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El argumento corto de Adivina quién viene esta noche (Guess who´s coming to dinner, 1967) vendría a ser algo así; La joven Joanna Drayton, hija del editor Matthew Drayton, a sus 23 años está a punto de darles una gran noticia a sus padres ha conocido al hombre su vida, se ha prometido y quiere casarse. El afortunado es John Wade Prentice un distinguido medico que se dedica a dar convenciones y fomentar el conocimiento en África, su único problema es que es negro, y ella es blanca. Ambos forman una historia de amor de hoy en día.

Vaya por delante un alegato muy claro que debo y quiero hacer; para que una película conserve su vigencia durante más de 60 años después de su estreno, debe de haber en ella mucho talento involucrado, debe de haber algo que la hace grande, un pensamiento más allá del dinero que tenían pensado hacer en taquilla, de la última estrella que querían presentar al publico o del despliegue definitivo de efectos especiales que buscaba. Debe de haber una historia comprometida, unos actores que creen en ella, un director dispuesto a contarla sin tapujos, y un productor a no interceder negativamente en todo ello; Adivina quién viene esta noche tiene todo eso. Y por ello es un film vigente aún hoy en 2015, y lo será por siempre, hoy por  el conflicto de los refugiados sirios -que ha vuelto a dejar claro el postureo, la falsedad y la hipocresía de la sociedad en la que vivimos- el día de mañana el ser humano ya se encargara de encontrar un motivo para que el mensaje de Adivina vuelve a revolver nuestras conciencias.


adivina quién viene esta noche

Siempre recuerdo esta película por el descomunal soliloquio de (un gigantesco) Sidney Poitier delante de su padre en la ficción (Roy E. Glen Sr) que ahora transcribiré, no sin antes un inciso aclaratorio; en 1967, EEUU aún vivía un estado de opresión contra los negros, no terminaban de poder integrarse en la sociedad y ser de igual a igual como los blancos, venían de vivir un infierno y no querían que eso volviera a aflorar. Para hacerse una idea de lo que suponía Adivina quién viene esta noche, cuando el film se estrenó en USA el matrimonio entre una pareja interracial estaba aún prohibido en catorce estados, y no en 17 como dicen en  un momento de la película. Dicho esto; Te voy a decir una cosa; no te debo nada si cargaste con tu cartera durante miles de millas para criarme era porque tenias la obligación de hacerlo. Tú me trajiste a este mundo; desde ese día te debías el deber moral contigo mismo de hacer por mi todo lo que pudieras, como yo con mi hijo si lo tengo en un futuro. ¡Pero tú no eres mi dueño! No puedes decirme cuando o donde me paso de la raya, o como debo vivir mi vida, ni obligarme a vivir bajo tus normas. ¡Tú ni siquiera  sabes cómo soy, no sabes quién soy! ¡Como siento, lo que pienso!...Tienes treinta y siete años más que yo. Tú y tu generación estáis convencidos de que el mundo debe seguir marchando según vuestros principios, ¡y hasta todo vuestra generación no haya desaparecido no podremos librarnos del peso muerto que llevamos a cuestas! ¡El que tu quieres cargar sobre mis espaldas!... Papa, eres mi padre y yo tu hijo. Te quiero. Siempre te he querido y siempre te querré. Pero tú te consideras un hombre de color, y yo me considero un hombre.


adivina quién viene esta noche

Poco más se puede añadir a semejante momento pleno de dolor, sentimiento y verdad, que mostraba al mundo un alegato justo y necesario por parte de todo un baluarte de los derechos humanos como Sidney Poitier, también protagonista de "Fugitivos (1958)" y "En el calor dela noche (1967)", y eternamente implicado en lograr la igualdad tanto en el ámbito del cine como de la vida. La labor de Poitier, nunca premiada con un Oscar a mejor actor protagonista –sí al de reparto en "Los lirios del Valle (1963)"- a pesar de sus recitales en esos tres films citados y muchos más, abrió la puerta para que en 2001, Denzel Washington y Halle Berry se coronaran como los primeros actores negros en lograr el máximo galardón. Parte de esas estatuillas eran de Poitier. Un Poitier que tuvo la suerte de lograr la afinidad de Stanley Kramer productor/director tanto de "Fugitivos (1958)" como de este film, un hombre de poder que ayudo en mucho a que el mensaje de Poitier de igualdad fuera escuchado.

En su momento Adivina quién viene esta noche ganó dos Oscar´s de la Academia, Poitier como ya digo no se llevó ninguno, aunque lo merecía por su papel de John Wade Prentice, un prestigioso médico, considerado una eminencia en su campo, pero al que no ven con buenos ojos que contraiga matrimonio con una joven blanca de familia bien. Los galardones los logró por mejor guion original (William Rose) y a la mejor actriz de reparto para Katharine Hepburn. Se quedan cortos los halagos para la interpretación de Hepburn en este film, la impresionante presencia física que demostraba delante de la cámara, su impecable estilo de caminar y vestir con cualquier cosa que se pusiera es ya mítica. Su casi cuadrado rostro, bello y marcado, y su petrificante mirada aquí estaban totalmente al servicio del personaje, atención a los pocos minutos en donde cambia el registro del resto del film, aquellos en donde su hija aún no le ha comunicado que  acaba de conocer al hombre de su vida y que este es negro, pues esos momentos son interrumpidos sin corte alguno con la aparición en segundo plano de Prentice (Poitier) y de un primer plano sostenido del rostro de la Hepburn, ese momento solo ya era valedor para que recibiera el Oscar. Sin duda estamos ante la  mejor actriz del cine. Ganadora de cuatro premios de la Academia y nominada en 8 ocasiones más. Atención a sus ojos a punto de romper a llorar desde ese momento, y a como pone firme a su ayudante en el museo, cuando acude a su casa a ver quién es el negro que quiere emparejarse con la hija de esta.


adivina quién viene esta noche

Spencer Tracy es Matthew Drayton, y lleva a cabo un papel digno de ser mencionado, el del honorable editor del periódico número uno, que por un momento se creyó demasiado bueno para tener un yerno negro, a pesar de considerarse un liberal y un luchador por la igualdad. Claro está, todo eso antes de que venga a tocarte a tu puerta y pida entrar y llevarse a su hija. El hecho de que Adivina quién viene esta noche, transcurra en menos de 24 horas hará que el mundo antes conocido por él comience a desmoronarse ante sus ojos, sin que parezca que nada de lo que puede hacer o decir logre detenerlo. Quizás el único pero que se le puede poner su papel son los momentos de humor que le tocan, unos toques que vienen en misión de salvamento para aligerar una trama con un fondo durísimo, pero que no siempre están logrados, digamos que la secuencia del helado es bastante esclarecedora, pero no tanto el momento de los calcetines, en medio de un “combate de boxeo” dialectico entre Drayton y su buen amigo el Monseñor Ryan. De resto ninguna pega, y sobre todo estén atentos a su perorata final, con Hepburn en segundo plano, sin duda uno de los grandes momentos de la historia del cine. Conviene resaltar que Tracy rodó este film ya en la recta final de la enfermedad que acabaría llevándoselo solo 17 días después de terminar de filmar, todo el calendario de rodaje se diseño a partir de la disponibilidad de Tracy para poder estar en el set. Como pequeño homenaje a Tracy, sirva este extracto de su monologo final; No hay nada que su hijo sienta por mi hija, que yo no haya sentido por mi mujer; Viejo, si. Acabado, sin duda. Pero puede asegurarle que mis recuerdos siguen vivos, claros, intactos e indestructibles. Y seguirán vivos aunque llegue a los 110 años.


adivina quién viene esta noche

La última en importancia es Katharine Houghton, en su primera película y con la famosa coletilla de "and introducing" normalmente, este añadido no suele ser buen medidor de una carrera, y del mismo modo que en ese film son presentados como futuras estrellas sus carreras, en la mayoría de los casos no pasan de ese film como su mayor logro. Houghton aquí da un recital de vitalidad y alegría a su personaje de Joanna, una mujer impulsiva que no se detiene ante nada, y que parece no callarse nunca, hasta que en determinado momento su padre la manda a callar para que el pueda decir lo que piensa de una (¿ultima?) vez. Pasamos a la dirección de Kramer, también productor y máximo responsable del producto final. Es obvio que nadie le discutió a Kramer lo que tenía que hacer con este film, tenia libertad total para maniobrar, y claro, en determinados momentos se juntan el “Kramer director” con el “Kramer productor”, y acaba el segundo metiendo sus (típicas) "cuñas" humorísticas y ligeras para que el film no parezca tan duro y demoledor como es. Ejemplos perfectos son esa música, la escena del chico de los recados que se pone a bailar música de moda mientras le entrega la carne a la ama de llaves y la del club con los amigos de Joanna. Momentos que parecen no casar con el resto del film, que en su práctica totalidad se desarrolla en la casa de los Drayton encima de las colinas de San Francisco, una de las ciudades más cinematográficas de Estados Unidos. Quitando esos "peros" Kramer lleva a cabo una labor que roza el notable, no dejando nunca decaer el ritmo, y mostrando a la perfección como el mundo de los Drayton se va desmoronando delante de ellos. Ah! Ojo a un apunte sensacional; la propia desconfianza del resto de personajes negros de sí terminaría prosperando un matrimonio interracial, tanto del padre del Doctor como de la ama de llaves Tillie (Isabel Sanford) que demuestra un desprecio tremebundo al Doctor al que tilda de embaucador y farsante. Tremendo detalle.

Termino esta reseña de Adivina quién viene esta noche siendo claro; estamos ante un film imprescindible, todo un clásico filmado en el momento justo en plena liberación y  lucha por los derechos humanos, y antes de que el conflicto del Vietnam estallase de forma irremediable. Aún conserva toda su vigencia, y lo hace con un mensaje claro y directo, que vale para no solo las diferencias entre negros y blancos, sino para la lucha por la igualdad en general entre seres humanos de cualquier raza y condición. Su guión y sus actores, todos ellos están a un nivel excelso. Atención a las peroratas de las "madres" del film, que demuestran la peculiaridad y el amor verdadero de una madre hacia sus hijos, siendo esta una mirada al corazón de las madres preciosa y muy bien hilada. También es de alabar su doblaje en castellano, que no desmerece en nada a la versión original. Si algo puede catalogarse como “lo peor” es cierto mensaje algo moralista y molesto en donde el personaje de Poitier debe ser presentado con todos los honores laborales posibles y con un pasado triste (es viudo) para que pueda empatizar más con el espectador.


adivina quién viene esta noche

Esta reseña ésta dedicada a la memoria de Spencer Tracy y Katharine Hepburn.

Título original: Guess who´s coming to dinner.

Director: Stanley Kramer.

Intérpretes: Spencer Tracy, Sidney Poitier, Katharine Hepburn, Katharine Houghton, Cecil Kellaway, Beah Richards, Isabel Sanford, Roy E. Glen Sr, Virginia Christine, Barbara Randolph, John Hudkins, Alexandra Hay, D´Urville Martin, Skip Martin.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Jonathan Glez

ADIVINA QUIÉN VIENE ESTA NOCHE (1967). La despedida de Spencer Tracy.

El argumento corto de Adivina quién viene esta noche (Guess who´s coming to dinner, 1967) vendría a ser algo así; La joven Joanna Drayton, hija del editor Matthew Drayton, a sus 23 años está a punto de darles una gran noticia a sus padres ha conocido al hombre su vida, se ha prometido y quiere casarse. El afortunado es John Wade Prentice un distinguido medico que se dedica a dar convenciones y fomentar el conocimiento en África, su único problema es que es negro, y ella es blanca. Ambos forman una historia de amor de hoy en día.

Vaya por delante un alegato muy claro que debo y quiero hacer; para que una película conserve su vigencia durante más de 60 años después de su estreno, debe de haber en ella mucho talento involucrado, debe de haber algo que la hace grande, un pensamiento más allá del dinero que tenían pensado hacer en taquilla, de la última estrella que querían presentar al publico o del despliegue definitivo de efectos especiales que buscaba. Debe de haber una historia comprometida, unos actores que creen en ella, un director dispuesto a contarla sin tapujos, y un productor a no interceder negativamente en todo ello; Adivina quién viene esta noche tiene todo eso. Y por ello es un film vigente aún hoy en 2015, y lo será por siempre, hoy por  el conflicto de los refugiados sirios -que ha vuelto a dejar claro el postureo, la falsedad y la hipocresía de la sociedad en la que vivimos- el día de mañana el ser humano ya se encargara de encontrar un motivo para que el mensaje de Adivina vuelve a revolver nuestras conciencias.


adivina quién viene esta noche

Siempre recuerdo esta película por el descomunal soliloquio de (un gigantesco) Sidney Poitier delante de su padre en la ficción (Roy E. Glen Sr) que ahora transcribiré, no sin antes un inciso aclaratorio; en 1967, EEUU aún vivía un estado de opresión contra los negros, no terminaban de poder integrarse en la sociedad y ser de igual a igual como los blancos, venían de vivir un infierno y no querían que eso volviera a aflorar. Para hacerse una idea de lo que suponía Adivina quién viene esta noche, cuando el film se estrenó en USA el matrimonio entre una pareja interracial estaba aún prohibido en catorce estados, y no en 17 como dicen en  un momento de la película. Dicho esto; Te voy a decir una cosa; no te debo nada si cargaste con tu cartera durante miles de millas para criarme era porque tenias la obligación de hacerlo. Tú me trajiste a este mundo; desde ese día te debías el deber moral contigo mismo de hacer por mi todo lo que pudieras, como yo con mi hijo si lo tengo en un futuro. ¡Pero tú no eres mi dueño! No puedes decirme cuando o donde me paso de la raya, o como debo vivir mi vida, ni obligarme a vivir bajo tus normas. ¡Tú ni siquiera  sabes cómo soy, no sabes quién soy! ¡Como siento, lo que pienso!...Tienes treinta y siete años más que yo. Tú y tu generación estáis convencidos de que el mundo debe seguir marchando según vuestros principios, ¡y hasta todo vuestra generación no haya desaparecido no podremos librarnos del peso muerto que llevamos a cuestas! ¡El que tu quieres cargar sobre mis espaldas!... Papa, eres mi padre y yo tu hijo. Te quiero. Siempre te he querido y siempre te querré. Pero tú te consideras un hombre de color, y yo me considero un hombre.


adivina quién viene esta noche

Poco más se puede añadir a semejante momento pleno de dolor, sentimiento y verdad, que mostraba al mundo un alegato justo y necesario por parte de todo un baluarte de los derechos humanos como Sidney Poitier, también protagonista de "Fugitivos (1958)" y "En el calor dela noche (1967)", y eternamente implicado en lograr la igualdad tanto en el ámbito del cine como de la vida. La labor de Poitier, nunca premiada con un Oscar a mejor actor protagonista –sí al de reparto en "Los lirios del Valle (1963)"- a pesar de sus recitales en esos tres films citados y muchos más, abrió la puerta para que en 2001, Denzel Washington y Halle Berry se coronaran como los primeros actores negros en lograr el máximo galardón. Parte de esas estatuillas eran de Poitier. Un Poitier que tuvo la suerte de lograr la afinidad de Stanley Kramer productor/director tanto de "Fugitivos (1958)" como de este film, un hombre de poder que ayudo en mucho a que el mensaje de Poitier de igualdad fuera escuchado.

En su momento Adivina quién viene esta noche ganó dos Oscar´s de la Academia, Poitier como ya digo no se llevó ninguno, aunque lo merecía por su papel de John Wade Prentice, un prestigioso médico, considerado una eminencia en su campo, pero al que no ven con buenos ojos que contraiga matrimonio con una joven blanca de familia bien. Los galardones los logró por mejor guion original (William Rose) y a la mejor actriz de reparto para Katharine Hepburn. Se quedan cortos los halagos para la interpretación de Hepburn en este film, la impresionante presencia física que demostraba delante de la cámara, su impecable estilo de caminar y vestir con cualquier cosa que se pusiera es ya mítica. Su casi cuadrado rostro, bello y marcado, y su petrificante mirada aquí estaban totalmente al servicio del personaje, atención a los pocos minutos en donde cambia el registro del resto del film, aquellos en donde su hija aún no le ha comunicado que  acaba de conocer al hombre de su vida y que este es negro, pues esos momentos son interrumpidos sin corte alguno con la aparición en segundo plano de Prentice (Poitier) y de un primer plano sostenido del rostro de la Hepburn, ese momento solo ya era valedor para que recibiera el Oscar. Sin duda estamos ante la  mejor actriz del cine. Ganadora de cuatro premios de la Academia y nominada en 8 ocasiones más. Atención a sus ojos a punto de romper a llorar desde ese momento, y a como pone firme a su ayudante en el museo, cuando acude a su casa a ver quién es el negro que quiere emparejarse con la hija de esta.


adivina quién viene esta noche

Spencer Tracy es Matthew Drayton, y lleva a cabo un papel digno de ser mencionado, el del honorable editor del periódico número uno, que por un momento se creyó demasiado bueno para tener un yerno negro, a pesar de considerarse un liberal y un luchador por la igualdad. Claro está, todo eso antes de que venga a tocarte a tu puerta y pida entrar y llevarse a su hija. El hecho de que Adivina quién viene esta noche, transcurra en menos de 24 horas hará que el mundo antes conocido por él comience a desmoronarse ante sus ojos, sin que parezca que nada de lo que puede hacer o decir logre detenerlo. Quizás el único pero que se le puede poner su papel son los momentos de humor que le tocan, unos toques que vienen en misión de salvamento para aligerar una trama con un fondo durísimo, pero que no siempre están logrados, digamos que la secuencia del helado es bastante esclarecedora, pero no tanto el momento de los calcetines, en medio de un “combate de boxeo” dialectico entre Drayton y su buen amigo el Monseñor Ryan. De resto ninguna pega, y sobre todo estén atentos a su perorata final, con Hepburn en segundo plano, sin duda uno de los grandes momentos de la historia del cine. Conviene resaltar que Tracy rodó este film ya en la recta final de la enfermedad que acabaría llevándoselo solo 17 días después de terminar de filmar, todo el calendario de rodaje se diseño a partir de la disponibilidad de Tracy para poder estar en el set. Como pequeño homenaje a Tracy, sirva este extracto de su monologo final; No hay nada que su hijo sienta por mi hija, que yo no haya sentido por mi mujer; Viejo, si. Acabado, sin duda. Pero puede asegurarle que mis recuerdos siguen vivos, claros, intactos e indestructibles. Y seguirán vivos aunque llegue a los 110 años.


adivina quién viene esta noche

La última en importancia es Katharine Houghton, en su primera película y con la famosa coletilla de "and introducing" normalmente, este añadido no suele ser buen medidor de una carrera, y del mismo modo que en ese film son presentados como futuras estrellas sus carreras, en la mayoría de los casos no pasan de ese film como su mayor logro. Houghton aquí da un recital de vitalidad y alegría a su personaje de Joanna, una mujer impulsiva que no se detiene ante nada, y que parece no callarse nunca, hasta que en determinado momento su padre la manda a callar para que el pueda decir lo que piensa de una (¿ultima?) vez. Pasamos a la dirección de Kramer, también productor y máximo responsable del producto final. Es obvio que nadie le discutió a Kramer lo que tenía que hacer con este film, tenia libertad total para maniobrar, y claro, en determinados momentos se juntan el “Kramer director” con el “Kramer productor”, y acaba el segundo metiendo sus (típicas) "cuñas" humorísticas y ligeras para que el film no parezca tan duro y demoledor como es. Ejemplos perfectos son esa música, la escena del chico de los recados que se pone a bailar música de moda mientras le entrega la carne a la ama de llaves y la del club con los amigos de Joanna. Momentos que parecen no casar con el resto del film, que en su práctica totalidad se desarrolla en la casa de los Drayton encima de las colinas de San Francisco, una de las ciudades más cinematográficas de Estados Unidos. Quitando esos "peros" Kramer lleva a cabo una labor que roza el notable, no dejando nunca decaer el ritmo, y mostrando a la perfección como el mundo de los Drayton se va desmoronando delante de ellos. Ah! Ojo a un apunte sensacional; la propia desconfianza del resto de personajes negros de sí terminaría prosperando un matrimonio interracial, tanto del padre del Doctor como de la ama de llaves Tillie (Isabel Sanford) que demuestra un desprecio tremebundo al Doctor al que tilda de embaucador y farsante. Tremendo detalle.

Termino esta reseña de Adivina quién viene esta noche siendo claro; estamos ante un film imprescindible, todo un clásico filmado en el momento justo en plena liberación y  lucha por los derechos humanos, y antes de que el conflicto del Vietnam estallase de forma irremediable. Aún conserva toda su vigencia, y lo hace con un mensaje claro y directo, que vale para no solo las diferencias entre negros y blancos, sino para la lucha por la igualdad en general entre seres humanos de cualquier raza y condición. Su guión y sus actores, todos ellos están a un nivel excelso. Atención a las peroratas de las "madres" del film, que demuestran la peculiaridad y el amor verdadero de una madre hacia sus hijos, siendo esta una mirada al corazón de las madres preciosa y muy bien hilada. También es de alabar su doblaje en castellano, que no desmerece en nada a la versión original. Si algo puede catalogarse como “lo peor” es cierto mensaje algo moralista y molesto en donde el personaje de Poitier debe ser presentado con todos los honores laborales posibles y con un pasado triste (es viudo) para que pueda empatizar más con el espectador.


adivina quién viene esta noche

Esta reseña ésta dedicada a la memoria de Spencer Tracy y Katharine Hepburn.

Título original: Guess who´s coming to dinner.

Director: Stanley Kramer.

Intérpretes: Spencer Tracy, Sidney Poitier, Katharine Hepburn, Katharine Houghton, Cecil Kellaway, Beah Richards, Isabel Sanford, Roy E. Glen Sr, Virginia Christine, Barbara Randolph, John Hudkins, Alexandra Hay, D´Urville Martin, Skip Martin.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Jonathan Glez

en el calor de la noche
Thriller policíaco con altas dosis de denuncia social sobre el racismo era lo que nos proporcionaría este entretenido film de Norman Jewison ("Huracán Carter (1999)"), ganadora de 5 Óscar, entre ellos mejor película, mejor actor y mejor guión original. La trama del film, basándose en una novela de John Ball, se centraría en el misterioso asesinato de un adinerado empresario en un pueblo de Missippi y las consecuentes investigaciones llevadas a cabo por el especialista de homicidios de raza negra Virgil Tibbs. Durante su estancia en el pueblo no sólo lucharía por descubrir al verdadero culpable del crimen sino que tendría que lidiar con el incompetente jefe policía Gillespie en un ambiente puramente racista. Nos encontramos con la obra más reconocida, tanto por la crítica como por el público estadounidense, de Norman Jewison (éxito que trataría nuevamente repetir en la década de los 80 volviendo a la temática del racismo con el drama "Historia de un soldado (1984)") que a pesar de ser una película lograda (desde la dirección, la interpretación de los actores, la fotografía, la banda sonora...) no deja de ser un producto "tramposamente" rodado y pensado para obtener la simpatía del público más convencional cuyo tema sobre el racismo iba a presentarse de un modo suavizado y "light" (resulta poco convincente que los habitantes de la historia, pueblerina, primitiva e irracional, a la hora de la verdad no iban a ser tan fieros como parecen en un primer momento).

en el calor de la noche

La película contaría con un consagrado Sidney Poitier (primer actor afroamericano en ganar el Óscar como mejor actor principal gracias a su papel en "Los lirios del valle (1963)" y que en ese año iba a formar parte de un trío de películas de enorme aceptación como fueron "La rebelión de las aulas (1967)", "Adivina quién viene esta noche (1967)" y la propia obra que centro en esta reseña), un actor siempre caracterizado por sus personajes enfrentados a la lucha racista, y que aquí no iba a ser menos con su papel de Virgil Tibbs, un policía astuto e inteligente que pondría en evidencia los inoperantes métodos de Gillespie y su grupo de policías. En el reparto también se destacaría Rod Steiger (un gran trabajo pero que quizás resulta excesivo su Óscar, ya que ese año competía para el galardón con actores de la talla de Spencer Tracy, Dustin Hoffman y Paul Newman que habían realizado, bajo mi opinión, mejores interpretaciones que la suya) representando al mencionado jefe de policía Gillespie, un personaje cínico e inepto que no haría más que comer chicle (se comenta que el actor se comió más de 200 paquetes de chicle durante el tiempo que duró el rodaje), quejarse del calor que hacía en su oficina y de criticar la manera de proceder de Tibbs, pero que acabaría cediendo irremediablememte ante la coherente y firme actitud de éste.

en el calor de la noche

Entre sus escenas destacaría la reacción de Tibbs después de recibir una bofetada por parte de un blanco y éste le responde devolviéndole el golpe (un momento inédito, por aquel entonces, y es que no se había visto en la gran pantalla como un afroamericano golpeaba a un blanco, hecho que gozaría de cierta polémica en los sectores más segregacionistas) y el acorralamiento del propio Tibbs en una fabrica abandonada por un grupo de paletos racistas que pretenden lincharle pero que iba a ser salvado "in extremis" por Gillespie. Como curiosidad, las vivencias detectivescas del inspector Virgil Tibbs iban a ser continuadas con la confección de dos secuelas, "Ahora me llaman el Señor Tibbs (1970)" y "El inspector Tibbs contra la organización (1971)", en una etapa donde el denominado género cinematográfico "blaxploitation" empezaba a coger fuerza en la industria norteamericana.

Frase para recordar: "Ellos me llaman el Señor Tibbs".

en el calor de la nocheen el calor de la noche

Título original: In the heat of the night.

Director: Norman Jewison.

Intérpretes: Sidney Poitier, Rod Steiger, Warren Oates, Lou Grant.

Trailer: 




Escena: 



B.S.O.: 




Información complementaria:
Rod Steiger

Reseña escrita por Jesús Fariña

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EN EL CALOR DE LA NOCHE (1967). Sidney Poitier contra el racismo.

en el calor de la noche
Thriller policíaco con altas dosis de denuncia social sobre el racismo era lo que nos proporcionaría este entretenido film de Norman Jewison ("Huracán Carter (1999)"), ganadora de 5 Óscar, entre ellos mejor película, mejor actor y mejor guión original. La trama del film, basándose en una novela de John Ball, se centraría en el misterioso asesinato de un adinerado empresario en un pueblo de Missippi y las consecuentes investigaciones llevadas a cabo por el especialista de homicidios de raza negra Virgil Tibbs. Durante su estancia en el pueblo no sólo lucharía por descubrir al verdadero culpable del crimen sino que tendría que lidiar con el incompetente jefe policía Gillespie en un ambiente puramente racista. Nos encontramos con la obra más reconocida, tanto por la crítica como por el público estadounidense, de Norman Jewison (éxito que trataría nuevamente repetir en la década de los 80 volviendo a la temática del racismo con el drama "Historia de un soldado (1984)") que a pesar de ser una película lograda (desde la dirección, la interpretación de los actores, la fotografía, la banda sonora...) no deja de ser un producto "tramposamente" rodado y pensado para obtener la simpatía del público más convencional cuyo tema sobre el racismo iba a presentarse de un modo suavizado y "light" (resulta poco convincente que los habitantes de la historia, pueblerina, primitiva e irracional, a la hora de la verdad no iban a ser tan fieros como parecen en un primer momento).

en el calor de la noche

La película contaría con un consagrado Sidney Poitier (primer actor afroamericano en ganar el Óscar como mejor actor principal gracias a su papel en "Los lirios del valle (1963)" y que en ese año iba a formar parte de un trío de películas de enorme aceptación como fueron "La rebelión de las aulas (1967)", "Adivina quién viene esta noche (1967)" y la propia obra que centro en esta reseña), un actor siempre caracterizado por sus personajes enfrentados a la lucha racista, y que aquí no iba a ser menos con su papel de Virgil Tibbs, un policía astuto e inteligente que pondría en evidencia los inoperantes métodos de Gillespie y su grupo de policías. En el reparto también se destacaría Rod Steiger (un gran trabajo pero que quizás resulta excesivo su Óscar, ya que ese año competía para el galardón con actores de la talla de Spencer Tracy, Dustin Hoffman y Paul Newman que habían realizado, bajo mi opinión, mejores interpretaciones que la suya) representando al mencionado jefe de policía Gillespie, un personaje cínico e inepto que no haría más que comer chicle (se comenta que el actor se comió más de 200 paquetes de chicle durante el tiempo que duró el rodaje), quejarse del calor que hacía en su oficina y de criticar la manera de proceder de Tibbs, pero que acabaría cediendo irremediablememte ante la coherente y firme actitud de éste.

en el calor de la noche

Entre sus escenas destacaría la reacción de Tibbs después de recibir una bofetada por parte de un blanco y éste le responde devolviéndole el golpe (un momento inédito, por aquel entonces, y es que no se había visto en la gran pantalla como un afroamericano golpeaba a un blanco, hecho que gozaría de cierta polémica en los sectores más segregacionistas) y el acorralamiento del propio Tibbs en una fabrica abandonada por un grupo de paletos racistas que pretenden lincharle pero que iba a ser salvado "in extremis" por Gillespie. Como curiosidad, las vivencias detectivescas del inspector Virgil Tibbs iban a ser continuadas con la confección de dos secuelas, "Ahora me llaman el Señor Tibbs (1970)" y "El inspector Tibbs contra la organización (1971)", en una etapa donde el denominado género cinematográfico "blaxploitation" empezaba a coger fuerza en la industria norteamericana.

Frase para recordar: "Ellos me llaman el Señor Tibbs".

en el calor de la nocheen el calor de la noche

Título original: In the heat of the night.

Director: Norman Jewison.

Intérpretes: Sidney Poitier, Rod Steiger, Warren Oates, Lou Grant.

Trailer: 




Escena: 



B.S.O.: 




Información complementaria:
Rod Steiger

Reseña escrita por Jesús Fariña

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los lirios del valle
Nada menos que un total de veinticuatro años hubo que esperar para que un actor afroamericano volviese a ganar un Óscar de la academia después de que Hattie McDaniel lo obtuviera con su personaje de Mammy en "Lo que el viendo se llevó (1939)". Dicho logro sería conseguido por el inolvidable Sidney Poitier (nominado con anterioridad por "Fugitivos (1958)") protagonizando este afable melodrama rural de tintes religiosos dirigido por el cineasta Ralph Nelson ("Soldado azul (1970)") y cuyo título estaría sacado de un versículo bíblico de San Mateo. Basándose en una novela de Edmund WilliamBarrett ("La mano izquierda de Dios"), el film pondría al mencionado Sidney Potier como Homer Smith, un errante trabajador de la construcción de creencia baptista que ayuda a cinco monjas carentes de medios económicos a construir una capilla en pleno desierto de Arizona. Entre el grupo de monjas cabe destacar la presencia de la actriz de descendencia austriaca Lilia Skala ("Flashdance (1983)") en el papel de la  Madre María, un estricta monja superiora de carácter difícil y que tomará la figura de Homer como un ser enviado por Dios encargado de ayudarla a construir su deseada Iglesia. El film (que también haría uso del sentido del humor para representarnos los enfrentamientos dialécticos de Homer con la Madre María) sería un alegato sobre la buena fe de las personas y en concienciarnos que si creemos firmemente en nuestros sueños éstos pueden verse cumplidos a pesar de las dificultades y contratiempos que se nos presentan. Entre sus escenas hago mención el positivo momento de Sidney Poitier cantando con las monjas el famoso tema de Jester Hairston "Amen". Como curiosidad, Sidney Poitier volvería a ponerse a las ordenes de Ralph Nelson en el western "Duelo en Diablo (1966)" y en "La conspiración (1975)", esta última un discreto thriller donde el actor compartiría cartel con el bueno de Michael Caine.

Frase para recordar: Un momento Madre, usted sabrá mucho de religión, pero es incapaz de aceptar un obsequio de nadie sin hacer que el que obsequia se sienta pequeño".

los lirios del valle


Título original: Lilies of the field.

Director: Ralph Nelson.

Intérpretes: Sidney Poitier, Lilia Skala, Francesca Jarvis, Stanley Adams.

Trailer: 




Información complementaria:
Sidney Poitier

Reseña escrita por Jesús Fariña 
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LOS LIRIOS DEL VALLE (1963). El melodrama religioso de Sidney Potier.

los lirios del valle
Nada menos que un total de veinticuatro años hubo que esperar para que un actor afroamericano volviese a ganar un Óscar de la academia después de que Hattie McDaniel lo obtuviera con su personaje de Mammy en "Lo que el viendo se llevó (1939)". Dicho logro sería conseguido por el inolvidable Sidney Poitier (nominado con anterioridad por "Fugitivos (1958)") protagonizando este afable melodrama rural de tintes religiosos dirigido por el cineasta Ralph Nelson ("Soldado azul (1970)") y cuyo título estaría sacado de un versículo bíblico de San Mateo. Basándose en una novela de Edmund WilliamBarrett ("La mano izquierda de Dios"), el film pondría al mencionado Sidney Potier como Homer Smith, un errante trabajador de la construcción de creencia baptista que ayuda a cinco monjas carentes de medios económicos a construir una capilla en pleno desierto de Arizona. Entre el grupo de monjas cabe destacar la presencia de la actriz de descendencia austriaca Lilia Skala ("Flashdance (1983)") en el papel de la  Madre María, un estricta monja superiora de carácter difícil y que tomará la figura de Homer como un ser enviado por Dios encargado de ayudarla a construir su deseada Iglesia. El film (que también haría uso del sentido del humor para representarnos los enfrentamientos dialécticos de Homer con la Madre María) sería un alegato sobre la buena fe de las personas y en concienciarnos que si creemos firmemente en nuestros sueños éstos pueden verse cumplidos a pesar de las dificultades y contratiempos que se nos presentan. Entre sus escenas hago mención el positivo momento de Sidney Poitier cantando con las monjas el famoso tema de Jester Hairston "Amen". Como curiosidad, Sidney Poitier volvería a ponerse a las ordenes de Ralph Nelson en el western "Duelo en Diablo (1966)" y en "La conspiración (1975)", esta última un discreto thriller donde el actor compartiría cartel con el bueno de Michael Caine.

Frase para recordar: Un momento Madre, usted sabrá mucho de religión, pero es incapaz de aceptar un obsequio de nadie sin hacer que el que obsequia se sienta pequeño".

los lirios del valle


Título original: Lilies of the field.

Director: Ralph Nelson.

Intérpretes: Sidney Poitier, Lilia Skala, Francesca Jarvis, Stanley Adams.

Trailer: 




Información complementaria:
Sidney Poitier

Reseña escrita por Jesús Fariña 
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