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la-espada-del-mal
Ryonosuke Tsukue (Tatsuya Nakadai) es un sanguinario samurai que recorre el Japón de los últimos días del shogunat dejando un rastro de cadáveres a su paso. Durante un torneo de esgrima mata a otro samurai de su misma escuela y huye con su esposa, convirtiéndose luego en un mercenario. en medio de todo esto, el hermano del samurai muerto ayudado por su maestro (Toshiro Mifune) le busca para cobrarse venganza.

La película está basada en la novela El paso del gran Buda de Kaizan Nakazato, que murió antes de poder acabarla.

El personaje de Ryonsuke se aleja de los tópicos de las películas de samurais de la época. Con él nos encontramos a alguien que anda muy lejos de ser un héroe (de hecho, se dice que Leone o Peckinpah se vieron influenciados para luego crear sus antihéroes), ya que es una persona atormentada e invadida por una crueldad sin límites. No necesita de ninguna justificación para matar, con lo cual, a lo largo del filme, el espectador vive en la incertidumbre de saber en que momento va a matar o no.

A lo largo de la trama, Kihacho Okamoto deja situaciones sin resolver, lo cual, a los espectadores occidentales nos puede parecer como una serie de lagunas en el guión, sin embargo, son deliberadas. Se utilizan como apoyo en la construcción de una atmósfera que nos va llevando a una especie de destino fatal que ha de desencadenar en una orgía de sangre, para terminar luego la película de golpe, con una imagen congelada que deja abierta la vía hacia una segunda parte que nunca se rodaría.

la-espada-del-mal

Ryonosuke es un maestro de la llamada "técnica silenciosa", que consiste en dejar que sus adversarios se confíen y, en el momento adecuado, baja la guardia invitándoles a atacar y fulminar a su rival con un golpe certero. Sus movimientos son un reflejo del uso de la cámara que hace Okamoto y que sirven de guía a este hacia el siguiente encuadre en las escenas de acción.

Como aspecto destacable tenemos que durante las escenas de acción, el director nos viene a mostrar alrededor de cien formas diferentes de morir a manos de una espada. También es muy, muy de destacar la interpretación de Tatsuya Nakadai que dota a su personaje de gran credibilidad, transmitiendo esa personalidad fría y despiadada de su personaje. Con miradas que lo dicen todo, del tipo que podríamos ver más tarde en los personajes del Clint Eastwood que trabajó con Sergio Leone, por ejemplo.

la-espada-del-mal

Para muchos, no es la obra más destacable ni la más conocida de Kihacho Okamoto, como podrían serlo Kiru (1968), Akage (1969) o Samurai Assassin (1965), pero en cuanto a calidad, en mi modesta opinión, está a su altura e, incluso, puede superarlas.

La obra hace uso de unos planos estudiadísimos y de escenas muy inteligentes en las que su director de apoya en el sonido de los pasos o de la iluminación para crear una especie de poesía en torno a los cuerpos caídos. Además de no mostrar a los personajes de igual forma, ni siquiera durante las escenas de combate. Mientras que a Toshiro Mifune le dota de serenidad y casi hasta de armonía mientras lucha, a pesar de la violencia. Sin embargo, a Tatsuya Nakadai le dota de una crueldad y una rapidez que sería digna de un tsunami.

la-espada-del-mal

Frase para recordar: "Conoce el alma para conocer la espada. Un alma malvada es una espada malvada".

Título original: Dai-bosatsu tôge.

Director: Kihachi Okamoto.

Reparto: Tatsuya Nakadai, Yuzo Kayama, Michiyo Aratama, Toshirô Mifune, Toranosuke Shimada, Yôko Naito, Tadao Nakamaru, Ichirô Nakaya
Trailer: 


B.S.O: 


Reseña escrita por Juanma Falcón

LA ESPADA DEL MAL (1966). Venganza entre samuráis.

la-espada-del-mal
Ryonosuke Tsukue (Tatsuya Nakadai) es un sanguinario samurai que recorre el Japón de los últimos días del shogunat dejando un rastro de cadáveres a su paso. Durante un torneo de esgrima mata a otro samurai de su misma escuela y huye con su esposa, convirtiéndose luego en un mercenario. en medio de todo esto, el hermano del samurai muerto ayudado por su maestro (Toshiro Mifune) le busca para cobrarse venganza.

La película está basada en la novela El paso del gran Buda de Kaizan Nakazato, que murió antes de poder acabarla.

El personaje de Ryonsuke se aleja de los tópicos de las películas de samurais de la época. Con él nos encontramos a alguien que anda muy lejos de ser un héroe (de hecho, se dice que Leone o Peckinpah se vieron influenciados para luego crear sus antihéroes), ya que es una persona atormentada e invadida por una crueldad sin límites. No necesita de ninguna justificación para matar, con lo cual, a lo largo del filme, el espectador vive en la incertidumbre de saber en que momento va a matar o no.

A lo largo de la trama, Kihacho Okamoto deja situaciones sin resolver, lo cual, a los espectadores occidentales nos puede parecer como una serie de lagunas en el guión, sin embargo, son deliberadas. Se utilizan como apoyo en la construcción de una atmósfera que nos va llevando a una especie de destino fatal que ha de desencadenar en una orgía de sangre, para terminar luego la película de golpe, con una imagen congelada que deja abierta la vía hacia una segunda parte que nunca se rodaría.

la-espada-del-mal

Ryonosuke es un maestro de la llamada "técnica silenciosa", que consiste en dejar que sus adversarios se confíen y, en el momento adecuado, baja la guardia invitándoles a atacar y fulminar a su rival con un golpe certero. Sus movimientos son un reflejo del uso de la cámara que hace Okamoto y que sirven de guía a este hacia el siguiente encuadre en las escenas de acción.

Como aspecto destacable tenemos que durante las escenas de acción, el director nos viene a mostrar alrededor de cien formas diferentes de morir a manos de una espada. También es muy, muy de destacar la interpretación de Tatsuya Nakadai que dota a su personaje de gran credibilidad, transmitiendo esa personalidad fría y despiadada de su personaje. Con miradas que lo dicen todo, del tipo que podríamos ver más tarde en los personajes del Clint Eastwood que trabajó con Sergio Leone, por ejemplo.

la-espada-del-mal

Para muchos, no es la obra más destacable ni la más conocida de Kihacho Okamoto, como podrían serlo Kiru (1968), Akage (1969) o Samurai Assassin (1965), pero en cuanto a calidad, en mi modesta opinión, está a su altura e, incluso, puede superarlas.

La obra hace uso de unos planos estudiadísimos y de escenas muy inteligentes en las que su director de apoya en el sonido de los pasos o de la iluminación para crear una especie de poesía en torno a los cuerpos caídos. Además de no mostrar a los personajes de igual forma, ni siquiera durante las escenas de combate. Mientras que a Toshiro Mifune le dota de serenidad y casi hasta de armonía mientras lucha, a pesar de la violencia. Sin embargo, a Tatsuya Nakadai le dota de una crueldad y una rapidez que sería digna de un tsunami.

la-espada-del-mal

Frase para recordar: "Conoce el alma para conocer la espada. Un alma malvada es una espada malvada".

Título original: Dai-bosatsu tôge.

Director: Kihachi Okamoto.

Reparto: Tatsuya Nakadai, Yuzo Kayama, Michiyo Aratama, Toshirô Mifune, Toranosuke Shimada, Yôko Naito, Tadao Nakamaru, Ichirô Nakaya
Trailer: 


B.S.O: 


Reseña escrita por Juanma Falcón

rosaura a las diez
Una película bastante desconocida dentro de la Historia del cine. Si nos planteamos el motivo, probablemente sea que no es de nacionalidad estadounidense o europea, además de su escasa promoción fuera de las latitudes latinoamericanas, máxime en aquellas fechas. Camilo Canegato (Juan Verdarguer) es un tímido restaurador de cuadros que vive en la pensión La Madrileña, regentada por Doña Milagros (María Luisa Robledo). Su vida parece bastante rutinaria y es un personaje que carece de interés para el resto de habitantes de la pensión, hasta que un buen día comienza a recibir cartas en un sobre perfumado de color rosa. Ese momento dará pie al cotilleo y la rumorología entre sus compañeros de alojamiento y, más, cuando él no suelta prenda sobre la misteriosa remitente. Un día, Doña Milagros logra que él se sincere, con ella y con sus hijas, y descubren que los sobres provienen de Rosaura (Susana Campos), la hija de un cliente suyo. Es una chica muy tímida a la que su padre le tiene concertado un matrimonio que ella no desea, por lo que una noche se escapa de su casa con lo puesto y se presenta en La Madrileña a las diez, en busca de Camilo. Doña Milagros la recibe con los brazos abiertos y desde ese mismo momento organiza todo para que Rosaura pase a ser un habitante más de la pensión, incluso, para hacerle planes de boda con Camilo. Pero el día de la celebración, una tragedia sacude las vidas de todos los habitantes de este pequeño mundo. Podemos dividir la cinta en dos partes.

rosaura a las diez

Una primera, en la que la historia se narra de modo lineal y, una segunda, en la que la historia se nos cuenta desde cuatro puntos de vista de los personajes, al más puro estilo Rashomon (Akira Kurosawa, 1950). Esta película fue una apuesta valiente por parte de Mario Soffici, que se atrevió a llevar a la pantalla la novela de Marco Deveni, la cual no he leído, pero que según cuentan, Soffici fue perfectamente capaz de adaptarla captando su esencia. La trama arranca con un ritmo más bien pausado, pero que va "in crescendo" a medida que la cinta avanza inexorablemente hacia una sacudida brusca dentro de la historia y que continuará con una serie de giros bruscos que no harán, sino pegarnos al sofá sin poder apartar los ojos de la pantalla. Estamos ante una metáfora ácida y descarnada de las apariencias, las mentiras, la envidia, el cotilleo o la rumorología, a través de un pequeño universo que Soffici monta dentro de La Madrileña, en la que cada personajere presenta una parte de esa clase media argentina de la época.Lo que parece ser una comedia, se torna en una enrevesada historia que abraza con fuerza el más puro cine de intriga en el que nada es lo que parece. Soffici comienza con una fotografía de corte muy clásico, pero luego dará un giro de 180 grados hacia el cine negro utilizando claroscuros, movimientos nerviosos de cámara y contrapicados para crear una atmósfera inquitentante.


rosaura a las diez

Rosaura a las diez supuso el salto de la comedia al drama de un Juan Verdaguer que borda su papel y una actuación, sencillamente, magnífica, de Susana Campos en el rol de Rosaura. Mario Soffici nació en Florencia en el 1900 y a los 9 años se trasladó a Argentina. Comienza su carrera como actor en el teatro hasta que conoce al director José Ferreyra con quién comparte su fascinación por el cine sonoro. Ambos deciden filmar en Buenos Aires desde que dominen su técnica (Mario tenía 28 años por aquel entonces). Así que Soffici comienza a estudiar el cine desde un punto de vista más técnico, buscando investigar la conexión entre la imagen proyectada y la capacidad del ojo para ver. Mientras otros directores filmaban lo que pasara, él se obsesionaba con investigar todas las posibilidades de insinuar que tenía la cámara. Era un director audaz que siempre se renovaba de cara al público, sorprendiéndolo. Filmó 40 películas y también fue actor, siendo su début en "Alma de bandoneón (1934)". Siempre sostuvo que el director no tenía que ser concesivo ni con el público ni con los productores. Como hechos destacables, podemos hablar de que la atmósfera creada por Soffici en Rosaura a las diez se rige por un tono malsano y opresor semejante al de El quimérico inquilino (Roman Polanski, 1976), obra que, 18 años después copiaría algunas de las escenas aquí esbozadas. Decir también que Doña Milagros estaba encarnada por la actriz María Luisa Robledo, quién luego daría a luz a la también actriz, Norma Aleandro.

rosaura a las diez


Frase para recordar: "Todo comenzó unos seis meses antes, aquella mañana en que el cartero trajo un sobre rosa con un detestable perfume a violetas"

Título original: Rosaura a las diez

Director: Mario Soffici

Reparto: Juan Verdaguer, Susana Campos, María Luisa Robledo, Alberto Dalbés, Amalia Bernabé, Héctor Calcaño, María Concepción César, Nina Brian, Lili Gacel, Beto Gianola, Miguel Ligero, Enrique Kossi, Mario Soffici.



Escena:




Reseña escrita por Juanma Falcón

ROSAURA A LAS DIEZ (1958). El cine negro argentino de Mario Soffici.

rosaura a las diez
Una película bastante desconocida dentro de la Historia del cine. Si nos planteamos el motivo, probablemente sea que no es de nacionalidad estadounidense o europea, además de su escasa promoción fuera de las latitudes latinoamericanas, máxime en aquellas fechas. Camilo Canegato (Juan Verdarguer) es un tímido restaurador de cuadros que vive en la pensión La Madrileña, regentada por Doña Milagros (María Luisa Robledo). Su vida parece bastante rutinaria y es un personaje que carece de interés para el resto de habitantes de la pensión, hasta que un buen día comienza a recibir cartas en un sobre perfumado de color rosa. Ese momento dará pie al cotilleo y la rumorología entre sus compañeros de alojamiento y, más, cuando él no suelta prenda sobre la misteriosa remitente. Un día, Doña Milagros logra que él se sincere, con ella y con sus hijas, y descubren que los sobres provienen de Rosaura (Susana Campos), la hija de un cliente suyo. Es una chica muy tímida a la que su padre le tiene concertado un matrimonio que ella no desea, por lo que una noche se escapa de su casa con lo puesto y se presenta en La Madrileña a las diez, en busca de Camilo. Doña Milagros la recibe con los brazos abiertos y desde ese mismo momento organiza todo para que Rosaura pase a ser un habitante más de la pensión, incluso, para hacerle planes de boda con Camilo. Pero el día de la celebración, una tragedia sacude las vidas de todos los habitantes de este pequeño mundo. Podemos dividir la cinta en dos partes.

rosaura a las diez

Una primera, en la que la historia se narra de modo lineal y, una segunda, en la que la historia se nos cuenta desde cuatro puntos de vista de los personajes, al más puro estilo Rashomon (Akira Kurosawa, 1950). Esta película fue una apuesta valiente por parte de Mario Soffici, que se atrevió a llevar a la pantalla la novela de Marco Deveni, la cual no he leído, pero que según cuentan, Soffici fue perfectamente capaz de adaptarla captando su esencia. La trama arranca con un ritmo más bien pausado, pero que va "in crescendo" a medida que la cinta avanza inexorablemente hacia una sacudida brusca dentro de la historia y que continuará con una serie de giros bruscos que no harán, sino pegarnos al sofá sin poder apartar los ojos de la pantalla. Estamos ante una metáfora ácida y descarnada de las apariencias, las mentiras, la envidia, el cotilleo o la rumorología, a través de un pequeño universo que Soffici monta dentro de La Madrileña, en la que cada personajere presenta una parte de esa clase media argentina de la época.Lo que parece ser una comedia, se torna en una enrevesada historia que abraza con fuerza el más puro cine de intriga en el que nada es lo que parece. Soffici comienza con una fotografía de corte muy clásico, pero luego dará un giro de 180 grados hacia el cine negro utilizando claroscuros, movimientos nerviosos de cámara y contrapicados para crear una atmósfera inquitentante.


rosaura a las diez

Rosaura a las diez supuso el salto de la comedia al drama de un Juan Verdaguer que borda su papel y una actuación, sencillamente, magnífica, de Susana Campos en el rol de Rosaura. Mario Soffici nació en Florencia en el 1900 y a los 9 años se trasladó a Argentina. Comienza su carrera como actor en el teatro hasta que conoce al director José Ferreyra con quién comparte su fascinación por el cine sonoro. Ambos deciden filmar en Buenos Aires desde que dominen su técnica (Mario tenía 28 años por aquel entonces). Así que Soffici comienza a estudiar el cine desde un punto de vista más técnico, buscando investigar la conexión entre la imagen proyectada y la capacidad del ojo para ver. Mientras otros directores filmaban lo que pasara, él se obsesionaba con investigar todas las posibilidades de insinuar que tenía la cámara. Era un director audaz que siempre se renovaba de cara al público, sorprendiéndolo. Filmó 40 películas y también fue actor, siendo su début en "Alma de bandoneón (1934)". Siempre sostuvo que el director no tenía que ser concesivo ni con el público ni con los productores. Como hechos destacables, podemos hablar de que la atmósfera creada por Soffici en Rosaura a las diez se rige por un tono malsano y opresor semejante al de El quimérico inquilino (Roman Polanski, 1976), obra que, 18 años después copiaría algunas de las escenas aquí esbozadas. Decir también que Doña Milagros estaba encarnada por la actriz María Luisa Robledo, quién luego daría a luz a la también actriz, Norma Aleandro.

rosaura a las diez


Frase para recordar: "Todo comenzó unos seis meses antes, aquella mañana en que el cartero trajo un sobre rosa con un detestable perfume a violetas"

Título original: Rosaura a las diez

Director: Mario Soffici

Reparto: Juan Verdaguer, Susana Campos, María Luisa Robledo, Alberto Dalbés, Amalia Bernabé, Héctor Calcaño, María Concepción César, Nina Brian, Lili Gacel, Beto Gianola, Miguel Ligero, Enrique Kossi, Mario Soffici.



Escena:




Reseña escrita por Juanma Falcón

barbarroja
Al hablar de la filmografía de Akira Kurosawa, hay que hablar de dos temas que siempre están presentes y le caracterizan: La humanidad y el existencialismo. Bien, hay muchos autores que afirman (y yo no puedo estar más de acuerdo) que en Barbarroja se conjugan de tal forma que ninguna otra película suya es capaz de plasmarlo de una forma tan contundente. Un joven médico, llamado Yasumoto, regresa a Edo después de haber completado sus estudios en Nagasaki, ha dedicado ese tiempo a prepararse para convertirse en médico del Shogun, pero cuál será su sorpresa al descubrir que le han destinado a una clínica pobre a la que considera muy por debajo de su capacidad. Además, deberá someterse a un jefe médico de fuerte carácter y muy testarudo al que apodan "Barbarroja". Tras esta breve sinopsis entramos en una película absolutamente magistral que, a través de su humanismo, nos introduce en el modo en el que un joven doctor se encuentra a sí mismo, a la vez que nos deja algunas críticas al sistema médico que dejan mucho para reflexionar. Contrapone la abnegación y el sacrificio de una profesión destinado a ayudar al prójimo, a ese sistema en el que los médicos abandonan esos preceptos y se convierten en mercenarios del bisturí. Barbarroja, interpretado por un soberbio Toshiro Mifune, es un médico de fuerte carácter y que resulta desagradable o, digamos borde, a aquellos que no le conocen ni le han tratado mucho, pero que, a medida que se hace, descubrimos un personaje abnegado y totalmente entregado a su profesión, especialmente, hacia los pacientes pobres que no pueden permitirse unos cuidados dignos.

barbarroja

Pero no queda todo ahí, estamos ante un médico que va más allá, que es capaz de comprender los padeceres de la pobreza y de no sólo buscar una cura física para sus pacientes, sino más bien, una cura espiritual, a veces, hasta recurriendo a métodos dudosos para conseguir ayudar a alguien necesitado. Podríamos decir que nos encontramos ante un samurai con un marcado sentido del deber y del honor, al más puro estilo del Bushido, pero con el corazón como arma y no la katana. Mifune encarna a un estilo de personaje que ya era típico en él, el de un tipo duro con un gran corazón, algo que, por ejemplo, influyó en actores como Clint Eastwood, por ejemplo. Y este médico, abnegado, sacrificado, solidario y bueno, acaba arrastrando con él a todo su entorno, incluyendo al joven Yasumoto (Yuzo Kayama), quién va dejando de lado su egoísmo y prepotencia inicial y acaba, no sólo adaptándose a la rutina de la clínica sino a convertirse en un absoluto seguidor de su maestro Barbarroja. Y no será el único, hasta las enfermeras y cocineras del hospital no pueden más que plegarse a esta corriente que se va haciendo cada vez más contagiosa a lo largo de las tres horas de metraje que tiene la película, y que debo confesar, se me hace corta. Por otro lado, hay que destacar todas esas pequeñas historias que van apareciendo por todo del metraje y nos conducen a comprender el modo de ser de Barbarroja y también de los cambios que se irán produciendo en el joven Yasumoto, forjando su futuro carácter. Hay quién ha dicho que el director manipula los sentimientos de los espectadores y que la lleva a convertirse en melodrama.Yo creo que eso es pura demagogia, creo que el cine ha hecho eso a lo largo de toda su historia y es algo que forma parte intrínseca de él. Sólo el comienzo de la película ya nos prepara para lo que vamos a presenciar. Kurosawa arranca con un plano de los techos de la clínica que oculta lo que se encuentra en su interior, de la misma forma que nos presenta a Yasumoto, de espaldas.

barbarroja

Dos imágenes que sirven de antesala para una revelación radical que nos hará ver como los personajes y la realidad preestablecida empezarán a cambiar. Los techos se tornan en unas salas de la clínica cargadas de la miseria de los olvidados por las clases dirigentes que no se preocupan nada por ellos y que les resultan un estorbo. La espalda del joven médico no tiene otro objeto que ocultarnos su verdadera cara, esa que irá descubriendo en su aventura junto a Barbarroja y de la que él aún no es consciente. Ese momento ocurre cuando abandona su obstinación y su orgullo y hace el gesto simbólico de ponerse el uniforme de la clínica. Ese hecho nos revela que Yasumoto ha descubierto su vena humanitaria y que se entregará a su prójimo, dejando de lado sus intereses económicos y de prestigio. Ya he publicado anteriormente una reseña de una película de Akira Kurosawa y no creo conveniente, repetir aquí los datos de su carrera o su filmografía, pero si voy a hacer algunos apuntes sobre Duelo silencioso, aunque no sea una de sus grandes obras. Todo sea por su posible relación con Barbarroja. Hay quién encuentra cierta continuidad en esta película tras "Duelo Silencioso (1949)". El Doctor Niide (Barbarroja) podría considerarse como una extensión de aquel joven Doctor Fujisaki con más años y más experiencia. Para ello, se apoyan en que durante el transcurso de este metraje no se nos revela nada del pasado de Barbarroja y lo relacionan con algunos hechos parecidos al del joven de Duelo silencioso y el hecho de que el matiz humanitario y abnegado de Barbarroja es justo el punto que alcanzaba el joven Fujisaki al final de la anterior película, que hay que decir, que también estaba encarnado por aquel joven Toshiro Mifune cuyo rostro aún no se había marcado por las arrugas de la experiencia y la madurez. Como dato a destacar también, cabe decir que esta fue la última película en la que el tándem Kurosawa-Mifune trabajaron juntos, se dice que por culpa de viejas rencillas, acabaron llegando a las manos durante el rodaje de Barbarroja por las diferencias que tenían sobre como interpretar el personaje, que parece que pudo ser la gota que colmó el vaso. Luego estarían 30 años sin hablarse hasta el día que Kurosawa derramara lágrimas a la muerte del que fuera su amigo.

barbarroja


Frase para recordar: "Dicen que la pobreza es un problema político, pero no recuerdo a ningún político que se preocupe por la pobreza"

Título original: Akahige

Director: Akira Kurosawa

Reparto: Toshirô Mifune, Yuzo Kayama, Yoshio Tsuchiya, Tatsuyoshi Ehara, Reiko Dan, Kyôko Kagawa, Kamatari Fujiwara, Akemi Negishi, Tsutomu Yamazaki.

Trailer: 


B.S.O.: 



Reseña escrita por Juanma Falcón

Información complementaria:
Akira Kurosawa  

BARBARROJA (1965). La humanidad y el existencialismo de Akira Kurosawa.

barbarroja
Al hablar de la filmografía de Akira Kurosawa, hay que hablar de dos temas que siempre están presentes y le caracterizan: La humanidad y el existencialismo. Bien, hay muchos autores que afirman (y yo no puedo estar más de acuerdo) que en Barbarroja se conjugan de tal forma que ninguna otra película suya es capaz de plasmarlo de una forma tan contundente. Un joven médico, llamado Yasumoto, regresa a Edo después de haber completado sus estudios en Nagasaki, ha dedicado ese tiempo a prepararse para convertirse en médico del Shogun, pero cuál será su sorpresa al descubrir que le han destinado a una clínica pobre a la que considera muy por debajo de su capacidad. Además, deberá someterse a un jefe médico de fuerte carácter y muy testarudo al que apodan "Barbarroja". Tras esta breve sinopsis entramos en una película absolutamente magistral que, a través de su humanismo, nos introduce en el modo en el que un joven doctor se encuentra a sí mismo, a la vez que nos deja algunas críticas al sistema médico que dejan mucho para reflexionar. Contrapone la abnegación y el sacrificio de una profesión destinado a ayudar al prójimo, a ese sistema en el que los médicos abandonan esos preceptos y se convierten en mercenarios del bisturí. Barbarroja, interpretado por un soberbio Toshiro Mifune, es un médico de fuerte carácter y que resulta desagradable o, digamos borde, a aquellos que no le conocen ni le han tratado mucho, pero que, a medida que se hace, descubrimos un personaje abnegado y totalmente entregado a su profesión, especialmente, hacia los pacientes pobres que no pueden permitirse unos cuidados dignos.

barbarroja

Pero no queda todo ahí, estamos ante un médico que va más allá, que es capaz de comprender los padeceres de la pobreza y de no sólo buscar una cura física para sus pacientes, sino más bien, una cura espiritual, a veces, hasta recurriendo a métodos dudosos para conseguir ayudar a alguien necesitado. Podríamos decir que nos encontramos ante un samurai con un marcado sentido del deber y del honor, al más puro estilo del Bushido, pero con el corazón como arma y no la katana. Mifune encarna a un estilo de personaje que ya era típico en él, el de un tipo duro con un gran corazón, algo que, por ejemplo, influyó en actores como Clint Eastwood, por ejemplo. Y este médico, abnegado, sacrificado, solidario y bueno, acaba arrastrando con él a todo su entorno, incluyendo al joven Yasumoto (Yuzo Kayama), quién va dejando de lado su egoísmo y prepotencia inicial y acaba, no sólo adaptándose a la rutina de la clínica sino a convertirse en un absoluto seguidor de su maestro Barbarroja. Y no será el único, hasta las enfermeras y cocineras del hospital no pueden más que plegarse a esta corriente que se va haciendo cada vez más contagiosa a lo largo de las tres horas de metraje que tiene la película, y que debo confesar, se me hace corta. Por otro lado, hay que destacar todas esas pequeñas historias que van apareciendo por todo del metraje y nos conducen a comprender el modo de ser de Barbarroja y también de los cambios que se irán produciendo en el joven Yasumoto, forjando su futuro carácter. Hay quién ha dicho que el director manipula los sentimientos de los espectadores y que la lleva a convertirse en melodrama.Yo creo que eso es pura demagogia, creo que el cine ha hecho eso a lo largo de toda su historia y es algo que forma parte intrínseca de él. Sólo el comienzo de la película ya nos prepara para lo que vamos a presenciar. Kurosawa arranca con un plano de los techos de la clínica que oculta lo que se encuentra en su interior, de la misma forma que nos presenta a Yasumoto, de espaldas.

barbarroja

Dos imágenes que sirven de antesala para una revelación radical que nos hará ver como los personajes y la realidad preestablecida empezarán a cambiar. Los techos se tornan en unas salas de la clínica cargadas de la miseria de los olvidados por las clases dirigentes que no se preocupan nada por ellos y que les resultan un estorbo. La espalda del joven médico no tiene otro objeto que ocultarnos su verdadera cara, esa que irá descubriendo en su aventura junto a Barbarroja y de la que él aún no es consciente. Ese momento ocurre cuando abandona su obstinación y su orgullo y hace el gesto simbólico de ponerse el uniforme de la clínica. Ese hecho nos revela que Yasumoto ha descubierto su vena humanitaria y que se entregará a su prójimo, dejando de lado sus intereses económicos y de prestigio. Ya he publicado anteriormente una reseña de una película de Akira Kurosawa y no creo conveniente, repetir aquí los datos de su carrera o su filmografía, pero si voy a hacer algunos apuntes sobre Duelo silencioso, aunque no sea una de sus grandes obras. Todo sea por su posible relación con Barbarroja. Hay quién encuentra cierta continuidad en esta película tras "Duelo Silencioso (1949)". El Doctor Niide (Barbarroja) podría considerarse como una extensión de aquel joven Doctor Fujisaki con más años y más experiencia. Para ello, se apoyan en que durante el transcurso de este metraje no se nos revela nada del pasado de Barbarroja y lo relacionan con algunos hechos parecidos al del joven de Duelo silencioso y el hecho de que el matiz humanitario y abnegado de Barbarroja es justo el punto que alcanzaba el joven Fujisaki al final de la anterior película, que hay que decir, que también estaba encarnado por aquel joven Toshiro Mifune cuyo rostro aún no se había marcado por las arrugas de la experiencia y la madurez. Como dato a destacar también, cabe decir que esta fue la última película en la que el tándem Kurosawa-Mifune trabajaron juntos, se dice que por culpa de viejas rencillas, acabaron llegando a las manos durante el rodaje de Barbarroja por las diferencias que tenían sobre como interpretar el personaje, que parece que pudo ser la gota que colmó el vaso. Luego estarían 30 años sin hablarse hasta el día que Kurosawa derramara lágrimas a la muerte del que fuera su amigo.

barbarroja


Frase para recordar: "Dicen que la pobreza es un problema político, pero no recuerdo a ningún político que se preocupe por la pobreza"

Título original: Akahige

Director: Akira Kurosawa

Reparto: Toshirô Mifune, Yuzo Kayama, Yoshio Tsuchiya, Tatsuyoshi Ehara, Reiko Dan, Kyôko Kagawa, Kamatari Fujiwara, Akemi Negishi, Tsutomu Yamazaki.

Trailer: 


B.S.O.: 



Reseña escrita por Juanma Falcón

Información complementaria:
Akira Kurosawa  

la tierra tiembla
Obra maestra de Luchino Visconti, del cine italiano y del neorrealismo. La película iba a ser la primera de una trilogía sobre Sicilia, pero nunca fue completada. El argumento se centra en una villa de pescadores siciliana y en su vida cotidiana a través de una familia con concreto, los Valastro. El hijo mayor de la familia, Ntoni (Antonio Arcidiacono), se siente explotado por el sistema imperante y alienta a su familia y vecinos a rebelarse contra él. Tras mucho hablarlo con su familia, consigue que accedan a intentar establecerse por su cuenta e hipotecan su casa para comprar materiales y salir al mar. Al poco tiempo verán como sus sueños se van cumpliendo y las cosas comienzan a irles bien a pesar de la oposición de los mayoristas de la zona y la reticencia de algunos vecinos. Pero un día, salen al mar a pesar del riesgo de tormenta y esta les destroza la barca. A partir de este momento, todo se torcerá. Las deudas apremian y sus vecinos comienzan a darles la espalda, lo que irá desencadenando en una ruptura de la cohesión de la propia familia. Esta obra maestra del Neorrealismo está dirigida por el gran Luchino Visconti, aristócrata italiano que también llegó a ser director de La Scala. En 1935 se fue a París y, gracias a la intervención de Coco Chanel pudo entrar como ayudante de dirección de, nada menos, que Jean Renoir en "Los bajos fondos (1936)" y como asistente de vestuario en "Una Partida de campo (1937)". 

la tierra tiembla

En 1943 ya dirige su primera película, "Obsesión", considerada como la primera obra del neorrealismo y era una adaptación de la novela El cartero siempre llama dos veces. A partir de aquí, continuó con una filmografía plagada de obras maestras como: "El gatopardo (1963)", "Rocco y sus hermanos (1960)", "La caída de los dioses (1969)" o "Una muerte en Venecia (1971)". Hablar de "La tierra tiembla" es hablar de la lucha de clases. De la eterna guerra entre los pobres que viven explotados y los ricos que les explotan y se aprovechan del sudor de su frente para enriquecerse a su costa. Es hablar de como las adversidades siempre tienen un mayor impacto sobre el pobre que sobre el rico, que siempre va sobre seguro y dispone de más recursos para capear el temporal. Es hablar del costumbrismo como aliado de la injusticia, oponiéndose a las nuevas ideas más liberales. Curiosamente, a pesar de ser conde, la obra de Luchino Visconti siempre ha estado marcada por las ideas marxistas y, esta película, es el más claro exponente de ello, incluso, se ha utilizado muchas veces como ejemplo de esas ideas de lucha de clases, lo cual no es de extrañar si tenemos en cuenta que fue el propio Partido Comunista quién encargo a Visconti la realización de unas obra sobre las revueltas separatistas y campesinas de Sicilia para la campaña electoral de 1948. 

la tierra tiembla

Dicho proyecto incluía una trilogía sobre los pescadores, los mineros y los campesinos, pero el fracaso comercial de "La tierra tiembla" impidió que se rodaran las siguientes. Buena parte de este fracaso se debió a que se utilizara un dialecto siciliano para los diálogos. La obra es una constante y sutil confrontación, no sólo entre los patrones y los obreros, sino también entre el conservadurismo y el liberalismo. Hay una escena en la que Ntoni, ya resignado, posa ante una pared en la que hay una inscripción fascista que, a mi modo de entender, expresa la victoria del fuerte que, además, no escatima en humillar al derrotado. Dicha escena trata, con mucha sutileza, otro de los mensajes que Visconti intenta transmitir al espectador y no es otro que hacer entender que la lucha individual está condenada al fracaso y que para cambiar las cosas se hace necesaria una lucha colectiva de clase. Como anécdotas a destacar, podríamos decir que el reparto estaba compuesto por actores amateurs y por vecinos de la villa pesquera siciliana en cuestión (Aci Trezza), incluso, la auténtica familia Valostro aportó a alguno de sus miembros al casting. También hay que decir que la elección de Sicilia no fue al azar, ya que el director enfrenta la miseria del Sur contra el Norte industrializado de Italia, un contraste que también podemos ver en otras obras suyas. 

Premios: 1948: Festival de Venecia: Nominada al León de Oro. Premio Internacional. 

Frases para recordar: 
"La mar es amarga". 
"Tenemos que aprender a querer el bien del prójimo, a ser una sola cosa. Sólo así se puede avanzar". 

la tierra tiembla


Título original: La terra trema. 

Director: Luchino Visconti. 

Intérpretes: Maria Micale, Sebastiano Valastro, Antonio Arcidiacono, Giuseppe Arcidiacono, Salvatore Vicari, Antonino Micale, Nelluccia Giammona. 

Escena: 


B.S.O.: 



Información complementaria:

Reseña escrita por Juanma Falcón

LA TIERRA TIEMBLA (1948). El drama pesquero de Luchino Visconti.

la tierra tiembla
Obra maestra de Luchino Visconti, del cine italiano y del neorrealismo. La película iba a ser la primera de una trilogía sobre Sicilia, pero nunca fue completada. El argumento se centra en una villa de pescadores siciliana y en su vida cotidiana a través de una familia con concreto, los Valastro. El hijo mayor de la familia, Ntoni (Antonio Arcidiacono), se siente explotado por el sistema imperante y alienta a su familia y vecinos a rebelarse contra él. Tras mucho hablarlo con su familia, consigue que accedan a intentar establecerse por su cuenta e hipotecan su casa para comprar materiales y salir al mar. Al poco tiempo verán como sus sueños se van cumpliendo y las cosas comienzan a irles bien a pesar de la oposición de los mayoristas de la zona y la reticencia de algunos vecinos. Pero un día, salen al mar a pesar del riesgo de tormenta y esta les destroza la barca. A partir de este momento, todo se torcerá. Las deudas apremian y sus vecinos comienzan a darles la espalda, lo que irá desencadenando en una ruptura de la cohesión de la propia familia. Esta obra maestra del Neorrealismo está dirigida por el gran Luchino Visconti, aristócrata italiano que también llegó a ser director de La Scala. En 1935 se fue a París y, gracias a la intervención de Coco Chanel pudo entrar como ayudante de dirección de, nada menos, que Jean Renoir en "Los bajos fondos (1936)" y como asistente de vestuario en "Una Partida de campo (1937)". 

la tierra tiembla

En 1943 ya dirige su primera película, "Obsesión", considerada como la primera obra del neorrealismo y era una adaptación de la novela El cartero siempre llama dos veces. A partir de aquí, continuó con una filmografía plagada de obras maestras como: "El gatopardo (1963)", "Rocco y sus hermanos (1960)", "La caída de los dioses (1969)" o "Una muerte en Venecia (1971)". Hablar de "La tierra tiembla" es hablar de la lucha de clases. De la eterna guerra entre los pobres que viven explotados y los ricos que les explotan y se aprovechan del sudor de su frente para enriquecerse a su costa. Es hablar de como las adversidades siempre tienen un mayor impacto sobre el pobre que sobre el rico, que siempre va sobre seguro y dispone de más recursos para capear el temporal. Es hablar del costumbrismo como aliado de la injusticia, oponiéndose a las nuevas ideas más liberales. Curiosamente, a pesar de ser conde, la obra de Luchino Visconti siempre ha estado marcada por las ideas marxistas y, esta película, es el más claro exponente de ello, incluso, se ha utilizado muchas veces como ejemplo de esas ideas de lucha de clases, lo cual no es de extrañar si tenemos en cuenta que fue el propio Partido Comunista quién encargo a Visconti la realización de unas obra sobre las revueltas separatistas y campesinas de Sicilia para la campaña electoral de 1948. 

la tierra tiembla

Dicho proyecto incluía una trilogía sobre los pescadores, los mineros y los campesinos, pero el fracaso comercial de "La tierra tiembla" impidió que se rodaran las siguientes. Buena parte de este fracaso se debió a que se utilizara un dialecto siciliano para los diálogos. La obra es una constante y sutil confrontación, no sólo entre los patrones y los obreros, sino también entre el conservadurismo y el liberalismo. Hay una escena en la que Ntoni, ya resignado, posa ante una pared en la que hay una inscripción fascista que, a mi modo de entender, expresa la victoria del fuerte que, además, no escatima en humillar al derrotado. Dicha escena trata, con mucha sutileza, otro de los mensajes que Visconti intenta transmitir al espectador y no es otro que hacer entender que la lucha individual está condenada al fracaso y que para cambiar las cosas se hace necesaria una lucha colectiva de clase. Como anécdotas a destacar, podríamos decir que el reparto estaba compuesto por actores amateurs y por vecinos de la villa pesquera siciliana en cuestión (Aci Trezza), incluso, la auténtica familia Valostro aportó a alguno de sus miembros al casting. También hay que decir que la elección de Sicilia no fue al azar, ya que el director enfrenta la miseria del Sur contra el Norte industrializado de Italia, un contraste que también podemos ver en otras obras suyas. 

Premios: 1948: Festival de Venecia: Nominada al León de Oro. Premio Internacional. 

Frases para recordar: 
"La mar es amarga". 
"Tenemos que aprender a querer el bien del prójimo, a ser una sola cosa. Sólo así se puede avanzar". 

la tierra tiembla


Título original: La terra trema. 

Director: Luchino Visconti. 

Intérpretes: Maria Micale, Sebastiano Valastro, Antonio Arcidiacono, Giuseppe Arcidiacono, Salvatore Vicari, Antonino Micale, Nelluccia Giammona. 

Escena: 


B.S.O.: 



Información complementaria:

Reseña escrita por Juanma Falcón

onibaba
Onibaba es un filme que muchos calificarían de inclasificable. Es una película que puede responder a varios géneros y, a la vez, no definirse dentro de ninguno de ellos. Lo que si podemos afirmar, sin dudar, es que se ha convertido en una película de culto. La historia que nos cuenta Onibaba no es otra que una historia de supervivencia en medio de las guerras feudales que azotan Japón. Dos mujeres, una madre (Nobuko Otowa) y una esposa (Jitusko Yoshimura) tratan de salir adelante mientras aguardan el regreso de su hijo (y esposo) del campo de batalla. Para ello y, en medio de la escasez de alimentos, sobreviven despojando a los cadáveres de los soldados muertos o asesinando a estos guerreros solitarios o perdidos para poder vender sus armas y armaduras a cambio de alimentos. Un día regresa Hachi (Kei Sato), un amigo y compañero de batalla del hijo (y marido) de las mujeres. Él les cuenta que su amigo ha muerto y no regresará. Al poco tiempo, Hachi empezará a poner los ojos sobre la esposa de su amigo muerto y se creará una situación tensa con la madre, ya que esta siente que su nuera la abandone y la deje sola. Así que intentará evitar esa relación  disfrazándose con la máscara robada a un guerrero asesinado días atrás. Se le aparecerá a su nuera por las noches en medio de los campos de juncos para asustarla y evitar sus encuentros con Hachi. 

onibaba

El filme está dirigido por Kaneto Shindo (1912-2012), pionero de la producción independiente en Japón. Shindo fue un alumno aventajado del gran Kenji Mizoguchi y, al igual que él, muchas de sus obras están interpretadas por personajes de mujeres de fuerte carácter. Nació en Hiroshima, la ciudad que le causó algunas inquietudes por los hechos acaecidos allí durante la II Guerra Mundial, lo que le animó a crear varias películas sobre la ciudad y la bomba atómica. Comenzó a dirigir en 1951 y entre sus obras podemos encontrar varias autobiográficas en las que relata diferentes etapas de su vida: Sobre su infancia, sobre cómo se convirtió en guionista, sobre su empresa o sobre su etapa en el servicio militar. Es director al que considero un poco todoterreno, ya que no sólo dirigía, sino que escribía todos sus guiones, además de producir e, incluso, hacer de director artístico en algunas de sus creaciones. A esto habría que sumarle que siempre fue un director que gustaba de tener que manejarse con bajos presupuestos, en ocasiones, presupuestos de risa. 

onibaba

Tuvo una vida bastante longeva (murió a los 100 años) y dirigió su última película ("Postcard (2011)") a los 98 años de edad. Además de Onibaba, podemos destacar "La isla desnuda (1960)", "Live today, die tomorrow! (1970)" o "Three without leaves (1986)", además del documental sobre su maestro, "Kenji Mizoguchi: La vida de un director (1975)". Muchos espectadores e sientan ante la pantalla esperando de Onibaba una película de terror. Esto hay que entenderlo si miramos dentro del folklore japonés y descubrimos que un Oni es un demonio con apariencia de anciana. Pero lo que realmente encontramos es un metraje en el que los únicos demonios que existen son los que cada personaje lleva en su interior y que hace que esta película se revista de crudeza. Onibaba habla de pasiones y de deseos reprimidos, del sentido de la posesión, de la soledad y, sobre todo, de la liberación de los instintos más básicos del ser humano. 

onibaba

Nada más arrancar, Shindo nos coloca pequeños símbolos, a modo de miguitas de pan, que nos van conduciendo hacia una atmósfera de inquietud, creando la sensación de que en cualquier momento algo va a ocurrir. Toda esta ambientación la crea a través de una fotografía plagada de claroscuros, a la vez que resulta algo áspera. En algunos momentos puede evocarnos aquel expresionismo alemán de los años 20. La banda sonora también contribuye a crear esta atmósfera en gran medida, repitiéndose una y otra vez hasta alcanzar su máximo esplendor en los momentos más dramáticos. Y, también, su no banda sonora, Shindo emplea magistralmente los silencios para dotar de mayor dramatismo en determinadas escenas. En definitiva, estamos ante una gran película cargada de simbología y sutileza. En algunos casos, no se puede apreciar todo el conjunto con un sólo visionado.


onibaba


Frase para recordar: "¡No soy un demonio, soy un ser humano!"

Título original: Onibaba.

Director: Kaneto Shindo.

Intérpretes: Nobuko Otowa, Jitsuko Yoshimura, Kei Sato, Jukichi Uno, Taiji Tonoyama.


Trailer:




Información complementaria:
Kaneto Shindo

Reseña escrita por Juanma Falcón

ONIBABA (1964). Obra de culto de Kaneto Shindo.

onibaba
Onibaba es un filme que muchos calificarían de inclasificable. Es una película que puede responder a varios géneros y, a la vez, no definirse dentro de ninguno de ellos. Lo que si podemos afirmar, sin dudar, es que se ha convertido en una película de culto. La historia que nos cuenta Onibaba no es otra que una historia de supervivencia en medio de las guerras feudales que azotan Japón. Dos mujeres, una madre (Nobuko Otowa) y una esposa (Jitusko Yoshimura) tratan de salir adelante mientras aguardan el regreso de su hijo (y esposo) del campo de batalla. Para ello y, en medio de la escasez de alimentos, sobreviven despojando a los cadáveres de los soldados muertos o asesinando a estos guerreros solitarios o perdidos para poder vender sus armas y armaduras a cambio de alimentos. Un día regresa Hachi (Kei Sato), un amigo y compañero de batalla del hijo (y marido) de las mujeres. Él les cuenta que su amigo ha muerto y no regresará. Al poco tiempo, Hachi empezará a poner los ojos sobre la esposa de su amigo muerto y se creará una situación tensa con la madre, ya que esta siente que su nuera la abandone y la deje sola. Así que intentará evitar esa relación  disfrazándose con la máscara robada a un guerrero asesinado días atrás. Se le aparecerá a su nuera por las noches en medio de los campos de juncos para asustarla y evitar sus encuentros con Hachi. 

onibaba

El filme está dirigido por Kaneto Shindo (1912-2012), pionero de la producción independiente en Japón. Shindo fue un alumno aventajado del gran Kenji Mizoguchi y, al igual que él, muchas de sus obras están interpretadas por personajes de mujeres de fuerte carácter. Nació en Hiroshima, la ciudad que le causó algunas inquietudes por los hechos acaecidos allí durante la II Guerra Mundial, lo que le animó a crear varias películas sobre la ciudad y la bomba atómica. Comenzó a dirigir en 1951 y entre sus obras podemos encontrar varias autobiográficas en las que relata diferentes etapas de su vida: Sobre su infancia, sobre cómo se convirtió en guionista, sobre su empresa o sobre su etapa en el servicio militar. Es director al que considero un poco todoterreno, ya que no sólo dirigía, sino que escribía todos sus guiones, además de producir e, incluso, hacer de director artístico en algunas de sus creaciones. A esto habría que sumarle que siempre fue un director que gustaba de tener que manejarse con bajos presupuestos, en ocasiones, presupuestos de risa. 

onibaba

Tuvo una vida bastante longeva (murió a los 100 años) y dirigió su última película ("Postcard (2011)") a los 98 años de edad. Además de Onibaba, podemos destacar "La isla desnuda (1960)", "Live today, die tomorrow! (1970)" o "Three without leaves (1986)", además del documental sobre su maestro, "Kenji Mizoguchi: La vida de un director (1975)". Muchos espectadores e sientan ante la pantalla esperando de Onibaba una película de terror. Esto hay que entenderlo si miramos dentro del folklore japonés y descubrimos que un Oni es un demonio con apariencia de anciana. Pero lo que realmente encontramos es un metraje en el que los únicos demonios que existen son los que cada personaje lleva en su interior y que hace que esta película se revista de crudeza. Onibaba habla de pasiones y de deseos reprimidos, del sentido de la posesión, de la soledad y, sobre todo, de la liberación de los instintos más básicos del ser humano. 

onibaba

Nada más arrancar, Shindo nos coloca pequeños símbolos, a modo de miguitas de pan, que nos van conduciendo hacia una atmósfera de inquietud, creando la sensación de que en cualquier momento algo va a ocurrir. Toda esta ambientación la crea a través de una fotografía plagada de claroscuros, a la vez que resulta algo áspera. En algunos momentos puede evocarnos aquel expresionismo alemán de los años 20. La banda sonora también contribuye a crear esta atmósfera en gran medida, repitiéndose una y otra vez hasta alcanzar su máximo esplendor en los momentos más dramáticos. Y, también, su no banda sonora, Shindo emplea magistralmente los silencios para dotar de mayor dramatismo en determinadas escenas. En definitiva, estamos ante una gran película cargada de simbología y sutileza. En algunos casos, no se puede apreciar todo el conjunto con un sólo visionado.


onibaba


Frase para recordar: "¡No soy un demonio, soy un ser humano!"

Título original: Onibaba.

Director: Kaneto Shindo.

Intérpretes: Nobuko Otowa, Jitsuko Yoshimura, Kei Sato, Jukichi Uno, Taiji Tonoyama.


Trailer:




Información complementaria:
Kaneto Shindo

Reseña escrita por Juanma Falcón

el río
Fue la primera película en color de Jean Renoir y fue rodada íntegramente en la India. La idea surgió a raíz de una reseña publicada en la prensa sobre la novela de Rumer Godden, a pesar de la oposición de los estudios ya que, en dicha novela, no se hacía mención de cacerías, ni de elefantes, ni de tigres. El tópico de aquella época en el cine. La historia nos traslada a la vida de una joven británica (Patricia Walters) que reside en la India junto a sus padres, sus cuatro hermanas y su aventurado hermano pequeño. Su vida se verá agitada por la llegada del capitán John (Arthur Shields), un militar mutilado de guerra que viene a pasar una temporada en casa de un amigo de la familia durante su período de convalecencia. Con su llegada, la joven descubrirá sus sentimientos más románticos al sentirse muy atraída hacia él. Jean Renoir (1894-1979) era hijo de Pierre-Auguste Renoir, el célebre pintor impresionista. En su juventud se alistó en el ejército y participó en la I Guerra Mundial, donde sufrió una herida en la pierna (curiosamente, lo que le ocurre al capitán John en "El Río"). Debutó como director en 1924 con "La hija del agua", una obra con un claro tinte impresionista (su cine siempre estuvo claramente influenciado por su padre) que, a su pesar, no impresionó mucho a la crítica de la época. Sin embargo, no se amedrentó por esto y, para mayor gloria del séptimo arte, continuó dirigiendo. Con lo cual, pasado el tiempo, nos brindó algunas maravillosas obras maestras como: "Los bajos fondos (1936)", "La gran ilusión (1937)", "La marsellesa (1938)", "La bestia humana (1938)", "La regla del juego (1939)" o "Esta tierra es mía (1943)".

el río

Todo el transcurso de El Río es como un cuento en el que todo está armonizado, como el fluir de un río que baja pausado a través de campos y valles, dotando de paz a ese entorno en el que se integra. Y lo vemos reflejado en el personaje del niño (interpretado por Claude Renoir, sobrino del director). Un niño cuyo comportamiento fluye como ese río, armonizado, sin prejuicios, inocente a la vez que travieso, despreocupado de los problemas de los mayores e interesado en las cosas de su entorno. De ese entorno cargado de sentimientos, valores, aventuras e, incluso, nostalgia. El movimiento de cámara ayuda (más bien el no movimiento, ya que se hizo uso de cámara estática) a crear esa atmósfera de calma, de paz, de tranquilidad. Nada más comenzar, la película nos da una ligera pista de lo que vamos encontrar, con ese simbólico círculo que nos indica como vamos a sumergirnos en un relato que encarna el simple transcurso de la vida, como si de un río se tratase.

el río

Con su nacimiento, su fluir, su desembocadura y vuelta a empezar. Es un canto poético al devenir humano, al descubrimiento del amor, al descubrimiento del dolor o a la pérdida de la inocencia para entrar en la edad adulta. Es un canto a los niños, entre los que no existen prejuicios, sólo personas, compañeros. En definitiva, El Río es una película tremendamente humana que debería poder ver cualquiera y, a ser posible, acompañados de los niños de la familia. Es un filme para descubrir un país que fascina a su director por la riqueza de sus tradiciones y de sus costumbres ancestrales. A pesar de que el neorrealismo había convulsionado la estética del cine y también la de Renoir, como se pudo ver en La marsellesa, no es, sin embargo, una película neorrealista, aunque sí un filme que atiende en primer lugar el decorado real en que habitan los personajes. Podría decirse que El río es un documental ataviado con tres historias de amor. Cuando Renoir decidió rodar en la India ya sabía que la fuerte impresión de aquel país debía plasmarse en imágenes que respondieran a la realidad antes que al tópico. Los productores pretendían una obra con cacerías de elefantes y tigres porque entendían que la India sin eso, no era la India. Por supuesto, Renoir se negó no sólo a ese tópico, sino también a mostrar el de la miseria y el hambre.

el río

Por tanto, se puede considerar que El Río es una película del Neorrealismo trascendido, ya que Jean trasciende lo evidente para dejarse seducir por toda esa forma de vida de la India y contrastándola con las costumbres occidentales. La película debe poco a sus intérpretes, aunque todos responden muy bien a las exigencias de sus personajes. Viendo el transcurso de esta reseña, podemos adivinar que hubo múltiples anécdotas que rodearon el rodaje de la misma. Por ejemplo, que se dice que durante el rodaje, Renoir conoció a Satyayit Ray, incluso, se rumorea que este colaboró como asistente de Renoir. Se sabe también, que Jean Renoir puso cuatro condiciones para llevar a cabo el rodaje: que le financiaran un viaje a la India (quería conocer el terreno), escribir el guión junto a la novelista, tener el derecho "irrenunciable" al final cut y, ¿no lo adivinan?, nada de cacerías de elefantes o tigres. Otra anécdota destacable es que el productor era un florista de Beverly Hills y, después de El río, jamás volvió a producir. Para el papel masculino pensó en contratar a Marlon Brando, pero superó pronto esa tentación y eligió en su lugar a Tom Breen, modesto actor que había perdido, efectivamente, una pierna en la reciente guerra, ya que Brando hubiera condicionado demasiado esa narrativa dulce y sencilla con la que Renoir nos dio una lección de cine.

el río

Premios:
-        Venecia (1951): Premio internacional.
-        Círculo de críticos de Nueva York (1951): Nominada a la mejor película.
-        Premios BAFTA (1952): Nominada a la mejor película.

Frase para recordar: "Brindo por los niños. Deberíamos celebrar que un niño muera como niño, que un niño haya escapado. Los encerramos en nuestras escuelas, les inculcamos nuestros estúpidos tabúes, los enredamos en nuestras guerras, y no lo pueden resistir. No tienen armaduras, así que los matamos. Masacramos a los inocentes, y el mundo es de los niños, el mundo real. Trepan a los árboles y se revuelcan en la hierba. Son parecidos a las hormigas y libres como pájaros. Son como los animales, no se avergüenzan. Saben lo que es importante: que ha nacido un ratón o que una hoja cae en el estanque. Si el mundo estuviera hecho de niños...".


el río


Título original: The river.

Director: Jean Renoir.

Intérpretes: Patricia Walters, Adrienne Corri, Nora Swinburne, Esmond Knight, Arthur Shields,Thomas E. Breen.


Escena:






Información complementaria:
Jean Renoir

Reseña escrita por Juanma Falcón

EL RÍO (1951). El viaje a la India de Jean Renoir.

el río
Fue la primera película en color de Jean Renoir y fue rodada íntegramente en la India. La idea surgió a raíz de una reseña publicada en la prensa sobre la novela de Rumer Godden, a pesar de la oposición de los estudios ya que, en dicha novela, no se hacía mención de cacerías, ni de elefantes, ni de tigres. El tópico de aquella época en el cine. La historia nos traslada a la vida de una joven británica (Patricia Walters) que reside en la India junto a sus padres, sus cuatro hermanas y su aventurado hermano pequeño. Su vida se verá agitada por la llegada del capitán John (Arthur Shields), un militar mutilado de guerra que viene a pasar una temporada en casa de un amigo de la familia durante su período de convalecencia. Con su llegada, la joven descubrirá sus sentimientos más románticos al sentirse muy atraída hacia él. Jean Renoir (1894-1979) era hijo de Pierre-Auguste Renoir, el célebre pintor impresionista. En su juventud se alistó en el ejército y participó en la I Guerra Mundial, donde sufrió una herida en la pierna (curiosamente, lo que le ocurre al capitán John en "El Río"). Debutó como director en 1924 con "La hija del agua", una obra con un claro tinte impresionista (su cine siempre estuvo claramente influenciado por su padre) que, a su pesar, no impresionó mucho a la crítica de la época. Sin embargo, no se amedrentó por esto y, para mayor gloria del séptimo arte, continuó dirigiendo. Con lo cual, pasado el tiempo, nos brindó algunas maravillosas obras maestras como: "Los bajos fondos (1936)", "La gran ilusión (1937)", "La marsellesa (1938)", "La bestia humana (1938)", "La regla del juego (1939)" o "Esta tierra es mía (1943)".

el río

Todo el transcurso de El Río es como un cuento en el que todo está armonizado, como el fluir de un río que baja pausado a través de campos y valles, dotando de paz a ese entorno en el que se integra. Y lo vemos reflejado en el personaje del niño (interpretado por Claude Renoir, sobrino del director). Un niño cuyo comportamiento fluye como ese río, armonizado, sin prejuicios, inocente a la vez que travieso, despreocupado de los problemas de los mayores e interesado en las cosas de su entorno. De ese entorno cargado de sentimientos, valores, aventuras e, incluso, nostalgia. El movimiento de cámara ayuda (más bien el no movimiento, ya que se hizo uso de cámara estática) a crear esa atmósfera de calma, de paz, de tranquilidad. Nada más comenzar, la película nos da una ligera pista de lo que vamos encontrar, con ese simbólico círculo que nos indica como vamos a sumergirnos en un relato que encarna el simple transcurso de la vida, como si de un río se tratase.

el río

Con su nacimiento, su fluir, su desembocadura y vuelta a empezar. Es un canto poético al devenir humano, al descubrimiento del amor, al descubrimiento del dolor o a la pérdida de la inocencia para entrar en la edad adulta. Es un canto a los niños, entre los que no existen prejuicios, sólo personas, compañeros. En definitiva, El Río es una película tremendamente humana que debería poder ver cualquiera y, a ser posible, acompañados de los niños de la familia. Es un filme para descubrir un país que fascina a su director por la riqueza de sus tradiciones y de sus costumbres ancestrales. A pesar de que el neorrealismo había convulsionado la estética del cine y también la de Renoir, como se pudo ver en La marsellesa, no es, sin embargo, una película neorrealista, aunque sí un filme que atiende en primer lugar el decorado real en que habitan los personajes. Podría decirse que El río es un documental ataviado con tres historias de amor. Cuando Renoir decidió rodar en la India ya sabía que la fuerte impresión de aquel país debía plasmarse en imágenes que respondieran a la realidad antes que al tópico. Los productores pretendían una obra con cacerías de elefantes y tigres porque entendían que la India sin eso, no era la India. Por supuesto, Renoir se negó no sólo a ese tópico, sino también a mostrar el de la miseria y el hambre.

el río

Por tanto, se puede considerar que El Río es una película del Neorrealismo trascendido, ya que Jean trasciende lo evidente para dejarse seducir por toda esa forma de vida de la India y contrastándola con las costumbres occidentales. La película debe poco a sus intérpretes, aunque todos responden muy bien a las exigencias de sus personajes. Viendo el transcurso de esta reseña, podemos adivinar que hubo múltiples anécdotas que rodearon el rodaje de la misma. Por ejemplo, que se dice que durante el rodaje, Renoir conoció a Satyayit Ray, incluso, se rumorea que este colaboró como asistente de Renoir. Se sabe también, que Jean Renoir puso cuatro condiciones para llevar a cabo el rodaje: que le financiaran un viaje a la India (quería conocer el terreno), escribir el guión junto a la novelista, tener el derecho "irrenunciable" al final cut y, ¿no lo adivinan?, nada de cacerías de elefantes o tigres. Otra anécdota destacable es que el productor era un florista de Beverly Hills y, después de El río, jamás volvió a producir. Para el papel masculino pensó en contratar a Marlon Brando, pero superó pronto esa tentación y eligió en su lugar a Tom Breen, modesto actor que había perdido, efectivamente, una pierna en la reciente guerra, ya que Brando hubiera condicionado demasiado esa narrativa dulce y sencilla con la que Renoir nos dio una lección de cine.

el río

Premios:
-        Venecia (1951): Premio internacional.
-        Círculo de críticos de Nueva York (1951): Nominada a la mejor película.
-        Premios BAFTA (1952): Nominada a la mejor película.

Frase para recordar: "Brindo por los niños. Deberíamos celebrar que un niño muera como niño, que un niño haya escapado. Los encerramos en nuestras escuelas, les inculcamos nuestros estúpidos tabúes, los enredamos en nuestras guerras, y no lo pueden resistir. No tienen armaduras, así que los matamos. Masacramos a los inocentes, y el mundo es de los niños, el mundo real. Trepan a los árboles y se revuelcan en la hierba. Son parecidos a las hormigas y libres como pájaros. Son como los animales, no se avergüenzan. Saben lo que es importante: que ha nacido un ratón o que una hoja cae en el estanque. Si el mundo estuviera hecho de niños...".


el río


Título original: The river.

Director: Jean Renoir.

Intérpretes: Patricia Walters, Adrienne Corri, Nora Swinburne, Esmond Knight, Arthur Shields,Thomas E. Breen.


Escena:






Información complementaria:
Jean Renoir

Reseña escrita por Juanma Falcón

47 ronin
El noble Asano es respetado y querido por todos sus subordinados, a los que ha dado paz y prosperidad muchos años. El noble corrupto Kira, uno de sus rivales, se dedica a despreciarlo en público constantemente y a ponerle en aprietos para dejarle en evidencia ante las autoridades superiores. Un día Asano se cansa y ataca a Kira, dejándole una cicatriz en la frente. Asano es obligado a hacerse el harakiri según la tradición por la ofensa. Ante esta injusticia, sus 47 samuráis, que se quedan sin señor, deciden atacar la casa de Kira exigiendo justicia ante todo Japón. A principios de los años 60 comienza por Japón un sentimiento antiamericano que sirve de caldo de cultivo a los estudios Toho para embarcarse en la realización de los 47 ronin. Una historia basada en hechos reales acaecidos durante el Japón medieval y que trata de ensalzar los valores clásicos de la cultura japonesa. El film está dirigido por Hiroshi Inagaki (1905-1980), un hijo de actores ambulantes que desde muy temprano entró en el mundo del teatro hasta que le llegó su oportunidad en el cine encarnado pequeños papeles. Ya, durante los años 20, participó en alguna película bajo las órdenes del gran Kenji Mizoguchi, el cual dirigiría unos años más tarde la primera adaptación sobre estos hechos en la película "Los leales 47 ronin". Tiempo más tarde, Inagaki pudo dirigir la que sería su primera obra ("La reina de la paz (1928)"), pero su etapa de máximo esplendor como director llegaría en las década de los 50 y los 60, donde dirigió películas sobre samuráis y algunas adaptaciones literarias en las que se siempre se aprecia un tinte épico. 

47 ronin

Esta película está dividida en dos partes: "Flores" y "Nieve". Durante la primera, se nos acerca a la confrontación entre Asano (Yuzo Kayama) y Kira (Chusha Ichikawa). En la segunda, se desarrolla el plan de Oishi (Koshiro Matsumoto) para vengar la muerte de su señor a la vez de lavar su imagen ante la sociedad del momento. A lo largo de todo el metraje podemos apreciar todos esos valores implícitos en el Bushido, como el honor, la lealtad, el aplomo, la muerte, etc., a través de los cuales el director dota a la obra de una historia tremendamente sutil en la que el espectador debe permanecer atento a la historia. 47 ronin puede ser considerada como una película coral, sin embargo destaca, sobre todo, la interpretación de Matsumoto, dotando a su personaje de credibilidad y aplomo. 

47 ronin

Se han realizado varias versiones sobre esta historia, sobre las que destaca la ya mencionada "Los leales 47 ronin" (Kenji Mizoguchi) que, aunque la considero una gran película, creo que no dota a la historia de toda su amplitud, algo que si logra aquí Inagaki. La última versión realizada, es la hollywoodiense "La leyenda del samurái (2013)", protagonizada por Keanu Reeves y que resulta bastante mediocre. Aunque es cierto que también es una adaptación más libre de los hechos en cuestión. Entre sus anécdotas habría que mencionar que el último haiku escrito por el noble Asano antes de su muerte fue utilizado para componer la banda sonora de la película. También destaco que hay un dvd en los que se puede leer que la película tiene una duración de 115 minutos (por ejemplo, el mío), sin embargo, una vez que se empieza a ver la película llegamos a los 207 minutos de metraje.

47 ronin


Título original: Chûshingura.

Director: Hiroshi Inagaki.

Intérpretes: Koshiro Matsumoto, Yuzo Kayama, Tatsuya Mihashi, Akira Takarada, Yosuke Natsuki, Makoto Satô, Tadao Takashima, Seizaburô Kawazu, Takashi Shimura, Daisuke Katô, Keiju Kobayashi, Ryô Ikebe, Setsuko Hara, Reiko Dan, Hiroshi Koizumi, Toshirô Mifune.

Trailer:



Información complementaria:

Reseña escrita por Juanma Falcón

47 RONIN (1962). Los samuráis de Hiroshi Inagaki.

47 ronin
El noble Asano es respetado y querido por todos sus subordinados, a los que ha dado paz y prosperidad muchos años. El noble corrupto Kira, uno de sus rivales, se dedica a despreciarlo en público constantemente y a ponerle en aprietos para dejarle en evidencia ante las autoridades superiores. Un día Asano se cansa y ataca a Kira, dejándole una cicatriz en la frente. Asano es obligado a hacerse el harakiri según la tradición por la ofensa. Ante esta injusticia, sus 47 samuráis, que se quedan sin señor, deciden atacar la casa de Kira exigiendo justicia ante todo Japón. A principios de los años 60 comienza por Japón un sentimiento antiamericano que sirve de caldo de cultivo a los estudios Toho para embarcarse en la realización de los 47 ronin. Una historia basada en hechos reales acaecidos durante el Japón medieval y que trata de ensalzar los valores clásicos de la cultura japonesa. El film está dirigido por Hiroshi Inagaki (1905-1980), un hijo de actores ambulantes que desde muy temprano entró en el mundo del teatro hasta que le llegó su oportunidad en el cine encarnado pequeños papeles. Ya, durante los años 20, participó en alguna película bajo las órdenes del gran Kenji Mizoguchi, el cual dirigiría unos años más tarde la primera adaptación sobre estos hechos en la película "Los leales 47 ronin". Tiempo más tarde, Inagaki pudo dirigir la que sería su primera obra ("La reina de la paz (1928)"), pero su etapa de máximo esplendor como director llegaría en las década de los 50 y los 60, donde dirigió películas sobre samuráis y algunas adaptaciones literarias en las que se siempre se aprecia un tinte épico. 

47 ronin

Esta película está dividida en dos partes: "Flores" y "Nieve". Durante la primera, se nos acerca a la confrontación entre Asano (Yuzo Kayama) y Kira (Chusha Ichikawa). En la segunda, se desarrolla el plan de Oishi (Koshiro Matsumoto) para vengar la muerte de su señor a la vez de lavar su imagen ante la sociedad del momento. A lo largo de todo el metraje podemos apreciar todos esos valores implícitos en el Bushido, como el honor, la lealtad, el aplomo, la muerte, etc., a través de los cuales el director dota a la obra de una historia tremendamente sutil en la que el espectador debe permanecer atento a la historia. 47 ronin puede ser considerada como una película coral, sin embargo destaca, sobre todo, la interpretación de Matsumoto, dotando a su personaje de credibilidad y aplomo. 

47 ronin

Se han realizado varias versiones sobre esta historia, sobre las que destaca la ya mencionada "Los leales 47 ronin" (Kenji Mizoguchi) que, aunque la considero una gran película, creo que no dota a la historia de toda su amplitud, algo que si logra aquí Inagaki. La última versión realizada, es la hollywoodiense "La leyenda del samurái (2013)", protagonizada por Keanu Reeves y que resulta bastante mediocre. Aunque es cierto que también es una adaptación más libre de los hechos en cuestión. Entre sus anécdotas habría que mencionar que el último haiku escrito por el noble Asano antes de su muerte fue utilizado para componer la banda sonora de la película. También destaco que hay un dvd en los que se puede leer que la película tiene una duración de 115 minutos (por ejemplo, el mío), sin embargo, una vez que se empieza a ver la película llegamos a los 207 minutos de metraje.

47 ronin


Título original: Chûshingura.

Director: Hiroshi Inagaki.

Intérpretes: Koshiro Matsumoto, Yuzo Kayama, Tatsuya Mihashi, Akira Takarada, Yosuke Natsuki, Makoto Satô, Tadao Takashima, Seizaburô Kawazu, Takashi Shimura, Daisuke Katô, Keiju Kobayashi, Ryô Ikebe, Setsuko Hara, Reiko Dan, Hiroshi Koizumi, Toshirô Mifune.

Trailer:



Información complementaria:

Reseña escrita por Juanma Falcón

akira 1988
Revolución. Quizás sea esa la palabra que mejor defina este film de Katsuhiro Otomo, autor del cómic en que se basa la película y, como no, guionista de la misma; ya que esta obra supuso un enorme cambio en cuanto a la animación se refiere y porque fue un punto de inflexión en la difusión del manga fuera de Japón. En el año 2019, la ciudad de Neo-Tokyo se levanta sobre la antigua capital que quedó arrasada tras La Tercera Guerra Mundial. Es una ciudad inestable debido a sus continuas crisis políticas y de problemas como el paro, la violencia, la droga y el terrorismo. En medio de este caos, grupos extremistas alimentan al pueblo con un mito de "Akira", un "niño cobaya" depositario de la "energía absoluta" cuya resurrección significaría para Japón el amanecer de una nueva era. Kaneda es el líder de una banda de motoristas. Un día, en una lucha callejera, a su compañero Tetsuo se le cruza un niño de extraño aspecto que le provoca un accidente. Aparece el ejercito y se los lleva a ambos y acaban haciendo experimentos con Tetsuo que, a partir de ese momento, empieza a sufrir cambios. El largometraje se separa de la línea argumental del manga debido a que la película fue estrenada 5 años antes de la conclusión del cómic. Con unos primeros 25 minutos frenéticos, en los que no dejan de sucederse las múltiples escenas de acción desaforada, persecuciones de motos, explosiones o rascacielos desmoronándose que le dan un tinte épico, de espectáculo para la vista. La película no deja de estar influenciada por las implicaciones sociales, políticas, económicas, morales y filosóficas que se encuentran en el sustrato de la historia y que afloran de tanto en tanto dando sentido a la obra. "Akira" es una película que trata de la amistad-rivalidad, amor-odio, belleza-fealdad y en definitiva, el existencialismo, aunque salpicado por una buena dosis de violencia y crudeza.

akira 1988

El guión resulta no solo original, sino también profundo, llegando incluso a diluirse en la ambigüedad (hecho que ayuda que el film sea impactante, ya que, hasta entonces, ninguna película de animación había tratado temas más allá de la amistad o similares). Es por ello, que "Akira" se ha convertido en toda una obra maestra dentro de su género. Para muchos es la mejor película de animación, junto a algunas de Hayao Miyazaki ("El viaje de Chihiro (2001)". En su momento fue un auténtico "boom", costando más que ninguna otra realizada hasta el momento en Japón (más de mil millones de yenes), incluyendo películas de imagen real, pero que, sin ningún lugar, valió la pena a la vista de los resultados que justificaron el enorme esfuerzo de varios estudios de animación y de la gran inversión realizada, ya que no sólo nos ofrecieron una obra maestra, sino que le dieron el impulso definitivo para que el Manga y el Anime obtuviera mucho más reconocimiento fuera de Japón. Muchas anécdotas rodean este film, entre ellas se cuenta que Alejandro Jodorowsky declaró que el final de la película fue de su autoría.

akira 1988

Según palabras de él, Katsuhiro Ôtomo se lo encontró en un bar de Tokyo y conversando y bebiendo le dijo que no sabía como terminar la película, así que Jodorowsky, que estaba borracho, le dijo como tendría que ser éste. Tiempo después Ôtomo le agradeció el brillante final. Jodorowsky no recuerda que fue realmente lo que le dijo, pero si recuerda que le hizo unos dibujos en servilletas. La Warner Bros ha puesto en marcha un remake en imagen real que tenía previsto ver la luz en el 2.014, pero debido al altísimo presupuesto que supone llevar a cabo el proyecto, se ha decidido ponerlo en cuarentena, y no se sabe si se aparcará definitivamente o si se terminará. Los premios conseguidos en el Festival de Annecy (1989) en la sección oficial de largometrajes a concurso.

akira 1988akira 1988

Frases para recordar: "Llegará en día en el que nosotros también seremos. Ese día no ha llegado".
"¡Yo soy Tetsuo!".

Título original: Akira.

Director: Katsuhiro Ôtomo

Trailer: 


B.S.O.: 








Información complementaria:
Katsuhiro Ôtomo

Reseña escrita por Juanma Falcón.

AKIRA (1988). El apocalíptico manga de Katsuhiro Ôtomo.

akira 1988
Revolución. Quizás sea esa la palabra que mejor defina este film de Katsuhiro Otomo, autor del cómic en que se basa la película y, como no, guionista de la misma; ya que esta obra supuso un enorme cambio en cuanto a la animación se refiere y porque fue un punto de inflexión en la difusión del manga fuera de Japón. En el año 2019, la ciudad de Neo-Tokyo se levanta sobre la antigua capital que quedó arrasada tras La Tercera Guerra Mundial. Es una ciudad inestable debido a sus continuas crisis políticas y de problemas como el paro, la violencia, la droga y el terrorismo. En medio de este caos, grupos extremistas alimentan al pueblo con un mito de "Akira", un "niño cobaya" depositario de la "energía absoluta" cuya resurrección significaría para Japón el amanecer de una nueva era. Kaneda es el líder de una banda de motoristas. Un día, en una lucha callejera, a su compañero Tetsuo se le cruza un niño de extraño aspecto que le provoca un accidente. Aparece el ejercito y se los lleva a ambos y acaban haciendo experimentos con Tetsuo que, a partir de ese momento, empieza a sufrir cambios. El largometraje se separa de la línea argumental del manga debido a que la película fue estrenada 5 años antes de la conclusión del cómic. Con unos primeros 25 minutos frenéticos, en los que no dejan de sucederse las múltiples escenas de acción desaforada, persecuciones de motos, explosiones o rascacielos desmoronándose que le dan un tinte épico, de espectáculo para la vista. La película no deja de estar influenciada por las implicaciones sociales, políticas, económicas, morales y filosóficas que se encuentran en el sustrato de la historia y que afloran de tanto en tanto dando sentido a la obra. "Akira" es una película que trata de la amistad-rivalidad, amor-odio, belleza-fealdad y en definitiva, el existencialismo, aunque salpicado por una buena dosis de violencia y crudeza.

akira 1988

El guión resulta no solo original, sino también profundo, llegando incluso a diluirse en la ambigüedad (hecho que ayuda que el film sea impactante, ya que, hasta entonces, ninguna película de animación había tratado temas más allá de la amistad o similares). Es por ello, que "Akira" se ha convertido en toda una obra maestra dentro de su género. Para muchos es la mejor película de animación, junto a algunas de Hayao Miyazaki ("El viaje de Chihiro (2001)". En su momento fue un auténtico "boom", costando más que ninguna otra realizada hasta el momento en Japón (más de mil millones de yenes), incluyendo películas de imagen real, pero que, sin ningún lugar, valió la pena a la vista de los resultados que justificaron el enorme esfuerzo de varios estudios de animación y de la gran inversión realizada, ya que no sólo nos ofrecieron una obra maestra, sino que le dieron el impulso definitivo para que el Manga y el Anime obtuviera mucho más reconocimiento fuera de Japón. Muchas anécdotas rodean este film, entre ellas se cuenta que Alejandro Jodorowsky declaró que el final de la película fue de su autoría.

akira 1988

Según palabras de él, Katsuhiro Ôtomo se lo encontró en un bar de Tokyo y conversando y bebiendo le dijo que no sabía como terminar la película, así que Jodorowsky, que estaba borracho, le dijo como tendría que ser éste. Tiempo después Ôtomo le agradeció el brillante final. Jodorowsky no recuerda que fue realmente lo que le dijo, pero si recuerda que le hizo unos dibujos en servilletas. La Warner Bros ha puesto en marcha un remake en imagen real que tenía previsto ver la luz en el 2.014, pero debido al altísimo presupuesto que supone llevar a cabo el proyecto, se ha decidido ponerlo en cuarentena, y no se sabe si se aparcará definitivamente o si se terminará. Los premios conseguidos en el Festival de Annecy (1989) en la sección oficial de largometrajes a concurso.

akira 1988akira 1988

Frases para recordar: "Llegará en día en el que nosotros también seremos. Ese día no ha llegado".
"¡Yo soy Tetsuo!".

Título original: Akira.

Director: Katsuhiro Ôtomo

Trailer: 


B.S.O.: 








Información complementaria:
Katsuhiro Ôtomo

Reseña escrita por Juanma Falcón.

adiós a mi concubina 1993
Metraje enmarcado en varios momentos históricos de China. Comienza en un período anterior a la ocupación japonesa en el que nuestros protagonistas, aún siendo niños, crecen, siendo huérfanos, en una escuela de ópera. En segundo lugar, entramos en el período de la ocupación japonesa, en el que ha quedado atrás la niñez y viven con la obligación de entretener a los invasores. Y, por último, la historia  continúa desarrollándose durante el periodo de la República Popular y su Revolución Cultural. En los años 20, China y su capital Pekín están tomadas por los militares y la vida social y política discurre en una inestabilidad constante. En ese ambiente de confusión y pobreza una madre desesperada deja a su hijo bajo la protección de un maestro de ópera de formas más expeditivas. Mediante la fuerza bruta, el maltrato físico y el estudio constante, el hombre quiere inculcar a las nuevas generaciones el oficio y la sensibilidad de la ópera china tradicional, el gran espectáculo elevado a símbolo nacional. Años después, Douzi (Leslie Cheung) pasará de ser un niño abandonado de físico andrógino a convertirse en la gran estrella de la ópera junto a su compañero Shitou (Zhang Fengyl), más extrovertido y mujeriego. Douzi está enamorado en secreto de Shitou. Ambos representan la ópera "Adiós a mi concubina", Douzi, vestido de mujer, se suicida al final de cada función por amor al rey que interpreta Shitou, una relación de amor y odio, atracción y fatalidad, que parece tener su correlato en la realidad. Todo cambia cuando a finales de los 40 la capital quede invadida por las tropas japonesas, es entonces cuando los actores se ven obligados a entretener al ejército enemigo. Shitou contrae matrimonio con una prostituta (Gong Li), algo que aviva los celos de Douzi. Y Douzi entabla una relación especial con un hombre aficionado a la ópera que le traerá trágicas consecuencias.

adiós a mi concubina 1993

El film se desenvuelve a través de la complicada relación entre sus tres principales personajes que, sin embargo, están bien dirigidas por Chen Kaige ("Suavemente me mata (2002)") que hace uso, primero del steadicam y el exotismo, para luego pasarse al primer plano con el desarrollar mejor los problemas triangulares de sus protagonistas, que se desenvuelven en una obra que trata el momento histórico, los cambios sociales y políticos, el amor, los celos o la homosexualidad. Invitando al espectador a reflexionar sobre estos temas universales. El director desarrolla su historia con una puesta en escena parsimoniosa pero admirable, aprovechando las posibilidades de colorido, gestualidad y especialmente los sonidos que le ofrece la ópera china. Kaige viene a decir que el determinismo no es excusa. Los hechos que acontecen a los personajes/historia China no son producto de las circunstancias sino que las personas tienen la capacidad de modificarla con sus acciones. Varias curiosidades rodean a "Adiós a mi concubina", entre ellas habría que decir que una de las claves de su éxito fue el hecho de que Chen Kaige quisiera darle la mayor difusión posible, por ello, nos encontramos con una película china que sigue los clichés que Occidente espera de Oriente. Tal fue el afán de su director por conseguirlo, que, incluso, modificó el guión para dar cabida a Gong Li, que ya era muy conocido en Occidente. O que, por ejemplo, en su momento se dijo que Pedro Almodóvar, con derecho a voto en los Óscar votó por "Adiós a mi concubina" y no por la española "Belle Epoque", que al final resultaría ganadora. Nominada al Óscar a la mejor cinta de habla no inglesa y mejor fotografía. Palma de Oro ex-aequo con "El piano (1993)" de Jane Campion y premio FIPRESCI en el Festival de Cannes de 1993. Bafta, National Board of Review y Globo de Oro a la mejor película de habla no inglesa del año 1993. Nominación al César en la misma categoría.

Frase para recordar: "Vestirse está al alcance de todos, cantar ópera no".

adiós a mi concubina 1993adiós a mi concubina 1993

Título original: Ba wang bie ji.

Director: Chen Kaige.

Interpretes: Gong Li, Leslie Cheung, Zhang Fengyl, Lu Qi.

Trailer: 







Información complementaria:
Chen Kaige

Reseña escrita por Juanma Falcón.

ADIÓS A MI CONCUBINA (1993). El drama histórico de Chen Kaige.

adiós a mi concubina 1993
Metraje enmarcado en varios momentos históricos de China. Comienza en un período anterior a la ocupación japonesa en el que nuestros protagonistas, aún siendo niños, crecen, siendo huérfanos, en una escuela de ópera. En segundo lugar, entramos en el período de la ocupación japonesa, en el que ha quedado atrás la niñez y viven con la obligación de entretener a los invasores. Y, por último, la historia  continúa desarrollándose durante el periodo de la República Popular y su Revolución Cultural. En los años 20, China y su capital Pekín están tomadas por los militares y la vida social y política discurre en una inestabilidad constante. En ese ambiente de confusión y pobreza una madre desesperada deja a su hijo bajo la protección de un maestro de ópera de formas más expeditivas. Mediante la fuerza bruta, el maltrato físico y el estudio constante, el hombre quiere inculcar a las nuevas generaciones el oficio y la sensibilidad de la ópera china tradicional, el gran espectáculo elevado a símbolo nacional. Años después, Douzi (Leslie Cheung) pasará de ser un niño abandonado de físico andrógino a convertirse en la gran estrella de la ópera junto a su compañero Shitou (Zhang Fengyl), más extrovertido y mujeriego. Douzi está enamorado en secreto de Shitou. Ambos representan la ópera "Adiós a mi concubina", Douzi, vestido de mujer, se suicida al final de cada función por amor al rey que interpreta Shitou, una relación de amor y odio, atracción y fatalidad, que parece tener su correlato en la realidad. Todo cambia cuando a finales de los 40 la capital quede invadida por las tropas japonesas, es entonces cuando los actores se ven obligados a entretener al ejército enemigo. Shitou contrae matrimonio con una prostituta (Gong Li), algo que aviva los celos de Douzi. Y Douzi entabla una relación especial con un hombre aficionado a la ópera que le traerá trágicas consecuencias.

adiós a mi concubina 1993

El film se desenvuelve a través de la complicada relación entre sus tres principales personajes que, sin embargo, están bien dirigidas por Chen Kaige ("Suavemente me mata (2002)") que hace uso, primero del steadicam y el exotismo, para luego pasarse al primer plano con el desarrollar mejor los problemas triangulares de sus protagonistas, que se desenvuelven en una obra que trata el momento histórico, los cambios sociales y políticos, el amor, los celos o la homosexualidad. Invitando al espectador a reflexionar sobre estos temas universales. El director desarrolla su historia con una puesta en escena parsimoniosa pero admirable, aprovechando las posibilidades de colorido, gestualidad y especialmente los sonidos que le ofrece la ópera china. Kaige viene a decir que el determinismo no es excusa. Los hechos que acontecen a los personajes/historia China no son producto de las circunstancias sino que las personas tienen la capacidad de modificarla con sus acciones. Varias curiosidades rodean a "Adiós a mi concubina", entre ellas habría que decir que una de las claves de su éxito fue el hecho de que Chen Kaige quisiera darle la mayor difusión posible, por ello, nos encontramos con una película china que sigue los clichés que Occidente espera de Oriente. Tal fue el afán de su director por conseguirlo, que, incluso, modificó el guión para dar cabida a Gong Li, que ya era muy conocido en Occidente. O que, por ejemplo, en su momento se dijo que Pedro Almodóvar, con derecho a voto en los Óscar votó por "Adiós a mi concubina" y no por la española "Belle Epoque", que al final resultaría ganadora. Nominada al Óscar a la mejor cinta de habla no inglesa y mejor fotografía. Palma de Oro ex-aequo con "El piano (1993)" de Jane Campion y premio FIPRESCI en el Festival de Cannes de 1993. Bafta, National Board of Review y Globo de Oro a la mejor película de habla no inglesa del año 1993. Nominación al César en la misma categoría.

Frase para recordar: "Vestirse está al alcance de todos, cantar ópera no".

adiós a mi concubina 1993adiós a mi concubina 1993

Título original: Ba wang bie ji.

Director: Chen Kaige.

Interpretes: Gong Li, Leslie Cheung, Zhang Fengyl, Lu Qi.

Trailer: 







Información complementaria:
Chen Kaige

Reseña escrita por Juanma Falcón.

NOS MENCIONAN EN ANTENA 3

FINALISTAS EN LOS PREMIOS 20BLOGS 2.015

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