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En la primera mitad de los años setenta la sociedad americana empieza a vivir tiempos de revolución sexual, lo que aprovecha un empresario para montar una cadena de locales de strep-tease y posteriormente construir un imperio en torno a las revistas con desnudos y principalmente la cabecera Hustler, competencia directa de la célebre PlayBoy de Hugh Heffner.
Película biográfica sobre la figura del controvertido y polémico Larry Flynt, irreverente, soez y visionario creador de imperio Hustler, una de las revistas pornográficas más conocidas; desde sus inicios, hasta convertirse en multimillonario, pasando por sus múltiples problemas con la justicia, hasta el atentado que sufrió por parte de un segregacionista ofendido, y que le postergó a una silla de ruedas paralizado de cintura para abajo.
Con guión de Scott Alexander y Larray Laraszewski, guionistas de "Ed Wood (1994)", de Tim Burton, y producida por Oliver Stone, Milos Forman llevó a la pantalla esta biografía, quizá con algún exceso de idealización, o quizá que el propio personaje es excesivo y desmedido en sí mismo, aunque provocadora, esta película sobre el polémico editor Larry Flynt.
Woody Harrelson se pone en la piel del golfo y desvergonzado Flynt, en él derrocha un admirable arte de gestualización, que, en ocasiones, puede rozar la parodia. Courtney Love, parece interpretarse a sí misma, dando vida a su alcohólica y drogadicta esposa, y por último al sólido y efectivo Edward Norton en el papel de abogado y paladín de la libertad de expresión, el cual deberá enfrentarse a las más altas instancias judiciales, y a la vez de la hipocresía de la sociedad del momento. La cinta recoge magníficamente, tanto en el vestuario como en la caracterización de personajes, la estética de los años setenta y en la BSO, a cargo de Thomas Newman encontramos estupendos temas musicales de la época.
A diferencia de algunas críticas sobre la película, mezcla de biopic y drama judicial, que manifiestan lo contrario, es en la reconstrucción de los distintos altercados judiciales y la lucha contra el sistema vividos por Larry Flynt, en mi opinión, la parte más interesante y lograda de la película. Forman convierte a Flynt, a través de su abogado Alan L. Isaacman, en adalid de la libertad de expresión, en una lucha sin tregua sobre la autocensura, la represión o la tolerancia, y conforma un interesante debate sobre los derechos fundamentales, en definitiva sobre los enemigos de la Magna Primera Enmienda de la Constitución norteamericana.
El polémico cartel de la película donde aparece el protagonista crucificado cubierto con la bandera americana a modo de taparrabos y colocado encima de un pubis femenino, levantó ampollas entre las instituciones eclesiásticas y de los guardianes conservadores de la moral cristiana de la sociedad americana, una sociedad que empuña un arma con una mano y lee el Play Boy con la otra. A fin de cuentas y citando a George Orwell "La libertad consiste, entre otras cosas, en poder decir y mostrar lo que la gente no quiere ver".
Título original: The People vs. Larry Flynt.
Director: Milos
Forman.
Intérpretes: Woody
Harrelson, Courtney
Love, Edward
Norton, Crispin
Glover, James
Cromwell, James
Carville.
En la primera mitad de los años setenta la sociedad americana empieza a vivir tiempos de revolución sexual, lo que aprovecha un empresario para montar una cadena de locales de strep-tease y posteriormente construir un imperio en torno a las revistas con desnudos y principalmente la cabecera Hustler, competencia directa de la célebre PlayBoy de Hugh Heffner.
Película biográfica sobre la figura del controvertido y polémico Larry Flynt, irreverente, soez y visionario creador de imperio Hustler, una de las revistas pornográficas más conocidas; desde sus inicios, hasta convertirse en multimillonario, pasando por sus múltiples problemas con la justicia, hasta el atentado que sufrió por parte de un segregacionista ofendido, y que le postergó a una silla de ruedas paralizado de cintura para abajo.
Con guión de Scott Alexander y Larray Laraszewski, guionistas de "Ed Wood (1994)", de Tim Burton, y producida por Oliver Stone, Milos Forman llevó a la pantalla esta biografía, quizá con algún exceso de idealización, o quizá que el propio personaje es excesivo y desmedido en sí mismo, aunque provocadora, esta película sobre el polémico editor Larry Flynt.
Woody Harrelson se pone en la piel del golfo y desvergonzado Flynt, en él derrocha un admirable arte de gestualización, que, en ocasiones, puede rozar la parodia. Courtney Love, parece interpretarse a sí misma, dando vida a su alcohólica y drogadicta esposa, y por último al sólido y efectivo Edward Norton en el papel de abogado y paladín de la libertad de expresión, el cual deberá enfrentarse a las más altas instancias judiciales, y a la vez de la hipocresía de la sociedad del momento. La cinta recoge magníficamente, tanto en el vestuario como en la caracterización de personajes, la estética de los años setenta y en la BSO, a cargo de Thomas Newman encontramos estupendos temas musicales de la época.
A diferencia de algunas críticas sobre la película, mezcla de biopic y drama judicial, que manifiestan lo contrario, es en la reconstrucción de los distintos altercados judiciales y la lucha contra el sistema vividos por Larry Flynt, en mi opinión, la parte más interesante y lograda de la película. Forman convierte a Flynt, a través de su abogado Alan L. Isaacman, en adalid de la libertad de expresión, en una lucha sin tregua sobre la autocensura, la represión o la tolerancia, y conforma un interesante debate sobre los derechos fundamentales, en definitiva sobre los enemigos de la Magna Primera Enmienda de la Constitución norteamericana.
El polémico cartel de la película donde aparece el protagonista crucificado cubierto con la bandera americana a modo de taparrabos y colocado encima de un pubis femenino, levantó ampollas entre las instituciones eclesiásticas y de los guardianes conservadores de la moral cristiana de la sociedad americana, una sociedad que empuña un arma con una mano y lee el Play Boy con la otra. A fin de cuentas y citando a George Orwell "La libertad consiste, entre otras cosas, en poder decir y mostrar lo que la gente no quiere ver".
Título original: The People vs. Larry Flynt.
Director: Milos
Forman.
Intérpretes: Woody
Harrelson, Courtney
Love, Edward
Norton, Crispin
Glover, James
Cromwell, James
Carville.
Vaqueros del S.XXI, veteranía,
astronautas y un elenco de actores espectacular. Cuando todo lo comentado, se
vincula al actor-director Clint Eastwood, el resultado solo puede ser
positivo... Eastwood con una estética clásica en blanco y negro, acompañada de
unos acordes de guitarra, comienza su film en plena carrera espacial (los años
60), contando con un grupo de atrevidos jóvenes pilotos que serán los elegidos
para tripular el primer transbordador espacial que surcará el espacio con
destino a la luna, El equipo Dédalus. Lo que el intrépido grupo espacial
desconoce es que, debido a las alocadas actitudes manipulando aviones que
destruyen a altas velocidades, el equipo Dédalus comandado por Frank Corvin
(Clint Eastwood) será anulado en favor de la elección de un chimpancé para
hacer el viaje lunar. La historia se retoma 40 años después, debido a la
amenaza de la destrucción de un satélite espacial ruso, que contiene
misteriosamente unos diseños originales de Frank Corvin siendo el único que
entiende el mecanismo que pueda evitar que dicho satélite, se precipite sobre
la tierra y que dada su tecnología obsoleta, el personaje de Clint será la
persona indicada para solucionar el problema que puede crear un conflicto
internacional entre EEUU y la antigua URSS. El gobierno americano acudirá a
pedir consejo a Frank, ya jubilado y retirado, que verá la posibilidad de
cumplir su sueño espacial, reagrupando al equipo Dédalus para que le acompañe
en su misión, es decir, reunir de nuevo a sus colegas ahora talluditos y
arrugados encarnados por: James Garner, Donald Sutherland y Tommy Lee Jones.
Eastwood pone de manifiesto en "Space Cowboys" que la edad no es un problema
para que un grupo de actores mayores comandados por él mismo, puedan enfundarse
trajes espaciales y guiar una gran nave espacial como si se tratara de conducir
por las praderas del oeste un gran número de cabezas de ganado. Con un
simpático ritmo fílmico el bueno de Clint se monta una juerga de la tercera
edad, ridiculizando como es habitual en él, a todos aquellos que no le toman en
serio (sus superiores) y jovencitos pipiolos astronautas, que bromean con su
avanzada edad, dejando claro que el Dédalus actual, aunque parezca un conjunto
de jeriátrico puede cumplir a la perfección con la misión espacial que se les
ha encomendado, superando las numerosas trabas y dudas que plantean. Una vez
establecido el desafío, Garner y Sutherland (que muestran su buena sintonía
para colaborar) se unen a Eastwood y a un Lee Jones que todavía guarda rencor
por viejas rencillas del pasado. Pasado que los "mayorcitos cowboys espaciales" tendrán que superar para juntarse al resto de sus compañeros y aprobar todas
las extremas pruebas físicas y psicológicas a las que les somete la NASA,
cumpliendo de esta manera el sueño de juventud que todos ansían.
Los curtidos
protagonistas, que a su edad deberían estar jugando a las cartas en un club de
jubilados, esperando plácidamente la muerte, se demuestran a sí mismos y al resto
de comunes vivientes, que la edad no es problema para cumplir con los objetivos
marcados a lo largo de toda una vida. Con un agradable tono cómico salpicado de
un pequeño romance entre Tommy Lee Jones y Marcia Gay Harden, secuencias de
acción en el espacio, estupendos efectos especiales, todo con la buena química
que destilan estos valientes abuelos, el buen hacer de Eastwood en la
dirección, nos da un entretenidísimo espectáculo. "Space Cowboys" es una
encantadora película, que además de todo lo comentado se aprovecha del
maravilloso tema musical de Frank Sinatra "Flying to the Moon" que sugiere más
clase y distinción a un impecable film que cumple con la eficiente función de
entretener y divertir, con cierto aire nostálgico que sabe fundir lo clásico con
lo novedoso. Como curiosidad, en principio Eastwood, quería para su película a Jack
Nicholson y Sean Connery para que le acompañasen en su aventura espacial. Si
alguien duda de la verosimilitud del film, les recuerdo que en la realidad un
hombre de la tercera edad (John Glenn) con 77 años se enfundó de nuevo la
escafandra espacial para volver a ser astronauta.
Director: Clint Eastwood.
Intérpretes: Clint
Eastwood, Tommy
Lee Jones, Donald
Sutherland, James
Garner, James
Cromwell, Marcia
Gay Harden, William
Devane, Loren
Dean, Courtney
B. Vance, Barbara
Babcock.
Vaqueros del S.XXI, veteranía,
astronautas y un elenco de actores espectacular. Cuando todo lo comentado, se
vincula al actor-director Clint Eastwood, el resultado solo puede ser
positivo... Eastwood con una estética clásica en blanco y negro, acompañada de
unos acordes de guitarra, comienza su film en plena carrera espacial (los años
60), contando con un grupo de atrevidos jóvenes pilotos que serán los elegidos
para tripular el primer transbordador espacial que surcará el espacio con
destino a la luna, El equipo Dédalus. Lo que el intrépido grupo espacial
desconoce es que, debido a las alocadas actitudes manipulando aviones que
destruyen a altas velocidades, el equipo Dédalus comandado por Frank Corvin
(Clint Eastwood) será anulado en favor de la elección de un chimpancé para
hacer el viaje lunar. La historia se retoma 40 años después, debido a la
amenaza de la destrucción de un satélite espacial ruso, que contiene
misteriosamente unos diseños originales de Frank Corvin siendo el único que
entiende el mecanismo que pueda evitar que dicho satélite, se precipite sobre
la tierra y que dada su tecnología obsoleta, el personaje de Clint será la
persona indicada para solucionar el problema que puede crear un conflicto
internacional entre EEUU y la antigua URSS. El gobierno americano acudirá a
pedir consejo a Frank, ya jubilado y retirado, que verá la posibilidad de
cumplir su sueño espacial, reagrupando al equipo Dédalus para que le acompañe
en su misión, es decir, reunir de nuevo a sus colegas ahora talluditos y
arrugados encarnados por: James Garner, Donald Sutherland y Tommy Lee Jones.
Eastwood pone de manifiesto en "Space Cowboys" que la edad no es un problema
para que un grupo de actores mayores comandados por él mismo, puedan enfundarse
trajes espaciales y guiar una gran nave espacial como si se tratara de conducir
por las praderas del oeste un gran número de cabezas de ganado. Con un
simpático ritmo fílmico el bueno de Clint se monta una juerga de la tercera
edad, ridiculizando como es habitual en él, a todos aquellos que no le toman en
serio (sus superiores) y jovencitos pipiolos astronautas, que bromean con su
avanzada edad, dejando claro que el Dédalus actual, aunque parezca un conjunto
de jeriátrico puede cumplir a la perfección con la misión espacial que se les
ha encomendado, superando las numerosas trabas y dudas que plantean. Una vez
establecido el desafío, Garner y Sutherland (que muestran su buena sintonía
para colaborar) se unen a Eastwood y a un Lee Jones que todavía guarda rencor
por viejas rencillas del pasado. Pasado que los "mayorcitos cowboys espaciales" tendrán que superar para juntarse al resto de sus compañeros y aprobar todas
las extremas pruebas físicas y psicológicas a las que les somete la NASA,
cumpliendo de esta manera el sueño de juventud que todos ansían.
Los curtidos
protagonistas, que a su edad deberían estar jugando a las cartas en un club de
jubilados, esperando plácidamente la muerte, se demuestran a sí mismos y al resto
de comunes vivientes, que la edad no es problema para cumplir con los objetivos
marcados a lo largo de toda una vida. Con un agradable tono cómico salpicado de
un pequeño romance entre Tommy Lee Jones y Marcia Gay Harden, secuencias de
acción en el espacio, estupendos efectos especiales, todo con la buena química
que destilan estos valientes abuelos, el buen hacer de Eastwood en la
dirección, nos da un entretenidísimo espectáculo. "Space Cowboys" es una
encantadora película, que además de todo lo comentado se aprovecha del
maravilloso tema musical de Frank Sinatra "Flying to the Moon" que sugiere más
clase y distinción a un impecable film que cumple con la eficiente función de
entretener y divertir, con cierto aire nostálgico que sabe fundir lo clásico con
lo novedoso. Como curiosidad, en principio Eastwood, quería para su película a Jack
Nicholson y Sean Connery para que le acompañasen en su aventura espacial. Si
alguien duda de la verosimilitud del film, les recuerdo que en la realidad un
hombre de la tercera edad (John Glenn) con 77 años se enfundó de nuevo la
escafandra espacial para volver a ser astronauta.
Director: Clint Eastwood.
Intérpretes: Clint
Eastwood, Tommy
Lee Jones, Donald
Sutherland, James
Garner, James
Cromwell, Marcia
Gay Harden, William
Devane, Loren
Dean, Courtney
B. Vance, Barbara
Babcock.