La mencionada Joan Fontaine, hermana pequeña de la también mítica Olivia de Havilland ("Robin de los bosques (1938)") y actriz que volvería a trabajar con Hitchcock al año siguiente en "Sospecha (1941)", acompañaría al galán inglés Laurence Olivier ("Marathon man (1976)") para representar a la atormentada pareja protagonista.Fenomenal trabajo de estas dos estrellas del celuloide pero que en cierto modo estuvo eclipsado por la presencia de Judith Anderson ("Diez negritos (1945)"), y es que esta actriz australiana de nacimiento daría vida a una de las sirvientas más aterradoras que podemos ver en una pantalla cinematográfica, la señora Danvers, un siniestro personaje (el de perversa ama de llaves) que haría pasar canutas a la tímida protagonista durante su matrimonio con Maxim. Cabe destacar la fotografía en blanco y negro de George Barnes (primer y único Óscar de este todoterreno de la fotografía cinematográfica el cuál trabajó durante su carrera profesional con cineastas de la talla de King Vidor, Cecil B. de Mille, Frank Capra o el propio Hitchcock, entre otros) que recalca a través del uso de sombras la atmósfera fantasmal que transmite la mansión de Manderley, la composición musical de Franz Waxman ("El crepúsculo de los dioses (1950)") que llena el metraje tanto de cortes dramático-románticos como de otros de mayor tensión y suspense lo que nos hace vivir perfectamente en cada momento las distintas emociones de los personajes de la historia.
Otro de los detalles interesantes de la obra (bajo mi punto de vista) son los movimientos de cámara que realiza Hitchcock en algunas secuencias, la cámara se fija en uno de los actores para posteriormente irse alejándose del objetivo y presentarnos un plano completo de la escena. Entre sus secuencias hago mención el momento de la llegada de Joan Fontaine completamente mojada por la lluvia a la mansión de Manderley donde conoce por primera vez a la inquietante señora Danvers (ese primer plano de Judith mirando a la cámara es espeluznante) o esa famoso instante de la silueta de la mencionada Danvers envuelta por las llamas del fuego de la casa. Como curiosidad, el personaje de Joan Fontaine no tiene un nombre propio en la película (siempre se le menciona durante la trama como la señora de Winters), un detalle que el realizador respetaría de la novela original.
Frase para recordar: "¿Verdad que no se puede estar cuerdo viviendo con el diablo?".


Título original: Rebecca.
Director: Alfred Hitchcock.
Interpretes: Laurence Olivier, Joan Fontaine, Judith Anderson, George Sanders, Nigel Bruce.
B.S.O.:
Película completa en V.O.:
Información complementaria.
Joan Fontaine
Reseña escrita por Jesús Fariña
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