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la-fortaleza-escondida
Aunque Akira Kurosawa había revitalizado géneros netamente nipones, pero desde su peculiar óptica con influencias occidentales, tales como el "Jidaigeki" (Dramas de época) y el "Chambara" (Cine de samurais),en la Toho, su habitual productora no hacían mas que presionarle para que llevase a cabo una película de samurais mas "ligera" que las anteriores "Los siete samurais (1954)" o "Trono de sangre (1957)", que aunque en su momento cosecharon excelentes críticas y premios en importantes festivales, se quedaban atrás en taquilla frente a películas mas modestas como por ejemplo las "Yakuza Eiga" (Cine de gánsteres) de la Toei. Así es como nace "La fortaleza escondida", una de las producciones mas costosas y comerciales de Kurosawa hasta ese momento, muy cercana al género de aventuras occidental para todos los públicos, con grandes dosis de comedia irónica, pero de gran factura técnica y con la firma inconfundible de su genial autor.

La idea para el film parte del guionista Ryuzo Kikushima, que en su juventud había vivido cerca de un castillo oculto resguardado por las montañas en un valle profundo,que había ordenado construir un líder samurai llamado Lord Takeda Shingen. A Kurosawa,que también participa en el guión, le pareció una gran idea para desarrollar una película con ingredientes habituales del cine de aventuras : El clan Yamana ha derrotado al clan Akizuki, pero la princesa heredera Yuki (Misa Uehara) logra escapar con la ayuda del General Rokurota Makabe (Toshiro Mifune) portando un tesoro, oro escondido en gavillas de leña, que usarán para resturar su dinastía cuando consigan llegar a un lugar seguro. El clan Yamana ordena la búsqueda y captura de la princesa y el general ofreciendo una jugosa recompensa, lo que atraerá hacia la fortaleza oculta en un inaccesible valle donde se esconden, a dos campesinos sin escrúpulos, Tahei (Minoru Chiaki) y Matashichi (Kamatari Fujiwara), a los que Rokurota logrará engañar para que les ayuden a escapar de allí con su valiosa carga, aprovechando la codicia desmesurada de los campesinos, que solo ven en ello la oportunidad de robar el oro y huir durante el viaje.

la-fortaleza-escondida

Con todo ello, la película no recaudó lo esperado por la Toho y Kurosawa tendría que seguir reinventando el cine de samurais con las posteriores Yojimbo (1961) y Sanjuro (1962), grandes éxitos de taquilla al fin. "La fortaleza escondida" es la primera película rodada por Kurosawa en un formato de pantalla ancha, el Tohoscope, usado en sus posteriores películas e ideal para este tipo de aventuras. Espectaculares secuencias con gran cantidad de extras; el castillo donde el clan Yamana obliga a los perdedores a cavar en busca del oro de los Akizuki y la posterior rebelión y fuga de los subyugados a través de los escalones del castillo mientras la multitud se enfrentan casi desarmados al ejercito Yamana. O "La fiesta del fuego", multitudinaria celebración campesina alrededor de una gran hoguera donde nuestros protagonistas se ven obligados a infiltrarse para pasar desapercibidos frente a sus perseguidores llegando a arrojar al fuego la carga de leña donde va oculto el oro. A destacar también la pericia de Kurosawa en las escenas de acción, como la persecución a caballo de varios soldados Yamana por parte del General Rokurota, donde el impetuoso personaje interpretado por Mifune consigue derrotarlos uno a uno y el director nipón hace gala de un dominio del encuadre y el montaje tan dinámico como cualquier coreografía de persecución y lucha hollywoodiense. Y no podemos olvidarnos de la sugerente fortaleza a la que hace alusión el título, un escenario a la vez evocador, con su paradisíaco manantial de agua cercano, e inhóspito por su aridez y difícil acceso entre las rocas.

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La Princesa Yuki, encarnada por Misa Uehara, debutante de 19 años, fue descubierta por Kurosawa y elegida según el director nipón tras un largo casting por su parecido con Elizabeth Taylor. Convertida en icono de la época en Japón por su look juvenil y deudor de los personajes de comic, su personaje es además una heroína de carácter fuerte y crítica con los retrógrados valores del "Bushido" (código ético samurai). Incansable luchadora que no aparenta debilidad hasta cuando cae en manos del enemigo y cree que va a hallar su muerte es capaz de pronunciar este discurso; " He sido muy feliz, he encontrado una felicidad que no había conocido en el castillo. He visto a las personas tal y como son, he visto la belleza y la fealdad con mis propios ojos. Ahora ya no me importa morir."
La música de Masaru Sato se complementa a la perfección con las aventuras del relato, en la línea de las grandes partituras del género por parte de Maurice Jarre o John Williams, autor de la banda sonora de Star Wars, que como se ha repetido en muchas ocasiones, "La fortaleza escondida" es una de las muchas influencias que manejó George Lucas a la hora de componer su saga galáctica. Hay muchos estudios sobre el tema pero las influencias mas evidentes serían los vestuarios de la saga, parecidos a los kimonos asiáticos, la figura de la Princesa Leia y su protección en un conflicto bélico y sobre todo el punto de vista de dos personajes secundarios que a menudo son los principales narradores de la función; en "La Fortaleza Escondida" a través de los dos campesinos codiciosos, Tahei y Matashichi y en "Star Wars" por medio de los simpáticos androides, C-3PO y R2-D2.

la-fortaleza-escondida

Título original: Kakushi Toride no San-Akunin (The Hidden Fortress).

Director: Akira Kurosawa.

Intérpretes: Toshirô Mifune, Minoru Chiaki, Misa Uehara, Takashi Shimura, Susumu Fujita, Eiko Miyoshi, Kamatari Fujiwara, Kôji Mitsui.

Trailer:


Reseña escrita por Francisco Javier Arco Pérez

LA FORTALEZA ESCONDIDA (1958). Un clásico de Akira Kurosawa.

la-fortaleza-escondida
Aunque Akira Kurosawa había revitalizado géneros netamente nipones, pero desde su peculiar óptica con influencias occidentales, tales como el "Jidaigeki" (Dramas de época) y el "Chambara" (Cine de samurais),en la Toho, su habitual productora no hacían mas que presionarle para que llevase a cabo una película de samurais mas "ligera" que las anteriores "Los siete samurais (1954)" o "Trono de sangre (1957)", que aunque en su momento cosecharon excelentes críticas y premios en importantes festivales, se quedaban atrás en taquilla frente a películas mas modestas como por ejemplo las "Yakuza Eiga" (Cine de gánsteres) de la Toei. Así es como nace "La fortaleza escondida", una de las producciones mas costosas y comerciales de Kurosawa hasta ese momento, muy cercana al género de aventuras occidental para todos los públicos, con grandes dosis de comedia irónica, pero de gran factura técnica y con la firma inconfundible de su genial autor.

La idea para el film parte del guionista Ryuzo Kikushima, que en su juventud había vivido cerca de un castillo oculto resguardado por las montañas en un valle profundo,que había ordenado construir un líder samurai llamado Lord Takeda Shingen. A Kurosawa,que también participa en el guión, le pareció una gran idea para desarrollar una película con ingredientes habituales del cine de aventuras : El clan Yamana ha derrotado al clan Akizuki, pero la princesa heredera Yuki (Misa Uehara) logra escapar con la ayuda del General Rokurota Makabe (Toshiro Mifune) portando un tesoro, oro escondido en gavillas de leña, que usarán para resturar su dinastía cuando consigan llegar a un lugar seguro. El clan Yamana ordena la búsqueda y captura de la princesa y el general ofreciendo una jugosa recompensa, lo que atraerá hacia la fortaleza oculta en un inaccesible valle donde se esconden, a dos campesinos sin escrúpulos, Tahei (Minoru Chiaki) y Matashichi (Kamatari Fujiwara), a los que Rokurota logrará engañar para que les ayuden a escapar de allí con su valiosa carga, aprovechando la codicia desmesurada de los campesinos, que solo ven en ello la oportunidad de robar el oro y huir durante el viaje.

la-fortaleza-escondida

Con todo ello, la película no recaudó lo esperado por la Toho y Kurosawa tendría que seguir reinventando el cine de samurais con las posteriores Yojimbo (1961) y Sanjuro (1962), grandes éxitos de taquilla al fin. "La fortaleza escondida" es la primera película rodada por Kurosawa en un formato de pantalla ancha, el Tohoscope, usado en sus posteriores películas e ideal para este tipo de aventuras. Espectaculares secuencias con gran cantidad de extras; el castillo donde el clan Yamana obliga a los perdedores a cavar en busca del oro de los Akizuki y la posterior rebelión y fuga de los subyugados a través de los escalones del castillo mientras la multitud se enfrentan casi desarmados al ejercito Yamana. O "La fiesta del fuego", multitudinaria celebración campesina alrededor de una gran hoguera donde nuestros protagonistas se ven obligados a infiltrarse para pasar desapercibidos frente a sus perseguidores llegando a arrojar al fuego la carga de leña donde va oculto el oro. A destacar también la pericia de Kurosawa en las escenas de acción, como la persecución a caballo de varios soldados Yamana por parte del General Rokurota, donde el impetuoso personaje interpretado por Mifune consigue derrotarlos uno a uno y el director nipón hace gala de un dominio del encuadre y el montaje tan dinámico como cualquier coreografía de persecución y lucha hollywoodiense. Y no podemos olvidarnos de la sugerente fortaleza a la que hace alusión el título, un escenario a la vez evocador, con su paradisíaco manantial de agua cercano, e inhóspito por su aridez y difícil acceso entre las rocas.

la-fortaleza-escondida

La Princesa Yuki, encarnada por Misa Uehara, debutante de 19 años, fue descubierta por Kurosawa y elegida según el director nipón tras un largo casting por su parecido con Elizabeth Taylor. Convertida en icono de la época en Japón por su look juvenil y deudor de los personajes de comic, su personaje es además una heroína de carácter fuerte y crítica con los retrógrados valores del "Bushido" (código ético samurai). Incansable luchadora que no aparenta debilidad hasta cuando cae en manos del enemigo y cree que va a hallar su muerte es capaz de pronunciar este discurso; " He sido muy feliz, he encontrado una felicidad que no había conocido en el castillo. He visto a las personas tal y como son, he visto la belleza y la fealdad con mis propios ojos. Ahora ya no me importa morir."
La música de Masaru Sato se complementa a la perfección con las aventuras del relato, en la línea de las grandes partituras del género por parte de Maurice Jarre o John Williams, autor de la banda sonora de Star Wars, que como se ha repetido en muchas ocasiones, "La fortaleza escondida" es una de las muchas influencias que manejó George Lucas a la hora de componer su saga galáctica. Hay muchos estudios sobre el tema pero las influencias mas evidentes serían los vestuarios de la saga, parecidos a los kimonos asiáticos, la figura de la Princesa Leia y su protección en un conflicto bélico y sobre todo el punto de vista de dos personajes secundarios que a menudo son los principales narradores de la función; en "La Fortaleza Escondida" a través de los dos campesinos codiciosos, Tahei y Matashichi y en "Star Wars" por medio de los simpáticos androides, C-3PO y R2-D2.

la-fortaleza-escondida

Título original: Kakushi Toride no San-Akunin (The Hidden Fortress).

Director: Akira Kurosawa.

Intérpretes: Toshirô Mifune, Minoru Chiaki, Misa Uehara, Takashi Shimura, Susumu Fujita, Eiko Miyoshi, Kamatari Fujiwara, Kôji Mitsui.

Trailer:


Reseña escrita por Francisco Javier Arco Pérez

la-espada-del-mal
Ryonosuke Tsukue (Tatsuya Nakadai) es un sanguinario samurai que recorre el Japón de los últimos días del shogunat dejando un rastro de cadáveres a su paso. Durante un torneo de esgrima mata a otro samurai de su misma escuela y huye con su esposa, convirtiéndose luego en un mercenario. en medio de todo esto, el hermano del samurai muerto ayudado por su maestro (Toshiro Mifune) le busca para cobrarse venganza.

La película está basada en la novela El paso del gran Buda de Kaizan Nakazato, que murió antes de poder acabarla.

El personaje de Ryonsuke se aleja de los tópicos de las películas de samurais de la época. Con él nos encontramos a alguien que anda muy lejos de ser un héroe (de hecho, se dice que Leone o Peckinpah se vieron influenciados para luego crear sus antihéroes), ya que es una persona atormentada e invadida por una crueldad sin límites. No necesita de ninguna justificación para matar, con lo cual, a lo largo del filme, el espectador vive en la incertidumbre de saber en que momento va a matar o no.

A lo largo de la trama, Kihacho Okamoto deja situaciones sin resolver, lo cual, a los espectadores occidentales nos puede parecer como una serie de lagunas en el guión, sin embargo, son deliberadas. Se utilizan como apoyo en la construcción de una atmósfera que nos va llevando a una especie de destino fatal que ha de desencadenar en una orgía de sangre, para terminar luego la película de golpe, con una imagen congelada que deja abierta la vía hacia una segunda parte que nunca se rodaría.

la-espada-del-mal

Ryonosuke es un maestro de la llamada "técnica silenciosa", que consiste en dejar que sus adversarios se confíen y, en el momento adecuado, baja la guardia invitándoles a atacar y fulminar a su rival con un golpe certero. Sus movimientos son un reflejo del uso de la cámara que hace Okamoto y que sirven de guía a este hacia el siguiente encuadre en las escenas de acción.

Como aspecto destacable tenemos que durante las escenas de acción, el director nos viene a mostrar alrededor de cien formas diferentes de morir a manos de una espada. También es muy, muy de destacar la interpretación de Tatsuya Nakadai que dota a su personaje de gran credibilidad, transmitiendo esa personalidad fría y despiadada de su personaje. Con miradas que lo dicen todo, del tipo que podríamos ver más tarde en los personajes del Clint Eastwood que trabajó con Sergio Leone, por ejemplo.

la-espada-del-mal

Para muchos, no es la obra más destacable ni la más conocida de Kihacho Okamoto, como podrían serlo Kiru (1968), Akage (1969) o Samurai Assassin (1965), pero en cuanto a calidad, en mi modesta opinión, está a su altura e, incluso, puede superarlas.

La obra hace uso de unos planos estudiadísimos y de escenas muy inteligentes en las que su director de apoya en el sonido de los pasos o de la iluminación para crear una especie de poesía en torno a los cuerpos caídos. Además de no mostrar a los personajes de igual forma, ni siquiera durante las escenas de combate. Mientras que a Toshiro Mifune le dota de serenidad y casi hasta de armonía mientras lucha, a pesar de la violencia. Sin embargo, a Tatsuya Nakadai le dota de una crueldad y una rapidez que sería digna de un tsunami.

la-espada-del-mal

Frase para recordar: "Conoce el alma para conocer la espada. Un alma malvada es una espada malvada".

Título original: Dai-bosatsu tôge.

Director: Kihachi Okamoto.

Reparto: Tatsuya Nakadai, Yuzo Kayama, Michiyo Aratama, Toshirô Mifune, Toranosuke Shimada, Yôko Naito, Tadao Nakamaru, Ichirô Nakaya
Trailer: 


B.S.O: 


Reseña escrita por Juanma Falcón

LA ESPADA DEL MAL (1966). Venganza entre samuráis.

la-espada-del-mal
Ryonosuke Tsukue (Tatsuya Nakadai) es un sanguinario samurai que recorre el Japón de los últimos días del shogunat dejando un rastro de cadáveres a su paso. Durante un torneo de esgrima mata a otro samurai de su misma escuela y huye con su esposa, convirtiéndose luego en un mercenario. en medio de todo esto, el hermano del samurai muerto ayudado por su maestro (Toshiro Mifune) le busca para cobrarse venganza.

La película está basada en la novela El paso del gran Buda de Kaizan Nakazato, que murió antes de poder acabarla.

El personaje de Ryonsuke se aleja de los tópicos de las películas de samurais de la época. Con él nos encontramos a alguien que anda muy lejos de ser un héroe (de hecho, se dice que Leone o Peckinpah se vieron influenciados para luego crear sus antihéroes), ya que es una persona atormentada e invadida por una crueldad sin límites. No necesita de ninguna justificación para matar, con lo cual, a lo largo del filme, el espectador vive en la incertidumbre de saber en que momento va a matar o no.

A lo largo de la trama, Kihacho Okamoto deja situaciones sin resolver, lo cual, a los espectadores occidentales nos puede parecer como una serie de lagunas en el guión, sin embargo, son deliberadas. Se utilizan como apoyo en la construcción de una atmósfera que nos va llevando a una especie de destino fatal que ha de desencadenar en una orgía de sangre, para terminar luego la película de golpe, con una imagen congelada que deja abierta la vía hacia una segunda parte que nunca se rodaría.

la-espada-del-mal

Ryonosuke es un maestro de la llamada "técnica silenciosa", que consiste en dejar que sus adversarios se confíen y, en el momento adecuado, baja la guardia invitándoles a atacar y fulminar a su rival con un golpe certero. Sus movimientos son un reflejo del uso de la cámara que hace Okamoto y que sirven de guía a este hacia el siguiente encuadre en las escenas de acción.

Como aspecto destacable tenemos que durante las escenas de acción, el director nos viene a mostrar alrededor de cien formas diferentes de morir a manos de una espada. También es muy, muy de destacar la interpretación de Tatsuya Nakadai que dota a su personaje de gran credibilidad, transmitiendo esa personalidad fría y despiadada de su personaje. Con miradas que lo dicen todo, del tipo que podríamos ver más tarde en los personajes del Clint Eastwood que trabajó con Sergio Leone, por ejemplo.

la-espada-del-mal

Para muchos, no es la obra más destacable ni la más conocida de Kihacho Okamoto, como podrían serlo Kiru (1968), Akage (1969) o Samurai Assassin (1965), pero en cuanto a calidad, en mi modesta opinión, está a su altura e, incluso, puede superarlas.

La obra hace uso de unos planos estudiadísimos y de escenas muy inteligentes en las que su director de apoya en el sonido de los pasos o de la iluminación para crear una especie de poesía en torno a los cuerpos caídos. Además de no mostrar a los personajes de igual forma, ni siquiera durante las escenas de combate. Mientras que a Toshiro Mifune le dota de serenidad y casi hasta de armonía mientras lucha, a pesar de la violencia. Sin embargo, a Tatsuya Nakadai le dota de una crueldad y una rapidez que sería digna de un tsunami.

la-espada-del-mal

Frase para recordar: "Conoce el alma para conocer la espada. Un alma malvada es una espada malvada".

Título original: Dai-bosatsu tôge.

Director: Kihachi Okamoto.

Reparto: Tatsuya Nakadai, Yuzo Kayama, Michiyo Aratama, Toshirô Mifune, Toranosuke Shimada, Yôko Naito, Tadao Nakamaru, Ichirô Nakaya
Trailer: 


B.S.O: 


Reseña escrita por Juanma Falcón

el-ángel-ebrio
En varias ocasiones el cine ha retratado la figura del médico adicto al alcohol o diferentes drogas que a pese a vivir un tormento personal es capaz de seguir salvando vidas. Los comienzos, casi siempre nos conducen a John Ford, recordemos el médico borracho de "La diligencia (1939)" que trae al mundo un bebé en condiciones precarias. En "My Darling Clementine (1946)", Wyatt Earp cuenta con Doc Holliday, un alcohólico y tuberculoso pistolero que busca su autodestrucción para salir victorioso en el famoso tiroteo del O.K. Corral en Tombstone. Y así podríamos continuar hasta nuestros días con todo un legado de personajes dedicados al cuidado de los enfermos que además, están atrapados por otras adicciones. La serie televisiva "Doctor House", innovadora en sus inicios, fue otro claro ejemplo de este tipo de personajes.

Con este film, Kurosawa nos presenta una serie de personajes complejos, que se mueven siempre dentro de la oscuridad, ya que predomina la nocturnidad en toda la cinta, y que la excelente fotografía de Takeo Ito se encarga siempre de mostrar con su reflejo sobre la superficie de una gran ciénaga de aguas estancadas y putrefactas. Un barrio pobre, donde se vierte la basura directamente en la charca central que ocupa todo el vecindario. Kurosawa nos describe en este entorno de la postguerra en Japón la figura del médico que, lejos de ser un personaje ejemplar, lleno de virtudes morales, es un hombre con muy mal carácter y absolutamente adicto al alcohol.

el-ángel-ebrio

Sanada (Takashi Shimura) es un médico con un carácter muy peculiar, que lleva a cabo una obstinada lucha contra las enfermedades que ocurren en su miserable barrio, resultado de la falta de limpieza y de la pobreza en la que se encuentran. Vive y trabaja en dicho barrio periférico del Tokio de postguerra. Una noche, Sanada cura la herida de uno de los jóvenes jefes mafiosos del lugar. El herido se llama Matsunaga (Toshirô Mifune) y tras extraerle una bala de la mano, el doctor Sanada descubre que Matsunaga tiene tuberculosis, un diagnóstico que no acepta el paciente y que conduce a la difícil relación entre el sanador y la persona que se niega a aceptar su enfermedad.

-Doctor Sanada: Yo soy como tu ángel de la guarda
-Matsunaga: será más bien un ángel caído
-Doctor Sanada: La gente cree que los ángeles son criaturas preciosas con faldas, pero en realidad son como yo.


el-ángel-ebrio

Hay varias dualidades en el film, tanto en el ambiente: la miseria y la pobreza rodeando la ciénaga contrastando con los clubes nocturnos donde los jefes de la Yajuza se emborrachan, bailan y juegan, como en la representación de los dos personajes. Tanto el médico como su paciente beben alcohol en grandes cantidades, las cuales pueden conducir por una vida de autodestrucción. El médico es capaz de desayunar el té vertido en el bote de alcohol para desinfectar (alcohol puro), bebe a escondidas o bien en público, nunca para divertirse, simplemente para proseguir con su rutina. Se supone que abandonó una vida mejor, como su compañero de promoción enriquecido en una consulta con pacientes importantes, porque decidió dedicarse a los barrios más desfavorecidos, donde apenas gana dinero para una vida digna. Es un médico que lucha y se rebela contra ese submundo que desprecia y critica, que vive impotente al ver como jóvenes destrozan su vida en él, pero que a la vez lo necesita para sentir que mantiene una lucha en la que cuando gana una batalla, por pequeña que sea, le da un sentido, el único, a su vida.

Por el contrario, el joven jefe Yakuza, bebe para alardear de su poder, para divertirse y para mantener los códigos de conducta de su Clan. Esta dualidad conduce a la reflexión sobre lo que ambos personajes pudieran representar. El médico como figura que pretende sanear el lugar y la Yakuza que sigue amenazando y apropiándose de la ciudad con sus antiguas normas. El joven mafioso está aquejado de tuberculosis, enfermedad que es habitual en ese ambiente y que también toma carácter simbólico, ya que la padeces por vivir en un ambiente insano, a modo de castigo impuesto por el modo de vida. Una condena que sólo con lucha podrá superarse. Esta relación médico-paciente será la columna vertebral de la película.


el-ángel-ebrio

Este film es considerado por muchos como la primera gran película de Kurosawa o, incluso, como su primera obra maestra. En el apartado técnico podemos ver claras influencias del realismo poético francés en el sueño durante un delirio febril de Matsunaga, un sueño sobre su propia muerte, repleto de símbolos surrealistas. Por otro lado, Kurosawa, siempre jugando con los cuatro elementos naturales, en este caso emplea mucha simbología visual para narrar con metáforas, especialmente a través del agua estancada y sucia donde se vierte la basura. El objeto visual y central de todo el metraje, en torno al cual giran los personajes es una ciénaga. Todos los elementos quedan reflejados en su superficie gracias a una fotografía impecable que juega con dichos reflejos y con otros elementos que flotan sobre ella. Son imágenes integradas como símbolos dentro de la narración del film.

Hay toda una serie de símbolos perfectamente integrados en la narración como son la culpa, el sacrificio, la inocencia, la protección, el humanismo, la crítica social, la desigualdad, el miedo, la lucha por la supervivencia, la necesidad de un referente, las relaciones paterno-filiales y la redención. La tuberculosis como metáfora de enfermedad crónica, que afecta a personas con el sistema de defensas dañado y que sólo puede curarse con tenacidad y valentía:

- La chica curada de tuberculosis: Doctor, con fuerza de voluntad se puede curar la tuberculosis.
- Doctor Sanada : Con fuerza de voluntad se pueden curar todos los males.


el-ángel-ebrio

El guión escrito por el propio Kurosawa junto con Keinosuke Uegusa incluye pocos personajes y entremezcla sus historias. Todos los personajes secundarios deambulan por la vida de ambos protagonistas y colaboran para definir la complejidad del carácter de los mismos, materializado delante de ellos sus dilemas internos. Kurosawa muestra ya un dominio del medio, tanto en la puesta en escena, como en el ritmo o en la utilización de objetos como metáforas.

En resumen, una película donde la bebida de alcohol resulta ser un elemento fundamental para perfilar las conductas de sus personajes y donde la narración visual emplea numerosas metáforas para transmitir complejos mensajes.


el-ángel-ebrio

Título original: Yoidore tenshi.


Director: Akira Kurosawa.

Intérpretes: Takashi Shimura, Toshirô Mifune, Reisaburo Yamamoto, Chieko Nakakita, Michiyo Kogure, Noriko Sengoku.

Escena:


Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

EL ÁNGEL EBRIO (1948). Perdedores en la postguerra.

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En varias ocasiones el cine ha retratado la figura del médico adicto al alcohol o diferentes drogas que a pese a vivir un tormento personal es capaz de seguir salvando vidas. Los comienzos, casi siempre nos conducen a John Ford, recordemos el médico borracho de "La diligencia (1939)" que trae al mundo un bebé en condiciones precarias. En "My Darling Clementine (1946)", Wyatt Earp cuenta con Doc Holliday, un alcohólico y tuberculoso pistolero que busca su autodestrucción para salir victorioso en el famoso tiroteo del O.K. Corral en Tombstone. Y así podríamos continuar hasta nuestros días con todo un legado de personajes dedicados al cuidado de los enfermos que además, están atrapados por otras adicciones. La serie televisiva "Doctor House", innovadora en sus inicios, fue otro claro ejemplo de este tipo de personajes.

Con este film, Kurosawa nos presenta una serie de personajes complejos, que se mueven siempre dentro de la oscuridad, ya que predomina la nocturnidad en toda la cinta, y que la excelente fotografía de Takeo Ito se encarga siempre de mostrar con su reflejo sobre la superficie de una gran ciénaga de aguas estancadas y putrefactas. Un barrio pobre, donde se vierte la basura directamente en la charca central que ocupa todo el vecindario. Kurosawa nos describe en este entorno de la postguerra en Japón la figura del médico que, lejos de ser un personaje ejemplar, lleno de virtudes morales, es un hombre con muy mal carácter y absolutamente adicto al alcohol.

el-ángel-ebrio

Sanada (Takashi Shimura) es un médico con un carácter muy peculiar, que lleva a cabo una obstinada lucha contra las enfermedades que ocurren en su miserable barrio, resultado de la falta de limpieza y de la pobreza en la que se encuentran. Vive y trabaja en dicho barrio periférico del Tokio de postguerra. Una noche, Sanada cura la herida de uno de los jóvenes jefes mafiosos del lugar. El herido se llama Matsunaga (Toshirô Mifune) y tras extraerle una bala de la mano, el doctor Sanada descubre que Matsunaga tiene tuberculosis, un diagnóstico que no acepta el paciente y que conduce a la difícil relación entre el sanador y la persona que se niega a aceptar su enfermedad.

-Doctor Sanada: Yo soy como tu ángel de la guarda
-Matsunaga: será más bien un ángel caído
-Doctor Sanada: La gente cree que los ángeles son criaturas preciosas con faldas, pero en realidad son como yo.


el-ángel-ebrio

Hay varias dualidades en el film, tanto en el ambiente: la miseria y la pobreza rodeando la ciénaga contrastando con los clubes nocturnos donde los jefes de la Yajuza se emborrachan, bailan y juegan, como en la representación de los dos personajes. Tanto el médico como su paciente beben alcohol en grandes cantidades, las cuales pueden conducir por una vida de autodestrucción. El médico es capaz de desayunar el té vertido en el bote de alcohol para desinfectar (alcohol puro), bebe a escondidas o bien en público, nunca para divertirse, simplemente para proseguir con su rutina. Se supone que abandonó una vida mejor, como su compañero de promoción enriquecido en una consulta con pacientes importantes, porque decidió dedicarse a los barrios más desfavorecidos, donde apenas gana dinero para una vida digna. Es un médico que lucha y se rebela contra ese submundo que desprecia y critica, que vive impotente al ver como jóvenes destrozan su vida en él, pero que a la vez lo necesita para sentir que mantiene una lucha en la que cuando gana una batalla, por pequeña que sea, le da un sentido, el único, a su vida.

Por el contrario, el joven jefe Yakuza, bebe para alardear de su poder, para divertirse y para mantener los códigos de conducta de su Clan. Esta dualidad conduce a la reflexión sobre lo que ambos personajes pudieran representar. El médico como figura que pretende sanear el lugar y la Yakuza que sigue amenazando y apropiándose de la ciudad con sus antiguas normas. El joven mafioso está aquejado de tuberculosis, enfermedad que es habitual en ese ambiente y que también toma carácter simbólico, ya que la padeces por vivir en un ambiente insano, a modo de castigo impuesto por el modo de vida. Una condena que sólo con lucha podrá superarse. Esta relación médico-paciente será la columna vertebral de la película.


el-ángel-ebrio

Este film es considerado por muchos como la primera gran película de Kurosawa o, incluso, como su primera obra maestra. En el apartado técnico podemos ver claras influencias del realismo poético francés en el sueño durante un delirio febril de Matsunaga, un sueño sobre su propia muerte, repleto de símbolos surrealistas. Por otro lado, Kurosawa, siempre jugando con los cuatro elementos naturales, en este caso emplea mucha simbología visual para narrar con metáforas, especialmente a través del agua estancada y sucia donde se vierte la basura. El objeto visual y central de todo el metraje, en torno al cual giran los personajes es una ciénaga. Todos los elementos quedan reflejados en su superficie gracias a una fotografía impecable que juega con dichos reflejos y con otros elementos que flotan sobre ella. Son imágenes integradas como símbolos dentro de la narración del film.

Hay toda una serie de símbolos perfectamente integrados en la narración como son la culpa, el sacrificio, la inocencia, la protección, el humanismo, la crítica social, la desigualdad, el miedo, la lucha por la supervivencia, la necesidad de un referente, las relaciones paterno-filiales y la redención. La tuberculosis como metáfora de enfermedad crónica, que afecta a personas con el sistema de defensas dañado y que sólo puede curarse con tenacidad y valentía:

- La chica curada de tuberculosis: Doctor, con fuerza de voluntad se puede curar la tuberculosis.
- Doctor Sanada : Con fuerza de voluntad se pueden curar todos los males.


el-ángel-ebrio

El guión escrito por el propio Kurosawa junto con Keinosuke Uegusa incluye pocos personajes y entremezcla sus historias. Todos los personajes secundarios deambulan por la vida de ambos protagonistas y colaboran para definir la complejidad del carácter de los mismos, materializado delante de ellos sus dilemas internos. Kurosawa muestra ya un dominio del medio, tanto en la puesta en escena, como en el ritmo o en la utilización de objetos como metáforas.

En resumen, una película donde la bebida de alcohol resulta ser un elemento fundamental para perfilar las conductas de sus personajes y donde la narración visual emplea numerosas metáforas para transmitir complejos mensajes.


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Título original: Yoidore tenshi.


Director: Akira Kurosawa.

Intérpretes: Takashi Shimura, Toshirô Mifune, Reisaburo Yamamoto, Chieko Nakakita, Michiyo Kogure, Noriko Sengoku.

Escena:


Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

barbarroja
Al hablar de la filmografía de Akira Kurosawa, hay que hablar de dos temas que siempre están presentes y le caracterizan: La humanidad y el existencialismo. Bien, hay muchos autores que afirman (y yo no puedo estar más de acuerdo) que en Barbarroja se conjugan de tal forma que ninguna otra película suya es capaz de plasmarlo de una forma tan contundente. Un joven médico, llamado Yasumoto, regresa a Edo después de haber completado sus estudios en Nagasaki, ha dedicado ese tiempo a prepararse para convertirse en médico del Shogun, pero cuál será su sorpresa al descubrir que le han destinado a una clínica pobre a la que considera muy por debajo de su capacidad. Además, deberá someterse a un jefe médico de fuerte carácter y muy testarudo al que apodan "Barbarroja". Tras esta breve sinopsis entramos en una película absolutamente magistral que, a través de su humanismo, nos introduce en el modo en el que un joven doctor se encuentra a sí mismo, a la vez que nos deja algunas críticas al sistema médico que dejan mucho para reflexionar. Contrapone la abnegación y el sacrificio de una profesión destinado a ayudar al prójimo, a ese sistema en el que los médicos abandonan esos preceptos y se convierten en mercenarios del bisturí. Barbarroja, interpretado por un soberbio Toshiro Mifune, es un médico de fuerte carácter y que resulta desagradable o, digamos borde, a aquellos que no le conocen ni le han tratado mucho, pero que, a medida que se hace, descubrimos un personaje abnegado y totalmente entregado a su profesión, especialmente, hacia los pacientes pobres que no pueden permitirse unos cuidados dignos.

barbarroja

Pero no queda todo ahí, estamos ante un médico que va más allá, que es capaz de comprender los padeceres de la pobreza y de no sólo buscar una cura física para sus pacientes, sino más bien, una cura espiritual, a veces, hasta recurriendo a métodos dudosos para conseguir ayudar a alguien necesitado. Podríamos decir que nos encontramos ante un samurai con un marcado sentido del deber y del honor, al más puro estilo del Bushido, pero con el corazón como arma y no la katana. Mifune encarna a un estilo de personaje que ya era típico en él, el de un tipo duro con un gran corazón, algo que, por ejemplo, influyó en actores como Clint Eastwood, por ejemplo. Y este médico, abnegado, sacrificado, solidario y bueno, acaba arrastrando con él a todo su entorno, incluyendo al joven Yasumoto (Yuzo Kayama), quién va dejando de lado su egoísmo y prepotencia inicial y acaba, no sólo adaptándose a la rutina de la clínica sino a convertirse en un absoluto seguidor de su maestro Barbarroja. Y no será el único, hasta las enfermeras y cocineras del hospital no pueden más que plegarse a esta corriente que se va haciendo cada vez más contagiosa a lo largo de las tres horas de metraje que tiene la película, y que debo confesar, se me hace corta. Por otro lado, hay que destacar todas esas pequeñas historias que van apareciendo por todo del metraje y nos conducen a comprender el modo de ser de Barbarroja y también de los cambios que se irán produciendo en el joven Yasumoto, forjando su futuro carácter. Hay quién ha dicho que el director manipula los sentimientos de los espectadores y que la lleva a convertirse en melodrama.Yo creo que eso es pura demagogia, creo que el cine ha hecho eso a lo largo de toda su historia y es algo que forma parte intrínseca de él. Sólo el comienzo de la película ya nos prepara para lo que vamos a presenciar. Kurosawa arranca con un plano de los techos de la clínica que oculta lo que se encuentra en su interior, de la misma forma que nos presenta a Yasumoto, de espaldas.

barbarroja

Dos imágenes que sirven de antesala para una revelación radical que nos hará ver como los personajes y la realidad preestablecida empezarán a cambiar. Los techos se tornan en unas salas de la clínica cargadas de la miseria de los olvidados por las clases dirigentes que no se preocupan nada por ellos y que les resultan un estorbo. La espalda del joven médico no tiene otro objeto que ocultarnos su verdadera cara, esa que irá descubriendo en su aventura junto a Barbarroja y de la que él aún no es consciente. Ese momento ocurre cuando abandona su obstinación y su orgullo y hace el gesto simbólico de ponerse el uniforme de la clínica. Ese hecho nos revela que Yasumoto ha descubierto su vena humanitaria y que se entregará a su prójimo, dejando de lado sus intereses económicos y de prestigio. Ya he publicado anteriormente una reseña de una película de Akira Kurosawa y no creo conveniente, repetir aquí los datos de su carrera o su filmografía, pero si voy a hacer algunos apuntes sobre Duelo silencioso, aunque no sea una de sus grandes obras. Todo sea por su posible relación con Barbarroja. Hay quién encuentra cierta continuidad en esta película tras "Duelo Silencioso (1949)". El Doctor Niide (Barbarroja) podría considerarse como una extensión de aquel joven Doctor Fujisaki con más años y más experiencia. Para ello, se apoyan en que durante el transcurso de este metraje no se nos revela nada del pasado de Barbarroja y lo relacionan con algunos hechos parecidos al del joven de Duelo silencioso y el hecho de que el matiz humanitario y abnegado de Barbarroja es justo el punto que alcanzaba el joven Fujisaki al final de la anterior película, que hay que decir, que también estaba encarnado por aquel joven Toshiro Mifune cuyo rostro aún no se había marcado por las arrugas de la experiencia y la madurez. Como dato a destacar también, cabe decir que esta fue la última película en la que el tándem Kurosawa-Mifune trabajaron juntos, se dice que por culpa de viejas rencillas, acabaron llegando a las manos durante el rodaje de Barbarroja por las diferencias que tenían sobre como interpretar el personaje, que parece que pudo ser la gota que colmó el vaso. Luego estarían 30 años sin hablarse hasta el día que Kurosawa derramara lágrimas a la muerte del que fuera su amigo.

barbarroja


Frase para recordar: "Dicen que la pobreza es un problema político, pero no recuerdo a ningún político que se preocupe por la pobreza"

Título original: Akahige

Director: Akira Kurosawa

Reparto: Toshirô Mifune, Yuzo Kayama, Yoshio Tsuchiya, Tatsuyoshi Ehara, Reiko Dan, Kyôko Kagawa, Kamatari Fujiwara, Akemi Negishi, Tsutomu Yamazaki.

Trailer: 


B.S.O.: 



Reseña escrita por Juanma Falcón

Información complementaria:
Akira Kurosawa  

BARBARROJA (1965). La humanidad y el existencialismo de Akira Kurosawa.

barbarroja
Al hablar de la filmografía de Akira Kurosawa, hay que hablar de dos temas que siempre están presentes y le caracterizan: La humanidad y el existencialismo. Bien, hay muchos autores que afirman (y yo no puedo estar más de acuerdo) que en Barbarroja se conjugan de tal forma que ninguna otra película suya es capaz de plasmarlo de una forma tan contundente. Un joven médico, llamado Yasumoto, regresa a Edo después de haber completado sus estudios en Nagasaki, ha dedicado ese tiempo a prepararse para convertirse en médico del Shogun, pero cuál será su sorpresa al descubrir que le han destinado a una clínica pobre a la que considera muy por debajo de su capacidad. Además, deberá someterse a un jefe médico de fuerte carácter y muy testarudo al que apodan "Barbarroja". Tras esta breve sinopsis entramos en una película absolutamente magistral que, a través de su humanismo, nos introduce en el modo en el que un joven doctor se encuentra a sí mismo, a la vez que nos deja algunas críticas al sistema médico que dejan mucho para reflexionar. Contrapone la abnegación y el sacrificio de una profesión destinado a ayudar al prójimo, a ese sistema en el que los médicos abandonan esos preceptos y se convierten en mercenarios del bisturí. Barbarroja, interpretado por un soberbio Toshiro Mifune, es un médico de fuerte carácter y que resulta desagradable o, digamos borde, a aquellos que no le conocen ni le han tratado mucho, pero que, a medida que se hace, descubrimos un personaje abnegado y totalmente entregado a su profesión, especialmente, hacia los pacientes pobres que no pueden permitirse unos cuidados dignos.

barbarroja

Pero no queda todo ahí, estamos ante un médico que va más allá, que es capaz de comprender los padeceres de la pobreza y de no sólo buscar una cura física para sus pacientes, sino más bien, una cura espiritual, a veces, hasta recurriendo a métodos dudosos para conseguir ayudar a alguien necesitado. Podríamos decir que nos encontramos ante un samurai con un marcado sentido del deber y del honor, al más puro estilo del Bushido, pero con el corazón como arma y no la katana. Mifune encarna a un estilo de personaje que ya era típico en él, el de un tipo duro con un gran corazón, algo que, por ejemplo, influyó en actores como Clint Eastwood, por ejemplo. Y este médico, abnegado, sacrificado, solidario y bueno, acaba arrastrando con él a todo su entorno, incluyendo al joven Yasumoto (Yuzo Kayama), quién va dejando de lado su egoísmo y prepotencia inicial y acaba, no sólo adaptándose a la rutina de la clínica sino a convertirse en un absoluto seguidor de su maestro Barbarroja. Y no será el único, hasta las enfermeras y cocineras del hospital no pueden más que plegarse a esta corriente que se va haciendo cada vez más contagiosa a lo largo de las tres horas de metraje que tiene la película, y que debo confesar, se me hace corta. Por otro lado, hay que destacar todas esas pequeñas historias que van apareciendo por todo del metraje y nos conducen a comprender el modo de ser de Barbarroja y también de los cambios que se irán produciendo en el joven Yasumoto, forjando su futuro carácter. Hay quién ha dicho que el director manipula los sentimientos de los espectadores y que la lleva a convertirse en melodrama.Yo creo que eso es pura demagogia, creo que el cine ha hecho eso a lo largo de toda su historia y es algo que forma parte intrínseca de él. Sólo el comienzo de la película ya nos prepara para lo que vamos a presenciar. Kurosawa arranca con un plano de los techos de la clínica que oculta lo que se encuentra en su interior, de la misma forma que nos presenta a Yasumoto, de espaldas.

barbarroja

Dos imágenes que sirven de antesala para una revelación radical que nos hará ver como los personajes y la realidad preestablecida empezarán a cambiar. Los techos se tornan en unas salas de la clínica cargadas de la miseria de los olvidados por las clases dirigentes que no se preocupan nada por ellos y que les resultan un estorbo. La espalda del joven médico no tiene otro objeto que ocultarnos su verdadera cara, esa que irá descubriendo en su aventura junto a Barbarroja y de la que él aún no es consciente. Ese momento ocurre cuando abandona su obstinación y su orgullo y hace el gesto simbólico de ponerse el uniforme de la clínica. Ese hecho nos revela que Yasumoto ha descubierto su vena humanitaria y que se entregará a su prójimo, dejando de lado sus intereses económicos y de prestigio. Ya he publicado anteriormente una reseña de una película de Akira Kurosawa y no creo conveniente, repetir aquí los datos de su carrera o su filmografía, pero si voy a hacer algunos apuntes sobre Duelo silencioso, aunque no sea una de sus grandes obras. Todo sea por su posible relación con Barbarroja. Hay quién encuentra cierta continuidad en esta película tras "Duelo Silencioso (1949)". El Doctor Niide (Barbarroja) podría considerarse como una extensión de aquel joven Doctor Fujisaki con más años y más experiencia. Para ello, se apoyan en que durante el transcurso de este metraje no se nos revela nada del pasado de Barbarroja y lo relacionan con algunos hechos parecidos al del joven de Duelo silencioso y el hecho de que el matiz humanitario y abnegado de Barbarroja es justo el punto que alcanzaba el joven Fujisaki al final de la anterior película, que hay que decir, que también estaba encarnado por aquel joven Toshiro Mifune cuyo rostro aún no se había marcado por las arrugas de la experiencia y la madurez. Como dato a destacar también, cabe decir que esta fue la última película en la que el tándem Kurosawa-Mifune trabajaron juntos, se dice que por culpa de viejas rencillas, acabaron llegando a las manos durante el rodaje de Barbarroja por las diferencias que tenían sobre como interpretar el personaje, que parece que pudo ser la gota que colmó el vaso. Luego estarían 30 años sin hablarse hasta el día que Kurosawa derramara lágrimas a la muerte del que fuera su amigo.

barbarroja


Frase para recordar: "Dicen que la pobreza es un problema político, pero no recuerdo a ningún político que se preocupe por la pobreza"

Título original: Akahige

Director: Akira Kurosawa

Reparto: Toshirô Mifune, Yuzo Kayama, Yoshio Tsuchiya, Tatsuyoshi Ehara, Reiko Dan, Kyôko Kagawa, Kamatari Fujiwara, Akemi Negishi, Tsutomu Yamazaki.

Trailer: 


B.S.O.: 



Reseña escrita por Juanma Falcón

Información complementaria:
Akira Kurosawa  

47 ronin
El noble Asano es respetado y querido por todos sus subordinados, a los que ha dado paz y prosperidad muchos años. El noble corrupto Kira, uno de sus rivales, se dedica a despreciarlo en público constantemente y a ponerle en aprietos para dejarle en evidencia ante las autoridades superiores. Un día Asano se cansa y ataca a Kira, dejándole una cicatriz en la frente. Asano es obligado a hacerse el harakiri según la tradición por la ofensa. Ante esta injusticia, sus 47 samuráis, que se quedan sin señor, deciden atacar la casa de Kira exigiendo justicia ante todo Japón. A principios de los años 60 comienza por Japón un sentimiento antiamericano que sirve de caldo de cultivo a los estudios Toho para embarcarse en la realización de los 47 ronin. Una historia basada en hechos reales acaecidos durante el Japón medieval y que trata de ensalzar los valores clásicos de la cultura japonesa. El film está dirigido por Hiroshi Inagaki (1905-1980), un hijo de actores ambulantes que desde muy temprano entró en el mundo del teatro hasta que le llegó su oportunidad en el cine encarnado pequeños papeles. Ya, durante los años 20, participó en alguna película bajo las órdenes del gran Kenji Mizoguchi, el cual dirigiría unos años más tarde la primera adaptación sobre estos hechos en la película "Los leales 47 ronin". Tiempo más tarde, Inagaki pudo dirigir la que sería su primera obra ("La reina de la paz (1928)"), pero su etapa de máximo esplendor como director llegaría en las década de los 50 y los 60, donde dirigió películas sobre samuráis y algunas adaptaciones literarias en las que se siempre se aprecia un tinte épico. 

47 ronin

Esta película está dividida en dos partes: "Flores" y "Nieve". Durante la primera, se nos acerca a la confrontación entre Asano (Yuzo Kayama) y Kira (Chusha Ichikawa). En la segunda, se desarrolla el plan de Oishi (Koshiro Matsumoto) para vengar la muerte de su señor a la vez de lavar su imagen ante la sociedad del momento. A lo largo de todo el metraje podemos apreciar todos esos valores implícitos en el Bushido, como el honor, la lealtad, el aplomo, la muerte, etc., a través de los cuales el director dota a la obra de una historia tremendamente sutil en la que el espectador debe permanecer atento a la historia. 47 ronin puede ser considerada como una película coral, sin embargo destaca, sobre todo, la interpretación de Matsumoto, dotando a su personaje de credibilidad y aplomo. 

47 ronin

Se han realizado varias versiones sobre esta historia, sobre las que destaca la ya mencionada "Los leales 47 ronin" (Kenji Mizoguchi) que, aunque la considero una gran película, creo que no dota a la historia de toda su amplitud, algo que si logra aquí Inagaki. La última versión realizada, es la hollywoodiense "La leyenda del samurái (2013)", protagonizada por Keanu Reeves y que resulta bastante mediocre. Aunque es cierto que también es una adaptación más libre de los hechos en cuestión. Entre sus anécdotas habría que mencionar que el último haiku escrito por el noble Asano antes de su muerte fue utilizado para componer la banda sonora de la película. También destaco que hay un dvd en los que se puede leer que la película tiene una duración de 115 minutos (por ejemplo, el mío), sin embargo, una vez que se empieza a ver la película llegamos a los 207 minutos de metraje.

47 ronin


Título original: Chûshingura.

Director: Hiroshi Inagaki.

Intérpretes: Koshiro Matsumoto, Yuzo Kayama, Tatsuya Mihashi, Akira Takarada, Yosuke Natsuki, Makoto Satô, Tadao Takashima, Seizaburô Kawazu, Takashi Shimura, Daisuke Katô, Keiju Kobayashi, Ryô Ikebe, Setsuko Hara, Reiko Dan, Hiroshi Koizumi, Toshirô Mifune.

Trailer:



Información complementaria:

Reseña escrita por Juanma Falcón

47 RONIN (1962). Los samuráis de Hiroshi Inagaki.

47 ronin
El noble Asano es respetado y querido por todos sus subordinados, a los que ha dado paz y prosperidad muchos años. El noble corrupto Kira, uno de sus rivales, se dedica a despreciarlo en público constantemente y a ponerle en aprietos para dejarle en evidencia ante las autoridades superiores. Un día Asano se cansa y ataca a Kira, dejándole una cicatriz en la frente. Asano es obligado a hacerse el harakiri según la tradición por la ofensa. Ante esta injusticia, sus 47 samuráis, que se quedan sin señor, deciden atacar la casa de Kira exigiendo justicia ante todo Japón. A principios de los años 60 comienza por Japón un sentimiento antiamericano que sirve de caldo de cultivo a los estudios Toho para embarcarse en la realización de los 47 ronin. Una historia basada en hechos reales acaecidos durante el Japón medieval y que trata de ensalzar los valores clásicos de la cultura japonesa. El film está dirigido por Hiroshi Inagaki (1905-1980), un hijo de actores ambulantes que desde muy temprano entró en el mundo del teatro hasta que le llegó su oportunidad en el cine encarnado pequeños papeles. Ya, durante los años 20, participó en alguna película bajo las órdenes del gran Kenji Mizoguchi, el cual dirigiría unos años más tarde la primera adaptación sobre estos hechos en la película "Los leales 47 ronin". Tiempo más tarde, Inagaki pudo dirigir la que sería su primera obra ("La reina de la paz (1928)"), pero su etapa de máximo esplendor como director llegaría en las década de los 50 y los 60, donde dirigió películas sobre samuráis y algunas adaptaciones literarias en las que se siempre se aprecia un tinte épico. 

47 ronin

Esta película está dividida en dos partes: "Flores" y "Nieve". Durante la primera, se nos acerca a la confrontación entre Asano (Yuzo Kayama) y Kira (Chusha Ichikawa). En la segunda, se desarrolla el plan de Oishi (Koshiro Matsumoto) para vengar la muerte de su señor a la vez de lavar su imagen ante la sociedad del momento. A lo largo de todo el metraje podemos apreciar todos esos valores implícitos en el Bushido, como el honor, la lealtad, el aplomo, la muerte, etc., a través de los cuales el director dota a la obra de una historia tremendamente sutil en la que el espectador debe permanecer atento a la historia. 47 ronin puede ser considerada como una película coral, sin embargo destaca, sobre todo, la interpretación de Matsumoto, dotando a su personaje de credibilidad y aplomo. 

47 ronin

Se han realizado varias versiones sobre esta historia, sobre las que destaca la ya mencionada "Los leales 47 ronin" (Kenji Mizoguchi) que, aunque la considero una gran película, creo que no dota a la historia de toda su amplitud, algo que si logra aquí Inagaki. La última versión realizada, es la hollywoodiense "La leyenda del samurái (2013)", protagonizada por Keanu Reeves y que resulta bastante mediocre. Aunque es cierto que también es una adaptación más libre de los hechos en cuestión. Entre sus anécdotas habría que mencionar que el último haiku escrito por el noble Asano antes de su muerte fue utilizado para componer la banda sonora de la película. También destaco que hay un dvd en los que se puede leer que la película tiene una duración de 115 minutos (por ejemplo, el mío), sin embargo, una vez que se empieza a ver la película llegamos a los 207 minutos de metraje.

47 ronin


Título original: Chûshingura.

Director: Hiroshi Inagaki.

Intérpretes: Koshiro Matsumoto, Yuzo Kayama, Tatsuya Mihashi, Akira Takarada, Yosuke Natsuki, Makoto Satô, Tadao Takashima, Seizaburô Kawazu, Takashi Shimura, Daisuke Katô, Keiju Kobayashi, Ryô Ikebe, Setsuko Hara, Reiko Dan, Hiroshi Koizumi, Toshirô Mifune.

Trailer:



Información complementaria:

Reseña escrita por Juanma Falcón

los siete samuráis
Después de su éxito en el extranjero con "Rashomon" (ganadora en 1951 del Óscar a la mejor película extranjera y el León de Oro en el Festival de cine de Venecia) Akira Kurosawa consigue rodar la película que le apetecía. Admirador de John Ford ("El hombre que mató a Liberty Valance (1962)"), aborda esta historia épica desde una perspectiva que en muchas escenas recuerda al western del maestro Ford. Prueba de ello es el comienzo del film en que se vislumbran unos jinetes en el horizonte cabalgando por una amplia llanura. También, al igual que John Ford, estamos ante un director que apenas hace uso del movimiento de cámara, sólo lo hace cuando es necesario. En "Los siete samuráis" hace gala de esos planos fijos y algo alejados que facilitaban la interpretación de los actores, colocando a los actores frente a la cámara siguiendo un orden jerárquico, en el que los principales protagonistas aparecen en los primeros términos. Con todo ello, nos encontramos con una historia ambientada en el Japón feudal en la que un pueblo es asaltado, años tras año, por unos bandidos que les roban su cosecha de arroz. Los campesinos hartos de esta situación, deciden contratar samuráis que les ayuden a defenderse de los bandidos. Tras varios intentos conocen a Kanbeu Shimada (papel realizado por Takashi Shimura), un veterano samurái curtido en mil batallas, que accede a ayudarles, más por una cuestión de honor que por un sueldo. Junto a Kanbei, consigue reclutar a seis samuráis más que les acompañarán hasta su aldea. El filme tuvo varias adaptaciones posteriores, como el mundialmente conocido western, "Los siete magníficos (1960)", también "Bichos, una aventura en miniatura (1998)" de John Lasseter y Andrew Stantone o la serie de animación japonesa, "Samurai 7". Como curiosidad, decir que esta película es la primera en utilizar dos técnicas de filmación muy comunes hoy en día: las múltiples cámaras para rodar planos cortos, medios y largos simultáneamente de las escenas de acción, y el stop-motion, o pseudocámara lenta, en la que las imágenes son grabadas a alta velocidad para ser reproducidas de forma ralentizada.

Frases para recordar:
"Cuando van a cortarte el cuello ¿de qué sirve preocuparte por la barba?
"Los peces que se pierden siempre parecen más grandes."


los siete samuráis

Título original: Shichinin no samurai.

Director: Akira Kurosawa.

Intérpretes: Toshirô Mifune, Takashi Shimura, Yoshio Inaba, Seijo Miyaguchi, Minoru Chiaki.

Trailer: 


B.S.O.: 



Información complementaria:
Akira Kurosawa

Reseña escrita por Juanma Falcón.

LOS SIETE SAMURÁIS (1954). La obra maestra de Kurasawa.

los siete samuráis
Después de su éxito en el extranjero con "Rashomon" (ganadora en 1951 del Óscar a la mejor película extranjera y el León de Oro en el Festival de cine de Venecia) Akira Kurosawa consigue rodar la película que le apetecía. Admirador de John Ford ("El hombre que mató a Liberty Valance (1962)"), aborda esta historia épica desde una perspectiva que en muchas escenas recuerda al western del maestro Ford. Prueba de ello es el comienzo del film en que se vislumbran unos jinetes en el horizonte cabalgando por una amplia llanura. También, al igual que John Ford, estamos ante un director que apenas hace uso del movimiento de cámara, sólo lo hace cuando es necesario. En "Los siete samuráis" hace gala de esos planos fijos y algo alejados que facilitaban la interpretación de los actores, colocando a los actores frente a la cámara siguiendo un orden jerárquico, en el que los principales protagonistas aparecen en los primeros términos. Con todo ello, nos encontramos con una historia ambientada en el Japón feudal en la que un pueblo es asaltado, años tras año, por unos bandidos que les roban su cosecha de arroz. Los campesinos hartos de esta situación, deciden contratar samuráis que les ayuden a defenderse de los bandidos. Tras varios intentos conocen a Kanbeu Shimada (papel realizado por Takashi Shimura), un veterano samurái curtido en mil batallas, que accede a ayudarles, más por una cuestión de honor que por un sueldo. Junto a Kanbei, consigue reclutar a seis samuráis más que les acompañarán hasta su aldea. El filme tuvo varias adaptaciones posteriores, como el mundialmente conocido western, "Los siete magníficos (1960)", también "Bichos, una aventura en miniatura (1998)" de John Lasseter y Andrew Stantone o la serie de animación japonesa, "Samurai 7". Como curiosidad, decir que esta película es la primera en utilizar dos técnicas de filmación muy comunes hoy en día: las múltiples cámaras para rodar planos cortos, medios y largos simultáneamente de las escenas de acción, y el stop-motion, o pseudocámara lenta, en la que las imágenes son grabadas a alta velocidad para ser reproducidas de forma ralentizada.

Frases para recordar:
"Cuando van a cortarte el cuello ¿de qué sirve preocuparte por la barba?
"Los peces que se pierden siempre parecen más grandes."


los siete samuráis

Título original: Shichinin no samurai.

Director: Akira Kurosawa.

Intérpretes: Toshirô Mifune, Takashi Shimura, Yoshio Inaba, Seijo Miyaguchi, Minoru Chiaki.

Trailer: 


B.S.O.: 



Información complementaria:
Akira Kurosawa

Reseña escrita por Juanma Falcón.

NOS MENCIONAN EN ANTENA 3

FINALISTAS EN LOS PREMIOS 20BLOGS 2.015

FINALISTAS EN LOS PREMIOS 20BLOGS 2.014

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