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las-aventuras-de-priscilla
Felicia (Guy Pearce) y Mitzi (Hugo Weaving) son dos varones homosexuales, artistas que viven de sus actuaciones en directo en pequeños bares. Durante sus espectáculos, se transforman en auténticas Drag-Queens, cantando en modo playback antiguas canciones de música disco y coreografiando sus propios números con su particular estilo y vestuario. Su público no siempre aprecia su original estilo y sufren algún que otro percance tan característico de la sociedad australiana que se pretende fotografiar, donde imperan las condiciones de macho viril con escasa o nula tolerancia a cualquier evento que requiera una mente más abierta.

Bernadette (Terence Stamp), es un transexual, una auténtica artista cabaret famosa en su juventud, pero actualmente en completa decadencia, especialmente tras la repentina muerte de su joven novio. Mizti, recibe una llamada telefónica que le resulta muy inquietante: ha sido contratado para actuar en un hotel de Alice Springs, en mitad del desierto rojo de Australia. Tras acompañar a su gran amigo Bernadette en el funeral de su pareja, lo convence para que viaje con él, intente olvidar sus penas y les aporte su experiencia para el espectáculo, ya que para él supone una cita muy importante. 

las-aventuras-de-priscilla

Felicia, es un homosexual demasiado atrevido, deslenguado y arrogante, representa el elemento más joven del grupo. Mitzi, de mediana edad, carga sobre sus hombros unos miedos que no quiere confesar, pero que le preocupan explícitamente. Bernadette, un transexual demasiado mayor para ilusionarse por la vida, es el portador de toda la sabiduría que le han dado sus difíciles experiencias durante los años: Es elegante como una dama y sabe pelear como un feroz vaquero. Juntos emprenderán el camino hacia su destino en una singular Road-movie donde tendrán que atravesar el desierto de Australia, desde Sidney hasta Alice Springs. Para hacerlo, escogen un viejo autobús que bautizan como "Priscilla". Viviendo en dicho autobús, compartiendo espacio y carretera, atravesarán numerosas regiones de Australia sufriendo diferentes experiencias. Atravesando Australia desde el sur templado, desarrollado e industrial, hasta el norte despoblado, rural, desértico y tórrido.

Como fiel reflejo del país que atraviesan se encontrarán diferentes tipos de personajes: desde los granjeros más convencionales que huyen de ellos dejándolos tirados en mitad del desierto hasta los aborígenes, capaces de bailar y montar con ellos una fiesta mezcla de folklores en mitad de la noche.

las-aventuras-de-priscilla

Los diferentes percances que la representación de su espectáculo va desencadenando en los aislados y pequeños pueblos de interior que van atravesando con su autobús, van desempolvando viejos recuerdos de cada uno de ellos, de sus infancias e incluso de los temores que más les preocupan.

Esta road movie musical australiana, escrita y dirigida por Stephan Elliott se convirtió en una película muy popular con un éxito inesperado por su aparente frivolidad dentro de los dramas que abordaban el tema de la homosexualidad en los años 90. Recordemos que estamos en plena época de muertes por la enfermedad del VIH, viviendo una revolución social que afectó desde la política a la economía y que obligó a tomar conciencia de la existencia de un grupo social hasta entonces arrinconado en su guetto, para pasar a ser una prioridad de salud pública mundial.

La película es mucho más que una simple historia de travestis. Los diálogos brillantes, rápidos y picantes de Elliot dan lugar a bromas de doble sentido donde los protagonistas se ríen de todo y todos, hasta de sí mismos, con un ritmo muy ágil en la narración, combinando elementos individuales con eventos que sufren como grupo atravesando el desierto.

las-aventuras-de-priscilla

La estupenda fotografía de Brian J. Breheny, especialmente del paisaje desértico, con un particular montaje entre amplios horizontes y pequeñas criaturas silvestres enfocadas en plano detalles, constituyen una obra visual muy rica, tal y como hubiera hecho el mismísimo Mallick, pero esta vez, el paisaje está salpicado por los brillantes colores de tres estrellas rutilantes cuyo único deseo es que su arte pueda ser apreciado por el público. Es muy destacable el vestuario diseñado por Tim Chappel y Lizzi Gardiner que dio vida a esos fantásticos contrastes de color en el desierto australiano.

La película, pese a su tono chirriante, es todo un llamado a la tolerancia y analiza la noción de masculinidad y de paternidad en la comunidad homosexual, en un país como Australia tan conocido por su cultura machista. El director quiso dar otra visión de su país, el de los travestis de Sidney y para ellos eligió un colosal elenco donde un joven Guy Pearce para Adam/ Felicia está fantástico, cuesta reconocer en él a personajes como el protagonista de "Memento (2000)". Hugo Weaving está colosal y lleva toda la trama sobre sus hombros con su personaje de Tick/ Mizti casi imposible de relacionar con su personaje de "Matrix (1999)". Terence Stamp, también borda su papel como transexual con miedo a envejecer solo.

Las representaciones musicales de los tres son muy divertidas. La película en su conjunto funciona tanto por la solidez del reparto como por la trama, el ritmo narrativo y el gran montaje fotográfico de una muy decente e innovadora road- movie.

las-aventuras-de-priscilla

Título original: The Adventures of Priscilla, Queen of the Desert.

Director: Stephan Elliott.

Intérpretes: Terence Stamp, Hugo Weaving, Guy Pearce, Bill Hunter, Sarah Chadwick, Mark Holmes, Rebel Penfold-Russell.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

LAS AVENTURAS DE PRISCILLA, REINA DEL DESIERTO (1994). El road movie musical australiano de Stephan Elliott.

las-aventuras-de-priscilla
Felicia (Guy Pearce) y Mitzi (Hugo Weaving) son dos varones homosexuales, artistas que viven de sus actuaciones en directo en pequeños bares. Durante sus espectáculos, se transforman en auténticas Drag-Queens, cantando en modo playback antiguas canciones de música disco y coreografiando sus propios números con su particular estilo y vestuario. Su público no siempre aprecia su original estilo y sufren algún que otro percance tan característico de la sociedad australiana que se pretende fotografiar, donde imperan las condiciones de macho viril con escasa o nula tolerancia a cualquier evento que requiera una mente más abierta.

Bernadette (Terence Stamp), es un transexual, una auténtica artista cabaret famosa en su juventud, pero actualmente en completa decadencia, especialmente tras la repentina muerte de su joven novio. Mizti, recibe una llamada telefónica que le resulta muy inquietante: ha sido contratado para actuar en un hotel de Alice Springs, en mitad del desierto rojo de Australia. Tras acompañar a su gran amigo Bernadette en el funeral de su pareja, lo convence para que viaje con él, intente olvidar sus penas y les aporte su experiencia para el espectáculo, ya que para él supone una cita muy importante. 

las-aventuras-de-priscilla

Felicia, es un homosexual demasiado atrevido, deslenguado y arrogante, representa el elemento más joven del grupo. Mitzi, de mediana edad, carga sobre sus hombros unos miedos que no quiere confesar, pero que le preocupan explícitamente. Bernadette, un transexual demasiado mayor para ilusionarse por la vida, es el portador de toda la sabiduría que le han dado sus difíciles experiencias durante los años: Es elegante como una dama y sabe pelear como un feroz vaquero. Juntos emprenderán el camino hacia su destino en una singular Road-movie donde tendrán que atravesar el desierto de Australia, desde Sidney hasta Alice Springs. Para hacerlo, escogen un viejo autobús que bautizan como "Priscilla". Viviendo en dicho autobús, compartiendo espacio y carretera, atravesarán numerosas regiones de Australia sufriendo diferentes experiencias. Atravesando Australia desde el sur templado, desarrollado e industrial, hasta el norte despoblado, rural, desértico y tórrido.

Como fiel reflejo del país que atraviesan se encontrarán diferentes tipos de personajes: desde los granjeros más convencionales que huyen de ellos dejándolos tirados en mitad del desierto hasta los aborígenes, capaces de bailar y montar con ellos una fiesta mezcla de folklores en mitad de la noche.

las-aventuras-de-priscilla

Los diferentes percances que la representación de su espectáculo va desencadenando en los aislados y pequeños pueblos de interior que van atravesando con su autobús, van desempolvando viejos recuerdos de cada uno de ellos, de sus infancias e incluso de los temores que más les preocupan.

Esta road movie musical australiana, escrita y dirigida por Stephan Elliott se convirtió en una película muy popular con un éxito inesperado por su aparente frivolidad dentro de los dramas que abordaban el tema de la homosexualidad en los años 90. Recordemos que estamos en plena época de muertes por la enfermedad del VIH, viviendo una revolución social que afectó desde la política a la economía y que obligó a tomar conciencia de la existencia de un grupo social hasta entonces arrinconado en su guetto, para pasar a ser una prioridad de salud pública mundial.

La película es mucho más que una simple historia de travestis. Los diálogos brillantes, rápidos y picantes de Elliot dan lugar a bromas de doble sentido donde los protagonistas se ríen de todo y todos, hasta de sí mismos, con un ritmo muy ágil en la narración, combinando elementos individuales con eventos que sufren como grupo atravesando el desierto.

las-aventuras-de-priscilla

La estupenda fotografía de Brian J. Breheny, especialmente del paisaje desértico, con un particular montaje entre amplios horizontes y pequeñas criaturas silvestres enfocadas en plano detalles, constituyen una obra visual muy rica, tal y como hubiera hecho el mismísimo Mallick, pero esta vez, el paisaje está salpicado por los brillantes colores de tres estrellas rutilantes cuyo único deseo es que su arte pueda ser apreciado por el público. Es muy destacable el vestuario diseñado por Tim Chappel y Lizzi Gardiner que dio vida a esos fantásticos contrastes de color en el desierto australiano.

La película, pese a su tono chirriante, es todo un llamado a la tolerancia y analiza la noción de masculinidad y de paternidad en la comunidad homosexual, en un país como Australia tan conocido por su cultura machista. El director quiso dar otra visión de su país, el de los travestis de Sidney y para ellos eligió un colosal elenco donde un joven Guy Pearce para Adam/ Felicia está fantástico, cuesta reconocer en él a personajes como el protagonista de "Memento (2000)". Hugo Weaving está colosal y lleva toda la trama sobre sus hombros con su personaje de Tick/ Mizti casi imposible de relacionar con su personaje de "Matrix (1999)". Terence Stamp, también borda su papel como transexual con miedo a envejecer solo.

Las representaciones musicales de los tres son muy divertidas. La película en su conjunto funciona tanto por la solidez del reparto como por la trama, el ritmo narrativo y el gran montaje fotográfico de una muy decente e innovadora road- movie.

las-aventuras-de-priscilla

Título original: The Adventures of Priscilla, Queen of the Desert.

Director: Stephan Elliott.

Intérpretes: Terence Stamp, Hugo Weaving, Guy Pearce, Bill Hunter, Sarah Chadwick, Mark Holmes, Rebel Penfold-Russell.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

superman II
Creo que a ningún profesional que se precie, le gustaría que lo despidieran siendo sustituido, sin ni siquiera haber terminado su trabajo...El gran Richard Donner ("Arma letal (1987)", "Los Goonies (1985)"), al que ya he mencionado varias veces como un "artesano del entretenimiento" fue relegado del mando de la secuela de "Superman" cuando este llevaba buena parte de la secuela ya rodada, en favor del director de "Golfus en Roma (1966)", y "Help (1965)". Richard Lester, conocido por "Robin y Marian (1976)" y "Los tres mosqueteros (1973)", quedó pues como director de la segunda aventura del hombre de acero encarnado por Cristopher Reeve. "Superman 2", dio continuidad al famosísimo prólogo de su maravillosa antecesora del año 78, en la que antes de la destrucción del planeta Krypton, Yor-El (Marlon Brando) juzga a tres rebeldes encabezados por el general Zod (Terence Stamp), siendo condenados a vagar por el universo en la llamada Zona Fantasma, pudiendo escuchar la amenaza profética de Zod: -Te arrodillarás ante mí, primero tú y luego algún día tus herederos-. Es aquí donde ya en la película de Lester, Superman evita un atentado con una bomba atómica en la Torre Eiffel, lanzándola al espacio con la terrible casualidad de que en la onda expansiva, la detonación de dicha bomba acaba destruyendo la prisión, en cuyo lugar estaban confinados los tres villanos de Krypton, liberándolos para dirigirse a nuestro planeta para implantar el nuevo orden dictatorial bajo el mando de Zod y sus dos secuaces: La bella, letal y sumisa a su señor "Usa" (Sarah Douglas) y el simple descerebrado pero imponente "Non" (Jack O'Halloran). 

superman II

Los tres supervillanos dándose cuenta de su nueva densidad molecular que les confieren los mismos poderes que el hombre de acero, tendrán que enfrentarse a su igual, en una lucha desigual de 3 contra 1. Richard Lester utilizando más dosis de humor que en la película de Donner, más espectacularidad, pero menos épica, supo crear una secuela que se esfuerza por ofrecer lo que el público aceptó de la película anterior, y que ya había consagrado a Reeve derrochando vigor. En esta película Lex Luthor (carismático Gene Hackman) anhela Australia, siempre con sus ambiciosas ansias territoriales de por medio, que aquí se convierte es secuaz, asesorando a los tres enemigos del héroe de la capa roja, en cómo llegar hasta el hijo de su carcelero para cumplir con su venganza, apoderándose del planeta tierra al cuidado del que los humanos conocemos como Superman. Un Superman que ignorando que su hogar adoptivo está en peligro por la amenaza de Zod y los suyos, se entrega a su enamorada Lois Lane (Margott Kidder), despojándose de sus poderes para poder amarla como humano, renunciando así a las maravillosas virtudes que le hacían destacar para realizar proezas que mantenían al planeta a salvo. De aquí se deduce que, el Mesías volador no puede permitirse amar a un sólo ser humano, si no que debido a su responsabilidad de benefactor universal, tenga que cargar con la conciencia de renunciar a su amor personal en favor del amor a todos los hombres, enfrentándose al desafío de recuperar de nuevo sus poderes, para luchar contra el cruel villano que amenazó a su planeta natal cuando él ni siquiera había nacido, y que ahora aterra a sus queridos terráqueos. 

superman II

Las secuencias de la lucha final en Metrópolis (sucedáneo de NuevaYork) son tan animadas y desatadas en la acción, con vuelos, golpes, destrucción de edificios y mobiliario urbano, que incluso los habitantes de la ciudad del héroe del cómic se ven involucrados, intentando ayudar a su superhéroe, animando a la par que disfrutando en los momentos en que los 3 canallas Kryptonianos sucumben ante las embestidas del superhéroe de rojo y azul. En Superman 2 me quedo con escenas que levantan el ánimo del espectador, tales como la salvación de un niño que cae en las cataratas del Niágara, acompañadas de la música del genial John Williams, el aura verde que desprende la piedra que da poder de nuevo a Clark Kent para enfrentarse a sus enemigos, la comentada, desatada y animada lucha final (nada que ver con la que se ve en "El hombre de acero", dada su distancia temporal y técnica), la petición de Zod a Kal-El para que se arrodille, cogiéndole la mano y arrodillándose ante él, y cómo no...El irónico escarmiento final a un camionero en una apartada cafetería, en la que Clark deja aclarado que estuvo haciendo pesas para acabar con el maleducado transportista que anteriormente le había propinado una brutal paliza cuando no tenía superpoderes. La secuela de Superman dejó un nostálgico y agradable sabor de boca, que no se recuperaría con sus posteriores y mediocres secuelas, unas penosas Supeman 3 y 4, que no alcanzan la superioridad de sus dos anteriores y estupendas películas. Lester no defraudó con Superman 2, aunque con él comenzó la caída del héroe, en un film arrebatado a un Donner, que todavía se duele de lo que podía haber sido, y no fue...

superman II

Director: Richard Lester.

Intérpretes: Christopher Reeve, Margot Kidder, Gene Hackman, Terence Stamp, Sarah Douglas, Jack O'Halloran, Ned Beatty.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

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SUPERMAN II (1980). Continúan las aventuras del hombre de acero.

superman II
Creo que a ningún profesional que se precie, le gustaría que lo despidieran siendo sustituido, sin ni siquiera haber terminado su trabajo...El gran Richard Donner ("Arma letal (1987)", "Los Goonies (1985)"), al que ya he mencionado varias veces como un "artesano del entretenimiento" fue relegado del mando de la secuela de "Superman" cuando este llevaba buena parte de la secuela ya rodada, en favor del director de "Golfus en Roma (1966)", y "Help (1965)". Richard Lester, conocido por "Robin y Marian (1976)" y "Los tres mosqueteros (1973)", quedó pues como director de la segunda aventura del hombre de acero encarnado por Cristopher Reeve. "Superman 2", dio continuidad al famosísimo prólogo de su maravillosa antecesora del año 78, en la que antes de la destrucción del planeta Krypton, Yor-El (Marlon Brando) juzga a tres rebeldes encabezados por el general Zod (Terence Stamp), siendo condenados a vagar por el universo en la llamada Zona Fantasma, pudiendo escuchar la amenaza profética de Zod: -Te arrodillarás ante mí, primero tú y luego algún día tus herederos-. Es aquí donde ya en la película de Lester, Superman evita un atentado con una bomba atómica en la Torre Eiffel, lanzándola al espacio con la terrible casualidad de que en la onda expansiva, la detonación de dicha bomba acaba destruyendo la prisión, en cuyo lugar estaban confinados los tres villanos de Krypton, liberándolos para dirigirse a nuestro planeta para implantar el nuevo orden dictatorial bajo el mando de Zod y sus dos secuaces: La bella, letal y sumisa a su señor "Usa" (Sarah Douglas) y el simple descerebrado pero imponente "Non" (Jack O'Halloran). 

superman II

Los tres supervillanos dándose cuenta de su nueva densidad molecular que les confieren los mismos poderes que el hombre de acero, tendrán que enfrentarse a su igual, en una lucha desigual de 3 contra 1. Richard Lester utilizando más dosis de humor que en la película de Donner, más espectacularidad, pero menos épica, supo crear una secuela que se esfuerza por ofrecer lo que el público aceptó de la película anterior, y que ya había consagrado a Reeve derrochando vigor. En esta película Lex Luthor (carismático Gene Hackman) anhela Australia, siempre con sus ambiciosas ansias territoriales de por medio, que aquí se convierte es secuaz, asesorando a los tres enemigos del héroe de la capa roja, en cómo llegar hasta el hijo de su carcelero para cumplir con su venganza, apoderándose del planeta tierra al cuidado del que los humanos conocemos como Superman. Un Superman que ignorando que su hogar adoptivo está en peligro por la amenaza de Zod y los suyos, se entrega a su enamorada Lois Lane (Margott Kidder), despojándose de sus poderes para poder amarla como humano, renunciando así a las maravillosas virtudes que le hacían destacar para realizar proezas que mantenían al planeta a salvo. De aquí se deduce que, el Mesías volador no puede permitirse amar a un sólo ser humano, si no que debido a su responsabilidad de benefactor universal, tenga que cargar con la conciencia de renunciar a su amor personal en favor del amor a todos los hombres, enfrentándose al desafío de recuperar de nuevo sus poderes, para luchar contra el cruel villano que amenazó a su planeta natal cuando él ni siquiera había nacido, y que ahora aterra a sus queridos terráqueos. 

superman II

Las secuencias de la lucha final en Metrópolis (sucedáneo de NuevaYork) son tan animadas y desatadas en la acción, con vuelos, golpes, destrucción de edificios y mobiliario urbano, que incluso los habitantes de la ciudad del héroe del cómic se ven involucrados, intentando ayudar a su superhéroe, animando a la par que disfrutando en los momentos en que los 3 canallas Kryptonianos sucumben ante las embestidas del superhéroe de rojo y azul. En Superman 2 me quedo con escenas que levantan el ánimo del espectador, tales como la salvación de un niño que cae en las cataratas del Niágara, acompañadas de la música del genial John Williams, el aura verde que desprende la piedra que da poder de nuevo a Clark Kent para enfrentarse a sus enemigos, la comentada, desatada y animada lucha final (nada que ver con la que se ve en "El hombre de acero", dada su distancia temporal y técnica), la petición de Zod a Kal-El para que se arrodille, cogiéndole la mano y arrodillándose ante él, y cómo no...El irónico escarmiento final a un camionero en una apartada cafetería, en la que Clark deja aclarado que estuvo haciendo pesas para acabar con el maleducado transportista que anteriormente le había propinado una brutal paliza cuando no tenía superpoderes. La secuela de Superman dejó un nostálgico y agradable sabor de boca, que no se recuperaría con sus posteriores y mediocres secuelas, unas penosas Supeman 3 y 4, que no alcanzan la superioridad de sus dos anteriores y estupendas películas. Lester no defraudó con Superman 2, aunque con él comenzó la caída del héroe, en un film arrebatado a un Donner, que todavía se duele de lo que podía haber sido, y no fue...

superman II

Director: Richard Lester.

Intérpretes: Christopher Reeve, Margot Kidder, Gene Hackman, Terence Stamp, Sarah Douglas, Jack O'Halloran, Ned Beatty.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

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el coleccionista
William Wyler, grandioso con su épica "Ben- Hur (1959)", realizó un inquietante drama de corte psicológico bastante alejado al cine que acostumbraba hacer, la película nos contaba la historia de un joven antisocial y retraído que secuestra en contra de su voluntad a una chica de quién se siente atraído, ella será retenida en un sótano de una casa de las afueras. Película basada en la opera prima del escritor John Fowles, refleja una atípica relación de hombre y mujer basada en el vínculo enfermizo secuestrador-víctima, donde el director toca los valores de las clases sociales, la represión sexual y la carencia de amor resuelta por una situación forzada, siendo la posesión el único medio de obtener lo que se desea. Destacar a la joven pareja protagonista, un prácticamente debutante Terence Stamp, (que muchos asemejaron su papel al de Norman Bates de "Psicosis (1960)") con su interpretación de perturbado y Samantha Eggar en su sensual papel y víctima que sufre la mente enferma del protagonista, su actuación le supuso la canditatura en los Óscar de aquel año (ganada por Julie Christie con su personaje superficial en "Darling"). La música fue compuesta por Maurice Jarre, compositor ligado al éxito de las obras de David Lean y padre del conocido Jean-Michael Jarre. En definitiva, obra sobrecogedora situada prácticamente en un mismo escenario y caracterizada por la fuerza interpretativa de sus dos actores principales, siendo fuente de inspiración en otras películas de parecida temática, especialmente en el film que dirigiría Almodovar con Antonio Banderas y Victoria Abril en "Átame (1990)".

el coleccionista


Director: William Wyler.

Título original: The collector.

Intérpretes: Terence Stamp, Samantha Eggar, Kenneth More.

Trailer:



Información complementaria:
Samantha Eggar

Reseña escrita por Jesús Fariña 
Sígueme por: 

EL COLECCIONISTA (1965)


el coleccionista
William Wyler, grandioso con su épica "Ben- Hur (1959)", realizó un inquietante drama de corte psicológico bastante alejado al cine que acostumbraba hacer, la película nos contaba la historia de un joven antisocial y retraído que secuestra en contra de su voluntad a una chica de quién se siente atraído, ella será retenida en un sótano de una casa de las afueras. Película basada en la opera prima del escritor John Fowles, refleja una atípica relación de hombre y mujer basada en el vínculo enfermizo secuestrador-víctima, donde el director toca los valores de las clases sociales, la represión sexual y la carencia de amor resuelta por una situación forzada, siendo la posesión el único medio de obtener lo que se desea. Destacar a la joven pareja protagonista, un prácticamente debutante Terence Stamp, (que muchos asemejaron su papel al de Norman Bates de "Psicosis (1960)") con su interpretación de perturbado y Samantha Eggar en su sensual papel y víctima que sufre la mente enferma del protagonista, su actuación le supuso la canditatura en los Óscar de aquel año (ganada por Julie Christie con su personaje superficial en "Darling"). La música fue compuesta por Maurice Jarre, compositor ligado al éxito de las obras de David Lean y padre del conocido Jean-Michael Jarre. En definitiva, obra sobrecogedora situada prácticamente en un mismo escenario y caracterizada por la fuerza interpretativa de sus dos actores principales, siendo fuente de inspiración en otras películas de parecida temática, especialmente en el film que dirigiría Almodovar con Antonio Banderas y Victoria Abril en "Átame (1990)".

el coleccionista


Director: William Wyler.

Título original: The collector.

Intérpretes: Terence Stamp, Samantha Eggar, Kenneth More.

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Información complementaria:
Samantha Eggar

Reseña escrita por Jesús Fariña 
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