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el-precio-del-poder
Remake de un clásico de 50 años antes: Caracortada, terror del hampa (1932), dirigido por Howard Hawks y escrito por Ben Hetch, inspirado en la vida del mafioso Al Capone, película que también provocó protestas por su violencia implícita y, curiosamente, algún crítico asalariado del capo la tildó como "una versión distorsionada de los valores empresariales de América" o algo así.

En 1983, escrita por Oliver Stone, nuestro viejo amigo Brian de Palma, actualizaba el tema del ascenso de un delincuente de poca monta que se convertía en un auténtico rey del crimen organizado, esta vez venía de Cuba, durante el éxodo de 125000 isleños cuando Fidel Castro permitió que desde el puerto de Mariel salieran opositores al régimen y de paso, purificó sus cárceles, pues una quinta parte eran individuos con antecedentes criminales. Así llega Tony Montana a Florida acompañado de su fiel amigo Manny Rivera y desde el comienzo sabemos que este angelito llegará lejos en el submundo del hampa.

Caracortada, obvio apodo para un sujeto con una cicatriz en el lado izquierdo del rostro, cuya maldad le facilitará el camino desde sicario a segundo de un mafioso local y posteriormente, al traicionarlo, a hampón mayor y zar del narcotráfico. Precisamente el vicio hacia la cocaína tanto suyo como de su esposa marcarán su declive, sumados a su comportamiento totalmente antisocial, su amor evidentemente incestuoso hacia su hermana y su gusto por las armas, confluyendo en un sangriento desenlace.


el-precio-del-poder

Tony Montana es una caracterización brutal de Al Pacino que nos hace olvidar que ya había interpretado otros personajes. El contenido Michael Corleone se psicopatiza en un repulsivo ser hiperquinético que no mide obstáculos hasta llegar a su objetivo, aunque tiene sus principios: ¡Todo lo que tengo son mis bolas y mi palabra y no las romperé por nadie!, así como tampoco se mete con mujeres (a menos que quiera algo de ellas) y niños. Pero Pacino le brinda también simpatía al tipo pues siendo otro quisiéramos que ya sea baleado a los 20 minutos de la película, sino que estupefactos admiramos su recorrido hacia la cúspide. ¿Qué quieres? Le pregunta su amigo Manny. Quiero el mundo y todo lo que hay en él, le responderá, y justamente eso tendrá al final en forma de un enorme globo terráqueo colgando sobre su cadáver: The world is yours.

Como su mano derecha está Steven Bauer, un cubano (el único cubano de la película) nacionalizado americano que comenzó llamándose Esteban "Ricky" Echeverría y que de una serie divertida llamada Que pasa USA saltó a la fama con este personaje que también será víctima de la paranoia de su amigazo solo por el pecado de enamorarse de la hermana del psicótico (spoiler que seguramente todo el mundo sabe) y que contribuye al desastre total que está por venir.

En papeles secundarios aparecen Michelle Pfeiffer recién salidita de Grease 2, luciendo una belleza condenada a la destrucción, primero amante del criminal Frank López (Robert Loggia) y luego mujer de Montana. Mary Elizabeth Mastrantonio encarna a Gina, la fraternal carne del deseo. Y en papeles mucho menos importantes reconocemos a Gregg Henry, Harris Yulin, Paul Shenar (Alejandro Sosa, rey de la coca boliviano) y a un tal F. Murray Abraham.


el-precio-del-poder

Brian de Palma de una manera vertiginosa, quizá para subliminalmente hablarnos del efecto del polvo blanco, dirige esta explosiva, sangrienta (aunque la verdad, se sugiere más de lo que se muestra), ochentera (música disco y sintetizadores) película , criticada por el exceso de lenguaje obsceno (hay fucks por doquier), que llevó a la ejecución de 2 versiones, la una para cine y otra descafeinada para la tv. Brian sustituyó a Sidney Lumet, que fuera el elegido por Martin Bregman y quien sugirió los cambios de localidad (Chicago por Miami) y el tipo de droga (alcohol por coca), pero un desacuerdo con el guión lo dejó fuera. Guión escrito por Oliver Stone que necesitaba reivindicarse del fracaso del filme de terror La mano (1981) (remake de Las manos de Orlac) donde ejerció de director. Con eso la carga política y crítica al sistema ya iba por buen camino, recordemos que se iniciaba la era Reagan, capitalismo en estado puro. La música trepidante estuvo a cargo de Giorgio Moroder. Push it to the limit, daba el pincelazo adecuado para retratar el ambiente de la época.

El apoteósico final con un alucinante Tony, hiperexcitado con la coca y la adrenalina, metralleta en mano (say hello to my Little friend) llevándose a más de una veintena de sicarios cual Rambo forma parte de la historia del cine. En la versión de los 30, Caracortada cae bajo el fuego de los hombres de la ley. Aquí, no pudiendo ser de otra manera pues su destino está ya escrito, son los suyos, los narcos, quienes le dan fin.


el-precio-del-poder

Título original: Scarface.

Director: Brian De Palma.

Intérpretes: Al Pacino, Steven Bauer, Michelle Pfeiffer, Mary Elizabeth Mastrantonio, Robert Loggia, Miriam Colon, F. Murray Abraham.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quezada

EL PRECIO DEL PODER (1983). Al Pacino es Tony Montana.

el-precio-del-poder
Remake de un clásico de 50 años antes: Caracortada, terror del hampa (1932), dirigido por Howard Hawks y escrito por Ben Hetch, inspirado en la vida del mafioso Al Capone, película que también provocó protestas por su violencia implícita y, curiosamente, algún crítico asalariado del capo la tildó como "una versión distorsionada de los valores empresariales de América" o algo así.

En 1983, escrita por Oliver Stone, nuestro viejo amigo Brian de Palma, actualizaba el tema del ascenso de un delincuente de poca monta que se convertía en un auténtico rey del crimen organizado, esta vez venía de Cuba, durante el éxodo de 125000 isleños cuando Fidel Castro permitió que desde el puerto de Mariel salieran opositores al régimen y de paso, purificó sus cárceles, pues una quinta parte eran individuos con antecedentes criminales. Así llega Tony Montana a Florida acompañado de su fiel amigo Manny Rivera y desde el comienzo sabemos que este angelito llegará lejos en el submundo del hampa.

Caracortada, obvio apodo para un sujeto con una cicatriz en el lado izquierdo del rostro, cuya maldad le facilitará el camino desde sicario a segundo de un mafioso local y posteriormente, al traicionarlo, a hampón mayor y zar del narcotráfico. Precisamente el vicio hacia la cocaína tanto suyo como de su esposa marcarán su declive, sumados a su comportamiento totalmente antisocial, su amor evidentemente incestuoso hacia su hermana y su gusto por las armas, confluyendo en un sangriento desenlace.


el-precio-del-poder

Tony Montana es una caracterización brutal de Al Pacino que nos hace olvidar que ya había interpretado otros personajes. El contenido Michael Corleone se psicopatiza en un repulsivo ser hiperquinético que no mide obstáculos hasta llegar a su objetivo, aunque tiene sus principios: ¡Todo lo que tengo son mis bolas y mi palabra y no las romperé por nadie!, así como tampoco se mete con mujeres (a menos que quiera algo de ellas) y niños. Pero Pacino le brinda también simpatía al tipo pues siendo otro quisiéramos que ya sea baleado a los 20 minutos de la película, sino que estupefactos admiramos su recorrido hacia la cúspide. ¿Qué quieres? Le pregunta su amigo Manny. Quiero el mundo y todo lo que hay en él, le responderá, y justamente eso tendrá al final en forma de un enorme globo terráqueo colgando sobre su cadáver: The world is yours.

Como su mano derecha está Steven Bauer, un cubano (el único cubano de la película) nacionalizado americano que comenzó llamándose Esteban "Ricky" Echeverría y que de una serie divertida llamada Que pasa USA saltó a la fama con este personaje que también será víctima de la paranoia de su amigazo solo por el pecado de enamorarse de la hermana del psicótico (spoiler que seguramente todo el mundo sabe) y que contribuye al desastre total que está por venir.

En papeles secundarios aparecen Michelle Pfeiffer recién salidita de Grease 2, luciendo una belleza condenada a la destrucción, primero amante del criminal Frank López (Robert Loggia) y luego mujer de Montana. Mary Elizabeth Mastrantonio encarna a Gina, la fraternal carne del deseo. Y en papeles mucho menos importantes reconocemos a Gregg Henry, Harris Yulin, Paul Shenar (Alejandro Sosa, rey de la coca boliviano) y a un tal F. Murray Abraham.


el-precio-del-poder

Brian de Palma de una manera vertiginosa, quizá para subliminalmente hablarnos del efecto del polvo blanco, dirige esta explosiva, sangrienta (aunque la verdad, se sugiere más de lo que se muestra), ochentera (música disco y sintetizadores) película , criticada por el exceso de lenguaje obsceno (hay fucks por doquier), que llevó a la ejecución de 2 versiones, la una para cine y otra descafeinada para la tv. Brian sustituyó a Sidney Lumet, que fuera el elegido por Martin Bregman y quien sugirió los cambios de localidad (Chicago por Miami) y el tipo de droga (alcohol por coca), pero un desacuerdo con el guión lo dejó fuera. Guión escrito por Oliver Stone que necesitaba reivindicarse del fracaso del filme de terror La mano (1981) (remake de Las manos de Orlac) donde ejerció de director. Con eso la carga política y crítica al sistema ya iba por buen camino, recordemos que se iniciaba la era Reagan, capitalismo en estado puro. La música trepidante estuvo a cargo de Giorgio Moroder. Push it to the limit, daba el pincelazo adecuado para retratar el ambiente de la época.

El apoteósico final con un alucinante Tony, hiperexcitado con la coca y la adrenalina, metralleta en mano (say hello to my Little friend) llevándose a más de una veintena de sicarios cual Rambo forma parte de la historia del cine. En la versión de los 30, Caracortada cae bajo el fuego de los hombres de la ley. Aquí, no pudiendo ser de otra manera pues su destino está ya escrito, son los suyos, los narcos, quienes le dan fin.


el-precio-del-poder

Título original: Scarface.

Director: Brian De Palma.

Intérpretes: Al Pacino, Steven Bauer, Michelle Pfeiffer, Mary Elizabeth Mastrantonio, Robert Loggia, Miriam Colon, F. Murray Abraham.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quezada

tarde-de-perros
Suele decirse que la realidad siempre supera a la ficción y qué mejor ejemplo que este particular suceso que aconteció en una calurosa tarde de 1972.

Se trata de un relato complejo e interesante donde se describen todo un abanico de acontecimientos, tanto desde la perspectiva social e histórica del momento, como desde el punto de vista individual de un sujeto que representa y ejemplifica el cambio social que se está viviendo en las calles. La década de los setenta en EEUU fue una época de transición, a menudo muy marcada por la confusión, la frustración y una marcada sensación de que América había perdido su orientación y su prometedor rumbo del pasado. Los estadounidenses, que hasta entonces habían creído en el sueño americano, en que el esfuerzo individual era capaz de lograr la promoción de todos y, al mismo tiempo hacer prosperar al conjunto de una sociedad, comienzan a desilusionarse.

A comienzos de los años setenta, los Estados Unidos experimentaron una profunda transformación económica, en el mismo momento en que se desencadenaba la crisis que contribuyó a que apareciera esa nueva clase de pobres. El gasto provocado por la Guerra de Vietnam, unido a la voluntad de mantener las conquistas sociales, produjo un cambio fundamental cuyas consecuencias multiplicaron la crisis por la elevación del precio del crudo petrolífero.

tarde-de-perros

"Podéis llamarme El perro. Ese es mi apodo". Así se presentaba siempre John S. Wojtowicz, el hombre que el 22 de agosto de 1972 entró armado en una sucursal del Chase Manhattan Bank en el barrio neoyorquino de Brooklyn acompañado por dos cómplices. El atraco fue un fracaso. La policía rodeó inmediatamente la oficina bancaria y la zona se llenó de curiosos y de medios de comunicación.

El póster de la película describe la película con las siguientes frases: "El atraco tenía que haber durado diez minutos. Cuatro horas más tarde el banco era un circo. Ocho horas más tarde era la emisión en directo más importante de la televisión. Doce horas más tarde era historia. Y todo es completamente real".

Sonny Wortzik (Al Pacino), es un neoyorkino de Brooklyn, sin experiencia en atracos que decide inesperadamente dar el golpe a una pequeña sucursal bancaria ayudado por dos amigos. Entran en el banco a cara descubierta y con las armas en la mano, por lo que el más joven del grupo se arrepiente y abandona el atraco incluso antes de que éste pueda llevarse a cabo. Wortzik queda solo con su amigo Salvatore Naturile, Sal, (John Cazale). Como si la buena fortuna hubiera decidido a abandonar a estos dos personajes, las complicaciones van sucediéndose de forma cada vez más inesperada y absurda: la caja fuerte no tiene tanto dinero como esperaban y mientras intentan llevarse el poco dinero de la sucursal, el perfeccionismo de Wortzik al intentar quemar unos documentos que los incriminen, se convierte en su peor enemigo, al ser el detonante que alerta a la policía de que el banco está siendo atracado.

tarde-de-perros

Al carecer de un estructurado plan logístico, los actos de ambos atracadores se convierten en una concatenación de actos improvisados, más determinados por sus errores que por la finalidad de conseguir el dinero. Mientras piensan cómo poder abandonar el banco, ya están rodeados por un centenar de policías, acusados de secuestrar a un grupo de trabajadores, los cuales observan expectantes los extravagantes acontecimientos.

La policía, el FBI, los medios periodísticos y miles de curiosos se arremolinan en torno al banco: El espectáculo está servido para los medios de Comunicación y Sonny comienza a revelar gradualmente cuáles son los curiosos motivos que lo han obligado a realizar un acto delictivo, sin tener intención de hacer daño a nadie realmente. Los rehenes del banco comienzan a simpatizar con Sonny, y él inicia las negociaciones con el policía Eugene Moretti (Charles Durning), que pronto es reemplazado por el agente del FBI, Sheldon (James Broderick).

El relato cambia radicalmente de rumbo en el momento en que Sonny debe salir a la calle para hablar con la policía. Su discurso arenga a todos los curiosos que por allí pasan, los cuales terminen por simpatizar más con el delincuente que con la policía encargada de mantener el orden público. La narración cambia de ritmo y se bifurca en torno a dos grandes temas: Lo que sucede fuera del banco, a modo de retrato social de la época, donde las manifestaciones pacifistas y las pancartas manifiestan el apoyo a los secuestradores y se rebelan contra los poderes públicos, contra las figuras de autoridad representadas por los antidisturbios, frente a una trama más intimista, la que nos va contando la vida de este peculiar personaje.

tarde-de-perros

El guión fue adaptado por Frank Pierson, basado tanto en los artículos periodísticos de P.F. Kluge y Thomas Moore, como en el libro escrito por Leslie Waller.

Sidney Lumet nos regala una magistral dirección de actores. Una de las mejores interpretaciones de Al Pacino junto al siempre brillante y discreto John Cazale constituyen el alma del relato. Ambos actores le dan la fuerza y el carisma necesario a estos dos personajes para que puedan convertirse en héroes populares en vez de dos freakies fracasados.

La tensión narrativa es impecable, así como el manejo del tiempo fílmico, imprescindibles para transformar los elementos de un melodrama en un auténtico thriller, donde la acción siempre está contenida, pendiente de estallar, como la tensión a la que se ven sometidos nuestros ladrones protagonistas, no sólo durante el atraco, sino durante el relato que nos desvelando toda su vida.

La fotografía de Victor J. Kemper se encarga tanto de enmarcar unos excelentes primeros planos del dueto protagonista como de ofrecernos magníficas panorámicas a vista de pájaro de lo que está sucediendo en las calles que rodean al banco. La imagen, perfectamente acoplada al guion se encarga de remarcar esa diversificación del relato desde su perspectiva social y desde su visión más intimista de un singular personaje.

John S. Wojtowicz, el personaje real que vivió tras aquel suceso, fue localizado por los cineastas Allison Berg y Frank Keraudren, los cuales comenzaron a interesarse por este personaje después de ver una tarde la película de Sidney Lumet. Consiguieron localizar a Wojtowicz en 2002, cuando ya había cumplido la pena de cárcel por el atraco que cometió, y decidieron rodar un documental sobre su historia. En aquellos años, sus amigos y conocidos le llamaban, The Dog, el perro, en homenaje al título original del film que había recreado su intento de robo, Dog Day Afternoon.

tarde-de-perros

A lo largo del documental, gracias a testimonios de amigos y familiares como su primera esposa Carmen Bifulco, de su madre y de la que fue su pareja, Ernest Aron, vamos descubriendo la compleja personalidad de este hombre que fue compromisario del Partido Republicano, soldado en Vietnam y, más tarde, activista en defensa de los derechos de gays y lesbianas. En un momento de la película él mismo se define como un adicto al sexo. "No fumo ni bebo. Tampoco tomo drogas ni soy un jugador. Soy un ángel", bromea. "Me considero un romántico. Cuando conocí a Ernie fue un flechazo. Y por eso, como la quería tanto, hice lo que hice aquel 22 de agosto de 1972".

También se recuerdan los entresijos y los preparativos de ese sorprendente robo. "Antes de ir al banco, fuimos a la calle 42 a ver El Padrino”, explica Wojtowicz.

Mientras se rodaba El documental "The Dog", John Wojtowicz enfermó de cáncer y finalmente falleció en 2006. Los cineastas tardaron más de una década en poder completar el documental.

Es la amarga crónica de un personaje inclasificable, a veces tierno, otras divertido y en ocasiones patético, que saltó a la fama por un frustrado atraco y que se convirtió en carne fresca para la prensa más sensacionalista.

tarde-de-perros

Título original: Dog Day Afternoon.

Director: Sidney Lumet.

Intérpretes: Al Pacino, John Cazale, Charles Durning, Carol Kane, Chris Sarandon, Sully Boyar, Penelope Allen.

Trailer:



Escena:



Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

TARDE DE PERROS (1975). El mal día de Al Pacino.

tarde-de-perros
Suele decirse que la realidad siempre supera a la ficción y qué mejor ejemplo que este particular suceso que aconteció en una calurosa tarde de 1972.

Se trata de un relato complejo e interesante donde se describen todo un abanico de acontecimientos, tanto desde la perspectiva social e histórica del momento, como desde el punto de vista individual de un sujeto que representa y ejemplifica el cambio social que se está viviendo en las calles. La década de los setenta en EEUU fue una época de transición, a menudo muy marcada por la confusión, la frustración y una marcada sensación de que América había perdido su orientación y su prometedor rumbo del pasado. Los estadounidenses, que hasta entonces habían creído en el sueño americano, en que el esfuerzo individual era capaz de lograr la promoción de todos y, al mismo tiempo hacer prosperar al conjunto de una sociedad, comienzan a desilusionarse.

A comienzos de los años setenta, los Estados Unidos experimentaron una profunda transformación económica, en el mismo momento en que se desencadenaba la crisis que contribuyó a que apareciera esa nueva clase de pobres. El gasto provocado por la Guerra de Vietnam, unido a la voluntad de mantener las conquistas sociales, produjo un cambio fundamental cuyas consecuencias multiplicaron la crisis por la elevación del precio del crudo petrolífero.

tarde-de-perros

"Podéis llamarme El perro. Ese es mi apodo". Así se presentaba siempre John S. Wojtowicz, el hombre que el 22 de agosto de 1972 entró armado en una sucursal del Chase Manhattan Bank en el barrio neoyorquino de Brooklyn acompañado por dos cómplices. El atraco fue un fracaso. La policía rodeó inmediatamente la oficina bancaria y la zona se llenó de curiosos y de medios de comunicación.

El póster de la película describe la película con las siguientes frases: "El atraco tenía que haber durado diez minutos. Cuatro horas más tarde el banco era un circo. Ocho horas más tarde era la emisión en directo más importante de la televisión. Doce horas más tarde era historia. Y todo es completamente real".

Sonny Wortzik (Al Pacino), es un neoyorkino de Brooklyn, sin experiencia en atracos que decide inesperadamente dar el golpe a una pequeña sucursal bancaria ayudado por dos amigos. Entran en el banco a cara descubierta y con las armas en la mano, por lo que el más joven del grupo se arrepiente y abandona el atraco incluso antes de que éste pueda llevarse a cabo. Wortzik queda solo con su amigo Salvatore Naturile, Sal, (John Cazale). Como si la buena fortuna hubiera decidido a abandonar a estos dos personajes, las complicaciones van sucediéndose de forma cada vez más inesperada y absurda: la caja fuerte no tiene tanto dinero como esperaban y mientras intentan llevarse el poco dinero de la sucursal, el perfeccionismo de Wortzik al intentar quemar unos documentos que los incriminen, se convierte en su peor enemigo, al ser el detonante que alerta a la policía de que el banco está siendo atracado.

tarde-de-perros

Al carecer de un estructurado plan logístico, los actos de ambos atracadores se convierten en una concatenación de actos improvisados, más determinados por sus errores que por la finalidad de conseguir el dinero. Mientras piensan cómo poder abandonar el banco, ya están rodeados por un centenar de policías, acusados de secuestrar a un grupo de trabajadores, los cuales observan expectantes los extravagantes acontecimientos.

La policía, el FBI, los medios periodísticos y miles de curiosos se arremolinan en torno al banco: El espectáculo está servido para los medios de Comunicación y Sonny comienza a revelar gradualmente cuáles son los curiosos motivos que lo han obligado a realizar un acto delictivo, sin tener intención de hacer daño a nadie realmente. Los rehenes del banco comienzan a simpatizar con Sonny, y él inicia las negociaciones con el policía Eugene Moretti (Charles Durning), que pronto es reemplazado por el agente del FBI, Sheldon (James Broderick).

El relato cambia radicalmente de rumbo en el momento en que Sonny debe salir a la calle para hablar con la policía. Su discurso arenga a todos los curiosos que por allí pasan, los cuales terminen por simpatizar más con el delincuente que con la policía encargada de mantener el orden público. La narración cambia de ritmo y se bifurca en torno a dos grandes temas: Lo que sucede fuera del banco, a modo de retrato social de la época, donde las manifestaciones pacifistas y las pancartas manifiestan el apoyo a los secuestradores y se rebelan contra los poderes públicos, contra las figuras de autoridad representadas por los antidisturbios, frente a una trama más intimista, la que nos va contando la vida de este peculiar personaje.

tarde-de-perros

El guión fue adaptado por Frank Pierson, basado tanto en los artículos periodísticos de P.F. Kluge y Thomas Moore, como en el libro escrito por Leslie Waller.

Sidney Lumet nos regala una magistral dirección de actores. Una de las mejores interpretaciones de Al Pacino junto al siempre brillante y discreto John Cazale constituyen el alma del relato. Ambos actores le dan la fuerza y el carisma necesario a estos dos personajes para que puedan convertirse en héroes populares en vez de dos freakies fracasados.

La tensión narrativa es impecable, así como el manejo del tiempo fílmico, imprescindibles para transformar los elementos de un melodrama en un auténtico thriller, donde la acción siempre está contenida, pendiente de estallar, como la tensión a la que se ven sometidos nuestros ladrones protagonistas, no sólo durante el atraco, sino durante el relato que nos desvelando toda su vida.

La fotografía de Victor J. Kemper se encarga tanto de enmarcar unos excelentes primeros planos del dueto protagonista como de ofrecernos magníficas panorámicas a vista de pájaro de lo que está sucediendo en las calles que rodean al banco. La imagen, perfectamente acoplada al guion se encarga de remarcar esa diversificación del relato desde su perspectiva social y desde su visión más intimista de un singular personaje.

John S. Wojtowicz, el personaje real que vivió tras aquel suceso, fue localizado por los cineastas Allison Berg y Frank Keraudren, los cuales comenzaron a interesarse por este personaje después de ver una tarde la película de Sidney Lumet. Consiguieron localizar a Wojtowicz en 2002, cuando ya había cumplido la pena de cárcel por el atraco que cometió, y decidieron rodar un documental sobre su historia. En aquellos años, sus amigos y conocidos le llamaban, The Dog, el perro, en homenaje al título original del film que había recreado su intento de robo, Dog Day Afternoon.

tarde-de-perros

A lo largo del documental, gracias a testimonios de amigos y familiares como su primera esposa Carmen Bifulco, de su madre y de la que fue su pareja, Ernest Aron, vamos descubriendo la compleja personalidad de este hombre que fue compromisario del Partido Republicano, soldado en Vietnam y, más tarde, activista en defensa de los derechos de gays y lesbianas. En un momento de la película él mismo se define como un adicto al sexo. "No fumo ni bebo. Tampoco tomo drogas ni soy un jugador. Soy un ángel", bromea. "Me considero un romántico. Cuando conocí a Ernie fue un flechazo. Y por eso, como la quería tanto, hice lo que hice aquel 22 de agosto de 1972".

También se recuerdan los entresijos y los preparativos de ese sorprendente robo. "Antes de ir al banco, fuimos a la calle 42 a ver El Padrino”, explica Wojtowicz.

Mientras se rodaba El documental "The Dog", John Wojtowicz enfermó de cáncer y finalmente falleció en 2006. Los cineastas tardaron más de una década en poder completar el documental.

Es la amarga crónica de un personaje inclasificable, a veces tierno, otras divertido y en ocasiones patético, que saltó a la fama por un frustrado atraco y que se convirtió en carne fresca para la prensa más sensacionalista.

tarde-de-perros

Título original: Dog Day Afternoon.

Director: Sidney Lumet.

Intérpretes: Al Pacino, John Cazale, Charles Durning, Carol Kane, Chris Sarandon, Sully Boyar, Penelope Allen.

Trailer:



Escena:



Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

a-la-caza
Cruising en el argot policial dicen que significa algo así como patrullar. Pero de acuerdo al vocabulario gay se lo aplica a la búsqueda de encuentros sexuales o simple ligue entre homosexuales en lugares públicos.

A inicios de los 80 se estrenó esta película y de inmediato las mentes bien pensantes se rasgaron las vestiduras, claro que la campaña publicitaria fomentó esta actitud con un famoso "más escandalosa que El último tango en Paris". De hecho fue prohibida en muchas partes y como ocurrió años atrás, las pocas ciudades que se atrevieron a pasarla tuvieron turismo cinematográfico, y cruel decepción, porque la gran mayoría heterosexual que fue al cine sufrió un shock porque la temática era acerca de un asesino en serie cuyas víctimas eran gays. Y lo que vino después fue que la comunidad homosexual la satanizó como homófoba in extremis.

La cinta en aquel entonces y algo después también recibió pésimas críticas y de contado se tornó maldita en el mainstream, prácticamente se la ocultó de la filmografía de Al Pacino y quizá William Friedkin se vio más afectado porque después de esta cinta le llegó un gran bache en su carrera con apenas "Vivir y morir en Los Ángeles (1985)" como obra importante hasta el reestreno de la versión nunca antes vista de "El exorcista (1973)".

a-la-caza

¿Qué era esta película? Algunos la tacharon de simplemente asquerosa y hasta críticos respetables o la calificaron con pésimo puntaje o la descalificaron totalmente, y hubo quien a posteriori la vio como una premonición del Sida. Vista hoy cerca de 40 años después en una sociedad más tolerante y que ha espectado ya cine más sórdido, Cruising puede recuperarse como un thriller que se desarrolla en un ambiente gay y, lo que es más importante, la entrada a un mundo underground que despierta la verdadera sexualidad de un policía, homosexual reprimido.

Steve Burns es llamado a infiltrarse en el submundo del sadomasoquismo gay pues su fisonomía y tipo coincide con el patrón de víctimas de un serial killer. Nadie, ni su novia (Karen Allen), debe enterarse de la misión que consiste en frecuentar clubs de S&M homosexual en Nueva York que es donde el asesino escoge a sus víctimas. Al final, a pesar de ser abierto, poco importa quién es el culpable porque en el proceso nuestro héroe sufre un conflicto que le lleva a cuestionarse su sexualidad como la presenta la escena en la cual Pacino baila con pleno frenesí.

a-la-caza

Como reseñé unas líneas más arriba, la comunidad gay advirtió en este argumento una imagen malsana de sus preferencias sexuales y activistas intentaron boicotear la filmación. Sin embargo Friedkin salió al paso indicando que la cinta no retrataba a los gays en su totalidad sino a un grupo particular, la fracción gay S/M, de hecho, estos últimos elogiarían su visión luego del estreno.

El montaje original era de 140 minutos y contenía escenas explícitas de sexo. Hubo que remontar para evitar la calificación X recortando 40 minutos y aunque Friedkin comentó que la trama original no sufría mayor variación sí se perdían uno que otro giro argumental y la insinuación que Pacino era el asesino. La United Artists juró que el material editado fue destruido y James Franco realizó un medio metraje basado en esto años más tarde ante la imposibilidad de hacer el remake en el 2013.

Entre otras curiosidades de este filme es que con ella se dio a hablar de los pañuelos y su significado según los colores y su utilización en bares gays con preferencia S&M donde tipos con aspecto de salidos de audición de Village People bailaban con estruendosa música. Y que, reitero, no categorizaba a toda la población gay, sin embargo llevó al público "bien pensante" citado líneas atrás a generalizarlos como depravados. La película fue nominada a los premios Razzie en las categorías de peor película, director y guión. No ganó ninguno.

a-la-caza

Título original: Cruising.

Director: William Friedkin.

Intérpretes: Al Pacino, Paul Sorvino, Karen Allen, Richard Cox, Joe Spinell, Don Scardino, Powers Boothe, James Remar.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quezada

A LA CAZA (1980). Asesinatos homosexuales.

a-la-caza
Cruising en el argot policial dicen que significa algo así como patrullar. Pero de acuerdo al vocabulario gay se lo aplica a la búsqueda de encuentros sexuales o simple ligue entre homosexuales en lugares públicos.

A inicios de los 80 se estrenó esta película y de inmediato las mentes bien pensantes se rasgaron las vestiduras, claro que la campaña publicitaria fomentó esta actitud con un famoso "más escandalosa que El último tango en Paris". De hecho fue prohibida en muchas partes y como ocurrió años atrás, las pocas ciudades que se atrevieron a pasarla tuvieron turismo cinematográfico, y cruel decepción, porque la gran mayoría heterosexual que fue al cine sufrió un shock porque la temática era acerca de un asesino en serie cuyas víctimas eran gays. Y lo que vino después fue que la comunidad homosexual la satanizó como homófoba in extremis.

La cinta en aquel entonces y algo después también recibió pésimas críticas y de contado se tornó maldita en el mainstream, prácticamente se la ocultó de la filmografía de Al Pacino y quizá William Friedkin se vio más afectado porque después de esta cinta le llegó un gran bache en su carrera con apenas "Vivir y morir en Los Ángeles (1985)" como obra importante hasta el reestreno de la versión nunca antes vista de "El exorcista (1973)".

a-la-caza

¿Qué era esta película? Algunos la tacharon de simplemente asquerosa y hasta críticos respetables o la calificaron con pésimo puntaje o la descalificaron totalmente, y hubo quien a posteriori la vio como una premonición del Sida. Vista hoy cerca de 40 años después en una sociedad más tolerante y que ha espectado ya cine más sórdido, Cruising puede recuperarse como un thriller que se desarrolla en un ambiente gay y, lo que es más importante, la entrada a un mundo underground que despierta la verdadera sexualidad de un policía, homosexual reprimido.

Steve Burns es llamado a infiltrarse en el submundo del sadomasoquismo gay pues su fisonomía y tipo coincide con el patrón de víctimas de un serial killer. Nadie, ni su novia (Karen Allen), debe enterarse de la misión que consiste en frecuentar clubs de S&M homosexual en Nueva York que es donde el asesino escoge a sus víctimas. Al final, a pesar de ser abierto, poco importa quién es el culpable porque en el proceso nuestro héroe sufre un conflicto que le lleva a cuestionarse su sexualidad como la presenta la escena en la cual Pacino baila con pleno frenesí.

a-la-caza

Como reseñé unas líneas más arriba, la comunidad gay advirtió en este argumento una imagen malsana de sus preferencias sexuales y activistas intentaron boicotear la filmación. Sin embargo Friedkin salió al paso indicando que la cinta no retrataba a los gays en su totalidad sino a un grupo particular, la fracción gay S/M, de hecho, estos últimos elogiarían su visión luego del estreno.

El montaje original era de 140 minutos y contenía escenas explícitas de sexo. Hubo que remontar para evitar la calificación X recortando 40 minutos y aunque Friedkin comentó que la trama original no sufría mayor variación sí se perdían uno que otro giro argumental y la insinuación que Pacino era el asesino. La United Artists juró que el material editado fue destruido y James Franco realizó un medio metraje basado en esto años más tarde ante la imposibilidad de hacer el remake en el 2013.

Entre otras curiosidades de este filme es que con ella se dio a hablar de los pañuelos y su significado según los colores y su utilización en bares gays con preferencia S&M donde tipos con aspecto de salidos de audición de Village People bailaban con estruendosa música. Y que, reitero, no categorizaba a toda la población gay, sin embargo llevó al público "bien pensante" citado líneas atrás a generalizarlos como depravados. La película fue nominada a los premios Razzie en las categorías de peor película, director y guión. No ganó ninguno.

a-la-caza

Título original: Cruising.

Director: William Friedkin.

Intérpretes: Al Pacino, Paul Sorvino, Karen Allen, Richard Cox, Joe Spinell, Don Scardino, Powers Boothe, James Remar.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quezada

revolución
Revolución recrea la reconstrucción de los hechos revolucionarios de la Independencia norteamericana desde el verano de 1776 hasta la sangrienta victoria de 1781 en Yorktown. Y lo hace a través de las desventuras de un trampero analfabeto. Tom Dobb (Al Pacino), un huérfano de Glasgow, que fue trasladado de niño a las colonias de ultramar y vendido a un londinense que comerciaba con los mohicanos. Con el tiempo, Tom de convertirá en cazador y traficante de pieles, hasta que unas fiebres acaban con la vida de su esposa y tres de sus hijos; el cuarto y único superviviente, se verá obligado a enrolarse en el ejército.

Así, Tom se encuentra metido en una guerra entre el Ejército británico y los colonos americanos, que no tiene ningún sentido para él. Y su postura individualista se verá pronto acrecentada por su lucha personal contra el sargento inglés Peasy, que ha torturado a su hijo. Por otra parte, conoce a Daisy, hija de un rico comerciante de Nueva York, quien ayuda a los dos bandos y no desea tomar partido hasta el final de la guerra. Daisy es una revolucionaria convencida que se reencontrarán en el caos del histórico Día de la Victoria. Esta derrota supuso la mayor derrota de la Gran Bretaña en los tiempos modernos y al nacimiento de una nación que se convertirá en la más poderosa del mundo contemporáneo.


revolución

La cinta contiene una impresionante evolución histórica de la Independencia norteamericana, no tanto centrada en el rigor de los hechos de la Revolución de EEUU, como en la captación del ambiente de la época y las motivaciones del pueblo llano en aquella guerra. Hudson ofrece un retrato psicológico de unas gentes que lucharon por la libertad y su identidad como nación, aunque también se advierte una voluntad de expresión de carácter pacifista.

El director muestra una cuidadosa puesta en escena, quizá algo efectista plásticamente, como por ejemplo el empleo de las brumas, abuso del primer plano o cámara ambulante; si bien es cierto que también incide en el estilo documental, sobre todo en las tomas en vivo de las batallas, reconstruidas con enorme realismo, por otra parte. La ambientación, el vestuario y la creación de tipos logar dar el clima de la revolución, con espléndidos escenarios naturales ingleses.

Si bien en el aspecto técnico y estético, Revolución no merece reproche alguno, sí debe hacerse en cuanto que incide en exceso en las vidas personales, en detrimento de la historia, pues Hudson realiza un film bastante ambiguo ideológicamente hablando, aunque para ser del todo justos, los grupos minoritarios como los negros adquieren bastante protagonismo. Así, en la cinta los hombres de George Washington eran voluntarios mal equipados, peor uniformados y de escasa instrucción militar. Además, su procedencia era muy diversa: granjeros, oficinistas, tramperos o contrabandistas. No obstante, al final pudieron con las tropas británicas, que practicaban la guerra al estilo europeo, como se declara en esta frase de un capitán inglés (Donald Sutherland): -"Se esconden detrás de los árboles, disparan un tiro y retroceden. ¡Qué manera tan desleal de hacer la guerra!".


revolución

Rodada en el período más conservador del Gobierno británico de Margaret Thatcher, en un momento de profunda crisis, tanto económica, como política, y producida por Irvin Winkler (Rocky), esta ambiciosa y fallida coproducción anglo-noruega fue un auténtico fracaso en taquilla y fue vapuleada por la crítica, resultando nominada a los Premios Razzie al peor actor (Al Pacino), al peor director, a la peor música de John Corigliano, quizá por su composición con elementos de la música clásica de la época de los hechos y otros más modernos; hecho que le supuso su alejamiento del cine definitivamente, y a la peor película. El estreno precipitado del film tuvo como consecuencia un montaje irregular que no era del agrado ni del propio director. En esos años el cine europeo estaba monopolizado por el norteamericano, en una época donde las pantallas comerciales estaban dominada por los films de aventuras de Sylvester Stallone, Chuck Norris y Arnold Schwarzenegger. La aparición, por tanto, de esta fría y algo desangelada Revolución no encontró la coyuntura más favorable para el éxito.

Hugh Hudson, (Londres, 1936) es una de las revelaciones del cine británico contemporáneo que comenzó trabajando en publicidad y televisión. Con su primer largometraje en el cine, "Carros de fuego (1981)" obtuvo nada más y nada menos que cuatro Oscar: mejor película, banda original, firmada por Vangelis, diseño de vestuario y mejor guión original con la historia de dos atletas, un judío víctima del antisemitismo y, el otro cristiano profundamente creyente, que corrieron en los Juegos Olímpicos de 1924 en París.


revolución

Título original: Revolution.

Director: Hugh Hudson.

Intérpretes: Al Pacino, Nastassja Kinski, Donald Sutherland, Joan Plowright, Dave King, Steven Berkoff, John Wells.

Trailer:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

REVOLUCIÓN (1985). Al Pacino en la Independencia de los Estados Unidos.

revolución
Revolución recrea la reconstrucción de los hechos revolucionarios de la Independencia norteamericana desde el verano de 1776 hasta la sangrienta victoria de 1781 en Yorktown. Y lo hace a través de las desventuras de un trampero analfabeto. Tom Dobb (Al Pacino), un huérfano de Glasgow, que fue trasladado de niño a las colonias de ultramar y vendido a un londinense que comerciaba con los mohicanos. Con el tiempo, Tom de convertirá en cazador y traficante de pieles, hasta que unas fiebres acaban con la vida de su esposa y tres de sus hijos; el cuarto y único superviviente, se verá obligado a enrolarse en el ejército.

Así, Tom se encuentra metido en una guerra entre el Ejército británico y los colonos americanos, que no tiene ningún sentido para él. Y su postura individualista se verá pronto acrecentada por su lucha personal contra el sargento inglés Peasy, que ha torturado a su hijo. Por otra parte, conoce a Daisy, hija de un rico comerciante de Nueva York, quien ayuda a los dos bandos y no desea tomar partido hasta el final de la guerra. Daisy es una revolucionaria convencida que se reencontrarán en el caos del histórico Día de la Victoria. Esta derrota supuso la mayor derrota de la Gran Bretaña en los tiempos modernos y al nacimiento de una nación que se convertirá en la más poderosa del mundo contemporáneo.


revolución

La cinta contiene una impresionante evolución histórica de la Independencia norteamericana, no tanto centrada en el rigor de los hechos de la Revolución de EEUU, como en la captación del ambiente de la época y las motivaciones del pueblo llano en aquella guerra. Hudson ofrece un retrato psicológico de unas gentes que lucharon por la libertad y su identidad como nación, aunque también se advierte una voluntad de expresión de carácter pacifista.

El director muestra una cuidadosa puesta en escena, quizá algo efectista plásticamente, como por ejemplo el empleo de las brumas, abuso del primer plano o cámara ambulante; si bien es cierto que también incide en el estilo documental, sobre todo en las tomas en vivo de las batallas, reconstruidas con enorme realismo, por otra parte. La ambientación, el vestuario y la creación de tipos logar dar el clima de la revolución, con espléndidos escenarios naturales ingleses.

Si bien en el aspecto técnico y estético, Revolución no merece reproche alguno, sí debe hacerse en cuanto que incide en exceso en las vidas personales, en detrimento de la historia, pues Hudson realiza un film bastante ambiguo ideológicamente hablando, aunque para ser del todo justos, los grupos minoritarios como los negros adquieren bastante protagonismo. Así, en la cinta los hombres de George Washington eran voluntarios mal equipados, peor uniformados y de escasa instrucción militar. Además, su procedencia era muy diversa: granjeros, oficinistas, tramperos o contrabandistas. No obstante, al final pudieron con las tropas británicas, que practicaban la guerra al estilo europeo, como se declara en esta frase de un capitán inglés (Donald Sutherland): -"Se esconden detrás de los árboles, disparan un tiro y retroceden. ¡Qué manera tan desleal de hacer la guerra!".


revolución

Rodada en el período más conservador del Gobierno británico de Margaret Thatcher, en un momento de profunda crisis, tanto económica, como política, y producida por Irvin Winkler (Rocky), esta ambiciosa y fallida coproducción anglo-noruega fue un auténtico fracaso en taquilla y fue vapuleada por la crítica, resultando nominada a los Premios Razzie al peor actor (Al Pacino), al peor director, a la peor música de John Corigliano, quizá por su composición con elementos de la música clásica de la época de los hechos y otros más modernos; hecho que le supuso su alejamiento del cine definitivamente, y a la peor película. El estreno precipitado del film tuvo como consecuencia un montaje irregular que no era del agrado ni del propio director. En esos años el cine europeo estaba monopolizado por el norteamericano, en una época donde las pantallas comerciales estaban dominada por los films de aventuras de Sylvester Stallone, Chuck Norris y Arnold Schwarzenegger. La aparición, por tanto, de esta fría y algo desangelada Revolución no encontró la coyuntura más favorable para el éxito.

Hugh Hudson, (Londres, 1936) es una de las revelaciones del cine británico contemporáneo que comenzó trabajando en publicidad y televisión. Con su primer largometraje en el cine, "Carros de fuego (1981)" obtuvo nada más y nada menos que cuatro Oscar: mejor película, banda original, firmada por Vangelis, diseño de vestuario y mejor guión original con la historia de dos atletas, un judío víctima del antisemitismo y, el otro cristiano profundamente creyente, que corrieron en los Juegos Olímpicos de 1924 en París.


revolución

Título original: Revolution.

Director: Hugh Hudson.

Intérpretes: Al Pacino, Nastassja Kinski, Donald Sutherland, Joan Plowright, Dave King, Steven Berkoff, John Wells.

Trailer:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

el-espantapájaros
En un momento del filme Lion (Al Pacino) le pregunta a Max (Gene Hackman)  por qué lo aceptó como compañero de viaje, y el otro le responde porque fue el único que cruzó el camino para encender su cigarrillo.

Una película incomprensiblemente olvidada, inexplicablemente desconocida para el gran público, pero gratamente amada por quienes tuvimos la suerte de verla alguna vez.  El espantapájaros  relata la historia de Lionel un ex marino que abandonó por cobardía a la mujer que amaba cuando ella le reveló que estaba embarazada, ahora con un paquete bajo el brazo, una lámpara, le irá bien tanto si es niño o niña, que intenta recuperar el tiempo y los amores perdidos, y Max, un ex convicto endurecido por la vida, gruñón, pendenciero y solitario que pretende con sus ahorros  poner una lavadora de autos que le dará fortuna. Los dos se encuentran pidiendo aventón en una carretera californiana con dirección al este, al principio compiten por ser recogidos pero finalmente se unen y en el largo camino qué mejor que ir acompañados. Lionel es ingenuo, tal vez hasta algo limitado intelectualmente pero divertido y de buen corazón, Max es arisco pero práctico, lleva tanta frustración como ropa sobre él, desconfía de todo aunque en el fondo lo que necesita es un amigo.

Viajeros, ya sea como autoestopistas o polizones, el mayor fija su destino a Pittsburg, el joven a Detroit. Tras unos primeros momentos en que ambos personajes chocan, las largas horas de espera en medio de ninguna parte acaban por acercarles gracias a la insistencia de un simpático Lionel que va haciendo bromas y explicando chistes, hasta que consigue despertar algo en el rudo y frío Max, que hasta entonces se había mostrado desconfiado y distante. Esa primera chispa de complicidad hará que se acaben decidiendo a compartir parte del camino juntos, y no mucho después le propondrá al bueno de Lionel que sea su socio en el negocio que tiene en mente.


el-espantapájaros

En este antiwestern (porque el sentido del viaje es inverso a aquel de los pioneros, como si el sueño americano estuviera al otro lado) nuestros antihéroes inician un periplo en donde adivinamos no hallarán lo que buscan sino algo distinto. En el camino el carácter efervescente de Max los involucra en una pelea que los lleva a la cárcel en donde un recluso intenta abusar sexualmente de Lion pero es salvado por el primero,  al salir de prisión  la escasez de dinero hace que visiten a la hermana de Max y éste viva un instante de pasión con Frenchy (Anne  Wedgeworth, ¿recuerdan la vecina acosadora de Jack Tripper en Three`s Company?) y sea el inmenso instante cuando Gene Hackman realice el primer striptease de su vida y su personaje aligere vestuario y a la vez el peso existencial.

El propósito de esta jornada es la interrelación humana, estudiándola  desde varios ángulos para poder desarrollar la historia de estos dos vagabundos. De esta forma al inicio de la película se centra en mostrarnos como se genera una relación entre dos desconocidos que por azares del destino coinciden en medio de ninguna parte, pasando del recelo inicial, a una cierta tolerancia posteriormente, más adelante una cierta camaradería cuando comparten sus primeras vivencias, para finalmente dejar paso a la aparición de la verdadera amistad e incluso de una dependencia con el otro.

el-espantapájaros

Una película de grandes interpretaciones. Gene Hackman había ganado el Oscar 2 años antes y venía de La aventura del poseidón (1972),  aquí realiza si no la actuación de su vida, al menos mi favorita. Al Pacino comenzaba a hacerse un lugar en el cine, había sido recientemente laureado por El Padrino (1972) y era convocado por Schatzberg nuevamente después de haberlo descubierto en Pánico en Needle Park (1971), aquí encarnaba a un sujeto débil deseoso de aprobación y cobijo, alguien que de antemano sabemos que saldrá derrotado si no encuentra apoyo. Una simbiosis en la que él beneficiado es el film, y de paso el público.

El papel del malo fue realizado por un actor especializado en ese  registro, un inolvidable Richard Lynch en el que parece ser su primer rol importante. Por ahí estaba Eilen Brennan no recuerdo qué hacía, pero estaba ahí.


el-espantapájaros

A Jerry Schatzberg, fotógrafo de profesión, no le fue muy bien en el cine. Fue esta su mejor incursión que hasta ganó la palma de Oro en Cannes, pero después no destacó, hizo una que otra pieza interesante pero nunca se acercó a la calidad de esta obra. A propósito, a Roger Ebert la película no le gustó, dijo que aquel viaje ya lo habían hecho antes, que molestaba visualmente a pesar de Schatzberg  y el cinematógrafo, Vilmos Zsigmond, pues había demasiada luz para una historia sombría, y que los personajes eran tan conscientes de su simbolismo a que hasta se atrevían a filosofar con el significado del espantapájaros: El monigote no está para causarte miedo sino para provocarte risa.

Pues mi querido Roger, lamento no estar de acuerdo contigo. Podrá tener sus imperfecciones pero para mí los años la han ido puliendo y observándola a 40 años de su estreno es una joya.


el-espantapájaros

Título original: Scarecrow.

Director: Jerry Schatzberg.

Intérpretes: Al Pacino, Gene Hackman, Dorothy Tristan, Ann Wedgeworth, Richard Lynch, Eileen Brennan.

Trailer:


Escena:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quezada

EL ESPANTAPÁJAROS (1973). Los perdedores de Jerry Schatzberg.

el-espantapájaros
En un momento del filme Lion (Al Pacino) le pregunta a Max (Gene Hackman)  por qué lo aceptó como compañero de viaje, y el otro le responde porque fue el único que cruzó el camino para encender su cigarrillo.

Una película incomprensiblemente olvidada, inexplicablemente desconocida para el gran público, pero gratamente amada por quienes tuvimos la suerte de verla alguna vez.  El espantapájaros  relata la historia de Lionel un ex marino que abandonó por cobardía a la mujer que amaba cuando ella le reveló que estaba embarazada, ahora con un paquete bajo el brazo, una lámpara, le irá bien tanto si es niño o niña, que intenta recuperar el tiempo y los amores perdidos, y Max, un ex convicto endurecido por la vida, gruñón, pendenciero y solitario que pretende con sus ahorros  poner una lavadora de autos que le dará fortuna. Los dos se encuentran pidiendo aventón en una carretera californiana con dirección al este, al principio compiten por ser recogidos pero finalmente se unen y en el largo camino qué mejor que ir acompañados. Lionel es ingenuo, tal vez hasta algo limitado intelectualmente pero divertido y de buen corazón, Max es arisco pero práctico, lleva tanta frustración como ropa sobre él, desconfía de todo aunque en el fondo lo que necesita es un amigo.

Viajeros, ya sea como autoestopistas o polizones, el mayor fija su destino a Pittsburg, el joven a Detroit. Tras unos primeros momentos en que ambos personajes chocan, las largas horas de espera en medio de ninguna parte acaban por acercarles gracias a la insistencia de un simpático Lionel que va haciendo bromas y explicando chistes, hasta que consigue despertar algo en el rudo y frío Max, que hasta entonces se había mostrado desconfiado y distante. Esa primera chispa de complicidad hará que se acaben decidiendo a compartir parte del camino juntos, y no mucho después le propondrá al bueno de Lionel que sea su socio en el negocio que tiene en mente.


el-espantapájaros

En este antiwestern (porque el sentido del viaje es inverso a aquel de los pioneros, como si el sueño americano estuviera al otro lado) nuestros antihéroes inician un periplo en donde adivinamos no hallarán lo que buscan sino algo distinto. En el camino el carácter efervescente de Max los involucra en una pelea que los lleva a la cárcel en donde un recluso intenta abusar sexualmente de Lion pero es salvado por el primero,  al salir de prisión  la escasez de dinero hace que visiten a la hermana de Max y éste viva un instante de pasión con Frenchy (Anne  Wedgeworth, ¿recuerdan la vecina acosadora de Jack Tripper en Three`s Company?) y sea el inmenso instante cuando Gene Hackman realice el primer striptease de su vida y su personaje aligere vestuario y a la vez el peso existencial.

El propósito de esta jornada es la interrelación humana, estudiándola  desde varios ángulos para poder desarrollar la historia de estos dos vagabundos. De esta forma al inicio de la película se centra en mostrarnos como se genera una relación entre dos desconocidos que por azares del destino coinciden en medio de ninguna parte, pasando del recelo inicial, a una cierta tolerancia posteriormente, más adelante una cierta camaradería cuando comparten sus primeras vivencias, para finalmente dejar paso a la aparición de la verdadera amistad e incluso de una dependencia con el otro.

el-espantapájaros

Una película de grandes interpretaciones. Gene Hackman había ganado el Oscar 2 años antes y venía de La aventura del poseidón (1972),  aquí realiza si no la actuación de su vida, al menos mi favorita. Al Pacino comenzaba a hacerse un lugar en el cine, había sido recientemente laureado por El Padrino (1972) y era convocado por Schatzberg nuevamente después de haberlo descubierto en Pánico en Needle Park (1971), aquí encarnaba a un sujeto débil deseoso de aprobación y cobijo, alguien que de antemano sabemos que saldrá derrotado si no encuentra apoyo. Una simbiosis en la que él beneficiado es el film, y de paso el público.

El papel del malo fue realizado por un actor especializado en ese  registro, un inolvidable Richard Lynch en el que parece ser su primer rol importante. Por ahí estaba Eilen Brennan no recuerdo qué hacía, pero estaba ahí.


el-espantapájaros

A Jerry Schatzberg, fotógrafo de profesión, no le fue muy bien en el cine. Fue esta su mejor incursión que hasta ganó la palma de Oro en Cannes, pero después no destacó, hizo una que otra pieza interesante pero nunca se acercó a la calidad de esta obra. A propósito, a Roger Ebert la película no le gustó, dijo que aquel viaje ya lo habían hecho antes, que molestaba visualmente a pesar de Schatzberg  y el cinematógrafo, Vilmos Zsigmond, pues había demasiada luz para una historia sombría, y que los personajes eran tan conscientes de su simbolismo a que hasta se atrevían a filosofar con el significado del espantapájaros: El monigote no está para causarte miedo sino para provocarte risa.

Pues mi querido Roger, lamento no estar de acuerdo contigo. Podrá tener sus imperfecciones pero para mí los años la han ido puliendo y observándola a 40 años de su estreno es una joya.


el-espantapájaros

Título original: Scarecrow.

Director: Jerry Schatzberg.

Intérpretes: Al Pacino, Gene Hackman, Dorothy Tristan, Ann Wedgeworth, Richard Lynch, Eileen Brennan.

Trailer:


Escena:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quezada

atrapado por su pasado
Para conmemorar los diez años de Scarface ("El precio del poder (1983)") los responsables de aquella: Brian De Palma (director), Martin Bregman (productor) y Al Pacino (protagonista) unieron poderes de nuevo para cerrar el círculo con Atrapado por su pasado (infame traducción española de Carlito´s Way (1993). De Palma le devolvió la jugada a Sidney Lumet tras ser fulminado de El príncipe de la ciudad a favor de este, consiguiendo ser el director de Atrapado por su pasado, tras mostrar Lumet su horror con el primer borrador del guión que Bregman le pasó, en total Koepp se pasó cuatro años puliendo el libreto desde las novelas de Edwin Torres; After Hours y Carlito´s Way. Torres era un antiguo ex-fiscal del tribunal supremo, quien dijo basarse en personas reales para crear el rol de Charlie ‘Carlito’ Brigante. Lo primero que hizo De Palma fue añadirle el principio con voz en off siguiendo a Brigante en camilla, herido, prometiéndonos que su corazón no se detendrá jamás, como curiosidad, añadir que ese comienzo el director era el que tenía pensado para El nombre de Caín (Raising Cain, 1992), pero una vez en la sala de montaje vio que la historia, con diversos puntos de vista no funcionaba, y lo dejó aparcado hasta Atrapado por su pasado. 145 minutos nunca se vivieron tan al límite como los de Atrapado por su pasado, más de dos horas y veinte minutos en donde seguiremos los pasos de Charlie Brigante, desde su absolución en la corte suprema hasta sus carreras por Grand Central, a donde volveremos para descubrir sí realmente el  legado de Brigante será o no eterno. Atrapado por su pasado es una tremenda oda al cine negro, un absolutamente apabullante drama criminal plagado de escenas y secuencias inolvidables. Atrapado por su pasado es un monumento al cine de soñadores, a de los vínculos entre amigos, que acaban siendo más fuertes que los de una familia, aquellos que te elevan o te condenan. Como bien dice Carlito Brigante en un momento dado del film: Nada de favores, un favor puede matarte más rápido que una bala. 

atrapado por su pasado

Personalmente me cuesta ser objetivo con este largometraje, pues es uno de mis favoritos de todos los tiempos. Es innegable que es un film brillante en todos sus aspectos que se vino a beneficiar del momento personal de su director; totalmente identificado con Brigante, al igual que su estrella, ambos tipos pasados los cuarenta que hacían balance de su vida. Al Pacino cierra con Atrapado por su pasado su año mágico con "Glengarry Glen Ross (1992)", "Esencia de mujer (1992)" y la que nos ocupa. La magia se apoderó de la pantalla esos meses, sin duda fueron los mejores cinematográficos de una carrera memorable. Ojo, NO es que lo que viniera luego no estuviera a la altura de Pacino; vease  "Heat (1995)", "Donnie Brasco (1997)" o "Insomnio (2002)", es que Atrapado por su pasado es una clase de actuación en donde el actor desaparece totalmente en su personaje como hiciera en "Tarde de perros (1975)", "Serpico (1973)" y como intentara sin éxito repetir en "A la caza (1980)". De Palma, por su parte llena la pantalla de sus set-pieces marca de la casa, con planos elevados en grúas, cámaras girando alrededor de los actores, planos de actores mirando a otros con la música llenando el momento (la BSO es una maravilla musical) y un poder de magnetismo en sus imágenes high level. De Palma ya comienza  abriendo el film con una secuencia de tensión monumental, en la sala de billares que pueden ver en castellano al final de este artículo. La persecución final en la Estación de trenes se iba a rodar en principio en el World Trade Center, pero todo el storyboard se fue al garete cuando no pudieron conseguir la seguridad y los permisos necesarios. Solo esos veinte minutos de metraje necesitaron de casi tres meses de rodaje, Al Pacino llegó al fin del rodaje agotado y ya en verano ataviado con una enorme gabardina de cuero. Un día extasiado, tras no lograr que De Palma le filmara entre los vagones, Pacino se bajo del tren y se fue a su camerino, De Palma le siguió, y vio al actor al borde del colapso: Brian por favor, termina esto ya. Me estas matando. Conteniendo la risa, De Palma le pidió a Pacino paciencia, esa misma semana completaron el rodaje. Sean Penn, aún intentando salir del infierno de su matrimonio con Madonna apareció en los castings por sorpresa caracterizado como el abogado Dave Kleinfeld, De Palma no puso objeciones, Penn quería demostrar su talento, aún hoy, dentro de su enorme muestrario de grandes papeles, el de "Atrapado" sigue en lo más alto. 

atrapado por su pasado

Penelope Ann Miller consiguió el suyo merced a que era la única actriz de su edad que reunía los tres requisitos del personaje; ser buena actriz, saber bailar y estar dispuesta a desnudarse. Nunca estuvo mejor en pantalla, hoy día anda olvidada, una injusticia total, esperemos que  Quentin Tarantino o algún cineasta influyente la recupere pronto  y seguramente todos los que ya la habían dado por muerta y enterrada saldrán a decir lo gran actriz que es y siempre fue. Otro que bordo la excelencia en este film fue John Leguizamo (Benny Blanco) la némesis de Brigante, un tipo que quiere ser alguien en el negocio: OJO a su cara a cara sostenido en el pasillo al borde la escalera de "El Paraíso". El siempre excelente actor de carácter James Rebhron, dio vida al implacable fiscal del distrito Norwalk, mientras que en un papel estelar de una sola escena encontraremos a Viggo Mortensen, como Lalín, un antiguo "compadre" de Brigante de sus años en el barrio, alguien que solía ser un tipo bien parecido. Por último Luis Guzman es Pachanga, un tipo que vendería a su madre por un dólar, y que pone orden en la sala de "El Paraíso" el club en donde Carlito juega a ser Humphrey Bogart, y por donde dicen aparece Marc Anthony como extra bailando. La banda sonora corrió a cargo de Patrick Doyle, con música adicional de Jellybean Benitez, tras no poder contratar a Ennio Morricone por problemas de agenda, finalmente Morricone y De Palma colaboraron juntos en "Misión a Marte (2000)". A título personal Atrapado por su Pasado es una de mis películas favoritas de todos los tiempos, su fascinante tono entre "Casablanca (1942)" y "El crepúsculo de los dioses (1950)", su aroma noir del blanco y negro, su alianza de talentos…Traen como resultado un film inolvidable. Un largometraje que llega al corazón y el alma de los espectadores. Cahiers of Cinema, ensalzo el film como el mejor de los 90s, y yo digo amen a eso. Atrapado por su Pasado es una obra maestra absoluta e irrepetible. Y seguramente el techo tanto de su director como de su estrella protagonista. Un cenit total. Inolvidable e imprescindible.

atrapado por su pasado

Frase para recordar: "Es Carlito Brigante tío, acaba de salir de Lewisburg; es una leyenda, es uno de los nuestros…"

Título original: Carlito´s Way. 

Director: Brian De Palma.

Intérpretes: Al Pacino, Penelope Ann Miller, Sean Penn, Luis Guzman, John Leguizamo, Ingrid Rogers, Richard Foronjy, Joseph Siravo, Jorge Porcel, James Rebhron, Angel Salazar, Rick Aviles, Chuck Zito, Al Israel, John Ortiz, Viggo Mortensen.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Jonathan Glez

ATRAPADO POR SU PASADO (1993). Al Pacino es el narcotraficante Carlito Brigante.

atrapado por su pasado
Para conmemorar los diez años de Scarface ("El precio del poder (1983)") los responsables de aquella: Brian De Palma (director), Martin Bregman (productor) y Al Pacino (protagonista) unieron poderes de nuevo para cerrar el círculo con Atrapado por su pasado (infame traducción española de Carlito´s Way (1993). De Palma le devolvió la jugada a Sidney Lumet tras ser fulminado de El príncipe de la ciudad a favor de este, consiguiendo ser el director de Atrapado por su pasado, tras mostrar Lumet su horror con el primer borrador del guión que Bregman le pasó, en total Koepp se pasó cuatro años puliendo el libreto desde las novelas de Edwin Torres; After Hours y Carlito´s Way. Torres era un antiguo ex-fiscal del tribunal supremo, quien dijo basarse en personas reales para crear el rol de Charlie ‘Carlito’ Brigante. Lo primero que hizo De Palma fue añadirle el principio con voz en off siguiendo a Brigante en camilla, herido, prometiéndonos que su corazón no se detendrá jamás, como curiosidad, añadir que ese comienzo el director era el que tenía pensado para El nombre de Caín (Raising Cain, 1992), pero una vez en la sala de montaje vio que la historia, con diversos puntos de vista no funcionaba, y lo dejó aparcado hasta Atrapado por su pasado. 145 minutos nunca se vivieron tan al límite como los de Atrapado por su pasado, más de dos horas y veinte minutos en donde seguiremos los pasos de Charlie Brigante, desde su absolución en la corte suprema hasta sus carreras por Grand Central, a donde volveremos para descubrir sí realmente el  legado de Brigante será o no eterno. Atrapado por su pasado es una tremenda oda al cine negro, un absolutamente apabullante drama criminal plagado de escenas y secuencias inolvidables. Atrapado por su pasado es un monumento al cine de soñadores, a de los vínculos entre amigos, que acaban siendo más fuertes que los de una familia, aquellos que te elevan o te condenan. Como bien dice Carlito Brigante en un momento dado del film: Nada de favores, un favor puede matarte más rápido que una bala. 

atrapado por su pasado

Personalmente me cuesta ser objetivo con este largometraje, pues es uno de mis favoritos de todos los tiempos. Es innegable que es un film brillante en todos sus aspectos que se vino a beneficiar del momento personal de su director; totalmente identificado con Brigante, al igual que su estrella, ambos tipos pasados los cuarenta que hacían balance de su vida. Al Pacino cierra con Atrapado por su pasado su año mágico con "Glengarry Glen Ross (1992)", "Esencia de mujer (1992)" y la que nos ocupa. La magia se apoderó de la pantalla esos meses, sin duda fueron los mejores cinematográficos de una carrera memorable. Ojo, NO es que lo que viniera luego no estuviera a la altura de Pacino; vease  "Heat (1995)", "Donnie Brasco (1997)" o "Insomnio (2002)", es que Atrapado por su pasado es una clase de actuación en donde el actor desaparece totalmente en su personaje como hiciera en "Tarde de perros (1975)", "Serpico (1973)" y como intentara sin éxito repetir en "A la caza (1980)". De Palma, por su parte llena la pantalla de sus set-pieces marca de la casa, con planos elevados en grúas, cámaras girando alrededor de los actores, planos de actores mirando a otros con la música llenando el momento (la BSO es una maravilla musical) y un poder de magnetismo en sus imágenes high level. De Palma ya comienza  abriendo el film con una secuencia de tensión monumental, en la sala de billares que pueden ver en castellano al final de este artículo. La persecución final en la Estación de trenes se iba a rodar en principio en el World Trade Center, pero todo el storyboard se fue al garete cuando no pudieron conseguir la seguridad y los permisos necesarios. Solo esos veinte minutos de metraje necesitaron de casi tres meses de rodaje, Al Pacino llegó al fin del rodaje agotado y ya en verano ataviado con una enorme gabardina de cuero. Un día extasiado, tras no lograr que De Palma le filmara entre los vagones, Pacino se bajo del tren y se fue a su camerino, De Palma le siguió, y vio al actor al borde del colapso: Brian por favor, termina esto ya. Me estas matando. Conteniendo la risa, De Palma le pidió a Pacino paciencia, esa misma semana completaron el rodaje. Sean Penn, aún intentando salir del infierno de su matrimonio con Madonna apareció en los castings por sorpresa caracterizado como el abogado Dave Kleinfeld, De Palma no puso objeciones, Penn quería demostrar su talento, aún hoy, dentro de su enorme muestrario de grandes papeles, el de "Atrapado" sigue en lo más alto. 

atrapado por su pasado

Penelope Ann Miller consiguió el suyo merced a que era la única actriz de su edad que reunía los tres requisitos del personaje; ser buena actriz, saber bailar y estar dispuesta a desnudarse. Nunca estuvo mejor en pantalla, hoy día anda olvidada, una injusticia total, esperemos que  Quentin Tarantino o algún cineasta influyente la recupere pronto  y seguramente todos los que ya la habían dado por muerta y enterrada saldrán a decir lo gran actriz que es y siempre fue. Otro que bordo la excelencia en este film fue John Leguizamo (Benny Blanco) la némesis de Brigante, un tipo que quiere ser alguien en el negocio: OJO a su cara a cara sostenido en el pasillo al borde la escalera de "El Paraíso". El siempre excelente actor de carácter James Rebhron, dio vida al implacable fiscal del distrito Norwalk, mientras que en un papel estelar de una sola escena encontraremos a Viggo Mortensen, como Lalín, un antiguo "compadre" de Brigante de sus años en el barrio, alguien que solía ser un tipo bien parecido. Por último Luis Guzman es Pachanga, un tipo que vendería a su madre por un dólar, y que pone orden en la sala de "El Paraíso" el club en donde Carlito juega a ser Humphrey Bogart, y por donde dicen aparece Marc Anthony como extra bailando. La banda sonora corrió a cargo de Patrick Doyle, con música adicional de Jellybean Benitez, tras no poder contratar a Ennio Morricone por problemas de agenda, finalmente Morricone y De Palma colaboraron juntos en "Misión a Marte (2000)". A título personal Atrapado por su Pasado es una de mis películas favoritas de todos los tiempos, su fascinante tono entre "Casablanca (1942)" y "El crepúsculo de los dioses (1950)", su aroma noir del blanco y negro, su alianza de talentos…Traen como resultado un film inolvidable. Un largometraje que llega al corazón y el alma de los espectadores. Cahiers of Cinema, ensalzo el film como el mejor de los 90s, y yo digo amen a eso. Atrapado por su Pasado es una obra maestra absoluta e irrepetible. Y seguramente el techo tanto de su director como de su estrella protagonista. Un cenit total. Inolvidable e imprescindible.

atrapado por su pasado

Frase para recordar: "Es Carlito Brigante tío, acaba de salir de Lewisburg; es una leyenda, es uno de los nuestros…"

Título original: Carlito´s Way. 

Director: Brian De Palma.

Intérpretes: Al Pacino, Penelope Ann Miller, Sean Penn, Luis Guzman, John Leguizamo, Ingrid Rogers, Richard Foronjy, Joseph Siravo, Jorge Porcel, James Rebhron, Angel Salazar, Rick Aviles, Chuck Zito, Al Israel, John Ortiz, Viggo Mortensen.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Jonathan Glez

Heat, con guión del propio Michael Mann, autor de "El último mohicano (1992)" o "Enemigos públicos (2009)" y creador, director, productor y guionista de la mítica serie para televisión "Miami Vice", es un thriller policíaco, sí, de acuerdo, pero no es solo eso. Además de la persecución de los buenos a los malos, de policías a ladrones, Michael Mann ahonda y excava en cada uno de sus personajes, otorgándole a la cinta un tono más intimista. No hay diálogos grandilocuentes, ni rápidos, sino a menudo los personajes son sometidos a silencios de introspección en sus crisis personales. En las psiques de Mc Cauley y Hanna hay más similitudes que diferencias. Ambos están desencantados de sus vidas, ambos son excelentes profesionales en su trabajo y ambos están absorbidos por él, impidiéndoles las relaciones personales. La única diferencia es que uno es representante de la ley y, el otro, al margen de ella. Y así se verán las caras, los dos frente a frente haciéndole saber al contrario que no habrá concesiones, que solo pueda quedar uno, como lo recoge la escena del restaurante, en la que creo recordar que no comparten plano en ningún momento, sino que cuando aparece uno de ellos a medio plano, el otro, aparece de espaldas. La puesta en escena de Mann es impecable, sobria, pero, en elegantes tonos azules, como el lujoso ático desde donde se puede contemplar el mar. La escena más recordada y brillante de la película es la escena del atraco al banco y el posterior tiroteo, una escena de más de seis minutos de duración de trepidante tiroteo y tensión narrativa en medio de la Ciudad de Los Ángeles excelentemente filmadas. Además de la brillante pareja protagonista, un contenido Robert De Niro y Al Pacino, los cuales no habían vuelto a trabajar juntos desde "El Padrino II (1974)", sin haber coincidido en ninguna escena juntos, por eso, y Val Kilmer, Heat está respaldada por un puñado de buenos secundarios, tales como William Fichtner, Wes Studi, Hank Azaria, Kevin Gage, Tom Sizemore, Natalie Portman y Joh Voight. También destacable la BSO, donde suenan temas de Michael Brook, Brian Eno, Eric Clapton, con Elliot Godenthal, Lisa Gerrard como compositores. Quizá lo más reprochable sería su largo metraje de casi tres horas.


Frases para recordar:

Vincent- "Si yo hago lo que tengo que hacer y ahora que hemos estado cara a cara. Si estoy allí y tengo que matarte no me gustará. Pero te aviso, si entre tú y algún pobre desgraciado cuya mujer vas a convertir en viuda; hermano, vas a palmarla".

Neil- "Hay otra cara de esa moneda, qué pasa si me tienes atrapado y soy yo el que te liquida. Porque pase lo que pase no vas a entrometerte en mi camino. Hemos estado cara a cara, sí. Pero no dudaré ni un segundo".

Director: Michael Mann.


Intérpretes: Robert De Niro, Al Pacino, Val Kilmer, Jon Voight, Tom Sizemore, Ashley Judd, Diane Venora, Amy Brenneman, Natalie Portman, 

Trailer:


Escena:


B.S.O.:



Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

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Frases para recordar:

Vincent- "Si yo hago lo que tengo que hacer y ahora que hemos estado cara a cara. Si estoy allí y tengo que matarte no me gustará. Pero te aviso, si entre tú y algún pobre desgraciado cuya mujer vas a convertir en viuda; hermano, vas a palmarla".

Neil- "Hay otra cara de esa moneda, qué pasa si me tienes atrapado y soy yo el que te liquida. Porque pase lo que pase no vas a entrometerte en mi camino. Hemos estado cara a cara, sí. Pero no dudaré ni un segundo".

Director: Michael Mann.


Intérpretes: Robert De Niro, Al Pacino, Val Kilmer, Jon Voight, Tom Sizemore, Ashley Judd, Diane Venora, Amy Brenneman, Natalie Portman, 

Trailer:


Escena:


B.S.O.:



Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

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el padrino II
Si con "El Padrino (1972)", Francis Ford Coppola deslumbro a la crítica, a la industria cinematográfica y al público, esta segunda parte contiene todos los grandes hallazgos de su predecesora  pero amplificados aún más. Mario Puzo vuelve a colaborar con Coppola en la elaboración del guión, pero no se trata de una continuación sino una mirada hacia los orígenes de la mítica familia Corleone y una precisa indagación en el porvenir de la misma. El tono y la puesta en escena son similares a la primera entrega con la magnífica y tenebrosa fotografía de Gordon Willis, la fabulosa música de Nino Rota y una soberbia puesta en escena en la que todos los detalles están cuidados a la perfección, desde el vestuario de los personajes al aspecto de las calles. En esta película todo es más grandiososo que en la anterior: la trama adquiere mayor profundidad, y se respeta la estructura en forma de Flash-back de la novela, pero empleando sabiamente el montaje dialéctico, estableciendo paralelismos en el tiempo a través de la yuxtaposición de momentos clave de la familia Corleone: la infancia y la adolescencia de Vito Corleone y la vida de un Michael Corleone adulto convertido ya en Padrino. Es pues una película más ambiciosa que su predecesora y en el que se acentúa el carácter operístico y melodramático y donde la influencia del Shakespeare más trágico está presente en la que Coppola nos proporciona una mirada más dura y menos complaciente hacia el mundo de los gansters, Coppola retrata a los personajes como seres maquiavélicos… el negocio deja de ser respetable; lo tiempos cambian;  y Michael se ve obligado a actuar de forma más contundente (empleando  un eufemismo). Así, surgen los conflictos internos de la familia en todas las direcciones provocados por la disgregación de los valores familiares.

el padrino II

Hay también un cambio en lo referente a la visión de la familia Corleone:si en la primera parte hay una cierta glorificación del delincuente como alguien que simplemen te hace del crimen organizado su forma de vida ,en la segunda podemos ver como el crimen acaba con la respetabilidad y de la familia. Por otra parte si en la primera parte el mundo cinematográfico quedó deslumbrado ante Al Pacino, en esta segunda parte otro actor carismático y único como Robert de Niro nos brinda su primer papel estelar; inolvidable dando vida al joven Vito Corleone, inolvidable también su acento italiano con esa voz rasgada imitando al mismísimo Brando. Aparte de la calidad de los diálogos y el excelente reparto, similar al de la primera parte (Diane Keaton, Robert Duvall, Al Pacino…), a ello hay que sumarle un mayor papel de John Cazale, un Fredo lastimero y vulnerable y a la presencia nada más y nada menos de Lee Strasberg (introductor en EE.UU del celebérrimo método Stanislavski)  dando vida de forma magnífica a un extraordinario y sagaz gangster judío.En definitiva una película que desmiente ese maldito tópico que tanto se ha extendido y que parece se ha convertido en un dogma, esto es, que siempre es mejor la novela que su adaptación cinematográfica. Esta vez no, porque esta superproducción épica e intimista que retrata cincuenta años de la vida en EE.UU es una de las grandes obras de arte de toda la Historia del Cine.

el padrino II 1974


Título original: The Godfather, part II.

Director: Francis Ford Coppola.

Intérpretes: Al Pacino, Robert De Niro, Diane Keaton, Robert Duvall, John Cazale, Lee Strasberg, Talia Shire.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:




Reseña escrita por Juan Murillo Bodas

EL PADRINO II (1974). Segunda entrega de la vida de los Corleone.

el padrino II
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el padrino II

Hay también un cambio en lo referente a la visión de la familia Corleone:si en la primera parte hay una cierta glorificación del delincuente como alguien que simplemen te hace del crimen organizado su forma de vida ,en la segunda podemos ver como el crimen acaba con la respetabilidad y de la familia. Por otra parte si en la primera parte el mundo cinematográfico quedó deslumbrado ante Al Pacino, en esta segunda parte otro actor carismático y único como Robert de Niro nos brinda su primer papel estelar; inolvidable dando vida al joven Vito Corleone, inolvidable también su acento italiano con esa voz rasgada imitando al mismísimo Brando. Aparte de la calidad de los diálogos y el excelente reparto, similar al de la primera parte (Diane Keaton, Robert Duvall, Al Pacino…), a ello hay que sumarle un mayor papel de John Cazale, un Fredo lastimero y vulnerable y a la presencia nada más y nada menos de Lee Strasberg (introductor en EE.UU del celebérrimo método Stanislavski)  dando vida de forma magnífica a un extraordinario y sagaz gangster judío.En definitiva una película que desmiente ese maldito tópico que tanto se ha extendido y que parece se ha convertido en un dogma, esto es, que siempre es mejor la novela que su adaptación cinematográfica. Esta vez no, porque esta superproducción épica e intimista que retrata cincuenta años de la vida en EE.UU es una de las grandes obras de arte de toda la Historia del Cine.

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Reseña escrita por Juan Murillo Bodas

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