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el-hombre-de-bronce
El biopic de Jim Thorpe cuyo nombre indio significa Camino Luminoso, es relatado por "Pope "Warner (Charles Bickford), su entrenador, quien en un homenaje a nuestro héroe, encarnado por un maravilloso Burt Lancaster, nos remonta a su niñez cuando para no asistir a clases corría 20 kilómetros a campo traviesa para malestar de sus progenitores aunque su padre le advierte que si quiere ser alguien tendrá que prepararse. Es así que dando un salto alto en el tiempo somos transportados a la universidad de Carlisle, institución a dónde van los nativos americanos para educarse y no desperdiciar su vida. Allí Jim además de encontrar el amor descubrirá también sus dotes atléticas en más de una disciplina deportiva y se convertirá en jugador estrella de beísbol y fútbol americano hasta cuando participe en las olimpiadas de Suecia en 1912 coronándose campeón mundial en pentatlón y decatlón, medallas que le serían despojadas por un tecnicismo pues él durante un verano para ganarse algo de dinero extra para su manutención jugó profesionalmente y según las normas eso era motivo para tal sanción. Una vez llegado a la cúspide comienza el drama y a pesar de ser uno de los atletas más completos de la historia del mundo, así como el ascenso llegó a lo más alto más dura fue la caída tanto personal como profesional.


el-hombre-de-bronce

Sin duda Burt Lancaster nació para este papel, muchas de las escenas de las hazañas deportivas las interpretó él mismo haciendo gala de sus destrezas atléticas y su carismática sonrisa. La historia obviamente concentra eventos para darle mayor fuerza y, como no, al ser un retrato de un héroe americano, la decrepitud es soslayada pues el filme termina con el citado homenaje al deportista como si su vida se hubiese redimido cuando en verdad el auténtico Thorpe falleció paupérrimo y alcoholizado. El Comité Olímpico Internacional, tres décadas después admitió su error y post mortem le fueron devueltas sus preseas olímpicas a los parientes que le sobrevivieron.

Michael Curtiz, conocido todoterreno en sus realizaciones firmó esta película en la que hizo uso de material de archivo sobre todo de las olimpiadas de Suecia en 1912 y la de Los ángeles en 1932. Es de ese tipo de filmes que se hacían hace muchos años, aquellos con una buena historia, bien narrada, con una gran estrella protagonista y que nos dejaba un buen sabor de boca al final, aunque, como anteriormente lo escribí, se adulteraban ciertos hechos.

el-hombre-de-bronce

Título original: Man of Bronze.

Director: Michael Curtiz.

Intérpretes: Burt Lancaster, Charles .Bickford, Steve Cochran, Phyllis Thaxter, Dick Wesson,Jack Big Head.

Trailer:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quezada

EL HOMBRE DE BRONCE (1951). El biopic de Jim Thorpe.

el-hombre-de-bronce
El biopic de Jim Thorpe cuyo nombre indio significa Camino Luminoso, es relatado por "Pope "Warner (Charles Bickford), su entrenador, quien en un homenaje a nuestro héroe, encarnado por un maravilloso Burt Lancaster, nos remonta a su niñez cuando para no asistir a clases corría 20 kilómetros a campo traviesa para malestar de sus progenitores aunque su padre le advierte que si quiere ser alguien tendrá que prepararse. Es así que dando un salto alto en el tiempo somos transportados a la universidad de Carlisle, institución a dónde van los nativos americanos para educarse y no desperdiciar su vida. Allí Jim además de encontrar el amor descubrirá también sus dotes atléticas en más de una disciplina deportiva y se convertirá en jugador estrella de beísbol y fútbol americano hasta cuando participe en las olimpiadas de Suecia en 1912 coronándose campeón mundial en pentatlón y decatlón, medallas que le serían despojadas por un tecnicismo pues él durante un verano para ganarse algo de dinero extra para su manutención jugó profesionalmente y según las normas eso era motivo para tal sanción. Una vez llegado a la cúspide comienza el drama y a pesar de ser uno de los atletas más completos de la historia del mundo, así como el ascenso llegó a lo más alto más dura fue la caída tanto personal como profesional.


el-hombre-de-bronce

Sin duda Burt Lancaster nació para este papel, muchas de las escenas de las hazañas deportivas las interpretó él mismo haciendo gala de sus destrezas atléticas y su carismática sonrisa. La historia obviamente concentra eventos para darle mayor fuerza y, como no, al ser un retrato de un héroe americano, la decrepitud es soslayada pues el filme termina con el citado homenaje al deportista como si su vida se hubiese redimido cuando en verdad el auténtico Thorpe falleció paupérrimo y alcoholizado. El Comité Olímpico Internacional, tres décadas después admitió su error y post mortem le fueron devueltas sus preseas olímpicas a los parientes que le sobrevivieron.

Michael Curtiz, conocido todoterreno en sus realizaciones firmó esta película en la que hizo uso de material de archivo sobre todo de las olimpiadas de Suecia en 1912 y la de Los ángeles en 1932. Es de ese tipo de filmes que se hacían hace muchos años, aquellos con una buena historia, bien narrada, con una gran estrella protagonista y que nos dejaba un buen sabor de boca al final, aunque, como anteriormente lo escribí, se adulteraban ciertos hechos.

el-hombre-de-bronce

Título original: Man of Bronze.

Director: Michael Curtiz.

Intérpretes: Burt Lancaster, Charles .Bickford, Steve Cochran, Phyllis Thaxter, Dick Wesson,Jack Big Head.

Trailer:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quezada



los-amantes-crucificados
Los amantes crucificados es, en opinión del comentarista japonés Akira Iwasaki "una película de corte clásico que no tiene equivalente en toda la obra de Mizoguchi. Aquí, el equilibrio es total, lo que no quiere decir que la película carezca de vitalidad: al contrario, en ella se siente la lucha apasionada de un individuo contra la sociedad".

Si pedimos a cualquier occidental que piense en algún cineasta japonés, el primer nombre que con seguridad le vendrá a la cabeza es el de Akira Kurosawa. Sin embargo, como todos los genios, el director de Shinagawa tuvo sus predecesores. Uno de los más importantes fue Kenji Mizoguchi, un prolífico director que despachó más de setenta películas solo entre los años 20 y 30 y que, en 1954, adaptó para la gran pantalla una obra escrita en el siglo XVII por Chikamatsu Monzaemon.

Titulada para el resto del mundo como "Los amantes crucificados", la cinta narra la historia de un matrimonio que se rompe. Pero, a diferencia de otras historias de amantes, en esta ocasión el drama sirve de excusa para describir las fuertes convenciones sociales y los terribles sacrificios que la sociedad del Japón feudal imponía a la mayoría de sus habitantes. Durante el siglo XVII los adúlteros eran crucificados porque el honor de los samurais no toleraba la vejación de que su esposa prefiriera a otro hombre, pero en la defensa de tan bárbara tradición intervenían elementos políticos, económicos y otros intereses oscuros que nada tenían que ver con la honorabilidad. Y es en este aspecto, en el de los intereses particulares, el egoísmo, la traición, la venganza y la envidia donde Mizoguchi retrata de forma diáfana la condición humana predominante en aquella sociedad feudal.


los-amantes-crucificados

La gran particularidad de este relato consiste en ir enlazando sabiamente una serie de casualidades, de malos entendidos, de rumores e hipocresías, bien alejadas del pecado de amor. En realidad, los dos amantes: Osan, casada con el señor feudal y Mohei, trabajador de la empresa del marido, descubren que comparten una historia de amor cuando ya se ha tejido en torno a ellos una tela de araña basada en mentiras interesadas, en una falsa culpabilidad de la que algunos esperan sacar rendimiento económico y otros, como el señor feudal acaudalado, seguir ocultando sus miserias conservando una buena imagen que conviene a sus negocios y su posición social. Dos personas inicialmente unidas por falsas interpretaciones y rumores, que siempre han sido leales y sinceras, se ven obligados a huir de la sinrazón en busca de la libertad. Será, así, durante su viaje será cuando descubran sus verdaderos sentimientos: Osan se dará cuenta por primera vez que, en realidad, vive ahogada en un matrimonio concertado con un hombre mayor, avaro y egoísta que jamás le presta atención. Por su parte, Mohei, que es el empleado modelo y favorito del señor feudal, esconde en lo profundo de su alma una gran adoración por la joven señora de la casa. Por eso, no duda en ayudarla al comienzo del relato cuando ella se ve presionada para pagar deudas familiares de su hermano, jugador empedernido.


los-amantes-crucificados

En un momento crucial del relato, cuando Osan está dispuesta a sacrificar su vida por el deshonor, tendrá lugar una de las más bellas declaraciones de amor jamás vistas. A partir de esa crucial y sincera exposición de sentimientos, la trama dará un giro completo y la fuga se convertirá en la verdadera historia de amor de dos amantes. Juntos descubren que, a pesar de las sucesivas traiciones que intentan separarlos procedentes de sus propias familias y antiguos amigos, aún tienen derecho a una vida juntos y que merece la pena rebelarse contra las absurdas normas de su sociedad aunque mueran en el empeño. La huida de los amantes sirve de recorrido a través de los tabúes de una de las sociedades más rígidas que jamás haya existido sobre este planeta; pero también como vehículo para acercarse a unos bucólicos paisajes que Mizoguchi representa con el talento de los grandes artistas plásticos. Ya que aunque el relato enlace diferentes lugares sobre una narración en permanente movimiento, Mizoguchi mantendrá su estilo fiel a los encuadres fijos y simétricos, su cámara apenas se mueve, y por sus planos los personajes entran y salen, se acercan o se alejan, se profundiza en sus caras o se diluyen en el entorno, pero siempre manteniendo el plano. El uso de la luz es clave en la exquisita fotografía de Kazuo Miyagawa (B&W).


los-amantes-crucificados

De esta manera, cada suceso de su largo viaje, cada encuentro, cada posada y cada padre avergonzado le sirven de excusa para acercarse a las formas de los famosos grabados que dieron a conocer Japón a los occidentales incluso antes que el cine. Mizoguchi hizo de la transición de su país hacia la modernidad uno de sus grandes temas. Murió prematuramente, a la edad de 58 años, justo cuando películas como ésta estaban al fin brindándole el reconocimiento que merecía. Considerado el más oriental de los grandes directores japoneses, sus películas entremezclan la ancestral historia de su nación con muchos de los traumas de una sociedad marcada por los desvaríos nacionalistas del siglo XX. Como cineasta, jamás alcanzó, ni probablemente alcanzará, la notoriedad de su compatriota Kurosawa; y, sin embargo, películas como” Los amantes crucificados” demuestran que Mizoguchi era un maestro de la dirección capaz de diseccionar su propio mundo y exponer un arte puramente visual al mostrarnos sus entrañas.


los-amantes-crucificados

Título original: Chikamatsu monogatari.

Director: Kenji Mizoguchi.

Intérpretes: Kazuo Hasegawa, Kyoko Kagawa, Yoko Minamida, Eitaro Shindo, Haruo Tanaka,Eitaro Ozawa, Chieko Naniwa, Tatsuya Ishiguro, Hiroshi Mizuno, Hisao Toake

Trailer:


Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

LOS AMANTES CRUCIFICADOS (1954). La trágica historia de amor de Kenji Mizoguchi.



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Los amantes crucificados es, en opinión del comentarista japonés Akira Iwasaki "una película de corte clásico que no tiene equivalente en toda la obra de Mizoguchi. Aquí, el equilibrio es total, lo que no quiere decir que la película carezca de vitalidad: al contrario, en ella se siente la lucha apasionada de un individuo contra la sociedad".

Si pedimos a cualquier occidental que piense en algún cineasta japonés, el primer nombre que con seguridad le vendrá a la cabeza es el de Akira Kurosawa. Sin embargo, como todos los genios, el director de Shinagawa tuvo sus predecesores. Uno de los más importantes fue Kenji Mizoguchi, un prolífico director que despachó más de setenta películas solo entre los años 20 y 30 y que, en 1954, adaptó para la gran pantalla una obra escrita en el siglo XVII por Chikamatsu Monzaemon.

Titulada para el resto del mundo como "Los amantes crucificados", la cinta narra la historia de un matrimonio que se rompe. Pero, a diferencia de otras historias de amantes, en esta ocasión el drama sirve de excusa para describir las fuertes convenciones sociales y los terribles sacrificios que la sociedad del Japón feudal imponía a la mayoría de sus habitantes. Durante el siglo XVII los adúlteros eran crucificados porque el honor de los samurais no toleraba la vejación de que su esposa prefiriera a otro hombre, pero en la defensa de tan bárbara tradición intervenían elementos políticos, económicos y otros intereses oscuros que nada tenían que ver con la honorabilidad. Y es en este aspecto, en el de los intereses particulares, el egoísmo, la traición, la venganza y la envidia donde Mizoguchi retrata de forma diáfana la condición humana predominante en aquella sociedad feudal.


los-amantes-crucificados

La gran particularidad de este relato consiste en ir enlazando sabiamente una serie de casualidades, de malos entendidos, de rumores e hipocresías, bien alejadas del pecado de amor. En realidad, los dos amantes: Osan, casada con el señor feudal y Mohei, trabajador de la empresa del marido, descubren que comparten una historia de amor cuando ya se ha tejido en torno a ellos una tela de araña basada en mentiras interesadas, en una falsa culpabilidad de la que algunos esperan sacar rendimiento económico y otros, como el señor feudal acaudalado, seguir ocultando sus miserias conservando una buena imagen que conviene a sus negocios y su posición social. Dos personas inicialmente unidas por falsas interpretaciones y rumores, que siempre han sido leales y sinceras, se ven obligados a huir de la sinrazón en busca de la libertad. Será, así, durante su viaje será cuando descubran sus verdaderos sentimientos: Osan se dará cuenta por primera vez que, en realidad, vive ahogada en un matrimonio concertado con un hombre mayor, avaro y egoísta que jamás le presta atención. Por su parte, Mohei, que es el empleado modelo y favorito del señor feudal, esconde en lo profundo de su alma una gran adoración por la joven señora de la casa. Por eso, no duda en ayudarla al comienzo del relato cuando ella se ve presionada para pagar deudas familiares de su hermano, jugador empedernido.


los-amantes-crucificados

En un momento crucial del relato, cuando Osan está dispuesta a sacrificar su vida por el deshonor, tendrá lugar una de las más bellas declaraciones de amor jamás vistas. A partir de esa crucial y sincera exposición de sentimientos, la trama dará un giro completo y la fuga se convertirá en la verdadera historia de amor de dos amantes. Juntos descubren que, a pesar de las sucesivas traiciones que intentan separarlos procedentes de sus propias familias y antiguos amigos, aún tienen derecho a una vida juntos y que merece la pena rebelarse contra las absurdas normas de su sociedad aunque mueran en el empeño. La huida de los amantes sirve de recorrido a través de los tabúes de una de las sociedades más rígidas que jamás haya existido sobre este planeta; pero también como vehículo para acercarse a unos bucólicos paisajes que Mizoguchi representa con el talento de los grandes artistas plásticos. Ya que aunque el relato enlace diferentes lugares sobre una narración en permanente movimiento, Mizoguchi mantendrá su estilo fiel a los encuadres fijos y simétricos, su cámara apenas se mueve, y por sus planos los personajes entran y salen, se acercan o se alejan, se profundiza en sus caras o se diluyen en el entorno, pero siempre manteniendo el plano. El uso de la luz es clave en la exquisita fotografía de Kazuo Miyagawa (B&W).


los-amantes-crucificados

De esta manera, cada suceso de su largo viaje, cada encuentro, cada posada y cada padre avergonzado le sirven de excusa para acercarse a las formas de los famosos grabados que dieron a conocer Japón a los occidentales incluso antes que el cine. Mizoguchi hizo de la transición de su país hacia la modernidad uno de sus grandes temas. Murió prematuramente, a la edad de 58 años, justo cuando películas como ésta estaban al fin brindándole el reconocimiento que merecía. Considerado el más oriental de los grandes directores japoneses, sus películas entremezclan la ancestral historia de su nación con muchos de los traumas de una sociedad marcada por los desvaríos nacionalistas del siglo XX. Como cineasta, jamás alcanzó, ni probablemente alcanzará, la notoriedad de su compatriota Kurosawa; y, sin embargo, películas como” Los amantes crucificados” demuestran que Mizoguchi era un maestro de la dirección capaz de diseccionar su propio mundo y exponer un arte puramente visual al mostrarnos sus entrañas.


los-amantes-crucificados

Título original: Chikamatsu monogatari.

Director: Kenji Mizoguchi.

Intérpretes: Kazuo Hasegawa, Kyoko Kagawa, Yoko Minamida, Eitaro Shindo, Haruo Tanaka,Eitaro Ozawa, Chieko Naniwa, Tatsuya Ishiguro, Hiroshi Mizuno, Hisao Toake

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Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

la-noche-de-halloween
-¿Crees en el hombre del saco?-. -No-. -Deberías-. Este es el diálogo que Laurie Strode (Jamie Lee Curtis) mantiene con un periodista de investigación, al ser entrevistada sobre su hermano, al tratar los acontecimientos ocurridos ahora hace 40 años. Michael Myers ha vuelto…En realidad nunca se fue. Las numerosas secuelas y el remake de Rob Zombie, se han encargado durante este tiempo de mantener viva la leyenda del sanguinario ser que mata sin explicación ninguna, sin mostrar el menor sentido de la razón en los horribles actos de barbarie y asesinato que comete, pero todas estas películas han sido borradas a la hora de poner en marcha las nuevas andanzas de Myers, teniendo en cuenta únicamente la primera de todas ellas. En realidad, al terminar de ver el film del realizador David Gordon Green, me he dado cuenta de que la historia contada por John Carpenter en el año 78 ha vuelto a repetirse, y lo curioso es que esto no es malo, sino todo lo contrario. Michael Myers (Nick Castle), el actor que lo interpretó por vez primera, vuelve a escaparse de manera similar en la que lo hizo anteriormente, y vuelve a ser perseguido por un sheriff y el doctor que ha seguido su caso durante años, un discípulo del añorado doctor Loomis (Donald Pleasance). Michael Myers regresa a Haddonfield para matar de nuevo a todo aquel que se tope con él, y hace del salvajismo, la crueldad y el sinsentido del asesinato, su particular modus operandi a la hora de tratar con todo ser humano que se pone a su alcance. Pero no todo se repite, y es que Jamie Lee Curtis, ya no es la desvalida canguro que ignora de las intenciones de su desconocido hermano. Ahora Laurie Strode después de cuatro décadas es una madre y abuela que se ha preparado durante años con un único propósito…matar a su hermano.

la-noche-de-halloween

"La Curtis" hace gala en este film de un registro interpretativo admirable y evolucionado, siendo una mujer que tiene que vivir con la pesadilla de la que no ha podido librarse durante 40 años, pesadilla que la ha convertido en una alcohólica, agorafóbica, maniática de las armas y de la autodefensa, luchando diariamente para mantenerse firme y entrenándose para lo que ella sabe que llegará, que no es más que el destino de tener que ponerse delante del miedo para afrontarlo y vencerlo, destino que ya se le vaticinaba en las clases de filosofía que se le daban en el instituto cuando todavía era una adolescente. La noche de Halloween, de 2018, es una secuela que es capaz de dejarme satisfecho, y que utilizando las bazas de la película creada por John Carpenter, sabe mantener los guiños, con algún que otro giro autorreferencial que coloca a Laurie Strode donde antes estuvo Myers, convirtiendo al gato en ratón y viceversa, aunque aquí el ratón va armado con un largo y afilado cuchillo de cocina y muestra su sobrada imaginación para crear sufrimiento y chillidos.

la-noche-de-halloween

Me quedo con secuencias tan impactantes e interesantes como la de Myers en el armario acechando a una nueva niñera con un espabilado niño mirando, el asesinato del adolescente con el tatuaje de la fecha de su muerte en el brazo, y claro un final apoteósico con tres generaciones de mujeres Strode juntas para acabar con el sádico familiar que las ha atormentado toda su vida. Celebro el regreso de Michael Myers y espero que sirva de revulsivo para relanzar la carrera de John Carpenter, que aquí hace las funciones de productor ejecutivo junto a Jamie Lee, y que ha retocado su recordado y terrorífico tema musical para adaptarlo a nuestros días, un Carpenter que ve cómo la mayoría de sus obras son revisionadas por desiguales remakes, y que en su nueva noche de Halloween ha triunfado obviando todo lo anterior para empezar de nuevo, en una reorientación que al parecer ya han tenido en cuenta las nuevas entregas de Terminator y Robocop, la clave está en volver, pero con los creadores y actores originales.

la-noche-de-halloween

Título original: Halloween.

Director: David Gordon Green.

Intérpretes: Jamie Lee Curtis, Nick Castle, Judy Greer, Miles Robbins, Virginia Gardner,Will Patton, Toby Huss, Haluk Bilginer, Jefferson Hall, Andi Matichak,Christopher Allen Nelson
Trailer:



B.S.O.:



Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

LA NOCHE DE HALLOWEEN (2018). Michael Myers ha vuelto.

la-noche-de-halloween
-¿Crees en el hombre del saco?-. -No-. -Deberías-. Este es el diálogo que Laurie Strode (Jamie Lee Curtis) mantiene con un periodista de investigación, al ser entrevistada sobre su hermano, al tratar los acontecimientos ocurridos ahora hace 40 años. Michael Myers ha vuelto…En realidad nunca se fue. Las numerosas secuelas y el remake de Rob Zombie, se han encargado durante este tiempo de mantener viva la leyenda del sanguinario ser que mata sin explicación ninguna, sin mostrar el menor sentido de la razón en los horribles actos de barbarie y asesinato que comete, pero todas estas películas han sido borradas a la hora de poner en marcha las nuevas andanzas de Myers, teniendo en cuenta únicamente la primera de todas ellas. En realidad, al terminar de ver el film del realizador David Gordon Green, me he dado cuenta de que la historia contada por John Carpenter en el año 78 ha vuelto a repetirse, y lo curioso es que esto no es malo, sino todo lo contrario. Michael Myers (Nick Castle), el actor que lo interpretó por vez primera, vuelve a escaparse de manera similar en la que lo hizo anteriormente, y vuelve a ser perseguido por un sheriff y el doctor que ha seguido su caso durante años, un discípulo del añorado doctor Loomis (Donald Pleasance). Michael Myers regresa a Haddonfield para matar de nuevo a todo aquel que se tope con él, y hace del salvajismo, la crueldad y el sinsentido del asesinato, su particular modus operandi a la hora de tratar con todo ser humano que se pone a su alcance. Pero no todo se repite, y es que Jamie Lee Curtis, ya no es la desvalida canguro que ignora de las intenciones de su desconocido hermano. Ahora Laurie Strode después de cuatro décadas es una madre y abuela que se ha preparado durante años con un único propósito…matar a su hermano.

la-noche-de-halloween

"La Curtis" hace gala en este film de un registro interpretativo admirable y evolucionado, siendo una mujer que tiene que vivir con la pesadilla de la que no ha podido librarse durante 40 años, pesadilla que la ha convertido en una alcohólica, agorafóbica, maniática de las armas y de la autodefensa, luchando diariamente para mantenerse firme y entrenándose para lo que ella sabe que llegará, que no es más que el destino de tener que ponerse delante del miedo para afrontarlo y vencerlo, destino que ya se le vaticinaba en las clases de filosofía que se le daban en el instituto cuando todavía era una adolescente. La noche de Halloween, de 2018, es una secuela que es capaz de dejarme satisfecho, y que utilizando las bazas de la película creada por John Carpenter, sabe mantener los guiños, con algún que otro giro autorreferencial que coloca a Laurie Strode donde antes estuvo Myers, convirtiendo al gato en ratón y viceversa, aunque aquí el ratón va armado con un largo y afilado cuchillo de cocina y muestra su sobrada imaginación para crear sufrimiento y chillidos.

la-noche-de-halloween

Me quedo con secuencias tan impactantes e interesantes como la de Myers en el armario acechando a una nueva niñera con un espabilado niño mirando, el asesinato del adolescente con el tatuaje de la fecha de su muerte en el brazo, y claro un final apoteósico con tres generaciones de mujeres Strode juntas para acabar con el sádico familiar que las ha atormentado toda su vida. Celebro el regreso de Michael Myers y espero que sirva de revulsivo para relanzar la carrera de John Carpenter, que aquí hace las funciones de productor ejecutivo junto a Jamie Lee, y que ha retocado su recordado y terrorífico tema musical para adaptarlo a nuestros días, un Carpenter que ve cómo la mayoría de sus obras son revisionadas por desiguales remakes, y que en su nueva noche de Halloween ha triunfado obviando todo lo anterior para empezar de nuevo, en una reorientación que al parecer ya han tenido en cuenta las nuevas entregas de Terminator y Robocop, la clave está en volver, pero con los creadores y actores originales.

la-noche-de-halloween

Título original: Halloween.

Director: David Gordon Green.

Intérpretes: Jamie Lee Curtis, Nick Castle, Judy Greer, Miles Robbins, Virginia Gardner,Will Patton, Toby Huss, Haluk Bilginer, Jefferson Hall, Andi Matichak,Christopher Allen Nelson
Trailer:



B.S.O.:



Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

que-el-cielo-la-juzgue
Un joven escritor, Richard Harland (Cornel Wilde) conoce a una atractiva mujer, Ellen Berent en un tren, dando comienzo a una relación que acaba en matrimonio. GeneTierney encarna a Ellen Berent, una joven que viaja con el fin de esparcir las cenizas de su padre, recientemente fallecido. De inmediato, es espectador se hace partícipe de la dependencia que tiene la joven respecto a su padre y del desequilibrio mental que padece la misma. Pero, después de la boda, él empieza a descubrir esos signos de la inestabilidad mental de su esposa, que además parece particularmente inclinada a elaborar maquiavélicos planes para conseguir sus objetivos, sin importarle el precio que tenga que pagar por ello.

Con guión de Jo Swerling y basado en una novela de Ben Ames Williams, esta película contiene una mezcla de intriga, de cine negro con mujer fatal protagonista, pero ambientada en un decorado de Technicolor, el cual sustituye a las luces y sombras, sobre todo, a las sombras del cine negro, por los colores de la película, además de elementos románticos. Stahl nos sumerge y muestra la finísima línea que separa el amor desesperado de la perturbadora locura, centrándose en la figura de Ellen, capaz de cometer cualquier atrocidad con tal de mantener a su hombre. Stahl utiliza el melodrama y el thriller psicológico, y lo integra, mediante paralelismos con la naturaleza para mostrar los estados de ánimo de los personajes y las fases por las que transcurre la trama. Dichos personajes muestran una ambigüedad más extensa, de lo que a priori, nos puede parecer.

que-el-cielo-la-juzgue

De hecho, una de las escenas principales de la película no transcurre en el entorno urbano, sino en una localización exterior, magníficamente fotografiado por Leon Shamroy, que vio recompensado su trabajo con un Óscar de la Academia; un lago donde se revela la verdadera naturaleza y de la amenaza que supone el personaje interpretado por la bellísima Gene Tierney, la cual, venía de interpretar a "Laura", de Otto Preminger, ofrece una actuación sublime, memorable y sugestiva, mediante la inexpresividad, como detentora de la maldad humana como consecuencia de los celos. Su patología podría tener su origen en una compleja relación paterno-filial, aunque en la cinta este hecho se deja entrever de una forma sibilina. Antes de Tierney, Rita Hayworth era la principal candidata para el rol de Ellen.

Que el cielo la juzgue es una película que atrapa desde el primer momento de su visionado, con una fuerza narrativa muy intensa y magistralmente realizada por Stahl, el cual utiliza el melodrama y lo integra, mediante paralelismos con la naturaleza para mostrar los estados de ánimo de los personajes y las fases por las que transcurre la trama. Dichos personajes muestran una ambigüedad más extensa, de lo que a priori, nos puede parecer.

Notable melodrama que cuenta con la música de Alfred Newman sonando de fondo, el cual capta a la perfección, con sus notas, la diferencia entre la realidad y la pesadilla que habita en la mente de Ellen. La cinta posee una enorme fuerza narrativa y magníficamente realizado por Stahl, director también de la primera versión de "Imitación a la vida". Los celos patológicos, llegan a alcanzar un nivel tal de obsesión, por parte de quien los padece, que pueden derivar en un comportamiento de trastorno de la personalidad.

que-el-cielo-la-juzgue

Frase para recordar: "Las personas que uno ama nunca mueren."

Título original: Leave Her to Heaven.

Director: John M. Stahl.

Intérpretes: 
Gene Tierney, Cornel Wilde, Jeanne Crain, Vincent Price, Mary Philips, Ray CollinsGene Lockhart, Reed Hadley, Darryl Hickman, Chill Wills.


 Trailer:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

QUE EL CIELO LA JUZGUE (1945). Amores posesivos.

que-el-cielo-la-juzgue
Un joven escritor, Richard Harland (Cornel Wilde) conoce a una atractiva mujer, Ellen Berent en un tren, dando comienzo a una relación que acaba en matrimonio. GeneTierney encarna a Ellen Berent, una joven que viaja con el fin de esparcir las cenizas de su padre, recientemente fallecido. De inmediato, es espectador se hace partícipe de la dependencia que tiene la joven respecto a su padre y del desequilibrio mental que padece la misma. Pero, después de la boda, él empieza a descubrir esos signos de la inestabilidad mental de su esposa, que además parece particularmente inclinada a elaborar maquiavélicos planes para conseguir sus objetivos, sin importarle el precio que tenga que pagar por ello.

Con guión de Jo Swerling y basado en una novela de Ben Ames Williams, esta película contiene una mezcla de intriga, de cine negro con mujer fatal protagonista, pero ambientada en un decorado de Technicolor, el cual sustituye a las luces y sombras, sobre todo, a las sombras del cine negro, por los colores de la película, además de elementos románticos. Stahl nos sumerge y muestra la finísima línea que separa el amor desesperado de la perturbadora locura, centrándose en la figura de Ellen, capaz de cometer cualquier atrocidad con tal de mantener a su hombre. Stahl utiliza el melodrama y el thriller psicológico, y lo integra, mediante paralelismos con la naturaleza para mostrar los estados de ánimo de los personajes y las fases por las que transcurre la trama. Dichos personajes muestran una ambigüedad más extensa, de lo que a priori, nos puede parecer.

que-el-cielo-la-juzgue

De hecho, una de las escenas principales de la película no transcurre en el entorno urbano, sino en una localización exterior, magníficamente fotografiado por Leon Shamroy, que vio recompensado su trabajo con un Óscar de la Academia; un lago donde se revela la verdadera naturaleza y de la amenaza que supone el personaje interpretado por la bellísima Gene Tierney, la cual, venía de interpretar a "Laura", de Otto Preminger, ofrece una actuación sublime, memorable y sugestiva, mediante la inexpresividad, como detentora de la maldad humana como consecuencia de los celos. Su patología podría tener su origen en una compleja relación paterno-filial, aunque en la cinta este hecho se deja entrever de una forma sibilina. Antes de Tierney, Rita Hayworth era la principal candidata para el rol de Ellen.

Que el cielo la juzgue es una película que atrapa desde el primer momento de su visionado, con una fuerza narrativa muy intensa y magistralmente realizada por Stahl, el cual utiliza el melodrama y lo integra, mediante paralelismos con la naturaleza para mostrar los estados de ánimo de los personajes y las fases por las que transcurre la trama. Dichos personajes muestran una ambigüedad más extensa, de lo que a priori, nos puede parecer.

Notable melodrama que cuenta con la música de Alfred Newman sonando de fondo, el cual capta a la perfección, con sus notas, la diferencia entre la realidad y la pesadilla que habita en la mente de Ellen. La cinta posee una enorme fuerza narrativa y magníficamente realizado por Stahl, director también de la primera versión de "Imitación a la vida". Los celos patológicos, llegan a alcanzar un nivel tal de obsesión, por parte de quien los padece, que pueden derivar en un comportamiento de trastorno de la personalidad.

que-el-cielo-la-juzgue

Frase para recordar: "Las personas que uno ama nunca mueren."

Título original: Leave Her to Heaven.

Director: John M. Stahl.

Intérpretes: 
Gene Tierney, Cornel Wilde, Jeanne Crain, Vincent Price, Mary Philips, Ray CollinsGene Lockhart, Reed Hadley, Darryl Hickman, Chill Wills.


 Trailer:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez


cadena-perpetua
Posiblemente en la actualidad todo el mundo conozca a Frank Darabont por ser uno de los creadores de la serie de "The walking dead" y haber dirigido "La milla verde (1999)" y "La niebla (2007)", pero en el alejado año de 1994, era prácticamente un desconocido que había participado en el libreto de "Pesadilla en Elm Street 3 (1987)". Basada en una obra de Stephen King, Darabont se atrevió a utilizar a unos semidesconocidos Tim Robbins y Morgan Freeman como los protagonistas de un drama carcelario que en su momento pasó desapercibido en las salas de cine hasta que recibió 7 nominaciones a los Oscars, que tampoco sirvieron de mucho para obtener notoriedad en taquilla, consiguiendo el dudoso honor de colocarse en el puesto 50 el año de su estreno en EEUU. La suerte no acompañó al film ya que Forrest Gump fue la que se llevó el gato al agua en los deseados premios de Hollywood. Pero el tiempo y "la redención", no han hecho más que provocar que la película sea un film a reivindicar, colocándose en los primeros puestos de preferencia de crítica y público cinéfilo. 

La amistad entre Andy Dufresne (Robbins) y Red (Freeman) es una bella a la par que dura historia sobre la esperanza, sobre que aún en la situación más desastrosa y horrible por la que podamos pasar, el ser humano contando con las virtudes y sapiencia que posea, puede darle la vuelta al drama y convertir la oscuridad en la luz más brillante que se pueda imaginar. En cuanto Dufrense toma conciencia de dónde, cómo, y con quién se encuentra encerrado en la prisión de Shawshank, toma las riendas y se aventura a hablar con el temible guarda interpretado por Clancy Brown, con el propósito de arreglarle un problema para ahorrarle impuestos, sabiendo que él es un experto en la banca. Justo en este instante, volcando brea sobre un tejado, Andy supera sus miedos y pide a cambio del favor ofrecido, no algo para él, sino curiosamente y para sorpresa de todos, unas cervezas para sus compañeros, momento en el que tanto Red como sus colegas de celda y guardas de la cárcel, verán en el personaje interpretado por Robbins alguien especial. A partir de ahí el protagonista de "Cadena Perpetua" demuestra que el ser humano puede hacer lo mejor que sabe contando con lo que tiene, pasando por encima de haber sido sentenciado por un crimen que no ha cometido, violado, ultrajado, golpeado e incluso olvidado y engañado por el alcaide y guarda a quienes ha ayudado a ganar ingentes cantidades de dinero con el fisco y otras actividades fraudulentas, hecho que le servirá a Dufrense para tomarse una revancha digna de una mente brillante, bondadosa y justa, un hombre intachable que basa en la insistencia y la perseverancia sus métodos para sobrevivir. 

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El film de Darabont es todo un alegato de superación para sobreponerse al dolor, que se combate con benevolencia, cordialidad, profesionalidad y sobre todo una historia de amistad, la que Andy Dufrense le procesa a Red, un majestuoso Morgan Freeman que a partir de aquí se convertiría en objeto de deseo de productores y directores. De todos los asombrosos momentos de "Cadena Perpetua", quedará para el recuerdo en la historia del cine, ese en el que Dufrense saborea la libertad con las manos alzadas mientras la lluvia moja todo su cuerpo, y claro un final magnífico y sensible con el reencuentro de dos amigos que se respetan, se admiran y se quieren. En la película cabe mencionar la peculiaridad de ver el transcurso de los años a través de los póster de los símbolos sexuales de las diferentes épocas conseguidos por Red para Andy, pasando por la Rita Hayworth de "Gilda (1946)" (que tiene especial importancia en el film), la Marilyn Monroe de "La tentación vive arriba (1955)" y la Raquel Welch de "Hace un millón de años (1966)". La primera colaboración de Stephen King y Frank Darabont, al final se ha ganado un puesto de honor en la meca de la historia de Hollywood, una película a la que ha redimido el tiempo y su incuestionable calidad.

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Título original: Frank Darabont.

Director: The Shawshank Redemption.

Intérpretes: Tim Robbins, Morgan Freeman, Bob Gunton, James Whitmore, Gil Bellows,William Sadler, Mark Rolston, Clancy Brown.

Trailer:


Escena:  


B.S.O.:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

CADENA PERPETUA (1994). Alegato a la vida.


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Posiblemente en la actualidad todo el mundo conozca a Frank Darabont por ser uno de los creadores de la serie de "The walking dead" y haber dirigido "La milla verde (1999)" y "La niebla (2007)", pero en el alejado año de 1994, era prácticamente un desconocido que había participado en el libreto de "Pesadilla en Elm Street 3 (1987)". Basada en una obra de Stephen King, Darabont se atrevió a utilizar a unos semidesconocidos Tim Robbins y Morgan Freeman como los protagonistas de un drama carcelario que en su momento pasó desapercibido en las salas de cine hasta que recibió 7 nominaciones a los Oscars, que tampoco sirvieron de mucho para obtener notoriedad en taquilla, consiguiendo el dudoso honor de colocarse en el puesto 50 el año de su estreno en EEUU. La suerte no acompañó al film ya que Forrest Gump fue la que se llevó el gato al agua en los deseados premios de Hollywood. Pero el tiempo y "la redención", no han hecho más que provocar que la película sea un film a reivindicar, colocándose en los primeros puestos de preferencia de crítica y público cinéfilo. 

La amistad entre Andy Dufresne (Robbins) y Red (Freeman) es una bella a la par que dura historia sobre la esperanza, sobre que aún en la situación más desastrosa y horrible por la que podamos pasar, el ser humano contando con las virtudes y sapiencia que posea, puede darle la vuelta al drama y convertir la oscuridad en la luz más brillante que se pueda imaginar. En cuanto Dufrense toma conciencia de dónde, cómo, y con quién se encuentra encerrado en la prisión de Shawshank, toma las riendas y se aventura a hablar con el temible guarda interpretado por Clancy Brown, con el propósito de arreglarle un problema para ahorrarle impuestos, sabiendo que él es un experto en la banca. Justo en este instante, volcando brea sobre un tejado, Andy supera sus miedos y pide a cambio del favor ofrecido, no algo para él, sino curiosamente y para sorpresa de todos, unas cervezas para sus compañeros, momento en el que tanto Red como sus colegas de celda y guardas de la cárcel, verán en el personaje interpretado por Robbins alguien especial. A partir de ahí el protagonista de "Cadena Perpetua" demuestra que el ser humano puede hacer lo mejor que sabe contando con lo que tiene, pasando por encima de haber sido sentenciado por un crimen que no ha cometido, violado, ultrajado, golpeado e incluso olvidado y engañado por el alcaide y guarda a quienes ha ayudado a ganar ingentes cantidades de dinero con el fisco y otras actividades fraudulentas, hecho que le servirá a Dufrense para tomarse una revancha digna de una mente brillante, bondadosa y justa, un hombre intachable que basa en la insistencia y la perseverancia sus métodos para sobrevivir. 

cadena-perpetua

El film de Darabont es todo un alegato de superación para sobreponerse al dolor, que se combate con benevolencia, cordialidad, profesionalidad y sobre todo una historia de amistad, la que Andy Dufrense le procesa a Red, un majestuoso Morgan Freeman que a partir de aquí se convertiría en objeto de deseo de productores y directores. De todos los asombrosos momentos de "Cadena Perpetua", quedará para el recuerdo en la historia del cine, ese en el que Dufrense saborea la libertad con las manos alzadas mientras la lluvia moja todo su cuerpo, y claro un final magnífico y sensible con el reencuentro de dos amigos que se respetan, se admiran y se quieren. En la película cabe mencionar la peculiaridad de ver el transcurso de los años a través de los póster de los símbolos sexuales de las diferentes épocas conseguidos por Red para Andy, pasando por la Rita Hayworth de "Gilda (1946)" (que tiene especial importancia en el film), la Marilyn Monroe de "La tentación vive arriba (1955)" y la Raquel Welch de "Hace un millón de años (1966)". La primera colaboración de Stephen King y Frank Darabont, al final se ha ganado un puesto de honor en la meca de la historia de Hollywood, una película a la que ha redimido el tiempo y su incuestionable calidad.

cadena-perpetua

Título original: Frank Darabont.

Director: The Shawshank Redemption.

Intérpretes: Tim Robbins, Morgan Freeman, Bob Gunton, James Whitmore, Gil Bellows,William Sadler, Mark Rolston, Clancy Brown.

Trailer:


Escena:  


B.S.O.:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

Me ha caído en gracia esta película pues el tema de cine dentro del cine siempre despierta en mí al cinéfilo nostálgico, y claro, la cantidad de referencias cinematográficas y extracinematográficas que contiene esta obra de los Coen da para mucha diversión, aunque la mayoría de la gente no se entere de lo que está pasando.

Allá por los 50 el star system estaba entrando en decadencia así que los grandes estudios para compensar el declive y llevar más gente a las salas optaron por las superproducciones que incluían repartos multiestelares, largometrajes de 3 horas y más de duración con temas más grandes que la vida. Y la biblia era una riquísima fuente para estas historias. Así que, qué mejor que un relato de los tiempos de Cristo para asegurar una buena venta de boletos. Otro de los eventos que coincidieron en el tiempo aquel fue la cacería de brujas Maccarthista, de la cual fueron víctimas muchas personas relacionadas al mundo del arte y en el cine en particular los escritores fueron los mayormente perjudicados. Este gremio que es el origen de toda película pues obviamente sin quien escriba la historia no hay qué rodar fue muy mal pagado en aquel entonces y aunque habría uno que otro con mejor suerte la gran mayoría escribía para el cine de manera puramente alimenticia. Los intelectuales fueron tentados con las doctrinas izquierdistas y se llenaron tanto de materialismo dialéctico pero, como hoy sabemos, una cosa es la idea y otra la práctica.

ave-cesar

Eddie Mannix (Joss Brolin) es un alto ejecutivo de los estudios Capitol que no solamente tiene que velar porque todas las producciones sigan su normal curso sino que tiene que estar atento a las vidas privadas de las estrellas pues muchas de ellas mareadas por el éxito cometen más de una indiscreción, y en la industria del cine, la imagen es todo. Así que si hay una diva soltera embarazada hay que encubrir los hechos, desaparecerla por un tiempo prudente y una vez que tenga al niño hacer aparentar que ella lo toma en adopción. También le toca negociar con directores egocéntricos y con ídolos de matiné, dar buena cara a las estandartes de la chismografía pues una columna favorable también asegura taquilla y gran taquilla es lo que mantiene el negocio.

La cosa es que en plena filmación de Ave Cesar, un relato de tiempos de Cristo, Baird Whitlock (George Clooney), el estelar, es secuestrado por un grupo que se hace llamar El futuro, el cual luego nos enteramos está formado por un grupo de escritores con ideas marxistas y que piden una fuerte cantidad de dinero al estudio como rescate mientras en sus tertulias comienzan un lavado cerebral a su rehén. Oigan con mucha atención esos diálogos porque son oro puro: El Capital explicado en fáciles lecciones para que hasta un actor mediocre lo entienda. Mientras tanto Mannix reúne a un cura, un reverendo, un rabino y a un sacerdote ortodoxo, ¿es un chiste? ¡por supuesto! como consejeros para llevar el mensaje de Dios en la película. Delirantes conclusiones amigos.

ave-cesar

Pero me estoy yendo por otros derroteros. Decía que esta película hace uso del lenguaje metacinematográfico para homenajear (y algo de crítica también hay, no duden) desde la parodia y si ponemos ojo avisor descubrimos guiños al mismísimo Cecil B. De Mille pasando por personajes que nos recuerdan a Esther Williams, Gene Kelly, Carmen Miranda por citar algunos memorables y otros menos conocidos como Kirby Grant (actor de cine y TV, protagonista de westerns tipo B) bajo la forma de Hobie Doyle (Alden Ehrenreich) uno de los héroes de este film. Me saco el sombrero ante un actor que había desestimado por largo tiempo y es que Channing Tatum realiza un maravilloso número musical digno de aplauso.

El resto del reparto incluye a Scarlett Johansson como la sirena grávida, Ralph Fiennes como un director de cine con un secreto, Tilda Wilson en un doble papel como las gemelas Tacker, las chismólogas émulas de Louella Parsons y Hedda Hopper, Frances Mc Dormand haciendo de montajista, Jonah Hill como un repugnante testaferro y Max Baer como el líder de "El futuro".

Me lo he pasado en grande con esta cinta escrita, montada, producida y dirigida por Ethan y Joel Coen, quienes al hablar de ella la califican como la cuarta película de su “Trilogía Estúpida” protagonizada por Clooney. ¿?
¡Vaya broma!

ave-cesar

Título original: 
Hail, Caesar!

Director: Joel Coen, Ethan Coen.

Intérpretes: Josh Brolin, George Clooney, Alden Ehrenreich, Tilda Swinton, Scarlett JohanssonChanning Tatum, Ralph Fiennes, Max Baker,

Trailer:


Reseña escrita por Carlos Carrión

¡AVE CÉSAR! (2016). Los Coen parodia Hollywood.

Me ha caído en gracia esta película pues el tema de cine dentro del cine siempre despierta en mí al cinéfilo nostálgico, y claro, la cantidad de referencias cinematográficas y extracinematográficas que contiene esta obra de los Coen da para mucha diversión, aunque la mayoría de la gente no se entere de lo que está pasando.

Allá por los 50 el star system estaba entrando en decadencia así que los grandes estudios para compensar el declive y llevar más gente a las salas optaron por las superproducciones que incluían repartos multiestelares, largometrajes de 3 horas y más de duración con temas más grandes que la vida. Y la biblia era una riquísima fuente para estas historias. Así que, qué mejor que un relato de los tiempos de Cristo para asegurar una buena venta de boletos. Otro de los eventos que coincidieron en el tiempo aquel fue la cacería de brujas Maccarthista, de la cual fueron víctimas muchas personas relacionadas al mundo del arte y en el cine en particular los escritores fueron los mayormente perjudicados. Este gremio que es el origen de toda película pues obviamente sin quien escriba la historia no hay qué rodar fue muy mal pagado en aquel entonces y aunque habría uno que otro con mejor suerte la gran mayoría escribía para el cine de manera puramente alimenticia. Los intelectuales fueron tentados con las doctrinas izquierdistas y se llenaron tanto de materialismo dialéctico pero, como hoy sabemos, una cosa es la idea y otra la práctica.

ave-cesar

Eddie Mannix (Joss Brolin) es un alto ejecutivo de los estudios Capitol que no solamente tiene que velar porque todas las producciones sigan su normal curso sino que tiene que estar atento a las vidas privadas de las estrellas pues muchas de ellas mareadas por el éxito cometen más de una indiscreción, y en la industria del cine, la imagen es todo. Así que si hay una diva soltera embarazada hay que encubrir los hechos, desaparecerla por un tiempo prudente y una vez que tenga al niño hacer aparentar que ella lo toma en adopción. También le toca negociar con directores egocéntricos y con ídolos de matiné, dar buena cara a las estandartes de la chismografía pues una columna favorable también asegura taquilla y gran taquilla es lo que mantiene el negocio.

La cosa es que en plena filmación de Ave Cesar, un relato de tiempos de Cristo, Baird Whitlock (George Clooney), el estelar, es secuestrado por un grupo que se hace llamar El futuro, el cual luego nos enteramos está formado por un grupo de escritores con ideas marxistas y que piden una fuerte cantidad de dinero al estudio como rescate mientras en sus tertulias comienzan un lavado cerebral a su rehén. Oigan con mucha atención esos diálogos porque son oro puro: El Capital explicado en fáciles lecciones para que hasta un actor mediocre lo entienda. Mientras tanto Mannix reúne a un cura, un reverendo, un rabino y a un sacerdote ortodoxo, ¿es un chiste? ¡por supuesto! como consejeros para llevar el mensaje de Dios en la película. Delirantes conclusiones amigos.

ave-cesar

Pero me estoy yendo por otros derroteros. Decía que esta película hace uso del lenguaje metacinematográfico para homenajear (y algo de crítica también hay, no duden) desde la parodia y si ponemos ojo avisor descubrimos guiños al mismísimo Cecil B. De Mille pasando por personajes que nos recuerdan a Esther Williams, Gene Kelly, Carmen Miranda por citar algunos memorables y otros menos conocidos como Kirby Grant (actor de cine y TV, protagonista de westerns tipo B) bajo la forma de Hobie Doyle (Alden Ehrenreich) uno de los héroes de este film. Me saco el sombrero ante un actor que había desestimado por largo tiempo y es que Channing Tatum realiza un maravilloso número musical digno de aplauso.

El resto del reparto incluye a Scarlett Johansson como la sirena grávida, Ralph Fiennes como un director de cine con un secreto, Tilda Wilson en un doble papel como las gemelas Tacker, las chismólogas émulas de Louella Parsons y Hedda Hopper, Frances Mc Dormand haciendo de montajista, Jonah Hill como un repugnante testaferro y Max Baer como el líder de "El futuro".

Me lo he pasado en grande con esta cinta escrita, montada, producida y dirigida por Ethan y Joel Coen, quienes al hablar de ella la califican como la cuarta película de su “Trilogía Estúpida” protagonizada por Clooney. ¿?
¡Vaya broma!

ave-cesar

Título original: 
Hail, Caesar!

Director: Joel Coen, Ethan Coen.

Intérpretes: Josh Brolin, George Clooney, Alden Ehrenreich, Tilda Swinton, Scarlett JohanssonChanning Tatum, Ralph Fiennes, Max Baker,

Trailer:


Reseña escrita por Carlos Carrión

una-mujer-de-parís
En un pequeño pueblo de París, Marie y Jean son una pareja de enamorados que deciden partir hacia París, quedando citados en la estación de tren. Repentinamente, el padre de Jean muere y éste no llega a tiempo de avisar a Marie. Ella lo espera y creyéndose engañada, parte sola. Un año después, el destino volverá a reunirles en la ciudad de la luz; ella se ha convertido en una dama ociosa siempre dispuesta a divertirse en fiestas de lujo. Jean, como un humilde pintor que vive con estrechez en compañía de su madre. Ambos se siguen amando, a pesar del tiempo transcurrido, pero Marie duda si volver con Jean en la pobreza o disfrutar del lujo fácil que le proporciona Pierre, su amante (Adolphe Menjou). Así, ambos se casan pero la situación se hace insostenible para Jean, que, humillado por Pierre, se suicida. Marie, se unirá entonces a la madre de Jean y, junto a ella, regresa al campo para purgar sus pecados recogiendo niños huérfanos en una granja.

Una mujer de París es la primera película de Charles Chaplin producida con entera libertad para su nueva firma United Artists, que habría creado con D. W. Griffith y los actores Douglas Fairbanks y Mary Pickford, donde deja su habitual comicidad y el mismo personaje de Charlot para interpretar tan solo un papel de extra. Chaplin consideró a este trabajo como su primer film serio, alejándolo lo máximo posible del personaje del vagabundo. Su idea era realizar un film dramático para satisfacer a su amante durante nueve años, la actriz Edna Purviance (Marie) que debutó en este film como actriz dramática.

una-mujer-de-parís

Así, entre agosto y noviembre de 1922, Chaplin comenzó a escribir un esbozo de argumento, ya que rodó la película sin un guión previo, fiándose más de su intuición, a medida que filmaba las escenas. En un principio, el drama iba a titularse "Destino" o bien "La mujer inmortal". Durante un año y medio estuvo rodando escenas de forma seguida, según la historia se iba desarrollando, alto totalmente inédito en aquel tiempo. Este largo período de tiempo se debió al continuo cambio en los diseños de producción, siendo éste el primer film en utilizar un decorado de cuatro paredes y techo, para dar sensación a los actores de estar dentro de una auténtica casa y hacer que se sintieran más cómodos.

La historia, contada en 82 minutos, posee cierto toque feminista, impropio de aquella época. Con una trama sencilla, llena de sensibilidad artística y humana, ofrece una sátira de la vida cotidiana de los felices años veinte, centrándose en el mundo urbano y déco parisinos. Utilizando la elipsis con gran ingenio creador, consigue una pureza de estilo y, a la vez, concibe unos personajes plenos de autenticidad y perfectamente ambientada, a pesar de estar rodada en estudios. Una mujer de París fue también la primera cinta muda en utilizar la ironía y la psicología. El propio Chaplin en su autobiografía, a firmaba: "Algunos críticos afirman que la psicología no podía expresarse en la pantalla muda; que una acción clara como, por ejemplo, el héroe apretujando bellas damas contra troncos de árboles y aspirándoles hasta las amígdalas, o bien el tirarse sillas a la cabeza en las escenas de riñas, eran sus únicos medios de expresión. Una mujer de París, fue, por lo tanto, un reto."

una-mujer-de-parís-1923

Tras su estreno, se le consideró la película más importante realizada hasta el momento, debido a su gran revolución técnica y artística dentro del cine silente, recibiendo grandes elogios de directores consagrados como Lubitsch. Adolphe Menjou se convirtió en una estrella de la noche a la mañana; pero Edna Purviance no salió tan airosa del film. Sin embargo, el público no estaba dispuesto a prescindir de la diversión que les proporcionaba el personaje de Charlot y, a pesar de que se avisaba al comienzo de la proyección que "en la película no trabaja Charles Chaplin", Una mujer de París fue un considerable fracaso comercial.

Además, debido a sus atrevidas escenas de sexo, en especial una multitudinaria orgía, y al aparente cinismo de los personajes principales, el largometraje fue prohibido en quince estados del país. Así que decidió esconder este trabajo y retirar todas las copias de la circulación. En 1976, Chaplin decidió rescatar los negativos de su film y volver a presentarlo al público con una nueva banda sonora creada por él mismo.

una-mujer-de-parís


Título original: A Woman of Paris: A Drama of Fate.

Director: Charles Chaplin.

Intérpretes: Edna Purviance, Carl Miller, Adolphe Menjou, Lydia Knott, Betty Morrisey,Malvina Polo, Clarence Geldart, Charles K. French.

Escena:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

UNA MUJER DE PARÍS (1923). Prejuicios morales de la sociedad de los años 20.

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En un pequeño pueblo de París, Marie y Jean son una pareja de enamorados que deciden partir hacia París, quedando citados en la estación de tren. Repentinamente, el padre de Jean muere y éste no llega a tiempo de avisar a Marie. Ella lo espera y creyéndose engañada, parte sola. Un año después, el destino volverá a reunirles en la ciudad de la luz; ella se ha convertido en una dama ociosa siempre dispuesta a divertirse en fiestas de lujo. Jean, como un humilde pintor que vive con estrechez en compañía de su madre. Ambos se siguen amando, a pesar del tiempo transcurrido, pero Marie duda si volver con Jean en la pobreza o disfrutar del lujo fácil que le proporciona Pierre, su amante (Adolphe Menjou). Así, ambos se casan pero la situación se hace insostenible para Jean, que, humillado por Pierre, se suicida. Marie, se unirá entonces a la madre de Jean y, junto a ella, regresa al campo para purgar sus pecados recogiendo niños huérfanos en una granja.

Una mujer de París es la primera película de Charles Chaplin producida con entera libertad para su nueva firma United Artists, que habría creado con D. W. Griffith y los actores Douglas Fairbanks y Mary Pickford, donde deja su habitual comicidad y el mismo personaje de Charlot para interpretar tan solo un papel de extra. Chaplin consideró a este trabajo como su primer film serio, alejándolo lo máximo posible del personaje del vagabundo. Su idea era realizar un film dramático para satisfacer a su amante durante nueve años, la actriz Edna Purviance (Marie) que debutó en este film como actriz dramática.

una-mujer-de-parís

Así, entre agosto y noviembre de 1922, Chaplin comenzó a escribir un esbozo de argumento, ya que rodó la película sin un guión previo, fiándose más de su intuición, a medida que filmaba las escenas. En un principio, el drama iba a titularse "Destino" o bien "La mujer inmortal". Durante un año y medio estuvo rodando escenas de forma seguida, según la historia se iba desarrollando, alto totalmente inédito en aquel tiempo. Este largo período de tiempo se debió al continuo cambio en los diseños de producción, siendo éste el primer film en utilizar un decorado de cuatro paredes y techo, para dar sensación a los actores de estar dentro de una auténtica casa y hacer que se sintieran más cómodos.

La historia, contada en 82 minutos, posee cierto toque feminista, impropio de aquella época. Con una trama sencilla, llena de sensibilidad artística y humana, ofrece una sátira de la vida cotidiana de los felices años veinte, centrándose en el mundo urbano y déco parisinos. Utilizando la elipsis con gran ingenio creador, consigue una pureza de estilo y, a la vez, concibe unos personajes plenos de autenticidad y perfectamente ambientada, a pesar de estar rodada en estudios. Una mujer de París fue también la primera cinta muda en utilizar la ironía y la psicología. El propio Chaplin en su autobiografía, a firmaba: "Algunos críticos afirman que la psicología no podía expresarse en la pantalla muda; que una acción clara como, por ejemplo, el héroe apretujando bellas damas contra troncos de árboles y aspirándoles hasta las amígdalas, o bien el tirarse sillas a la cabeza en las escenas de riñas, eran sus únicos medios de expresión. Una mujer de París, fue, por lo tanto, un reto."

una-mujer-de-parís-1923

Tras su estreno, se le consideró la película más importante realizada hasta el momento, debido a su gran revolución técnica y artística dentro del cine silente, recibiendo grandes elogios de directores consagrados como Lubitsch. Adolphe Menjou se convirtió en una estrella de la noche a la mañana; pero Edna Purviance no salió tan airosa del film. Sin embargo, el público no estaba dispuesto a prescindir de la diversión que les proporcionaba el personaje de Charlot y, a pesar de que se avisaba al comienzo de la proyección que "en la película no trabaja Charles Chaplin", Una mujer de París fue un considerable fracaso comercial.

Además, debido a sus atrevidas escenas de sexo, en especial una multitudinaria orgía, y al aparente cinismo de los personajes principales, el largometraje fue prohibido en quince estados del país. Así que decidió esconder este trabajo y retirar todas las copias de la circulación. En 1976, Chaplin decidió rescatar los negativos de su film y volver a presentarlo al público con una nueva banda sonora creada por él mismo.

una-mujer-de-parís


Título original: A Woman of Paris: A Drama of Fate.

Director: Charles Chaplin.

Intérpretes: Edna Purviance, Carl Miller, Adolphe Menjou, Lydia Knott, Betty Morrisey,Malvina Polo, Clarence Geldart, Charles K. French.

Escena:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

la-edad-de-la-inocencia
Película basada en la novela del mismo nombre, con la cual Edith Wharton obtuvo el Premio Pulitzer en 1921. El relato está perfectamente ambientado en el Nueva York de 1870 mediante un exquisito y crítico panorama articulado a través de un amor frustrado donde intervienen el elegante y comprensivo Newland Archer (Daniel Day-Lewis), caballero de la alta sociedad neoyorquina; su joven prometida perteneciente a su misma clase social: la ingenua May Welland (Winona Ryder); y la recién llegada y divorciada, prima de May, la hermosa condesa Olenska (Michelle Pfeiffer).

"La edad de la inocencia" no sólo es el retrato de la pugna entre un mundo nuevo que comienza a desplazar al antiguo, es la historia de un amor y una pasión "prohibidas" a través de las cuales se muestran todo un abanico de desigualdades sociales y prejuicios imperantes en esa época. En el amable mundo de convenciones sociales estrictas en el que se mueve la alta sociedad de Nueva York de finales del siglo pasado, aparece en escena procedente de la vieja Europa la figura de una mujer que inquieta a la comunidad por su misterioso pasado y por su condición de mujer independiente: La condesa Olenska. Su condición de mujer "diferente", con criterio propio es vista como un peligro para el orden establecido entre las buenas familias. Tomando este personaje como hilo conductor, se nos dibuja la doble moral de sus miembros más privilegiados y las normas no escritas que aprisionaban y finalmente aniquilaban cualquier muestra de individualismo.

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"En aquellos días, la sociedad neoyorquina era tan pequeña y escasa de recursos que todo el mundo (incluidos los mozos de establo, los mayordomos y los cocineros) sabían perfectamente en qué noches no tenía compromisos la gente. Por consiguiente, los receptores de las invitaciones de Mrs. Mingott no tuvieron dificultad alguna para demostrar con toda crueldad su determinación de no conocer a la condesa Olenska".
Sin embargo, el encanto de una mujer inteligente, madura y capaz de tomar sus propias decisiones encandilará a su primo Newland Archer y lo perturbará sin que él pueda evitarlo, ya que debe mantener la promesa de su compromiso con May.

Entre Newland y Madame Olenska surge una historia de amor y pasión que debe ser ocultada socialmente, quedando sumergida dentro de un triángulo amoroso de difícil resolución En el fondo de esta gran pasión prohibida entre la condesa Olenska y Newland, subyace el conflicto entre dos mundos: el de las viejas familias patricias norteamericanas y el de los nuevos ricos, quienes, al terminar la novela, se han apoderado ya de las costumbres y de los espíritus.

La novela tiene se basa en tres aspectos clave: Libertad para amar, para decidir el camino a seguir. Se cuestiona si realmente en aquella sociedad se permitía el libre albedrío y asumir sus consecuencias. Se analizan y critican los prejuicios de una élite social dirigente, donde pocas son las familias que manejan los hilos y donde la mujer no tiene ningún papel activo ni aspira todavía a conseguirlo, La condesa, como elemento extraño capaz de cuestionar todos estos cimientos es vivida como peligrosa por su posible mala influencia sobre otras jóvenes muchachas. El tercer gran punto a examinar es el pasatiempo de una clase acomodada y aburrida que se entretiene ejerciendo su poder, urdiendo confabulaciones y traiciones, a favor o en contra de alguien según la conveniencia de lo que consideran es bueno para ellos y su mundo preestablecido, sin ninguna compasión.

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Edith Wharton en su libro abre las puertas de las casas y mansiones neoyorquinas, transmitiendo el abanico de emociones de los personajes mientras esparce su historia de crítica a través de inteligentes comentarios y diálogos entre sus personajes. Martin Scorsese recrea todo este mundo que queda plasmado en este bellísimo y magistral film, de gran contenido estético y ritmo pausado, aunque la cámara del maestro se mantenga tan inquieta como siempre.mPara la adaptación de la novela, Martin contó con la colaboración en el guion de su antiguo amigo Jay Cocks, juntos tomaron esta gran novela de la que supieron extraer su gran literatura visual y crearon un lenguaje cinematográfico perfectamente adaptado a un relato de época, costumbrista y crítico al mismo tiempo.

Muchos de los diálogos entre los personajes precisaron de una reelaboración, modernizándolos para luego añadir algunos modismos de la época. Asesorado por una especialista en historia de Nueva York, Robin Standeferd, que recopilaría una enorme cantidad de volúmenes imprescindibles para la recreación visual, Scorsese contó por primera vez con el diseño de producción de Dante Ferreti, que desde entonces sería un colaborador fijo y esencial en sus proyectos. Para la complejísima y crucial elaboración del vestuario, se contrató a la legendaria Gabriella Pescucci, que con esta película ganaría su único Oscar.

Varios meses de rodaje tuvieron lugar en Troya (Nueva York), que era el único lugar que aunaba el trasfondo histórico y la capacidad para esta recreación, que aspiraba a un perfeccionismo detallista de la época. Desde los créditos iniciales elaborados por Elaine y Saul Bass se adivina y contextualiza visualmente el tema de la película. Esa sucesión de exóticas flores de distintas formas y colores que vemos a través de un filtro con caligrafía victoriana o de encaje, no es más que un sutil filtro que parece apresarlas. Una posible metáfora de la lucha interior entre pasión y represión social que mantienen Madame Olenska y Newland Archer.

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Supongo que para algunos que los movimientos de cámara analicen el minucioso detallismo de la puesta en escena puede resultar algo repetitivo o sin sentido, Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Cada encuadre, cada entrada de los personajes en el plano o cada movimiento de la cámara está encaminado a representar la sublimación de los instintos a través del lujo superficial bajo la que subyace una pasión urgente, irrefrenable envuelta en angustia y contradicción. Muy destacable es la fotografía del maestro Michael Ballhaus, acompañada de la gran banda sonora de Elmer Bernstein.

La perfección estilística y narrativa que consigue Scorsese en este film es abrumadora. No solamente desde un punto de vista visual, sino por los múltiples niveles narrativos de los que están compuestos sus secuencias más importantes, por la sutilidad con la que elementos como los cuadros pictóricos o la ornamentación afectan anímicamente al espectador mientras cuentan algo de los personajes, y por las dinámicas invisibles que se establecen entre unos personajes trazados con total maestría. No hay un solo gesto, réplica o conducta que no tenga una utilidad dramática de gran fuerza emocional. Para ello utiliza una voz en off narradora en tercera persona, que indagará aún más en lo que la cámara nos muestre.mPara conseguirlo emplea con frecuencia el recurso del plano detalle y lo hace con una doble función: Por un lado, destacar con precisión la abundancia y la ostentación de unos privilegiados haciendo contrastar esa exquisitez de la belleza exterior con la repugnancia de unas almas miserables poseedoras de tanta riqueza. Por otro lado, permite analizar los sentimientos del hermético Newland a través de los múltiples objetos que observará y tocará con sus delicadas manos de aristócrata, unas veces con febril ofuscación y otras con delicado deleite. Con ayuda de Schoonmaker, el montaje se convierte en una herramienta emocional, y con su uso podemos acceder de una forma mucho más nítida al interior anímico de los personajes. Ya he comentado, que pareciendo la película de ritmo más lento del maestro, no hay sensación de aburrimiento porque por debajo de esa placidez corren ríos tormentosos.

El trío protagonista es insuperable: Daniel Day-Lewis es el amante pasivo, incapaz de dar el paso con el que liberarse de las normas de una sociedad que secretamente desprecia y de irse con Ellen. Daniel borda su personaje con un trabajo formidable que fluctúa entre la contención de emociones y algún desequilibrio fugaz pero intenso que escapa a su control y revela el gran amor que siente por Madame Olenskam. Pfeiffer, a su vez, realiza una de las mejores interpretaciones de su vida, con miradas y con un lenguaje corporal que lo dice todo para el que sabe verlo. Y Winona Ryder, en su época dorada, aprovecha su rostro dulce y angelical de manera perfecta como la tímida manipuladora que parece incapaz de matar una mosca y que es la más retorcida de todos. Pero cada actor, pequeño que sea su papel, está perfecto en esta telaraña que vendría a ser una suerte de lujosa mafia de la que nadie puede escapar.

la-edad-de-la-inocencia

Título original: The Age of Innocence.

Director: Martin Scorsese.

Intérpretes: Michelle Pfeiffer, Daniel Day-Lewis, Winona Ryder, Richard E. Grant,Alec McCowen, Geraldine Chaplin, Mary Beth Hurt.
Trailer:


Escena:


B.S.O.:



Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

LA EDAD DE LA INOCENCIA (1993). Pasiones prohibidas.

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Película basada en la novela del mismo nombre, con la cual Edith Wharton obtuvo el Premio Pulitzer en 1921. El relato está perfectamente ambientado en el Nueva York de 1870 mediante un exquisito y crítico panorama articulado a través de un amor frustrado donde intervienen el elegante y comprensivo Newland Archer (Daniel Day-Lewis), caballero de la alta sociedad neoyorquina; su joven prometida perteneciente a su misma clase social: la ingenua May Welland (Winona Ryder); y la recién llegada y divorciada, prima de May, la hermosa condesa Olenska (Michelle Pfeiffer).

"La edad de la inocencia" no sólo es el retrato de la pugna entre un mundo nuevo que comienza a desplazar al antiguo, es la historia de un amor y una pasión "prohibidas" a través de las cuales se muestran todo un abanico de desigualdades sociales y prejuicios imperantes en esa época. En el amable mundo de convenciones sociales estrictas en el que se mueve la alta sociedad de Nueva York de finales del siglo pasado, aparece en escena procedente de la vieja Europa la figura de una mujer que inquieta a la comunidad por su misterioso pasado y por su condición de mujer independiente: La condesa Olenska. Su condición de mujer "diferente", con criterio propio es vista como un peligro para el orden establecido entre las buenas familias. Tomando este personaje como hilo conductor, se nos dibuja la doble moral de sus miembros más privilegiados y las normas no escritas que aprisionaban y finalmente aniquilaban cualquier muestra de individualismo.

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"En aquellos días, la sociedad neoyorquina era tan pequeña y escasa de recursos que todo el mundo (incluidos los mozos de establo, los mayordomos y los cocineros) sabían perfectamente en qué noches no tenía compromisos la gente. Por consiguiente, los receptores de las invitaciones de Mrs. Mingott no tuvieron dificultad alguna para demostrar con toda crueldad su determinación de no conocer a la condesa Olenska".
Sin embargo, el encanto de una mujer inteligente, madura y capaz de tomar sus propias decisiones encandilará a su primo Newland Archer y lo perturbará sin que él pueda evitarlo, ya que debe mantener la promesa de su compromiso con May.

Entre Newland y Madame Olenska surge una historia de amor y pasión que debe ser ocultada socialmente, quedando sumergida dentro de un triángulo amoroso de difícil resolución En el fondo de esta gran pasión prohibida entre la condesa Olenska y Newland, subyace el conflicto entre dos mundos: el de las viejas familias patricias norteamericanas y el de los nuevos ricos, quienes, al terminar la novela, se han apoderado ya de las costumbres y de los espíritus.

La novela tiene se basa en tres aspectos clave: Libertad para amar, para decidir el camino a seguir. Se cuestiona si realmente en aquella sociedad se permitía el libre albedrío y asumir sus consecuencias. Se analizan y critican los prejuicios de una élite social dirigente, donde pocas son las familias que manejan los hilos y donde la mujer no tiene ningún papel activo ni aspira todavía a conseguirlo, La condesa, como elemento extraño capaz de cuestionar todos estos cimientos es vivida como peligrosa por su posible mala influencia sobre otras jóvenes muchachas. El tercer gran punto a examinar es el pasatiempo de una clase acomodada y aburrida que se entretiene ejerciendo su poder, urdiendo confabulaciones y traiciones, a favor o en contra de alguien según la conveniencia de lo que consideran es bueno para ellos y su mundo preestablecido, sin ninguna compasión.

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Edith Wharton en su libro abre las puertas de las casas y mansiones neoyorquinas, transmitiendo el abanico de emociones de los personajes mientras esparce su historia de crítica a través de inteligentes comentarios y diálogos entre sus personajes. Martin Scorsese recrea todo este mundo que queda plasmado en este bellísimo y magistral film, de gran contenido estético y ritmo pausado, aunque la cámara del maestro se mantenga tan inquieta como siempre.mPara la adaptación de la novela, Martin contó con la colaboración en el guion de su antiguo amigo Jay Cocks, juntos tomaron esta gran novela de la que supieron extraer su gran literatura visual y crearon un lenguaje cinematográfico perfectamente adaptado a un relato de época, costumbrista y crítico al mismo tiempo.

Muchos de los diálogos entre los personajes precisaron de una reelaboración, modernizándolos para luego añadir algunos modismos de la época. Asesorado por una especialista en historia de Nueva York, Robin Standeferd, que recopilaría una enorme cantidad de volúmenes imprescindibles para la recreación visual, Scorsese contó por primera vez con el diseño de producción de Dante Ferreti, que desde entonces sería un colaborador fijo y esencial en sus proyectos. Para la complejísima y crucial elaboración del vestuario, se contrató a la legendaria Gabriella Pescucci, que con esta película ganaría su único Oscar.

Varios meses de rodaje tuvieron lugar en Troya (Nueva York), que era el único lugar que aunaba el trasfondo histórico y la capacidad para esta recreación, que aspiraba a un perfeccionismo detallista de la época. Desde los créditos iniciales elaborados por Elaine y Saul Bass se adivina y contextualiza visualmente el tema de la película. Esa sucesión de exóticas flores de distintas formas y colores que vemos a través de un filtro con caligrafía victoriana o de encaje, no es más que un sutil filtro que parece apresarlas. Una posible metáfora de la lucha interior entre pasión y represión social que mantienen Madame Olenska y Newland Archer.

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Supongo que para algunos que los movimientos de cámara analicen el minucioso detallismo de la puesta en escena puede resultar algo repetitivo o sin sentido, Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Cada encuadre, cada entrada de los personajes en el plano o cada movimiento de la cámara está encaminado a representar la sublimación de los instintos a través del lujo superficial bajo la que subyace una pasión urgente, irrefrenable envuelta en angustia y contradicción. Muy destacable es la fotografía del maestro Michael Ballhaus, acompañada de la gran banda sonora de Elmer Bernstein.

La perfección estilística y narrativa que consigue Scorsese en este film es abrumadora. No solamente desde un punto de vista visual, sino por los múltiples niveles narrativos de los que están compuestos sus secuencias más importantes, por la sutilidad con la que elementos como los cuadros pictóricos o la ornamentación afectan anímicamente al espectador mientras cuentan algo de los personajes, y por las dinámicas invisibles que se establecen entre unos personajes trazados con total maestría. No hay un solo gesto, réplica o conducta que no tenga una utilidad dramática de gran fuerza emocional. Para ello utiliza una voz en off narradora en tercera persona, que indagará aún más en lo que la cámara nos muestre.mPara conseguirlo emplea con frecuencia el recurso del plano detalle y lo hace con una doble función: Por un lado, destacar con precisión la abundancia y la ostentación de unos privilegiados haciendo contrastar esa exquisitez de la belleza exterior con la repugnancia de unas almas miserables poseedoras de tanta riqueza. Por otro lado, permite analizar los sentimientos del hermético Newland a través de los múltiples objetos que observará y tocará con sus delicadas manos de aristócrata, unas veces con febril ofuscación y otras con delicado deleite. Con ayuda de Schoonmaker, el montaje se convierte en una herramienta emocional, y con su uso podemos acceder de una forma mucho más nítida al interior anímico de los personajes. Ya he comentado, que pareciendo la película de ritmo más lento del maestro, no hay sensación de aburrimiento porque por debajo de esa placidez corren ríos tormentosos.

El trío protagonista es insuperable: Daniel Day-Lewis es el amante pasivo, incapaz de dar el paso con el que liberarse de las normas de una sociedad que secretamente desprecia y de irse con Ellen. Daniel borda su personaje con un trabajo formidable que fluctúa entre la contención de emociones y algún desequilibrio fugaz pero intenso que escapa a su control y revela el gran amor que siente por Madame Olenskam. Pfeiffer, a su vez, realiza una de las mejores interpretaciones de su vida, con miradas y con un lenguaje corporal que lo dice todo para el que sabe verlo. Y Winona Ryder, en su época dorada, aprovecha su rostro dulce y angelical de manera perfecta como la tímida manipuladora que parece incapaz de matar una mosca y que es la más retorcida de todos. Pero cada actor, pequeño que sea su papel, está perfecto en esta telaraña que vendría a ser una suerte de lujosa mafia de la que nadie puede escapar.

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