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Mostrando entradas con la etiqueta Catherine Deneuve. Mostrar todas las entradas
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el-ansia
Había oído hablar de ella como una película de vampiras lesbianas y muchacho que era uno pudo bastante el morbo. Sabía quién era Catherine Deneuve y David Bowie pero no la Sarandon, y precisamente ese encuentro entre las dos, la una sofisticada casi etérea y la otra totalmente carnal inspiró más de un sueño húmedo.

Pero vayamos desde el comienzo. Myriam Blaylock (Catherine Deneuve)  es una mujer sumamente atractiva y se supone muy acaudalada y aristocrática, la vemos entrar a una disco con su acompañante John y ligan con otro dúo, en una secuencia muy videoclipera de los 80 con la insinuante canción "Bela Lugosi is dead", solo que la escena de intercambio de parejas termina en un festín de sexo y sangre.

 ¡VAMPIROS!  No había visto algo igual, el montaje de esta introducción te dejaba sin aliento, música, imagenes muy próximas al porno, la Deneuve, un arcano objeto ceremonial, sangre, más música, más sexo y más sangre… y de repente un cambio de melodía. Los amantes descansan y se bañan. Se oye  música de Schubert al fondo.

el-ansia

Para aquella época poco sabía de la Hammer y lo escaso que había visto en la tele me refería a Christopher Lee y Peter Cushing, qué iba yo a saber de las vampiras sáficas de la casa británica y peor aún de un tal Jean Rollin y otro llamado Jess Franco que ya habían visitado estos caminos con más o menos carne, colmillos y hemoglobina. El caso es que John empieza a notar que algo está mal, se siente enfermo, no duerme bien, su cara se marca con arrugas, Myriam solo insinúa: Está sucediendo.  ¿No que los vampiros no envejecen?  Lo que pasa es que ella no lo hace, sus compañeros sí, y al parecer cuando ella pierde el interés y hay un nuevo candidato, el anterior caduca. Y el nuevo objetivo es la Doctora Sarah Roberts, hematóloga.

La inmortalidad es lenta y hace falta compañía. Myriam tiene juventud e inmortalidad, los que ella convierte solo la segunda. Asistimos a un relevo como ha habido muchos desde tiempos inmemoriales. Sin atreverme a asegurar que es la mejor película de Tony Scott, que sí su ópera prima, lo cierto es que su pasado en el mundo de la publicidad le dio instrumentos para filmar esta simpar experiencia sensorial.  La secuencia entre las dos actrices principales acompañadas de Lakme de  Delibes es hermosa, intemporal y por supuesto destila sangre, sudor y sexo. Sus detractores dicen que la película es el resultado de filtros, edición  y escenas lujuriosas, música selecta para el momento adecuado y actores en estado de gracia. Pues allá ellos si no les gusta. Para nosotros, los fans, es una de esas obras en que el resultado final es mucho mayor que la suma de sus partes.

el-ansia

Título original: The Hunger.

Director: Tony Scott.

Intérpretes: Catherine Deneuve, David Bowie, Susan Sarandon, Cliff De Young, Willem Dafoe,Beth Ehlers, Dan Hedaya, Suzanne Bertish.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:



Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quezada

EL ANSIA (1983). Los vampiros de Tony Scott.

el-ansia
Había oído hablar de ella como una película de vampiras lesbianas y muchacho que era uno pudo bastante el morbo. Sabía quién era Catherine Deneuve y David Bowie pero no la Sarandon, y precisamente ese encuentro entre las dos, la una sofisticada casi etérea y la otra totalmente carnal inspiró más de un sueño húmedo.

Pero vayamos desde el comienzo. Myriam Blaylock (Catherine Deneuve)  es una mujer sumamente atractiva y se supone muy acaudalada y aristocrática, la vemos entrar a una disco con su acompañante John y ligan con otro dúo, en una secuencia muy videoclipera de los 80 con la insinuante canción "Bela Lugosi is dead", solo que la escena de intercambio de parejas termina en un festín de sexo y sangre.

 ¡VAMPIROS!  No había visto algo igual, el montaje de esta introducción te dejaba sin aliento, música, imagenes muy próximas al porno, la Deneuve, un arcano objeto ceremonial, sangre, más música, más sexo y más sangre… y de repente un cambio de melodía. Los amantes descansan y se bañan. Se oye  música de Schubert al fondo.

el-ansia

Para aquella época poco sabía de la Hammer y lo escaso que había visto en la tele me refería a Christopher Lee y Peter Cushing, qué iba yo a saber de las vampiras sáficas de la casa británica y peor aún de un tal Jean Rollin y otro llamado Jess Franco que ya habían visitado estos caminos con más o menos carne, colmillos y hemoglobina. El caso es que John empieza a notar que algo está mal, se siente enfermo, no duerme bien, su cara se marca con arrugas, Myriam solo insinúa: Está sucediendo.  ¿No que los vampiros no envejecen?  Lo que pasa es que ella no lo hace, sus compañeros sí, y al parecer cuando ella pierde el interés y hay un nuevo candidato, el anterior caduca. Y el nuevo objetivo es la Doctora Sarah Roberts, hematóloga.

La inmortalidad es lenta y hace falta compañía. Myriam tiene juventud e inmortalidad, los que ella convierte solo la segunda. Asistimos a un relevo como ha habido muchos desde tiempos inmemoriales. Sin atreverme a asegurar que es la mejor película de Tony Scott, que sí su ópera prima, lo cierto es que su pasado en el mundo de la publicidad le dio instrumentos para filmar esta simpar experiencia sensorial.  La secuencia entre las dos actrices principales acompañadas de Lakme de  Delibes es hermosa, intemporal y por supuesto destila sangre, sudor y sexo. Sus detractores dicen que la película es el resultado de filtros, edición  y escenas lujuriosas, música selecta para el momento adecuado y actores en estado de gracia. Pues allá ellos si no les gusta. Para nosotros, los fans, es una de esas obras en que el resultado final es mucho mayor que la suma de sus partes.

el-ansia

Título original: The Hunger.

Director: Tony Scott.

Intérpretes: Catherine Deneuve, David Bowie, Susan Sarandon, Cliff De Young, Willem Dafoe,Beth Ehlers, Dan Hedaya, Suzanne Bertish.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:



Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quezada

repulsión
Carol Ledouz es una introvertida y reservada joven. Su vida transcurre de manera monótona entre su trabajo como manicurista y en su apartamento con quien comparte estancia con su hermana mayor (Helen). Carol posee de una belleza que no pasa desapercibida entre el género masculino, una circunstancia que ella detesta, y es que la cercana presencia de un hombre y el simple hecho de pensar de que puedan tocarla le produce una enorme angustia. Ese rechazo hacia los hombres y esa exagerada fobia al sexo empezará a pasarle factura a su salud mental a pasos agigantados en el instante de que su hermana se va un par de semanas de vacaciones con su "novio" y la deja sola en el apartamento. A partir de ese momento Carol iniciará una espiral de obsesiones y de extrema locura que le llevará a vivir situaciones desesperantes y terribles. Roman Polanski después de su reconocimiento internacional (nominación a los Óscar incluido) con su debut "El cuchillo en el agua (1962)" en su tierra natal (Polonia) se trasladaría a Londres para dirigir su siguiente película: "Repulsión". Polanski continuaría con la realización de "Callejón sin salida (1966)" y la divertida comedia vampírica "El baile de los vampiros (1967)" antes de consagrarse definitivamente en la industria cinematográfica con su obra cumbre "La semilla del diablo (1968)". En esta ocasión centraré mi reseña en "Repulsión", su primera película fuera de su país y film con el que demostraría el enorme talento que tenía desde muy joven detrás de las cámaras.

repulsión

"Repulsión" (incluida en la "trilogía del apartamento" junto a "La semilla del diablo" y "El quimérico inquilino (1976)") fue escrita por el mismo con la colaboración de Gérard Brach, un guionista francés que durante su carrera cinematográfica trabajó principalmente con Jean-Jacques Annaud ("En busca del fuego (1981)", "El nombre de la rosa (1986)") y el mencionado Roman Polanski ("Test (1979)", "Piratas (1986)". El film es un drama psicológico con tintes de cine de terror y suspense que trata el tema de la locura de una manera tan cruda como realista y que iba a tener como principal reclamo a la bella actriz francesa Catherine Denueve ("Belle de jour (1967)") en el papel protagonista, todo un símbolo sexual de la época que iba a sacar a relucir su lado más oscuro y enloquecido en este film. A pesar de lo siniestro del personaje el realizador aprovecharía la más mínima ocasión para sacar partido de la carga erótica de la actriz, hasta una sencilla escena lavándose los pies en un lavabo, Polanski sacaría de Catherine una enorme sensualidad. Ahí el acierto de la elección de Catherine en el papel de Carol, esa sexualidad de la actriz nos produce una sensación de desconcierto al ver la personalidad de su personaje.

repulsión

El apartado técnico va a tener un papel importante en la obra, en especial la fotografía de Gilbert Taylor (el mismo de "¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú (1964)" de Stanley Kubrick), que hace hincapié a los encuadres de cámara al más puro estilo del cine del expresionismo alemán de los años 20 y 30 y donde su fotografía en blanco y negro se caracterizaría en resaltar las sombras y las imagenes con claros oscuros. Nos presenta planos que plasman a la perfección el desequilibrio de Carol y nos describe con todo tipo de detalles el mundo imaginario y surrealista de la joven. El uso del silencio combinado con el hipnótico tic tac de un reloj son también un elemento esencial para darnos esa atmósfera de tensión y suspense al igual que esos golpes de sonido (una esporádica llamada telefónica o el timbre de una puerta) o de "subida del volumen" de la banda sonora para mostrarnos inesperadamente una fantasmal silueta, unas grietas que surgen sin motivo en la casa o unas repentinas manos que salen de la nada de las paredes que irrumpen la tranquilidad de la escena y que a la postre consigue que nos llevemos algún susto. Para la narración del film el realizador emplearía un ritmo lento con el único propósito de centrarse en las emociones que vive en cada momento Carol.

repulsión

Esa narración puede resultar parsimoniosa para algunos espectadores pero que sin embargo es fundamental para comprender el estado anímico del personaje y la soledad que invade su existencia. Otro detalle a tener en cuenta es que Polanski consigue que nos involucremos con el personaje de Carol, incitándonos a que nos hagamos infinidad de preguntas, muchas veces sin respuestas, del estado mental de ésta. Igual la resolución es simple, que Carol está loca sin más, pero Polanski nos hace sugerir con cada uno de los detalles que nos expone que saquemos nuestras propias conclusiones, como puede ser la foto de Carol siendo niña mirando con cara de odio a su padre. Una foto que nos hace preguntarnos ¿Habrá sufrido abusos sexuales por parte de él o simplemente es que esa cara es producto de su odio por ser hombre?. Ese tipo de preguntas no son respondidas durante el transcurso del film sino que deja las puertas abiertas para que saquemos nuestras propias conclusiones. Entre sus escenas destacaría Carol corriendo a su casa para lavarse los dientes después de dar un beso a un chico o esa secuencia donde tira a la basura la camiseta del novio de su hermana mientras aguanta las ganas de vomitar. Dos escenas significativas que describen ese rechazo al límite de Carol al ser masculino. Como curiosidad, "Repulsión" fue una de las primeras películas de la historia del cine que se representaba el sonido de un orgasmo femenino.

repulsión

Título original: Repulsion.

Director: Roman Polanski.

Intérpretes: Catherine DeneuveIan HendryPatrick WymarkJohn FraserYvonne Furneaux,Valerie Taylor,

                                                                              Trailer:


                                                                            Escena:

                                                                       
                                                                               B.S.O.:



Reseña escrita por Jesús Fariña

Información complementaria:
Catherine Deneuve

REPULSIÓN (1965). La fobia sexual de Catherine Denueve.

repulsión
Carol Ledouz es una introvertida y reservada joven. Su vida transcurre de manera monótona entre su trabajo como manicurista y en su apartamento con quien comparte estancia con su hermana mayor (Helen). Carol posee de una belleza que no pasa desapercibida entre el género masculino, una circunstancia que ella detesta, y es que la cercana presencia de un hombre y el simple hecho de pensar de que puedan tocarla le produce una enorme angustia. Ese rechazo hacia los hombres y esa exagerada fobia al sexo empezará a pasarle factura a su salud mental a pasos agigantados en el instante de que su hermana se va un par de semanas de vacaciones con su "novio" y la deja sola en el apartamento. A partir de ese momento Carol iniciará una espiral de obsesiones y de extrema locura que le llevará a vivir situaciones desesperantes y terribles. Roman Polanski después de su reconocimiento internacional (nominación a los Óscar incluido) con su debut "El cuchillo en el agua (1962)" en su tierra natal (Polonia) se trasladaría a Londres para dirigir su siguiente película: "Repulsión". Polanski continuaría con la realización de "Callejón sin salida (1966)" y la divertida comedia vampírica "El baile de los vampiros (1967)" antes de consagrarse definitivamente en la industria cinematográfica con su obra cumbre "La semilla del diablo (1968)". En esta ocasión centraré mi reseña en "Repulsión", su primera película fuera de su país y film con el que demostraría el enorme talento que tenía desde muy joven detrás de las cámaras.

repulsión

"Repulsión" (incluida en la "trilogía del apartamento" junto a "La semilla del diablo" y "El quimérico inquilino (1976)") fue escrita por el mismo con la colaboración de Gérard Brach, un guionista francés que durante su carrera cinematográfica trabajó principalmente con Jean-Jacques Annaud ("En busca del fuego (1981)", "El nombre de la rosa (1986)") y el mencionado Roman Polanski ("Test (1979)", "Piratas (1986)". El film es un drama psicológico con tintes de cine de terror y suspense que trata el tema de la locura de una manera tan cruda como realista y que iba a tener como principal reclamo a la bella actriz francesa Catherine Denueve ("Belle de jour (1967)") en el papel protagonista, todo un símbolo sexual de la época que iba a sacar a relucir su lado más oscuro y enloquecido en este film. A pesar de lo siniestro del personaje el realizador aprovecharía la más mínima ocasión para sacar partido de la carga erótica de la actriz, hasta una sencilla escena lavándose los pies en un lavabo, Polanski sacaría de Catherine una enorme sensualidad. Ahí el acierto de la elección de Catherine en el papel de Carol, esa sexualidad de la actriz nos produce una sensación de desconcierto al ver la personalidad de su personaje.

repulsión

El apartado técnico va a tener un papel importante en la obra, en especial la fotografía de Gilbert Taylor (el mismo de "¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú (1964)" de Stanley Kubrick), que hace hincapié a los encuadres de cámara al más puro estilo del cine del expresionismo alemán de los años 20 y 30 y donde su fotografía en blanco y negro se caracterizaría en resaltar las sombras y las imagenes con claros oscuros. Nos presenta planos que plasman a la perfección el desequilibrio de Carol y nos describe con todo tipo de detalles el mundo imaginario y surrealista de la joven. El uso del silencio combinado con el hipnótico tic tac de un reloj son también un elemento esencial para darnos esa atmósfera de tensión y suspense al igual que esos golpes de sonido (una esporádica llamada telefónica o el timbre de una puerta) o de "subida del volumen" de la banda sonora para mostrarnos inesperadamente una fantasmal silueta, unas grietas que surgen sin motivo en la casa o unas repentinas manos que salen de la nada de las paredes que irrumpen la tranquilidad de la escena y que a la postre consigue que nos llevemos algún susto. Para la narración del film el realizador emplearía un ritmo lento con el único propósito de centrarse en las emociones que vive en cada momento Carol.

repulsión

Esa narración puede resultar parsimoniosa para algunos espectadores pero que sin embargo es fundamental para comprender el estado anímico del personaje y la soledad que invade su existencia. Otro detalle a tener en cuenta es que Polanski consigue que nos involucremos con el personaje de Carol, incitándonos a que nos hagamos infinidad de preguntas, muchas veces sin respuestas, del estado mental de ésta. Igual la resolución es simple, que Carol está loca sin más, pero Polanski nos hace sugerir con cada uno de los detalles que nos expone que saquemos nuestras propias conclusiones, como puede ser la foto de Carol siendo niña mirando con cara de odio a su padre. Una foto que nos hace preguntarnos ¿Habrá sufrido abusos sexuales por parte de él o simplemente es que esa cara es producto de su odio por ser hombre?. Ese tipo de preguntas no son respondidas durante el transcurso del film sino que deja las puertas abiertas para que saquemos nuestras propias conclusiones. Entre sus escenas destacaría Carol corriendo a su casa para lavarse los dientes después de dar un beso a un chico o esa secuencia donde tira a la basura la camiseta del novio de su hermana mientras aguanta las ganas de vomitar. Dos escenas significativas que describen ese rechazo al límite de Carol al ser masculino. Como curiosidad, "Repulsión" fue una de las primeras películas de la historia del cine que se representaba el sonido de un orgasmo femenino.

repulsión

Título original: Repulsion.

Director: Roman Polanski.

Intérpretes: Catherine DeneuveIan HendryPatrick WymarkJohn FraserYvonne Furneaux,Valerie Taylor,

                                                                              Trailer:


                                                                            Escena:

                                                                       
                                                                               B.S.O.:



Reseña escrita por Jesús Fariña

Información complementaria:
Catherine Deneuve

los paraguas de cherburgo
Mientras otros realizadores de la Nouvelle Vague, o nueva ola francesa realizaban filmes en blanco y negro, más naturalistas, experimentales, o lejos de la inquietud política de, por ejemplo, Jean Luc Godard, el año que éste rueda "El Soldadito (1963)", Jacques Demy filma, en rabioso y saturado color, la primera película de la historia del cine completamente cantada, a modo de ópera. Demy había debutado en la séptima de las artes con una comedia musical, "Lola (1960)", protagonizada por Anouk Aimée, con fotografía del "iluminador official" de la Nouvelle Vague, Raoul Coutard, y con letras de canciones compuestas por la esposa de Demy, la también realizadora Agnés Vardá. Si en esta película, el azar sacudía a sus protagonistas por las calles de la ciudad de Nantes, para su tercera película, la que nos ocupa, el marco elegido por Demy es Cherburgo, la ciudad costera de Normandía, convertida para la ocasion, en una suerte de plató musical, donde la Mirada del realizador, sin duda, rastrea el musical Hollywoodiense, aunque sin perder cierta conexidad de estilo con el mencionado movimiento cinematográfico francés. En apenas 88 minutos, y distribuída en tres partes: La Partida, La Ausencia y El Regreso, que transcurren entre 1957 y 1963, Demy, realizador y guionista, nos narra la historia de Guy Foucher (Nini Castelnuovo), un jóven mecánico, y Geneviève Emery (Catherine Deneuve), una jóven que trabaja en una tienda de venta de paraguas, propiedad de su madre, Madamme Emery (Anne Vernon). 

los paraguas de cherburgo

El trasfondo de la incómoda Guerra de Argelia, incide de lleno en el romance de los jóvenes que se aman desesperadamente, pese a la oposición de la madre de ella. El plácido destino de la pareja se verá modificado inexorablemente cuando Guy recibe una carta de reclutamiento, que le obliga a partir hacia el controvertido país del norte de África. La distancia, la soledad de ella, su embarazo y las presiones de la madre, que siempre deseó a alguien económicamente mejor situado para su hija, hacen que la joven se case con el jóven millonario Roland Cassar (Marc Michel). El regreso de Guy a la ciudad sera particularmente doloroso: el paseo por lugares especiales, compartidos con Geneviéve, la memoria asociativa, que tantas malas pasadas nos juega en territorios amorosos, hará que busque consuelo en la prostitute Ginny (Jane Carat) y, de un modo más estable, en Madeleine (Ellen Farner), la jóven que cuida a la tutora del joven, su tía Elise. 

los paraguas de cherburgo

La melodía del compositor frances Michel Legrand y las canciones escritas entre éste y Demy, se las arreglan para conducirnos por la emotiva historia de amor de los jóvenes protagonistas. En una época donde el cine trataba de librarse de las limitaciones del blanco y negro (hoy se considera artístico y elegante, en aquellos años como un límite a la expresión visual), Demy irrumpe en el panorama con una película de un cromatismo atronador. La secuencia de la última noche de los amantes antes de que Guy se vaya a su destino, vemos a los jovenes pasear, llorar, abrazarse, cantarse recíprocamente su incondicional amor entre sollozos, en un entorno donde los adoquines de las calles están bañados por una iluminación lateral azulada. A la izquierda del encuadre vemos una pared de color verde chillón, la del domicilio de Guy; Al fondo, una pared mural de colores rosa, amarillo, rojo y negro, subliminalmente, o no, nos hacen a los espectadores, plenamente partícipes del torrente de emociones que experimenta la pareja. 

los paraguas de cherburgo

La película, tratando de ser justos, apasionará a los amantes del género musical e irritará a sus detractores. Probablemente cincuenta años después de su realización, parezca un drama un tanto "pasado de moda" y hasta un tanto empalagoso y edulcorado (la jóven protagonista le dice a su madre en un momento determinado "Yo que me moría por él… ¿porqué no estoy muerta?"). Creo que no es menos cierto que, pese a sus defectos, Demy ha logrado una obra fresca, natural, estimulante, con unos movimientos de cámara armónicos, naturales, y un dominio del espacio escénico (ahí está la hermosísima despedida de los amantes en el tren para demostrarlo), una obra que nos sigue conmoviendo… tanto tiempo después. La película se estrenó el 19 de febrero de 1964. Ese año compitió en la ceremonia de los premios Oscars en la categoría de película extranjera, obteniendo el premio, el largometraje "Ayer hoy y mañana (1964)" de Vittorio de Sica. 

los paraguas de cherburgo

Fue el año en el que otro musical mítico se alzaba con 8 premios de la academia, la obra maestra "My Fair Lady (1964)" de George Cukor, edición en la que competía el musical de Disney, "Mary Poppins (1964)" de Robert Stevenson. Al año siguiente, curiosamente, la película volvió a estar presente en la edición de los premios Oscars, esta vez compitiendo al premio al mejor guión original, a la mejor Banda Sonora, mejor banda Sonora adaptada, y a la mejor canción. No obtuvo ningún galardón. Ese año la edición perteneció a otro de los grandes musicales de la Historia: "Sonrisas y Lágrimas (1965)" de Robert Wise. En el festival de Cannes de 1964, sin embargo, la película de Demy alcanzó la codiciada Palma de oro, El premio OCIC, ex aequo con "Vidas secas (1963)" de Nelson Pereira dos Santos, y el premio técnico. El filme se rodó íntegramente en la ciudad que lleva el título, del 17 de agosto al 17 de octubre de 1963. 

los paraguas de cherburgo

La tienda de paraguas de Madame Emery existe realmente al final de la rue du port, y en ella en la actualidad puede verse una placa de color blanco con las letras en rojo, que recuerda el rodaje de la película. Cherburgo ha tenido un apasionado romance con el cine. Sus calles pueden verse en películas como "La Marie du port (1950)" de Marcel carné, en "Tess (1976)" de Roman Polanski, o en "El rayo verde (1986)" de Eric Rohmer. Jacques Demy volvería a filmar a Catherine Deneuve en un musical, "Las Señoritas de Rochefort (1967)", donde compartió protagonismo con su hermana, Françoise Dorléac, fallecida tres meses después del estreno de la película, en un trágico accidente de circulación. Agnes Vardá supervisó una restauración de los hermosos colores de esta bellísima película en 2013, para un exitoso reestreno en salas en el país galo.

Frases para recordar:

"Tanta gente cantando no me gusta… prefiero el cine". 
"Sólo en el cine se muere de amor".


los paraguas de cherburgo
los paraguas de cherburgo












Título original: Les parapluies de Cherbourg

Director: Jacques Demy.

Intérpretes: Catherine DeneuveAnne VernonNino CastelnuovoEllen FarnerJean Champion.


Trailer:



Escena:


B.S.O.:




Reseña escrita por Manuel García de Mesa

Información complementaria:
Jacques Demy

LOS PARAGUAS DE CHERBURGO (1964). El musical francés de Jacques Demy.

los paraguas de cherburgo
Mientras otros realizadores de la Nouvelle Vague, o nueva ola francesa realizaban filmes en blanco y negro, más naturalistas, experimentales, o lejos de la inquietud política de, por ejemplo, Jean Luc Godard, el año que éste rueda "El Soldadito (1963)", Jacques Demy filma, en rabioso y saturado color, la primera película de la historia del cine completamente cantada, a modo de ópera. Demy había debutado en la séptima de las artes con una comedia musical, "Lola (1960)", protagonizada por Anouk Aimée, con fotografía del "iluminador official" de la Nouvelle Vague, Raoul Coutard, y con letras de canciones compuestas por la esposa de Demy, la también realizadora Agnés Vardá. Si en esta película, el azar sacudía a sus protagonistas por las calles de la ciudad de Nantes, para su tercera película, la que nos ocupa, el marco elegido por Demy es Cherburgo, la ciudad costera de Normandía, convertida para la ocasion, en una suerte de plató musical, donde la Mirada del realizador, sin duda, rastrea el musical Hollywoodiense, aunque sin perder cierta conexidad de estilo con el mencionado movimiento cinematográfico francés. En apenas 88 minutos, y distribuída en tres partes: La Partida, La Ausencia y El Regreso, que transcurren entre 1957 y 1963, Demy, realizador y guionista, nos narra la historia de Guy Foucher (Nini Castelnuovo), un jóven mecánico, y Geneviève Emery (Catherine Deneuve), una jóven que trabaja en una tienda de venta de paraguas, propiedad de su madre, Madamme Emery (Anne Vernon). 

los paraguas de cherburgo

El trasfondo de la incómoda Guerra de Argelia, incide de lleno en el romance de los jóvenes que se aman desesperadamente, pese a la oposición de la madre de ella. El plácido destino de la pareja se verá modificado inexorablemente cuando Guy recibe una carta de reclutamiento, que le obliga a partir hacia el controvertido país del norte de África. La distancia, la soledad de ella, su embarazo y las presiones de la madre, que siempre deseó a alguien económicamente mejor situado para su hija, hacen que la joven se case con el jóven millonario Roland Cassar (Marc Michel). El regreso de Guy a la ciudad sera particularmente doloroso: el paseo por lugares especiales, compartidos con Geneviéve, la memoria asociativa, que tantas malas pasadas nos juega en territorios amorosos, hará que busque consuelo en la prostitute Ginny (Jane Carat) y, de un modo más estable, en Madeleine (Ellen Farner), la jóven que cuida a la tutora del joven, su tía Elise. 

los paraguas de cherburgo

La melodía del compositor frances Michel Legrand y las canciones escritas entre éste y Demy, se las arreglan para conducirnos por la emotiva historia de amor de los jóvenes protagonistas. En una época donde el cine trataba de librarse de las limitaciones del blanco y negro (hoy se considera artístico y elegante, en aquellos años como un límite a la expresión visual), Demy irrumpe en el panorama con una película de un cromatismo atronador. La secuencia de la última noche de los amantes antes de que Guy se vaya a su destino, vemos a los jovenes pasear, llorar, abrazarse, cantarse recíprocamente su incondicional amor entre sollozos, en un entorno donde los adoquines de las calles están bañados por una iluminación lateral azulada. A la izquierda del encuadre vemos una pared de color verde chillón, la del domicilio de Guy; Al fondo, una pared mural de colores rosa, amarillo, rojo y negro, subliminalmente, o no, nos hacen a los espectadores, plenamente partícipes del torrente de emociones que experimenta la pareja. 

los paraguas de cherburgo

La película, tratando de ser justos, apasionará a los amantes del género musical e irritará a sus detractores. Probablemente cincuenta años después de su realización, parezca un drama un tanto "pasado de moda" y hasta un tanto empalagoso y edulcorado (la jóven protagonista le dice a su madre en un momento determinado "Yo que me moría por él… ¿porqué no estoy muerta?"). Creo que no es menos cierto que, pese a sus defectos, Demy ha logrado una obra fresca, natural, estimulante, con unos movimientos de cámara armónicos, naturales, y un dominio del espacio escénico (ahí está la hermosísima despedida de los amantes en el tren para demostrarlo), una obra que nos sigue conmoviendo… tanto tiempo después. La película se estrenó el 19 de febrero de 1964. Ese año compitió en la ceremonia de los premios Oscars en la categoría de película extranjera, obteniendo el premio, el largometraje "Ayer hoy y mañana (1964)" de Vittorio de Sica. 

los paraguas de cherburgo

Fue el año en el que otro musical mítico se alzaba con 8 premios de la academia, la obra maestra "My Fair Lady (1964)" de George Cukor, edición en la que competía el musical de Disney, "Mary Poppins (1964)" de Robert Stevenson. Al año siguiente, curiosamente, la película volvió a estar presente en la edición de los premios Oscars, esta vez compitiendo al premio al mejor guión original, a la mejor Banda Sonora, mejor banda Sonora adaptada, y a la mejor canción. No obtuvo ningún galardón. Ese año la edición perteneció a otro de los grandes musicales de la Historia: "Sonrisas y Lágrimas (1965)" de Robert Wise. En el festival de Cannes de 1964, sin embargo, la película de Demy alcanzó la codiciada Palma de oro, El premio OCIC, ex aequo con "Vidas secas (1963)" de Nelson Pereira dos Santos, y el premio técnico. El filme se rodó íntegramente en la ciudad que lleva el título, del 17 de agosto al 17 de octubre de 1963. 

los paraguas de cherburgo

La tienda de paraguas de Madame Emery existe realmente al final de la rue du port, y en ella en la actualidad puede verse una placa de color blanco con las letras en rojo, que recuerda el rodaje de la película. Cherburgo ha tenido un apasionado romance con el cine. Sus calles pueden verse en películas como "La Marie du port (1950)" de Marcel carné, en "Tess (1976)" de Roman Polanski, o en "El rayo verde (1986)" de Eric Rohmer. Jacques Demy volvería a filmar a Catherine Deneuve en un musical, "Las Señoritas de Rochefort (1967)", donde compartió protagonismo con su hermana, Françoise Dorléac, fallecida tres meses después del estreno de la película, en un trágico accidente de circulación. Agnes Vardá supervisó una restauración de los hermosos colores de esta bellísima película en 2013, para un exitoso reestreno en salas en el país galo.

Frases para recordar:

"Tanta gente cantando no me gusta… prefiero el cine". 
"Sólo en el cine se muere de amor".


los paraguas de cherburgo
los paraguas de cherburgo












Título original: Les parapluies de Cherbourg

Director: Jacques Demy.

Intérpretes: Catherine DeneuveAnne VernonNino CastelnuovoEllen FarnerJean Champion.


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Escena:


B.S.O.:




Reseña escrita por Manuel García de Mesa

Información complementaria:
Jacques Demy

NOS MENCIONAN EN ANTENA 3

FINALISTAS EN LOS PREMIOS 20BLOGS 2.015

FINALISTAS EN LOS PREMIOS 20BLOGS 2.014

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