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dillinger
Si de ladrones y robos va la cuestión la cultura popular americana se ha encargado de dejarnos nombres tan ilustres como Bonnie y Clyde, Baby Face Nelson o John Dillinger. Todos ellos coexistieron durante la Gran Depresión y dirigieron sus asaltos criminales contra los bancos, precisamente los responsables de que mucha gente trabajadora perdiera los ahorros de toda una vida debido a la crisis y quiebra de los mismos. La inestabilidad económica motivó la desconfianza en las entidades financieras y la figura del gangster proliferó a partir de ese momento. Si a todo esto le sumamos la influencia de los medios de comunicación que con los actos delictivos de estos malhechores tenían material efervescente de primer orden no es de extrañar que hoy en día estemos hablando de verdaderos iconos de la cultura popular.

John Milius, amigo y compañero de estudios cinematográficos de George Lucas, Steven Spielberg o Martin Scorsese se había ganado una gran reputación como guionista al participar en las dos primeras partes de Harry el sucio ; Dirty Harry (1971) y Magnum force(1973) además de en grandes éxitos de crítica y público como Jeremiah Johnson (1972) o el western El juez de la horca (1972) aunque su libreto mas aclamado tardaría aún unos años hasta Apocalypse Now (1979) de Francis Ford Coppola. Debuta como director con Dillinger en 1973 en el seno de la compañía de Serie B American International Pictures comandada entre otros por Roger Corman, responsable asimismo de los debuts de Coppola (Dementia 13), Scorsese (Boxcar Bertha) o Peter Bogdanovich (Targets) faceta muy a tener en cuenta como descubridor de grandes talentos.

dillinger

Dillinger es una producción modesta, de hecho John Milius declaró años mas tarde que a pesar de no disponer de mucho tiempo y dinero, ni grúas ni nada por el estilo, las escenas de los tiroteos se rodaron de manera muy simple y aún así el resultado final le parecía ambicioso para el momento. A pesar de las limitaciones si pudo contar con un gran elenco de actores tales como Warren Oates en el papel de Dillinger, Ben Johnson como el agente del FBI Melvin Purvis, Richard Dreyfuss como Baby Face Nelson o Harry Dean Stanton como miembro de la banda de Dillinger. Se trata de un relato crudo exento de romanticismo del que Milius también declaró; "Lo que me interesa es la leyenda, no es un estudio de personajes o un análisis freudiano, se trata de un cuento popular de América ". La película incluye imágenes documentales y filmaciones de la época y el guión es obra del propio John Milius como no podía ser de otra forma en ese momento,y accedió a venderlo por un tercio de sus honorarios habituales si le dejaban dirigirla.

Para alimentar mas aún la leyenda de Dillinger, su muerte se produjo a la salida de un cine acompañado de su novia cuando fue tiroteado por Melvin Purvis por orden expreso de J. Edgar Hoover. Curiosamente salían de ver "El enemigo público número uno (1934)" de W.S. Van Dyke y George Cukor, film de intriga criminal pre-código Hays del que se rumoreaba estaba basado en la vida de Dillinger. Seguramente no estamos ante un film tan popular y redondo como Bonnie and Clyde (1967) de Arthur Penn pero su factura lograda con pocos medios,su guión y digno reparto hacen del debut de John Milius un producto muy disfrutable de este polémico director republicano y aficionado a las armas mas conocido por la excelente "El viento y el león (1975)" o "Conan El Bárbaro (1982)".

dillinger

Director: John Milius.

Intérpretes: Warren Oates, Ben Johnson, Cloris Leachman, Michelle Phillips, Richard Dreyfuss, Harry Dean Stanton.

Trailer:


Escena:


Reseña escrita por Francisco Javier Arco Pérez

DILLINGER (1973). Los peligrosos años 30.

dillinger
Si de ladrones y robos va la cuestión la cultura popular americana se ha encargado de dejarnos nombres tan ilustres como Bonnie y Clyde, Baby Face Nelson o John Dillinger. Todos ellos coexistieron durante la Gran Depresión y dirigieron sus asaltos criminales contra los bancos, precisamente los responsables de que mucha gente trabajadora perdiera los ahorros de toda una vida debido a la crisis y quiebra de los mismos. La inestabilidad económica motivó la desconfianza en las entidades financieras y la figura del gangster proliferó a partir de ese momento. Si a todo esto le sumamos la influencia de los medios de comunicación que con los actos delictivos de estos malhechores tenían material efervescente de primer orden no es de extrañar que hoy en día estemos hablando de verdaderos iconos de la cultura popular.

John Milius, amigo y compañero de estudios cinematográficos de George Lucas, Steven Spielberg o Martin Scorsese se había ganado una gran reputación como guionista al participar en las dos primeras partes de Harry el sucio ; Dirty Harry (1971) y Magnum force(1973) además de en grandes éxitos de crítica y público como Jeremiah Johnson (1972) o el western El juez de la horca (1972) aunque su libreto mas aclamado tardaría aún unos años hasta Apocalypse Now (1979) de Francis Ford Coppola. Debuta como director con Dillinger en 1973 en el seno de la compañía de Serie B American International Pictures comandada entre otros por Roger Corman, responsable asimismo de los debuts de Coppola (Dementia 13), Scorsese (Boxcar Bertha) o Peter Bogdanovich (Targets) faceta muy a tener en cuenta como descubridor de grandes talentos.

dillinger

Dillinger es una producción modesta, de hecho John Milius declaró años mas tarde que a pesar de no disponer de mucho tiempo y dinero, ni grúas ni nada por el estilo, las escenas de los tiroteos se rodaron de manera muy simple y aún así el resultado final le parecía ambicioso para el momento. A pesar de las limitaciones si pudo contar con un gran elenco de actores tales como Warren Oates en el papel de Dillinger, Ben Johnson como el agente del FBI Melvin Purvis, Richard Dreyfuss como Baby Face Nelson o Harry Dean Stanton como miembro de la banda de Dillinger. Se trata de un relato crudo exento de romanticismo del que Milius también declaró; "Lo que me interesa es la leyenda, no es un estudio de personajes o un análisis freudiano, se trata de un cuento popular de América ". La película incluye imágenes documentales y filmaciones de la época y el guión es obra del propio John Milius como no podía ser de otra forma en ese momento,y accedió a venderlo por un tercio de sus honorarios habituales si le dejaban dirigirla.

Para alimentar mas aún la leyenda de Dillinger, su muerte se produjo a la salida de un cine acompañado de su novia cuando fue tiroteado por Melvin Purvis por orden expreso de J. Edgar Hoover. Curiosamente salían de ver "El enemigo público número uno (1934)" de W.S. Van Dyke y George Cukor, film de intriga criminal pre-código Hays del que se rumoreaba estaba basado en la vida de Dillinger. Seguramente no estamos ante un film tan popular y redondo como Bonnie and Clyde (1967) de Arthur Penn pero su factura lograda con pocos medios,su guión y digno reparto hacen del debut de John Milius un producto muy disfrutable de este polémico director republicano y aficionado a las armas mas conocido por la excelente "El viento y el león (1975)" o "Conan El Bárbaro (1982)".

dillinger

Director: John Milius.

Intérpretes: Warren Oates, Ben Johnson, Cloris Leachman, Michelle Phillips, Richard Dreyfuss, Harry Dean Stanton.

Trailer:


Escena:


Reseña escrita por Francisco Javier Arco Pérez

grupo salvaje
Nueve soldados se acercan cabalgando a una ciudad. Pasan delante de unos niños que torturan a un escorpión dándoselo de comer a las hormigas. Un predicador amenaza con el infierno a los borrachos. Pronto sus fieles inician un desfile cantando por las calles. Los soldados desmontan y entran en el banco de la ciudad. Son en realidad atracadores, y el gran golpe que esperaban dar se convierte en una trampa, ya que un grupo de cazarrecompensas apostados en las azoteas de los edificios los está esperando para acabar con ellos. Así comienza la encarnizada huida de esta banda, que les llevará hasta México en guerra entre el ejército federal y los hombres de Pancho Villa, nuevamente de vuelta a los Estados Unidos para robar un tren repleto de armas para el ejército que desea derrocar al líder revolucionario, y una vez más al sur, donde encontrarán un trágico y violento destino cuando, por una vez, el honor y la palabra dada valen más que el pillaje y la avaricia.



"Si se mueven, mátalos".

Los días del dorado Oeste hace tiempo que han concluido. El progreso ha terminada por arrinconar un mundo marcado por la violencia y la aventura, un estilo de vida que el cine americano se había complacido en mitificar desde sus orígenes, y que aquí aparece sumido ya en irremisible decadencia. En un Oeste crepuscular, unos personajes cuyo tiempo ha pasado, huyen o vagan en un paisaje cargado de atardeceres. No en vano casi toda la película transcurre en tierras mejicanas (como en "LosProfesionales (1966)" de Richard Brooks), reducto aún de aventureros incapaces de adaptarse a los nuevos tiempos. A lo largo de este exilio (forzoso o necesario), los protagonistas recapitularán sobre su vida y su destino. Por eso, Grupo Salvaje es una reflexión sobre la búsqueda del sentido y de la propia identidad. En ella, los temas recurrentes de Peckinpah alcanzan un dramatismo sobrecogedor: la fidelidad, la traición, la amistad, la independencia, el desarraigo, la épica de los perdedores, la búsqueda de la inocencia perdida. 


grupo salvaje

El film nos propone ese viaje a la libertad que suponía para Peckinpah la frontera de Méjico acompañando a los que, casi, podríamos denominar los últimos forajidos en una aventura sin retorno cargada de nostalgia. En esta cinta se dan cita todos y cada uno de los elementos del "western crepuscular" y eliminado el romanticismo de la edad dorada del genero nos encontramos con un film similar a los "spaghetti western" pero de infinita mejor calidad narrativa, técnica y visual. Peckinpah, como director, era capaz de imprimir en sus personajes fuertes y carismáticas personalidades cargadas de matices y capas solo perceptibles a lo largo de todo su discurso narrativo. Según el propio realizador, la acción no funciona sin los personajes, sin los intérpretes que le dan vida y así encontramos a un eterno y reconocible grupo de veteranos de camino al adiós definitivo en los rostros de William Holden, Ernest Borgnine, Robert Ryan, Ben Johnson y Warren Oates. Sin este sensacional casting no existiría Grupo Salvaje dada la importancia que ellos mismos y sus personajes generan entre el publico.

"Todos soñamos con ser niños otra vez, incluso los peores. Quizás los peores los que más".

El uso de la cámara lenta para diseccionar la acción y la violencia dotan al film de una personalidad única y admirable haciendo destacar de ese modo a una producción visual cuidada, y realista. Todos los elementos fotográficos aparecidos en pantalla denotan minuciosidad y amor por los más ínfimos e indetectables detalles. Lucien Ballard, encargado de la fotografía, realizó un sensacional trabajo al dotar a cada escena de una luz vibrante a la orden de la acción y los responsables en el área de producción visual añadieron los elementos precisos para componer una estampa única capaz de destilar la autenticidad que Peckinpah buscaba en sus films. 


grupo salvaje

La poesía visual y la belleza de su mensaje subyacente con respecto al fin es emotivo y contundente a partes iguales, ya que aunque el espectador sea capaz de encontrar la pureza y la afinidad en los rostros de los últimos de una especie sabe, aunque lo niegue, que los días de estos están contados. La sensibilidad a ritmo del tableteo mortal de las pesadas armas de fuego es la banda sonora de un relato donde es fácil perderse en la violencia para olvidar el ocaso de la libertad. Lo mejor de dos mundos se dan cita en la polvorienta frontera que separa al progreso de tiempos más salvajes y románticos.

"¿Vamos?"
"¿Por qué no?"

Las dos escenas que abren y cierran Grupo salvaje son impresionantes. En ellas se refleja para que han nacido nuestros protagonistas: En la primera actúan según lo han hecho siempre, en la segunda, actúan para redimirse, precisamente, de lo que llevan haciendo toda la vida. La secuencia de los cuatro andando armados hacia la muerte es de las que se quedan en la retina para siempre, en ella vemos como firman su suicidio en un ultimo acto de redención. Se siente el dolor y el desgarro de los protagonistas, se siente la primera y última marcha heroica de Pike, Dutch, Lylye y Tector, se siente la muerte y la sangre en ese decidido caminar. El Apocalipsis se va a desatar…

"Sólo queda hacer lo que hay que hacer".

grupo salvaje

Título original: The Wild Bunch.

Director: Sam Peckinpah.

Intérpretes: William Holden, Ernest Borgnine, Robert Ryan, Edmond O'Brien, Warren Oates,Jaime Sánchez, Ben Johnson.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Ramón Abello Miñano

GRUPO SALVAJE (1969). Los forajidos de Sam Peckinpah.

grupo salvaje
Nueve soldados se acercan cabalgando a una ciudad. Pasan delante de unos niños que torturan a un escorpión dándoselo de comer a las hormigas. Un predicador amenaza con el infierno a los borrachos. Pronto sus fieles inician un desfile cantando por las calles. Los soldados desmontan y entran en el banco de la ciudad. Son en realidad atracadores, y el gran golpe que esperaban dar se convierte en una trampa, ya que un grupo de cazarrecompensas apostados en las azoteas de los edificios los está esperando para acabar con ellos. Así comienza la encarnizada huida de esta banda, que les llevará hasta México en guerra entre el ejército federal y los hombres de Pancho Villa, nuevamente de vuelta a los Estados Unidos para robar un tren repleto de armas para el ejército que desea derrocar al líder revolucionario, y una vez más al sur, donde encontrarán un trágico y violento destino cuando, por una vez, el honor y la palabra dada valen más que el pillaje y la avaricia.



"Si se mueven, mátalos".

Los días del dorado Oeste hace tiempo que han concluido. El progreso ha terminada por arrinconar un mundo marcado por la violencia y la aventura, un estilo de vida que el cine americano se había complacido en mitificar desde sus orígenes, y que aquí aparece sumido ya en irremisible decadencia. En un Oeste crepuscular, unos personajes cuyo tiempo ha pasado, huyen o vagan en un paisaje cargado de atardeceres. No en vano casi toda la película transcurre en tierras mejicanas (como en "LosProfesionales (1966)" de Richard Brooks), reducto aún de aventureros incapaces de adaptarse a los nuevos tiempos. A lo largo de este exilio (forzoso o necesario), los protagonistas recapitularán sobre su vida y su destino. Por eso, Grupo Salvaje es una reflexión sobre la búsqueda del sentido y de la propia identidad. En ella, los temas recurrentes de Peckinpah alcanzan un dramatismo sobrecogedor: la fidelidad, la traición, la amistad, la independencia, el desarraigo, la épica de los perdedores, la búsqueda de la inocencia perdida. 


grupo salvaje

El film nos propone ese viaje a la libertad que suponía para Peckinpah la frontera de Méjico acompañando a los que, casi, podríamos denominar los últimos forajidos en una aventura sin retorno cargada de nostalgia. En esta cinta se dan cita todos y cada uno de los elementos del "western crepuscular" y eliminado el romanticismo de la edad dorada del genero nos encontramos con un film similar a los "spaghetti western" pero de infinita mejor calidad narrativa, técnica y visual. Peckinpah, como director, era capaz de imprimir en sus personajes fuertes y carismáticas personalidades cargadas de matices y capas solo perceptibles a lo largo de todo su discurso narrativo. Según el propio realizador, la acción no funciona sin los personajes, sin los intérpretes que le dan vida y así encontramos a un eterno y reconocible grupo de veteranos de camino al adiós definitivo en los rostros de William Holden, Ernest Borgnine, Robert Ryan, Ben Johnson y Warren Oates. Sin este sensacional casting no existiría Grupo Salvaje dada la importancia que ellos mismos y sus personajes generan entre el publico.

"Todos soñamos con ser niños otra vez, incluso los peores. Quizás los peores los que más".

El uso de la cámara lenta para diseccionar la acción y la violencia dotan al film de una personalidad única y admirable haciendo destacar de ese modo a una producción visual cuidada, y realista. Todos los elementos fotográficos aparecidos en pantalla denotan minuciosidad y amor por los más ínfimos e indetectables detalles. Lucien Ballard, encargado de la fotografía, realizó un sensacional trabajo al dotar a cada escena de una luz vibrante a la orden de la acción y los responsables en el área de producción visual añadieron los elementos precisos para componer una estampa única capaz de destilar la autenticidad que Peckinpah buscaba en sus films. 


grupo salvaje

La poesía visual y la belleza de su mensaje subyacente con respecto al fin es emotivo y contundente a partes iguales, ya que aunque el espectador sea capaz de encontrar la pureza y la afinidad en los rostros de los últimos de una especie sabe, aunque lo niegue, que los días de estos están contados. La sensibilidad a ritmo del tableteo mortal de las pesadas armas de fuego es la banda sonora de un relato donde es fácil perderse en la violencia para olvidar el ocaso de la libertad. Lo mejor de dos mundos se dan cita en la polvorienta frontera que separa al progreso de tiempos más salvajes y románticos.

"¿Vamos?"
"¿Por qué no?"

Las dos escenas que abren y cierran Grupo salvaje son impresionantes. En ellas se refleja para que han nacido nuestros protagonistas: En la primera actúan según lo han hecho siempre, en la segunda, actúan para redimirse, precisamente, de lo que llevan haciendo toda la vida. La secuencia de los cuatro andando armados hacia la muerte es de las que se quedan en la retina para siempre, en ella vemos como firman su suicidio en un ultimo acto de redención. Se siente el dolor y el desgarro de los protagonistas, se siente la primera y última marcha heroica de Pike, Dutch, Lylye y Tector, se siente la muerte y la sangre en ese decidido caminar. El Apocalipsis se va a desatar…

"Sólo queda hacer lo que hay que hacer".

grupo salvaje

Título original: The Wild Bunch.

Director: Sam Peckinpah.

Intérpretes: William Holden, Ernest Borgnine, Robert Ryan, Edmond O'Brien, Warren Oates,Jaime Sánchez, Ben Johnson.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Ramón Abello Miñano

grupo salvaje
Un viejo borracho irreverente, indisciplinado al que le encantaban las armas de fuego, ése es Sam Peckinpah. El director que fue capaz de encadenar tres clásicos del cine como "Perros depaja (1971)", "La Huida (1972)" y "Pat Garret y Billy el niño (1973)", comenzó su andadura para la televisión en series como "The Rifleman (1958)", "Klondike (1960)" y "The Westerner (1960)", todas ellas con el oeste americano como principal reclamo y género que le dio fama. Peckipah consciente del dominio del western, realizó primero para la Metro Goldwyn Mayer "Duelo en la alta sierra (1962)" y más tarde para la productora Columbia Pictures la exitosa "Mayor Dundee (1964)", en la que se empezó a vislumbra los problemas entre director y productores por hacerse con el montaje definitivo, con repetidas discusiones de postproducción. Pero si existe una película que desvele los gustos y obsesiones de David Samuel Peckinpah, esa sin duda debe ser "Grupo Salvaje". Ubicada en plena revolución Mexicana (1910) "The Wild Bunch" refleja una época de violentas contiendas, en la que unos ladrones deben cruzar la frontera para sobrevivir. Unos ladrones la mayoría ya viejos, alcohólicos y despechados con la sociedad que les rodea, unos forajidos malvados, violentos y machistas que sin embargo mantienen lo único que les mantendrá unidos hasta la muerte...La amistad. Robert Ryan será el "Judas" particular de su antiguo grupo de colegas, persiguiéndolos acompañado de una banda de mercenarios, tan despreciables que hacen parecer a nuestro salvaje grupo de protagonistas como respetables antihéroes pese a su penosa condición de salteadores. 

grupo salvaje

William Holden y Ernest Borgnine destacan de entre el resto de sus colegas tan maliciosos como honorables, tan etílicos como mujeriegos, tan orgullosos e íntegros, que al final después del robo de armas para el depravado general dictador interpretado por Emilio Fernández, alias "El Indio", se rebelarán contra él, debido a una cuestión de compañerismo hacia el más joven del conocido como "El Grupo Salvaje", ultrajado éste por el general por su condición de revolucionario. Entre cabalgadas, pirotecnia, disparos, bromas, risotadas y cantidades ingentes de alcohol y camaradería, nuestro escuadrón de "locos extrovertidos y bruscos" encontrarán un final más que antológico, con un último paseo, todos enfilados, hacia un patíbulo buscando la salvación imposible de un amigo, que hubiera hecho lo mismo que ellos de estar en su situación. El final de "Grupo Salvaje" es toda una eyección de furor y balas, tan sangrienta como memorable. Incluso niños, viejos y mujeres participan de la violencia desatada en una época de revolución, sinsentido y muerte, en la que el pueblo del méxico rural de la época sufre las pérdidas, y solo quedan longevos compañeros pisando los cuerpos de los muertos. La sangre derramada filmada por Sam Peckinpah es distinta a la del resto de sus coetáneos, un plasma escupido como nunca antes se había visto, con un realismo visionado a cámara lenta, dejando clara la manifestación de la muerte a causa de los disparos de las armas de fuego, imágenes en las que Peckinpah fue influido poderosamente por los documentales de caza. Sudor, alcohol, pólvora, honor, frivolidad, sacrificio, picaresca, redención, fuego y muerte en una obra maestra que conviene siempre revisionar, con un poder fílmico que trasciende de generación en generación.

grupo salvaje

Título original: The Wild Bunch.

Director: Sam Peckinpah.

Intérpretes: William Holden, Ernest Borgnine, Robert Ryan, Edmond O'Brien, Warren Oates,Jaime Sánchez, Ben Johnson,

Trailer:


Escena:


B.S.O.:



Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

Quizás también pueda interesarle:

GRUPO SALVAJE (1969). Los pistoleros de Sam Peckinpah.

grupo salvaje
Un viejo borracho irreverente, indisciplinado al que le encantaban las armas de fuego, ése es Sam Peckinpah. El director que fue capaz de encadenar tres clásicos del cine como "Perros depaja (1971)", "La Huida (1972)" y "Pat Garret y Billy el niño (1973)", comenzó su andadura para la televisión en series como "The Rifleman (1958)", "Klondike (1960)" y "The Westerner (1960)", todas ellas con el oeste americano como principal reclamo y género que le dio fama. Peckipah consciente del dominio del western, realizó primero para la Metro Goldwyn Mayer "Duelo en la alta sierra (1962)" y más tarde para la productora Columbia Pictures la exitosa "Mayor Dundee (1964)", en la que se empezó a vislumbra los problemas entre director y productores por hacerse con el montaje definitivo, con repetidas discusiones de postproducción. Pero si existe una película que desvele los gustos y obsesiones de David Samuel Peckinpah, esa sin duda debe ser "Grupo Salvaje". Ubicada en plena revolución Mexicana (1910) "The Wild Bunch" refleja una época de violentas contiendas, en la que unos ladrones deben cruzar la frontera para sobrevivir. Unos ladrones la mayoría ya viejos, alcohólicos y despechados con la sociedad que les rodea, unos forajidos malvados, violentos y machistas que sin embargo mantienen lo único que les mantendrá unidos hasta la muerte...La amistad. Robert Ryan será el "Judas" particular de su antiguo grupo de colegas, persiguiéndolos acompañado de una banda de mercenarios, tan despreciables que hacen parecer a nuestro salvaje grupo de protagonistas como respetables antihéroes pese a su penosa condición de salteadores. 

grupo salvaje

William Holden y Ernest Borgnine destacan de entre el resto de sus colegas tan maliciosos como honorables, tan etílicos como mujeriegos, tan orgullosos e íntegros, que al final después del robo de armas para el depravado general dictador interpretado por Emilio Fernández, alias "El Indio", se rebelarán contra él, debido a una cuestión de compañerismo hacia el más joven del conocido como "El Grupo Salvaje", ultrajado éste por el general por su condición de revolucionario. Entre cabalgadas, pirotecnia, disparos, bromas, risotadas y cantidades ingentes de alcohol y camaradería, nuestro escuadrón de "locos extrovertidos y bruscos" encontrarán un final más que antológico, con un último paseo, todos enfilados, hacia un patíbulo buscando la salvación imposible de un amigo, que hubiera hecho lo mismo que ellos de estar en su situación. El final de "Grupo Salvaje" es toda una eyección de furor y balas, tan sangrienta como memorable. Incluso niños, viejos y mujeres participan de la violencia desatada en una época de revolución, sinsentido y muerte, en la que el pueblo del méxico rural de la época sufre las pérdidas, y solo quedan longevos compañeros pisando los cuerpos de los muertos. La sangre derramada filmada por Sam Peckinpah es distinta a la del resto de sus coetáneos, un plasma escupido como nunca antes se había visto, con un realismo visionado a cámara lenta, dejando clara la manifestación de la muerte a causa de los disparos de las armas de fuego, imágenes en las que Peckinpah fue influido poderosamente por los documentales de caza. Sudor, alcohol, pólvora, honor, frivolidad, sacrificio, picaresca, redención, fuego y muerte en una obra maestra que conviene siempre revisionar, con un poder fílmico que trasciende de generación en generación.

grupo salvaje

Título original: The Wild Bunch.

Director: Sam Peckinpah.

Intérpretes: William Holden, Ernest Borgnine, Robert Ryan, Edmond O'Brien, Warren Oates,Jaime Sánchez, Ben Johnson,

Trailer:


Escena:


B.S.O.:



Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

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en el calor de la noche
Thriller policíaco con altas dosis de denuncia social sobre el racismo era lo que nos proporcionaría este entretenido film de Norman Jewison ("Huracán Carter (1999)"), ganadora de 5 Óscar, entre ellos mejor película, mejor actor y mejor guión original. La trama del film, basándose en una novela de John Ball, se centraría en el misterioso asesinato de un adinerado empresario en un pueblo de Missippi y las consecuentes investigaciones llevadas a cabo por el especialista de homicidios de raza negra Virgil Tibbs. Durante su estancia en el pueblo no sólo lucharía por descubrir al verdadero culpable del crimen sino que tendría que lidiar con el incompetente jefe policía Gillespie en un ambiente puramente racista. Nos encontramos con la obra más reconocida, tanto por la crítica como por el público estadounidense, de Norman Jewison (éxito que trataría nuevamente repetir en la década de los 80 volviendo a la temática del racismo con el drama "Historia de un soldado (1984)") que a pesar de ser una película lograda (desde la dirección, la interpretación de los actores, la fotografía, la banda sonora...) no deja de ser un producto "tramposamente" rodado y pensado para obtener la simpatía del público más convencional cuyo tema sobre el racismo iba a presentarse de un modo suavizado y "light" (resulta poco convincente que los habitantes de la historia, pueblerina, primitiva e irracional, a la hora de la verdad no iban a ser tan fieros como parecen en un primer momento).

en el calor de la noche

La película contaría con un consagrado Sidney Poitier (primer actor afroamericano en ganar el Óscar como mejor actor principal gracias a su papel en "Los lirios del valle (1963)" y que en ese año iba a formar parte de un trío de películas de enorme aceptación como fueron "La rebelión de las aulas (1967)", "Adivina quién viene esta noche (1967)" y la propia obra que centro en esta reseña), un actor siempre caracterizado por sus personajes enfrentados a la lucha racista, y que aquí no iba a ser menos con su papel de Virgil Tibbs, un policía astuto e inteligente que pondría en evidencia los inoperantes métodos de Gillespie y su grupo de policías. En el reparto también se destacaría Rod Steiger (un gran trabajo pero que quizás resulta excesivo su Óscar, ya que ese año competía para el galardón con actores de la talla de Spencer Tracy, Dustin Hoffman y Paul Newman que habían realizado, bajo mi opinión, mejores interpretaciones que la suya) representando al mencionado jefe de policía Gillespie, un personaje cínico e inepto que no haría más que comer chicle (se comenta que el actor se comió más de 200 paquetes de chicle durante el tiempo que duró el rodaje), quejarse del calor que hacía en su oficina y de criticar la manera de proceder de Tibbs, pero que acabaría cediendo irremediablememte ante la coherente y firme actitud de éste.

en el calor de la noche

Entre sus escenas destacaría la reacción de Tibbs después de recibir una bofetada por parte de un blanco y éste le responde devolviéndole el golpe (un momento inédito, por aquel entonces, y es que no se había visto en la gran pantalla como un afroamericano golpeaba a un blanco, hecho que gozaría de cierta polémica en los sectores más segregacionistas) y el acorralamiento del propio Tibbs en una fabrica abandonada por un grupo de paletos racistas que pretenden lincharle pero que iba a ser salvado "in extremis" por Gillespie. Como curiosidad, las vivencias detectivescas del inspector Virgil Tibbs iban a ser continuadas con la confección de dos secuelas, "Ahora me llaman el Señor Tibbs (1970)" y "El inspector Tibbs contra la organización (1971)", en una etapa donde el denominado género cinematográfico "blaxploitation" empezaba a coger fuerza en la industria norteamericana.

Frase para recordar: "Ellos me llaman el Señor Tibbs".

en el calor de la nocheen el calor de la noche

Título original: In the heat of the night.

Director: Norman Jewison.

Intérpretes: Sidney Poitier, Rod Steiger, Warren Oates, Lou Grant.

Trailer: 




Escena: 



B.S.O.: 




Información complementaria:
Rod Steiger

Reseña escrita por Jesús Fariña

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EN EL CALOR DE LA NOCHE (1967). Sidney Poitier contra el racismo.

en el calor de la noche
Thriller policíaco con altas dosis de denuncia social sobre el racismo era lo que nos proporcionaría este entretenido film de Norman Jewison ("Huracán Carter (1999)"), ganadora de 5 Óscar, entre ellos mejor película, mejor actor y mejor guión original. La trama del film, basándose en una novela de John Ball, se centraría en el misterioso asesinato de un adinerado empresario en un pueblo de Missippi y las consecuentes investigaciones llevadas a cabo por el especialista de homicidios de raza negra Virgil Tibbs. Durante su estancia en el pueblo no sólo lucharía por descubrir al verdadero culpable del crimen sino que tendría que lidiar con el incompetente jefe policía Gillespie en un ambiente puramente racista. Nos encontramos con la obra más reconocida, tanto por la crítica como por el público estadounidense, de Norman Jewison (éxito que trataría nuevamente repetir en la década de los 80 volviendo a la temática del racismo con el drama "Historia de un soldado (1984)") que a pesar de ser una película lograda (desde la dirección, la interpretación de los actores, la fotografía, la banda sonora...) no deja de ser un producto "tramposamente" rodado y pensado para obtener la simpatía del público más convencional cuyo tema sobre el racismo iba a presentarse de un modo suavizado y "light" (resulta poco convincente que los habitantes de la historia, pueblerina, primitiva e irracional, a la hora de la verdad no iban a ser tan fieros como parecen en un primer momento).

en el calor de la noche

La película contaría con un consagrado Sidney Poitier (primer actor afroamericano en ganar el Óscar como mejor actor principal gracias a su papel en "Los lirios del valle (1963)" y que en ese año iba a formar parte de un trío de películas de enorme aceptación como fueron "La rebelión de las aulas (1967)", "Adivina quién viene esta noche (1967)" y la propia obra que centro en esta reseña), un actor siempre caracterizado por sus personajes enfrentados a la lucha racista, y que aquí no iba a ser menos con su papel de Virgil Tibbs, un policía astuto e inteligente que pondría en evidencia los inoperantes métodos de Gillespie y su grupo de policías. En el reparto también se destacaría Rod Steiger (un gran trabajo pero que quizás resulta excesivo su Óscar, ya que ese año competía para el galardón con actores de la talla de Spencer Tracy, Dustin Hoffman y Paul Newman que habían realizado, bajo mi opinión, mejores interpretaciones que la suya) representando al mencionado jefe de policía Gillespie, un personaje cínico e inepto que no haría más que comer chicle (se comenta que el actor se comió más de 200 paquetes de chicle durante el tiempo que duró el rodaje), quejarse del calor que hacía en su oficina y de criticar la manera de proceder de Tibbs, pero que acabaría cediendo irremediablememte ante la coherente y firme actitud de éste.

en el calor de la noche

Entre sus escenas destacaría la reacción de Tibbs después de recibir una bofetada por parte de un blanco y éste le responde devolviéndole el golpe (un momento inédito, por aquel entonces, y es que no se había visto en la gran pantalla como un afroamericano golpeaba a un blanco, hecho que gozaría de cierta polémica en los sectores más segregacionistas) y el acorralamiento del propio Tibbs en una fabrica abandonada por un grupo de paletos racistas que pretenden lincharle pero que iba a ser salvado "in extremis" por Gillespie. Como curiosidad, las vivencias detectivescas del inspector Virgil Tibbs iban a ser continuadas con la confección de dos secuelas, "Ahora me llaman el Señor Tibbs (1970)" y "El inspector Tibbs contra la organización (1971)", en una etapa donde el denominado género cinematográfico "blaxploitation" empezaba a coger fuerza en la industria norteamericana.

Frase para recordar: "Ellos me llaman el Señor Tibbs".

en el calor de la nocheen el calor de la noche

Título original: In the heat of the night.

Director: Norman Jewison.

Intérpretes: Sidney Poitier, Rod Steiger, Warren Oates, Lou Grant.

Trailer: 




Escena: 



B.S.O.: 




Información complementaria:
Rod Steiger

Reseña escrita por Jesús Fariña

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malas tierras
A pesar de las pocas películas en su haber y su fama de director arisco y poco sociable, Terrence Malick ("El árbol de la vida (2011)") se ha ganado un hueco entre ese grupo selecto de realizadores imprescindibles dentro del cine actual. Para su primer film Malick se inspiraría (al igual que hiciera Oliver Stone en la alocada "Asesinos natos (1994)") en la historia real de Charles Starkwheather, un joven rebelde e incomprendido que acompañado de su ingenua y precoz novia (Fugate Carel) cometería una serie de asesinatos en los estados de Nebraska y Wyoming, un terrible suceso que conmocionaría al pueblo norteamericano de la década de los 50. Con una cuidada fotografía llena de paisajes naturales  y el buen uso de una voz en off que nos describe perfectamente los sentimientos y hechos de estos  jóvenes, la película no  sólo se regocijaría  en mostrarnos los crímenes en sí sino que se centraría en relatarnos una atípica historia romántica entre dos seres marginales enamorados hasta la médula y su (sangrienta) búsqueda de un lugar alejado de la sociedad donde poder compartir su amor sin miedo a ser separados. Para llevar a cabo las vivencias de estos dos personajes (donde el realizador haría uso de otros nombres alejados al de los verdaderos) Terrence Malick se fijaría (por aquella época) en dos intérpretes noveles y desconocidos, por un lado Martín Sheen ("Apocalypse now (1979)" con una imagen que nos recuerda al mítico James Dean ejerciendo el papel del asesino Kit Carruthers y por el otro la de la actriz Sissy Spacey ("Carrie (1976)" ) en la piel de la sumisa Holly Sargis. Dentro del reparto de secundarios veríamos también haciendo de una de las víctimas de Kit Carruthers, al estadounidense Warren Oate, actor quizás más recordado por sus trabajos junto al realizador Sam Pekinpah en películas como "Grupo salvaje (1969)" y "Quiero la cabeza de Alfredo García (1974)". Hago mención la partitura del compositor alemán Carl Orff con su tema "Gassenhauser", una bella melodía que volveríamos a escuchar en el film de Tony Scott, "Amor a quemarropa (1994)"). Como curiosidad, durante el rodaje de la película Sissy Spacey conocería a su actual marido, el director artístico Jack Fisk ("Mullholland drive (2001)".

Frase para recordar: "Cuando las hojas se movían por encima de nosotros, era como si los espiritus se estuvieran hablando en voz baja de sus problemas".

malas tierras


Título original: Badlands.

Director: Terrence Malick.

Intérpretes: Martin Sheen, Sissy Spacey, Warren Oates, Alan Vint.

Trailer: 


B.S.O.: 



Información complementaria:
Warren Oates

Reseña escrita por Jesús Fariña 
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MALAS TIERRAS (1973). Los crímenes de Martin Sheen.

malas tierras
A pesar de las pocas películas en su haber y su fama de director arisco y poco sociable, Terrence Malick ("El árbol de la vida (2011)") se ha ganado un hueco entre ese grupo selecto de realizadores imprescindibles dentro del cine actual. Para su primer film Malick se inspiraría (al igual que hiciera Oliver Stone en la alocada "Asesinos natos (1994)") en la historia real de Charles Starkwheather, un joven rebelde e incomprendido que acompañado de su ingenua y precoz novia (Fugate Carel) cometería una serie de asesinatos en los estados de Nebraska y Wyoming, un terrible suceso que conmocionaría al pueblo norteamericano de la década de los 50. Con una cuidada fotografía llena de paisajes naturales  y el buen uso de una voz en off que nos describe perfectamente los sentimientos y hechos de estos  jóvenes, la película no  sólo se regocijaría  en mostrarnos los crímenes en sí sino que se centraría en relatarnos una atípica historia romántica entre dos seres marginales enamorados hasta la médula y su (sangrienta) búsqueda de un lugar alejado de la sociedad donde poder compartir su amor sin miedo a ser separados. Para llevar a cabo las vivencias de estos dos personajes (donde el realizador haría uso de otros nombres alejados al de los verdaderos) Terrence Malick se fijaría (por aquella época) en dos intérpretes noveles y desconocidos, por un lado Martín Sheen ("Apocalypse now (1979)" con una imagen que nos recuerda al mítico James Dean ejerciendo el papel del asesino Kit Carruthers y por el otro la de la actriz Sissy Spacey ("Carrie (1976)" ) en la piel de la sumisa Holly Sargis. Dentro del reparto de secundarios veríamos también haciendo de una de las víctimas de Kit Carruthers, al estadounidense Warren Oate, actor quizás más recordado por sus trabajos junto al realizador Sam Pekinpah en películas como "Grupo salvaje (1969)" y "Quiero la cabeza de Alfredo García (1974)". Hago mención la partitura del compositor alemán Carl Orff con su tema "Gassenhauser", una bella melodía que volveríamos a escuchar en el film de Tony Scott, "Amor a quemarropa (1994)"). Como curiosidad, durante el rodaje de la película Sissy Spacey conocería a su actual marido, el director artístico Jack Fisk ("Mullholland drive (2001)".

Frase para recordar: "Cuando las hojas se movían por encima de nosotros, era como si los espiritus se estuvieran hablando en voz baja de sus problemas".

malas tierras


Título original: Badlands.

Director: Terrence Malick.

Intérpretes: Martin Sheen, Sissy Spacey, Warren Oates, Alan Vint.

Trailer: 


B.S.O.: 



Información complementaria:
Warren Oates

Reseña escrita por Jesús Fariña 
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quiero la cabeza de Alfredo García
Cuando queda embarazada y posteriormente abandonada la hija de un poderoso y rico mexicano por Alfredo García, el padre de esta ofrecerá una recompensa de un millón de dólares a quien le traiga la cabeza de este último, de esta manera comienza la obra del siempre genial Sam Pekinpah. Interesante road movie con toques de western y romance sin "edulcorante" lleno de personajes sin escrúpulos y caracterizado por la violencia que siempre refleja el director en todos sus films. También me parece curioso el rol que pone el director a sus personajes, a los hombres como borrachos y rudos y a las mujeres como zorras y de malos instintos, bastante común en las obras de Pekinpah. Como protagonista antihéroe tenemos al actor Warren Oates (visto en "Grupo salvaje (1969)" del propio Pekinpah o en el thiller de gangsters "Dillinger (1973)"), un personaje borracho y perdedor que acompañado de sus singulares gafas pasará por dos etapas en el transcurso de la película, una con su obsesión de la suculenta recompensa que le ayude cambiar el rumbo de su vida para pasar a un estado de odio y venganza cuando pierde aquello que le realmente le importaba. En el elenco de actores podemos ver a Kris Kristofferson, en un pequeño papel de motorista que asalta a la pareja protagonista, actor que repetía con Pekinpah después de su gran interpretación en "Pat Garret y Billy the Kid (1973)" y que volvería a tener una nueva participación en "Convoy (1978)", un film de lo más flojos e irregulares que rodó Pekinpah. Como curiosidad del film, los trajes que llevaba el actor en la película eran del propio director, a si mismo, la forma que caminaba el personaje de Warren Oates era una propia imitación de como andaba realmente Sam Pekinpah.

Frase para recordar: "Tu cuida del hijo, que yo cuidaré del padre".

quiero la cabeza de Alfredo García




Título original: Bring me the head of Alfredo Garcia.

Director: Sam Peckinpah.

Intérpretes: Warren Oates, Isela Vega, Gig Young, Robert Webber

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Warren Oates

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QUIERO LA CABEZA DE ALFREDO GARCÍA (1974)


quiero la cabeza de Alfredo García
Cuando queda embarazada y posteriormente abandonada la hija de un poderoso y rico mexicano por Alfredo García, el padre de esta ofrecerá una recompensa de un millón de dólares a quien le traiga la cabeza de este último, de esta manera comienza la obra del siempre genial Sam Pekinpah. Interesante road movie con toques de western y romance sin "edulcorante" lleno de personajes sin escrúpulos y caracterizado por la violencia que siempre refleja el director en todos sus films. También me parece curioso el rol que pone el director a sus personajes, a los hombres como borrachos y rudos y a las mujeres como zorras y de malos instintos, bastante común en las obras de Pekinpah. Como protagonista antihéroe tenemos al actor Warren Oates (visto en "Grupo salvaje (1969)" del propio Pekinpah o en el thiller de gangsters "Dillinger (1973)"), un personaje borracho y perdedor que acompañado de sus singulares gafas pasará por dos etapas en el transcurso de la película, una con su obsesión de la suculenta recompensa que le ayude cambiar el rumbo de su vida para pasar a un estado de odio y venganza cuando pierde aquello que le realmente le importaba. En el elenco de actores podemos ver a Kris Kristofferson, en un pequeño papel de motorista que asalta a la pareja protagonista, actor que repetía con Pekinpah después de su gran interpretación en "Pat Garret y Billy the Kid (1973)" y que volvería a tener una nueva participación en "Convoy (1978)", un film de lo más flojos e irregulares que rodó Pekinpah. Como curiosidad del film, los trajes que llevaba el actor en la película eran del propio director, a si mismo, la forma que caminaba el personaje de Warren Oates era una propia imitación de como andaba realmente Sam Pekinpah.

Frase para recordar: "Tu cuida del hijo, que yo cuidaré del padre".

quiero la cabeza de Alfredo García




Título original: Bring me the head of Alfredo Garcia.

Director: Sam Peckinpah.

Intérpretes: Warren Oates, Isela Vega, Gig Young, Robert Webber

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Información complementaria:
Warren Oates

Reseña escrita por Jesús Fariña 
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