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Antes de que los seguidores de "La Página de las Mejores Películas de la Historia del Cine" me abucheen, quiero dejar claro que,
en esta ocasión, no escribo sobre "una de las mejores", pero sí sobre una que
contiene "a los mejores", los mejores en la acción de los 80’s y 90’s, que aquí
estuvieron juntos. Precisamente el 18 de Octubre de hace 3 años se estrenó "Plan de escape". Proyecto que anteriormente iba a bautizarse como "La Tumba", y
que estuvo a punto de dirigir Antoine Fuqua "Los 7 magníficos (2016)".
Películas
tales como "Tango y Cash (1989)" y "Demolition man (1993)" contenían ironías de "Sly" hacia "Arnie",
recibiendo cómica reciprocidad con cintas de la talla de "Los gemelos golpean 2veces (1988)" y "El último gran héroe (1993)". Todos estos hechos levantaban "las chispas" del aficionado a la acción, dejando en un futuro alternativo la maravillosa
oportunidad de ser testigos de la unión de los 2 gallos del gallinero en la
acción..."chispas" que a mi juicio podían haberse convertido en "llamaradas" de
espectacularidad, pero... "Plan de escape" no es lo que parece, debido a que la
acción está supeditada a la intriga moviéndose con Arnold y Stallone en unos
registros interpretativos diferentes a lo que era de esperar.
Sylvester es un inteligentísimo, intuitivo y observador
escapista profesional y Schwarzenegger es un peligroso criminal atento y
cerebral. Los dos gorilas de espalda plateada que sin lugar a dudas, se han
convertido en líderes de la manada del numeroso grupo de héroes armados y
peligrosos que han poblado el panorama cinematográfico ochentero, son aquí algo
diferentes.
Lo que podía haberse convertido en una lucha de
egos, se muta en una colaboración en la que los 2 fornidos protagonistas dejan
clara su patente muestra de compromiso y lealtad de uno hacia el otro. Los
cameos de los que habían sido partícipes quedan atrás para un "cara a cara" en
una película con transfondo carcelario en el que priman la intriga y el drama
por encima de la acción, con disparos y tortas (que las tiene)... Quizá Stallone
esté más preparado en esto de fugarse de cárceles, ahí están "Encerrado (1989)", "Evasión o victoria (1981)" y la comentada "Tango y Cash", pero "Mi Arnold" no se
quedó atrás en "The Running man (1987)". Así que "el plan" con maneras de buddy movie
estuvo servido para que las esperanzas añoradas por el seguidor de las
estrellas de antaño, se convirtieran en las llamas deseadas de una pareja de
mastodontes imparables, luchando por salir a golpe de experiencia, fuerza, virilidad,
chulería, y una pizca de humor pícaro y sinvergüenza, de la jaula en la que les
habían metido.
Es posible que la única pega del planteamiento
fílmico estuviera en su director (Mikael Hafstrom) que aunque dejó claras sus
intenciones de recordar viejos tiempos a base de frases lapidarias, puñetazos y
recuerdos de glorias pasadas, a mi parecer le faltó la inyección adrenalítica
que hubiera convertido a la película en antológica. La buena sintonía que hay
entre el semental italiano y el roble austriaco se nota, aunque la desmesura en
la acción a base de pólvora y puños que yo hubiera querido está más dosificada,
lo que permite que la colaboración narrativa de los dos curtidos machos cobre
una mayor importancia e interés que lo que el aficionado a los mamporros
hubiera podido desear.
En "Plan de escape" Stallone es Ray Breslin, que
a modo de escapista cual Houdini es puesto a prueba en una trampa conspirativa
en una 'Tumba', en la que se encontrará con Emil Rootmayer (Schwarzenegger), un
misterioso y peligroso convicto que guarda más de una sorpresa y que se aliará
con Breslin para escapar de la cárcel de máxima seguridad más innovadora jamás
creada. Lo que aquí importaba era huir de los malos resultados taquilleros
cosechados por "Una bala en la cabeza (2012)" y "El último desafío (2013)", siendo unos
entretenidos y atronadores films de lucimiento de 2 estrellas que en la citada
historia carcelaria contribuirán con una 'peli de colegas' a la acción de los
dorados y enérgicos años 80's. Una película cargada de mala baba irónica
(Schwarzenegger rezando el "Padre nuestro" al antiguo protagonista de "LaPasión de Cristo", Jim Caviezel y acusándole de ser el mismísimo diablo). Los
apodos que "Sly" y "Arnold" ponen a los guardias: "Pato", "Luisa" y "Urticaria"... Además de alguna bromita más... Trompazos, buenas tortas y frases
desafiantes: -Pegas como un vegetariano- Arnold..-Voy a reducir el edificio a
cenizas- Sly, añaden una buena sintonía a un film en el que Ray Breslin
llegará a apoyarse en su compañero Rottmayer para superar el desafío agobiante
de la ratonera implacable en la que están encerrados.
En la que es la tercera (y más larga unión) de
dos héroes que se resisten a abandonar, aún les queda mucho que decir a la hora
de repartir acción de la buena. La película "Plan de escape" se tradujo en un
esfuerzo por mantenerse en el otoño de sus carreras para Stallone y
Schwarzenegger, en una manera efectiva de ganar (en su mayoría gracias a la
taquilla China) la friolera de 137 millones de dólares. "Escape Plan" es un
espectáculo para nostálgicos de un cine que actualmente no se hace, y cuya
función es levantar la afición y contribuir a las reacciones viriles de dos "Macho-Man" que todavía tienen balas en la recámara para disparar.
Comentar a modo de curiosidad que el film fue rodado en instalaciones de la
NASA, en las que se aprecia una gran pelea de convictos contra convictos a modo
de distracción para que nuestros héroes escapen. ¡¡LET´S DO IT!!
Título original; Escape Plan. Director: Mikael Håfström. Intérpretes: Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger, James Caviezel,Vinnie Jones, Amy Ryan, Vincent D’Onofrio.
Antes de que los seguidores de "La Página de las Mejores Películas de la Historia del Cine" me abucheen, quiero dejar claro que,
en esta ocasión, no escribo sobre "una de las mejores", pero sí sobre una que
contiene "a los mejores", los mejores en la acción de los 80’s y 90’s, que aquí
estuvieron juntos. Precisamente el 18 de Octubre de hace 3 años se estrenó "Plan de escape". Proyecto que anteriormente iba a bautizarse como "La Tumba", y
que estuvo a punto de dirigir Antoine Fuqua "Los 7 magníficos (2016)".
Películas
tales como "Tango y Cash (1989)" y "Demolition man (1993)" contenían ironías de "Sly" hacia "Arnie",
recibiendo cómica reciprocidad con cintas de la talla de "Los gemelos golpean 2veces (1988)" y "El último gran héroe (1993)". Todos estos hechos levantaban "las chispas" del aficionado a la acción, dejando en un futuro alternativo la maravillosa
oportunidad de ser testigos de la unión de los 2 gallos del gallinero en la
acción..."chispas" que a mi juicio podían haberse convertido en "llamaradas" de
espectacularidad, pero... "Plan de escape" no es lo que parece, debido a que la
acción está supeditada a la intriga moviéndose con Arnold y Stallone en unos
registros interpretativos diferentes a lo que era de esperar.
Sylvester es un inteligentísimo, intuitivo y observador
escapista profesional y Schwarzenegger es un peligroso criminal atento y
cerebral. Los dos gorilas de espalda plateada que sin lugar a dudas, se han
convertido en líderes de la manada del numeroso grupo de héroes armados y
peligrosos que han poblado el panorama cinematográfico ochentero, son aquí algo
diferentes.
Lo que podía haberse convertido en una lucha de
egos, se muta en una colaboración en la que los 2 fornidos protagonistas dejan
clara su patente muestra de compromiso y lealtad de uno hacia el otro. Los
cameos de los que habían sido partícipes quedan atrás para un "cara a cara" en
una película con transfondo carcelario en el que priman la intriga y el drama
por encima de la acción, con disparos y tortas (que las tiene)... Quizá Stallone
esté más preparado en esto de fugarse de cárceles, ahí están "Encerrado (1989)", "Evasión o victoria (1981)" y la comentada "Tango y Cash", pero "Mi Arnold" no se
quedó atrás en "The Running man (1987)". Así que "el plan" con maneras de buddy movie
estuvo servido para que las esperanzas añoradas por el seguidor de las
estrellas de antaño, se convirtieran en las llamas deseadas de una pareja de
mastodontes imparables, luchando por salir a golpe de experiencia, fuerza, virilidad,
chulería, y una pizca de humor pícaro y sinvergüenza, de la jaula en la que les
habían metido.
Es posible que la única pega del planteamiento
fílmico estuviera en su director (Mikael Hafstrom) que aunque dejó claras sus
intenciones de recordar viejos tiempos a base de frases lapidarias, puñetazos y
recuerdos de glorias pasadas, a mi parecer le faltó la inyección adrenalítica
que hubiera convertido a la película en antológica. La buena sintonía que hay
entre el semental italiano y el roble austriaco se nota, aunque la desmesura en
la acción a base de pólvora y puños que yo hubiera querido está más dosificada,
lo que permite que la colaboración narrativa de los dos curtidos machos cobre
una mayor importancia e interés que lo que el aficionado a los mamporros
hubiera podido desear.
En "Plan de escape" Stallone es Ray Breslin, que
a modo de escapista cual Houdini es puesto a prueba en una trampa conspirativa
en una 'Tumba', en la que se encontrará con Emil Rootmayer (Schwarzenegger), un
misterioso y peligroso convicto que guarda más de una sorpresa y que se aliará
con Breslin para escapar de la cárcel de máxima seguridad más innovadora jamás
creada. Lo que aquí importaba era huir de los malos resultados taquilleros
cosechados por "Una bala en la cabeza (2012)" y "El último desafío (2013)", siendo unos
entretenidos y atronadores films de lucimiento de 2 estrellas que en la citada
historia carcelaria contribuirán con una 'peli de colegas' a la acción de los
dorados y enérgicos años 80's. Una película cargada de mala baba irónica
(Schwarzenegger rezando el "Padre nuestro" al antiguo protagonista de "LaPasión de Cristo", Jim Caviezel y acusándole de ser el mismísimo diablo). Los
apodos que "Sly" y "Arnold" ponen a los guardias: "Pato", "Luisa" y "Urticaria"... Además de alguna bromita más... Trompazos, buenas tortas y frases
desafiantes: -Pegas como un vegetariano- Arnold..-Voy a reducir el edificio a
cenizas- Sly, añaden una buena sintonía a un film en el que Ray Breslin
llegará a apoyarse en su compañero Rottmayer para superar el desafío agobiante
de la ratonera implacable en la que están encerrados.
En la que es la tercera (y más larga unión) de
dos héroes que se resisten a abandonar, aún les queda mucho que decir a la hora
de repartir acción de la buena. La película "Plan de escape" se tradujo en un
esfuerzo por mantenerse en el otoño de sus carreras para Stallone y
Schwarzenegger, en una manera efectiva de ganar (en su mayoría gracias a la
taquilla China) la friolera de 137 millones de dólares. "Escape Plan" es un
espectáculo para nostálgicos de un cine que actualmente no se hace, y cuya
función es levantar la afición y contribuir a las reacciones viriles de dos "Macho-Man" que todavía tienen balas en la recámara para disparar.
Comentar a modo de curiosidad que el film fue rodado en instalaciones de la
NASA, en las que se aprecia una gran pelea de convictos contra convictos a modo
de distracción para que nuestros héroes escapen. ¡¡LET´S DO IT!!
Título original; Escape Plan. Director: Mikael Håfström. Intérpretes: Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger, James Caviezel,Vinnie Jones, Amy Ryan, Vincent D’Onofrio.
La serie, creada por Jonathan Nolan (guionista de "El caballero oscuro", "Memento" e "Interstellar", entre otras, dirigidas por su hermano Christopher), sigue a Harold Finch, un ingeniero informático que había construido para el gobierno una máquina (la Máquina) capaz de vigilar y recolectar millones de datos de ciudadanos anónimos y predecir cuáles de ellos iban a estar involucrados en un acto violento, quizás hasta un atentado. Finch había incluido algunos límites en las cosas que la Máquina que podía hacer; por ejemplo, sólo daba los números de la Seguridad Social de esas personas de interés, y en cuanto se dio cuenta de que podía pensar por sí misma, Finch también intentó inculcarle ciertos principios éticos.
El problema de que la Máquina estuviera al servicio del gobierno es que a éste sólo le interesaban los sospechosos relevantes, los que estaban relacionados con el terrorismo, pero el sistema no dejaba de encontrar personas "irrelevantes" que estaban igualmente en peligro. Así que Finch abandona el proyecto, pero sigue conectado a la Máquina y se dedica a ayudar, con la colaboración de un ex agente de operaciones especiales, a esos "irrelevantes" que pueden estar a punto de comer un crimen, o de ser víctimas de uno.
El punto de partida de "Person of interest" es ése, pero Nolan y Greg Plageman han estado, desde el principio, manejando la serie con un plan mayor en mente. Como reconocían en un artículo de New Yorker de 2014, una parte muy importante de su inspiración para la serie proviene de "The Watchers", un libro de Shane Harris en el que ser cuenta cómo la NSA empezó a construir esa vasta red de espionaje de sus ciudadanos. Al mismo tiempo, Nolan apuntaba que parte de la idea de la serie le vino a la cabeza por todas las cámaras que el gobierno británico instaló en las calles de Londres entre los 70 y los 90 para luchar contra el terrorismo del IRA.
Al mismo tiempo, "Person of interest" es una serie sobre una inteligencia artificial que adquiere autoconsciencia, instinto de supervivencia y que se preocupa también por mantener con vida a su creador, a su administrador.
En la serie, el programa del gobierno con la Máquina es secreto. La financiación para su mantenimiento proviene de un "presupuesto negro", un fondo de dinero dedicado a operaciones militares que sólo conocen unos pocos en el Capitolio, y hay una división dentro de Seguridad Nacional que se dedica a buscar a los números relevantes que ofrece la Máquina. Los agentes de esa división son soldados de operaciones especiales que no existen para el ciudadano medio, y que se ocupan de esas personas de interés del modo más expeditivo; asesinándolas. Ya luego el gobierno se encargará de cubrirlo.
Esta desconfianza y paranoia respecto al gobierno es un clásico en la ficción estadounidense desde los 70 y el escándalo Watergate, pero hay que añadirle un aspecto muy asociado al funcionamiento del ejército estadounidense en los últimos años; los contratistas privados. En la tercera temporada de "Person of interest", por ejemplo, empezamos a ver a una compañía que comienza a desarrollar su propia máquina de vigilancia total, y hace sus movimientos para venderle su proyecto al gobierno de Estados Unidos. El año pasado había 1.800 agentes de seguridad privados trabajando para el ejército norteamericano en Irak, y agencias gubernamentales como la NASA cada vez confían más en empresas comerciales para llevar a cabo tareas que ellas ya no hacen, por falta de presupuesto.
En todas la entrevistas que Jonathan Nolan y Greg Plageman han dado sobre la serie, siempre apuntan que el estado hipervigilado que propone "Person of interest" no es ciencia ficción ni especulación, sino que es toda una realidad. En 2005, por ejemplo, la Unión de Libertades Civiles de Nueva York contó las cámaras situadas a partir de la calle 14 y hacia el sur de Manhattan, sumando más de 4.100 en un área equivalente a una sexta parte del total de la superficie de la isla. En Londres, el lugar que dio la idea original a Nolan, había hace cinco años medio millón de cámaras en la calle.
«Estoy dispuesto a sacrificarlo todo porque no puedo, de buena fe, permitir que el gobierno de Estados Unidos destruya la intimidad, la libertad en internet y las libertades básicas de la gente de todo el mundo con esa máquina de vigilancia masiva que están construyendo en secreto". Así justificaba Edward Snowden en el diario The Guardian, el 9 de junio de 2013, haber destapado el programa PRISM, un proyecto de la NSA de recolección de datos, espionaje de las comunicaciones y vigilancia masiva e indiscriminada de los ciudadanos estadounidenses (y de todo el mundo), hecho teóricamente para luchar contra el terrorismo y proteger a esos mismos ciudadanos.
Aunque es ley de vida que todas las series tengan algo pendiente de matizar o reforzar, pocas tienen
Aunque es ley de vida que todas las series tengan algo pendiente de matizar o reforzar, pocas tienen un equilibrio tan perfectamente ajustado entre todos sus aspectos como Person of Interest.
Ya desde la primera temporada conocimos una serie dónde guion, interpretaciones y dirección alcanzaban una comunión digna de un gran espectáculo. Y en las siguientes temporadas hemos visto confirmadas estas impresiones manteniendo los aspectos positivos de sus inicios, e introduciendo nuevos elementos que le permiten renovar sus contenidos sin perder un ápice de interés, dando un salto de calidad en su tercera temporada. La tercera temporada de "Person of Interest" sólo puede calificarse como excelente y su tramo final magnífico.
He disfrutado muchísimo con la quinta y última temporada, que ha mantenido en todo momento, a pesar de sus 13 episodios en lugar de los 22 habituales, la esencia de "Person of Interest" y lo que la ha situado como una de mis series favoritas. Como entrega final ha tenido alguna debilidad, la más destacable es que ha faltado esa intensidad adicional propia de las despedidas y que uno realmente sintiera que se estaba echando toda la carne en el asador de cara a la gran traca final.
Yo he acabado encantado con episodios como el de la simulación de Shaw por mucho que se viera venir el final -la propia puesta en escena no dudaba en remarcarlo siempre que podía-, el de las trágicas despedidas de Elias y Root -muy fan del recuerdo utilizado para mantener a esta última en la serie hasta el final-.
Una de las grandes virtudes de la serie es saber que sus responsables lo tienen todo bien pensado, y es que son muy pocas las obras de largo recorrido que llegan a darte esta tranquilidad. Puede que en algunos detalles concretos no logren reflejarlo tan bien como les gustaría, pero sí que tiene un fin y también que el punto de destino es algo que está perfectamente pensado. Además, esa tendencia nunca ha sido problema para mantener la capacidad de sorprendernos.
Lo mejor de todo es que "Person of Interest" nunca ha dejado de crecer y con el final de su tercera temporada alcanzó su mejor nivel, que no ha decaido hasta su expléndido final.
No puedo decir que su temporada final haya sido perfecta, pero su magnífico final sí que ha sido la despedida ideal para una serie imprescindible.
Título original: Person of interest. Director: David Semel, Fred Toye, Jeffrey G. Hunt, Dennis Smith,Charles Beeson, Colin Bucksey, Milan Cheylov. Intérpretes: James Caviezel, Michael Emerson, Kevin Chapman, Amy Acker, Taraji P. Henson, Anthony Mangano, Takako Haywood.
La serie, creada por Jonathan Nolan (guionista de "El caballero oscuro", "Memento" e "Interstellar", entre otras, dirigidas por su hermano Christopher), sigue a Harold Finch, un ingeniero informático que había construido para el gobierno una máquina (la Máquina) capaz de vigilar y recolectar millones de datos de ciudadanos anónimos y predecir cuáles de ellos iban a estar involucrados en un acto violento, quizás hasta un atentado. Finch había incluido algunos límites en las cosas que la Máquina que podía hacer; por ejemplo, sólo daba los números de la Seguridad Social de esas personas de interés, y en cuanto se dio cuenta de que podía pensar por sí misma, Finch también intentó inculcarle ciertos principios éticos.
El problema de que la Máquina estuviera al servicio del gobierno es que a éste sólo le interesaban los sospechosos relevantes, los que estaban relacionados con el terrorismo, pero el sistema no dejaba de encontrar personas "irrelevantes" que estaban igualmente en peligro. Así que Finch abandona el proyecto, pero sigue conectado a la Máquina y se dedica a ayudar, con la colaboración de un ex agente de operaciones especiales, a esos "irrelevantes" que pueden estar a punto de comer un crimen, o de ser víctimas de uno.
El punto de partida de "Person of interest" es ése, pero Nolan y Greg Plageman han estado, desde el principio, manejando la serie con un plan mayor en mente. Como reconocían en un artículo de New Yorker de 2014, una parte muy importante de su inspiración para la serie proviene de "The Watchers", un libro de Shane Harris en el que ser cuenta cómo la NSA empezó a construir esa vasta red de espionaje de sus ciudadanos. Al mismo tiempo, Nolan apuntaba que parte de la idea de la serie le vino a la cabeza por todas las cámaras que el gobierno británico instaló en las calles de Londres entre los 70 y los 90 para luchar contra el terrorismo del IRA.
Al mismo tiempo, "Person of interest" es una serie sobre una inteligencia artificial que adquiere autoconsciencia, instinto de supervivencia y que se preocupa también por mantener con vida a su creador, a su administrador.
En la serie, el programa del gobierno con la Máquina es secreto. La financiación para su mantenimiento proviene de un "presupuesto negro", un fondo de dinero dedicado a operaciones militares que sólo conocen unos pocos en el Capitolio, y hay una división dentro de Seguridad Nacional que se dedica a buscar a los números relevantes que ofrece la Máquina. Los agentes de esa división son soldados de operaciones especiales que no existen para el ciudadano medio, y que se ocupan de esas personas de interés del modo más expeditivo; asesinándolas. Ya luego el gobierno se encargará de cubrirlo.
Esta desconfianza y paranoia respecto al gobierno es un clásico en la ficción estadounidense desde los 70 y el escándalo Watergate, pero hay que añadirle un aspecto muy asociado al funcionamiento del ejército estadounidense en los últimos años; los contratistas privados. En la tercera temporada de "Person of interest", por ejemplo, empezamos a ver a una compañía que comienza a desarrollar su propia máquina de vigilancia total, y hace sus movimientos para venderle su proyecto al gobierno de Estados Unidos. El año pasado había 1.800 agentes de seguridad privados trabajando para el ejército norteamericano en Irak, y agencias gubernamentales como la NASA cada vez confían más en empresas comerciales para llevar a cabo tareas que ellas ya no hacen, por falta de presupuesto.
En todas la entrevistas que Jonathan Nolan y Greg Plageman han dado sobre la serie, siempre apuntan que el estado hipervigilado que propone "Person of interest" no es ciencia ficción ni especulación, sino que es toda una realidad. En 2005, por ejemplo, la Unión de Libertades Civiles de Nueva York contó las cámaras situadas a partir de la calle 14 y hacia el sur de Manhattan, sumando más de 4.100 en un área equivalente a una sexta parte del total de la superficie de la isla. En Londres, el lugar que dio la idea original a Nolan, había hace cinco años medio millón de cámaras en la calle.
«Estoy dispuesto a sacrificarlo todo porque no puedo, de buena fe, permitir que el gobierno de Estados Unidos destruya la intimidad, la libertad en internet y las libertades básicas de la gente de todo el mundo con esa máquina de vigilancia masiva que están construyendo en secreto". Así justificaba Edward Snowden en el diario The Guardian, el 9 de junio de 2013, haber destapado el programa PRISM, un proyecto de la NSA de recolección de datos, espionaje de las comunicaciones y vigilancia masiva e indiscriminada de los ciudadanos estadounidenses (y de todo el mundo), hecho teóricamente para luchar contra el terrorismo y proteger a esos mismos ciudadanos.
Aunque es ley de vida que todas las series tengan algo pendiente de matizar o reforzar, pocas tienen
Aunque es ley de vida que todas las series tengan algo pendiente de matizar o reforzar, pocas tienen un equilibrio tan perfectamente ajustado entre todos sus aspectos como Person of Interest.
Ya desde la primera temporada conocimos una serie dónde guion, interpretaciones y dirección alcanzaban una comunión digna de un gran espectáculo. Y en las siguientes temporadas hemos visto confirmadas estas impresiones manteniendo los aspectos positivos de sus inicios, e introduciendo nuevos elementos que le permiten renovar sus contenidos sin perder un ápice de interés, dando un salto de calidad en su tercera temporada. La tercera temporada de "Person of Interest" sólo puede calificarse como excelente y su tramo final magnífico.
He disfrutado muchísimo con la quinta y última temporada, que ha mantenido en todo momento, a pesar de sus 13 episodios en lugar de los 22 habituales, la esencia de "Person of Interest" y lo que la ha situado como una de mis series favoritas. Como entrega final ha tenido alguna debilidad, la más destacable es que ha faltado esa intensidad adicional propia de las despedidas y que uno realmente sintiera que se estaba echando toda la carne en el asador de cara a la gran traca final.
Yo he acabado encantado con episodios como el de la simulación de Shaw por mucho que se viera venir el final -la propia puesta en escena no dudaba en remarcarlo siempre que podía-, el de las trágicas despedidas de Elias y Root -muy fan del recuerdo utilizado para mantener a esta última en la serie hasta el final-.
Una de las grandes virtudes de la serie es saber que sus responsables lo tienen todo bien pensado, y es que son muy pocas las obras de largo recorrido que llegan a darte esta tranquilidad. Puede que en algunos detalles concretos no logren reflejarlo tan bien como les gustaría, pero sí que tiene un fin y también que el punto de destino es algo que está perfectamente pensado. Además, esa tendencia nunca ha sido problema para mantener la capacidad de sorprendernos.
Lo mejor de todo es que "Person of Interest" nunca ha dejado de crecer y con el final de su tercera temporada alcanzó su mejor nivel, que no ha decaido hasta su expléndido final.
No puedo decir que su temporada final haya sido perfecta, pero su magnífico final sí que ha sido la despedida ideal para una serie imprescindible.
Título original: Person of interest. Director: David Semel, Fred Toye, Jeffrey G. Hunt, Dennis Smith,Charles Beeson, Colin Bucksey, Milan Cheylov. Intérpretes: James Caviezel, Michael Emerson, Kevin Chapman, Amy Acker, Taraji P. Henson, Anthony Mangano, Takako Haywood.