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Debido al reciente fallecimiento
de Christopher Lee veo justo y necesario rendirle tributo a este gran icono
del cine fantástico y que mejor que hacerlo con la que él consideraba su
mejor actuación para Hammer Films y que aborda la temática
satánica que mas adelante se convertiría en recurrente leitmotiv
del cine de terror de los 70 mediante films tan populares como "El
Exorcista (1973)" o "La
Profecía (1976)". Dirigida por el maestro Terence Fisher en
una etapa del estudio británico donde se intentaban nuevas formulas para
el fantástico que no fuesen los habituales relatos góticos y donde
Fisher,una vez mas, sale airoso como en casi toda su filmografía elevando el
nivel de calidad de la productora británica. Estrenada solo un mes después de "La
semilla del diablo (1968)" de Roman Polanski, posiblemente el
gran éxito de esta última propiciara la aparición de The Devil Rides Out,
aunque a su favor hay que decir que se trata de la adaptación de una novela de Dennis
Wheatley de los años 30,mientras que la de Polanski adapta Rosemary´s
Baby de Ira Levin, publicada en los años 60. Christopher Lee encarna
al Duque de Richleu un experto en ocultismo a raíz de las lecturas que ha
llevado a cabo sobre este tema, sin embargo es totalmente contrario a la
práctica de estas y hará todo lo posible para salvar a su amigo Simon que ha
caído en las garras de una poderosa secta satánica.
Es cierto que estamos ante un
papel bastante mas complejo de lo que solía hacer Christopher Lee en el seno de
la Hammer (Dracula, Frankenstein,..) y por ello no es de extrañar que el
actor quedara satisfecho de que por una vez pudiera encarnar a un
sabio y erudito al estilo de los Van Helsing de Peter Cushing. A pesar de
su bajo presupuesto como siempre en Hammer hay que destacar las escenas
rituales que tienen una conseguida atmósfera opresiva y la aparición de
espectros cuyos efectos especiales no son para nada desdeñables.Otro gran punto
a favor es el guión adaptado del maestro de la literatura fantástica Richard
Matheson, que aunque la Hammer siempre contaba con grandes guionistas como Jimmy
Sangster, es todo un lujo contar para la escritura con un gran novelista y
guionista que tantas obras maestras ha dado para el cine fantástico. Descanse
en paz Sir Christopher Lee, aunque la categoría de Sir ya la consiguió
muchos años atrás en el imaginario de tantos cinéfilos que admiramos su
trabajo.
Título original: The Devil Rides Out.
Director: Terence Fisher.
Intérpretes: Christopher Lee, Charles Gray, Nike Arrighi,
Leon Greene, Patrick Mower, Gwen Frangcon Davies, Sarah Lawson, Paul Eddington,
Rosalyn Landor, Russell Waters.
Debido al reciente fallecimiento
de Christopher Lee veo justo y necesario rendirle tributo a este gran icono
del cine fantástico y que mejor que hacerlo con la que él consideraba su
mejor actuación para Hammer Films y que aborda la temática
satánica que mas adelante se convertiría en recurrente leitmotiv
del cine de terror de los 70 mediante films tan populares como "El
Exorcista (1973)" o "La
Profecía (1976)". Dirigida por el maestro Terence Fisher en
una etapa del estudio británico donde se intentaban nuevas formulas para
el fantástico que no fuesen los habituales relatos góticos y donde
Fisher,una vez mas, sale airoso como en casi toda su filmografía elevando el
nivel de calidad de la productora británica. Estrenada solo un mes después de "La
semilla del diablo (1968)" de Roman Polanski, posiblemente el
gran éxito de esta última propiciara la aparición de The Devil Rides Out,
aunque a su favor hay que decir que se trata de la adaptación de una novela de Dennis
Wheatley de los años 30,mientras que la de Polanski adapta Rosemary´s
Baby de Ira Levin, publicada en los años 60. Christopher Lee encarna
al Duque de Richleu un experto en ocultismo a raíz de las lecturas que ha
llevado a cabo sobre este tema, sin embargo es totalmente contrario a la
práctica de estas y hará todo lo posible para salvar a su amigo Simon que ha
caído en las garras de una poderosa secta satánica.
Es cierto que estamos ante un
papel bastante mas complejo de lo que solía hacer Christopher Lee en el seno de
la Hammer (Dracula, Frankenstein,..) y por ello no es de extrañar que el
actor quedara satisfecho de que por una vez pudiera encarnar a un
sabio y erudito al estilo de los Van Helsing de Peter Cushing. A pesar de
su bajo presupuesto como siempre en Hammer hay que destacar las escenas
rituales que tienen una conseguida atmósfera opresiva y la aparición de
espectros cuyos efectos especiales no son para nada desdeñables.Otro gran punto
a favor es el guión adaptado del maestro de la literatura fantástica Richard
Matheson, que aunque la Hammer siempre contaba con grandes guionistas como Jimmy
Sangster, es todo un lujo contar para la escritura con un gran novelista y
guionista que tantas obras maestras ha dado para el cine fantástico. Descanse
en paz Sir Christopher Lee, aunque la categoría de Sir ya la consiguió
muchos años atrás en el imaginario de tantos cinéfilos que admiramos su
trabajo.
Título original: The Devil Rides Out.
Director: Terence Fisher.
Intérpretes: Christopher Lee, Charles Gray, Nike Arrighi,
Leon Greene, Patrick Mower, Gwen Frangcon Davies, Sarah Lawson, Paul Eddington,
Rosalyn Landor, Russell Waters.
Aprovechando
el próximo estreno de "Drácula: La leyenda jamás contada (2014)" yo siempre que el
personaje clásico vuelve a las pantallas, no puedo dejar de pensar en el actor
que más veces a interpretado al imperecedero conde rumano, que no es otro que
Christopher Lee, y por eso en mi subconsciente "Drácula" es Lee. Ya sé que
muchos otros se han puesto la capa: Max Shreck (no reconocido), Bela
Lugosi, Gary Oldman, Jack Palance, Frank Langella, Gerard
Butler....Pero yo todavía recuerdo programas como "Alucine" en la 2 de T.V.E.
o "Noche de lobos" en Antena 3 en las que veía a Lee enfundado con su capa
negra y roja luchando con el no menos antológico Peter Cushing (actores
fetiche de la clásica productora inglesa de películas de terror Hammer). Si mis
datos son correctos después de Sherlock Holmes, el príncipe transilvano como
personaje adaptado de la literatura al cine, ha sido el que más adaptaciones
cinematográficas ha tenido (más de 100). Es más que posible que el loco
irlandés de Bram Stoker si hubiera podido disfrutar más de las mieles de su
reconocido personaje (murió a los 65 años) de seguro que el alcohol y las
mujeres de dudosa reputación de su época podrían haber sido gozados
infinitamente, a causa de la riqueza y los jugosos dividendos del éxito
posterior del noble degustador de sangre. "Drácula" sigue vivo como leyenda
verídica influenciada por Vlad el Empalador, como inmortal en celuloide y
como eterno demonio en las páginas del ávido lector amante de las historias de
terror clásicas.
Un personaje que embrujó y persiguió hasta la muerte a Lugosi y que encandiló a Coppola para concebir su particular y ficticio
punto de vista sobre el cruel rumano, con una sorprendente y abrumadora
interpretación de Oldman ayudado por la estupenda ambientación
Romántico-Gótica. El clásico chupasangre ha vuelto recientemente en una
estupenda novela escrita por un familiar de Stoker, Dacre Stoker llamada: "Drácula el no muerto" (de la que espero ansioso su adaptación
cinematográfica)...Han pasado más de 100 años de la muerte de Stoker pero el
personaje que le hizo famoso seguirá vivo, es decir: "No-muerto". Lee para
deleite del buen aficionado al cine de terror continuamente volvía a resurgir
de sus cenizas y sentó cátedra en posteriores encarnaciones del diabólico
personaje. Siempre se tendría en cuenta lo que el gran Cristopher aportó con
sus muecas al abrír la boca, su gesticulación y su penetrante mirada mezclando
la líbido con la drepredación. Un maldito bendecido en cine y literatura por la
inmortalidad y que continúa entre nosotros....
Director: Terence Fisher.
Intérpretes: Christopher Lee, Peter Cushing, Michael Gough, Melissa Stribling, Valerie Gaunt, Carol Marsh.
Aprovechando
el próximo estreno de "Drácula: La leyenda jamás contada (2014)" yo siempre que el
personaje clásico vuelve a las pantallas, no puedo dejar de pensar en el actor
que más veces a interpretado al imperecedero conde rumano, que no es otro que
Christopher Lee, y por eso en mi subconsciente "Drácula" es Lee. Ya sé que
muchos otros se han puesto la capa: Max Shreck (no reconocido), Bela
Lugosi, Gary Oldman, Jack Palance, Frank Langella, Gerard
Butler....Pero yo todavía recuerdo programas como "Alucine" en la 2 de T.V.E.
o "Noche de lobos" en Antena 3 en las que veía a Lee enfundado con su capa
negra y roja luchando con el no menos antológico Peter Cushing (actores
fetiche de la clásica productora inglesa de películas de terror Hammer). Si mis
datos son correctos después de Sherlock Holmes, el príncipe transilvano como
personaje adaptado de la literatura al cine, ha sido el que más adaptaciones
cinematográficas ha tenido (más de 100). Es más que posible que el loco
irlandés de Bram Stoker si hubiera podido disfrutar más de las mieles de su
reconocido personaje (murió a los 65 años) de seguro que el alcohol y las
mujeres de dudosa reputación de su época podrían haber sido gozados
infinitamente, a causa de la riqueza y los jugosos dividendos del éxito
posterior del noble degustador de sangre. "Drácula" sigue vivo como leyenda
verídica influenciada por Vlad el Empalador, como inmortal en celuloide y
como eterno demonio en las páginas del ávido lector amante de las historias de
terror clásicas.
Un personaje que embrujó y persiguió hasta la muerte a Lugosi y que encandiló a Coppola para concebir su particular y ficticio
punto de vista sobre el cruel rumano, con una sorprendente y abrumadora
interpretación de Oldman ayudado por la estupenda ambientación
Romántico-Gótica. El clásico chupasangre ha vuelto recientemente en una
estupenda novela escrita por un familiar de Stoker, Dacre Stoker llamada: "Drácula el no muerto" (de la que espero ansioso su adaptación
cinematográfica)...Han pasado más de 100 años de la muerte de Stoker pero el
personaje que le hizo famoso seguirá vivo, es decir: "No-muerto". Lee para
deleite del buen aficionado al cine de terror continuamente volvía a resurgir
de sus cenizas y sentó cátedra en posteriores encarnaciones del diabólico
personaje. Siempre se tendría en cuenta lo que el gran Cristopher aportó con
sus muecas al abrír la boca, su gesticulación y su penetrante mirada mezclando
la líbido con la drepredación. Un maldito bendecido en cine y literatura por la
inmortalidad y que continúa entre nosotros....
Director: Terence Fisher.
Intérpretes: Christopher Lee, Peter Cushing, Michael Gough, Melissa Stribling, Valerie Gaunt, Carol Marsh.
A la hora de
hablar de cine de temática demoníaca, irremediablemente, los primeros títulos
que nos vienen a la mente son los de las recurrentes "La semilla del diablo (1968)" de Roman Polanski, "El exorcista(1973)" de William Friedklin o "La profecía (1976)" de Richard Donner. Sin embargo, para los amantes
de las rarezas más escondidas del apasionante género de terror, una de las
piezas más sobresalientes que han tenido a las sectas satánicas como tema
central vendría a ser "La novia del diablo
(1968)". La mítica compañía británica Hammer, especializada en género
fantástico, no únicamente se nutrió de personales versiones de los míticos
monstruos de la Universal y ésta es una perfecta muestra de ello. El encargado
de trasladar a la pantalla la novela ocultista homónima de Dennis Wheatley,
publicada en 1934, fue Terence Fisher, todo un veterano de la casa que ya había
entregado éxitos del calibre de "La
maldición de Frankenstein(1957)" o "Drácula(1958)". Con ésta última, Christopher Lee logró su mayor momento de
popularidad, repitiendo personaje en diferentes secuelas bajo las órdenes de
Fisher, pero siempre he tenido predilección por la elegante y magnífica
encarnación del Duque de Richleau en "La
novia del diablo". La historia
arranca cuando Richleau y Rex (Leon Greene), preocupados por la ausencia de su
amigo Simon (Patrick Mower) en una reunión anual, se presentan en la mansión de
éste último, encontrando una misteriosa reunión de personas que se
autodenominan una “asociación astrológica”.
Diferentes señales hacen que el
duque se percate de las verdaderas circunstancias: Simon forma parte de la
preparación de un peligroso rito satánico, víctima de la hipnosis con la que el
líder Mocata (magnífico Charles Gray) anula su voluntad. Desde ese momento, los
protagonistas deberán mantener la cabeza fría y dejar a un lado los
escepticismos si quieren arruinar los planes de la secta y salvar a la bella
Tanith (Nike Arrighi) de ser sacrificada como ofrenda al diablo. La película
tiene todos los ingredientes que luego hemos visto explotados hasta la saciedad
en multitud de títulos: rituales de misas negras, manifestaciones del demonio
en las más variadas formas y mucha simbología ocultista. Estrenada el mismo año
que "La semilla del diablo", la cinta
de Fisher sorprende por el detallismo y el rigor con el que se trata tan
espinoso tema, sin perder, eso sí, un ápice de validez como obra fantástica y
de entretenimiento, con sus inevitables pequeñas dosis de romance.
Como muestra
tenemos el dilatado y muy sugestivo clímax final en donde los protagonistas se
enfrentan a las fuerzas del mal desde el interior de un círculo protector
pintado en el suelo. Pese a que los efectos especiales pueden resultar un tanto
ingenuos a los ojos del público actual, la puesta en escena sigue deslumbrando por
su elegante sencillez, con una preciosa fotografía de Arthur Grant y una dirección
artística que reproduce efectivamente las siniestras ceremonias paganas. Estamos,
por lo tanto, ante una obra que ha sido
muy reivindicada con los años, hasta el punto de convertirse en un título de
culto que ha servido de referente para obras tan destacadas como "El día de la bestia(1995)" de Alex de la
Iglesia –que contenía un explícito homenaje en la escena de la cabra– o "The Lords of Salem(2012)" de Rob Zombie. El
tiempo ha ejercido de justiciero con "La
novia del diablo", por lo que cada vez es más habitual encontrarla, muy
merecidamente, en cualquier lista de las mejores películas de terror de la
Historia.
Título original: The
Devil Rides Out.
Director: Terence Fisher.
Intérpretes: Christopher Lee, Charles Gray, Nike
Arrighi, Leon Greene, Patrick Mower, Gwen Frangcon Davies, Sarah Lawson, Paul
Eddington, Rosalyn Landor, Russell Waters.
A la hora de
hablar de cine de temática demoníaca, irremediablemente, los primeros títulos
que nos vienen a la mente son los de las recurrentes "La semilla del diablo (1968)" de Roman Polanski, "El exorcista(1973)" de William Friedklin o "La profecía (1976)" de Richard Donner. Sin embargo, para los amantes
de las rarezas más escondidas del apasionante género de terror, una de las
piezas más sobresalientes que han tenido a las sectas satánicas como tema
central vendría a ser "La novia del diablo
(1968)". La mítica compañía británica Hammer, especializada en género
fantástico, no únicamente se nutrió de personales versiones de los míticos
monstruos de la Universal y ésta es una perfecta muestra de ello. El encargado
de trasladar a la pantalla la novela ocultista homónima de Dennis Wheatley,
publicada en 1934, fue Terence Fisher, todo un veterano de la casa que ya había
entregado éxitos del calibre de "La
maldición de Frankenstein(1957)" o "Drácula(1958)". Con ésta última, Christopher Lee logró su mayor momento de
popularidad, repitiendo personaje en diferentes secuelas bajo las órdenes de
Fisher, pero siempre he tenido predilección por la elegante y magnífica
encarnación del Duque de Richleau en "La
novia del diablo". La historia
arranca cuando Richleau y Rex (Leon Greene), preocupados por la ausencia de su
amigo Simon (Patrick Mower) en una reunión anual, se presentan en la mansión de
éste último, encontrando una misteriosa reunión de personas que se
autodenominan una “asociación astrológica”.
Diferentes señales hacen que el
duque se percate de las verdaderas circunstancias: Simon forma parte de la
preparación de un peligroso rito satánico, víctima de la hipnosis con la que el
líder Mocata (magnífico Charles Gray) anula su voluntad. Desde ese momento, los
protagonistas deberán mantener la cabeza fría y dejar a un lado los
escepticismos si quieren arruinar los planes de la secta y salvar a la bella
Tanith (Nike Arrighi) de ser sacrificada como ofrenda al diablo. La película
tiene todos los ingredientes que luego hemos visto explotados hasta la saciedad
en multitud de títulos: rituales de misas negras, manifestaciones del demonio
en las más variadas formas y mucha simbología ocultista. Estrenada el mismo año
que "La semilla del diablo", la cinta
de Fisher sorprende por el detallismo y el rigor con el que se trata tan
espinoso tema, sin perder, eso sí, un ápice de validez como obra fantástica y
de entretenimiento, con sus inevitables pequeñas dosis de romance.
Como muestra
tenemos el dilatado y muy sugestivo clímax final en donde los protagonistas se
enfrentan a las fuerzas del mal desde el interior de un círculo protector
pintado en el suelo. Pese a que los efectos especiales pueden resultar un tanto
ingenuos a los ojos del público actual, la puesta en escena sigue deslumbrando por
su elegante sencillez, con una preciosa fotografía de Arthur Grant y una dirección
artística que reproduce efectivamente las siniestras ceremonias paganas. Estamos,
por lo tanto, ante una obra que ha sido
muy reivindicada con los años, hasta el punto de convertirse en un título de
culto que ha servido de referente para obras tan destacadas como "El día de la bestia(1995)" de Alex de la
Iglesia –que contenía un explícito homenaje en la escena de la cabra– o "The Lords of Salem(2012)" de Rob Zombie. El
tiempo ha ejercido de justiciero con "La
novia del diablo", por lo que cada vez es más habitual encontrarla, muy
merecidamente, en cualquier lista de las mejores películas de terror de la
Historia.
Título original: The
Devil Rides Out.
Director: Terence Fisher.
Intérpretes: Christopher Lee, Charles Gray, Nike
Arrighi, Leon Greene, Patrick Mower, Gwen Frangcon Davies, Sarah Lawson, Paul
Eddington, Rosalyn Landor, Russell Waters.