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ed-wood
Muchos son los cineastas que, movidos por su sueño, empujados por su entusiasmo intentan por todos los medios que su arte prevalezca, reflejando en la pantalla sus ganas de triunfo…Aunque parezca inverosímil, Ed Wood fue uno de esos cineastas.

El considerado peor director de la historia del cine con pastiches de la talla de "La novia del monstruo (1955)" y "Night of the ghouls (1959)" fue elevado a la gloria del celuloide por un Tim Burton que decidió homenajear a este particular "loco del Cine", no por su evidente falta de sentido artístico, sino por su capacidad para soñar, avanzar y sobreponerse para seguir con su inquebrantable sentido de positivismo, pasando por encima de guiones inconcebibles, presupuestos irrisorios y falta de medios, para crear sus películas…

La segunda participación de Johnny Deep con Tim Burton se saldó con una pequeña joya más después de "Eduardo manostijeras (1990)", apartándose Burton de la fantasía de la ficción de cuento, pero no por ello alejando su aura oscura en esta película biográfica, de personajes particulares, de parias sociales, aunque manteniéndose firmes con su compromiso de hacer Cine…o al menos intentarlo.

ed-wood

Ahí queda para el recuerdo ese Johnny Deep encarnando a Ed Wood, encerrado en su sueño de artista, patético, incapaz de cualquier atisbo de coherencia cinematográfica, que sin embargo derrocha arrojo, compañerismo y amistad, sobretodo con su equipo de "raros actores", como por ejemplo Thor Johnson, un luchador de wrestling, trozo de carne, de pelo en pecho, torpe, y de figura desaliñada y Maila Numri (alias Vampira), que sirvió de inspiración para la familia Munster, Los Addams y Elvira, entre otros curiosos personajes que con Ed Wood a los mandos, contribuyeron a la casposa mezcolanza de zombis, extraterrestres, monstruos y fantasmas...hoy convertidos en todo un culto a la serie Z.

¿Y cómo olvidar a Bela Lugosi? Aquí interpretado por un derroche de fuerza a la par que triste Martin Landau, en una actuación que le valió un Oscar, asumiendo el rol de un viejo drogadicto que conoció el éxito con su Drácula, pero que ahora se ve inmerso a la sombra de su personaje, en la bancarrota, arrastrando su ya desaparecida fama, acabado, destruido, roto por su síndrome de abstinencia, sumido en el desasosiego por inflar sus venas con morfina mientras maldice a su competidor, su odiado Boris Karloff "Frankenstein". Un Drácula que encuentra en Ed Wood, un amigo, alguien con quien empezar de nuevo, un director que admira su trabajo, que le elogia y que le impulsa a seguir aún sabiendo que le acecha la locura y la muerte…

ed-wood

Ed Wood se revela como una película interesante, entre comedia, biografía y drama, un canto a la alegría del perdedor, un intento de mantener la esperanza en los sueños, incluso sabiendo que son absurdos, una creencia irreal de que hay arte cuando en realidad no lo hay, un emblema de la autorreafirmación de "lo raro", y que debido al esfuerzo y las ganas por hacer Cine no debe quedar sin mérito, ése es el espíritu de Wood.

Como Curiosidades: Ed Wood es una de las pocas películas en las que no apareció en los créditos el compositor fetiche de Burton (el gran Danny Elfman), posiblemente debido a diferencias creativas, que más tarde acabarían con más y estupendas colaboraciones. El actor Vincent D’Onofrio interpretó al inolvidable Orson Welles en este film. La película es la única cooperación hasta la fecha entre Tim Burton y Bill Murray. Además del Oscar para Martin Landau, Ed Wood recibió el Oscar a mejor maquillaje. Y algo sobre Lugosi...cuentan que en su funeral, en presencia de sus más allegados (entre los que por supuesto, se encontraba Ed Wood), el actor Peter Lorre a modo de broma, al ver que se enterraba a Bela con el traje de Drácula, comentó -¿Y si le clavamos una estaca antes de enterrarlo?

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A MI AMIGO MIGUEL IRIBERTEGUI IRIGUIBEL, ‘EL ENTRENADOR DE VENDEDORES’, QUE PRESENTA SU LIBRO: "VENDER DE CINE".

Director: Tim Burton.

Intérpretes: Johnny DeppMartin LandauPatricia ArquetteSarah Jessica ParkerBill MurrayLisa MarieJeffrey JonesVincent D'Onofrio.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

ED WOOD (1994). Tim Burton homenajea al precursor del cine de clase Z.

ed-wood
Muchos son los cineastas que, movidos por su sueño, empujados por su entusiasmo intentan por todos los medios que su arte prevalezca, reflejando en la pantalla sus ganas de triunfo…Aunque parezca inverosímil, Ed Wood fue uno de esos cineastas.

El considerado peor director de la historia del cine con pastiches de la talla de "La novia del monstruo (1955)" y "Night of the ghouls (1959)" fue elevado a la gloria del celuloide por un Tim Burton que decidió homenajear a este particular "loco del Cine", no por su evidente falta de sentido artístico, sino por su capacidad para soñar, avanzar y sobreponerse para seguir con su inquebrantable sentido de positivismo, pasando por encima de guiones inconcebibles, presupuestos irrisorios y falta de medios, para crear sus películas…

La segunda participación de Johnny Deep con Tim Burton se saldó con una pequeña joya más después de "Eduardo manostijeras (1990)", apartándose Burton de la fantasía de la ficción de cuento, pero no por ello alejando su aura oscura en esta película biográfica, de personajes particulares, de parias sociales, aunque manteniéndose firmes con su compromiso de hacer Cine…o al menos intentarlo.

ed-wood

Ahí queda para el recuerdo ese Johnny Deep encarnando a Ed Wood, encerrado en su sueño de artista, patético, incapaz de cualquier atisbo de coherencia cinematográfica, que sin embargo derrocha arrojo, compañerismo y amistad, sobretodo con su equipo de "raros actores", como por ejemplo Thor Johnson, un luchador de wrestling, trozo de carne, de pelo en pecho, torpe, y de figura desaliñada y Maila Numri (alias Vampira), que sirvió de inspiración para la familia Munster, Los Addams y Elvira, entre otros curiosos personajes que con Ed Wood a los mandos, contribuyeron a la casposa mezcolanza de zombis, extraterrestres, monstruos y fantasmas...hoy convertidos en todo un culto a la serie Z.

¿Y cómo olvidar a Bela Lugosi? Aquí interpretado por un derroche de fuerza a la par que triste Martin Landau, en una actuación que le valió un Oscar, asumiendo el rol de un viejo drogadicto que conoció el éxito con su Drácula, pero que ahora se ve inmerso a la sombra de su personaje, en la bancarrota, arrastrando su ya desaparecida fama, acabado, destruido, roto por su síndrome de abstinencia, sumido en el desasosiego por inflar sus venas con morfina mientras maldice a su competidor, su odiado Boris Karloff "Frankenstein". Un Drácula que encuentra en Ed Wood, un amigo, alguien con quien empezar de nuevo, un director que admira su trabajo, que le elogia y que le impulsa a seguir aún sabiendo que le acecha la locura y la muerte…

ed-wood

Ed Wood se revela como una película interesante, entre comedia, biografía y drama, un canto a la alegría del perdedor, un intento de mantener la esperanza en los sueños, incluso sabiendo que son absurdos, una creencia irreal de que hay arte cuando en realidad no lo hay, un emblema de la autorreafirmación de "lo raro", y que debido al esfuerzo y las ganas por hacer Cine no debe quedar sin mérito, ése es el espíritu de Wood.

Como Curiosidades: Ed Wood es una de las pocas películas en las que no apareció en los créditos el compositor fetiche de Burton (el gran Danny Elfman), posiblemente debido a diferencias creativas, que más tarde acabarían con más y estupendas colaboraciones. El actor Vincent D’Onofrio interpretó al inolvidable Orson Welles en este film. La película es la única cooperación hasta la fecha entre Tim Burton y Bill Murray. Además del Oscar para Martin Landau, Ed Wood recibió el Oscar a mejor maquillaje. Y algo sobre Lugosi...cuentan que en su funeral, en presencia de sus más allegados (entre los que por supuesto, se encontraba Ed Wood), el actor Peter Lorre a modo de broma, al ver que se enterraba a Bela con el traje de Drácula, comentó -¿Y si le clavamos una estaca antes de enterrarlo?

ed-wood


A MI AMIGO MIGUEL IRIBERTEGUI IRIGUIBEL, ‘EL ENTRENADOR DE VENDEDORES’, QUE PRESENTA SU LIBRO: "VENDER DE CINE".

Director: Tim Burton.

Intérpretes: Johnny DeppMartin LandauPatricia ArquetteSarah Jessica ParkerBill MurrayLisa MarieJeffrey JonesVincent D'Onofrio.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

remember
El director armenio nominado al Oscar; Atom Egoyan, logró con Remember un estreno limitado en Cines españoles –de la mano de Vértigo Films- de igual manera que con Cautivos –protagonizada por Ryan Reynolds- gracias al crédito de dicha nominación. En ambas narraba una búsqueda con protagonistas obsesionados con dar con la verdad. En Remember el octogenario actor británico Christopher Plummer da vida al Señor Goodman, conocido por su nombre judío de Zev, que significa Lobo. Con graves problemas de senilidad, Zev acaba de perder uno de los lazos que le hacían vivir con más fuerza, su esposa Ruth, tras enterrarla, deberá de cumplir la promesa que le hizo a uno de sus compañeros de asilo, superviviente del exterminio nazi en Auschwitz Max (Martin Landau) quien le hizo jurar que una vez Ruth muriera, haría justicia con uno de los últimos nazis vivos más importantes que logro huir usando el nombre de un judío; Ruddy Kurlander. El problema para Zev vendrá cuando- una vez logre salir de la residencia, y comprar un arma- tenga que visitar a los cuatro Ruddy Kurlander que tiene en su lista, sin saber hasta que se encuentre delante de ellos quien de todos es el asesino de su familia y la de Max.

remember

Apoyado en el surcado rostro por las arrugas de una larga vida de su actor principal, un inmenso Christopher Plummer, Egoyan logra un drama real y profundamente sentido sobre la búsqueda; la búsqueda de la justicia, la verdad, el descanso y los recuerdos, en donde el espectador acompaña el protagonista, un anciano con cada vez mayores problemas de memoria, quien se ayuda de sus limitaciones para lograr sus propósitos, Remember no es una gran ejercicio estilístico, es simple y tremendamente efectivo, casi documental, aunque con sus licencias propias del cine de género. Egoyan opta por situar la cámara a modo de acompañamiento, siguiendo el paso cansado de Zev (Plummer) en su obsesivo camino en busca de la muerte, figura que representa el tal Kurlander, quien acabara revelándose de la forma más inesperada. El segundo en importancia vendría a ser Martin Landau, en silla de ruedas, y con respiración asistidita, su Max es un buscador de nazis, que ya no puede llevar a cabo su trabajo por sí mismo, y que delega en Zev para una última misión, a quien manipula en la distancia, y de cerca, con una carta que le entrega a la que le remite cada vez que pierda la noción de donde esta: ojo a los estremecedores momentos en donde Zev despierta llamando a su difunta esposa Ruth, totalmente desorientado, y lee de nuevo sus notas, para descubrir, cada vez, como si fuera la primera que ella no está, y ya no volverá.

remember

En el film harán acto de aparición Bruno Ganz, Jurgen Prochnow (ambos dificilmente reconocibles por el maquillaje), Dean Norris o Henry Czerny. Uno de los Kurlander tendrá un parecido, al mitiquísimo dentista de Sir Laurence Olivier en Marathon man, un guiño al personaje real que existió, exterminador de hombre, mujeres y niños, y al propio cine que se permite Egoyan aun a riesgo de una caracterización ciertamente forzada por parte del actor elegido. La fuerza de Remember reside en la vulnerabilidad de su eje principal que vivirá su punto álgido cuando se tope con el personaje de Dean Norris, un tipo que pone muy nervioso ya desde que se le ve bajar del coche, más aún cuando se descubre quien es y lo que representa hoy día. Uno de los grandes aciertos del film, es el no esperar de ella una más de Egoyan, o un ejercicio de lagrima fácil, sino un viaje que se irá tornando cada vez más desesperanzado y terrible, en donde un  hombre, ya en la cuenta final de sus días lucha por recordar, cuando quizá lo mejor para él hubiese sido olvidar. Plummer, lejos ya de su esplendor físico en los años 60 y 70, opta por un personaje en su crepúsculo en la línea de los Clint Eastwood de Gran Torino, Michael Caine en Harry Brown –o en la muy rescatable La sentencia, también con temática similar a Remember- y opta por amoldarse a sus limitaciones actuales, para sacarle todo el potencial a su personaje, quien dice más en una sola mirada que cientos de actores actúales en miles de páginas. Es pues el formato físico un gran momento para reivindicar Remember como un film digno de ser recordado en el curso cinematográfico 2016, ya que como las grandes películas, logra que tras su visionado uno la guarde en su memoria durante un largo tiempo antes de partir hacia el pantano azul.

remember

Director: Atom Egoyan.

Intérpretes: Christopher Plummer, Martin Landau, Bruno Ganz, Henry Czerny, Dean Norris, Heinz Lieven, Kim Roberts, James Cade, Jurgen Prochnow, Sofia Wells.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Jonathan Glez

REMEMBER (2015). Ya somos viejos para mentir.

remember
El director armenio nominado al Oscar; Atom Egoyan, logró con Remember un estreno limitado en Cines españoles –de la mano de Vértigo Films- de igual manera que con Cautivos –protagonizada por Ryan Reynolds- gracias al crédito de dicha nominación. En ambas narraba una búsqueda con protagonistas obsesionados con dar con la verdad. En Remember el octogenario actor británico Christopher Plummer da vida al Señor Goodman, conocido por su nombre judío de Zev, que significa Lobo. Con graves problemas de senilidad, Zev acaba de perder uno de los lazos que le hacían vivir con más fuerza, su esposa Ruth, tras enterrarla, deberá de cumplir la promesa que le hizo a uno de sus compañeros de asilo, superviviente del exterminio nazi en Auschwitz Max (Martin Landau) quien le hizo jurar que una vez Ruth muriera, haría justicia con uno de los últimos nazis vivos más importantes que logro huir usando el nombre de un judío; Ruddy Kurlander. El problema para Zev vendrá cuando- una vez logre salir de la residencia, y comprar un arma- tenga que visitar a los cuatro Ruddy Kurlander que tiene en su lista, sin saber hasta que se encuentre delante de ellos quien de todos es el asesino de su familia y la de Max.

remember

Apoyado en el surcado rostro por las arrugas de una larga vida de su actor principal, un inmenso Christopher Plummer, Egoyan logra un drama real y profundamente sentido sobre la búsqueda; la búsqueda de la justicia, la verdad, el descanso y los recuerdos, en donde el espectador acompaña el protagonista, un anciano con cada vez mayores problemas de memoria, quien se ayuda de sus limitaciones para lograr sus propósitos, Remember no es una gran ejercicio estilístico, es simple y tremendamente efectivo, casi documental, aunque con sus licencias propias del cine de género. Egoyan opta por situar la cámara a modo de acompañamiento, siguiendo el paso cansado de Zev (Plummer) en su obsesivo camino en busca de la muerte, figura que representa el tal Kurlander, quien acabara revelándose de la forma más inesperada. El segundo en importancia vendría a ser Martin Landau, en silla de ruedas, y con respiración asistidita, su Max es un buscador de nazis, que ya no puede llevar a cabo su trabajo por sí mismo, y que delega en Zev para una última misión, a quien manipula en la distancia, y de cerca, con una carta que le entrega a la que le remite cada vez que pierda la noción de donde esta: ojo a los estremecedores momentos en donde Zev despierta llamando a su difunta esposa Ruth, totalmente desorientado, y lee de nuevo sus notas, para descubrir, cada vez, como si fuera la primera que ella no está, y ya no volverá.

remember

En el film harán acto de aparición Bruno Ganz, Jurgen Prochnow (ambos dificilmente reconocibles por el maquillaje), Dean Norris o Henry Czerny. Uno de los Kurlander tendrá un parecido, al mitiquísimo dentista de Sir Laurence Olivier en Marathon man, un guiño al personaje real que existió, exterminador de hombre, mujeres y niños, y al propio cine que se permite Egoyan aun a riesgo de una caracterización ciertamente forzada por parte del actor elegido. La fuerza de Remember reside en la vulnerabilidad de su eje principal que vivirá su punto álgido cuando se tope con el personaje de Dean Norris, un tipo que pone muy nervioso ya desde que se le ve bajar del coche, más aún cuando se descubre quien es y lo que representa hoy día. Uno de los grandes aciertos del film, es el no esperar de ella una más de Egoyan, o un ejercicio de lagrima fácil, sino un viaje que se irá tornando cada vez más desesperanzado y terrible, en donde un  hombre, ya en la cuenta final de sus días lucha por recordar, cuando quizá lo mejor para él hubiese sido olvidar. Plummer, lejos ya de su esplendor físico en los años 60 y 70, opta por un personaje en su crepúsculo en la línea de los Clint Eastwood de Gran Torino, Michael Caine en Harry Brown –o en la muy rescatable La sentencia, también con temática similar a Remember- y opta por amoldarse a sus limitaciones actuales, para sacarle todo el potencial a su personaje, quien dice más en una sola mirada que cientos de actores actúales en miles de páginas. Es pues el formato físico un gran momento para reivindicar Remember como un film digno de ser recordado en el curso cinematográfico 2016, ya que como las grandes películas, logra que tras su visionado uno la guarde en su memoria durante un largo tiempo antes de partir hacia el pantano azul.

remember

Director: Atom Egoyan.

Intérpretes: Christopher Plummer, Martin Landau, Bruno Ganz, Henry Czerny, Dean Norris, Heinz Lieven, Kim Roberts, James Cade, Jurgen Prochnow, Sofia Wells.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Jonathan Glez

tucker-un-hombre-y-su-sueño
Tucker es una película de Francis Ford Coppola estrenada en 1988 que narra el suceso más famoso en la vida de Preston Tucker (1903-1956), inventor, diseñador de automóviles y empresario que, a finales de los años 40, presentó al mundo uno de los mejores coches jamás construidos, el Tucker Sedan, conocido popularmente como Tucker Torpedo.

Este vehículo presentaba, entre otras novedades y aparte de su diseño futurista, un motor de 6 cilindros y 166 caballos con inyección de combustible, faros direccionables, discos de freno, suspensión independiente en cada rueda, carcasa reforzada y cinturones de seguridad; se trataba de un modelo absolutamente revolucionario cuyas características fueron implementándose poco a poco en el mercado automovilístico en décadas posteriores.Tucker estaba muy preocupado por la seguridad de los pasajeros, de manera que trató de concebir un automóvil que tuviese las máximas prestaciones en todos los aspectos.

Sin embargo, tan solo 51 de estos coches llegaron a producirse (uno de los cuales es propiedad del propio Coppola) porque la empresa de Tucker desapareció tan rápido como había aparecido, asolada por las deudas y la acusación de fraude; aunque nunca llegó a demostrarse, se convirtió en vox populi que los culpables de la caída en desgracia de Tucker habían sido las "Big three" (Ford, General Motors y Chrysler) ayudadas por el senador Homer S. Ferguson; estas grandes empresas no podían permitir que un recién llegado les hiciese la competencia con un coche mucho mejor que los suyos, poniendo en evidencia los fallos de seguridad de sus productos y que gran parte de los cientos de muertes al año en accidentes de tráfico se podían evitar. Tucker fue demandado y llevado a juicio, en el que él y todo su equipo fueron declarados inocentes, pero el daño ya estaba hecho y la empresa no pudo salir a flote.

tucker-un-hombre-y-su-sueño

Coppola siempre estuvo fascinado por esta historia, e intentó llevarla al cine en dos ocasiones previas, ninguna de las dos cuajó por la interferencia de otros proyectos, de manera que fue su amigo George Lucas el que revitalizó el proyecto poniendo prácticamente un cheque en blanco para rodar la historia de Tucker y así devolverle el favor por haber producido una década atrás "American Graffiti (1973)".

Tucker, un hombre y su sueño fue otro gran fiasco económico, a pesar de ser una película vibrante, tremendamente entretenida y magistralmente facturada en todos los aspectos; quizá ya no era la época propicia para una obra genuinamente estadounidense, que no esconde en ningún momento su parentesco con el cine de Frank Capra: el Tucker de Coppola es heredero directo de los héroes solitarios que James Stewart o Gary Cooper interpretaron en "Juan Nadie (1941)" o "Caballero sin espada (1939)", cruzados del sueño americano enzarzados en una imposible batalla contra políticos corruptos, manipuladores de masas y grandes corporaciones.

Coppola está llevando aquí a la pantalla su propia vida, su propio sueño. Igualmente, como los grandes creadores, es megalómano, ambicioso, innovador, temerario, decidido. Juega al cine y arriesga. No con el dinero de los demás, del contribuyente, sino con el suyo propio. Ganas o pierdes. He aquí la apuesta. Coppola se juega la propia productora (Zoetrope), quebrada tras el fracaso estrepitoso de la maravillosa "Corazonada (1982)".

tucker-un-hombre-y-su-sueño

Con un poderoso guión de los veteranos David Seidler y Arnold Schulman (que había trabajado para el mismísimo Frank Capra) se puso en marcha al equipo habitual de Coppola logrando resultados formidables: todo en esta película es superlativo, desde la recreación de época a cargo de Dean Tavoularis, Alex Tavoularis y Armin Ganz (dirección artística, diseño de decorados) y Milena Canonero (diseño de vestuario), pasando por la fotografía colorista al estilo del technicolor del Hollywood clásico (Vittorio Storaro), la música de Joe Jackson y Carmine Coppola (plagada de ritmos del momento) y la planificación y montaje de Coppola, que emplea el lenguaje publicitario de la época y una composición y sucesión de escenas muy al estilo de Ciudadano Kane.

El apartado actoral cuenta con un reparto de absoluto lujo: Jeff Bridges se lleva el gato al agua interpretando a un Tucker tremendamente carismático, al que presta una genuina e impagable sonrisa que aguanta frente a viento y marea; le secunda un conmovedor Martin Landau (que roba todas las escenas en que aparece) y el propio patriarca de los Bridges, Lloyd Bridges, como el traicionero senador Ferguson. También son muy destacables Joan Allen como la abnegada esposa de Tucker, Frederic Forrest como su ingeniero jefe y un insólito Dean Stockwell que protagoniza una única y memorable escena en la que encarna a Howard Hughes.

Tucker es una película totalmente fuera de lugar a finales de los 80, demasiado clásica y demasiado moderna al mismo tiempo, así mismo la que quizá sea la obra más personal de Coppola, como Tucker, Coppola se enfrentó a grandes poderes para realizar sus sueños cinematográficos, armado de una fe infinita en si mismo y un enorme talento y desparpajo. Coppola estaba tan vapuleado como acaba el propio Tucker, pero, en palabras del propio personaje, "qué más da haber producido 50 coches o 50.000, lo importante es la idea".

tucker-un-hombre-y-su-sueño

Título original: Tucker: the Man and His Dream.

Director: Francis Ford Coppola.

Intérpretes: Jeff Bridges, Joan Allen, Martin Landau, Frederic Forrest, Mako, Christian Slater, Lloyd Bridges, Elias Koteas.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Ramón Abelló Miñano

TUCKER: UN HOMBRE Y SU SUEÑO (1988). La vida de Preston Tucker.

tucker-un-hombre-y-su-sueño
Tucker es una película de Francis Ford Coppola estrenada en 1988 que narra el suceso más famoso en la vida de Preston Tucker (1903-1956), inventor, diseñador de automóviles y empresario que, a finales de los años 40, presentó al mundo uno de los mejores coches jamás construidos, el Tucker Sedan, conocido popularmente como Tucker Torpedo.

Este vehículo presentaba, entre otras novedades y aparte de su diseño futurista, un motor de 6 cilindros y 166 caballos con inyección de combustible, faros direccionables, discos de freno, suspensión independiente en cada rueda, carcasa reforzada y cinturones de seguridad; se trataba de un modelo absolutamente revolucionario cuyas características fueron implementándose poco a poco en el mercado automovilístico en décadas posteriores.Tucker estaba muy preocupado por la seguridad de los pasajeros, de manera que trató de concebir un automóvil que tuviese las máximas prestaciones en todos los aspectos.

Sin embargo, tan solo 51 de estos coches llegaron a producirse (uno de los cuales es propiedad del propio Coppola) porque la empresa de Tucker desapareció tan rápido como había aparecido, asolada por las deudas y la acusación de fraude; aunque nunca llegó a demostrarse, se convirtió en vox populi que los culpables de la caída en desgracia de Tucker habían sido las "Big three" (Ford, General Motors y Chrysler) ayudadas por el senador Homer S. Ferguson; estas grandes empresas no podían permitir que un recién llegado les hiciese la competencia con un coche mucho mejor que los suyos, poniendo en evidencia los fallos de seguridad de sus productos y que gran parte de los cientos de muertes al año en accidentes de tráfico se podían evitar. Tucker fue demandado y llevado a juicio, en el que él y todo su equipo fueron declarados inocentes, pero el daño ya estaba hecho y la empresa no pudo salir a flote.

tucker-un-hombre-y-su-sueño

Coppola siempre estuvo fascinado por esta historia, e intentó llevarla al cine en dos ocasiones previas, ninguna de las dos cuajó por la interferencia de otros proyectos, de manera que fue su amigo George Lucas el que revitalizó el proyecto poniendo prácticamente un cheque en blanco para rodar la historia de Tucker y así devolverle el favor por haber producido una década atrás "American Graffiti (1973)".

Tucker, un hombre y su sueño fue otro gran fiasco económico, a pesar de ser una película vibrante, tremendamente entretenida y magistralmente facturada en todos los aspectos; quizá ya no era la época propicia para una obra genuinamente estadounidense, que no esconde en ningún momento su parentesco con el cine de Frank Capra: el Tucker de Coppola es heredero directo de los héroes solitarios que James Stewart o Gary Cooper interpretaron en "Juan Nadie (1941)" o "Caballero sin espada (1939)", cruzados del sueño americano enzarzados en una imposible batalla contra políticos corruptos, manipuladores de masas y grandes corporaciones.

Coppola está llevando aquí a la pantalla su propia vida, su propio sueño. Igualmente, como los grandes creadores, es megalómano, ambicioso, innovador, temerario, decidido. Juega al cine y arriesga. No con el dinero de los demás, del contribuyente, sino con el suyo propio. Ganas o pierdes. He aquí la apuesta. Coppola se juega la propia productora (Zoetrope), quebrada tras el fracaso estrepitoso de la maravillosa "Corazonada (1982)".

tucker-un-hombre-y-su-sueño

Con un poderoso guión de los veteranos David Seidler y Arnold Schulman (que había trabajado para el mismísimo Frank Capra) se puso en marcha al equipo habitual de Coppola logrando resultados formidables: todo en esta película es superlativo, desde la recreación de época a cargo de Dean Tavoularis, Alex Tavoularis y Armin Ganz (dirección artística, diseño de decorados) y Milena Canonero (diseño de vestuario), pasando por la fotografía colorista al estilo del technicolor del Hollywood clásico (Vittorio Storaro), la música de Joe Jackson y Carmine Coppola (plagada de ritmos del momento) y la planificación y montaje de Coppola, que emplea el lenguaje publicitario de la época y una composición y sucesión de escenas muy al estilo de Ciudadano Kane.

El apartado actoral cuenta con un reparto de absoluto lujo: Jeff Bridges se lleva el gato al agua interpretando a un Tucker tremendamente carismático, al que presta una genuina e impagable sonrisa que aguanta frente a viento y marea; le secunda un conmovedor Martin Landau (que roba todas las escenas en que aparece) y el propio patriarca de los Bridges, Lloyd Bridges, como el traicionero senador Ferguson. También son muy destacables Joan Allen como la abnegada esposa de Tucker, Frederic Forrest como su ingeniero jefe y un insólito Dean Stockwell que protagoniza una única y memorable escena en la que encarna a Howard Hughes.

Tucker es una película totalmente fuera de lugar a finales de los 80, demasiado clásica y demasiado moderna al mismo tiempo, así mismo la que quizá sea la obra más personal de Coppola, como Tucker, Coppola se enfrentó a grandes poderes para realizar sus sueños cinematográficos, armado de una fe infinita en si mismo y un enorme talento y desparpajo. Coppola estaba tan vapuleado como acaba el propio Tucker, pero, en palabras del propio personaje, "qué más da haber producido 50 coches o 50.000, lo importante es la idea".

tucker-un-hombre-y-su-sueño

Título original: Tucker: the Man and His Dream.

Director: Francis Ford Coppola.

Intérpretes: Jeff Bridges, Joan Allen, Martin Landau, Frederic Forrest, Mako, Christian Slater, Lloyd Bridges, Elias Koteas.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Ramón Abelló Miñano


con la muerte en los talones 1959
Cary Grant interpreta el papel de un ejecutivo de publicidad perseguido por una organización de espías al ser confundido por un agente de gobierno. Este sería la cuarta y última película que trabajaría el actor con Alfred Hitchcock, antes ya había participado en "Atrapa a un ladrón (1955)", "Encadenados (1946)", y "Sospecha (1941)". De los títulos más conocidos de Hichcock y con un guión de unos de los guionistas más importantes del cine, Ernest Lehman, imposible olvidar títulos como "Marcado por el odio (1956)", "West side story (1961)", o "¿Quién teme a Virginia Wolf? (1966)", y que le supuso el Óscar en esta película. Destacar los actores de reparto, el mencionado Cary Grant (donde Gregory Peck era el deseo de la productora para su papel y el gran interés de James Stewart por el personaje pero desestimado por el director), Eva Marie Saint (recordar su gran debut cinematográfico junto a Marlon Brando en "La ley del silencio (1954)", quien será la espía que ayudará Cary Grant a salir del aprieto, James Mason como el malo de la función (y pensado para Yul Brynner) y un joven y debutante Martin Landau (como me gustó su papel de Bela Lugosi en la obra de Tim Burton "Ed Wood (1994)"). De las secuencias memorables del film la persecución de la avioneta fumigadora, la entrada de la sede de la ONU, la pelea en la montaña Rushmore o el famoso cameo de Hichcock (algo típico del director) perdiendo el autobús. Otra cosa a destacar, los títulos de créditos del film acompañados por la música de Bernard Hermann, un estilo atractivo por el año de que trataba, al realizar el efecto de poner las letras en el edificio (técnica que me hizo recordar la intro de "La habitación del pánico (2002)" de David Ficher).

Frase para recordar: "En el mundo de la publicidad no existe la mentira, si acaso se llama exageración.".

con la muerte en los talones


Título original: North by Northwest.

Director: Alfred Hichcock.

Intérpretes: Cary Grant, Eva Marie Saint, James Mason, Martin Landau.

Trailer:



Información complementaria:
Cary Grant

Reseña escrita por Jesús Fariña 
Sígueme por: 

CON LA MUERTE EN LOS TALONES (1959)


con la muerte en los talones 1959
Cary Grant interpreta el papel de un ejecutivo de publicidad perseguido por una organización de espías al ser confundido por un agente de gobierno. Este sería la cuarta y última película que trabajaría el actor con Alfred Hitchcock, antes ya había participado en "Atrapa a un ladrón (1955)", "Encadenados (1946)", y "Sospecha (1941)". De los títulos más conocidos de Hichcock y con un guión de unos de los guionistas más importantes del cine, Ernest Lehman, imposible olvidar títulos como "Marcado por el odio (1956)", "West side story (1961)", o "¿Quién teme a Virginia Wolf? (1966)", y que le supuso el Óscar en esta película. Destacar los actores de reparto, el mencionado Cary Grant (donde Gregory Peck era el deseo de la productora para su papel y el gran interés de James Stewart por el personaje pero desestimado por el director), Eva Marie Saint (recordar su gran debut cinematográfico junto a Marlon Brando en "La ley del silencio (1954)", quien será la espía que ayudará Cary Grant a salir del aprieto, James Mason como el malo de la función (y pensado para Yul Brynner) y un joven y debutante Martin Landau (como me gustó su papel de Bela Lugosi en la obra de Tim Burton "Ed Wood (1994)"). De las secuencias memorables del film la persecución de la avioneta fumigadora, la entrada de la sede de la ONU, la pelea en la montaña Rushmore o el famoso cameo de Hichcock (algo típico del director) perdiendo el autobús. Otra cosa a destacar, los títulos de créditos del film acompañados por la música de Bernard Hermann, un estilo atractivo por el año de que trataba, al realizar el efecto de poner las letras en el edificio (técnica que me hizo recordar la intro de "La habitación del pánico (2002)" de David Ficher).

Frase para recordar: "En el mundo de la publicidad no existe la mentira, si acaso se llama exageración.".

con la muerte en los talones


Título original: North by Northwest.

Director: Alfred Hichcock.

Intérpretes: Cary Grant, Eva Marie Saint, James Mason, Martin Landau.

Trailer:



Información complementaria:
Cary Grant

Reseña escrita por Jesús Fariña 
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NOS MENCIONAN EN ANTENA 3

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