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irrational man
1. UN CINEASTA ADICTO AL TRABAJO.

En cierta ocasión, Heywood Allen Stewart Konigsberg, más conocido como Woody Allen, comentó a un periodista que lo peor que podía ocurrirle era morirse sin haber filmado todas las ideas que lleva dentro. Fiel a su cita anual en las carteleras de todo el mundo, el realizador norteamericano continúa derrochando y compartiendo con sus fans su inagotable fuente creativa. Nacido el 1 de diciembre de 1935, el cineasta neoyorkino parece pletórico en su vigor para escribir y rodar su filme anual, práctica que lleva realizando de manera estable desde los primeros años 80. Allen debutó detrás de la cámara a finales de los años 60 con el estupendo filme Toma el dinero ycorre (Take the Money and Run, EEUU, 1969) que él mismo denomina una sucesión de bromas que, para sostener la atención del público, cada una de ellas tenía que ser superior a la anterior. Su labor delante y tras la cámara, la ha compaginado con la televisión, el teatro, guiones e interpretaciones para otros cineastas y por supuesto, con el clarinete, pasión incompatible con acudir a la ceremonia de entrega de los premios Oscars de Hollywood.

El realizador lleva nada menos que cinco décadas acudiendo puntualmente a las carteleras de todo el mundo. Cinco décadas de intensa hiperactividad. En los años 50, desde muy joven, ya vendía chistes a famosos columnistas y cómicos profesionales como Ed Sullivan, Sid Cesar o Pat Boone. Durante los años 60 sorprendía con sus chispeantes monólogos y sketchs en clubes, salas de fiestas, revistas de Broadway y en programas de televisión. En estos años 60 comenzaban sus personales coqueteos con el cine en películas como ¿Qué tal Pussycat? (What´s new, Pussycat, 1965), de Clive Donner y Richard Talmage o Casino Royale (EEUU, 1967), esa comedia coral de actores y directores varios donde Allen interpreta a un paródico "Jimmy" Bond. La década termina, como decíamos, con la dirección de su opera prima. Desde sus primeros pasos, el artista hacía gala de su personal idiosincrasia cómica, que lo ha convertido en un icono de la cultura del siglo XX.

Tan sólo poder sostener ese ritmo, terapéutico para sí, como también ha confesado más de una vez, resulta particularmente meritorio. En los últimos años, se ha tenido que reinventar (como todos los ciudadanos de este universo en crisis) para conseguir la necesaria financiación para poder hacer su peliculita anual. De ahí ciertos paseos por las capitales europeas que han dado algunos títulos memorables, con Match Point (Reino Unido,2005) y Medianoche en París (Midnight In Paris, EEUU, 2011) a la cabeza.


irrational man

2. EL GUIONISTA PRESTIDIGITADOR.

Resulta particularmente asombroso cómo el cineasta mantiene intacta su capacidad de construir ingeniosos libretos, auténticos mecanismos de relojería, sin perder de vista la realidad vigente al momento de estreno de cada filme. Woody Allen es un atento espectador de su tiempo y un maravilloso"“prestidigitador" de los guiones. Conoce sus mecanismos, sus entrañas (como para no hacerlo después de tanto tiempo escribiendo libretos, que son estudiados meticulosamente en las universidades de cine). El cineasta sabe perfectamente lo que quiere de cada guión y siempre tiene claro cómo construir una trama de la manera más atractiva y eficaz posible, buscando el chiste intelectual, cierto, pero siempre armónico con la construcción o reacción del personaje o con la concreta necesidad de cada argumento. Maestros del cine clásico como Billy Wilder y su guionista habitual IAL Diamond se planteaban la escritura de esa manera.

Dentro de este objetivo de culto al guión (que muchos consideran, probablemente con cierta base de razón, que el artista es demasiado esclavo del mismo y da poco margen a la improvisación), Allen domina algo muy importante: que la resolución de su historia no chirríe, es decir que la resolución sea coherente y una consecuencia de la suma de ciertos detalles que ya nos ha facilitado previamente. Esos detalles se encuentran siempre hábilmente integrados y mimetizados con el resto de la trama. "El diablo está en los detalles", reza el proverbio anglosajón y el astuto cineasta lo lleva a sus últimas consecuencias. En el guión de Irrational Man es muy importante el sensacional uso de lo que en el argot de los escritores se denomina “el precedente”. Es aquel recurso o instrumento en la escritura del guión que es imperativo colocar en la trama. Hay que hacerlo con mucha astucia, pues se pretende facilitar al espectador una información necesaria para que todo encaje, sin desvelar la conclusión de la historia. Es un elemento fundamental, teniendo en cuenta lo astuto que es el espectador actual, curtido en miles de películas y por tanto capaz de prever (casi) todo. Colocar adecuadamente el precedente significa darle al espectador un detalle perceptible (un objeto, una habilidad, una experiencia vital), que sea relevante para la sorpresa en la secuencia final y la resolución de la trama. Lo importante en su introducción, es que, al ver ese precedente, no sepamos que se trata de un precedente. Al verlo, no debemos ni siquiera vislumbrar el final, o cómo el héroe solucionará la historia. Sólo debemos descubrirlo cuando nos reencontremos con ese detalle al final del filme. Si la conclusión nos sorprende, pero al mismo tiempo nos mostramos complacidos por caer en la cuenta en ese instante, en que ya nos habían dado el detalle relevante unas cuantas secuencias atrás, entonces el precedente habrá encajado de un modo perfecto. Pues bien, el precedente que determina la azarosa resolución del filme, está maravillosamente colocado en Irrational Man.


irrational man

3. EL CINEASTA ERUDITO.

El filme que analizamos comparte trama criminal con algunas de sus trabajos más brillantes como Delitos y faltas (Crime and Misdemeanors, EEUU, 1989), Misterioso Asesinato en Manhattan (Manhattan Murder Mistery, EEUU, 1993), la citada Match Point, Scoop (Reino Unido, 2006), o la no tan redonda El Sueño de Cassandra (Cassandra´s Dream, Reino Unido, 2007). También comparte algunos guiños un tanto simples, pero bien introducidos, al universo del escritor Fedor Dostoiewski en general. Así el protagonista del filme lee El Idiota y Jill, la protagonista femenina, dice en un momento determinado que ha leído toda la obra del escritor. Allen centra su homenaje al escritor ruso en la excelente novela Crimen y Castigo. Su pasión por esta novela ya apuntalaban las mencionadas Delitos y Faltas y Match Point. A diferencia de Raskolnikov, el protagonista de la densa novela rusa, Abe (un excelente Joaquín Phoenix), no quiere cometer un asesinato y salir impune para reforzar ese sentimiento de que es superior al resto de la humanidad, de que está por encima del bien y del mal, sino como una manera de revitalizarse, de recuperar la ilusión por vivir, como una forma de redimirse a sí mismo en relación a ese hastío vital del que hace gala desde su aparición en pantalla. La sola idea de matar a un personaje concreto, fruto de escuchar de manera casual una conversación en una cafetería, de su convencimiento de que el mundo será un lugar mejor sin ese Juez que ha retirado la custodia de sus hijos a una joven, hace que el profesor de filosofía protagonista recupere su plenitud sexual, disfuncional desde hace un año.

El filme, como todos los de la filmografía de su autor, tiende la mano hacia multitud de referencias. Así, las citas a Dostoiewski, se mezclan armónicamente a las alusiones a la filósofa alemana de origen judío, Hannah Arendt y su revolucionario Estudio sobre la Banalidad del mal, o a reflexiones ácidas en torno a Kant, Kierkegald y la filosofía en general (que para el protagonista no es más que una gran paja mental). Las referencias son utilizadas por los personajes como auténticos dardos verbales que componen los chispeantes diálogos y el devenir de los personajes a lo largo de la trama. En el terreno de la cinefilia, palpable es también la influencia del cineasta británico Alfred Hitchcock y sus dos filmes Extraños en un tren (1951) (la idea del crimen ajeno, con el que no puedan relacionar a su autor, al no tener la menor relación con la víctima ni un móvil para ejecutar tal acto) y La Sombra de una duda (1943) (la labor detectivesca de Teresa Wright, que va enlazando todos los cabos que llevan hacia los crímenes de su tío Joseph Cotten). Todo este mestizaje tiene lugar sin abandonar el tono de comedia de enredos sexuales, objetivo en el que el personaje interpretado por la excelente actriz Parker Posey, presente también en el reparto de su siguiente filme, cobra pleno protagonismo. Pocas veces hemos visto a un personaje con tanta carga sexual en un filme de Woody Allen.


irrational man

4. EL CINEASTA RACIONAL.

Como realizador, Allen es un cineasta eficaz. Sus primeros filmes rezumaban cierta frescura en esa mencionada sucesión de gags, sin coherencia narrativa. El devenir de los años le ha dado, obviamente, un inmenso bagaje a sus espaldas. Allen se ha convertido en un cineasta técnico, cuya elaborada puesta en escena obedece a un método y un objetivo armónicos. Tiene un ojo muy especial no sólo para escoger actores (ve películas y está al día respecto a ellos), sino también para algo muy importante: para escoger y utilizar las localizaciones más adecuadas para cada escena. Es algo que puede parecer absolutamente baladí, pero que deviene en magistral en el cine de Allen. Su anterior película, Magia a la Luz de la luna (Magic in the Moonlight, EEUU, 2014), ese delicioso homenaje a la comedia de los años 30, es especialmente memorable en cuanto a las localizaciones y la colorida iluminación de las mismas. La fotografía del iraní Darius Khonji en las andanzas de Colin Firth y Emma Stone por la costa francesa en la década de entreguerras, no puede ser más diferente que en las andanzas de Joaquín Phoenix y nuevamente Emma Stone por el Campus Universitario de Newport, Rhode Island en la actualidad. Sin embargo en ambas películas el escenario donde se mueven los personajes tiene un particular peso específico. Dos filmes completamente diferentes, tanto en cuanto a puesta en escena como en cuanto a iluminación. Mucho más colorida aquella, más claro oscuro ésta, que pone de relieve la memorable labor del operador habitual en los últimos filmes de Allen, regularmente desde la mencionada Medianoche en París, pero que ya había fotografiado Todo lo demás (Anything Else, EEUU, 2003).

La pericia narrativa del veterano cineasta nos regala en Irrational Man instantes como ese plano medio de Abe (Joaquín Phoenix) en la playa desde el punto de vista de la joven Jill (Emma Stone), las charlas en los bares universitarios, los paseos de Abe y Jill por el campus, la secuencia del crimen en el parque (sencillamente memorable), el cambio de escenario en la conversación de la cafetería, que comienza con una de las charlas de los dos protagonistas y en un momento dado la joven invita a su profesor a escuchar la conversación que tienen lugar en la mesa de detrás. Allen traslada sutilmente la secuencia a dicha mesa. Cada escena, por tanto, cumple una específica y clave función escalonada y meticulosamente planeada en el todo de la trama. Los actores, como siempre en Allen, cumplen y ejecutan su labor con mucha comprensión y entrega.


irrational man

5. EL CINEASTA ATENTO OBSERVADOR DE SU TIEMPO.

Pese a la edad que tiene el cineasta sorprende del visionado de Irrational Man, lo bien que conoce y está al corriente acerca de las actuales confusas relaciones amorosas-sentimentales, tan inciertas, hirientes e impersonales, propias de estos "días extraños" (que diría el cantante y poeta Jim Morrison) que vivimos. Si el escritor W. Somerset Maugham afirmaba que se percataba acerca de lo mayor que se estaba haciendo por el implacable hecho de que perdía la consciencia de aquello que acontecía a su alrededor, podemos afirmar que Woody Allen, pese a ser octogenario, es un hombre joven. (Billy Wilder se definió a si mismo en la recogida de un premio como un joven de 90 años).

El capricho-atracción incontenible que hoy caracterizan a las relaciones, donde damos una rienda suelta nada reflexiva a esa momentánea atracción hacia otra persona, queda notablemente expuesto en el filme. Hablamos de esa atracción visceral que, por la vía del dolo eventual (o daño colateral), hace que la persona cuente con la posibilidad de hacer daño, bien a su pareja estable, bien a la persona objeto de atracción. Esa posibilidad que en la mayoría de los casos es gestionada como un pensamiento incómodo que rápidamente se quiere expiar con un simple encogerse de hombros y un "no puedo evitarlo" que nos susurramos a nosotros mismos. Pues bien, ese irracional capricho-atracción de hoy, es la huida despavorida, igualmente irracional, de mañana. Hoy te deseo y estoy enamorado/a de ti, mañana te acompaño en tu sufrimiento, "pero sólo como amigo/a, ¿eh?". Cuidado con los espejismos y los cantos de sirenas. Cuidado con los aparentes afectos desproporcionados que no soporten la menor criba de la razón. Debemos atrincherarnos en nuestros sensibles corazones y no permitamos que unas meras lisonjas y halagos sin venir a cuento, nos arrastren a decisiones irracionales que a corto plazo nos harán sufrir y a largo plazo pueden llevarnos a la permanente desilusión y escepticismo, convirtiéndonos en náufragos emocionales.

Todo esto, entre otras cosas, parece querer decirnos Woody Allen en su nueva obra maestra, nada irracional. Una película tan premeditada como el meticuloso asesinato del filme: a plena luz del día y en un escenario público, pero modélico en cuanto su discreción y eficacia.


irrational man

Director: Woody Allen.

Intérpretes: Joaquin Phoenix, Emma Stone, Jamie Blackley, Parker Posey, Ethan Phillips, Julie Ann Dawson, Mark Burzenski, Gary Wilmes, Geoff Schuppert.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Manuel García de Mesa

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IRRATIONAL MAN (2015). Crimen y resbalón.

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1. UN CINEASTA ADICTO AL TRABAJO.

En cierta ocasión, Heywood Allen Stewart Konigsberg, más conocido como Woody Allen, comentó a un periodista que lo peor que podía ocurrirle era morirse sin haber filmado todas las ideas que lleva dentro. Fiel a su cita anual en las carteleras de todo el mundo, el realizador norteamericano continúa derrochando y compartiendo con sus fans su inagotable fuente creativa. Nacido el 1 de diciembre de 1935, el cineasta neoyorkino parece pletórico en su vigor para escribir y rodar su filme anual, práctica que lleva realizando de manera estable desde los primeros años 80. Allen debutó detrás de la cámara a finales de los años 60 con el estupendo filme Toma el dinero ycorre (Take the Money and Run, EEUU, 1969) que él mismo denomina una sucesión de bromas que, para sostener la atención del público, cada una de ellas tenía que ser superior a la anterior. Su labor delante y tras la cámara, la ha compaginado con la televisión, el teatro, guiones e interpretaciones para otros cineastas y por supuesto, con el clarinete, pasión incompatible con acudir a la ceremonia de entrega de los premios Oscars de Hollywood.

El realizador lleva nada menos que cinco décadas acudiendo puntualmente a las carteleras de todo el mundo. Cinco décadas de intensa hiperactividad. En los años 50, desde muy joven, ya vendía chistes a famosos columnistas y cómicos profesionales como Ed Sullivan, Sid Cesar o Pat Boone. Durante los años 60 sorprendía con sus chispeantes monólogos y sketchs en clubes, salas de fiestas, revistas de Broadway y en programas de televisión. En estos años 60 comenzaban sus personales coqueteos con el cine en películas como ¿Qué tal Pussycat? (What´s new, Pussycat, 1965), de Clive Donner y Richard Talmage o Casino Royale (EEUU, 1967), esa comedia coral de actores y directores varios donde Allen interpreta a un paródico "Jimmy" Bond. La década termina, como decíamos, con la dirección de su opera prima. Desde sus primeros pasos, el artista hacía gala de su personal idiosincrasia cómica, que lo ha convertido en un icono de la cultura del siglo XX.

Tan sólo poder sostener ese ritmo, terapéutico para sí, como también ha confesado más de una vez, resulta particularmente meritorio. En los últimos años, se ha tenido que reinventar (como todos los ciudadanos de este universo en crisis) para conseguir la necesaria financiación para poder hacer su peliculita anual. De ahí ciertos paseos por las capitales europeas que han dado algunos títulos memorables, con Match Point (Reino Unido,2005) y Medianoche en París (Midnight In Paris, EEUU, 2011) a la cabeza.


irrational man

2. EL GUIONISTA PRESTIDIGITADOR.

Resulta particularmente asombroso cómo el cineasta mantiene intacta su capacidad de construir ingeniosos libretos, auténticos mecanismos de relojería, sin perder de vista la realidad vigente al momento de estreno de cada filme. Woody Allen es un atento espectador de su tiempo y un maravilloso"“prestidigitador" de los guiones. Conoce sus mecanismos, sus entrañas (como para no hacerlo después de tanto tiempo escribiendo libretos, que son estudiados meticulosamente en las universidades de cine). El cineasta sabe perfectamente lo que quiere de cada guión y siempre tiene claro cómo construir una trama de la manera más atractiva y eficaz posible, buscando el chiste intelectual, cierto, pero siempre armónico con la construcción o reacción del personaje o con la concreta necesidad de cada argumento. Maestros del cine clásico como Billy Wilder y su guionista habitual IAL Diamond se planteaban la escritura de esa manera.

Dentro de este objetivo de culto al guión (que muchos consideran, probablemente con cierta base de razón, que el artista es demasiado esclavo del mismo y da poco margen a la improvisación), Allen domina algo muy importante: que la resolución de su historia no chirríe, es decir que la resolución sea coherente y una consecuencia de la suma de ciertos detalles que ya nos ha facilitado previamente. Esos detalles se encuentran siempre hábilmente integrados y mimetizados con el resto de la trama. "El diablo está en los detalles", reza el proverbio anglosajón y el astuto cineasta lo lleva a sus últimas consecuencias. En el guión de Irrational Man es muy importante el sensacional uso de lo que en el argot de los escritores se denomina “el precedente”. Es aquel recurso o instrumento en la escritura del guión que es imperativo colocar en la trama. Hay que hacerlo con mucha astucia, pues se pretende facilitar al espectador una información necesaria para que todo encaje, sin desvelar la conclusión de la historia. Es un elemento fundamental, teniendo en cuenta lo astuto que es el espectador actual, curtido en miles de películas y por tanto capaz de prever (casi) todo. Colocar adecuadamente el precedente significa darle al espectador un detalle perceptible (un objeto, una habilidad, una experiencia vital), que sea relevante para la sorpresa en la secuencia final y la resolución de la trama. Lo importante en su introducción, es que, al ver ese precedente, no sepamos que se trata de un precedente. Al verlo, no debemos ni siquiera vislumbrar el final, o cómo el héroe solucionará la historia. Sólo debemos descubrirlo cuando nos reencontremos con ese detalle al final del filme. Si la conclusión nos sorprende, pero al mismo tiempo nos mostramos complacidos por caer en la cuenta en ese instante, en que ya nos habían dado el detalle relevante unas cuantas secuencias atrás, entonces el precedente habrá encajado de un modo perfecto. Pues bien, el precedente que determina la azarosa resolución del filme, está maravillosamente colocado en Irrational Man.


irrational man

3. EL CINEASTA ERUDITO.

El filme que analizamos comparte trama criminal con algunas de sus trabajos más brillantes como Delitos y faltas (Crime and Misdemeanors, EEUU, 1989), Misterioso Asesinato en Manhattan (Manhattan Murder Mistery, EEUU, 1993), la citada Match Point, Scoop (Reino Unido, 2006), o la no tan redonda El Sueño de Cassandra (Cassandra´s Dream, Reino Unido, 2007). También comparte algunos guiños un tanto simples, pero bien introducidos, al universo del escritor Fedor Dostoiewski en general. Así el protagonista del filme lee El Idiota y Jill, la protagonista femenina, dice en un momento determinado que ha leído toda la obra del escritor. Allen centra su homenaje al escritor ruso en la excelente novela Crimen y Castigo. Su pasión por esta novela ya apuntalaban las mencionadas Delitos y Faltas y Match Point. A diferencia de Raskolnikov, el protagonista de la densa novela rusa, Abe (un excelente Joaquín Phoenix), no quiere cometer un asesinato y salir impune para reforzar ese sentimiento de que es superior al resto de la humanidad, de que está por encima del bien y del mal, sino como una manera de revitalizarse, de recuperar la ilusión por vivir, como una forma de redimirse a sí mismo en relación a ese hastío vital del que hace gala desde su aparición en pantalla. La sola idea de matar a un personaje concreto, fruto de escuchar de manera casual una conversación en una cafetería, de su convencimiento de que el mundo será un lugar mejor sin ese Juez que ha retirado la custodia de sus hijos a una joven, hace que el profesor de filosofía protagonista recupere su plenitud sexual, disfuncional desde hace un año.

El filme, como todos los de la filmografía de su autor, tiende la mano hacia multitud de referencias. Así, las citas a Dostoiewski, se mezclan armónicamente a las alusiones a la filósofa alemana de origen judío, Hannah Arendt y su revolucionario Estudio sobre la Banalidad del mal, o a reflexiones ácidas en torno a Kant, Kierkegald y la filosofía en general (que para el protagonista no es más que una gran paja mental). Las referencias son utilizadas por los personajes como auténticos dardos verbales que componen los chispeantes diálogos y el devenir de los personajes a lo largo de la trama. En el terreno de la cinefilia, palpable es también la influencia del cineasta británico Alfred Hitchcock y sus dos filmes Extraños en un tren (1951) (la idea del crimen ajeno, con el que no puedan relacionar a su autor, al no tener la menor relación con la víctima ni un móvil para ejecutar tal acto) y La Sombra de una duda (1943) (la labor detectivesca de Teresa Wright, que va enlazando todos los cabos que llevan hacia los crímenes de su tío Joseph Cotten). Todo este mestizaje tiene lugar sin abandonar el tono de comedia de enredos sexuales, objetivo en el que el personaje interpretado por la excelente actriz Parker Posey, presente también en el reparto de su siguiente filme, cobra pleno protagonismo. Pocas veces hemos visto a un personaje con tanta carga sexual en un filme de Woody Allen.


irrational man

4. EL CINEASTA RACIONAL.

Como realizador, Allen es un cineasta eficaz. Sus primeros filmes rezumaban cierta frescura en esa mencionada sucesión de gags, sin coherencia narrativa. El devenir de los años le ha dado, obviamente, un inmenso bagaje a sus espaldas. Allen se ha convertido en un cineasta técnico, cuya elaborada puesta en escena obedece a un método y un objetivo armónicos. Tiene un ojo muy especial no sólo para escoger actores (ve películas y está al día respecto a ellos), sino también para algo muy importante: para escoger y utilizar las localizaciones más adecuadas para cada escena. Es algo que puede parecer absolutamente baladí, pero que deviene en magistral en el cine de Allen. Su anterior película, Magia a la Luz de la luna (Magic in the Moonlight, EEUU, 2014), ese delicioso homenaje a la comedia de los años 30, es especialmente memorable en cuanto a las localizaciones y la colorida iluminación de las mismas. La fotografía del iraní Darius Khonji en las andanzas de Colin Firth y Emma Stone por la costa francesa en la década de entreguerras, no puede ser más diferente que en las andanzas de Joaquín Phoenix y nuevamente Emma Stone por el Campus Universitario de Newport, Rhode Island en la actualidad. Sin embargo en ambas películas el escenario donde se mueven los personajes tiene un particular peso específico. Dos filmes completamente diferentes, tanto en cuanto a puesta en escena como en cuanto a iluminación. Mucho más colorida aquella, más claro oscuro ésta, que pone de relieve la memorable labor del operador habitual en los últimos filmes de Allen, regularmente desde la mencionada Medianoche en París, pero que ya había fotografiado Todo lo demás (Anything Else, EEUU, 2003).

La pericia narrativa del veterano cineasta nos regala en Irrational Man instantes como ese plano medio de Abe (Joaquín Phoenix) en la playa desde el punto de vista de la joven Jill (Emma Stone), las charlas en los bares universitarios, los paseos de Abe y Jill por el campus, la secuencia del crimen en el parque (sencillamente memorable), el cambio de escenario en la conversación de la cafetería, que comienza con una de las charlas de los dos protagonistas y en un momento dado la joven invita a su profesor a escuchar la conversación que tienen lugar en la mesa de detrás. Allen traslada sutilmente la secuencia a dicha mesa. Cada escena, por tanto, cumple una específica y clave función escalonada y meticulosamente planeada en el todo de la trama. Los actores, como siempre en Allen, cumplen y ejecutan su labor con mucha comprensión y entrega.


irrational man

5. EL CINEASTA ATENTO OBSERVADOR DE SU TIEMPO.

Pese a la edad que tiene el cineasta sorprende del visionado de Irrational Man, lo bien que conoce y está al corriente acerca de las actuales confusas relaciones amorosas-sentimentales, tan inciertas, hirientes e impersonales, propias de estos "días extraños" (que diría el cantante y poeta Jim Morrison) que vivimos. Si el escritor W. Somerset Maugham afirmaba que se percataba acerca de lo mayor que se estaba haciendo por el implacable hecho de que perdía la consciencia de aquello que acontecía a su alrededor, podemos afirmar que Woody Allen, pese a ser octogenario, es un hombre joven. (Billy Wilder se definió a si mismo en la recogida de un premio como un joven de 90 años).

El capricho-atracción incontenible que hoy caracterizan a las relaciones, donde damos una rienda suelta nada reflexiva a esa momentánea atracción hacia otra persona, queda notablemente expuesto en el filme. Hablamos de esa atracción visceral que, por la vía del dolo eventual (o daño colateral), hace que la persona cuente con la posibilidad de hacer daño, bien a su pareja estable, bien a la persona objeto de atracción. Esa posibilidad que en la mayoría de los casos es gestionada como un pensamiento incómodo que rápidamente se quiere expiar con un simple encogerse de hombros y un "no puedo evitarlo" que nos susurramos a nosotros mismos. Pues bien, ese irracional capricho-atracción de hoy, es la huida despavorida, igualmente irracional, de mañana. Hoy te deseo y estoy enamorado/a de ti, mañana te acompaño en tu sufrimiento, "pero sólo como amigo/a, ¿eh?". Cuidado con los espejismos y los cantos de sirenas. Cuidado con los aparentes afectos desproporcionados que no soporten la menor criba de la razón. Debemos atrincherarnos en nuestros sensibles corazones y no permitamos que unas meras lisonjas y halagos sin venir a cuento, nos arrastren a decisiones irracionales que a corto plazo nos harán sufrir y a largo plazo pueden llevarnos a la permanente desilusión y escepticismo, convirtiéndonos en náufragos emocionales.

Todo esto, entre otras cosas, parece querer decirnos Woody Allen en su nueva obra maestra, nada irracional. Una película tan premeditada como el meticuloso asesinato del filme: a plena luz del día y en un escenario público, pero modélico en cuanto su discreción y eficacia.


irrational man

Director: Woody Allen.

Intérpretes: Joaquin Phoenix, Emma Stone, Jamie Blackley, Parker Posey, Ethan Phillips, Julie Ann Dawson, Mark Burzenski, Gary Wilmes, Geoff Schuppert.

Trailer:


B.S.O.:


Reseña escrita por Manuel García de Mesa

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birdman
Es una pena, a Michael Keaton (gran pájaro del cine) se le voló el premio en favor de un pipiolo... Eddie Redmayne caracterizando al científico impedido Stephen Hawking. La heróica ave Fénix Keatoniana en la ceremonia de gala de los Oscar, ha visto como el fuego de su poderío interpretativo ha ido a parar como recompensa a otras categorías: Película, Director, Guión original y Fotografía. Ver "Birdman" me resultó toda una experiencia novedosa, rompedora, excéntrica y cargada de ímpetu cinematográfico. El director mexicano cava muy hondo en la personalidad de los actores de fama que se cuestionan, que buscan ser amados y respetados gracias a su arte. En "Birdman" el actor Michael Keaton realiza una comparación casi autoparódica entre su auténtica carrera profesional de antaño con su Batman, con el personaje que interpreta en este film. Un actor consagrado en el pasado gracias a un héroe de la línea star system de Hollywood, que sin embargo tiene, después del paso de los años, las ínfulas suficientes para apartarse de las grandes producciones, alejándose del personaje que lo encumbró, para crear una obra de teatro en Broadway que dirigirá, guionizará y protagonizará. Es "Birdman" una obra cinematográfica inclasificable por su vertiginoso ritmo de plano secuencia continuo (aunque cohesionado artificialmente), por su arriesgado planteamiento crítico que banaliza con las grandes producciones hollywoodienses de hoy en día, cargadas todas ellas de superhéroes, explosiones y efectos infográficos convocando al gran público consumista que pasa por alto el esfuerzo y la dedicación de los actores reales, los de método, aquellos que quizá se toman demasiado en serio para que su nombre prevalezca no sólo debido a la abultada taquilla sino a su capacidad creativa para actuar. 

birdman

Iñárritu en su película desmonta con su herramientas direccionales el ego injustificado de los actores, sus manías, sus obsesiones, sus sueños, en una ficción teatral ideada por un atormentado y viejo actor que pretende ser recordado por su capacidad interpretativa más que por su pasado de fama pasajera y taquillera, en un anhelo del prestigio por encima de la fama. Una obra de teatro que corre el peligro de desintegrase debido entre numerosos problemas, a un excéntrico Edward Norton (nominado al Oscar), que se llevó merecidamente J.K. Simmons por "Whiplash (2014)". Un Norton que también parodiándose de su prestigio actoral, pone en tensión a cuantos le rodean por su extraño y surreal comportamiento para actuar, plagado de exigencias, absurdos y experimentaciones interpretativas. Ésto añadido a los problemas personales del personaje de Keaton que tiene que lidiar con su ex-mujer y su hija (una ejemplar y reivindicativa Emma Stone en su actuación), un productor colocado al borde del precipicio Zack Galifianakis y unas actrices que buscan sus momentos de fama, entre las que se encuentra Naomi Watts.

birdman

Todo hace de "Birdman" una delirante película difícil de digerir y analizar. Y todavía queda excavar en la mente del actor que interpretó al Batman de Tim Burton, convertido aquí en un desquiciado y amargado que busca sin consuelo el amor de un público (y de la crítica especializada). Gran público que hoy en día está más interesado en remover la basura mediática de las redes sociales de un hombre famoso en calzoncillos en pleno Times Square (parodiado en la gala por el maestro de ceremonias en los Oscar, Neil Patrick Harris, en una divertida aparición) o de un actor teatral que ha perdido la cordura sacando un arma de fuego real a escena. Es "Birdman" un ejercicio cinematográfico extremo, cargado de miserias, locura y búsqueda de notoriedad, con unas interpretaciones viscerales y que en el caso de Keaton llega a devanarse psicológicamente, con su álter ego superheróico que lo situará en el abismo de la locura. Un hombre que busca desesperadamente trascender, que soñó con ser actor y que a su vez interpretó a un héroe Keaton (ésto en la ficción y en la realidad). Actor que pasa en el film de Iñárritu, de la membrana Batmaníaca de la fama que logró en los 80's y 90's, al elogio de la crítica que le da la pluma Birdmaníaca.

birdman


Título original: Birdman or (The unexpected virtue of ignorance).

Director: Alejandro González Iñárritu.

Intérpretes: Michael Keaton, Emma Stone, Edward Norton, Zach Galifianakis, Naomi Watts,Andrea Riseborough, Amy Ryan.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

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Birdman ( o la inesperada virtud de la ignorancia) (2.014). El resurgir de Michael Keaton.

BIRDMAN (2014). Iñárritu conquista el Oscar.

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Es una pena, a Michael Keaton (gran pájaro del cine) se le voló el premio en favor de un pipiolo... Eddie Redmayne caracterizando al científico impedido Stephen Hawking. La heróica ave Fénix Keatoniana en la ceremonia de gala de los Oscar, ha visto como el fuego de su poderío interpretativo ha ido a parar como recompensa a otras categorías: Película, Director, Guión original y Fotografía. Ver "Birdman" me resultó toda una experiencia novedosa, rompedora, excéntrica y cargada de ímpetu cinematográfico. El director mexicano cava muy hondo en la personalidad de los actores de fama que se cuestionan, que buscan ser amados y respetados gracias a su arte. En "Birdman" el actor Michael Keaton realiza una comparación casi autoparódica entre su auténtica carrera profesional de antaño con su Batman, con el personaje que interpreta en este film. Un actor consagrado en el pasado gracias a un héroe de la línea star system de Hollywood, que sin embargo tiene, después del paso de los años, las ínfulas suficientes para apartarse de las grandes producciones, alejándose del personaje que lo encumbró, para crear una obra de teatro en Broadway que dirigirá, guionizará y protagonizará. Es "Birdman" una obra cinematográfica inclasificable por su vertiginoso ritmo de plano secuencia continuo (aunque cohesionado artificialmente), por su arriesgado planteamiento crítico que banaliza con las grandes producciones hollywoodienses de hoy en día, cargadas todas ellas de superhéroes, explosiones y efectos infográficos convocando al gran público consumista que pasa por alto el esfuerzo y la dedicación de los actores reales, los de método, aquellos que quizá se toman demasiado en serio para que su nombre prevalezca no sólo debido a la abultada taquilla sino a su capacidad creativa para actuar. 

birdman

Iñárritu en su película desmonta con su herramientas direccionales el ego injustificado de los actores, sus manías, sus obsesiones, sus sueños, en una ficción teatral ideada por un atormentado y viejo actor que pretende ser recordado por su capacidad interpretativa más que por su pasado de fama pasajera y taquillera, en un anhelo del prestigio por encima de la fama. Una obra de teatro que corre el peligro de desintegrase debido entre numerosos problemas, a un excéntrico Edward Norton (nominado al Oscar), que se llevó merecidamente J.K. Simmons por "Whiplash (2014)". Un Norton que también parodiándose de su prestigio actoral, pone en tensión a cuantos le rodean por su extraño y surreal comportamiento para actuar, plagado de exigencias, absurdos y experimentaciones interpretativas. Ésto añadido a los problemas personales del personaje de Keaton que tiene que lidiar con su ex-mujer y su hija (una ejemplar y reivindicativa Emma Stone en su actuación), un productor colocado al borde del precipicio Zack Galifianakis y unas actrices que buscan sus momentos de fama, entre las que se encuentra Naomi Watts.

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Todo hace de "Birdman" una delirante película difícil de digerir y analizar. Y todavía queda excavar en la mente del actor que interpretó al Batman de Tim Burton, convertido aquí en un desquiciado y amargado que busca sin consuelo el amor de un público (y de la crítica especializada). Gran público que hoy en día está más interesado en remover la basura mediática de las redes sociales de un hombre famoso en calzoncillos en pleno Times Square (parodiado en la gala por el maestro de ceremonias en los Oscar, Neil Patrick Harris, en una divertida aparición) o de un actor teatral que ha perdido la cordura sacando un arma de fuego real a escena. Es "Birdman" un ejercicio cinematográfico extremo, cargado de miserias, locura y búsqueda de notoriedad, con unas interpretaciones viscerales y que en el caso de Keaton llega a devanarse psicológicamente, con su álter ego superheróico que lo situará en el abismo de la locura. Un hombre que busca desesperadamente trascender, que soñó con ser actor y que a su vez interpretó a un héroe Keaton (ésto en la ficción y en la realidad). Actor que pasa en el film de Iñárritu, de la membrana Batmaníaca de la fama que logró en los 80's y 90's, al elogio de la crítica que le da la pluma Birdmaníaca.

birdman


Título original: Birdman or (The unexpected virtue of ignorance).

Director: Alejandro González Iñárritu.

Intérpretes: Michael Keaton, Emma Stone, Edward Norton, Zach Galifianakis, Naomi Watts,Andrea Riseborough, Amy Ryan.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:


Reseña escrita por Cristóbal Jiménez

También te recomendamos leer:
Birdman ( o la inesperada virtud de la ignorancia) (2.014). El resurgir de Michael Keaton.

birdman
Riggan Thompson, es un actor en horas bajas que centra todo su esfuerzo y atención en llevar a cabo una obra teatral en Broadway que le ayude de nuevo a relanzar su carrera, y es que después de haber formado parte de una exitosa franquicia interpretando a un superhéroe llamado Birdman, donde consiguió estar en lo más alto del estrellato, ve como actualmente su carrera profesional no pasa por su mejor momento. Mientras trata de sacar adelante su proyecto teatral, Riggan tendrá que resolver algunos problemas personales como es el de ganarse el cariño de su hija y encauzar la relación con su pareja actual. Durante la preparación de la obra también tendrá que lidiar con Mike Shiner, un actor que participa en su proyecto y que a la postre será el principal reclamo para entusiasmar al público asistente. Películas como "El crepúsculo de los dioses (1950)" de Billy Wilder, "Eva al desnudo (1950)" de Joseph L. Mankiewicz  o "¿Qué fue de Baby Jane (1962)" de Robert Aldrich son algunos títulos en la historia del cine que mostraron en toda su plenitud la decadencia de las estrellas cinematográficas. Unas estrellas acostumbradas al aplauso del público y que no sabían asimilar la triste realidad del olvido con el paso de los años. Nos describían a celebridades atormentadas que trataban de una u otra manera (siempre improductiva) a volver a lo más alto de su carrera profesional. Alejandro González Iñárritu vuelve a tocar con su película, "Birdman", esta temática bajo el escenario del mundo teatral donde también aprovecha para enseñarnos los entresijos que se esconden detrás de un escenario.

birdman

Iñárritu aparca, por un momento, el género dramático de sus anteriores obras ("Amores perros (2000)", "21 gramos (2003)", "Babel (2006)", "Biutiful (2010)" para brindarnos una estupenda y original comedia cargada de humor sarcástico que critica sin contemplaciones el mundo de la fama, el egocentrismo que viven las estrellas del celuloide y la repercusión que tiene el cine palomitero en la taquilla de la época actual. El guión estaría escrito por el propio Inárritu con las colaboraciones de Nicólas Giabone, Alexander Dinelaris y Armando Bo, una serie de guionistas que intuyo que empezaran a ser más conocidos con el estreno de esta película. Para el papel de Riggan se elegiría a Michael Keaton, un actor olvidado (parece que a Hollywood le gusta revivir a actores en el olvido, como pasó con en su momento con John Travolta con "Pulp Fiction (1994)" o con Mickey Rourke con "El luchador (2008)") que regresa a lo grande después de aparecer estos años en películas de escasa calidad como secundario ("Need for speed (2014)") o dando su voz en películas de animación ("Cars (2006)", "Toy Story 3 (2010)") con una magistral interpretación ejerciendo un personaje que guarda ciertas similitudes con lo que le ha pasado en su propia vida, y es que al igual que Riggan, Keaton hizo de un superhéroe, el Batman de Tim Burton en "Batman (1989)" y "Batman vuelve (1992)", el vehículo perfecto para elevar su "caché" en el terreno del cine comercial. Una popularidad que iría perdiendo fuerza al dejar de ser el "justiciero de Gotham" para llevar a cabo otros roles cinematográficos. Por eso esta película se le puede considerar en cierta manera una obra autobiográfica.

birdman

El cineasta mexicano utiliza la figura de Birman como el ego que merodea en la cabeza de Riggan, una figura clave de su pasado que a pesar de los duros conflictos que le hacen vivir en su interior le da esa fuerza para seguir adelante en su intento de conseguir el respeto que tuvo en la industria del cine, Cabe destacar la presencia del siempre notable Edward Norton, que en estos Óscar forma parte de dos filmes nominados a mejor película: la mencionada "Birman" y "El gran Hotel Budapest (2014)" de Wes Anderson, ejerciendo de Mike Shiner, un popular y narcisista actor que participa en la obra de Riggan, su indudable calidad interpretativa no evita con su prepotente y segura actitud sacar de quicio a Riggan. Éstos mantendrán una peculiar lucha de poderes entre un actor que goza de la reputación por parte del público y una estrella en horas bajas que ansía nuevamente recuperarla. Naomi Watts como Leslie, una de las actrices de la obra, una sorprendente Emma Stone en el rol de la hija de Riggan (imprensionante su escena recriminando a su padre donde demuestra que es una actriz para tener en cuenta en en cine de hoy en día) y Zack Galifianakis (el cómico de la trilogía de "Resacón en las Vegas" y "Salidos de cuentas (2010)") como Brandon Vander Hey, el representante del actor son el resto de actores secundarios en estado de gracia que acompañan a Keaton en el film.


birdman

Uno de los detalles que sobresalen en esta interesante película y que a la vez de da ese toque de originalidad es la utilización de un falso plano secuencia que nos guía en las acciones que viven los protagonistas donde acompañados de planos de "espalda" (al más puro estilo Stanley Kubrick) y unos primeros planos que acentúan los estados emocionales de los personajes hacen que sintamos en primera persona (como si estuvieramos allí y fueramos uno más) de todo lo que se cuece en la obra teatral de Riggan, sus vivencias, sus frustraciones, sus conflictos,.. La partitura musical de Antonio Sanchéz compuesta en gran medida de tambores, personalmente no llega a la altura del nivel de la obra Iñárritu, pudiendo ser molesta con ese "machaque" de batería durante el transcurso de las escenas. Entre sus escenas cabe destacar, la divertida carrera en "paños menores" de Riggan por las nocturnas calles del Times Square en busca de la entrada del teatro o esa surrealista secuencia de Michael Keaton lanzándose desde una azotea. Sin dudas nos encontramos con una de las grandes películas de este año donde hasta el momento ha sido aclamada en el Festival de Venecia, nominada en 10 categorías en los Premios Bafta y en 9 en los Premios Óscar de este año y con 2 Globos de Oro como mejor guión y actor principal. En definitiva, una película que dará mucho que hablar y que se ganará con el paso del tiempo un hueco en la historia del cine.

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Frase para recordar: "La popularidad es la cuñadita guarra del prestigio".

Título original: Birdman or (The unexpected virtue of ignorance).

Director: Alejandro González Iñárritu.

Intérpretes: Michael Keaton, Emma Stone, Edward Norton, Zach Galifianakis, Naomi Watts,Andrea Riseborough, Amy Ryan.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:



Reseña escrita por Jesús Fariña

Información complementaria:

BIRDMAN (o la inesperada virtud de la ignorancia) (2014). El resurgir de Michael Keaton.

birdman
Riggan Thompson, es un actor en horas bajas que centra todo su esfuerzo y atención en llevar a cabo una obra teatral en Broadway que le ayude de nuevo a relanzar su carrera, y es que después de haber formado parte de una exitosa franquicia interpretando a un superhéroe llamado Birdman, donde consiguió estar en lo más alto del estrellato, ve como actualmente su carrera profesional no pasa por su mejor momento. Mientras trata de sacar adelante su proyecto teatral, Riggan tendrá que resolver algunos problemas personales como es el de ganarse el cariño de su hija y encauzar la relación con su pareja actual. Durante la preparación de la obra también tendrá que lidiar con Mike Shiner, un actor que participa en su proyecto y que a la postre será el principal reclamo para entusiasmar al público asistente. Películas como "El crepúsculo de los dioses (1950)" de Billy Wilder, "Eva al desnudo (1950)" de Joseph L. Mankiewicz  o "¿Qué fue de Baby Jane (1962)" de Robert Aldrich son algunos títulos en la historia del cine que mostraron en toda su plenitud la decadencia de las estrellas cinematográficas. Unas estrellas acostumbradas al aplauso del público y que no sabían asimilar la triste realidad del olvido con el paso de los años. Nos describían a celebridades atormentadas que trataban de una u otra manera (siempre improductiva) a volver a lo más alto de su carrera profesional. Alejandro González Iñárritu vuelve a tocar con su película, "Birdman", esta temática bajo el escenario del mundo teatral donde también aprovecha para enseñarnos los entresijos que se esconden detrás de un escenario.

birdman

Iñárritu aparca, por un momento, el género dramático de sus anteriores obras ("Amores perros (2000)", "21 gramos (2003)", "Babel (2006)", "Biutiful (2010)" para brindarnos una estupenda y original comedia cargada de humor sarcástico que critica sin contemplaciones el mundo de la fama, el egocentrismo que viven las estrellas del celuloide y la repercusión que tiene el cine palomitero en la taquilla de la época actual. El guión estaría escrito por el propio Inárritu con las colaboraciones de Nicólas Giabone, Alexander Dinelaris y Armando Bo, una serie de guionistas que intuyo que empezaran a ser más conocidos con el estreno de esta película. Para el papel de Riggan se elegiría a Michael Keaton, un actor olvidado (parece que a Hollywood le gusta revivir a actores en el olvido, como pasó con en su momento con John Travolta con "Pulp Fiction (1994)" o con Mickey Rourke con "El luchador (2008)") que regresa a lo grande después de aparecer estos años en películas de escasa calidad como secundario ("Need for speed (2014)") o dando su voz en películas de animación ("Cars (2006)", "Toy Story 3 (2010)") con una magistral interpretación ejerciendo un personaje que guarda ciertas similitudes con lo que le ha pasado en su propia vida, y es que al igual que Riggan, Keaton hizo de un superhéroe, el Batman de Tim Burton en "Batman (1989)" y "Batman vuelve (1992)", el vehículo perfecto para elevar su "caché" en el terreno del cine comercial. Una popularidad que iría perdiendo fuerza al dejar de ser el "justiciero de Gotham" para llevar a cabo otros roles cinematográficos. Por eso esta película se le puede considerar en cierta manera una obra autobiográfica.

birdman

El cineasta mexicano utiliza la figura de Birman como el ego que merodea en la cabeza de Riggan, una figura clave de su pasado que a pesar de los duros conflictos que le hacen vivir en su interior le da esa fuerza para seguir adelante en su intento de conseguir el respeto que tuvo en la industria del cine, Cabe destacar la presencia del siempre notable Edward Norton, que en estos Óscar forma parte de dos filmes nominados a mejor película: la mencionada "Birman" y "El gran Hotel Budapest (2014)" de Wes Anderson, ejerciendo de Mike Shiner, un popular y narcisista actor que participa en la obra de Riggan, su indudable calidad interpretativa no evita con su prepotente y segura actitud sacar de quicio a Riggan. Éstos mantendrán una peculiar lucha de poderes entre un actor que goza de la reputación por parte del público y una estrella en horas bajas que ansía nuevamente recuperarla. Naomi Watts como Leslie, una de las actrices de la obra, una sorprendente Emma Stone en el rol de la hija de Riggan (imprensionante su escena recriminando a su padre donde demuestra que es una actriz para tener en cuenta en en cine de hoy en día) y Zack Galifianakis (el cómico de la trilogía de "Resacón en las Vegas" y "Salidos de cuentas (2010)") como Brandon Vander Hey, el representante del actor son el resto de actores secundarios en estado de gracia que acompañan a Keaton en el film.


birdman

Uno de los detalles que sobresalen en esta interesante película y que a la vez de da ese toque de originalidad es la utilización de un falso plano secuencia que nos guía en las acciones que viven los protagonistas donde acompañados de planos de "espalda" (al más puro estilo Stanley Kubrick) y unos primeros planos que acentúan los estados emocionales de los personajes hacen que sintamos en primera persona (como si estuvieramos allí y fueramos uno más) de todo lo que se cuece en la obra teatral de Riggan, sus vivencias, sus frustraciones, sus conflictos,.. La partitura musical de Antonio Sanchéz compuesta en gran medida de tambores, personalmente no llega a la altura del nivel de la obra Iñárritu, pudiendo ser molesta con ese "machaque" de batería durante el transcurso de las escenas. Entre sus escenas cabe destacar, la divertida carrera en "paños menores" de Riggan por las nocturnas calles del Times Square en busca de la entrada del teatro o esa surrealista secuencia de Michael Keaton lanzándose desde una azotea. Sin dudas nos encontramos con una de las grandes películas de este año donde hasta el momento ha sido aclamada en el Festival de Venecia, nominada en 10 categorías en los Premios Bafta y en 9 en los Premios Óscar de este año y con 2 Globos de Oro como mejor guión y actor principal. En definitiva, una película que dará mucho que hablar y que se ganará con el paso del tiempo un hueco en la historia del cine.

birdman


Frase para recordar: "La popularidad es la cuñadita guarra del prestigio".

Título original: Birdman or (The unexpected virtue of ignorance).

Director: Alejandro González Iñárritu.

Intérpretes: Michael Keaton, Emma Stone, Edward Norton, Zach Galifianakis, Naomi Watts,Andrea Riseborough, Amy Ryan.

Trailer:


Escena:


B.S.O.:



Reseña escrita por Jesús Fariña

Información complementaria:

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