ARTÍCULOS
Mostrando entradas con la etiqueta John Frankenheimer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta John Frankenheimer. Mostrar todas las entradas
ronin
Se trata de una película de finales de los 90, que tomando buena cuenta de los thrillers de los setenta, se adapta a un tipo de violencia más refinada donde el grupo de delincuentes seleccionados no cuentan su biografía en ningún momento.

Es más, la trama se construye para destacar ante todo la acción y se basa en utilizar el anonimato de los atracadores para que sean percibidos como meros elementos al servicio del plan de robo, entendido como una verdadera partida de ajedrez.

Todos ellos son curtidos y eficaces especialistas. Cada miembro seleccionado para formar este equipo ha sido adiestrado por motivos diferentes y por gobiernos diferentes en tareas de espionaje, utilización de explosivos, equipos electrónicos, escapadas o uso de armas de fuego.

Ya no estamos frente a una banda de gánsters organizados, ni frente a delincuentes comunes. Las mafias de las películas de antaño han sido sustituidas por auténticos especialistas formados en los servicios de espionaje y en las guerras secretas. Son ejecutores de obediencia ciega. Y es en ese pequeño aspecto, adornado con la explicación por parte de uno de los personajes durante el metraje, la leyenda japonesa de los 47 Ronin, es en lo que se basa el título de la obra:

ronin

Samuráis sin dueño que fueron traicionados y tras vengarse eligieron el camino del honor, suicidándose antes de ser mercenarios sin dueño. Así son más o menos, pretenden presentarnos a los profesionales de este atraco. Hombres que no realizan preguntas, ni obtienen respuestas, son los mejores en su trabajo, convirtiendo el anonimato en su modo de vida. Esa aureola de misterio y misticismo alrededor de una profesión tan vieja como la vida misma le queda muy bien a la película, apoyado además por una muy adecuada banda sonora de Elia Cmiral, cargada de melancolía, sobre todo por la utilización del instrumento de origen armenio, el duduk. Instantes íntimos que sobresalen en una cinta en continuo movimiento gracias a un ritmo que Frankenheimer maneja con envidiable pericia, especialmente en sus estupendas escenas de acción.

Este grupo de especialistas deben encargarse del robo de un maletín. No reciben ninguna información más que la imprescindible para perpetrar el acto. No saben quién los dirige ni realmente qué están robando. El atraco deberá realizarse mientras el maletín es transportado en una caravana de coches blindados.

ronin

John Frankenheimer nos sorprende, tomando como excusa un robo para rodar una gran película de acción. Al contrario que en sus otras películas de sólidas narraciones con grandes mensajes, Frankenheimer demuestra que un buen cineasta también puede acercarse al thriller de acción revelando su gran destreza y valentía con el uso de la cámara en las espectaculares persecuciones por carretera y en el uso escenas dotadas de gran ritmo y movimiento. Este film no tiene nada que ver con las mejores joyas que nos dejó este director comprometido en la década de los sesenta.

En la filmografía de Frankenheimer encontramos películas tan destacables como "El hombre de Alcatraz (1962)", "Plan diabólico (1966)" ,"El tren (1964)" o "Los jóvenes salvajes (1961)".

El abordaje del director lleva implícito su sello de artesano. Desde su perspectiva basada en una óptica más clásica es capaz de deleitarnos con unas persecuciones por carretera magistrales, sin artefactos, visualmente directas y de un ritmo frenético.

La fotografía de Robert Fraisse unida a los excelentes encuadres y seguimientos de la cámara nos deja ver carreras de coche casi imposibles y grandes colisiones que parecen llevar una coreografía acompasada con el ritmo del film.

ronin

Estas escenas constituyen el núcleo fundamental del relato, erigiéndose probablemente en una de las últimas grandes persecuciones realizadas en cine de forma real, sin efectos de ordenador. Sus complementarios tiroteos y las persecuciones a pie dan lugar a un film que es puro entretenimiento visual. Podemos contemplar planos aéreos excelentes y un movimiento endiablado de coches enfrentados en carriles opuestos, todo ello montado casi al milímetro, para que las persecuciones en coche asuman el protagonismo en una cinta que se no se sustenta en una sólida trama, pero si en la visión de buen cine.

"Ronin" es una película notable por el número de persecuciones en coches, especialmente una de ellas bastante larga a través de las calles y túneles de París, tanto así que algunas escenas requirieron hasta 150 especialistas.

El trabajo realizado en las persecuciones con coches ha sido una debilidad de Frankenheimer, que era un antiguo piloto de carreras. Él mismo eligió filmar estas secuencias de forma real, sin efectos especiales, para obtener un mayor nivel de autenticidad. De hecho, en muchas de las escenas a alta velocidad estuvieron los actores en los vehículos. Skipp Sudduth hizo casi todo conduciendo él mismo, mientras que otros coches eran conducidos por especialistas con el volante en el lado derecho del vehículo y los choques eran realizados también por un especialista.

ronin

La carencia más notable de la película reside en la excesiva simplicidad argumental, una historia de un grupo de mercenarios enfrentándose por una maleta y su valioso contenido. El gran Mcguffin del relato, la maleta, algo de lo que Hitchcock estaría orgulloso, es uno de los aciertos de un guion escrito por J.D. Zeik y David Mamet, utilizando el pseudónimo de Richard Weisz. También notamos falta de inspiración cuando se trata de dosificar el suspense en relación a algunos de los personajes y sus motivaciones, las cuales no quedan demasiado claras, haciendo que por momentos la historia sea algo incomprensible a pesar de su simpleza.

Pero el director lo solventa con su dominio de la cámara y reuniendo a un sólido elenco: Robert De Niro repite una actuación tan excelente como en "Heat (1995)", además de contar con: Jean Reno, como compañero que da la réplica a De Niro; Natascha McElhone, como la mujer fría y calculadora encargada de dirigirlos, además de contar con Stellan Skarsgård, Skipp Sudduth, Jonathan Pryce y Sean Bean que por una vez no muere, aunque lo hagan desaparecer por humillación.

En conjunto, una película en la que se nota el buen hacer de un gran cineasta y donde el divertimento está servido para disfrutar de la velocidad de la carretera aderezado con cierto misterio y suspense para ejecutar el difícil atraco y el misterio que le rodea.

ronin

Director: John Frankenheimer.

Interpretes: Robert De NiroJean RenoNatascha McElhoneStellan SkarsgårdSkipp SudduthJonathan PryceSean Bean.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

RONIN (1998). Los mercenarios de John Frankenheimer.

ronin
Se trata de una película de finales de los 90, que tomando buena cuenta de los thrillers de los setenta, se adapta a un tipo de violencia más refinada donde el grupo de delincuentes seleccionados no cuentan su biografía en ningún momento.

Es más, la trama se construye para destacar ante todo la acción y se basa en utilizar el anonimato de los atracadores para que sean percibidos como meros elementos al servicio del plan de robo, entendido como una verdadera partida de ajedrez.

Todos ellos son curtidos y eficaces especialistas. Cada miembro seleccionado para formar este equipo ha sido adiestrado por motivos diferentes y por gobiernos diferentes en tareas de espionaje, utilización de explosivos, equipos electrónicos, escapadas o uso de armas de fuego.

Ya no estamos frente a una banda de gánsters organizados, ni frente a delincuentes comunes. Las mafias de las películas de antaño han sido sustituidas por auténticos especialistas formados en los servicios de espionaje y en las guerras secretas. Son ejecutores de obediencia ciega. Y es en ese pequeño aspecto, adornado con la explicación por parte de uno de los personajes durante el metraje, la leyenda japonesa de los 47 Ronin, es en lo que se basa el título de la obra:

ronin

Samuráis sin dueño que fueron traicionados y tras vengarse eligieron el camino del honor, suicidándose antes de ser mercenarios sin dueño. Así son más o menos, pretenden presentarnos a los profesionales de este atraco. Hombres que no realizan preguntas, ni obtienen respuestas, son los mejores en su trabajo, convirtiendo el anonimato en su modo de vida. Esa aureola de misterio y misticismo alrededor de una profesión tan vieja como la vida misma le queda muy bien a la película, apoyado además por una muy adecuada banda sonora de Elia Cmiral, cargada de melancolía, sobre todo por la utilización del instrumento de origen armenio, el duduk. Instantes íntimos que sobresalen en una cinta en continuo movimiento gracias a un ritmo que Frankenheimer maneja con envidiable pericia, especialmente en sus estupendas escenas de acción.

Este grupo de especialistas deben encargarse del robo de un maletín. No reciben ninguna información más que la imprescindible para perpetrar el acto. No saben quién los dirige ni realmente qué están robando. El atraco deberá realizarse mientras el maletín es transportado en una caravana de coches blindados.

ronin

John Frankenheimer nos sorprende, tomando como excusa un robo para rodar una gran película de acción. Al contrario que en sus otras películas de sólidas narraciones con grandes mensajes, Frankenheimer demuestra que un buen cineasta también puede acercarse al thriller de acción revelando su gran destreza y valentía con el uso de la cámara en las espectaculares persecuciones por carretera y en el uso escenas dotadas de gran ritmo y movimiento. Este film no tiene nada que ver con las mejores joyas que nos dejó este director comprometido en la década de los sesenta.

En la filmografía de Frankenheimer encontramos películas tan destacables como "El hombre de Alcatraz (1962)", "Plan diabólico (1966)" ,"El tren (1964)" o "Los jóvenes salvajes (1961)".

El abordaje del director lleva implícito su sello de artesano. Desde su perspectiva basada en una óptica más clásica es capaz de deleitarnos con unas persecuciones por carretera magistrales, sin artefactos, visualmente directas y de un ritmo frenético.

La fotografía de Robert Fraisse unida a los excelentes encuadres y seguimientos de la cámara nos deja ver carreras de coche casi imposibles y grandes colisiones que parecen llevar una coreografía acompasada con el ritmo del film.

ronin

Estas escenas constituyen el núcleo fundamental del relato, erigiéndose probablemente en una de las últimas grandes persecuciones realizadas en cine de forma real, sin efectos de ordenador. Sus complementarios tiroteos y las persecuciones a pie dan lugar a un film que es puro entretenimiento visual. Podemos contemplar planos aéreos excelentes y un movimiento endiablado de coches enfrentados en carriles opuestos, todo ello montado casi al milímetro, para que las persecuciones en coche asuman el protagonismo en una cinta que se no se sustenta en una sólida trama, pero si en la visión de buen cine.

"Ronin" es una película notable por el número de persecuciones en coches, especialmente una de ellas bastante larga a través de las calles y túneles de París, tanto así que algunas escenas requirieron hasta 150 especialistas.

El trabajo realizado en las persecuciones con coches ha sido una debilidad de Frankenheimer, que era un antiguo piloto de carreras. Él mismo eligió filmar estas secuencias de forma real, sin efectos especiales, para obtener un mayor nivel de autenticidad. De hecho, en muchas de las escenas a alta velocidad estuvieron los actores en los vehículos. Skipp Sudduth hizo casi todo conduciendo él mismo, mientras que otros coches eran conducidos por especialistas con el volante en el lado derecho del vehículo y los choques eran realizados también por un especialista.

ronin

La carencia más notable de la película reside en la excesiva simplicidad argumental, una historia de un grupo de mercenarios enfrentándose por una maleta y su valioso contenido. El gran Mcguffin del relato, la maleta, algo de lo que Hitchcock estaría orgulloso, es uno de los aciertos de un guion escrito por J.D. Zeik y David Mamet, utilizando el pseudónimo de Richard Weisz. También notamos falta de inspiración cuando se trata de dosificar el suspense en relación a algunos de los personajes y sus motivaciones, las cuales no quedan demasiado claras, haciendo que por momentos la historia sea algo incomprensible a pesar de su simpleza.

Pero el director lo solventa con su dominio de la cámara y reuniendo a un sólido elenco: Robert De Niro repite una actuación tan excelente como en "Heat (1995)", además de contar con: Jean Reno, como compañero que da la réplica a De Niro; Natascha McElhone, como la mujer fría y calculadora encargada de dirigirlos, además de contar con Stellan Skarsgård, Skipp Sudduth, Jonathan Pryce y Sean Bean que por una vez no muere, aunque lo hagan desaparecer por humillación.

En conjunto, una película en la que se nota el buen hacer de un gran cineasta y donde el divertimento está servido para disfrutar de la velocidad de la carretera aderezado con cierto misterio y suspense para ejecutar el difícil atraco y el misterio que le rodea.

ronin

Director: John Frankenheimer.

Interpretes: Robert De NiroJean RenoNatascha McElhoneStellan SkarsgårdSkipp SudduthJonathan PryceSean Bean.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

plan-diabólico
Estrenada en España con el insulso título de "Plan Diabólico", el maestro John Frankenheimer rueda este inquietante thriller con elementos de ciencia ficción justo después de obras maestras como "El hombre deAlcatraz (1962)" o "El Tren (1964)". "Plan diabólico (Seconds)" junto a "El mensajero del miedo (1962)" y "Siete días de Mayo (1964)" conforman "La trilogía de la paranoia" de Frankenheimer, etiqueta que a mi parecer está más justificada en El mensajero del miedo y sobre todo en Seconds, ya que son films claustrofóbicos y de alto contenido político-social pero que sirven a Frankenheimer para experimentar con técnicas cinematográficas innovadoras que se alejan del estilo narrativo clásico exhibido en otras películas suyas de los 60, sin duda su mejor etapa.

Ya desde los créditos, obra de Saul Bass, vemos un ojo humano deformado bajo los títulos, acompañado de un siniestro órgano, autoría de Jerry Goldsmith. Estas turbadoras imágenes nos dan pistas del tono en el que va a discurrir el relato; multitud de escenas rodadas cámara en mano y a veces con objetivos deformantes conocidos como "ojo de pez" que le dan el toque kafkiano al film que por otro lado cuenta con una espléndida fotografía en blanco y negro nominada al Oscar ese año del veterano operador de origen chino James Wong Howe.

plan-diabólico

Arthur Hamilton (John Randolph) es un hombre de mediana edad que trabaja como ejecutivo de un banco y al que el miedo a envejecer le inquieta diariamente; su única hija vive lejos y nunca va a visitarlo, manteniendo contacto únicamente por carta, las relaciones con su mujer son frías y distantes, duermen en camas separadas y la incomunicación está cada vez mas presente. Un día se encuentra con un misterioso hombre al subir a un tren y éste le entrega un papel con una dirección anotada. A la vez recibe llamadas telefónicas de una persona que asegura ser un amigo suyo fallecido años atrás al que acaba creyendo por los datos íntimos sobre su antigua relación que éste le proporciona. Arthur por recomendación de su antiguo amigo decide acudir a la dirección que le han proporcionado, pero para su sorpresa el lugar es una lavandería donde lo único que le dicen es que los antiguos inquilinos se han mudado a otra dirección. Al llegar al lugar descubre que está en una carnicería pero en esta ocasión encuentra a un hombre que lo transporta a otro lugar en la parte de atrás de una furgoneta. Cuando por fin llega a "La Compañía" descubre que se trata de una organización secreta que mediante complicados procedimientos quirúrgicos (en el film se incluyen imágenes de una operación real de rinoplastia) "rejuvenecen" a sus clientes.

plan-diabólico

Aunque Arthur tiene bastantes dudas sobre la operación, se deja influir fuertemente por un anciano que dice ser el director de la compañía (excelentemente interpretado por Will Geer). La extraña organización se nutre de clientes captados por otros clientes (el fallecido amigo de Arthur), por ello se afanan en convencerle a toda costa, debiendo para ello simular su propia muerte. La operación es un éxito y así Arthur se convierte en Tony Wilson (Rock Hudson), un hombre atlético al que le proporcionan una nueva identidad provista de títulos académicos y propiedades totalmente legales. El problema viene cuando Tony Wilson es incapaz de adaptarse a esta nueva vida anteriormente deseada, hecho que a "La compañía" le suscita importantes problemas al no fiarse de que guarde silencio sobre su pasado, estando vigilado en todo momento por empleados que se hacen pasar por sus nuevos amigos y así ayudarle en el proceso de adaptación.

El film incluye escenas impactantes como una celebración rural de la vendimia donde Tony acude junto a una mujer de la que se ha enamorado en su nueva etapa, Nora Marcus (Salomé Jens), dicha celebración acaba convirtiéndose casi en una orgía con Tony,Nora y los demás asistentes desnudos dentro de una barrica donde se pisa la uva, escena que por supuesto fue censurada en nuestro país. Otro momento clave es hacia el final de la película, cuando Tony decide visitar a su mujer viuda haciéndose pasar por un antiguo amigo de Arthur; a la mujer parece haberle sentado bien la viudez y atesora un aspecto mas jovial sin dudar en relatar al desconocido los detalles de la fallida relación que mantenía con su marido de manera muy sincera, hechos que Tony/Arthur se ve obligado a escuchar para darse cuenta de que su proceso de "rejuvenecimiento" ha sido un completo fracaso.

plan-diabólico

Título original: Seconds.

Director: John Frankenheimer.

Intépretes: Rock Hudson, Salome Jens, John Randolph, Will Geer, Jeff Corey, Richard Anderson, Murray Hamilton.

Trailer:


Títulos de crédito:


Reseña escrita por Francisco Javier Arco Pérez

PLAN DIABÓLICO (1966). Cambio de identidad.

plan-diabólico
Estrenada en España con el insulso título de "Plan Diabólico", el maestro John Frankenheimer rueda este inquietante thriller con elementos de ciencia ficción justo después de obras maestras como "El hombre deAlcatraz (1962)" o "El Tren (1964)". "Plan diabólico (Seconds)" junto a "El mensajero del miedo (1962)" y "Siete días de Mayo (1964)" conforman "La trilogía de la paranoia" de Frankenheimer, etiqueta que a mi parecer está más justificada en El mensajero del miedo y sobre todo en Seconds, ya que son films claustrofóbicos y de alto contenido político-social pero que sirven a Frankenheimer para experimentar con técnicas cinematográficas innovadoras que se alejan del estilo narrativo clásico exhibido en otras películas suyas de los 60, sin duda su mejor etapa.

Ya desde los créditos, obra de Saul Bass, vemos un ojo humano deformado bajo los títulos, acompañado de un siniestro órgano, autoría de Jerry Goldsmith. Estas turbadoras imágenes nos dan pistas del tono en el que va a discurrir el relato; multitud de escenas rodadas cámara en mano y a veces con objetivos deformantes conocidos como "ojo de pez" que le dan el toque kafkiano al film que por otro lado cuenta con una espléndida fotografía en blanco y negro nominada al Oscar ese año del veterano operador de origen chino James Wong Howe.

plan-diabólico

Arthur Hamilton (John Randolph) es un hombre de mediana edad que trabaja como ejecutivo de un banco y al que el miedo a envejecer le inquieta diariamente; su única hija vive lejos y nunca va a visitarlo, manteniendo contacto únicamente por carta, las relaciones con su mujer son frías y distantes, duermen en camas separadas y la incomunicación está cada vez mas presente. Un día se encuentra con un misterioso hombre al subir a un tren y éste le entrega un papel con una dirección anotada. A la vez recibe llamadas telefónicas de una persona que asegura ser un amigo suyo fallecido años atrás al que acaba creyendo por los datos íntimos sobre su antigua relación que éste le proporciona. Arthur por recomendación de su antiguo amigo decide acudir a la dirección que le han proporcionado, pero para su sorpresa el lugar es una lavandería donde lo único que le dicen es que los antiguos inquilinos se han mudado a otra dirección. Al llegar al lugar descubre que está en una carnicería pero en esta ocasión encuentra a un hombre que lo transporta a otro lugar en la parte de atrás de una furgoneta. Cuando por fin llega a "La Compañía" descubre que se trata de una organización secreta que mediante complicados procedimientos quirúrgicos (en el film se incluyen imágenes de una operación real de rinoplastia) "rejuvenecen" a sus clientes.

plan-diabólico

Aunque Arthur tiene bastantes dudas sobre la operación, se deja influir fuertemente por un anciano que dice ser el director de la compañía (excelentemente interpretado por Will Geer). La extraña organización se nutre de clientes captados por otros clientes (el fallecido amigo de Arthur), por ello se afanan en convencerle a toda costa, debiendo para ello simular su propia muerte. La operación es un éxito y así Arthur se convierte en Tony Wilson (Rock Hudson), un hombre atlético al que le proporcionan una nueva identidad provista de títulos académicos y propiedades totalmente legales. El problema viene cuando Tony Wilson es incapaz de adaptarse a esta nueva vida anteriormente deseada, hecho que a "La compañía" le suscita importantes problemas al no fiarse de que guarde silencio sobre su pasado, estando vigilado en todo momento por empleados que se hacen pasar por sus nuevos amigos y así ayudarle en el proceso de adaptación.

El film incluye escenas impactantes como una celebración rural de la vendimia donde Tony acude junto a una mujer de la que se ha enamorado en su nueva etapa, Nora Marcus (Salomé Jens), dicha celebración acaba convirtiéndose casi en una orgía con Tony,Nora y los demás asistentes desnudos dentro de una barrica donde se pisa la uva, escena que por supuesto fue censurada en nuestro país. Otro momento clave es hacia el final de la película, cuando Tony decide visitar a su mujer viuda haciéndose pasar por un antiguo amigo de Arthur; a la mujer parece haberle sentado bien la viudez y atesora un aspecto mas jovial sin dudar en relatar al desconocido los detalles de la fallida relación que mantenía con su marido de manera muy sincera, hechos que Tony/Arthur se ve obligado a escuchar para darse cuenta de que su proceso de "rejuvenecimiento" ha sido un completo fracaso.

plan-diabólico

Título original: Seconds.

Director: John Frankenheimer.

Intépretes: Rock Hudson, Salome Jens, John Randolph, Will Geer, Jeff Corey, Richard Anderson, Murray Hamilton.

Trailer:


Títulos de crédito:


Reseña escrita por Francisco Javier Arco Pérez

el tren 1964
La cuarta colaboración entre la superestrella Burt Lancaster y el realizador John Frankenheimer, vio luz verde a la deriva del éxito descomunal de "Los Cañones de Navarone (1961)" de Jack Lee Thompson, así como por el empeño personal del actor-productor, equiparable al tesón y la terquedad de su personaje, Labiche, en que "el tren del arte" no abandonase Francia hacia la Alemania nazi durante los últimos días de la ocupación. En un principio, se contrató a Arthur Penn, realizador que, junto a Frankenheimer o Sidney Lumet, es uno de los máximos exponentes de esa generación de cineastas curtidos en los albores de la televisión estadounidense, donde se rodaba en vivo y en directo. Penn fue despedido con base en las socorridas "diferencias creativas". Rápidamente fue sustituido por Frankenheimer, quien ya había dirigido a Lancaster en "Jóvenes Salvajes (1961)", "El Hombre de Alcatraz (1962)" y "Siete días de mayo (1964)", rodajes donde las fricciones de actor y director se habían hecho más que patentes. Sin embargo, la pericia técnica y la profesionalidad de Frankenheimer, así como su perfecto conocimiento del idioma francés y de sus contactos entre destacados miembros de la cinematografía gala, lo convertían en una excelente opción para tomar las riendas de este enfrentamiento, filmado íntegramente en suelo francés, entre un tosco ferroviario, miembro activo de la resistencia francesa (Burt Lancaster, haciendo gala de una destreza física impresionante) y el Coronel Von Waldheim (interpretado con mucha solvencia, elegancia y dignidad por el actor inglés Paul Scofield), un desencantado oficial nazi que, sabedor de la inminente liberación de Francia, decide expoliar el museo Jeu de Paume, regentado por Mademoiselle Villard  y cargar un tren con cuadros de Cezanne, Renoir, Picaso, Lautrec, Mathise, etc, artistas impresionistas, enmarcados en la categoría de “arte degenerado”, prohibido por Decreto del Tercer Reich.


el tren

La arrogancia de Adolf Hitler llegaba hasta el punto de decidir, de manera tan eficientemente reglada como discrecional, cuales debían ser los gustos imperantes en el arte. Frankenheimer se esfuerza en eludir las tentaciones maniqueístas del relato. Labiche no es un hombre instruido capaz de apreciar el arte. De hecho gran parte de la película se ocupa del particular proceso interior del personaje por tratar de entender la importancia de salvar el patrimonio cultual de Francia. El villano, el oficial alemán Von Waldheim, por el contrario, es una rara avis, entre los oficiales nazis, pues admira ese arte prohibido. Es un hombre de gran sensibilidad artística, que le sirve de motor, desde el inicio, de su no menor empeño en que el tren llegue a Alemania. El realizador neoyorquino, se preocupa igualmente en mostrar el absurdo de la guerra, subrayando narrativamente el alto coste en vidas humanas, totalmente innecesario desde la perspectiva de que la acción se enmarca en los últimos días de la guerra, cuando los nazis se repliegan hacia su país, ante la inminente entrada de los aliados en París.


el tren

La pericia técnica del realizador, latente en esta película, fue adquirida desde su temprana juventud. A principios de los años 50, es movilizado en el servicio militar, y le toca servir en una base militar en Burbank, California, donde descubre un equipo completo de cámaras de 16 milímetros y material como moviolas, focos, micrófonos, etc, arreglándoselas para convencer a los altos mandos de la conveniencia de realizar documentales sobre maniobras militares, y demás actos rutinarios castrenses, que rueda con pasión. En 1952 entra a trabajar para la CBS, introducido en el medio por quien sería su mentor profesional, Sidney Lumet, para quien ejercería labor de ayudante de producción en numerosas ocasiones. Entre 1954 y 1960, colabora en un aluvión de producciones para el medio, alrededor de 152, que incluye dirección de programas de actualidad y de debates, en los que dispone de una libertad creativa impensable en la actualidad, y que compagina con su temprano debut en el cine, con la película "The young Stranger (1956)", experiencia que le decepciona, por la lentitud de rodaje, en relación a lo trepidante de la filmación el medio televisivo.


el tren

En ese año de 1956, ingresa en la élite de la televisión, figurando en la nómina de realizadores del programa Playhouse 90, programas dramáticos filmados y emitidos en directo, donde rueda, entre otros, una versión de "El último magnate", según la novela de Scott Fitzgerald, con Jack Palance de protagonista, de "Días de vino y Rosas" con Cliff Robertson y Piper Laurie, o de "Por quien doblan las campanas", según la novela de Ernest Hemingway, con Jasón Robards lierando el reparto. Una auténtica superproducción televisiva de la época, ésta última, emitida en dos partes, que contó con el astronómico presupuesto de 40.000 dólares. Frankenheimer afronta la realización de esta formidable película bélica, combinando instantes espectaculares, con otros marcadamente intimistas. En ambos casos, constituyen secuencias de enorme complejidad y despliegue. Entre las primeras, destacamos el prolongado travelling-plano secuencia que acompaña a Labiche en los primeros momentos del metraje, por las vías ferroviarias alrededor de trenes, tanques, o soldados transportando material diverso. Son secuencias muy difíciles de filmar, en unos tiempos donde no había Steadycam, y en los que era necesario montar raíles para deslizar las, por otro lado, enormes y pesadas cámaras de filmación.


el tren

Destaca también por derecho propio la secuencia de choque entre dos trenes, fruto del sabotaje de los miembros de la resistencia. La secuencia es filmada con una eficiencia tal, que se percibe en cada uno de los planos elegidos de la misma en la sala de montaje, en un trabajo de edición, por otro lado, sensacional. Entre las secuencias más intimistas, Frankenheimer resalta las emociones de los personajes con sus reconocibles primerísimos planos rodados con la lente gran angular, que potencia el tono asfixiante de tales planos, donde la tensión en el ambiente sobrecoge al espectador, así como con el empleo de la técnica, vinculada casi de modo inconsciente a Orson Welles, conocida como profundidad de campo. Se trata de encuadres donde un personaje está en primer plano y al fondo vemos a otro u otros personajes, cuya presencia es narrativamente relevante. Un ejemplo de ello, es la primera y única secuencia que transcurre en el interior del museo Jeu de Paume. Waldheim observa admirado los hermosos cuadros. 


el tren

Frankenheimer comienza con el sencillo plano y contraplano, aunque lo hace de un modo poco convencional: la sala del museo está en la penumbra, iluminándose sólo los cuadros que el oficial alemán observa con nostalgia y desencanto. La cámara se recrea necesariamente, pues se trata de aquello por lo que se va a combatir las próximas dos horas. Entra a la izquierda del encuadre Mademoiselle Villard, la directora del Museo. La cámara gira, no en panorámica, sino en travelling, para colocar al oficial de perfil, en primer plano, y al fondo a la directora del museo. El personaje de mademoiselle Villard, interpretado por la actriz francesa Suzanne Flon, es claramente un sosias del personaje real de Rose Valland, colaboradora de la Resistencia, a quien la posteridad bautizó como “la heroína del Jeu de Paume”. Directora de ese museo, esta valiente mujer tuvo el enorme mérito de memorizar primero y copiar después las listas y fotografías de las piezas de arte que los nazis se llevaban de París destino a Berlín, gracias a lo cual se recuperaron muchísimas de esas obras.


el tren

El personaje aparece en la película "The Monuments men (2014)", de George Clooney, interpretado por Cate Blanchett, que en la película se llama Claire Simon. A mademoiselle Valland se le concedió la Legión de honor (distinción que se concede por méritos extraordinarios dentro del ámbito civil o militar), y es una de las mujeres más condecoradas de toda Francia. Este personaje escribió un libro de memorias, Le front de l’art, en el que se inspira el guión de esta película. La fructífera colaboración entre Lancaster y Frankenheimer, comprendería un título más, "Los Temerarios del Aire (1969)", un drama sobre un grupo de paracaidistas especialistas en atracciones circenses aéreas. El director de "ElMensajero del Miedo (1962)", entraría en la década de los noventa con la película "La Cuarta Guerra (1990)", que narra un enfrentamiento personal, igual de obsesivo que en "El Tren", entre un oficial estadounidense (Roy Scheider) y otro ruso (Jürgen Prochnov), en las postrimerías de la guerra fría, en el escenario del desmoronamiento de la Alemania del Este. Ambas películas comparten similares propósitos antibelicistas, pero obtienen resultados marcadamente desiguales. 

Información adicional:
Más películas de Burt Lancaster
Más películas del género bélico

Frases para recordar:


"- A veces nos arriesgamos. No malgastaré más vidas por unos cuadros.
- No se malgastarían...
Discúleme, sé que es algo terrible de decir, pero esos cuadros son parte de Francia. Los alemanes quieren llevárselos todos. Nos han quitado nuestra tierra y nuestra comida, viven en nuestras casas... y ahora quieren quitarnos nuestro arte, esa belleza... esa visión de la vida nacida en Francia, nuestra especial visión... nuestro Tesoro. Es nuestro legado para el mundo ¿no lo ve?, para todos... es nuestro orgullo, lo que creamos y atesoramos para el mundo.

Se me ocurren peores cosas por las que arriesgar su vida." 
(Conversación entre Mademoiselle Villard (Suzanne Flon) Y Labiche (Burt Lancaster) 

"- Admiro su eficiencia, Labiche... y su sentido de la supervivencia.
Supongo que no suele tener problemas con los saboteadores, ¿Verdad?
¿Cree que habrá intentos de sabotaje de este tren?
 - Soy un ferroviario, no un profeta·".
(Conversación entre el Coronel Von Waldheim (Paul Scofield) y Labiche (Burt Lancaster) 

"Labiche. Aquí tiene su recompensa, Labiche... algunos de los más grandes cuadros del mundo.
¿Le agrada, Labiche?
¿Siente una gran emoción sólo con estar cerca de ellos?
Un cuadro significa para usted tanto como un collar de perlas para un mono. Ha ganado por pura suerte. Me ha detenido sin saber lo que hacía ni porqué. Usted no es nada, Labiche, sólo un cúmulo de carne.
Los cuadros son míos. Siempre lo serán. La belleza pertenece al hombre que puede apreciarla. Siempre me pertenecerá a mí o a un hombre como yo. Ahora, en este minuto, no podría decirme porqué ha hecho lo que ha hecho".
(Coronel Von Waldheim (Paul Scofield) a Labiche (Burt Lancaster).


el tren
el tren










Título original: The train.

Director: John Frankenheimer.

Interpretes: Burt LancasterPaul ScofieldJeanne MoreauMichel SimonHoward Vernon,Suzanne Flon.


Trailer:



Escena:


B.S.O.:



Información complementaria:
Paul Scofield

Reseña escrita por Manuel García de Mesa

QUIERES COMPRAR EL TREN


el tren blu ray














EL TREN (1964). Burt Lancaster frente la expoliación nazi.

el tren 1964
La cuarta colaboración entre la superestrella Burt Lancaster y el realizador John Frankenheimer, vio luz verde a la deriva del éxito descomunal de "Los Cañones de Navarone (1961)" de Jack Lee Thompson, así como por el empeño personal del actor-productor, equiparable al tesón y la terquedad de su personaje, Labiche, en que "el tren del arte" no abandonase Francia hacia la Alemania nazi durante los últimos días de la ocupación. En un principio, se contrató a Arthur Penn, realizador que, junto a Frankenheimer o Sidney Lumet, es uno de los máximos exponentes de esa generación de cineastas curtidos en los albores de la televisión estadounidense, donde se rodaba en vivo y en directo. Penn fue despedido con base en las socorridas "diferencias creativas". Rápidamente fue sustituido por Frankenheimer, quien ya había dirigido a Lancaster en "Jóvenes Salvajes (1961)", "El Hombre de Alcatraz (1962)" y "Siete días de mayo (1964)", rodajes donde las fricciones de actor y director se habían hecho más que patentes. Sin embargo, la pericia técnica y la profesionalidad de Frankenheimer, así como su perfecto conocimiento del idioma francés y de sus contactos entre destacados miembros de la cinematografía gala, lo convertían en una excelente opción para tomar las riendas de este enfrentamiento, filmado íntegramente en suelo francés, entre un tosco ferroviario, miembro activo de la resistencia francesa (Burt Lancaster, haciendo gala de una destreza física impresionante) y el Coronel Von Waldheim (interpretado con mucha solvencia, elegancia y dignidad por el actor inglés Paul Scofield), un desencantado oficial nazi que, sabedor de la inminente liberación de Francia, decide expoliar el museo Jeu de Paume, regentado por Mademoiselle Villard  y cargar un tren con cuadros de Cezanne, Renoir, Picaso, Lautrec, Mathise, etc, artistas impresionistas, enmarcados en la categoría de “arte degenerado”, prohibido por Decreto del Tercer Reich.


el tren

La arrogancia de Adolf Hitler llegaba hasta el punto de decidir, de manera tan eficientemente reglada como discrecional, cuales debían ser los gustos imperantes en el arte. Frankenheimer se esfuerza en eludir las tentaciones maniqueístas del relato. Labiche no es un hombre instruido capaz de apreciar el arte. De hecho gran parte de la película se ocupa del particular proceso interior del personaje por tratar de entender la importancia de salvar el patrimonio cultual de Francia. El villano, el oficial alemán Von Waldheim, por el contrario, es una rara avis, entre los oficiales nazis, pues admira ese arte prohibido. Es un hombre de gran sensibilidad artística, que le sirve de motor, desde el inicio, de su no menor empeño en que el tren llegue a Alemania. El realizador neoyorquino, se preocupa igualmente en mostrar el absurdo de la guerra, subrayando narrativamente el alto coste en vidas humanas, totalmente innecesario desde la perspectiva de que la acción se enmarca en los últimos días de la guerra, cuando los nazis se repliegan hacia su país, ante la inminente entrada de los aliados en París.


el tren

La pericia técnica del realizador, latente en esta película, fue adquirida desde su temprana juventud. A principios de los años 50, es movilizado en el servicio militar, y le toca servir en una base militar en Burbank, California, donde descubre un equipo completo de cámaras de 16 milímetros y material como moviolas, focos, micrófonos, etc, arreglándoselas para convencer a los altos mandos de la conveniencia de realizar documentales sobre maniobras militares, y demás actos rutinarios castrenses, que rueda con pasión. En 1952 entra a trabajar para la CBS, introducido en el medio por quien sería su mentor profesional, Sidney Lumet, para quien ejercería labor de ayudante de producción en numerosas ocasiones. Entre 1954 y 1960, colabora en un aluvión de producciones para el medio, alrededor de 152, que incluye dirección de programas de actualidad y de debates, en los que dispone de una libertad creativa impensable en la actualidad, y que compagina con su temprano debut en el cine, con la película "The young Stranger (1956)", experiencia que le decepciona, por la lentitud de rodaje, en relación a lo trepidante de la filmación el medio televisivo.


el tren

En ese año de 1956, ingresa en la élite de la televisión, figurando en la nómina de realizadores del programa Playhouse 90, programas dramáticos filmados y emitidos en directo, donde rueda, entre otros, una versión de "El último magnate", según la novela de Scott Fitzgerald, con Jack Palance de protagonista, de "Días de vino y Rosas" con Cliff Robertson y Piper Laurie, o de "Por quien doblan las campanas", según la novela de Ernest Hemingway, con Jasón Robards lierando el reparto. Una auténtica superproducción televisiva de la época, ésta última, emitida en dos partes, que contó con el astronómico presupuesto de 40.000 dólares. Frankenheimer afronta la realización de esta formidable película bélica, combinando instantes espectaculares, con otros marcadamente intimistas. En ambos casos, constituyen secuencias de enorme complejidad y despliegue. Entre las primeras, destacamos el prolongado travelling-plano secuencia que acompaña a Labiche en los primeros momentos del metraje, por las vías ferroviarias alrededor de trenes, tanques, o soldados transportando material diverso. Son secuencias muy difíciles de filmar, en unos tiempos donde no había Steadycam, y en los que era necesario montar raíles para deslizar las, por otro lado, enormes y pesadas cámaras de filmación.


el tren

Destaca también por derecho propio la secuencia de choque entre dos trenes, fruto del sabotaje de los miembros de la resistencia. La secuencia es filmada con una eficiencia tal, que se percibe en cada uno de los planos elegidos de la misma en la sala de montaje, en un trabajo de edición, por otro lado, sensacional. Entre las secuencias más intimistas, Frankenheimer resalta las emociones de los personajes con sus reconocibles primerísimos planos rodados con la lente gran angular, que potencia el tono asfixiante de tales planos, donde la tensión en el ambiente sobrecoge al espectador, así como con el empleo de la técnica, vinculada casi de modo inconsciente a Orson Welles, conocida como profundidad de campo. Se trata de encuadres donde un personaje está en primer plano y al fondo vemos a otro u otros personajes, cuya presencia es narrativamente relevante. Un ejemplo de ello, es la primera y única secuencia que transcurre en el interior del museo Jeu de Paume. Waldheim observa admirado los hermosos cuadros. 


el tren

Frankenheimer comienza con el sencillo plano y contraplano, aunque lo hace de un modo poco convencional: la sala del museo está en la penumbra, iluminándose sólo los cuadros que el oficial alemán observa con nostalgia y desencanto. La cámara se recrea necesariamente, pues se trata de aquello por lo que se va a combatir las próximas dos horas. Entra a la izquierda del encuadre Mademoiselle Villard, la directora del Museo. La cámara gira, no en panorámica, sino en travelling, para colocar al oficial de perfil, en primer plano, y al fondo a la directora del museo. El personaje de mademoiselle Villard, interpretado por la actriz francesa Suzanne Flon, es claramente un sosias del personaje real de Rose Valland, colaboradora de la Resistencia, a quien la posteridad bautizó como “la heroína del Jeu de Paume”. Directora de ese museo, esta valiente mujer tuvo el enorme mérito de memorizar primero y copiar después las listas y fotografías de las piezas de arte que los nazis se llevaban de París destino a Berlín, gracias a lo cual se recuperaron muchísimas de esas obras.


el tren

El personaje aparece en la película "The Monuments men (2014)", de George Clooney, interpretado por Cate Blanchett, que en la película se llama Claire Simon. A mademoiselle Valland se le concedió la Legión de honor (distinción que se concede por méritos extraordinarios dentro del ámbito civil o militar), y es una de las mujeres más condecoradas de toda Francia. Este personaje escribió un libro de memorias, Le front de l’art, en el que se inspira el guión de esta película. La fructífera colaboración entre Lancaster y Frankenheimer, comprendería un título más, "Los Temerarios del Aire (1969)", un drama sobre un grupo de paracaidistas especialistas en atracciones circenses aéreas. El director de "ElMensajero del Miedo (1962)", entraría en la década de los noventa con la película "La Cuarta Guerra (1990)", que narra un enfrentamiento personal, igual de obsesivo que en "El Tren", entre un oficial estadounidense (Roy Scheider) y otro ruso (Jürgen Prochnov), en las postrimerías de la guerra fría, en el escenario del desmoronamiento de la Alemania del Este. Ambas películas comparten similares propósitos antibelicistas, pero obtienen resultados marcadamente desiguales. 

Información adicional:
Más películas de Burt Lancaster
Más películas del género bélico

Frases para recordar:


"- A veces nos arriesgamos. No malgastaré más vidas por unos cuadros.
- No se malgastarían...
Discúleme, sé que es algo terrible de decir, pero esos cuadros son parte de Francia. Los alemanes quieren llevárselos todos. Nos han quitado nuestra tierra y nuestra comida, viven en nuestras casas... y ahora quieren quitarnos nuestro arte, esa belleza... esa visión de la vida nacida en Francia, nuestra especial visión... nuestro Tesoro. Es nuestro legado para el mundo ¿no lo ve?, para todos... es nuestro orgullo, lo que creamos y atesoramos para el mundo.

Se me ocurren peores cosas por las que arriesgar su vida." 
(Conversación entre Mademoiselle Villard (Suzanne Flon) Y Labiche (Burt Lancaster) 

"- Admiro su eficiencia, Labiche... y su sentido de la supervivencia.
Supongo que no suele tener problemas con los saboteadores, ¿Verdad?
¿Cree que habrá intentos de sabotaje de este tren?
 - Soy un ferroviario, no un profeta·".
(Conversación entre el Coronel Von Waldheim (Paul Scofield) y Labiche (Burt Lancaster) 

"Labiche. Aquí tiene su recompensa, Labiche... algunos de los más grandes cuadros del mundo.
¿Le agrada, Labiche?
¿Siente una gran emoción sólo con estar cerca de ellos?
Un cuadro significa para usted tanto como un collar de perlas para un mono. Ha ganado por pura suerte. Me ha detenido sin saber lo que hacía ni porqué. Usted no es nada, Labiche, sólo un cúmulo de carne.
Los cuadros son míos. Siempre lo serán. La belleza pertenece al hombre que puede apreciarla. Siempre me pertenecerá a mí o a un hombre como yo. Ahora, en este minuto, no podría decirme porqué ha hecho lo que ha hecho".
(Coronel Von Waldheim (Paul Scofield) a Labiche (Burt Lancaster).


el tren
el tren










Título original: The train.

Director: John Frankenheimer.

Interpretes: Burt LancasterPaul ScofieldJeanne MoreauMichel SimonHoward Vernon,Suzanne Flon.


Trailer:



Escena:


B.S.O.:



Información complementaria:
Paul Scofield

Reseña escrita por Manuel García de Mesa

QUIERES COMPRAR EL TREN


el tren blu ray














el mensajero del miedo 1962
El conflicto de la guerra fría y la paranoia comunista que había en el pueblo norteamericano durante el periodo del macarthismo también llegaría a la industria hollywoodense, de manera que muchas de sus películas plasmarían (de una manera u otra) la crisis que se vivía en aquella época. Éstas se caracterizarían básicamente por ser un tipo cine con cierto tufillo propagandístico, de remarcado posicionamiento capitalista y donde el comunismo y la Unión Soviética eran siempre considerados los enemigos a batir. Dicha temática aparecería en géneros de diversa índole, desde filmes de cine negro ("Manos peligrosas (1953)"), en el terreno del thriller ("Punto límite (1964)", "Cortina rasgada (1966)"), en comedias de tono sarcástico ("Un dos tres (1961)"), "¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964)") e incluso en el terreno de la ciencia ficción ("Últimátum a la Tierra (1951)", "La invasión de los ladrones de cuerpos (1956)") donde se reflejaba una irónica metáfora sobre la amenaza comunista. En esta ocasión recordaré un título bastante significativo de la década de los 60, "El mensajero del miedo (1962)" (obra que coincidiría con el conflicto que se vivía en Cuba con la crisis de los misiles), un extraño thriller psicológico dirigido por John Frankenheimer ("El hombre de Alcatraz (1961)"). La historia, basándose en la novela de Richard Condon (otro de sus escritos adaptados a la gran pantalla fue la interesante "El honor de los Prizzi (1985)"), se centraría en el intento de conspiración sobre la presidencia de los Estados Unidos por un colectivo de comunistas y en los lavados de cerebros realizados por los soviéticos a un grupo de prisioneros norteamericanos durante el periodo de La Guerra de Corea.

el mensajero del miedo 1962


Laurence Harvey ("La gata negra (1962)") como el sargento Raymond Shaw, visto como un héroe nacional a los ojos de los Estados Unidos tras su "valerosa" participación en la guerra pero que realmente sería un hombre manipulado y convertido en una maquina de matar por un grupo de soviéticos, Angela Lansbury (la mítica Jessica Fletcher de la serie televisiva "Se ha escrito un crimen") en la piel de la agente comunista Eleanor Iselin, madre de Shaw (y eso que en la vida real la actriz tan sólo le sacaba 3 años de diferencia al bueno de Laurence Harvey) y que usaría a éste con el objeto de eliminar  cualquier obstáculo que entorpeciera la ascensión de su marido (y a la vez padrastro de Shaw), John Serkes (personaje interpretado por James Gregory), hacia el trono de la presidencia norteamericana. Destacarían también en el reparto de actores Frank Sinatra ("El hombre del brazo de oro (1955)") encargado de dar vida al capitán Bennet Marco, compañero de guerra de Shaw y que intentaría esclarecer el caso de su camarada y Janet Leigh ("Los vikingos (1958)") como Rose Chaney, la pareja sentimental de Bennet.

el mensajero del miedo 1962


Entre sus escenas hago mención la impactante secuencia en donde en plena sesión de hipnotismo Shaw es obligado a asesinar a sangre fría a dos de sus compañeros de batallaEn el año 2004, Jonathan Demme ("El silencio de los corderos (1991)" realizaría un correcto remake sobre la obra de Frankenheimer, una película que estaría protagonizada por Denzel Washington y cuya acción iba a llevarse a cabo durante el conflicto de Irak en vez de la Guerra de Corea que reflejaba su predecesora. Como curiosidad, en 1963 la película sería retirada de la circulación (supuestamente, ya que hay muchas hipótesis sobre este tema) después de producirse el asesinato John Fitzgerald Kennedy, debido a que el hecho se asemejaba bastante a lo que ocurría en el film.

Frase para recordar: "Todo lo que se haga en este país debe llevarse a cabo en un sentido estrictamente realista. En cualquier caso, sean cuales fueren las circunstancias de mi mandato, la vida antes que mi libertad."

el mensajero del miedo 1962el mensajero del miedo 1962

Título original: The manchurian candidate.

Director: John Frankenheimer.

Intérpretes: Laurence Harvey, Frank Sinatra, Angela Lansbury, James Gregory, Janet Leigh.

Trailer: 


Escena: 


B.S.O.: 







Información complementaria:
John Frankenheimer.

Reseña escrita por Jesús Fariña

Sígueme por:
Google+
Twitter

EL MENSAJERO DEL MIEDO (1962). Estados Unidos frente la paranoia comunista.

el mensajero del miedo 1962
El conflicto de la guerra fría y la paranoia comunista que había en el pueblo norteamericano durante el periodo del macarthismo también llegaría a la industria hollywoodense, de manera que muchas de sus películas plasmarían (de una manera u otra) la crisis que se vivía en aquella época. Éstas se caracterizarían básicamente por ser un tipo cine con cierto tufillo propagandístico, de remarcado posicionamiento capitalista y donde el comunismo y la Unión Soviética eran siempre considerados los enemigos a batir. Dicha temática aparecería en géneros de diversa índole, desde filmes de cine negro ("Manos peligrosas (1953)"), en el terreno del thriller ("Punto límite (1964)", "Cortina rasgada (1966)"), en comedias de tono sarcástico ("Un dos tres (1961)"), "¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964)") e incluso en el terreno de la ciencia ficción ("Últimátum a la Tierra (1951)", "La invasión de los ladrones de cuerpos (1956)") donde se reflejaba una irónica metáfora sobre la amenaza comunista. En esta ocasión recordaré un título bastante significativo de la década de los 60, "El mensajero del miedo (1962)" (obra que coincidiría con el conflicto que se vivía en Cuba con la crisis de los misiles), un extraño thriller psicológico dirigido por John Frankenheimer ("El hombre de Alcatraz (1961)"). La historia, basándose en la novela de Richard Condon (otro de sus escritos adaptados a la gran pantalla fue la interesante "El honor de los Prizzi (1985)"), se centraría en el intento de conspiración sobre la presidencia de los Estados Unidos por un colectivo de comunistas y en los lavados de cerebros realizados por los soviéticos a un grupo de prisioneros norteamericanos durante el periodo de La Guerra de Corea.

el mensajero del miedo 1962


Laurence Harvey ("La gata negra (1962)") como el sargento Raymond Shaw, visto como un héroe nacional a los ojos de los Estados Unidos tras su "valerosa" participación en la guerra pero que realmente sería un hombre manipulado y convertido en una maquina de matar por un grupo de soviéticos, Angela Lansbury (la mítica Jessica Fletcher de la serie televisiva "Se ha escrito un crimen") en la piel de la agente comunista Eleanor Iselin, madre de Shaw (y eso que en la vida real la actriz tan sólo le sacaba 3 años de diferencia al bueno de Laurence Harvey) y que usaría a éste con el objeto de eliminar  cualquier obstáculo que entorpeciera la ascensión de su marido (y a la vez padrastro de Shaw), John Serkes (personaje interpretado por James Gregory), hacia el trono de la presidencia norteamericana. Destacarían también en el reparto de actores Frank Sinatra ("El hombre del brazo de oro (1955)") encargado de dar vida al capitán Bennet Marco, compañero de guerra de Shaw y que intentaría esclarecer el caso de su camarada y Janet Leigh ("Los vikingos (1958)") como Rose Chaney, la pareja sentimental de Bennet.

el mensajero del miedo 1962


Entre sus escenas hago mención la impactante secuencia en donde en plena sesión de hipnotismo Shaw es obligado a asesinar a sangre fría a dos de sus compañeros de batallaEn el año 2004, Jonathan Demme ("El silencio de los corderos (1991)" realizaría un correcto remake sobre la obra de Frankenheimer, una película que estaría protagonizada por Denzel Washington y cuya acción iba a llevarse a cabo durante el conflicto de Irak en vez de la Guerra de Corea que reflejaba su predecesora. Como curiosidad, en 1963 la película sería retirada de la circulación (supuestamente, ya que hay muchas hipótesis sobre este tema) después de producirse el asesinato John Fitzgerald Kennedy, debido a que el hecho se asemejaba bastante a lo que ocurría en el film.

Frase para recordar: "Todo lo que se haga en este país debe llevarse a cabo en un sentido estrictamente realista. En cualquier caso, sean cuales fueren las circunstancias de mi mandato, la vida antes que mi libertad."

el mensajero del miedo 1962el mensajero del miedo 1962

Título original: The manchurian candidate.

Director: John Frankenheimer.

Intérpretes: Laurence Harvey, Frank Sinatra, Angela Lansbury, James Gregory, Janet Leigh.

Trailer: 


Escena: 


B.S.O.: 







Información complementaria:
John Frankenheimer.

Reseña escrita por Jesús Fariña

Sígueme por:
Google+
Twitter


el hombre de alcatraz
El realizador John Frankenheimer con un inicio profesional en el mundo de la televisión fue el elegido en la dirección de este clásico del género del cine carcelario (gracias en parte, al abandono en pleno rodaje del director inglés Charles Crichton ("Un pez llamado Wanda (1988)"). El film esta basado en la biografía que escribió Thomas E. Gaddis sobre Robert Franklin Stroud, el denominado "el hombre de las aves", un presidiario tachado de violento que cambia el rumbo de su estancia en la cárcel, cuando gracias a la visita de un gorrión malherido en su celda, hará de éste su mascota y un aliciente en su vida carcelaria, dando el inicio de una desconocida vocación en el cuidado de todo tipos de pájaros y convirtiéndose en uno de los mejores especialistas en la ornitología. Gran historia sobre la redención, voluntad humana y superación personal donde destacaría el elenco de actores que podemos ver en la película (genial Karl Malden con su interpretación de alcaide, el breve pero interesante papel que realiza Telly Savalas en el film (¿quién no recuerda a este actor y su personaje de Teniente Kojak con sus chupa-chups?) o la propia Thelma Ritter como madre del protagonista (en el recuerdo su papel de enfermera en la obra maestra de Hitchcock: "La ventana indiscreta (1954)") y teniendo la memorable actuación de Burl Lancaster como una de las piezas más importantes del film, donde el actor realizando una interpretación que es considerada para muchos (donde yo me incluyo) de lo mejor de su filmografía, no consiguió obtener la preciada estatuilla en los Óscars de aquel año al ser ganado por un Gregory Peck en su mítico personaje de honrado abogado en "Matar a un ruiseñor (1962)". Como curiosidad destacable sobre este título, es que el verdadero personaje de esta historia, Robert F.Stroud, nunca pudo ver esta película. Hago mención a la acertada fotografía en blanco y negro de Burnett Guffey.

Frase para recordar: "El primer deber de la vida es vivir".

el hombre de alcatrazel hombre de alcatraz

Título original: Birdman of Alcatraz.


Director: John Frankenheimer.

Intérpretes: Burt Lancaster, Karl Malden, Telly Savalas, Thelma Ritter.

Trailer: 




Información complementaria:
Robert Franklin Stroud

Reseña escrita por Jesús Fariña 

Sígueme por: 
Google+ 
Twitter

EL HOMBRE DE ALCATRAZ (1962)


el hombre de alcatraz
El realizador John Frankenheimer con un inicio profesional en el mundo de la televisión fue el elegido en la dirección de este clásico del género del cine carcelario (gracias en parte, al abandono en pleno rodaje del director inglés Charles Crichton ("Un pez llamado Wanda (1988)"). El film esta basado en la biografía que escribió Thomas E. Gaddis sobre Robert Franklin Stroud, el denominado "el hombre de las aves", un presidiario tachado de violento que cambia el rumbo de su estancia en la cárcel, cuando gracias a la visita de un gorrión malherido en su celda, hará de éste su mascota y un aliciente en su vida carcelaria, dando el inicio de una desconocida vocación en el cuidado de todo tipos de pájaros y convirtiéndose en uno de los mejores especialistas en la ornitología. Gran historia sobre la redención, voluntad humana y superación personal donde destacaría el elenco de actores que podemos ver en la película (genial Karl Malden con su interpretación de alcaide, el breve pero interesante papel que realiza Telly Savalas en el film (¿quién no recuerda a este actor y su personaje de Teniente Kojak con sus chupa-chups?) o la propia Thelma Ritter como madre del protagonista (en el recuerdo su papel de enfermera en la obra maestra de Hitchcock: "La ventana indiscreta (1954)") y teniendo la memorable actuación de Burl Lancaster como una de las piezas más importantes del film, donde el actor realizando una interpretación que es considerada para muchos (donde yo me incluyo) de lo mejor de su filmografía, no consiguió obtener la preciada estatuilla en los Óscars de aquel año al ser ganado por un Gregory Peck en su mítico personaje de honrado abogado en "Matar a un ruiseñor (1962)". Como curiosidad destacable sobre este título, es que el verdadero personaje de esta historia, Robert F.Stroud, nunca pudo ver esta película. Hago mención a la acertada fotografía en blanco y negro de Burnett Guffey.

Frase para recordar: "El primer deber de la vida es vivir".

el hombre de alcatrazel hombre de alcatraz

Título original: Birdman of Alcatraz.


Director: John Frankenheimer.

Intérpretes: Burt Lancaster, Karl Malden, Telly Savalas, Thelma Ritter.

Trailer: 




Información complementaria:
Robert Franklin Stroud

Reseña escrita por Jesús Fariña 

Sígueme por: 
Google+ 
Twitter

NOS MENCIONAN EN ANTENA 3

FINALISTAS EN LOS PREMIOS 20BLOGS 2.015

FINALISTAS EN LOS PREMIOS 20BLOGS 2.014

FINALISTAS EN LOS PREMIOS BITÁCORAS 2.012

SÍGUENOS EN FEEDLY

follow us in feedly

AVISO LEGAL

Licencia Creative Commons
Las mejores películas de la historia del cine por Jesús Fariña se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.
back to top