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tambores-lejanos
No lo voy a negar, adoro a la famosa "Cuadrilla del parche" que tantas y tan buenas películas nos han dejado como legado. Decantarse por alguno de sus excelsos miembros es una dura decisión, aunque mi "yo actual" lo haga por Fritz Lang mi "yo infantil" es más poderoso y lo hace por Raoul Walsh, respetando a Ford, para mí el gran maestro del cine de acción y aventuras del periodo clásico. Una época en la que el cine era romance e ingenuidad, en el mejor sentido de la expresión. Y no un maestro cualquiera sino el maestro absoluto del cine de aventuras, que es el que mejor le define. Walsh fue poco a poco imprimiendo el sello indeleble de su personalidad en todos sus filmes tocando todos los géneros desde el cine negro, bélico… hasta la comedia o el musical. Pero no queda aquí la cosa, también era un auténtico experto obteniendo una película nueva en la forma pero auténticamente un remake en el fondo. En 1949 reconvirtió la estupenda obra de cine negro "El último refugio (1941)" en un western tan espléndido como sombrío llamado "Juntos hasta la muerte" donde la historia de Burnett alcanza nuevas dimensiones. En 1951 hizo algo muy parecido con una de sus obras maestras "Objetivo: Birmania (1945)" la cual tomo como fuente poco disimulada para Tambores lejanos un atípico western, un southeastern diría yo, ya que este transcurre en los pantanos de Florida durante la segunda Guerra Seminola.

tambores-lejanos

Walsh, como de costumbre, imprime a los ciento y pico minutos de duración de la película un ritmo narrativo vigoroso, trepidante, sin concesiones, amplificado por la grandiosa partitura de Max Steiner y la colorista fotografía de Sid Hickox. La historia y sus personajes es lo de menos, aunque no por ello estén descuidados. El teniente Tufts de la marina estadounidense con voz en off nos narra en forma de flash back como en 1840, en la Península de Florida, el intrépido capitán Quincy Wyatt (Gary Cooper) y su pequeño batallón, tropas especiales en el combate en pantanos tienen la difícil misión de destruir una fortaleza en la que un grupo de contrabandistas guarda fusiles, munición, pólvora y explosivos que suministra a los indígenas. Las explosiones empleadas en la destrucción de dicha fortaleza pone en pie de guerra al jefe Ocala y sus fieros seminolas que hostigaran a nuestro protagonista y sus tropas que verán su marcha ralentizada por la necesidad de llevar consigo un grupo de rehenes rescatados del fuerte hasta tal punto que les es imposible coger el transporte que les debería llevar de vuelta. Solo les queda una única salida, emprender una apresurada huida a través de los temidos manglares y los pantanos de los everglades hacia las líneas norteamericanas.

tambores-lejanos

Llegando a ser una encarnizada lucha de supervivencia en un terreno tan hostil. Walsh presenta una naturaleza tan feroz como cautivadora humanizada simbólicamente en los plumajes, las vestimentas y el sonido remoto de los tambores de los seminolas que son retratados como parte de esa amenaza permanente del entorno natural, como una fuerza más de la naturaleza hostil que se niega al avance civilizador de los blancos. A todo esto a nuestro valiente, buen luchador, guapo, Sr. Cooper cuya vida en la jungla representa la anhelada conjunción con la naturaleza, de una existencia armónica entre el hombre y su entorno le da tiempo en mitad de la vibrante persecución a afeitarse con cuchillo y encandilar a una de las cautivas rescatadas del fuerte, Judy Beckett (Mari Aldon) sin pestañear.

Tambores lejanos lejos de ser una de las mejores obras de Walsh no deja de ser un producto agradable a la vista, vibrante en su construcción pero sobre todo en lo que más destaca es en su originalidad, un western donde no hay caballos (por supuesto tampoco grandes cabalgadas) ni vacas, ni grandes paisajes abiertos en las verdes praderas o en el árido desierto. Al contrario, nos sumergimos rápidamente en el ambiente asfixiante y cerrado de una jungla tropical, con cocodrilos, pájaros multicolores y los indios Seminolas, que no tienen absolutamente nada que ver con el típico apache, sioux, comanche, Cheyenne,…. Aquí los encontramos vestidos de brillantes colores.

Aparte como casi todos los filmes de este gran cineasta, hay un montón de anécdotas que la rodean desde la conocida por todos los cinéfilos de que fue en esta cinta la primera vez que se utilizó el conocido grito Wilhem (por dos veces, a falta de una), hasta que la mayoría de los indios eran semínolas de verdad, y que estos se rebelaron durante el rodaje estando a punto de lastimar a mi adorado Walsh.

tambores-lejanos

Título original: Distant Drums.

Director: Raoul Walsh.

Intérpretes: Gary CooperMari AldonRichard WebbArthur HunnicuttRay TealRobert BarratClancy Cooper.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Pepe Mata

TAMBORES LEJANOS (1951). Las aventuras en la Península de Florida de Gary Cooper.

tambores-lejanos
No lo voy a negar, adoro a la famosa "Cuadrilla del parche" que tantas y tan buenas películas nos han dejado como legado. Decantarse por alguno de sus excelsos miembros es una dura decisión, aunque mi "yo actual" lo haga por Fritz Lang mi "yo infantil" es más poderoso y lo hace por Raoul Walsh, respetando a Ford, para mí el gran maestro del cine de acción y aventuras del periodo clásico. Una época en la que el cine era romance e ingenuidad, en el mejor sentido de la expresión. Y no un maestro cualquiera sino el maestro absoluto del cine de aventuras, que es el que mejor le define. Walsh fue poco a poco imprimiendo el sello indeleble de su personalidad en todos sus filmes tocando todos los géneros desde el cine negro, bélico… hasta la comedia o el musical. Pero no queda aquí la cosa, también era un auténtico experto obteniendo una película nueva en la forma pero auténticamente un remake en el fondo. En 1949 reconvirtió la estupenda obra de cine negro "El último refugio (1941)" en un western tan espléndido como sombrío llamado "Juntos hasta la muerte" donde la historia de Burnett alcanza nuevas dimensiones. En 1951 hizo algo muy parecido con una de sus obras maestras "Objetivo: Birmania (1945)" la cual tomo como fuente poco disimulada para Tambores lejanos un atípico western, un southeastern diría yo, ya que este transcurre en los pantanos de Florida durante la segunda Guerra Seminola.

tambores-lejanos

Walsh, como de costumbre, imprime a los ciento y pico minutos de duración de la película un ritmo narrativo vigoroso, trepidante, sin concesiones, amplificado por la grandiosa partitura de Max Steiner y la colorista fotografía de Sid Hickox. La historia y sus personajes es lo de menos, aunque no por ello estén descuidados. El teniente Tufts de la marina estadounidense con voz en off nos narra en forma de flash back como en 1840, en la Península de Florida, el intrépido capitán Quincy Wyatt (Gary Cooper) y su pequeño batallón, tropas especiales en el combate en pantanos tienen la difícil misión de destruir una fortaleza en la que un grupo de contrabandistas guarda fusiles, munición, pólvora y explosivos que suministra a los indígenas. Las explosiones empleadas en la destrucción de dicha fortaleza pone en pie de guerra al jefe Ocala y sus fieros seminolas que hostigaran a nuestro protagonista y sus tropas que verán su marcha ralentizada por la necesidad de llevar consigo un grupo de rehenes rescatados del fuerte hasta tal punto que les es imposible coger el transporte que les debería llevar de vuelta. Solo les queda una única salida, emprender una apresurada huida a través de los temidos manglares y los pantanos de los everglades hacia las líneas norteamericanas.

tambores-lejanos

Llegando a ser una encarnizada lucha de supervivencia en un terreno tan hostil. Walsh presenta una naturaleza tan feroz como cautivadora humanizada simbólicamente en los plumajes, las vestimentas y el sonido remoto de los tambores de los seminolas que son retratados como parte de esa amenaza permanente del entorno natural, como una fuerza más de la naturaleza hostil que se niega al avance civilizador de los blancos. A todo esto a nuestro valiente, buen luchador, guapo, Sr. Cooper cuya vida en la jungla representa la anhelada conjunción con la naturaleza, de una existencia armónica entre el hombre y su entorno le da tiempo en mitad de la vibrante persecución a afeitarse con cuchillo y encandilar a una de las cautivas rescatadas del fuerte, Judy Beckett (Mari Aldon) sin pestañear.

Tambores lejanos lejos de ser una de las mejores obras de Walsh no deja de ser un producto agradable a la vista, vibrante en su construcción pero sobre todo en lo que más destaca es en su originalidad, un western donde no hay caballos (por supuesto tampoco grandes cabalgadas) ni vacas, ni grandes paisajes abiertos en las verdes praderas o en el árido desierto. Al contrario, nos sumergimos rápidamente en el ambiente asfixiante y cerrado de una jungla tropical, con cocodrilos, pájaros multicolores y los indios Seminolas, que no tienen absolutamente nada que ver con el típico apache, sioux, comanche, Cheyenne,…. Aquí los encontramos vestidos de brillantes colores.

Aparte como casi todos los filmes de este gran cineasta, hay un montón de anécdotas que la rodean desde la conocida por todos los cinéfilos de que fue en esta cinta la primera vez que se utilizó el conocido grito Wilhem (por dos veces, a falta de una), hasta que la mayoría de los indios eran semínolas de verdad, y que estos se rebelaron durante el rodaje estando a punto de lastimar a mi adorado Walsh.

tambores-lejanos

Título original: Distant Drums.

Director: Raoul Walsh.

Intérpretes: Gary CooperMari AldonRichard WebbArthur HunnicuttRay TealRobert BarratClancy Cooper.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Pepe Mata

el dorado
Esta película fue rodada en la década de los sesenta, cuando los Estados Unidos estaban sumidos en su máxima agitación. La guerra de Vietnam alteró las actitudes sobre los héroes y la frontera y sobre el bien y el mal. Fueron años más escépticos, de menor orgullo para su glorioso pasado y que trajeron un consecuente declive del western. Este pervivió sin embargo, con los films duros y nostálgicos de Sam Peckinpah y con el llamado spaguetti western. Posteriores películas como "Sin perdón (1992)", demostraron que el género seguía bien vivo. Hawks disfrutó tanto con "Río Bravo (1959)" contando la historia de un sheriff que debe defender la ley con la única ayuda de un alcohólico, un viejo, un jovencito inexperto y una mujer, que repitió este arquetipo con algunas ligeras variaciones dos veces más: en "El Dorado (1967)" y en "Río Lobo (1970)". El Dorado fue el penúltimo film que rodó Howard Hawks. Fue escrito por Leigt Brackett ("Río Bravo (1959)") y adapta la novela "The Stars In Their Courses (1960)", de Harry Brown. Muchos han considerado esta cinta una obra de menor importancia dentro de la magnífica y espléndida filmografía de Hawks , o como una derivación de la espléndida "Río Bravo" y, si bien es cierto que la cinta carece de la fuerza y vigor de aquella, El Dorado es un western que combina a la perfección los elementos de aventuras, drama, y en este caso, se añade otro elemento más, la comedia. 

el dorado

El Dorado nos muestra algunos de los motivos más recurrentes y característicos del género como la amistad, el cumplimiento del deber o el sentido de la justicia, pero narrado de un modo divertido, distendido y en ocasiones sarcástico e irónico. Hawks muestra a dos pesos pesado, de un lado, a un John Wayne irónico y divertido, con un gran sentido de la amistad y aún Robert Michum espléndido en su madurez en su rol de sheriff, con férreos valores morales, bastante dignidad, pero borracho. Completa la terna un James Cann que cumple muy correctamente su cometido en el papel de Mississipi, un simpático joven, hábil con el cuchillo y que recita el poema de El Dorado. De otro, Hawks, nos presenta unos personajes desencantados, de salud débil, soportando como pueden las heridas del pasado, las cuales les hace parecer decadentes física y emocionalmente, y sobre todo, inseguros y vulnerable. A diferencia de otros directores del género en el que la grandiosidad del paisaje se integra en la narración como un personaje más, los westerns de Hawks son rodados en interiores en muchas de sus escenas. A destacar, la última escena en la cual la cámara sigue a Wayne y Mitchum, cojeando y ayudándose con unas muletas, uno, envejecidos ambos, representando un valioso canto a la amistad. En definitiva, un film intenso y entretenido de Hawks y, por supuesto, recomendable a todos los amantes del género.

el dorado

Frase para recordar:

"El western no es que más que un drama. Un rifle, la muerte. Existen dos clases. Una es la historia de los orígenes, la historia de los pioneros. Luego llega la ley el orden y tienes un sheriff. A veces un mal sheriff y a veces uno bueno." (Howard Hawks)

Director: Howard Hawks.

Intérpretes: John Wayne, Robert Mitchum, James Caan, Charlene Holt, Paul Fix, Arthur Hunnicutt, Michele Carey.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

Quizás también pueda interesarle:

EL DORADO (1966). John Wayne y Robert Mitchum en el clásico de Howard Hawks.

el dorado
Esta película fue rodada en la década de los sesenta, cuando los Estados Unidos estaban sumidos en su máxima agitación. La guerra de Vietnam alteró las actitudes sobre los héroes y la frontera y sobre el bien y el mal. Fueron años más escépticos, de menor orgullo para su glorioso pasado y que trajeron un consecuente declive del western. Este pervivió sin embargo, con los films duros y nostálgicos de Sam Peckinpah y con el llamado spaguetti western. Posteriores películas como "Sin perdón (1992)", demostraron que el género seguía bien vivo. Hawks disfrutó tanto con "Río Bravo (1959)" contando la historia de un sheriff que debe defender la ley con la única ayuda de un alcohólico, un viejo, un jovencito inexperto y una mujer, que repitió este arquetipo con algunas ligeras variaciones dos veces más: en "El Dorado (1967)" y en "Río Lobo (1970)". El Dorado fue el penúltimo film que rodó Howard Hawks. Fue escrito por Leigt Brackett ("Río Bravo (1959)") y adapta la novela "The Stars In Their Courses (1960)", de Harry Brown. Muchos han considerado esta cinta una obra de menor importancia dentro de la magnífica y espléndida filmografía de Hawks , o como una derivación de la espléndida "Río Bravo" y, si bien es cierto que la cinta carece de la fuerza y vigor de aquella, El Dorado es un western que combina a la perfección los elementos de aventuras, drama, y en este caso, se añade otro elemento más, la comedia. 

el dorado

El Dorado nos muestra algunos de los motivos más recurrentes y característicos del género como la amistad, el cumplimiento del deber o el sentido de la justicia, pero narrado de un modo divertido, distendido y en ocasiones sarcástico e irónico. Hawks muestra a dos pesos pesado, de un lado, a un John Wayne irónico y divertido, con un gran sentido de la amistad y aún Robert Michum espléndido en su madurez en su rol de sheriff, con férreos valores morales, bastante dignidad, pero borracho. Completa la terna un James Cann que cumple muy correctamente su cometido en el papel de Mississipi, un simpático joven, hábil con el cuchillo y que recita el poema de El Dorado. De otro, Hawks, nos presenta unos personajes desencantados, de salud débil, soportando como pueden las heridas del pasado, las cuales les hace parecer decadentes física y emocionalmente, y sobre todo, inseguros y vulnerable. A diferencia de otros directores del género en el que la grandiosidad del paisaje se integra en la narración como un personaje más, los westerns de Hawks son rodados en interiores en muchas de sus escenas. A destacar, la última escena en la cual la cámara sigue a Wayne y Mitchum, cojeando y ayudándose con unas muletas, uno, envejecidos ambos, representando un valioso canto a la amistad. En definitiva, un film intenso y entretenido de Hawks y, por supuesto, recomendable a todos los amantes del género.

el dorado

Frase para recordar:

"El western no es que más que un drama. Un rifle, la muerte. Existen dos clases. Una es la historia de los orígenes, la historia de los pioneros. Luego llega la ley el orden y tienes un sheriff. A veces un mal sheriff y a veces uno bueno." (Howard Hawks)

Director: Howard Hawks.

Intérpretes: John Wayne, Robert Mitchum, James Caan, Charlene Holt, Paul Fix, Arthur Hunnicutt, Michele Carey.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

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el dorado
Basada en la novela 'The Stars in their courses" de Harry Brown y cuyos títulos de crédito mostraban estupendos dibujos de estampas del oeste americano más clásico, con sus caballos, vaqueros y ganaderos, todo ello acompañado de la canción "El Dorado" cantada por John Alexander se nos presentaba "El Dorado de Howard Hawks". La excepcional obra de un Hawks genio y figura de las películas de vaqueros, que da la vuelta a lo que comúnmente se había realizado, y convierte en protagonistas a un sheriff borracho, despechado y patizambo Robert Mitchum, a un pistolero mercenario ya mayor paralizado en la mitad de su cuerpo pero inquebrantable John Wayne y a un joven impetuoso e inexperto con las armas de fuego de nombre impronunciable, como héroes de la película. Hay un aroma de cambio en este western, y lo digo puesto que con demasiada frecuencia se alude al término western crepuscular, sin razones para ello. Si a alguna película del oeste que se precie en esta época, puede ponérsele el título de western crepuscular, es sin duda de la que hablo en estas líneas. "El Dorado" es el síntoma de que llegaban los años 70, y llegados estos, Hollywood convertiría el cine del oeste siempre tan viril e icónico hasta entonces, en films con connotaciones de denuncia (más realistas y comprensivos con 'los indios'). La desmitificación del western llegaba de la mano de Jean Paul Herra 'Mitchum', Cole Thorton 'Wayne' y Alan Bourdillon Traherne 'Caan' que eran los ases de un film con un sentido honorable de la amistad. Unos vejestorios y un pipiolo contundentes, insobornables y valientes que hacen del compañerismo y el compromiso leal su eficaz arma para cumplir con su objetivo. 

el dorado

Todos se unen para derrotar a un mafioso ganadero terrateniente que contrata al asesino más rápido con el revólver y toda su troupe para arrebatar las tierras ricas en pastos y agua a una familia que honradamente había llegado antes a controlar las parcelas tan ansiadas por todos. El villano de la función (temible con sus cicatrices), planteará la duda a Wayne sobre quién es el mejor tirador con cordialidad, galantería y diálogo (sorprendente para un villano). El honor y la valentía subyacen pues en esta descarada e inusual obra maestra con la textura del auténtico western clásico de antaño, pero protagonizado por perdedores, viejos o inexpertos. En este icónico film "El Duque Wayne" protagonizando a un talludito y lisiado, junto a su amigo fiel sheriff etílico Mitchum vencerán superando sus limitaciones físicas y armándose del carisma suficiente para "despachar" la peliaguda situación a la que se tienen que enfrentar con el malvado pistolero personaje tuerto (Mc Laad) y su cobarde patrón (Burt Jason). En conclusión, Ahora sí. Un western crepuscular ejemplarmente condimentado con acción, valor y un simpático humor varonil. Una del oeste como Dios manda. Clásico incuestionable.

Frase para recordar: "Busco una estrella de hojalata a la que va prendido....Un Sheriff borracho".

el dorado

Director: Howard Hawks.

Intérpretes: John WayneRobert MitchumJames CaanCharlene HoltPaul FixArthur HunnicuttMichele Carey.

Trailer:



Escena:


B.S.O.:



Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

Información complementaria:

EL DORADO (1966). El mítico western de Howard Hawks.

el dorado
Basada en la novela 'The Stars in their courses" de Harry Brown y cuyos títulos de crédito mostraban estupendos dibujos de estampas del oeste americano más clásico, con sus caballos, vaqueros y ganaderos, todo ello acompañado de la canción "El Dorado" cantada por John Alexander se nos presentaba "El Dorado de Howard Hawks". La excepcional obra de un Hawks genio y figura de las películas de vaqueros, que da la vuelta a lo que comúnmente se había realizado, y convierte en protagonistas a un sheriff borracho, despechado y patizambo Robert Mitchum, a un pistolero mercenario ya mayor paralizado en la mitad de su cuerpo pero inquebrantable John Wayne y a un joven impetuoso e inexperto con las armas de fuego de nombre impronunciable, como héroes de la película. Hay un aroma de cambio en este western, y lo digo puesto que con demasiada frecuencia se alude al término western crepuscular, sin razones para ello. Si a alguna película del oeste que se precie en esta época, puede ponérsele el título de western crepuscular, es sin duda de la que hablo en estas líneas. "El Dorado" es el síntoma de que llegaban los años 70, y llegados estos, Hollywood convertiría el cine del oeste siempre tan viril e icónico hasta entonces, en films con connotaciones de denuncia (más realistas y comprensivos con 'los indios'). La desmitificación del western llegaba de la mano de Jean Paul Herra 'Mitchum', Cole Thorton 'Wayne' y Alan Bourdillon Traherne 'Caan' que eran los ases de un film con un sentido honorable de la amistad. Unos vejestorios y un pipiolo contundentes, insobornables y valientes que hacen del compañerismo y el compromiso leal su eficaz arma para cumplir con su objetivo. 

el dorado

Todos se unen para derrotar a un mafioso ganadero terrateniente que contrata al asesino más rápido con el revólver y toda su troupe para arrebatar las tierras ricas en pastos y agua a una familia que honradamente había llegado antes a controlar las parcelas tan ansiadas por todos. El villano de la función (temible con sus cicatrices), planteará la duda a Wayne sobre quién es el mejor tirador con cordialidad, galantería y diálogo (sorprendente para un villano). El honor y la valentía subyacen pues en esta descarada e inusual obra maestra con la textura del auténtico western clásico de antaño, pero protagonizado por perdedores, viejos o inexpertos. En este icónico film "El Duque Wayne" protagonizando a un talludito y lisiado, junto a su amigo fiel sheriff etílico Mitchum vencerán superando sus limitaciones físicas y armándose del carisma suficiente para "despachar" la peliaguda situación a la que se tienen que enfrentar con el malvado pistolero personaje tuerto (Mc Laad) y su cobarde patrón (Burt Jason). En conclusión, Ahora sí. Un western crepuscular ejemplarmente condimentado con acción, valor y un simpático humor varonil. Una del oeste como Dios manda. Clásico incuestionable.

Frase para recordar: "Busco una estrella de hojalata a la que va prendido....Un Sheriff borracho".

el dorado

Director: Howard Hawks.

Intérpretes: John WayneRobert MitchumJames CaanCharlene HoltPaul FixArthur HunnicuttMichele Carey.

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Escena:


B.S.O.:



Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

Información complementaria:

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