitud de profundas heridas, derivadas de las sofocantes barreras orográficas, horadados cortes en los que la metralla se introduce en la carne, y huesos astillados, que pusieron a prueba el aguante y la valentía de los soldados, mientras se hace todo lo posible por rescatarles. Un film verídico y descorazonador que Peter Berg tardó en rodar en menos de 2 meses, y con un presupuesto de 40 millones de dólares, en los que tanto Mark Wahlberg como Taylor Kitch rebajaron su sueldo considerablemente. 

el único superviviente

A todo lo contado se añade que, unas semanas antes del comienzo del rodaje Marcus Luttrell (al que interpreta Whalberg) junto a los familiares de sus compañeros caídos, leyeron un informe ante el director del film de la autopsia de los muertos, asegurándose así de que la actual película reflejara el sacrificio, valor y aguante ajustados a la realidad, a modo de homenaje de los soldados que dieron su vida para que Luttrell pudiera narrarlo. La película también es capaz de mostrar que no todos los Afganos son talibales, ni todos los Afganos son acordes con la causa yihadista, mediante un precepto religioso por el cual algunos ayudan y protegen a los soldados americanos. "El único superviviente" es un digno alegato en favor de los soldados que cayeron en la operación "Red Wings", y cuyo legado queda en una película en el que el sacrificio por el compañero y la lucha hasta sus últimas consecuencias, son el mensaje de la vivencia de un hombre que vivió para contarlo...

el único superviviente

Título original: Lone Survivor.

Director: Peter Berg.

Intérpretes: Mark Wahlberg, Taylor Kitsch, Ben Foster, Emile Hirsch, Alexander Ludwig, Eric Bana, Jerry Ferrara.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

EL ÚNICO SUPERVIVIENTE (2013). Supervivencia en Afganistán.

el único superviviente
Peter Berg después de cumplir con oficio en "Hancock (2008)" y "El Tesoro del Amazonas (2003)", y de tocar el tema de la lucha antiterrorista en "La sombra del reino (2007)", adaptó las vivencias del soldado de los Navy Seals (Marcus Luttrell) en su libro "Lone Survivor". A modo de homenaje a los caídos en la operación "Red Wings", "El último superviviente" se erige como una película intensa y emocionante, que mereció más en el año de su estreno 2013, tan solo recibiendo dos nominaciones a los Oscar, en el apartado de sonido y mejor montaje de sonido, aunque eso sí, también recibió el honor de la "National Board of review", como una de las 10 mejores películas de año, además de la nominación de mejor guión adaptado por el sindicato de guionistas, y el premio a mejores especialistas de acción de la "Screen actors guild" entre otros galardones . La operación "Red Wings" consistió en la búsqueda y eliminación de un caudillo talibán, en un poblado Afgano en el año 2005. Berg se las arregla tanto en el guión como en la dirección de "El único superviviente" para crear, con eficiencia y laboriosidad, la que a mi modo de entender, es su película más personal e intimista. La narración de "Lone Survivor" es la de un grupo de soldados de élite, entrenados bajo las más estrictas y duras condiciones, llegando a los límites de las capacidades físicas y mentales del ser humano, con el único objetivo de servir a su país. Los 4 Navy Seals que encarnan Mark Wahlberg, Taylor Kitch, Ben Foster y Emile Hirch, son inesperadamente sorprendidos en su misión por unos pastores de cabras, y sometidos a la encrucijada moral de dejarlos con vida a sabiendas de poner en riesgo las suyas propias. 

el único superviviente

El posterior acoso y encajonamiento violento al que son empujados los Seals en las abruptas e incomunicadas localizaciones Afganas, serán el nudo de una película impactante y dolorosa. De algún modo el director de "Very Bad Things (1998)" consigue una extraña mezcla entre "Black Hawk derribado (2001)" de Ridley Scott y "La Pasión de Cristo (2004)" de Mel Gibson, a través de unas escenas desgarradoras en las que los valientes y sacrificados soldados son expuestos a todo tipo de caídas, disparos y cortes, que de una manera contagiosa acaban por transmitir su angustia al espectador. La saliva y el sudor de los cuatro soldados, acabarán por tornarse en densa y roja sangre por la multitud de profundas heridas, derivadas de las sofocantes barreras orográficas, horadados cortes en los que la metralla se introduce en la carne, y huesos astillados, que pusieron a prueba el aguante y la valentía de los soldados, mientras se hace todo lo posible por rescatarles. Un film verídico y descorazonador que Peter Berg tardó en rodar en menos de 2 meses, y con un presupuesto de 40 millones de dólares, en los que tanto Mark Wahlberg como Taylor Kitch rebajaron su sueldo considerablemente. 

el único superviviente

A todo lo contado se añade que, unas semanas antes del comienzo del rodaje Marcus Luttrell (al que interpreta Whalberg) junto a los familiares de sus compañeros caídos, leyeron un informe ante el director del film de la autopsia de los muertos, asegurándose así de que la actual película reflejara el sacrificio, valor y aguante ajustados a la realidad, a modo de homenaje de los soldados que dieron su vida para que Luttrell pudiera narrarlo. La película también es capaz de mostrar que no todos los Afganos son talibales, ni todos los Afganos son acordes con la causa yihadista, mediante un precepto religioso por el cual algunos ayudan y protegen a los soldados americanos. "El único superviviente" es un digno alegato en favor de los soldados que cayeron en la operación "Red Wings", y cuyo legado queda en una película en el que el sacrificio por el compañero y la lucha hasta sus últimas consecuencias, son el mensaje de la vivencia de un hombre que vivió para contarlo...

el único superviviente

Título original: Lone Survivor.

Director: Peter Berg.

Intérpretes: Mark Wahlberg, Taylor Kitsch, Ben Foster, Emile Hirsch, Alexander Ludwig, Eric Bana, Jerry Ferrara.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

el soborno
La corrupción se ha instalado en el país así como en todas las instituciones, incluso en la propia policía. El Sindicato del Crimen controla la ciudad. Nadie sabe quién es su jefe, nadie lo ha visto, pero todo el mundo le llama "El Anciano". El capitán Thomas McQuigg,(Robert Mitchum) un honrado agente de policía y, uno de los pocos en que la corrupción no ha hecho mella, ha sido trasladado por sus superiores a una comisaría de distrito para mantener el orden y limpiar la ciudad de asesinos y maleantes Pese a tan ardua empresa, él no se rinde , no poder confiar en nadie más que en sí mismo y con la ayuda de Bob Johnson, un policía tan íntegro y valiente como el propio capitán Mc Quigg, emprenden una implacable cruzada contra el gánster, Nick Scanlon, (Robert Ryan) quien controla todos los mecanismos de la Ciudad. El objetivo es arrestar a Scanlon y para darle caza, arrestan al hermano de éste y a su amante, Irene Hayes (Lizabeth Scott), una cantante de segunda fila. La mafia había conseguido la tolerancia y el trato de favor por parte de diversos estamentos gubernamentales, tales como funcionarios, políticos, jueces y policías corruptos. Aquel apoyo fue la causa para que se consolidara en el país, durante casi treinta años, los negocios tradicionales de la mafia, alcanzando, por ello, una auténtica época dorada. Pero toda esta situación de impunidad cambió cuando en 1950 se creó en los Estados Unidos la Comisión Kefauver, presidida por el senador Estes Kefauver, quien inició una cruzada contra el crimen organizado interestatal.

el soborno

Dicho comité se extendió por cada rincón de cada ciudad, citando a prestar declaración como testigos a los mafiosos de cada territorio, siendo televisadas dichas declaraciones y haciendo partícipes de las mismas al ciudadano norteamericano desde sus casas. Por encargo de Howard Hughes, con guión de William Haines, W.R. Burnett, después de que Hughes despidiera a Samuel Fuller por disgustarle todo lo que había escrito y, dirigida por John Cromwell, autor de obras como "Cautivo del deseo (1934)", "El prisionero de Zenda (1937)", y las magistrales "Desde que te fuiste (1944)", "Callejón sinsalida (1937)" o "Sin remisión (1950)", "El soborno" en la que también intervinieron como directores Mel Ferrer y Nicholas Ray, es un remake de la realizada en 1928 por Lewis Milestone. El soborno es una cinta creo que no lo suficientemente conocida, pero muy recomendable del género noir. Una lucha de David contra Goliat, perdida de antemano, con inferioridad de recursos, y en la que la corrupción gana por goleada a la escasa honradez, Un repaso a los métodos mafiosos imperantes y sus tejemanejes con jueces, fiscales, senadores o políticos.

el soborno

Rodada con abundantes planos cortos y fotografiada en blanco y negro por George E. Diskant con algunas sombras y con una potente música, ya desde los títulos iniciales, de Paul Sawtell, Robert Mitchum interpreta al capitán Thomas McQuigg, aunque su estelar aparición y presentación en la comisaría (una larga escena magníficamente rodada) se hará esperar hasta bien pasados los primeros veinte minutos de la cinta, como adalid en su carrera en solitario para combatir la corrupción imperante. El antagonista es Robert Ryan, actor sólido donde los haya, es el gángster Nick Scanlon, un personaje repleto de fuerza, vigor, maldad, violencia y carente de escrúpulos. Personaje que en manos de otro actor con menos pericia, hubiese resultado excesivo, pero Ryan está perfecto. Ambos despliegan su talento en sendas interpretaciones. "El soborno" es un buen producto del género, realizada con buen ritmo y con tan solo ochenta y ocho minutos de metraje, de los que resulta siempre agradable su revisión o, una muy buena recomendación para los que la descubran por primera vez. El argumento, no ha envejecido ni ha quedado obsoleto, es perfectamente aplicable a nuestra sociedad actual y a alguna que otra institución. Pero eso ya es otro tema.

el soborno

Frases para recordar:

-"Pretenden crear un enorme monopolio que controle todos los negocios ilegales; el juego, la corrupción, la droga…eso le daría mucho dinero; una gran parte de ese dinero se destinaría a sobornos. Ya tienen al ayudante del Fiscal en su nómina, Mortimer Wils, quieren que sea Juez y, una vez esté en el estrado…"
-"Lo que está usted diciendo es muy grave, tiene que demostrarlo."
-"Necesitamos pruebas, pero lo que realmente necesitamos es presentar esas pruebas justo antes de las elecciones."


Título original: The Racket.

Director: John Cromwell.

Intérpretes: Robert Mitchum, Lizabeth Scott, Robert Ryan, William Talman, Ray Collins, Joyce Mackenzie, Robert Hutton, Virginia Huston.

Escena:



Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

EL SOBORNO (1951). El clásico policíaco de John Cromwell.

el soborno
La corrupción se ha instalado en el país así como en todas las instituciones, incluso en la propia policía. El Sindicato del Crimen controla la ciudad. Nadie sabe quién es su jefe, nadie lo ha visto, pero todo el mundo le llama "El Anciano". El capitán Thomas McQuigg,(Robert Mitchum) un honrado agente de policía y, uno de los pocos en que la corrupción no ha hecho mella, ha sido trasladado por sus superiores a una comisaría de distrito para mantener el orden y limpiar la ciudad de asesinos y maleantes Pese a tan ardua empresa, él no se rinde , no poder confiar en nadie más que en sí mismo y con la ayuda de Bob Johnson, un policía tan íntegro y valiente como el propio capitán Mc Quigg, emprenden una implacable cruzada contra el gánster, Nick Scanlon, (Robert Ryan) quien controla todos los mecanismos de la Ciudad. El objetivo es arrestar a Scanlon y para darle caza, arrestan al hermano de éste y a su amante, Irene Hayes (Lizabeth Scott), una cantante de segunda fila. La mafia había conseguido la tolerancia y el trato de favor por parte de diversos estamentos gubernamentales, tales como funcionarios, políticos, jueces y policías corruptos. Aquel apoyo fue la causa para que se consolidara en el país, durante casi treinta años, los negocios tradicionales de la mafia, alcanzando, por ello, una auténtica época dorada. Pero toda esta situación de impunidad cambió cuando en 1950 se creó en los Estados Unidos la Comisión Kefauver, presidida por el senador Estes Kefauver, quien inició una cruzada contra el crimen organizado interestatal.

el soborno

Dicho comité se extendió por cada rincón de cada ciudad, citando a prestar declaración como testigos a los mafiosos de cada territorio, siendo televisadas dichas declaraciones y haciendo partícipes de las mismas al ciudadano norteamericano desde sus casas. Por encargo de Howard Hughes, con guión de William Haines, W.R. Burnett, después de que Hughes despidiera a Samuel Fuller por disgustarle todo lo que había escrito y, dirigida por John Cromwell, autor de obras como "Cautivo del deseo (1934)", "El prisionero de Zenda (1937)", y las magistrales "Desde que te fuiste (1944)", "Callejón sinsalida (1937)" o "Sin remisión (1950)", "El soborno" en la que también intervinieron como directores Mel Ferrer y Nicholas Ray, es un remake de la realizada en 1928 por Lewis Milestone. El soborno es una cinta creo que no lo suficientemente conocida, pero muy recomendable del género noir. Una lucha de David contra Goliat, perdida de antemano, con inferioridad de recursos, y en la que la corrupción gana por goleada a la escasa honradez, Un repaso a los métodos mafiosos imperantes y sus tejemanejes con jueces, fiscales, senadores o políticos.

el soborno

Rodada con abundantes planos cortos y fotografiada en blanco y negro por George E. Diskant con algunas sombras y con una potente música, ya desde los títulos iniciales, de Paul Sawtell, Robert Mitchum interpreta al capitán Thomas McQuigg, aunque su estelar aparición y presentación en la comisaría (una larga escena magníficamente rodada) se hará esperar hasta bien pasados los primeros veinte minutos de la cinta, como adalid en su carrera en solitario para combatir la corrupción imperante. El antagonista es Robert Ryan, actor sólido donde los haya, es el gángster Nick Scanlon, un personaje repleto de fuerza, vigor, maldad, violencia y carente de escrúpulos. Personaje que en manos de otro actor con menos pericia, hubiese resultado excesivo, pero Ryan está perfecto. Ambos despliegan su talento en sendas interpretaciones. "El soborno" es un buen producto del género, realizada con buen ritmo y con tan solo ochenta y ocho minutos de metraje, de los que resulta siempre agradable su revisión o, una muy buena recomendación para los que la descubran por primera vez. El argumento, no ha envejecido ni ha quedado obsoleto, es perfectamente aplicable a nuestra sociedad actual y a alguna que otra institución. Pero eso ya es otro tema.

el soborno

Frases para recordar:

-"Pretenden crear un enorme monopolio que controle todos los negocios ilegales; el juego, la corrupción, la droga…eso le daría mucho dinero; una gran parte de ese dinero se destinaría a sobornos. Ya tienen al ayudante del Fiscal en su nómina, Mortimer Wils, quieren que sea Juez y, una vez esté en el estrado…"
-"Lo que está usted diciendo es muy grave, tiene que demostrarlo."
-"Necesitamos pruebas, pero lo que realmente necesitamos es presentar esas pruebas justo antes de las elecciones."


Título original: The Racket.

Director: John Cromwell.

Intérpretes: Robert Mitchum, Lizabeth Scott, Robert Ryan, William Talman, Ray Collins, Joyce Mackenzie, Robert Hutton, Virginia Huston.

Escena:



Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

grupo salvaje
Nueve soldados se acercan cabalgando a una ciudad. Pasan delante de unos niños que torturan a un escorpión dándoselo de comer a las hormigas. Un predicador amenaza con el infierno a los borrachos. Pronto sus fieles inician un desfile cantando por las calles. Los soldados desmontan y entran en el banco de la ciudad. Son en realidad atracadores, y el gran golpe que esperaban dar se convierte en una trampa, ya que un grupo de cazarrecompensas apostados en las azoteas de los edificios los está esperando para acabar con ellos. Así comienza la encarnizada huida de esta banda, que les llevará hasta México en guerra entre el ejército federal y los hombres de Pancho Villa, nuevamente de vuelta a los Estados Unidos para robar un tren repleto de armas para el ejército que desea derrocar al líder revolucionario, y una vez más al sur, donde encontrarán un trágico y violento destino cuando, por una vez, el honor y la palabra dada valen más que el pillaje y la avaricia.



"Si se mueven, mátalos".

Los días del dorado Oeste hace tiempo que han concluido. El progreso ha terminada por arrinconar un mundo marcado por la violencia y la aventura, un estilo de vida que el cine americano se había complacido en mitificar desde sus orígenes, y que aquí aparece sumido ya en irremisible decadencia. En un Oeste crepuscular, unos personajes cuyo tiempo ha pasado, huyen o vagan en un paisaje cargado de atardeceres. No en vano casi toda la película transcurre en tierras mejicanas (como en "LosProfesionales (1966)" de Richard Brooks), reducto aún de aventureros incapaces de adaptarse a los nuevos tiempos. A lo largo de este exilio (forzoso o necesario), los protagonistas recapitularán sobre su vida y su destino. Por eso, Grupo Salvaje es una reflexión sobre la búsqueda del sentido y de la propia identidad. En ella, los temas recurrentes de Peckinpah alcanzan un dramatismo sobrecogedor: la fidelidad, la traición, la amistad, la independencia, el desarraigo, la épica de los perdedores, la búsqueda de la inocencia perdida. 


grupo salvaje

El film nos propone ese viaje a la libertad que suponía para Peckinpah la frontera de Méjico acompañando a los que, casi, podríamos denominar los últimos forajidos en una aventura sin retorno cargada de nostalgia. En esta cinta se dan cita todos y cada uno de los elementos del "western crepuscular" y eliminado el romanticismo de la edad dorada del genero nos encontramos con un film similar a los "spaghetti western" pero de infinita mejor calidad narrativa, técnica y visual. Peckinpah, como director, era capaz de imprimir en sus personajes fuertes y carismáticas personalidades cargadas de matices y capas solo perceptibles a lo largo de todo su discurso narrativo. Según el propio realizador, la acción no funciona sin los personajes, sin los intérpretes que le dan vida y así encontramos a un eterno y reconocible grupo de veteranos de camino al adiós definitivo en los rostros de William Holden, Ernest Borgnine, Robert Ryan, Ben Johnson y Warren Oates. Sin este sensacional casting no existiría Grupo Salvaje dada la importancia que ellos mismos y sus personajes generan entre el publico.

"Todos soñamos con ser niños otra vez, incluso los peores. Quizás los peores los que más".

El uso de la cámara lenta para diseccionar la acción y la violencia dotan al film de una personalidad única y admirable haciendo destacar de ese modo a una producción visual cuidada, y realista. Todos los elementos fotográficos aparecidos en pantalla denotan minuciosidad y amor por los más ínfimos e indetectables detalles. Lucien Ballard, encargado de la fotografía, realizó un sensacional trabajo al dotar a cada escena de una luz vibrante a la orden de la acción y los responsables en el área de producción visual añadieron los elementos precisos para componer una estampa única capaz de destilar la autenticidad que Peckinpah buscaba en sus films. 


grupo salvaje

La poesía visual y la belleza de su mensaje subyacente con respecto al fin es emotivo y contundente a partes iguales, ya que aunque el espectador sea capaz de encontrar la pureza y la afinidad en los rostros de los últimos de una especie sabe, aunque lo niegue, que los días de estos están contados. La sensibilidad a ritmo del tableteo mortal de las pesadas armas de fuego es la banda sonora de un relato donde es fácil perderse en la violencia para olvidar el ocaso de la libertad. Lo mejor de dos mundos se dan cita en la polvorienta frontera que separa al progreso de tiempos más salvajes y románticos.

"¿Vamos?"
"¿Por qué no?"

Las dos escenas que abren y cierran Grupo salvaje son impresionantes. En ellas se refleja para que han nacido nuestros protagonistas: En la primera actúan según lo han hecho siempre, en la segunda, actúan para redimirse, precisamente, de lo que llevan haciendo toda la vida. La secuencia de los cuatro andando armados hacia la muerte es de las que se quedan en la retina para siempre, en ella vemos como firman su suicidio en un ultimo acto de redención. Se siente el dolor y el desgarro de los protagonistas, se siente la primera y última marcha heroica de Pike, Dutch, Lylye y Tector, se siente la muerte y la sangre en ese decidido caminar. El Apocalipsis se va a desatar…

"Sólo queda hacer lo que hay que hacer".

grupo salvaje

Título original: The Wild Bunch.

Director: Sam Peckinpah.

Intérpretes: William Holden, Ernest Borgnine, Robert Ryan, Edmond O'Brien, Warren Oates,Jaime Sánchez, Ben Johnson.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Ramón Abello Miñano

GRUPO SALVAJE (1969). Los forajidos de Sam Peckinpah.

grupo salvaje
Nueve soldados se acercan cabalgando a una ciudad. Pasan delante de unos niños que torturan a un escorpión dándoselo de comer a las hormigas. Un predicador amenaza con el infierno a los borrachos. Pronto sus fieles inician un desfile cantando por las calles. Los soldados desmontan y entran en el banco de la ciudad. Son en realidad atracadores, y el gran golpe que esperaban dar se convierte en una trampa, ya que un grupo de cazarrecompensas apostados en las azoteas de los edificios los está esperando para acabar con ellos. Así comienza la encarnizada huida de esta banda, que les llevará hasta México en guerra entre el ejército federal y los hombres de Pancho Villa, nuevamente de vuelta a los Estados Unidos para robar un tren repleto de armas para el ejército que desea derrocar al líder revolucionario, y una vez más al sur, donde encontrarán un trágico y violento destino cuando, por una vez, el honor y la palabra dada valen más que el pillaje y la avaricia.



"Si se mueven, mátalos".

Los días del dorado Oeste hace tiempo que han concluido. El progreso ha terminada por arrinconar un mundo marcado por la violencia y la aventura, un estilo de vida que el cine americano se había complacido en mitificar desde sus orígenes, y que aquí aparece sumido ya en irremisible decadencia. En un Oeste crepuscular, unos personajes cuyo tiempo ha pasado, huyen o vagan en un paisaje cargado de atardeceres. No en vano casi toda la película transcurre en tierras mejicanas (como en "LosProfesionales (1966)" de Richard Brooks), reducto aún de aventureros incapaces de adaptarse a los nuevos tiempos. A lo largo de este exilio (forzoso o necesario), los protagonistas recapitularán sobre su vida y su destino. Por eso, Grupo Salvaje es una reflexión sobre la búsqueda del sentido y de la propia identidad. En ella, los temas recurrentes de Peckinpah alcanzan un dramatismo sobrecogedor: la fidelidad, la traición, la amistad, la independencia, el desarraigo, la épica de los perdedores, la búsqueda de la inocencia perdida. 


grupo salvaje

El film nos propone ese viaje a la libertad que suponía para Peckinpah la frontera de Méjico acompañando a los que, casi, podríamos denominar los últimos forajidos en una aventura sin retorno cargada de nostalgia. En esta cinta se dan cita todos y cada uno de los elementos del "western crepuscular" y eliminado el romanticismo de la edad dorada del genero nos encontramos con un film similar a los "spaghetti western" pero de infinita mejor calidad narrativa, técnica y visual. Peckinpah, como director, era capaz de imprimir en sus personajes fuertes y carismáticas personalidades cargadas de matices y capas solo perceptibles a lo largo de todo su discurso narrativo. Según el propio realizador, la acción no funciona sin los personajes, sin los intérpretes que le dan vida y así encontramos a un eterno y reconocible grupo de veteranos de camino al adiós definitivo en los rostros de William Holden, Ernest Borgnine, Robert Ryan, Ben Johnson y Warren Oates. Sin este sensacional casting no existiría Grupo Salvaje dada la importancia que ellos mismos y sus personajes generan entre el publico.

"Todos soñamos con ser niños otra vez, incluso los peores. Quizás los peores los que más".

El uso de la cámara lenta para diseccionar la acción y la violencia dotan al film de una personalidad única y admirable haciendo destacar de ese modo a una producción visual cuidada, y realista. Todos los elementos fotográficos aparecidos en pantalla denotan minuciosidad y amor por los más ínfimos e indetectables detalles. Lucien Ballard, encargado de la fotografía, realizó un sensacional trabajo al dotar a cada escena de una luz vibrante a la orden de la acción y los responsables en el área de producción visual añadieron los elementos precisos para componer una estampa única capaz de destilar la autenticidad que Peckinpah buscaba en sus films. 


grupo salvaje

La poesía visual y la belleza de su mensaje subyacente con respecto al fin es emotivo y contundente a partes iguales, ya que aunque el espectador sea capaz de encontrar la pureza y la afinidad en los rostros de los últimos de una especie sabe, aunque lo niegue, que los días de estos están contados. La sensibilidad a ritmo del tableteo mortal de las pesadas armas de fuego es la banda sonora de un relato donde es fácil perderse en la violencia para olvidar el ocaso de la libertad. Lo mejor de dos mundos se dan cita en la polvorienta frontera que separa al progreso de tiempos más salvajes y románticos.

"¿Vamos?"
"¿Por qué no?"

Las dos escenas que abren y cierran Grupo salvaje son impresionantes. En ellas se refleja para que han nacido nuestros protagonistas: En la primera actúan según lo han hecho siempre, en la segunda, actúan para redimirse, precisamente, de lo que llevan haciendo toda la vida. La secuencia de los cuatro andando armados hacia la muerte es de las que se quedan en la retina para siempre, en ella vemos como firman su suicidio en un ultimo acto de redención. Se siente el dolor y el desgarro de los protagonistas, se siente la primera y última marcha heroica de Pike, Dutch, Lylye y Tector, se siente la muerte y la sangre en ese decidido caminar. El Apocalipsis se va a desatar…

"Sólo queda hacer lo que hay que hacer".

grupo salvaje

Título original: The Wild Bunch.

Director: Sam Peckinpah.

Intérpretes: William Holden, Ernest Borgnine, Robert Ryan, Edmond O'Brien, Warren Oates,Jaime Sánchez, Ben Johnson.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Ramón Abello Miñano

dead man
Se podría decir que en los noventa hubo un intento de revival del western, a raíz del éxito de "Bailando con lobos (1990)" de Kevin Costner y sobre todo "Sin perdón (1992)" de Clint Eastwood, ambos films tuvieron gran éxito en taquilla e incluso cosecharon  varios premios Oscar. Los estudios se atrevieron a financiar este supuesto revival como bien demuestran otros títulos surgidos en esta época: "Tombstone (1994)" de George P. Cosmatos, "Wyatt Earp (1994)" de Lawrence Kasdan, "Gerónimo (1994)" y "Wild Bill (1995)" de Walter Hill. Por supuesto Jim Jarmusch como cineasta (mal llamado indie) al margen del sistema de estudios era ajeno a todo esto y la aparición de  Dead Man en estos años parte de un guión suyo plagado de elementos surrealistas y toques de humor ácido tan presentes en toda su filmografía por lo que aunque estemos hablando de un "western psicodélico" según Jarmusch en toda regla, utiliza el género solo como escenario: las embarradas y decadentes calles de Machine, el protagonismo del ferrocarril, en el cual empieza su viaje William Blake (Johnny Depp), la habitual escena de taberna y personajes estándar como los cazarecompensas, el personaje femenino con pasado de prostituta de Thel Russell (Mili Avital),.. pero de lo que podemos estar seguros es que los roles protagonistas por un lado de Blake y por otro del indio Nadie (Gay Farmer) no son estereotipos al uso del género. El personaje de Depp curiosamente llamado William Blake, al igual que el poeta y pintor inglés no es precisamente un héroe del western, es bastante tímido, torpe y ni siquiera sabe disparar. 

dead man

En su huida tras matar a Charlie Dickinson (Gabriel Byrne) casi por accidente es guiado por Nadie, un indio que de niño fue enviado a Inglaterra y educado como el hombre blanco, por lo que en la actualidad es considerado como un extraño entre los de su tribu que le llaman "el que habla alto y no dice nada". Nadie, al conocer el nombre de Blake, cree que es una reencarnación del poeta y llega a recitar varios versos suyos durante el film, concretamente los pertenecientes a "The marriage of heaven and hell". Está convencido de que debe enseñar al personaje de Depp a matar sin titubear y por ello hay un momento en el que le dice"a partir de ahora tus versos los escribirás con sangre". Excelente fotografía en blanco y negro, inusual para la época de Robby Muller, habitual colaborador de Wim Wenders y estupenda y ambiental banda sonora de Neil Young improvisada en estudio mientras veía el montaje final, en la cual el maestro del country-folk americano solo usa su guitarra eléctrica distorsionada y algunos sintetizadores. A destacar la presencia del gran Robert Mitchum en su último papel antes de morir, caracterizado como el mezquino industrial John Dickinson, una aparición que cierra su carrera de la manera mas elegante y adecuada posible.

dead man

Director: Jim Jarmusch.

Interpretes: Johnny Depp, Gary Farmer, Lance Henriksen, Michael Wincott, Crispin Glover, Iggy Pop, Robert Mitchum, Steve Buscemi, Alfred Molina, Gabriel Byrne.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Francisco Javier Arco Pérez

DEAD MAN (1995). El psicodélico western de Jim Jarmusch.

dead man
Se podría decir que en los noventa hubo un intento de revival del western, a raíz del éxito de "Bailando con lobos (1990)" de Kevin Costner y sobre todo "Sin perdón (1992)" de Clint Eastwood, ambos films tuvieron gran éxito en taquilla e incluso cosecharon  varios premios Oscar. Los estudios se atrevieron a financiar este supuesto revival como bien demuestran otros títulos surgidos en esta época: "Tombstone (1994)" de George P. Cosmatos, "Wyatt Earp (1994)" de Lawrence Kasdan, "Gerónimo (1994)" y "Wild Bill (1995)" de Walter Hill. Por supuesto Jim Jarmusch como cineasta (mal llamado indie) al margen del sistema de estudios era ajeno a todo esto y la aparición de  Dead Man en estos años parte de un guión suyo plagado de elementos surrealistas y toques de humor ácido tan presentes en toda su filmografía por lo que aunque estemos hablando de un "western psicodélico" según Jarmusch en toda regla, utiliza el género solo como escenario: las embarradas y decadentes calles de Machine, el protagonismo del ferrocarril, en el cual empieza su viaje William Blake (Johnny Depp), la habitual escena de taberna y personajes estándar como los cazarecompensas, el personaje femenino con pasado de prostituta de Thel Russell (Mili Avital),.. pero de lo que podemos estar seguros es que los roles protagonistas por un lado de Blake y por otro del indio Nadie (Gay Farmer) no son estereotipos al uso del género. El personaje de Depp curiosamente llamado William Blake, al igual que el poeta y pintor inglés no es precisamente un héroe del western, es bastante tímido, torpe y ni siquiera sabe disparar. 

dead man

En su huida tras matar a Charlie Dickinson (Gabriel Byrne) casi por accidente es guiado por Nadie, un indio que de niño fue enviado a Inglaterra y educado como el hombre blanco, por lo que en la actualidad es considerado como un extraño entre los de su tribu que le llaman "el que habla alto y no dice nada". Nadie, al conocer el nombre de Blake, cree que es una reencarnación del poeta y llega a recitar varios versos suyos durante el film, concretamente los pertenecientes a "The marriage of heaven and hell". Está convencido de que debe enseñar al personaje de Depp a matar sin titubear y por ello hay un momento en el que le dice"a partir de ahora tus versos los escribirás con sangre". Excelente fotografía en blanco y negro, inusual para la época de Robby Muller, habitual colaborador de Wim Wenders y estupenda y ambiental banda sonora de Neil Young improvisada en estudio mientras veía el montaje final, en la cual el maestro del country-folk americano solo usa su guitarra eléctrica distorsionada y algunos sintetizadores. A destacar la presencia del gran Robert Mitchum en su último papel antes de morir, caracterizado como el mezquino industrial John Dickinson, una aparición que cierra su carrera de la manera mas elegante y adecuada posible.

dead man

Director: Jim Jarmusch.

Interpretes: Johnny Depp, Gary Farmer, Lance Henriksen, Michael Wincott, Crispin Glover, Iggy Pop, Robert Mitchum, Steve Buscemi, Alfred Molina, Gabriel Byrne.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Francisco Javier Arco Pérez

jurassic world
-Bienvenidos a Jurassic Park-. La frase de John Hammond (Richard Attenborough), todavía resuena en mi cabeza cuando entro a ver "Jurassic World"... Pero las cosas han cambiado. Yo ahora tengo 35 años. Cuando vi el primer film de Spielberg, tenía 13, y ya no tengo la ilusión del niño que fui al contemplar los efectos digitales que en su tiempo eran pioneros para crear a las majestuosas criaturas prehistóricas. El público que me rodea ya no inunda los cines como antes, creando ese ambiente mágico que era capaz de envolver a una película icónica. Se me erizan los vellos de los brazos al escuchar la música emocionante de John Williams (aquí reversionada por Michael Giacchino), pero la sensibilidad que me inunda es efímera. La película de Colin Trevorrow sigue la máxime de más grande, más colmillos, más garras, más tecnología, pero más, no siempre es mejor, así que los pequeños destellos de entusiasmo que me invaden, no son más que un mero espejismo de nostalgia sentimental. La historia original de Michael Crichton del año 93, vuelve a repetirse en el 2015, pero todo inflamado con anabolizantes digitales (parte esencial de la historia), dejando las emociones de la pionera película del rey midas de Hollywood bajo mínimos. Aquí los niños (otra parte primordial en la saga), no tienen la capacidad de llamar la atención del espectador, dos hermanos, uno adolescente rebelde y ligón y el otro, un listillo llorón mocoso, serán los conductores de la historia en un nuevo parque de dinosaurios, al parecer con más medidas de seguridad, más innovador...


jurassic world

Pero igual de inútil ante la amenaza de la genética descontrolada introducida en los gigantescos animales, desencadenando la tragedia, un mostruo modificado llamado Indominus Rex, una máquina de matar con fines comerciales de atracción de circo. De este modo los errores del pasado vuelven a repetirse, solo que esta vez la amenaza es mayor, los dinosaurios son más y los inocentes usuarios del parque, son en mayor número. El actor Chris Pratt ("Guardianes de la Galaxia (2014)") me convence como aventurero domador de Velociraptores, en cambio Bryce Dallas Howard, que por cierto ya había participado en más franquicias como "Spiderman 3 (2007)" y "Terminator Salvation (2009)", me resulta estirada y algo patética. La tensión y el asombro de "Jurassic World" comparado con la anterior película de hace ahora 22 años, no llega a las cotas necesarias a mi juicio para dar una buena nota a esta cuarta parte de la franquicia, aunque supere a la parte 3 y la 2. El presente film de 2015, entusiasmará al gran público (poco exigente), pero ni al niño que fui, ni al adulto que soy ahora, le satisface del todo este "Retroblockbuster", que coloco por debajo de otros que intentan reformular pasados éxitos tales como "Mad Max: Fury Road (2015)", que posiciono como número uno en calidad, "Terminator Génesis (2015)", como número dos, luego vendría "Jurassic World", y por último "Misión Imposible: Nación secreta". 

jurassic world

La película de Colin Trevorrow se ha colocado, de una manera totalmente inesperada e inexplicable para mí, como la tercera película más taquillera de toda la historia, solo superada por "Avatar (2009)" y "Titanic (1997)", recaudando más de 1.600 millones de dólares. Steven Spielberg puede sentirse orgulloso por ser el padrino y productor del filme, aunque no tanto por su terminado cualitativo. Pero la cualidad en muchas ocasiones está en detrimento en cuanto a la cantidad, y de cantidad "Jurassic World" anda sobrada. Echo de menos épocas pasadas (los años 80's y 90's), y técnicos y cineastas de antaño (Spielberg, Stan Winston, Dennis Mauren... ), que hacían soñar con una combinación entre buenas historias acompañadas de las técnicas necesarias para representarlas con brío y estilo. Las razones del éxito a veces son misteriosas, y todavía no entiendo cómo "Jurassic World" ha acabado en este pedestal exageradísimo de dólares. Merecía menos, pero su abultada cartera ya ha hecho que la maquinaria de Hollywood se haya puesto en marcha para ver más dinosaurios, en más ocasiones...Al final, garras más grandes, más dientes y rugidos más ensordecedores, aunque con mucho menos carisma que la original, han dado ...Solo más dinero.

jurassic world

Director: Colin Trevorrow.

Intérpretes: Chris Pratt, Bryce Dallas Howard, Nick Robinson, Vincent D'Onofrio, Ty Simpkins, Irrfan Khan, Jake Johnson, Omar Sy.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

JURASSIC WORLD (2015). El regreso de los dinosaurios de Michael Crichton.

jurassic world
-Bienvenidos a Jurassic Park-. La frase de John Hammond (Richard Attenborough), todavía resuena en mi cabeza cuando entro a ver "Jurassic World"... Pero las cosas han cambiado. Yo ahora tengo 35 años. Cuando vi el primer film de Spielberg, tenía 13, y ya no tengo la ilusión del niño que fui al contemplar los efectos digitales que en su tiempo eran pioneros para crear a las majestuosas criaturas prehistóricas. El público que me rodea ya no inunda los cines como antes, creando ese ambiente mágico que era capaz de envolver a una película icónica. Se me erizan los vellos de los brazos al escuchar la música emocionante de John Williams (aquí reversionada por Michael Giacchino), pero la sensibilidad que me inunda es efímera. La película de Colin Trevorrow sigue la máxime de más grande, más colmillos, más garras, más tecnología, pero más, no siempre es mejor, así que los pequeños destellos de entusiasmo que me invaden, no son más que un mero espejismo de nostalgia sentimental. La historia original de Michael Crichton del año 93, vuelve a repetirse en el 2015, pero todo inflamado con anabolizantes digitales (parte esencial de la historia), dejando las emociones de la pionera película del rey midas de Hollywood bajo mínimos. Aquí los niños (otra parte primordial en la saga), no tienen la capacidad de llamar la atención del espectador, dos hermanos, uno adolescente rebelde y ligón y el otro, un listillo llorón mocoso, serán los conductores de la historia en un nuevo parque de dinosaurios, al parecer con más medidas de seguridad, más innovador...


jurassic world

Pero igual de inútil ante la amenaza de la genética descontrolada introducida en los gigantescos animales, desencadenando la tragedia, un mostruo modificado llamado Indominus Rex, una máquina de matar con fines comerciales de atracción de circo. De este modo los errores del pasado vuelven a repetirse, solo que esta vez la amenaza es mayor, los dinosaurios son más y los inocentes usuarios del parque, son en mayor número. El actor Chris Pratt ("Guardianes de la Galaxia (2014)") me convence como aventurero domador de Velociraptores, en cambio Bryce Dallas Howard, que por cierto ya había participado en más franquicias como "Spiderman 3 (2007)" y "Terminator Salvation (2009)", me resulta estirada y algo patética. La tensión y el asombro de "Jurassic World" comparado con la anterior película de hace ahora 22 años, no llega a las cotas necesarias a mi juicio para dar una buena nota a esta cuarta parte de la franquicia, aunque supere a la parte 3 y la 2. El presente film de 2015, entusiasmará al gran público (poco exigente), pero ni al niño que fui, ni al adulto que soy ahora, le satisface del todo este "Retroblockbuster", que coloco por debajo de otros que intentan reformular pasados éxitos tales como "Mad Max: Fury Road (2015)", que posiciono como número uno en calidad, "Terminator Génesis (2015)", como número dos, luego vendría "Jurassic World", y por último "Misión Imposible: Nación secreta". 

jurassic world

La película de Colin Trevorrow se ha colocado, de una manera totalmente inesperada e inexplicable para mí, como la tercera película más taquillera de toda la historia, solo superada por "Avatar (2009)" y "Titanic (1997)", recaudando más de 1.600 millones de dólares. Steven Spielberg puede sentirse orgulloso por ser el padrino y productor del filme, aunque no tanto por su terminado cualitativo. Pero la cualidad en muchas ocasiones está en detrimento en cuanto a la cantidad, y de cantidad "Jurassic World" anda sobrada. Echo de menos épocas pasadas (los años 80's y 90's), y técnicos y cineastas de antaño (Spielberg, Stan Winston, Dennis Mauren... ), que hacían soñar con una combinación entre buenas historias acompañadas de las técnicas necesarias para representarlas con brío y estilo. Las razones del éxito a veces son misteriosas, y todavía no entiendo cómo "Jurassic World" ha acabado en este pedestal exageradísimo de dólares. Merecía menos, pero su abultada cartera ya ha hecho que la maquinaria de Hollywood se haya puesto en marcha para ver más dinosaurios, en más ocasiones...Al final, garras más grandes, más dientes y rugidos más ensordecedores, aunque con mucho menos carisma que la original, han dado ...Solo más dinero.

jurassic world

Director: Colin Trevorrow.

Intérpretes: Chris Pratt, Bryce Dallas Howard, Nick Robinson, Vincent D'Onofrio, Ty Simpkins, Irrfan Khan, Jake Johnson, Omar Sy.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

prostituta de día, señorita de noche
Otro ejercicio del apreciable Claude Chabrol nos ocupa en esta ocasión, un trabajo que marcará su primer contacto con quien se convertiría a la postre en su nueva musa, su nueva actriz fetiche. Para esta oportunidad toca Chabrol uno de los temas más delicados y polémicos que se le recuerden en sus cintas pero no por eso dejó de ser reconocido y laureado este filme. Chabrol se basa en el libro de Jean-Marie Fitère para construir su propio relato, a su vez basado en hechos reales, una verídica historia ambientada en Francia, durante un periodo de entreguerras, en el que la extrema austeridad forzará situaciones bizarras. Una al parecer inocente niña, ante la pobreza de sus padres se prostituye secretamente para obtener dinero, pero obtiene más que eso, se contagia de sífilis, y ante su desesperada situación atenta contra la vida de sus propios padres por dinero, enfrentando por ello los castigos de la sociedad. Una de las cintas más controvertidas de Chabrol por su sordidez, pero que significaría el primer contacto con una jovencísima Isabelle Huppert, su futura musa y que tomaría el testigo de la saliente y ya madura Stéphane Audran, su mujer fuera de cámaras, que le cede el protagonismo de ésta y de las futuras cintas del director, el tiempo no pasa en vano. Es por demás atractivo ver en la película a una y otra juntas, una en el ocaso de sus mejores años, la otra apenas empezando pero, empezando a lo grande, pues acaparó elogios y galardones por su más que correcta interpretación. 

prostituta de día, señorita de noche

Inicia la acción con una joven fémina, Violette Nozière (Huppert), que camina por la noche, sola, recordando algunos contactos con jóvenes, y es que es una adolescente prostituta; de día, está con sus padres, Baptiste (Jean Carmet) y Germaine (Audran). Ella es informada por un doctor que tiene sífilis, y aunque quiere evitarlo, sus padres se enteran, y toman las precauciones del caso para evitar contagio, medicamentos en polvo. Violette conoce después a Jean Dabin (Jean-François Garreaud), un joven con el que se acuesta y la pasan muy bien, tanto que se invierten los papeles y es ella quien le da dinero, producto de su trabajo nocturno. De pronto, sus padres tienen un accidente, aparecen inconscientes, son internados, han sido envenenados, todos los periódicos informan del caso. Ella es la principal sindicada, su madre ha sobrevivido, se realizan interrogatorios, y ella lo acepta, los envenenó cambiando su medicina en polvo, ella misma les dio la ponzoña. Ante ello, se enfrenta a un riguroso castigo, la muerte a través de la guillotina, ella colapsa, mientras es repudiada por toda la ciudad por parricida. El proceso judicial sigue, se interrogan a sus clientes, y también a Dabin, que reaparece, se confronta con su madre, Violette no parece arrepentida. Se confirma su sentencia, pero unos créditos finales nos informan que Violette finalmente no fue a la guillotina, tras unos años presa, salió libre y tuvo una familia. Acaba así el filme del francés, donde necesariamente, y como no podía ser de otra forma, un crimen sucederá en una cinta de Chabrol, algunos lo considerarían incluso un filme policial, otra vez un asesinato engendrará intriga e incertidumbre, inquietud, y si bien la forma en que ese suspenso crece varía respecto a otras cintas, es un suspenso bastante más distendido, bastante menos tenso que en otras oportunidades, y es que la sordidez, la bizarría es lo que gana enteros en esta oportunidad. 

prostituta de día, señorita de noche

Habíamos visto ya, naturalmente, muchas secuencias de asesinatos en filmes de Chabrol, y en efecto hemos visto asesinatos bastante más explícitos, más violentos, pero no se había tocado el mórbido tema del parricidio, sin mencionar que haya sido perpetrado por una prostituta quinceañera, los temas más abyectos tocados por el cineasta, y que aparentemente se basan en sucesos reales, basándose en la obra literaria de Jean-Marie Fitère, verídica historia que remeció el París de los 30, una historia que no dejó indiferente a nadie, sobre la que se han hecho diversas alegorías, desde la citada novela, a historietas o cómics, llegando al ahora comentado trabajo cinematográfico. Nuevamente entonces es de esperar que muchos detractores comiencen a atizarle el eterno defecto de Claude, que realiza siempre la misma historia una y otra vez -un asesinato y una investigación policial-, una apreciación hasta cierto punto cierta, hasta cierto punto válida, pero no es ese el vértice por el que debemos analizar la evolución artística de Chabrol, ilustre pupilo y seguidor de Alfred Hitchcock, al igual que toda la camada de la Nueva la francesa. Estéticamente se trata de uno de los trabajos más oscuros de Chabrol también, ambientándose muchas de las escenas de noche, teniendo su extensión esto en la vestimenta de Violette, siempre negra, siempre alimentando la umbría, vemos que no sólo en temática es uno de sus trabajos más lóbregos, sin llegar tampoco al extremo en ese sentido. Salvo las alucinaciones, que tienen un toque de surrealismo, de sueño, no se rompe la linealidad del relato, una narración, una expresividad audiovisual bastante convencional la que emplea el director europeo, pero dada la temática y directriz del filme, es esto bastante acertado. Probablemente el gran atractivo de la cinta, junto a otros, viene a ser la participación de Isabelle Huppert

prostituta de día, señorita de noche

Ella resalta desde el inicio, se elabora su personaje desde la inicial imagen de ella, siempre de noche, siempre de negro, y siempre con ese sombrero, negro también, esto le da una apariencia de mayor mujer, de mujer de la noche, de la calle, se configura esa imagen de ella pese a su edad, se nos va delineando a Violette Nozière, y a esto colabora también la música, un elemento nunca demasiado abundante en el cine de Chabrol, pero eso sí, con propósito definido cuando fluye; y en el caso de esta cinta, la sensual melodía nos refuerza la imagen subterránea, de la calle, de una mujer de la noche, pues ella es una prostituta, y el director sutil pero determinadamente nos informa de esto, desde el comienzo, además del inicial recuerdo de ella ofreciéndose a un joven, no hay dudas de ello, de la actividad a la que se dedica. Sorprendente la actuación de Huppert, definitivamente la sorpresa más grata de la cinta, jovencísima, pero sin embargo extraordinariamente solvente, es de esta forma que una quinceañera Isabelle se mete en el cuerpo de la atormentada protagonista, y nos convence del personaje con su interpretación, nos impacta con el contraste, una mujer tan joven, una niña por momentos tan tierna, pero a la vez una mujer tan capaz de realizar la aberraciones que la cinta nos describe, hasta cierto punto espeluznante personaje. Particularmente perturbadora y escalofriante se muestra en la secuencia de interrogatorios policiales, hablando tanto con los agentes como con la autora de sus días, a quien intentó arrebatar la vida, admite eso y ser parricida al matar a su padre, y se muestra fría, gélida, incólume, plena de desparpajo, severa su interpretación, que no en vano le valió la nominación al Premio César italiano a mejor actriz, y finalmente se llevaría la Palma de Oro en la misma categoría en Cannes. Muy merecidos reconocimientos a una actuación memorable, que le abrió las puertas del panorama cinematográfico internacional, y a la vez le valió para ganarse a su mentor, a su patrocinador y con quien generaría sus mayores aportes al cine, impactó y se ganó a Claude Chabrol. Los años no pasan en vano para nadie, una década ha transcurrido ya desde los finales de los 60, se da la singular circunstancia de que en esta cinta se produce la entrega de testigo, de una musa saliente a otra entrante, entrega la Audran la posta a la Huppert, ha llegado la hora de que una nueva musa acapare los esfuerzos del maestro Chabrol, verlas interactuando, verlas juntas en la misma cinta, es sin duda uno de los alicientes al ver la película. 

prostituta de día, señorita de noche

Salvando las enormes y evidentes distancias por supuesto, en el estricto sentido del aspecto recién mencionado, es una situación muy similar a la que sucedió con Ingmar Bergman en "Persona (1966)", para el conocedor de esa obra no se necesitan mayores explicaciones. La Audran, asimismo, no podía dejar de cumplir en su papel, y lo hace como nos tiene acostumbrados, con suficiencia, conoce lo que su director y marido requiere de ella, la bella francesa ha perdido los bríos y la tersura de la juventud, pero se mantiene tan sólida como de costumbre. Asimismo, Chabrol sigue utilizando para sus personajes secundarios, a sus mismos actores, los mismos actores de relleno por así llamarlo, uno o dos rostros conocidos de filmes previos apreciaremos, sigue trabajando Chabrol con un equipo formado de intérpretes. Fuerte historia la retratada, una historia real que dejó imperecedera impronta en la retina parisina de los 30, que se convierte en leyenda, en mito urbano, con detalles como lo arribista que era la jovencita, lo obsesionada que estaba con aparentar una posición social superior a la que tenía en realidad y por lo que se prostituía, o detalles como la defensa alegada por ella, de un supuesto abuso sexual por parte de su padre, en fin, detalles que alimentan una historia que tiene ese elemento que atrapa siempre la atención del ciudadano, al humano promedio: el morbo. Buen trabajo de Chabrol, dejando de lado lo estrictamente verídico de la historia y apreciando el producto artístico, nos permite seguir apreciando la extensa andadura en el cine de este prolífico realizador, nuevamente recalco, si bien en otros momentos hemos visto ejercicios más explícitos, más sanguíneos de su parte, se deja eso de lado para que gane fuerza la sordidez de lo retratado, y el resultado final es compacto, tiene pocas fisuras, cabiendo mencionar que el titulo original del filme es el nombre de ella, Violette Nozière, el titulo en tierras extranjeras, Prostituta de día, señorita de noche, es hasta cierto punto arbitrario, y obviamente más explícito, probablemente por fines comerciales. Con el muy atractivo aliciente de las dos musas del director juntas, podemos disfrutar de un trabajo apreciable, para el seguidor de Chabrol, es ciertamente un trabajo necesario, recomendable y necesario.

prostituta de día, señorita de noche

Título original: Violette Nozière.

Director: Claude Chabrol.

Intérpretes: Isabelle Huppert, Stéphane Audran, Jean Carmet, Jean-François Garreaud, Mario David, Bernadette Lafont.


Reseña escrita por Edgar Mauricio

PROSTITUTA DE DÍA, SEÑORITA DE NOCHE (1978). La vida de Violette Nozière.

prostituta de día, señorita de noche
Otro ejercicio del apreciable Claude Chabrol nos ocupa en esta ocasión, un trabajo que marcará su primer contacto con quien se convertiría a la postre en su nueva musa, su nueva actriz fetiche. Para esta oportunidad toca Chabrol uno de los temas más delicados y polémicos que se le recuerden en sus cintas pero no por eso dejó de ser reconocido y laureado este filme. Chabrol se basa en el libro de Jean-Marie Fitère para construir su propio relato, a su vez basado en hechos reales, una verídica historia ambientada en Francia, durante un periodo de entreguerras, en el que la extrema austeridad forzará situaciones bizarras. Una al parecer inocente niña, ante la pobreza de sus padres se prostituye secretamente para obtener dinero, pero obtiene más que eso, se contagia de sífilis, y ante su desesperada situación atenta contra la vida de sus propios padres por dinero, enfrentando por ello los castigos de la sociedad. Una de las cintas más controvertidas de Chabrol por su sordidez, pero que significaría el primer contacto con una jovencísima Isabelle Huppert, su futura musa y que tomaría el testigo de la saliente y ya madura Stéphane Audran, su mujer fuera de cámaras, que le cede el protagonismo de ésta y de las futuras cintas del director, el tiempo no pasa en vano. Es por demás atractivo ver en la película a una y otra juntas, una en el ocaso de sus mejores años, la otra apenas empezando pero, empezando a lo grande, pues acaparó elogios y galardones por su más que correcta interpretación. 

prostituta de día, señorita de noche

Inicia la acción con una joven fémina, Violette Nozière (Huppert), que camina por la noche, sola, recordando algunos contactos con jóvenes, y es que es una adolescente prostituta; de día, está con sus padres, Baptiste (Jean Carmet) y Germaine (Audran). Ella es informada por un doctor que tiene sífilis, y aunque quiere evitarlo, sus padres se enteran, y toman las precauciones del caso para evitar contagio, medicamentos en polvo. Violette conoce después a Jean Dabin (Jean-François Garreaud), un joven con el que se acuesta y la pasan muy bien, tanto que se invierten los papeles y es ella quien le da dinero, producto de su trabajo nocturno. De pronto, sus padres tienen un accidente, aparecen inconscientes, son internados, han sido envenenados, todos los periódicos informan del caso. Ella es la principal sindicada, su madre ha sobrevivido, se realizan interrogatorios, y ella lo acepta, los envenenó cambiando su medicina en polvo, ella misma les dio la ponzoña. Ante ello, se enfrenta a un riguroso castigo, la muerte a través de la guillotina, ella colapsa, mientras es repudiada por toda la ciudad por parricida. El proceso judicial sigue, se interrogan a sus clientes, y también a Dabin, que reaparece, se confronta con su madre, Violette no parece arrepentida. Se confirma su sentencia, pero unos créditos finales nos informan que Violette finalmente no fue a la guillotina, tras unos años presa, salió libre y tuvo una familia. Acaba así el filme del francés, donde necesariamente, y como no podía ser de otra forma, un crimen sucederá en una cinta de Chabrol, algunos lo considerarían incluso un filme policial, otra vez un asesinato engendrará intriga e incertidumbre, inquietud, y si bien la forma en que ese suspenso crece varía respecto a otras cintas, es un suspenso bastante más distendido, bastante menos tenso que en otras oportunidades, y es que la sordidez, la bizarría es lo que gana enteros en esta oportunidad. 

prostituta de día, señorita de noche

Habíamos visto ya, naturalmente, muchas secuencias de asesinatos en filmes de Chabrol, y en efecto hemos visto asesinatos bastante más explícitos, más violentos, pero no se había tocado el mórbido tema del parricidio, sin mencionar que haya sido perpetrado por una prostituta quinceañera, los temas más abyectos tocados por el cineasta, y que aparentemente se basan en sucesos reales, basándose en la obra literaria de Jean-Marie Fitère, verídica historia que remeció el París de los 30, una historia que no dejó indiferente a nadie, sobre la que se han hecho diversas alegorías, desde la citada novela, a historietas o cómics, llegando al ahora comentado trabajo cinematográfico. Nuevamente entonces es de esperar que muchos detractores comiencen a atizarle el eterno defecto de Claude, que realiza siempre la misma historia una y otra vez -un asesinato y una investigación policial-, una apreciación hasta cierto punto cierta, hasta cierto punto válida, pero no es ese el vértice por el que debemos analizar la evolución artística de Chabrol, ilustre pupilo y seguidor de Alfred Hitchcock, al igual que toda la camada de la Nueva la francesa. Estéticamente se trata de uno de los trabajos más oscuros de Chabrol también, ambientándose muchas de las escenas de noche, teniendo su extensión esto en la vestimenta de Violette, siempre negra, siempre alimentando la umbría, vemos que no sólo en temática es uno de sus trabajos más lóbregos, sin llegar tampoco al extremo en ese sentido. Salvo las alucinaciones, que tienen un toque de surrealismo, de sueño, no se rompe la linealidad del relato, una narración, una expresividad audiovisual bastante convencional la que emplea el director europeo, pero dada la temática y directriz del filme, es esto bastante acertado. Probablemente el gran atractivo de la cinta, junto a otros, viene a ser la participación de Isabelle Huppert

prostituta de día, señorita de noche

Ella resalta desde el inicio, se elabora su personaje desde la inicial imagen de ella, siempre de noche, siempre de negro, y siempre con ese sombrero, negro también, esto le da una apariencia de mayor mujer, de mujer de la noche, de la calle, se configura esa imagen de ella pese a su edad, se nos va delineando a Violette Nozière, y a esto colabora también la música, un elemento nunca demasiado abundante en el cine de Chabrol, pero eso sí, con propósito definido cuando fluye; y en el caso de esta cinta, la sensual melodía nos refuerza la imagen subterránea, de la calle, de una mujer de la noche, pues ella es una prostituta, y el director sutil pero determinadamente nos informa de esto, desde el comienzo, además del inicial recuerdo de ella ofreciéndose a un joven, no hay dudas de ello, de la actividad a la que se dedica. Sorprendente la actuación de Huppert, definitivamente la sorpresa más grata de la cinta, jovencísima, pero sin embargo extraordinariamente solvente, es de esta forma que una quinceañera Isabelle se mete en el cuerpo de la atormentada protagonista, y nos convence del personaje con su interpretación, nos impacta con el contraste, una mujer tan joven, una niña por momentos tan tierna, pero a la vez una mujer tan capaz de realizar la aberraciones que la cinta nos describe, hasta cierto punto espeluznante personaje. Particularmente perturbadora y escalofriante se muestra en la secuencia de interrogatorios policiales, hablando tanto con los agentes como con la autora de sus días, a quien intentó arrebatar la vida, admite eso y ser parricida al matar a su padre, y se muestra fría, gélida, incólume, plena de desparpajo, severa su interpretación, que no en vano le valió la nominación al Premio César italiano a mejor actriz, y finalmente se llevaría la Palma de Oro en la misma categoría en Cannes. Muy merecidos reconocimientos a una actuación memorable, que le abrió las puertas del panorama cinematográfico internacional, y a la vez le valió para ganarse a su mentor, a su patrocinador y con quien generaría sus mayores aportes al cine, impactó y se ganó a Claude Chabrol. Los años no pasan en vano para nadie, una década ha transcurrido ya desde los finales de los 60, se da la singular circunstancia de que en esta cinta se produce la entrega de testigo, de una musa saliente a otra entrante, entrega la Audran la posta a la Huppert, ha llegado la hora de que una nueva musa acapare los esfuerzos del maestro Chabrol, verlas interactuando, verlas juntas en la misma cinta, es sin duda uno de los alicientes al ver la película. 

prostituta de día, señorita de noche

Salvando las enormes y evidentes distancias por supuesto, en el estricto sentido del aspecto recién mencionado, es una situación muy similar a la que sucedió con Ingmar Bergman en "Persona (1966)", para el conocedor de esa obra no se necesitan mayores explicaciones. La Audran, asimismo, no podía dejar de cumplir en su papel, y lo hace como nos tiene acostumbrados, con suficiencia, conoce lo que su director y marido requiere de ella, la bella francesa ha perdido los bríos y la tersura de la juventud, pero se mantiene tan sólida como de costumbre. Asimismo, Chabrol sigue utilizando para sus personajes secundarios, a sus mismos actores, los mismos actores de relleno por así llamarlo, uno o dos rostros conocidos de filmes previos apreciaremos, sigue trabajando Chabrol con un equipo formado de intérpretes. Fuerte historia la retratada, una historia real que dejó imperecedera impronta en la retina parisina de los 30, que se convierte en leyenda, en mito urbano, con detalles como lo arribista que era la jovencita, lo obsesionada que estaba con aparentar una posición social superior a la que tenía en realidad y por lo que se prostituía, o detalles como la defensa alegada por ella, de un supuesto abuso sexual por parte de su padre, en fin, detalles que alimentan una historia que tiene ese elemento que atrapa siempre la atención del ciudadano, al humano promedio: el morbo. Buen trabajo de Chabrol, dejando de lado lo estrictamente verídico de la historia y apreciando el producto artístico, nos permite seguir apreciando la extensa andadura en el cine de este prolífico realizador, nuevamente recalco, si bien en otros momentos hemos visto ejercicios más explícitos, más sanguíneos de su parte, se deja eso de lado para que gane fuerza la sordidez de lo retratado, y el resultado final es compacto, tiene pocas fisuras, cabiendo mencionar que el titulo original del filme es el nombre de ella, Violette Nozière, el titulo en tierras extranjeras, Prostituta de día, señorita de noche, es hasta cierto punto arbitrario, y obviamente más explícito, probablemente por fines comerciales. Con el muy atractivo aliciente de las dos musas del director juntas, podemos disfrutar de un trabajo apreciable, para el seguidor de Chabrol, es ciertamente un trabajo necesario, recomendable y necesario.

prostituta de día, señorita de noche

Título original: Violette Nozière.

Director: Claude Chabrol.

Intérpretes: Isabelle Huppert, Stéphane Audran, Jean Carmet, Jean-François Garreaud, Mario David, Bernadette Lafont.


Reseña escrita por Edgar Mauricio

space cowboys
Vaqueros del S.XXI, veteranía, astronautas y un elenco de actores espectacular. Cuando todo lo comentado, se vincula al actor-director Clint Eastwood, el resultado solo puede ser positivo... Eastwood con una estética clásica en blanco y negro, acompañada de unos acordes de guitarra, comienza su film en plena carrera espacial (los años 60), contando con un grupo de atrevidos jóvenes pilotos que serán los elegidos para tripular el primer transbordador espacial que surcará el espacio con destino a la luna, El equipo Dédalus. Lo que el intrépido grupo espacial desconoce es que, debido a las alocadas actitudes manipulando aviones que destruyen a altas velocidades, el equipo Dédalus comandado por Frank Corvin (Clint Eastwood) será anulado en favor de la elección de un chimpancé para hacer el viaje lunar. La historia se retoma 40 años después, debido a la amenaza de la destrucción de un satélite espacial ruso, que contiene misteriosamente unos diseños originales de Frank Corvin siendo el único que entiende el mecanismo que pueda evitar que dicho satélite, se precipite sobre la tierra y que dada su tecnología obsoleta, el personaje de Clint será la persona indicada para solucionar el problema que puede crear un conflicto internacional entre EEUU y la antigua URSS. El gobierno americano acudirá a pedir consejo a Frank, ya jubilado y retirado, que verá la posibilidad de cumplir su sueño espacial, reagrupando al equipo Dédalus para que le acompañe en su misión, es decir, reunir de nuevo a sus colegas ahora talluditos y arrugados encarnados por: James Garner, Donald Sutherland y Tommy Lee Jones

space cowboys

Eastwood pone de manifiesto en "Space Cowboys" que la edad no es un problema para que un grupo de actores mayores comandados por él mismo, puedan enfundarse trajes espaciales y guiar una gran nave espacial como si se tratara de conducir por las praderas del oeste un gran número de cabezas de ganado. Con un simpático ritmo fílmico el bueno de Clint se monta una juerga de la tercera edad, ridiculizando como es habitual en él, a todos aquellos que no le toman en serio (sus superiores) y jovencitos pipiolos astronautas, que bromean con su avanzada edad, dejando claro que el Dédalus actual, aunque parezca un conjunto de jeriátrico puede cumplir a la perfección con la misión espacial que se les ha encomendado, superando las numerosas trabas y dudas que plantean. Una vez establecido el desafío, Garner y Sutherland (que muestran su buena sintonía para colaborar) se unen a Eastwood y a un Lee Jones que todavía guarda rencor por viejas rencillas del pasado. Pasado que los "mayorcitos cowboys espaciales" tendrán que superar para juntarse al resto de sus compañeros y aprobar todas las extremas pruebas físicas y psicológicas a las que les somete la NASA, cumpliendo de esta manera el sueño de juventud que todos ansían. 

space cowboys

Los curtidos protagonistas, que a su edad deberían estar jugando a las cartas en un club de jubilados, esperando plácidamente la muerte, se demuestran a sí mismos y al resto de comunes vivientes, que la edad no es problema para cumplir con los objetivos marcados a lo largo de toda una vida. Con un agradable tono cómico salpicado de un pequeño romance entre Tommy Lee Jones y Marcia Gay Harden, secuencias de acción en el espacio, estupendos efectos especiales, todo con la buena química que destilan estos valientes abuelos, el buen hacer de Eastwood en la dirección, nos da un entretenidísimo espectáculo. "Space Cowboys" es una encantadora película, que además de todo lo comentado se aprovecha del maravilloso tema musical de Frank Sinatra "Flying to the Moon" que sugiere más clase y distinción a un impecable film que cumple con la eficiente función de entretener y divertir, con cierto aire nostálgico que sabe fundir lo clásico con lo novedoso. Como curiosidad, en principio Eastwood, quería para su película a Jack Nicholson y Sean Connery para que le acompañasen en su aventura espacial. Si alguien duda de la verosimilitud del film, les recuerdo que en la realidad un hombre de la tercera edad (John Glenn) con 77 años se enfundó de nuevo la escafandra espacial para volver a ser astronauta.

space cowboys

Director: Clint Eastwood.

Intérpretes: Clint Eastwood, Tommy Lee Jones, Donald Sutherland, James Garner, James Cromwell, Marcia Gay Harden, William Devane, Loren Dean, Courtney B. Vance, Barbara Babcock.

Trailer:


Escena:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

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SPACE COWBOYS (2000). La misión espacial de Clint Eastwood.

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space cowboys

Eastwood pone de manifiesto en "Space Cowboys" que la edad no es un problema para que un grupo de actores mayores comandados por él mismo, puedan enfundarse trajes espaciales y guiar una gran nave espacial como si se tratara de conducir por las praderas del oeste un gran número de cabezas de ganado. Con un simpático ritmo fílmico el bueno de Clint se monta una juerga de la tercera edad, ridiculizando como es habitual en él, a todos aquellos que no le toman en serio (sus superiores) y jovencitos pipiolos astronautas, que bromean con su avanzada edad, dejando claro que el Dédalus actual, aunque parezca un conjunto de jeriátrico puede cumplir a la perfección con la misión espacial que se les ha encomendado, superando las numerosas trabas y dudas que plantean. Una vez establecido el desafío, Garner y Sutherland (que muestran su buena sintonía para colaborar) se unen a Eastwood y a un Lee Jones que todavía guarda rencor por viejas rencillas del pasado. Pasado que los "mayorcitos cowboys espaciales" tendrán que superar para juntarse al resto de sus compañeros y aprobar todas las extremas pruebas físicas y psicológicas a las que les somete la NASA, cumpliendo de esta manera el sueño de juventud que todos ansían. 

space cowboys

Los curtidos protagonistas, que a su edad deberían estar jugando a las cartas en un club de jubilados, esperando plácidamente la muerte, se demuestran a sí mismos y al resto de comunes vivientes, que la edad no es problema para cumplir con los objetivos marcados a lo largo de toda una vida. Con un agradable tono cómico salpicado de un pequeño romance entre Tommy Lee Jones y Marcia Gay Harden, secuencias de acción en el espacio, estupendos efectos especiales, todo con la buena química que destilan estos valientes abuelos, el buen hacer de Eastwood en la dirección, nos da un entretenidísimo espectáculo. "Space Cowboys" es una encantadora película, que además de todo lo comentado se aprovecha del maravilloso tema musical de Frank Sinatra "Flying to the Moon" que sugiere más clase y distinción a un impecable film que cumple con la eficiente función de entretener y divertir, con cierto aire nostálgico que sabe fundir lo clásico con lo novedoso. Como curiosidad, en principio Eastwood, quería para su película a Jack Nicholson y Sean Connery para que le acompañasen en su aventura espacial. Si alguien duda de la verosimilitud del film, les recuerdo que en la realidad un hombre de la tercera edad (John Glenn) con 77 años se enfundó de nuevo la escafandra espacial para volver a ser astronauta.

space cowboys

Director: Clint Eastwood.

Intérpretes: Clint Eastwood, Tommy Lee Jones, Donald Sutherland, James Garner, James Cromwell, Marcia Gay Harden, William Devane, Loren Dean, Courtney B. Vance, Barbara Babcock.

Trailer:


Escena:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

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adiós muñeca
Philip Marlowe es contratado por un gorila para que encuentre a su chica, Velma, de la que no sabe nada desde hace siete años, el tiempo que ha cumplido éste de condena en prisión por el atraco a un banco en que se llevó un botín de ochenta mil dólares. Seguir el rastro de Velma conduce a Marlowe hasta un night club. Al mismo tiempo, el detectrive privado es contratado como guardaespaldas de Marriot, para un intercambio entre unos ladrones. a cambio de la devolución de una valiosa joya. El encuentro se saldará con la muerte de ella y una paliza para el detective. El hilo de la investigación sobre la chica perdida le lleva hasta Judge (Jim Thompson) un millonario coleccionista de arte y su esposa Heather (Charlotte Rampling). Después de que George Sanders, Dick Powell, Humphrey Bogart, Robert Montgomery, George Montgomery, James Garner y Elliot Gould hubieran interpretado al detective privado Philip Marlowe, le llegó el turno a Robert Mitchum, aunque cueste creer por qué no lo había hecho hasta entonces. Una oportunidad una poco tardía para el astro, ya que el actor contaba en ese momento con cincuenta y ocho años de edad, que aunque no es para nada una edad excesiva, se deja sentir en la cinta. Más que por la más o menos edad de Mitchum, es quizá por sus movimientos algo lentos, pausados y lánguidos, lo que hace que el retrato de Marlowe se encamine hacia un personaje más viejo y cansado que los anteriormente recordados y, hasta con cierto patetismo. Así, él mismo, como narrador, observando el paisaje de la ciudad nocturna de Los Ángeles desde la ventana de su apartamento, nos lo hace saber en el primer minuto de la película:

-"La primavera pasada fue la primera en la que sentí cansado, fue entonces cuando me di cuenta que había empezado a envejecer. Quizás tuvo la culpa el asqueroso tiempo que habíamos padecido en Los Ángeles o, los no menos asquerosos casos que había tenido: dar caza a maridos huidos y una vez hallados, dar caza a sus mujeres para que me pagaran o, quizá era la triste realidad de que estoy cansado y de que me vuelvo viejo."


adiós muñeca

"Adiós muñeca" es otra adaptación de Raymond Chandler, aunque una visión muy libre de la Farewell, my Lovely original por parte de David Zelag Goodman, colaborador de Sam Pechinpah en "Perros de paja (1971)". Muy destacable es la reproducción de la época de los cuarenta, está representada con muchísimo rigor y maestría por parte de Dean Tavoularis, colaborador habitual de Coppola en la trilogía de "El Padrino", así como la bella fotografía de John A. Alonzo que, ya había colaborado con Polanski en "Chinatown (1974)" y, todo ello con la música nostálgica y decadente a ritmo de jazz y saxofón de David ShorePese a ser técnicamente impecable, la historia parece, en mi opinión, no acabar de funcionar demasiado, es como si a los personajes les faltase alma, no terminan de calar. El ritmo narrativo, parece moverse al ritmo del jazz que la envuelve, sin conseguir atrapar lo suficiente. El halo de nostalgia o de falsa nostalgia que desprende el film, hace querer revisar de inmediato a las verdaderas obras clásicas de la década de los cuarentaLa narración y los diálogos de Marlowe son brillantes e ingeniosos, quizá la figura y pericia del gran Mitchum tenga algo que ver. Charlote Rampling es la femme fatal de esta historia noir, muy lejos de las heroínas del género en los cuarenta. Muy bella, eso sí. Complementan el reparto los veteranos John Ireland y Sylvia Miles, y como curiosidad, Sylvester Stallone en un papel secundario.


adiós muñeca

Título original: Farewell my Lovely.

Director: Dick Richards.

Intérpretes: Robert Mitchum, Charlotte Rampling, Silvia Miles, John Ireland, Harry Dean Stanton, Jack O'Halloran.

Trailer:


B.S.O.:



Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

ADIÓS MUÑECA (1975). Robert Mitchum es el detective privado Philip Marlowe.

adiós muñeca
Philip Marlowe es contratado por un gorila para que encuentre a su chica, Velma, de la que no sabe nada desde hace siete años, el tiempo que ha cumplido éste de condena en prisión por el atraco a un banco en que se llevó un botín de ochenta mil dólares. Seguir el rastro de Velma conduce a Marlowe hasta un night club. Al mismo tiempo, el detectrive privado es contratado como guardaespaldas de Marriot, para un intercambio entre unos ladrones. a cambio de la devolución de una valiosa joya. El encuentro se saldará con la muerte de ella y una paliza para el detective. El hilo de la investigación sobre la chica perdida le lleva hasta Judge (Jim Thompson) un millonario coleccionista de arte y su esposa Heather (Charlotte Rampling). Después de que George Sanders, Dick Powell, Humphrey Bogart, Robert Montgomery, George Montgomery, James Garner y Elliot Gould hubieran interpretado al detective privado Philip Marlowe, le llegó el turno a Robert Mitchum, aunque cueste creer por qué no lo había hecho hasta entonces. Una oportunidad una poco tardía para el astro, ya que el actor contaba en ese momento con cincuenta y ocho años de edad, que aunque no es para nada una edad excesiva, se deja sentir en la cinta. Más que por la más o menos edad de Mitchum, es quizá por sus movimientos algo lentos, pausados y lánguidos, lo que hace que el retrato de Marlowe se encamine hacia un personaje más viejo y cansado que los anteriormente recordados y, hasta con cierto patetismo. Así, él mismo, como narrador, observando el paisaje de la ciudad nocturna de Los Ángeles desde la ventana de su apartamento, nos lo hace saber en el primer minuto de la película:

-"La primavera pasada fue la primera en la que sentí cansado, fue entonces cuando me di cuenta que había empezado a envejecer. Quizás tuvo la culpa el asqueroso tiempo que habíamos padecido en Los Ángeles o, los no menos asquerosos casos que había tenido: dar caza a maridos huidos y una vez hallados, dar caza a sus mujeres para que me pagaran o, quizá era la triste realidad de que estoy cansado y de que me vuelvo viejo."


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"Adiós muñeca" es otra adaptación de Raymond Chandler, aunque una visión muy libre de la Farewell, my Lovely original por parte de David Zelag Goodman, colaborador de Sam Pechinpah en "Perros de paja (1971)". Muy destacable es la reproducción de la época de los cuarenta, está representada con muchísimo rigor y maestría por parte de Dean Tavoularis, colaborador habitual de Coppola en la trilogía de "El Padrino", así como la bella fotografía de John A. Alonzo que, ya había colaborado con Polanski en "Chinatown (1974)" y, todo ello con la música nostálgica y decadente a ritmo de jazz y saxofón de David ShorePese a ser técnicamente impecable, la historia parece, en mi opinión, no acabar de funcionar demasiado, es como si a los personajes les faltase alma, no terminan de calar. El ritmo narrativo, parece moverse al ritmo del jazz que la envuelve, sin conseguir atrapar lo suficiente. El halo de nostalgia o de falsa nostalgia que desprende el film, hace querer revisar de inmediato a las verdaderas obras clásicas de la década de los cuarentaLa narración y los diálogos de Marlowe son brillantes e ingeniosos, quizá la figura y pericia del gran Mitchum tenga algo que ver. Charlote Rampling es la femme fatal de esta historia noir, muy lejos de las heroínas del género en los cuarenta. Muy bella, eso sí. Complementan el reparto los veteranos John Ireland y Sylvia Miles, y como curiosidad, Sylvester Stallone en un papel secundario.


adiós muñeca

Título original: Farewell my Lovely.

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Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

NOS MENCIONAN EN ANTENA 3

FINALISTAS EN LOS PREMIOS 20BLOGS 2.015

FINALISTAS EN LOS PREMIOS 20BLOGS 2.014

FINALISTAS EN LOS PREMIOS BITÁCORAS 2.012

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