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primera-plana
Ewan Williams, convicto por asesinar a un policía espera en la cárcel el momento de su hora final por muerte en la horca. En la sala de prensa del Tribunal Supremo, un grupo de periodistas espera el indulto o la confirmación de la sentencia, para publicar la noticia en "primera plana". Hilddy Johnson (Jack Lemmon), periodista estrella del rotativo que tendría que cubrir la información, va abandonar la carrera y la cobertura de la crónica para contraer matrimonio. Pero Walter Burns (Walter Matthau) el director del periódico, utilizará todo tipo de ardides y trucos para retenerlo y que abandone la idea de casarse.

Basada en una famosa pieza teatral de éxito en Brodway y que había sido llevada a la pantalla por Lewis Milestone y Howard Hawks, en 1931 y 1940, respectivamente, y de la mano de la Universal, Primera plana es una excelsa obra del cine americano realizada por el veterano Wilder. Una sensacional comedia de costumbres o, de malas costumbres, para ser más exactos, ambientada en la época previa a la Depresión USA, que burla burlando, pone en solfa a toda una sociedad, sistema judicial y prensa amarilla incluidos, mostrando a la prensa de una forma despiadada y sin escrúpulos. La acción se desarrolla en el Chicago de 1929, en vísperas de la ejecución de un supuesto anarquista. Wilder y Diamond situaron su Primera plana el 6 de junio de 1929 y ampliaron el área de los sucesos mencionados, que pasaron de Chicago y sus alrededores, a repasar toda la historia de Estados Unidos. Wilder vuelve a su vieja forma satírica utilizada en "Con faldas y a lo loco (1959)" "El apartamento (1960)" o "En bandeja de plata (1966)" logrando realizar un gran film, resucitando el no menos tradicional recurso de Hollywood: llevar al cine célebres obras escénicas, apoyadas en un notable plantel de actores y la colaboración habitual del adaptador y guionista I.A.L. Diamond.

primera-plana

Con esta fórmula, el maestro Wilder no ha defraudado. Su aguda y afilada sátira que, ya lo hizo con creces en "El crepúsculo de los dioses (1950)", no deja títere con cabeza. Y si en algunos momentos se ensaña con la profesión periodística, tema que también se ocupó en la magistral "El gran carnaval (1951)", el film, nunca pierde el tono de farsa crítica y de divertimento propios del autor. De ahí que la cinta divierta enormemente, los gags sean continuos y muy eficaces y que guste más al espectador dispuesto a apreciar el carácter festivo de la película. Con toda seguridad que Wilder aportó su experiencia personal como reportero en Viena y Berlín en los años 20, al igual que Diamond, también ex periodista. Al igual que "El gran carnaval", Primera plana presenta un mundo en el que cualquiera con un cargo de poder es corrupto. El crudo retrato de la privilegiada relación entre la prensa y el poder político.

primera-plana

La relación entre Hildy Johnson y Walter Burns, el director del Examiner y su periodista estrella se inspira directamente en los años en los que Charles MacArthur (autor de la obra teatral) trabajó bajo las órdenes de Walter Howey, su director en el Herald and Examiner de William Randolph Hearst. Como el propio Wilder afirmaba: "En aquellos días, un periodista era una mezcla de detective privado y poeta. Si eras bueno, podías mejorar la historia; te sentías como un inventor, un descubridor, un explorador, un dramaturgo...Dabas rienda suelta a lo que había en tu interior: la historia comenzaba con algo bastante simple y tú la convertías en Los tres mosqueteros.
Además, estaba la dedicación a tiempo completo –la noción de una familia era impossible para un lobo solitario–, y la camaradería y la rivalidad en la sala de prensa... Los reporteros solían tener problemas o colaborar con la policía, no había término medio. Como demostramos en Primera plana, la policía tiene la tendencia a proteger a los culpables..."

primera-plana

Menos exagerado que en otras ocasiones, aunque no con menos carga de acidez, el genial Wilder demuestra, una vez más, su talla como cineasta, su solidez narrativa, que evoca con precisión el contexto sociopolítico estadounidenses de los finales años 20, se reafirma con la dirección de actores: los sin par Jack Lemmon y Walter Matthau, bien secundados por un reparto de rostros conocidos. Sin embargo, pese a que la historia parecía ajustarse muy bien a su perfil como director, Wilder no fue la primera opción de la Universal para dirigir el proyecto. El ofrecimiento del ejecutivo Jennings Lang para ponerse de nuevo tras las cámaras con casi 70 años sólo le llegó tras la negativa de Joseph L. MankiewiczTodo ello hace de Primera plana, a pesar de su carga de cinismo, un film testimonial de categoría e imprescindible del género.

primera-plana

Frases para recordar:


"-Walter Burns: Al infierno el terremoto de Nicaragua. Me importa un pimiento que haya cien mil muertos. ¿El campeonato de liga? Inclúyelo. No, no, no. No toques al comandante Bart y a los pingüinos, es de interés humano.
Hildy Johnson: Menciono lo aficionado que es el alcalde a ese burdel chino?
Walter Burns: Menciónalo, no omitas nada. Eso será un buen golpe."

Título original: The Front Page

Director: Billy Wilder

Intérpretes: Jack Lemmon, Walter Matthau, Susan Sarandon, Vincent Gardenia, David WayneAllen Garfield, Austin Pendleton, Charles Durning, Herb Edelman, Martin Gabel.

Trailer:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

PRIMERA PLANA (1974). Prensa y poder político.

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Ewan Williams, convicto por asesinar a un policía espera en la cárcel el momento de su hora final por muerte en la horca. En la sala de prensa del Tribunal Supremo, un grupo de periodistas espera el indulto o la confirmación de la sentencia, para publicar la noticia en "primera plana". Hilddy Johnson (Jack Lemmon), periodista estrella del rotativo que tendría que cubrir la información, va abandonar la carrera y la cobertura de la crónica para contraer matrimonio. Pero Walter Burns (Walter Matthau) el director del periódico, utilizará todo tipo de ardides y trucos para retenerlo y que abandone la idea de casarse.

Basada en una famosa pieza teatral de éxito en Brodway y que había sido llevada a la pantalla por Lewis Milestone y Howard Hawks, en 1931 y 1940, respectivamente, y de la mano de la Universal, Primera plana es una excelsa obra del cine americano realizada por el veterano Wilder. Una sensacional comedia de costumbres o, de malas costumbres, para ser más exactos, ambientada en la época previa a la Depresión USA, que burla burlando, pone en solfa a toda una sociedad, sistema judicial y prensa amarilla incluidos, mostrando a la prensa de una forma despiadada y sin escrúpulos. La acción se desarrolla en el Chicago de 1929, en vísperas de la ejecución de un supuesto anarquista. Wilder y Diamond situaron su Primera plana el 6 de junio de 1929 y ampliaron el área de los sucesos mencionados, que pasaron de Chicago y sus alrededores, a repasar toda la historia de Estados Unidos. Wilder vuelve a su vieja forma satírica utilizada en "Con faldas y a lo loco (1959)" "El apartamento (1960)" o "En bandeja de plata (1966)" logrando realizar un gran film, resucitando el no menos tradicional recurso de Hollywood: llevar al cine célebres obras escénicas, apoyadas en un notable plantel de actores y la colaboración habitual del adaptador y guionista I.A.L. Diamond.

primera-plana

Con esta fórmula, el maestro Wilder no ha defraudado. Su aguda y afilada sátira que, ya lo hizo con creces en "El crepúsculo de los dioses (1950)", no deja títere con cabeza. Y si en algunos momentos se ensaña con la profesión periodística, tema que también se ocupó en la magistral "El gran carnaval (1951)", el film, nunca pierde el tono de farsa crítica y de divertimento propios del autor. De ahí que la cinta divierta enormemente, los gags sean continuos y muy eficaces y que guste más al espectador dispuesto a apreciar el carácter festivo de la película. Con toda seguridad que Wilder aportó su experiencia personal como reportero en Viena y Berlín en los años 20, al igual que Diamond, también ex periodista. Al igual que "El gran carnaval", Primera plana presenta un mundo en el que cualquiera con un cargo de poder es corrupto. El crudo retrato de la privilegiada relación entre la prensa y el poder político.

primera-plana

La relación entre Hildy Johnson y Walter Burns, el director del Examiner y su periodista estrella se inspira directamente en los años en los que Charles MacArthur (autor de la obra teatral) trabajó bajo las órdenes de Walter Howey, su director en el Herald and Examiner de William Randolph Hearst. Como el propio Wilder afirmaba: "En aquellos días, un periodista era una mezcla de detective privado y poeta. Si eras bueno, podías mejorar la historia; te sentías como un inventor, un descubridor, un explorador, un dramaturgo...Dabas rienda suelta a lo que había en tu interior: la historia comenzaba con algo bastante simple y tú la convertías en Los tres mosqueteros.
Además, estaba la dedicación a tiempo completo –la noción de una familia era impossible para un lobo solitario–, y la camaradería y la rivalidad en la sala de prensa... Los reporteros solían tener problemas o colaborar con la policía, no había término medio. Como demostramos en Primera plana, la policía tiene la tendencia a proteger a los culpables..."

primera-plana

Menos exagerado que en otras ocasiones, aunque no con menos carga de acidez, el genial Wilder demuestra, una vez más, su talla como cineasta, su solidez narrativa, que evoca con precisión el contexto sociopolítico estadounidenses de los finales años 20, se reafirma con la dirección de actores: los sin par Jack Lemmon y Walter Matthau, bien secundados por un reparto de rostros conocidos. Sin embargo, pese a que la historia parecía ajustarse muy bien a su perfil como director, Wilder no fue la primera opción de la Universal para dirigir el proyecto. El ofrecimiento del ejecutivo Jennings Lang para ponerse de nuevo tras las cámaras con casi 70 años sólo le llegó tras la negativa de Joseph L. MankiewiczTodo ello hace de Primera plana, a pesar de su carga de cinismo, un film testimonial de categoría e imprescindible del género.

primera-plana

Frases para recordar:


"-Walter Burns: Al infierno el terremoto de Nicaragua. Me importa un pimiento que haya cien mil muertos. ¿El campeonato de liga? Inclúyelo. No, no, no. No toques al comandante Bart y a los pingüinos, es de interés humano.
Hildy Johnson: Menciono lo aficionado que es el alcalde a ese burdel chino?
Walter Burns: Menciónalo, no omitas nada. Eso será un buen golpe."

Título original: The Front Page

Director: Billy Wilder

Intérpretes: Jack Lemmon, Walter Matthau, Susan Sarandon, Vincent Gardenia, David WayneAllen Garfield, Austin Pendleton, Charles Durning, Herb Edelman, Martin Gabel.

Trailer:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

Me ha caído en gracia esta película pues el tema de cine dentro del cine siempre despierta en mí al cinéfilo nostálgico, y claro, la cantidad de referencias cinematográficas y extracinematográficas que contiene esta obra de los Coen da para mucha diversión, aunque la mayoría de la gente no se entere de lo que está pasando.

Allá por los 50 el star system estaba entrando en decadencia así que los grandes estudios para compensar el declive y llevar más gente a las salas optaron por las superproducciones que incluían repartos multiestelares, largometrajes de 3 horas y más de duración con temas más grandes que la vida. Y la biblia era una riquísima fuente para estas historias. Así que, qué mejor que un relato de los tiempos de Cristo para asegurar una buena venta de boletos. Otro de los eventos que coincidieron en el tiempo aquel fue la cacería de brujas Maccarthista, de la cual fueron víctimas muchas personas relacionadas al mundo del arte y en el cine en particular los escritores fueron los mayormente perjudicados. Este gremio que es el origen de toda película pues obviamente sin quien escriba la historia no hay qué rodar fue muy mal pagado en aquel entonces y aunque habría uno que otro con mejor suerte la gran mayoría escribía para el cine de manera puramente alimenticia. Los intelectuales fueron tentados con las doctrinas izquierdistas y se llenaron tanto de materialismo dialéctico pero, como hoy sabemos, una cosa es la idea y otra la práctica.

ave-cesar

Eddie Mannix (Joss Brolin) es un alto ejecutivo de los estudios Capitol que no solamente tiene que velar porque todas las producciones sigan su normal curso sino que tiene que estar atento a las vidas privadas de las estrellas pues muchas de ellas mareadas por el éxito cometen más de una indiscreción, y en la industria del cine, la imagen es todo. Así que si hay una diva soltera embarazada hay que encubrir los hechos, desaparecerla por un tiempo prudente y una vez que tenga al niño hacer aparentar que ella lo toma en adopción. También le toca negociar con directores egocéntricos y con ídolos de matiné, dar buena cara a las estandartes de la chismografía pues una columna favorable también asegura taquilla y gran taquilla es lo que mantiene el negocio.

La cosa es que en plena filmación de Ave Cesar, un relato de tiempos de Cristo, Baird Whitlock (George Clooney), el estelar, es secuestrado por un grupo que se hace llamar El futuro, el cual luego nos enteramos está formado por un grupo de escritores con ideas marxistas y que piden una fuerte cantidad de dinero al estudio como rescate mientras en sus tertulias comienzan un lavado cerebral a su rehén. Oigan con mucha atención esos diálogos porque son oro puro: El Capital explicado en fáciles lecciones para que hasta un actor mediocre lo entienda. Mientras tanto Mannix reúne a un cura, un reverendo, un rabino y a un sacerdote ortodoxo, ¿es un chiste? ¡por supuesto! como consejeros para llevar el mensaje de Dios en la película. Delirantes conclusiones amigos.

ave-cesar

Pero me estoy yendo por otros derroteros. Decía que esta película hace uso del lenguaje metacinematográfico para homenajear (y algo de crítica también hay, no duden) desde la parodia y si ponemos ojo avisor descubrimos guiños al mismísimo Cecil B. De Mille pasando por personajes que nos recuerdan a Esther Williams, Gene Kelly, Carmen Miranda por citar algunos memorables y otros menos conocidos como Kirby Grant (actor de cine y TV, protagonista de westerns tipo B) bajo la forma de Hobie Doyle (Alden Ehrenreich) uno de los héroes de este film. Me saco el sombrero ante un actor que había desestimado por largo tiempo y es que Channing Tatum realiza un maravilloso número musical digno de aplauso.

El resto del reparto incluye a Scarlett Johansson como la sirena grávida, Ralph Fiennes como un director de cine con un secreto, Tilda Wilson en un doble papel como las gemelas Tacker, las chismólogas émulas de Louella Parsons y Hedda Hopper, Frances Mc Dormand haciendo de montajista, Jonah Hill como un repugnante testaferro y Max Baer como el líder de "El futuro".

Me lo he pasado en grande con esta cinta escrita, montada, producida y dirigida por Ethan y Joel Coen, quienes al hablar de ella la califican como la cuarta película de su “Trilogía Estúpida” protagonizada por Clooney. ¿?
¡Vaya broma!

ave-cesar

Título original: 
Hail, Caesar!

Director: Joel Coen, Ethan Coen.

Intérpretes: Josh Brolin, George Clooney, Alden Ehrenreich, Tilda Swinton, Scarlett JohanssonChanning Tatum, Ralph Fiennes, Max Baker,

Trailer:


Reseña escrita por Carlos Carrión

¡AVE CÉSAR! (2016). Los Coen parodia Hollywood.

Me ha caído en gracia esta película pues el tema de cine dentro del cine siempre despierta en mí al cinéfilo nostálgico, y claro, la cantidad de referencias cinematográficas y extracinematográficas que contiene esta obra de los Coen da para mucha diversión, aunque la mayoría de la gente no se entere de lo que está pasando.

Allá por los 50 el star system estaba entrando en decadencia así que los grandes estudios para compensar el declive y llevar más gente a las salas optaron por las superproducciones que incluían repartos multiestelares, largometrajes de 3 horas y más de duración con temas más grandes que la vida. Y la biblia era una riquísima fuente para estas historias. Así que, qué mejor que un relato de los tiempos de Cristo para asegurar una buena venta de boletos. Otro de los eventos que coincidieron en el tiempo aquel fue la cacería de brujas Maccarthista, de la cual fueron víctimas muchas personas relacionadas al mundo del arte y en el cine en particular los escritores fueron los mayormente perjudicados. Este gremio que es el origen de toda película pues obviamente sin quien escriba la historia no hay qué rodar fue muy mal pagado en aquel entonces y aunque habría uno que otro con mejor suerte la gran mayoría escribía para el cine de manera puramente alimenticia. Los intelectuales fueron tentados con las doctrinas izquierdistas y se llenaron tanto de materialismo dialéctico pero, como hoy sabemos, una cosa es la idea y otra la práctica.

ave-cesar

Eddie Mannix (Joss Brolin) es un alto ejecutivo de los estudios Capitol que no solamente tiene que velar porque todas las producciones sigan su normal curso sino que tiene que estar atento a las vidas privadas de las estrellas pues muchas de ellas mareadas por el éxito cometen más de una indiscreción, y en la industria del cine, la imagen es todo. Así que si hay una diva soltera embarazada hay que encubrir los hechos, desaparecerla por un tiempo prudente y una vez que tenga al niño hacer aparentar que ella lo toma en adopción. También le toca negociar con directores egocéntricos y con ídolos de matiné, dar buena cara a las estandartes de la chismografía pues una columna favorable también asegura taquilla y gran taquilla es lo que mantiene el negocio.

La cosa es que en plena filmación de Ave Cesar, un relato de tiempos de Cristo, Baird Whitlock (George Clooney), el estelar, es secuestrado por un grupo que se hace llamar El futuro, el cual luego nos enteramos está formado por un grupo de escritores con ideas marxistas y que piden una fuerte cantidad de dinero al estudio como rescate mientras en sus tertulias comienzan un lavado cerebral a su rehén. Oigan con mucha atención esos diálogos porque son oro puro: El Capital explicado en fáciles lecciones para que hasta un actor mediocre lo entienda. Mientras tanto Mannix reúne a un cura, un reverendo, un rabino y a un sacerdote ortodoxo, ¿es un chiste? ¡por supuesto! como consejeros para llevar el mensaje de Dios en la película. Delirantes conclusiones amigos.

ave-cesar

Pero me estoy yendo por otros derroteros. Decía que esta película hace uso del lenguaje metacinematográfico para homenajear (y algo de crítica también hay, no duden) desde la parodia y si ponemos ojo avisor descubrimos guiños al mismísimo Cecil B. De Mille pasando por personajes que nos recuerdan a Esther Williams, Gene Kelly, Carmen Miranda por citar algunos memorables y otros menos conocidos como Kirby Grant (actor de cine y TV, protagonista de westerns tipo B) bajo la forma de Hobie Doyle (Alden Ehrenreich) uno de los héroes de este film. Me saco el sombrero ante un actor que había desestimado por largo tiempo y es que Channing Tatum realiza un maravilloso número musical digno de aplauso.

El resto del reparto incluye a Scarlett Johansson como la sirena grávida, Ralph Fiennes como un director de cine con un secreto, Tilda Wilson en un doble papel como las gemelas Tacker, las chismólogas émulas de Louella Parsons y Hedda Hopper, Frances Mc Dormand haciendo de montajista, Jonah Hill como un repugnante testaferro y Max Baer como el líder de "El futuro".

Me lo he pasado en grande con esta cinta escrita, montada, producida y dirigida por Ethan y Joel Coen, quienes al hablar de ella la califican como la cuarta película de su “Trilogía Estúpida” protagonizada por Clooney. ¿?
¡Vaya broma!

ave-cesar

Título original: 
Hail, Caesar!

Director: Joel Coen, Ethan Coen.

Intérpretes: Josh Brolin, George Clooney, Alden Ehrenreich, Tilda Swinton, Scarlett JohanssonChanning Tatum, Ralph Fiennes, Max Baker,

Trailer:


Reseña escrita por Carlos Carrión

la-guerra-de-los-rose
"Una vez en la vida llega una película que hace que te vuelvas a enamorar. Esta no es esa película."
Así rezaba el cartel publicitario de esta adaptación de una novela de Warren Adler (1981), que curiosamente tomaba este nombre en referencia a la guerra medieval entre las casas Lancaster y York por el trono de Inglaterra. Aquí el trono es la casa, vivienda que construyó el matrimonio Rose y que ninguno de los dos pretende abandonar.
La historia comienza cuando los jóvenes Oliver y Bárbara se conocen en la isla de Nantucket durante una subasta y ambos pujan por una figura, esa pequeña rivalidad hace que se acerquen y una cosa lleva a otra y terminan apasionadamente revolcados y convenciéndose que están hechos el uno para el otro, la historia más romántica de sus vidas.

El director Danny De Vito, se une a sus amigotes Michael Douglas y KathleenTurner en una fórmula ganadora que ya había dado resultado en el "Tras el corazón verde (1984)" (Dos Bribones tras la Esmeralda Perdida, en Latinoamérica) y su secuela, "La Joya del Nilo (1985)", otorgándose el papel de un abogado, socio de Oliver, que al inicio del film se encuentra atendiendo a un cliente que viene a pedir asesoría para su divorcio, pero éste antes de aceptar el caso, como si la vida de aquel le importara, decide contarle la historia de los Rose, una relación con mucho amor que termina en el más horrendo de los desastres.

la-guerra-de-los-rose

Habíamos dejado a Bárbara y Oliver enamorados, apasionados y encantados. No me dijiste que eras multiorgásmica dice él, no lo sabía, acota ella. Se matrimonian y mientras él continúa arduamente sus estudios de derecho ella asume el rol de ama de casa postergando sus sueños. La felicidad se nota en el hogar y una navidad ella le regala un auto Morgan que atesorará con la mayor ilusión. Cuando él ya puede ejercer y las cosas van bien compran una casa que a los dos les fascina, la adornarán con sus gustos y será su nidito de amor donde criarán a sus dos hijos y a un gato y un perro.
Pero la crítica al sueño americano de felicidad y prosperidad se ha ido deslizando subterráneamente, esperando salir a la superficie, porque Oliver se ha vuelto un pedante nuevo rico, que descalifica a todos, incluyendo a su bella esposa que parece comenzar a cabrearse con cada comentario, con cada acción, con tener que soportarlo en su cama, en su vida y el estallido se da cuando Oliver es llevado a emergencias víctima de lo que supone es un infarto pero no, es una indigestión apenas, sin embargo Bárbara no llega al Hospital a verlo, de hecho llega tarde a casa cuando él ha regresado y con una mirada dura y convencida de lo que va decir le espeta a la cara que pensó mucho en su eventual muerte y que no hubo pena sino más bien alivio. Quiero el divorcio.

la-guerra-de-los-rose

Y donde hubo amor y se pensaba que todo se podría se pudrió. Comienzan las rencillas y el rencor, las malinterpretaciones, el no ceder, la violencia verbal y física (que curiosamente va de mano femenina más que del hombre) y la inminente destrucción porque la casa de sus sueños se torna en el escenario de la peor pesadilla, una guerra sin cuartel que es retratada por De Vito con toda la mala leche pero con una ironía y sarcasmo que nos sorprende porque posiblemente más de uno pasó por un episodio similar y a lo mejor lo resolvió por las buenas, solo que aquí las cosas se van de las manos y las consecuencias son catastróficas. Y divertidísimas.

Humor negrísimo que no deja títere sin cabeza. Te amaré hasta que la muerte nos separe dijimos. Nunca pensamos que nosotros y nuestra estupidez nos llevarían a ella.

la-guerra-de-los-rose

Título original: The War of the Roses.

Director: Danny De Vito.

Intérpretes: Michael Douglas, Kathleen Turner, Danny DeVito, Marianne Sägebrecht,G.D. Spradlin, Sean Astin, Peter Donat.

Trailer:


Escena:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quezada

LA GUERRA DE LOS ROSE (1989). Descomposición de un matrimonio idílico.

la-guerra-de-los-rose
"Una vez en la vida llega una película que hace que te vuelvas a enamorar. Esta no es esa película."
Así rezaba el cartel publicitario de esta adaptación de una novela de Warren Adler (1981), que curiosamente tomaba este nombre en referencia a la guerra medieval entre las casas Lancaster y York por el trono de Inglaterra. Aquí el trono es la casa, vivienda que construyó el matrimonio Rose y que ninguno de los dos pretende abandonar.
La historia comienza cuando los jóvenes Oliver y Bárbara se conocen en la isla de Nantucket durante una subasta y ambos pujan por una figura, esa pequeña rivalidad hace que se acerquen y una cosa lleva a otra y terminan apasionadamente revolcados y convenciéndose que están hechos el uno para el otro, la historia más romántica de sus vidas.

El director Danny De Vito, se une a sus amigotes Michael Douglas y KathleenTurner en una fórmula ganadora que ya había dado resultado en el "Tras el corazón verde (1984)" (Dos Bribones tras la Esmeralda Perdida, en Latinoamérica) y su secuela, "La Joya del Nilo (1985)", otorgándose el papel de un abogado, socio de Oliver, que al inicio del film se encuentra atendiendo a un cliente que viene a pedir asesoría para su divorcio, pero éste antes de aceptar el caso, como si la vida de aquel le importara, decide contarle la historia de los Rose, una relación con mucho amor que termina en el más horrendo de los desastres.

la-guerra-de-los-rose

Habíamos dejado a Bárbara y Oliver enamorados, apasionados y encantados. No me dijiste que eras multiorgásmica dice él, no lo sabía, acota ella. Se matrimonian y mientras él continúa arduamente sus estudios de derecho ella asume el rol de ama de casa postergando sus sueños. La felicidad se nota en el hogar y una navidad ella le regala un auto Morgan que atesorará con la mayor ilusión. Cuando él ya puede ejercer y las cosas van bien compran una casa que a los dos les fascina, la adornarán con sus gustos y será su nidito de amor donde criarán a sus dos hijos y a un gato y un perro.
Pero la crítica al sueño americano de felicidad y prosperidad se ha ido deslizando subterráneamente, esperando salir a la superficie, porque Oliver se ha vuelto un pedante nuevo rico, que descalifica a todos, incluyendo a su bella esposa que parece comenzar a cabrearse con cada comentario, con cada acción, con tener que soportarlo en su cama, en su vida y el estallido se da cuando Oliver es llevado a emergencias víctima de lo que supone es un infarto pero no, es una indigestión apenas, sin embargo Bárbara no llega al Hospital a verlo, de hecho llega tarde a casa cuando él ha regresado y con una mirada dura y convencida de lo que va decir le espeta a la cara que pensó mucho en su eventual muerte y que no hubo pena sino más bien alivio. Quiero el divorcio.

la-guerra-de-los-rose

Y donde hubo amor y se pensaba que todo se podría se pudrió. Comienzan las rencillas y el rencor, las malinterpretaciones, el no ceder, la violencia verbal y física (que curiosamente va de mano femenina más que del hombre) y la inminente destrucción porque la casa de sus sueños se torna en el escenario de la peor pesadilla, una guerra sin cuartel que es retratada por De Vito con toda la mala leche pero con una ironía y sarcasmo que nos sorprende porque posiblemente más de uno pasó por un episodio similar y a lo mejor lo resolvió por las buenas, solo que aquí las cosas se van de las manos y las consecuencias son catastróficas. Y divertidísimas.

Humor negrísimo que no deja títere sin cabeza. Te amaré hasta que la muerte nos separe dijimos. Nunca pensamos que nosotros y nuestra estupidez nos llevarían a ella.

la-guerra-de-los-rose

Título original: The War of the Roses.

Director: Danny De Vito.

Intérpretes: Michael Douglas, Kathleen Turner, Danny DeVito, Marianne Sägebrecht,G.D. Spradlin, Sean Astin, Peter Donat.

Trailer:


Escena:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quezada

el-bombazo
Igual que en su debut cinematográfico "Muchachos", el realizador canario Raúl Jiménez vuelve con su nueva película "El bombazo" a contarnos una historia ambientada en un entorno obrero y humilde, donde pone de manifiesto los graves problemas de la sociedad como son la crisis económica, el desempleo y la marginalidad.

Para su nuevo proyecto Raúl se centra en la historia de un personaje real, "Freddy El Bombazo" (interpretado por el actor Roberto Goya), un peculiar joven con discapacidad que por un fallo judicial es metido en la cárcel injustamente. Compartiendo protagonismo con Freddy tenemos a Sandalio (Toni Masip) un muchacho que viene de Barcelona a la isla de Tenerife a buscarse la vida. Allí conocerá a Freddy, ya que éste le conseguirá una habitación donde quedarse provocando entre ellos una amistad donde desahogar sus problemas.

Ambos personajes nos narran con sus experiencias la dificultad de conseguir un empleo y las graves barreras de la incapacidad cuando eres diferente a los prototipos establecidos o el de la marginalidad cuando no te adecuas a las normas que te rige la sociedad. El realizador lejos de plasmar un mensaje negativo y dramático nos enseña como los protagonistas a pesar de los obstáculos que tienen que lidiar éstos saben escapar de él, bien con la picaresca (reflejado en el personaje de Sandalio donde usa un programa televisivo para intentar abandonar el paro) o bien con la constante lucha y adaptación al entorno cuando tienes todo en contra (plasmado en el personaje de Freddy). 


el-bombazo

Rodada con un presupuesto austero el film es realizado en la ciudad de La Laguna, donde el director gracias a la colaboración de amigos, personas desinteresadas y empresas privadas tardaría 2 años en llevarla a cabo.

Raúl nos presenta un film entrañable, sincero, que no busca emociones gratuitas y que nos muestra los problemas cotidianos del día a día consiguiendo sacarnos una sonrisa de oreja a oreja gracias en gran medida a los carismáticos personajes que invaden el largometraje. 

A parte de los mencionados Roberto Goya y Toni Masip completan el reparto de actores Manolo Guerra, Elvira Tricás, Antonio Cifo y el verdadero Freddy "El bombazo".

La banda sonora del largometraje corre a cargo del grupo tinerfeño Onofreefadar con un tema desenfadado y animado que abre y cierra los créditos del film.

El Bombazo ha sido proyectado hasta el momento en el Espacio Cultural Aguere y en La Verdellada, barrio donde procede el personaje real de la película


el-bombazo

Director: Raúl Jiménez.

Intérpretes: Roberto Goya, Toni Masip, Manolo Guerra, Elvira Tricas.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Jesús Fariña 

EL BOMBAZO (2017). El tercer largometraje de Raúl Jiménez.

el-bombazo
Igual que en su debut cinematográfico "Muchachos", el realizador canario Raúl Jiménez vuelve con su nueva película "El bombazo" a contarnos una historia ambientada en un entorno obrero y humilde, donde pone de manifiesto los graves problemas de la sociedad como son la crisis económica, el desempleo y la marginalidad.

Para su nuevo proyecto Raúl se centra en la historia de un personaje real, "Freddy El Bombazo" (interpretado por el actor Roberto Goya), un peculiar joven con discapacidad que por un fallo judicial es metido en la cárcel injustamente. Compartiendo protagonismo con Freddy tenemos a Sandalio (Toni Masip) un muchacho que viene de Barcelona a la isla de Tenerife a buscarse la vida. Allí conocerá a Freddy, ya que éste le conseguirá una habitación donde quedarse provocando entre ellos una amistad donde desahogar sus problemas.

Ambos personajes nos narran con sus experiencias la dificultad de conseguir un empleo y las graves barreras de la incapacidad cuando eres diferente a los prototipos establecidos o el de la marginalidad cuando no te adecuas a las normas que te rige la sociedad. El realizador lejos de plasmar un mensaje negativo y dramático nos enseña como los protagonistas a pesar de los obstáculos que tienen que lidiar éstos saben escapar de él, bien con la picaresca (reflejado en el personaje de Sandalio donde usa un programa televisivo para intentar abandonar el paro) o bien con la constante lucha y adaptación al entorno cuando tienes todo en contra (plasmado en el personaje de Freddy). 


el-bombazo

Rodada con un presupuesto austero el film es realizado en la ciudad de La Laguna, donde el director gracias a la colaboración de amigos, personas desinteresadas y empresas privadas tardaría 2 años en llevarla a cabo.

Raúl nos presenta un film entrañable, sincero, que no busca emociones gratuitas y que nos muestra los problemas cotidianos del día a día consiguiendo sacarnos una sonrisa de oreja a oreja gracias en gran medida a los carismáticos personajes que invaden el largometraje. 

A parte de los mencionados Roberto Goya y Toni Masip completan el reparto de actores Manolo Guerra, Elvira Tricás, Antonio Cifo y el verdadero Freddy "El bombazo".

La banda sonora del largometraje corre a cargo del grupo tinerfeño Onofreefadar con un tema desenfadado y animado que abre y cierra los créditos del film.

El Bombazo ha sido proyectado hasta el momento en el Espacio Cultural Aguere y en La Verdellada, barrio donde procede el personaje real de la película


el-bombazo

Director: Raúl Jiménez.

Intérpretes: Roberto Goya, Toni Masip, Manolo Guerra, Elvira Tricas.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Jesús Fariña 

la-impetuosa
La pareja formada por Hepburn-Tracy en su séptimo encuentro en conjunto y en su mejor momento. Puede que "La costilla de Adán (1950)" fuese más ingeniosa, pero La impetuosa es divertida, y brinda incontables oportunidades para que dos de los actores con más talento que haya producido jamás Hollywood se apoyen mutuamente para dar lo mejor de sí.

Patricia Penderton (Hepburn), es profesora de educación física en un colegio privado. Es una atleta sensacional y completa, capaz de ganar a los mejores del mundo, tanto en tenis, como en el golf. Tiene una vida ordenada y buena educación. Destaca en la práctica del golf y del tenis y tiene un novio acorde con su clase. Mike Conovan (Tracy) es un modesto representante deportivo que, hasta que llega ella, prácticamente solo representa a un boxeador de los pesos pesados (Aldo Ray) petulante y, generalmente, tumbado. Este representante deportivo de tres al cuarto ve las posibilidades de cambiar fortuna con Pat y la introducirá en la competición deportiva. Pese a pertenecer a perfiles tan dispares, entre ambos surgirá una atracción que vendrá a echar por tierra los planes de cada uno.


la-impetuosa

En La impetuosa encontramos remembranzas de "La mujer del año" (Woman of the year, 1942), la primera película que hicieron juntos, pues, como en ésta, Hepburn representa el papel de la mujer perteneciente a la alta sociedad, tranquila, bien educada y orgullosa. Tracy es el hombre de la calle, curtido por la vida real, al que en este caso, los estafadores le impiden llevar la vida profesional honrada que él mismo desearía. En un mundo machista, la eterna lucha de la mujer por la igualdad para con sus semejantes. Hepburn encarnaba a la perfección este rol, puesto que ella misma era una rebelde y dispuesta a luchar contra la imagen que Hollywood extendía sobre la mujer

La cinta, con guión, de Ruth Gordon y Garson Kanin ("La costilla de Adán"), ofrece unos ingeniosos diálogos. Desborda humor desenfadado, chispeante y alegre. Transcurre, en su mayoría en exteriores rodados en exteriores de California, donde la fotografía, de William H. Daniels, destaca por la blanquísima iluminación en la que luce las prendas deportivas de la Hepburn, la cual ejecuta en la cinta sus habilidades reales en golf y tenis.


la-impetuosa

La impetuosa, no es la mejor de sus comedias, pero es una buena comedia, como bueno es el conflicto que surge al unirse este dúo heterogéneo pero perfectamente conjuntado en sus actuaciones elegantes y naturales perfectamente dirigidas por el maestro y especialista George Cukor, inigualable a la hora de manejar este tipo de materiales, puesto que lo denominaban el mejor director de mujeres, y probablemente, lo sea. Otro rasgo distintivo del director era el realismo que imprimía a sus películas, pese a tratarse de comedias.

Nominada a los Oscars, a los Globos de oro, a mejor actriz (Hepburn), a mejor actor revelación (Aldo Ray), al mejor guión y al mejor director en 1952, en la impetuosa los extremos se atraen, en la pantalla como en la vida real. La historia de amor entre Hepburn y Tracy solo terminaría con la muerte de éste.


la-impetuosa

Frase para recordar: "No tiene muchas carnes, pero las que tiene son de primera."

Título original: Pat and Mike.

Director: George Cukor.

Intérpretes: Spencer Tracy, Katharine Hepburn, Aldo Ray, William Ching, Jim Backus,Sammy White, Chuck Connors, Charles Bronson.

Escena:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

LA IMPETUOSA (1952). Amor en el deporte.

la-impetuosa
La pareja formada por Hepburn-Tracy en su séptimo encuentro en conjunto y en su mejor momento. Puede que "La costilla de Adán (1950)" fuese más ingeniosa, pero La impetuosa es divertida, y brinda incontables oportunidades para que dos de los actores con más talento que haya producido jamás Hollywood se apoyen mutuamente para dar lo mejor de sí.

Patricia Penderton (Hepburn), es profesora de educación física en un colegio privado. Es una atleta sensacional y completa, capaz de ganar a los mejores del mundo, tanto en tenis, como en el golf. Tiene una vida ordenada y buena educación. Destaca en la práctica del golf y del tenis y tiene un novio acorde con su clase. Mike Conovan (Tracy) es un modesto representante deportivo que, hasta que llega ella, prácticamente solo representa a un boxeador de los pesos pesados (Aldo Ray) petulante y, generalmente, tumbado. Este representante deportivo de tres al cuarto ve las posibilidades de cambiar fortuna con Pat y la introducirá en la competición deportiva. Pese a pertenecer a perfiles tan dispares, entre ambos surgirá una atracción que vendrá a echar por tierra los planes de cada uno.


la-impetuosa

En La impetuosa encontramos remembranzas de "La mujer del año" (Woman of the year, 1942), la primera película que hicieron juntos, pues, como en ésta, Hepburn representa el papel de la mujer perteneciente a la alta sociedad, tranquila, bien educada y orgullosa. Tracy es el hombre de la calle, curtido por la vida real, al que en este caso, los estafadores le impiden llevar la vida profesional honrada que él mismo desearía. En un mundo machista, la eterna lucha de la mujer por la igualdad para con sus semejantes. Hepburn encarnaba a la perfección este rol, puesto que ella misma era una rebelde y dispuesta a luchar contra la imagen que Hollywood extendía sobre la mujer

La cinta, con guión, de Ruth Gordon y Garson Kanin ("La costilla de Adán"), ofrece unos ingeniosos diálogos. Desborda humor desenfadado, chispeante y alegre. Transcurre, en su mayoría en exteriores rodados en exteriores de California, donde la fotografía, de William H. Daniels, destaca por la blanquísima iluminación en la que luce las prendas deportivas de la Hepburn, la cual ejecuta en la cinta sus habilidades reales en golf y tenis.


la-impetuosa

La impetuosa, no es la mejor de sus comedias, pero es una buena comedia, como bueno es el conflicto que surge al unirse este dúo heterogéneo pero perfectamente conjuntado en sus actuaciones elegantes y naturales perfectamente dirigidas por el maestro y especialista George Cukor, inigualable a la hora de manejar este tipo de materiales, puesto que lo denominaban el mejor director de mujeres, y probablemente, lo sea. Otro rasgo distintivo del director era el realismo que imprimía a sus películas, pese a tratarse de comedias.

Nominada a los Oscars, a los Globos de oro, a mejor actriz (Hepburn), a mejor actor revelación (Aldo Ray), al mejor guión y al mejor director en 1952, en la impetuosa los extremos se atraen, en la pantalla como en la vida real. La historia de amor entre Hepburn y Tracy solo terminaría con la muerte de éste.


la-impetuosa

Frase para recordar: "No tiene muchas carnes, pero las que tiene son de primera."

Título original: Pat and Mike.

Director: George Cukor.

Intérpretes: Spencer Tracy, Katharine Hepburn, Aldo Ray, William Ching, Jim Backus,Sammy White, Chuck Connors, Charles Bronson.

Escena:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

el-hombre-del-traje-blanco
En el documental "Comprar, tirar, comprar: la historia secreta de la obsolescencia programada" (Cosima Dannoritzer, 2001) asistimos a la revelación sin complejos de lo que ya era un secreto a voces dentro del patrón de diseño del capitalismo exacerbado: la fecha de caducidad de los productos de consumo. El ejemplo más clarificador sería el de las bombillas; diseñadas para durar un número determinado de horas pero que sin embargo se pueden fabricar sin problema para que su duración sea infinita, tal y como demuestra una bombilla centenaria localizada en Livermore (California), encendida sin interrupción desde 1901 y que incluso se puede ver por internet vía web cam.

De esta misma premisa parte "El hombre del traje blanco", espléndida muestra de la inteligente comedia facturada por los estudios británicos Ealing, de la mano de Alexander Mackendrick, uno de los más talentosos directores de la compañía y autor también de la magnífica "El quinteto de la muerte" (The Ladykillers, 1955). La Ealing producía comedias que aunque por momentos recordaban al "slapstick" o al "cartoon" como mandan los cánones del género, sin embargo iban mucho más allá en sus contenidos y a menudo rozaban el humor negro y la temática política y social. Títulos como "Ocho sentencias de muerte (1949)" de Robert Hamer, "Oro en barras (1951)" de Charles Crichton y la ya citada "The Ladykillers" dan buena fé de lo expuesto anteriormente, ya que aún siendo divertidas y entretenidas  comedias se prestan fácilmente a diferentes lecturas o interpretaciones.

el-hombre-del-traje-blanco

Sidney Stratton (espectacular Alec Guinness) es un joven y brillante investigador procedente de Cambridge que busca hacerse un hueco en la industria textil con desigual fortuna ya que le han despedido de todas las fábricas en las que ha trabajado. El motivo es siempre el mismo; Sidney además de ser una persona muy introvertida  gasta demasiado presupuesto en material para el laboratorio y sus superiores no están dispuestos a correr con unos gastos tan elevados. Su suerte cambiará cuando empiece a trabajar como mozo de almacén en la fábrica textil de Alan Birnley (Cecil Parker). Poco a poco se introduce en su laboratorio y le permiten trabajar allí debido a sus vastos conocimientos, además cuenta con la simpatía de la hija del empresario, Daphne (Joan Greenwood), una joven que confía  en  Sidney  y en sus experimentos mucho antes de que su padre lo termine haciendo por mero interés económico. Después de duros intentos por parte de Sidney, Alan Birnley se compromete a financiar la investigación del joven, cuya finalidad es conseguir un tejido que nunca se rompa ni se ensucie, algo en lo que el director de la compañía ve la oportunidad de acaparar todo el mercado y terminar con su competencia. Tras varias explosiones en el laboratorio, Sidney consigue crear  el nuevo tejido con el que le confeccionan un elegante traje blanco de cara a su presentación en sociedad  en  una gran rueda de prensa.

Al filtrarse los rumores sobre el nuevo tejido entre los competidores de Birnley, estos se presentan en su casa y convencen al magnate para ocultar la noticia y destruir el nuevo invento ya que ello puede suponer la ruina completa del negocio textil. En un primer momento intentan sobornar a Sidney para que oculte su descubrimiento pero el idealista joven no está dispuesto a acabar con el fruto de su duro trabajo, a lo que los empresarios responden secuestrándolo mientras intentan convencerlo de que debe guardar silencio sobre el asunto.

el-hombre-del-traje-blanco

Al inconfundible sello de la comedia Ealing, el buen hacer de su director  Alexander Mackendrick, y al habitual  estupendo trabajo de Sir Alec Guinness hay que destacar la excelente fotografía del gran Douglas Slocombe, fallecido en 2016 a la edad de 103 años y que tantas obras maestras nos ha dejado tanto en el cine británico como en el americano. Su excepcional uso del blanco y negro, ya sea en esas inolvidables persecuciones a un Sidney Stratton embutido en su deslumbrante traje blanco mientras  la oscuridad de la noche no nos permite ver su rostro, o en esas magníficas secuencias en su laboratorio donde las iluminadas probetas y extraños artefactos acercan el relato al terreno de la ciencia-ficción. El tratamiento del sonido también resulta excepcional en estas escenas debido a la sonoridad que emiten los artilugios del laboratorio; que dan la impresión de llevar un ritmo musical  acompasado; algo que no se le escapó a los directivos de la Ealing que llegaron incluso a comercializar un disco con ese ritmo bajo el nombre de "The White Suit Samba".

Film basado en una obra de teatro de Roger MacDougall, primo de Mackendrick, a la que el director americano  de origen escocés se encargó de aderezar en su guión con pinceladas de temática nuclear, muy de actualidad en el momento, así como de una crítica encubierta al capitalismo y a sus feroces sistemas de producción.

el-hombre-del-traje-blanco

Título original: The Man in the White Suit.

Director: Alexander MacKendrick.

Intérpretes: Alec Guinness, Joan Greenwood, Cecil Parker, Michael Gough, Patric Doonan,Ernest Thesiger.

Trailer:


Reseña escrita por Francisco Javier Arco Pérez

EL HOMBRE DEL TRAJE BLANCO (1951). La inteligente comedia de los estudios Ealing.

el-hombre-del-traje-blanco
En el documental "Comprar, tirar, comprar: la historia secreta de la obsolescencia programada" (Cosima Dannoritzer, 2001) asistimos a la revelación sin complejos de lo que ya era un secreto a voces dentro del patrón de diseño del capitalismo exacerbado: la fecha de caducidad de los productos de consumo. El ejemplo más clarificador sería el de las bombillas; diseñadas para durar un número determinado de horas pero que sin embargo se pueden fabricar sin problema para que su duración sea infinita, tal y como demuestra una bombilla centenaria localizada en Livermore (California), encendida sin interrupción desde 1901 y que incluso se puede ver por internet vía web cam.

De esta misma premisa parte "El hombre del traje blanco", espléndida muestra de la inteligente comedia facturada por los estudios británicos Ealing, de la mano de Alexander Mackendrick, uno de los más talentosos directores de la compañía y autor también de la magnífica "El quinteto de la muerte" (The Ladykillers, 1955). La Ealing producía comedias que aunque por momentos recordaban al "slapstick" o al "cartoon" como mandan los cánones del género, sin embargo iban mucho más allá en sus contenidos y a menudo rozaban el humor negro y la temática política y social. Títulos como "Ocho sentencias de muerte (1949)" de Robert Hamer, "Oro en barras (1951)" de Charles Crichton y la ya citada "The Ladykillers" dan buena fé de lo expuesto anteriormente, ya que aún siendo divertidas y entretenidas  comedias se prestan fácilmente a diferentes lecturas o interpretaciones.

el-hombre-del-traje-blanco

Sidney Stratton (espectacular Alec Guinness) es un joven y brillante investigador procedente de Cambridge que busca hacerse un hueco en la industria textil con desigual fortuna ya que le han despedido de todas las fábricas en las que ha trabajado. El motivo es siempre el mismo; Sidney además de ser una persona muy introvertida  gasta demasiado presupuesto en material para el laboratorio y sus superiores no están dispuestos a correr con unos gastos tan elevados. Su suerte cambiará cuando empiece a trabajar como mozo de almacén en la fábrica textil de Alan Birnley (Cecil Parker). Poco a poco se introduce en su laboratorio y le permiten trabajar allí debido a sus vastos conocimientos, además cuenta con la simpatía de la hija del empresario, Daphne (Joan Greenwood), una joven que confía  en  Sidney  y en sus experimentos mucho antes de que su padre lo termine haciendo por mero interés económico. Después de duros intentos por parte de Sidney, Alan Birnley se compromete a financiar la investigación del joven, cuya finalidad es conseguir un tejido que nunca se rompa ni se ensucie, algo en lo que el director de la compañía ve la oportunidad de acaparar todo el mercado y terminar con su competencia. Tras varias explosiones en el laboratorio, Sidney consigue crear  el nuevo tejido con el que le confeccionan un elegante traje blanco de cara a su presentación en sociedad  en  una gran rueda de prensa.

Al filtrarse los rumores sobre el nuevo tejido entre los competidores de Birnley, estos se presentan en su casa y convencen al magnate para ocultar la noticia y destruir el nuevo invento ya que ello puede suponer la ruina completa del negocio textil. En un primer momento intentan sobornar a Sidney para que oculte su descubrimiento pero el idealista joven no está dispuesto a acabar con el fruto de su duro trabajo, a lo que los empresarios responden secuestrándolo mientras intentan convencerlo de que debe guardar silencio sobre el asunto.

el-hombre-del-traje-blanco

Al inconfundible sello de la comedia Ealing, el buen hacer de su director  Alexander Mackendrick, y al habitual  estupendo trabajo de Sir Alec Guinness hay que destacar la excelente fotografía del gran Douglas Slocombe, fallecido en 2016 a la edad de 103 años y que tantas obras maestras nos ha dejado tanto en el cine británico como en el americano. Su excepcional uso del blanco y negro, ya sea en esas inolvidables persecuciones a un Sidney Stratton embutido en su deslumbrante traje blanco mientras  la oscuridad de la noche no nos permite ver su rostro, o en esas magníficas secuencias en su laboratorio donde las iluminadas probetas y extraños artefactos acercan el relato al terreno de la ciencia-ficción. El tratamiento del sonido también resulta excepcional en estas escenas debido a la sonoridad que emiten los artilugios del laboratorio; que dan la impresión de llevar un ritmo musical  acompasado; algo que no se le escapó a los directivos de la Ealing que llegaron incluso a comercializar un disco con ese ritmo bajo el nombre de "The White Suit Samba".

Film basado en una obra de teatro de Roger MacDougall, primo de Mackendrick, a la que el director americano  de origen escocés se encargó de aderezar en su guión con pinceladas de temática nuclear, muy de actualidad en el momento, así como de una crítica encubierta al capitalismo y a sus feroces sistemas de producción.

el-hombre-del-traje-blanco

Título original: The Man in the White Suit.

Director: Alexander MacKendrick.

Intérpretes: Alec Guinness, Joan Greenwood, Cecil Parker, Michael Gough, Patric Doonan,Ernest Thesiger.

Trailer:


Reseña escrita por Francisco Javier Arco Pérez

peggy-sue-se-casó
¿Y si el viaje en el tiempo se nos permitiera en nuestro propio cuerpo y para darnos una segunda oportunidad? Esta vez no para modificar los hechos presentes sino para aprovechar nuestra juventud con la experiencia y conocimientos ganados con los años. ¿Volveríamos a enamorarnos de quien nos enamoramos? ¿Volveríamos a rechazar a gente motivados por nuestros, entonces, estúpidos prejuicios? ¿Nos tomaríamos el tiempo suficiente para dedicarle el tiempo suficiente a nuestra familia sabiendo que es su amor lo más importante e incondicional? ¿Haríamos quizá algo aventurado pero que por aquella época no nos pareció lo correcto o fue solo por temor al qué dirían? A Peggy Sue le ocurrió.

En el año 1985, Francis Ford Coppola recibió esta película de encargo. Por aquel entonces necesitaba dinero, el vil metal, caso contrario el edificio Sentinel, sede del Zoetrope, tenía que venderse. La remuneración recibida por Rip Van Winkle y Captain Eo no fueron suficientes y esperaba que con esta fantasía podría equilibrar su finanzas, eso sí, el guión original fue modificado pues mientras Kathleen Turner terminaba de filmar "La joya del Nilo (1985)", Francis convirtió una comedia ligera en un estudio sobre el paso del tiempo, la familia, el amor y la nostalgia.

peggy-sue-se-casó

Peggy Sue es una mujer cuarentona en proceso de divorcio con su esposo Charlie, novios desde la secundaria e involucrados en un matrimonio rutinario donde él ha optado por ser infiel. Se celebran los 25 años de graduación del cole e igual que hace cuarto de siglo ella es coronada reina, sin embargo sufre un desmayo y al despertar se encuentra que ha vuelto en el tiempo.

El éxito de Regreso al futuro el año anterior eclipsó totalmente a este filme. No es por criticar el filme de Robert Zemeckis, que es excepcional por más de una razón, sin embargo toda la atención se volcó a las aventuras de Marty McFly y casi nadie reparó en esta historia a pesar que tuvo 3 nominaciones al Óscar incluyendo a mejor actriz. Peggy Sue se casó, es algo así como un híbrido entre una fábula y una parábola, no importa si el espectador no se cree lo del viaje al pasado porque muy bien puede ser un ensueño de la protagonista y lo que acontece pueden ser solo los deseos de ella para alterar un presente sin futuro. Las escenas de los años 60 donde fue feliz son filmadas con mucho brillo especialmente la visita a la casa de sus abuelos, aquel reencuentro la emociona (y creo que a nosotros por igual) al punto de las lágrimas. Peggy Sue sabe que un día los perdió pero es en esta escena de recuperación donde se da cuenta que las cosas pueden ir por otro sendero y rechazará al bobalicón de su actual marido (estrella musical de pueblo), hará amistad con el nerd de su clase pues él puede admitir la posibilidad de que ella venga de otro tiempo y se dará el gusto de tener una noche de pasión con el rebelde que algún día le dedicará un poema agradeciéndole una noche maravillosa. No obstante y para recordar la marca de fábrica, Coppola insistirá en los valores de familia, lo cual también incluye un desenlace donde la aceptación se levanta sobre el conformismo.

peggy-sue-se-casó

Pues Charlie (Nicholas Cage, antes que se crea superstar) tampoco es que aceptará fácilmente que su amada se le vaya y luchará por ella, cosa que recordará a Peggy Sue que hubo un instante en el cual ella lo amó con locura, que es cierto que la vida te lleva a dónde menos te esperas, pero que es uno mismo quien permite que las cosas sean así porque si no luchas por lo que quieres y dejas que sean las circunstancias las que dominen tu destino, entonces ¿para qué vives?

Hay una escena muy divertida en la cual podemos ver la determinación del novio por mantener su relación. El abuelo de la muchacha, masón perteneciente a una logia presuntamente fundada por un viajero del tiempo, organiza una ceremonia para devolverla a su época y en medio de la tormenta se va la luz, circunstancia que aprovecha el chico para secuestrar a su pretendida aunque los otros piensen que tuvieron éxito y se van a celebrar. Charlie ha decidido quedarse con ella y aquello provoca que Peggy Sue se replantee su situación.

Una película “menor” del gran Coppola, pero sigue siendo del gran maestro a pesar de lo edulcorada que pudiera parecer a primera vista. Peggy Sue se casó y bien diríamos que si el matrimonio no funciona para qué continuar con una farsa, no obstante no es el contrato matrimonial lo que perdura sino el vínculo emocional y afectivo lo que conduce a una reinvención de una relación agotada pero todavía viva.

peggy-sue-se-casó

Título original: Peggy Sue Got Married.

Director: Francis Ford Coppola.

Intérpretes: Kathleen TurnerNicolas CageBarry MillerHelen HuntJim CarreyJoan AllenCatherine HicksKevin J. O'ConnorLisa Jane Persky

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quezada

PEGGY SUE SE CASÓ (1986). El viaje en el tiempo de Kathleen Turner.

peggy-sue-se-casó
¿Y si el viaje en el tiempo se nos permitiera en nuestro propio cuerpo y para darnos una segunda oportunidad? Esta vez no para modificar los hechos presentes sino para aprovechar nuestra juventud con la experiencia y conocimientos ganados con los años. ¿Volveríamos a enamorarnos de quien nos enamoramos? ¿Volveríamos a rechazar a gente motivados por nuestros, entonces, estúpidos prejuicios? ¿Nos tomaríamos el tiempo suficiente para dedicarle el tiempo suficiente a nuestra familia sabiendo que es su amor lo más importante e incondicional? ¿Haríamos quizá algo aventurado pero que por aquella época no nos pareció lo correcto o fue solo por temor al qué dirían? A Peggy Sue le ocurrió.

En el año 1985, Francis Ford Coppola recibió esta película de encargo. Por aquel entonces necesitaba dinero, el vil metal, caso contrario el edificio Sentinel, sede del Zoetrope, tenía que venderse. La remuneración recibida por Rip Van Winkle y Captain Eo no fueron suficientes y esperaba que con esta fantasía podría equilibrar su finanzas, eso sí, el guión original fue modificado pues mientras Kathleen Turner terminaba de filmar "La joya del Nilo (1985)", Francis convirtió una comedia ligera en un estudio sobre el paso del tiempo, la familia, el amor y la nostalgia.

peggy-sue-se-casó

Peggy Sue es una mujer cuarentona en proceso de divorcio con su esposo Charlie, novios desde la secundaria e involucrados en un matrimonio rutinario donde él ha optado por ser infiel. Se celebran los 25 años de graduación del cole e igual que hace cuarto de siglo ella es coronada reina, sin embargo sufre un desmayo y al despertar se encuentra que ha vuelto en el tiempo.

El éxito de Regreso al futuro el año anterior eclipsó totalmente a este filme. No es por criticar el filme de Robert Zemeckis, que es excepcional por más de una razón, sin embargo toda la atención se volcó a las aventuras de Marty McFly y casi nadie reparó en esta historia a pesar que tuvo 3 nominaciones al Óscar incluyendo a mejor actriz. Peggy Sue se casó, es algo así como un híbrido entre una fábula y una parábola, no importa si el espectador no se cree lo del viaje al pasado porque muy bien puede ser un ensueño de la protagonista y lo que acontece pueden ser solo los deseos de ella para alterar un presente sin futuro. Las escenas de los años 60 donde fue feliz son filmadas con mucho brillo especialmente la visita a la casa de sus abuelos, aquel reencuentro la emociona (y creo que a nosotros por igual) al punto de las lágrimas. Peggy Sue sabe que un día los perdió pero es en esta escena de recuperación donde se da cuenta que las cosas pueden ir por otro sendero y rechazará al bobalicón de su actual marido (estrella musical de pueblo), hará amistad con el nerd de su clase pues él puede admitir la posibilidad de que ella venga de otro tiempo y se dará el gusto de tener una noche de pasión con el rebelde que algún día le dedicará un poema agradeciéndole una noche maravillosa. No obstante y para recordar la marca de fábrica, Coppola insistirá en los valores de familia, lo cual también incluye un desenlace donde la aceptación se levanta sobre el conformismo.

peggy-sue-se-casó

Pues Charlie (Nicholas Cage, antes que se crea superstar) tampoco es que aceptará fácilmente que su amada se le vaya y luchará por ella, cosa que recordará a Peggy Sue que hubo un instante en el cual ella lo amó con locura, que es cierto que la vida te lleva a dónde menos te esperas, pero que es uno mismo quien permite que las cosas sean así porque si no luchas por lo que quieres y dejas que sean las circunstancias las que dominen tu destino, entonces ¿para qué vives?

Hay una escena muy divertida en la cual podemos ver la determinación del novio por mantener su relación. El abuelo de la muchacha, masón perteneciente a una logia presuntamente fundada por un viajero del tiempo, organiza una ceremonia para devolverla a su época y en medio de la tormenta se va la luz, circunstancia que aprovecha el chico para secuestrar a su pretendida aunque los otros piensen que tuvieron éxito y se van a celebrar. Charlie ha decidido quedarse con ella y aquello provoca que Peggy Sue se replantee su situación.

Una película “menor” del gran Coppola, pero sigue siendo del gran maestro a pesar de lo edulcorada que pudiera parecer a primera vista. Peggy Sue se casó y bien diríamos que si el matrimonio no funciona para qué continuar con una farsa, no obstante no es el contrato matrimonial lo que perdura sino el vínculo emocional y afectivo lo que conduce a una reinvención de una relación agotada pero todavía viva.

peggy-sue-se-casó

Título original: Peggy Sue Got Married.

Director: Francis Ford Coppola.

Intérpretes: Kathleen TurnerNicolas CageBarry MillerHelen HuntJim CarreyJoan AllenCatherine HicksKevin J. O'ConnorLisa Jane Persky

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quezada

todos-queremos-algo
Si llegas a conocer a estos tipos en el instituto, probablemente te caerían mal. Cada uno de ellos fue la superestrella de béisbol en el instituto del que han llegado, están obsesionados con el sexo y para colmo se llevan a todas las chicas. Y sin embargo, cuando el director de Boyhood nos los presenta en esta comedia ambientada en los años 80, no podemos evitar cogerle cariño a todos.

Y es que tras coronarse con Boyhood, Richard Linklater ha decidido tomarse menos en serio y hacer una película para pasárselo bien, y de paso revisitar una época vivida por él. Como sus protagonistas, también fue jugador de béisbol en la universidad, y conoce muy bien el espíritu de camaradería que se respira a lo largo del film. Aunque haya un protagonista, Blake Jenner, al que el espectador sigue en todo momento, a veces esta parece una película coral. Cada personaje está muy bien caracterizado, y la ausencia de nombres conocidos hace que nos los creamos aún más.

todos-queremos-algo

Al igual que en su película de 1993 Movida del ’76, la acción transcurre en unos pocos días. El argumento es muy simple: Un grupo de universitarios jugadores de béisbol beben, ligan con chicas y filosofan mientras tanto. Más que crear una historia como el director hizo con la trilogía de Antes de… Linklater ha dibujado unas viñetas sobre la vida de los protagonistas. Y a pesar de que sea una comedia universitaria, Todos queremos algo apenas cae en clichés, ni se hace pesada. Es una mirada hacia un mundo ideal, en una época inocente, cargada de optimismo gracias a una fotografía luminosa y una banda sonora repleta de éxitos por todo el mundo conocidos.

Muchos estarán de acuerdo en que es una película nostálgica, y los que hayan vivido en los 80 lo podrán corroborar, con los pequeños cameos de máquinas recreativas, camas de agua y camisetas apretadas. Pero sobre todo es utópica: Nos presenta un fragmento en la vida de estos personajes que cualquiera desearía vivir. No sólo son las fiestas ni el alcohol, ni siquiera el romance que el protagonista tiene con Zoey Deutch. Es la sensación de pertenecer a una comunidad, y saber que el año que estás a punto de vivir va a ser el mejor de tu vida. Tyler Hoechlin, el capitán del equipo, lo dice muy bien: "Hoy es el mejor día de mi vida - hasta mañana".

todos-queremos-algo

Título original: Everybody Wants Some.

Director: Richard Linklater,

Intérpretes: Blake JennerGlen PowellJ. Quinton JohnsonAustin AmelioTemple BakerJuston StreetRyan GuzmanTyler HoechlinWyatt Russell.

Trailer:


Reseña escrita por Juan C. Alonso

TODOS QUEREMOS ALGO (2016). La comedia juvenil ambientada en los 80 de Richard Linklater.

todos-queremos-algo
Si llegas a conocer a estos tipos en el instituto, probablemente te caerían mal. Cada uno de ellos fue la superestrella de béisbol en el instituto del que han llegado, están obsesionados con el sexo y para colmo se llevan a todas las chicas. Y sin embargo, cuando el director de Boyhood nos los presenta en esta comedia ambientada en los años 80, no podemos evitar cogerle cariño a todos.

Y es que tras coronarse con Boyhood, Richard Linklater ha decidido tomarse menos en serio y hacer una película para pasárselo bien, y de paso revisitar una época vivida por él. Como sus protagonistas, también fue jugador de béisbol en la universidad, y conoce muy bien el espíritu de camaradería que se respira a lo largo del film. Aunque haya un protagonista, Blake Jenner, al que el espectador sigue en todo momento, a veces esta parece una película coral. Cada personaje está muy bien caracterizado, y la ausencia de nombres conocidos hace que nos los creamos aún más.

todos-queremos-algo

Al igual que en su película de 1993 Movida del ’76, la acción transcurre en unos pocos días. El argumento es muy simple: Un grupo de universitarios jugadores de béisbol beben, ligan con chicas y filosofan mientras tanto. Más que crear una historia como el director hizo con la trilogía de Antes de… Linklater ha dibujado unas viñetas sobre la vida de los protagonistas. Y a pesar de que sea una comedia universitaria, Todos queremos algo apenas cae en clichés, ni se hace pesada. Es una mirada hacia un mundo ideal, en una época inocente, cargada de optimismo gracias a una fotografía luminosa y una banda sonora repleta de éxitos por todo el mundo conocidos.

Muchos estarán de acuerdo en que es una película nostálgica, y los que hayan vivido en los 80 lo podrán corroborar, con los pequeños cameos de máquinas recreativas, camas de agua y camisetas apretadas. Pero sobre todo es utópica: Nos presenta un fragmento en la vida de estos personajes que cualquiera desearía vivir. No sólo son las fiestas ni el alcohol, ni siquiera el romance que el protagonista tiene con Zoey Deutch. Es la sensación de pertenecer a una comunidad, y saber que el año que estás a punto de vivir va a ser el mejor de tu vida. Tyler Hoechlin, el capitán del equipo, lo dice muy bien: "Hoy es el mejor día de mi vida - hasta mañana".

todos-queremos-algo

Título original: Everybody Wants Some.

Director: Richard Linklater,

Intérpretes: Blake JennerGlen PowellJ. Quinton JohnsonAustin AmelioTemple BakerJuston StreetRyan GuzmanTyler HoechlinWyatt Russell.

Trailer:


Reseña escrita por Juan C. Alonso

un-ladrón-en-la-alcoba
Estamos ante un relato considerado por el propio Ernst Lubitsch como su mejor película. Una joya con todos los elementos característicos del "toque Lubitsch" muy bien mezclados para conseguir una comedia sofisticada y elegante, donde además de disfrutar de un buen cine, su director nos deja caer alguna que otra burla no exenta de crítica.

La trama es bastante sencilla. Un famoso ladrón de guante blanco que se hace pasar por el barón Gaston Monescu (Herbert Marshall), conoce en Venecia, mientras se alojan en un hotel de lujo a una bella joven, Lily (Miriam Hopkins), una carterista que se hace pasar por condesa. En una romántica cena a la luz de la luna llena, cada uno reconoce las habilidades delictivas de su oponente y surge un enamoramiento inmediato.

Sobreviven mediante pequeños robos que recuerdan con deleite y precisión. Remedan el acto del robo y sus dificultades con más aprecio que las obras de arte robadas. Casualmente se cruza en su camino una joven y atractiva viuda, Mariette Colet, (Kay Francis) extremadamente rica que está acostumbrada a rechazar a sus pretendientes. Vive sus lujos sin preocupaciones y derrocha gran cantidad de dinero en joyas.

Una noche en la ópera, Gaston consigue robarle a Colet un bolso carísimo, con incrustaciones de diamantes. Sin embargo, deciden devolverlo a su verdadera dueña debido a la recompensa que ésta última ha ofrecido por su preciado bolso.

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La presentación y puesta en escena de Gaston es impecable. Despliega todo su encanto, su elegancia y caballerosidad para demostrar sus gustos refinados y nobles intenciones, aunque la realidad es bien distinta. Su instinto de ladrón le empuja a urdir un plan que le permita estar al servicio de la rica dama como asesor de finanzas y de este modo poder sacarle gran cantidad de dinero en efectivo, sin tener que robar joyas las cuales luego deben venderse para sacarle beneficios.

Uno de los elementos que más gustaba a este director era el juego de tríos protagonistas. En este caso, el triángulo emocional se establece entre un hombre y sus dos mujeres, la que tiene como compañera y la que debe seducir para engañar y de la que acaba encaprichándose. Un trio de protagonistas que se mueven con gran elegancia, sutiliza, estilo propio y cinismo.

Con el guión de Samson Raphaelson y la fotografía de Victor Milner, Lubitsch alcanza ese toque de elegancia para convertir una comedia romántica en sofisticada. Una trama donde los protagonistas mantienen relaciones íntimas, nunca explícitas en la pantalla, pero siempre intuidas. Al igual que la imagen inicial de un robo, nunca visto, siempre contado por la propia víctima, un excelente secundario en la piel de Edward Everett Horton, que además es uno de los eternos pretendientes de la rica viuda. Una escena de robo que se construye mediante un juego excelente de sombras.

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Durante el relato Lubitsch hace un uso magistral de las elipsis y del fuera de campo. Consigue escenas fundamentales en el guion donde todos saben lo que pasa, pero nunca lo ven. La insinuación, otra de sus grandes bazas en pantalla, que realiza mediante el enfoque de objetos, como por ejemplo un reloj, el cual alberga toda una escena erótica a sus espaldas.

Hablar de Lubitsch es hablar de sutileza e ingenio con el denominador común de una elegancia. Según decía de él Billy Wilder, es imposible imitar su magnífica puesta en escena, conseguir tanto con tan pocos elementos.

Además sus diálogos, jugando con dobles mensajes, esconden un ingenio pocas veces visto en pantalla. Su burla y su ironía, pese a su apariencia frívola, no están exentos de cierta crítica.

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Con "Un ladrón en la Alcoba" quiso rendir homenaje al cine silente, ya desaparecido. A ese cine de las imágenes que hablan al espectador que sabe ver y escuchar. Consiguió aglutinar en esta película todos sus grandes recursos y hacer ese cine del que se sentía tan orgulloso:
Sombras nocturnas a la luz de la luna, encuadres magníficos que revelan las intenciones de los protagonistas como la imagen de la pareja en el espejo y su sombra sobre la cama de matrimonio mientras se prometen amor eterno.

El juego de malos entendidos, de ambigüedades, de planos fijos encuadrando objetos donde en "el fuera de campo" ocurre toda la acción, dejan siempre al espectador la posibilidad de fantasear y de crear su propia versión de la historia.

En definitiva, una pequeña joya de un brillante genio, divertida y deliciosa para contemplar y para disfrutar del buen uso del lenguaje cinematográfico y de unos chispeantes y divertidos diálogos interpretados por un sólido elenco de actores, no sólo en los papeles protagonistas, sino también contando con unos magníficos personajes secundarios que enriquecen y complican el relato.

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Frases para recordar:
- Camarero: ¿Con qué desea que comencemos?
- Barón: No es fácil. Los comienzos son siempre difíciles. Si Casanova resultara ser Romeo cenando con Julieta y ésta se convirtiera en Cleopatra. ¿Con qué empezarías?.
- Camarero: Con unos combinados, señor
- Barón: Ha de ser una cena maravillosa, quizás ni la probemos.... ¿Ve esa luna llena?
- Camarero: Sí, señor.
- Barón: Quiero esa luna llena en el champán.

Título original: Trouble in Paradise.

Director: Ernst Lubitsch.

Intérpretes: Herbert MarshallMiriam HopkinsKay FrancisEdward Everett HortonCharles RugglesC. Aubrey Smith.

Escena:


Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

UN LADRÓN EN LA ALCOBA (1932). La comedia romántica de Ernst Lubitsch.

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Estamos ante un relato considerado por el propio Ernst Lubitsch como su mejor película. Una joya con todos los elementos característicos del "toque Lubitsch" muy bien mezclados para conseguir una comedia sofisticada y elegante, donde además de disfrutar de un buen cine, su director nos deja caer alguna que otra burla no exenta de crítica.

La trama es bastante sencilla. Un famoso ladrón de guante blanco que se hace pasar por el barón Gaston Monescu (Herbert Marshall), conoce en Venecia, mientras se alojan en un hotel de lujo a una bella joven, Lily (Miriam Hopkins), una carterista que se hace pasar por condesa. En una romántica cena a la luz de la luna llena, cada uno reconoce las habilidades delictivas de su oponente y surge un enamoramiento inmediato.

Sobreviven mediante pequeños robos que recuerdan con deleite y precisión. Remedan el acto del robo y sus dificultades con más aprecio que las obras de arte robadas. Casualmente se cruza en su camino una joven y atractiva viuda, Mariette Colet, (Kay Francis) extremadamente rica que está acostumbrada a rechazar a sus pretendientes. Vive sus lujos sin preocupaciones y derrocha gran cantidad de dinero en joyas.

Una noche en la ópera, Gaston consigue robarle a Colet un bolso carísimo, con incrustaciones de diamantes. Sin embargo, deciden devolverlo a su verdadera dueña debido a la recompensa que ésta última ha ofrecido por su preciado bolso.

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La presentación y puesta en escena de Gaston es impecable. Despliega todo su encanto, su elegancia y caballerosidad para demostrar sus gustos refinados y nobles intenciones, aunque la realidad es bien distinta. Su instinto de ladrón le empuja a urdir un plan que le permita estar al servicio de la rica dama como asesor de finanzas y de este modo poder sacarle gran cantidad de dinero en efectivo, sin tener que robar joyas las cuales luego deben venderse para sacarle beneficios.

Uno de los elementos que más gustaba a este director era el juego de tríos protagonistas. En este caso, el triángulo emocional se establece entre un hombre y sus dos mujeres, la que tiene como compañera y la que debe seducir para engañar y de la que acaba encaprichándose. Un trio de protagonistas que se mueven con gran elegancia, sutiliza, estilo propio y cinismo.

Con el guión de Samson Raphaelson y la fotografía de Victor Milner, Lubitsch alcanza ese toque de elegancia para convertir una comedia romántica en sofisticada. Una trama donde los protagonistas mantienen relaciones íntimas, nunca explícitas en la pantalla, pero siempre intuidas. Al igual que la imagen inicial de un robo, nunca visto, siempre contado por la propia víctima, un excelente secundario en la piel de Edward Everett Horton, que además es uno de los eternos pretendientes de la rica viuda. Una escena de robo que se construye mediante un juego excelente de sombras.

un-ladrón-en-la-alcoba

Durante el relato Lubitsch hace un uso magistral de las elipsis y del fuera de campo. Consigue escenas fundamentales en el guion donde todos saben lo que pasa, pero nunca lo ven. La insinuación, otra de sus grandes bazas en pantalla, que realiza mediante el enfoque de objetos, como por ejemplo un reloj, el cual alberga toda una escena erótica a sus espaldas.

Hablar de Lubitsch es hablar de sutileza e ingenio con el denominador común de una elegancia. Según decía de él Billy Wilder, es imposible imitar su magnífica puesta en escena, conseguir tanto con tan pocos elementos.

Además sus diálogos, jugando con dobles mensajes, esconden un ingenio pocas veces visto en pantalla. Su burla y su ironía, pese a su apariencia frívola, no están exentos de cierta crítica.

un-ladrón-en-la-alcoba

Con "Un ladrón en la Alcoba" quiso rendir homenaje al cine silente, ya desaparecido. A ese cine de las imágenes que hablan al espectador que sabe ver y escuchar. Consiguió aglutinar en esta película todos sus grandes recursos y hacer ese cine del que se sentía tan orgulloso:
Sombras nocturnas a la luz de la luna, encuadres magníficos que revelan las intenciones de los protagonistas como la imagen de la pareja en el espejo y su sombra sobre la cama de matrimonio mientras se prometen amor eterno.

El juego de malos entendidos, de ambigüedades, de planos fijos encuadrando objetos donde en "el fuera de campo" ocurre toda la acción, dejan siempre al espectador la posibilidad de fantasear y de crear su propia versión de la historia.

En definitiva, una pequeña joya de un brillante genio, divertida y deliciosa para contemplar y para disfrutar del buen uso del lenguaje cinematográfico y de unos chispeantes y divertidos diálogos interpretados por un sólido elenco de actores, no sólo en los papeles protagonistas, sino también contando con unos magníficos personajes secundarios que enriquecen y complican el relato.

un-ladrón-en-la-alcoba

Frases para recordar:
- Camarero: ¿Con qué desea que comencemos?
- Barón: No es fácil. Los comienzos son siempre difíciles. Si Casanova resultara ser Romeo cenando con Julieta y ésta se convirtiera en Cleopatra. ¿Con qué empezarías?.
- Camarero: Con unos combinados, señor
- Barón: Ha de ser una cena maravillosa, quizás ni la probemos.... ¿Ve esa luna llena?
- Camarero: Sí, señor.
- Barón: Quiero esa luna llena en el champán.

Título original: Trouble in Paradise.

Director: Ernst Lubitsch.

Intérpretes: Herbert MarshallMiriam HopkinsKay FrancisEdward Everett HortonCharles RugglesC. Aubrey Smith.

Escena:


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