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el-vuelo-del-fénix
Como si de uno de aquellos chistes se tratara, ¿qué pasa cuando ponemos 4 norteamericanos, 4 ingleses, 1 francés, 1 italiano, 1 mexicano y un alemán en el desierto? Solo que no es un chiste sino una de las más sorprendentes películas de aventuras que se hayan rodado y cuya construcción de personajes evita todo arquetipo porque en esta enorme prueba de coraje saldrán a relucir los aspectos más nobles y más abyectos de la naturaleza humana.

Un avión de carga destartalado vuela sobre el Sahara cuando una tormenta de arena provoca el daño de un motor y gracias a la pericia del piloto alcanzan a aterrizar en la arena pero como resultado hay 2 muertos, 12 sobrevivientes entre ellos un herido de gravedad y los restos de la aeronave. Están perdidos en medio de la nada, no hay radio para comunicarse, las reservas de agua son escasas y para alimentarse disponen de dátiles rechazados por la compañía petrolera a la cual servían la mayoría de los pasajeros. Esperan su rescate pero gracias a un radio transistor de uno de ellos se enteran que la tormenta los desvió de curso y que si hay búsqueda, ésta estará por otros rumbos. Les queda la alternativa de enviar un grupo a buscar ayuda pero saben que el sol intenso, la falta de agua y comida los hará sucumbir o una medida más desesperada todavía propuesta por uno de ellos: De los restos del avión construir otro para abandonar el desierto.

Bienvenidos al Vuelo del Fénix, aventura sin parangón dirigida por el veterano Robert Aldrich, una cinta donde la acción y el estudio de los personajes resulta tan perfecta que el conjunto es no una suma sino una potencialización de sus partes.

el-vuelo-del-fénix

James Stewart es Frank Towns, piloto experimentado que atraviesa horas bajas, sus días de gloria han pasado y sobrevive volando aviones vetustos pertenecientes a compañías ambiciosas que pueden prescindir del recurso humano pues siempre habrá otro que lo haga a igual o menor precio. Como capitán de la nave se impone como líder tratando de mantener el orden y la cordura entre el variopinto grupo de extraños. Richard Attenborouh es Lew Moran, su ingeniero de vuelo, británico y buen amigo del anterior, cuyo alcoholismo podría haber contribuido al desastre. Peter Finch es el capitán Harris, militar inglés, cuya formación marcial y caballeresca lo investirá de héroe aunque su subalterno, el sargento Dowson, resulte cobarde, egoísta y totalmente desobediente (Ronald Fraser). Ernest Borgnine es un camionero a quien el trabajo en tierras lejanas ha hecho mella y padece de cierto desequilibrio mental. Ian Bannen, nominado al óscar por este papel, es Crow, también inglés, que no duda en sacarle chanza a toda situación y compañero aunque muchas veces resulta cargante. George Kennedy y Dan Duryea, el primero en uno de sus tempranos papeles ejerciendo de hombre con fuerza bruta, mientras el segundo ya en declive, interpretando a un tipo religioso. Christian Marquand, el médico francés, cuya labor mediadora no se verá recompensada con el desarrollo de la trama. Alex Montoya un simpático mexicano que decidirá acompañar al oficial británico en la expedición de ayuda, dejando su mascota, un mono, a cargo de Kennedy. Gabrielle Tinti, el italiano malherido que se sabe un lastre ante la posibilidad del escape . Y un superlativo Hardy Kruger como Dorffman, el alemán que diseñará la construcción del Fénix, un aeroplano monomotor con capacidad para 2 tripulantes mientras los demás deberán ir atados a las alas si quieren sobrevivir. Su papel lo lleva desde el anonimato hasta la pedantería y la crueldad dictatorial cuando se proclama el único imprescindible en esta historia.

el-vuelo-del-fénix

Filmada con escaso presupuesto y con el lamentable fallecimiento del piloto y stuntman Paul Mantz mientras probaba el prototipo del Fénix, situación que detuvo la filmación temporalmente pero que pudo ser concluida pues estaba rodada la mayor parte, fue homenajeado al cierre de la peli con una emotiva dedicatoria. El guión preciso estuvo a cargo de Lukas Heller tomando de base la novela de Trevor Dudley Smith lanzada el año previo. Fotografía impecable de Joshep F. Biroc y música de Frank DeVol. El montador Michel Luciano recibió nominación al premio de la academia siendo derrotado por William Reynolds por Sonrisas y lágrimas.

Si algo hay que achacarle al film es aquella secuencia del espejismo donde uno de los protagonistas vislumbra a una bailarina. Mal elaborada y totalmente gratuita.

En el año 2004 se hizo un remake de la mano de John Moore en el que el escenario fue transformado a otro desierto igual de inexpugnable, el de Gobi en China, los protagonistas eran casi todos gringos y la novedad de una mujer en el grupo. No pienso que sea mala o innecesaria, sin embargo palidece frente a la de Aldrich.

el-vuelo-del-fénix

Título original: The Flight of the Phoenix.

Director: Robert Aldrich

Intérpretes: James Stewart, Richard Attenborough, Peter Finch, Ernest Borgnine,George Kennedy, Ian Bannen, Dan Duryea.

Trailer:


Escena:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quezada

EL VUELO DEL FÉNIX (1965). Accidente en el Sahara.

el-vuelo-del-fénix
Como si de uno de aquellos chistes se tratara, ¿qué pasa cuando ponemos 4 norteamericanos, 4 ingleses, 1 francés, 1 italiano, 1 mexicano y un alemán en el desierto? Solo que no es un chiste sino una de las más sorprendentes películas de aventuras que se hayan rodado y cuya construcción de personajes evita todo arquetipo porque en esta enorme prueba de coraje saldrán a relucir los aspectos más nobles y más abyectos de la naturaleza humana.

Un avión de carga destartalado vuela sobre el Sahara cuando una tormenta de arena provoca el daño de un motor y gracias a la pericia del piloto alcanzan a aterrizar en la arena pero como resultado hay 2 muertos, 12 sobrevivientes entre ellos un herido de gravedad y los restos de la aeronave. Están perdidos en medio de la nada, no hay radio para comunicarse, las reservas de agua son escasas y para alimentarse disponen de dátiles rechazados por la compañía petrolera a la cual servían la mayoría de los pasajeros. Esperan su rescate pero gracias a un radio transistor de uno de ellos se enteran que la tormenta los desvió de curso y que si hay búsqueda, ésta estará por otros rumbos. Les queda la alternativa de enviar un grupo a buscar ayuda pero saben que el sol intenso, la falta de agua y comida los hará sucumbir o una medida más desesperada todavía propuesta por uno de ellos: De los restos del avión construir otro para abandonar el desierto.

Bienvenidos al Vuelo del Fénix, aventura sin parangón dirigida por el veterano Robert Aldrich, una cinta donde la acción y el estudio de los personajes resulta tan perfecta que el conjunto es no una suma sino una potencialización de sus partes.

el-vuelo-del-fénix

James Stewart es Frank Towns, piloto experimentado que atraviesa horas bajas, sus días de gloria han pasado y sobrevive volando aviones vetustos pertenecientes a compañías ambiciosas que pueden prescindir del recurso humano pues siempre habrá otro que lo haga a igual o menor precio. Como capitán de la nave se impone como líder tratando de mantener el orden y la cordura entre el variopinto grupo de extraños. Richard Attenborouh es Lew Moran, su ingeniero de vuelo, británico y buen amigo del anterior, cuyo alcoholismo podría haber contribuido al desastre. Peter Finch es el capitán Harris, militar inglés, cuya formación marcial y caballeresca lo investirá de héroe aunque su subalterno, el sargento Dowson, resulte cobarde, egoísta y totalmente desobediente (Ronald Fraser). Ernest Borgnine es un camionero a quien el trabajo en tierras lejanas ha hecho mella y padece de cierto desequilibrio mental. Ian Bannen, nominado al óscar por este papel, es Crow, también inglés, que no duda en sacarle chanza a toda situación y compañero aunque muchas veces resulta cargante. George Kennedy y Dan Duryea, el primero en uno de sus tempranos papeles ejerciendo de hombre con fuerza bruta, mientras el segundo ya en declive, interpretando a un tipo religioso. Christian Marquand, el médico francés, cuya labor mediadora no se verá recompensada con el desarrollo de la trama. Alex Montoya un simpático mexicano que decidirá acompañar al oficial británico en la expedición de ayuda, dejando su mascota, un mono, a cargo de Kennedy. Gabrielle Tinti, el italiano malherido que se sabe un lastre ante la posibilidad del escape . Y un superlativo Hardy Kruger como Dorffman, el alemán que diseñará la construcción del Fénix, un aeroplano monomotor con capacidad para 2 tripulantes mientras los demás deberán ir atados a las alas si quieren sobrevivir. Su papel lo lleva desde el anonimato hasta la pedantería y la crueldad dictatorial cuando se proclama el único imprescindible en esta historia.

el-vuelo-del-fénix

Filmada con escaso presupuesto y con el lamentable fallecimiento del piloto y stuntman Paul Mantz mientras probaba el prototipo del Fénix, situación que detuvo la filmación temporalmente pero que pudo ser concluida pues estaba rodada la mayor parte, fue homenajeado al cierre de la peli con una emotiva dedicatoria. El guión preciso estuvo a cargo de Lukas Heller tomando de base la novela de Trevor Dudley Smith lanzada el año previo. Fotografía impecable de Joshep F. Biroc y música de Frank DeVol. El montador Michel Luciano recibió nominación al premio de la academia siendo derrotado por William Reynolds por Sonrisas y lágrimas.

Si algo hay que achacarle al film es aquella secuencia del espejismo donde uno de los protagonistas vislumbra a una bailarina. Mal elaborada y totalmente gratuita.

En el año 2004 se hizo un remake de la mano de John Moore en el que el escenario fue transformado a otro desierto igual de inexpugnable, el de Gobi en China, los protagonistas eran casi todos gringos y la novedad de una mujer en el grupo. No pienso que sea mala o innecesaria, sin embargo palidece frente a la de Aldrich.

el-vuelo-del-fénix

Título original: The Flight of the Phoenix.

Director: Robert Aldrich

Intérpretes: James Stewart, Richard Attenborough, Peter Finch, Ernest Borgnine,George Kennedy, Ian Bannen, Dan Duryea.

Trailer:


Escena:


Reseña escrita por Carlos Fernando Carrión Quezada

caballero sin espada
Cuando Roosvelt llegó a la presidencia de los Estados Unidos, el paro alcanzaba la cifra del 25 por ciento que se mantendría durante cinco años. Para contrarrestar esta lamentable situación nacería el New Deal roosveltiano, un ideario social que se comprometía a tratar a todos por igual a través del intervencionismo estatal en la economía y abrió las puertas a las organizaciones sindicales, a la negociación y a la huelga. En este contexto Frank Capra realizó una serie de películas que retrataban la difícil situación de la época, resaltando los valores morales del hombre común, y como el hombre norteamericano medio en solitario, podía defenderse de la corrupción política y económica, con la sola ayuda de su abnegación. Así, "Caballero sin espada" está contextualizada en la América de los años 30. Jefferson Smith (James Stewart) es un joven abogado de Montana. Tiene un gran corazón, a la vez que una gran ingenuidad. Jefferson llega al senado por unos intereses financieros y políticos que pretenden manejarlo como hombre de paja a fin de pasar a la Cámara alta del Congreso un proyecto de presa. Sin embargo, Jefferson tiene otros planes: pretende construir en el mismo territorio, un campamento de verano para los chicos de las grandes ciudades. Jefferson se verá difamado y acusado de corrupción. Ayudado por una secretaria, también idealista (Jean Arthur) ejercerán la obstrucción parlamentaria, un debate político de 23 horas en la que ejercerá una lucha abierta por la democracia. 

caballero sin espada

Se trata de uno de los films míticos de Capra, que además de ofrecer el triunfo del hombre corriente sobre la élite corrompida, convirtiendo a Jefferson en un personaje quijotesco, un Goliat capaz de enfrentarse al poder financiero y político, muestra una real radiografía sobre la sociedad norteamericana de esos años. No en vano, fue uno de los films seleccionados como tesoro histórico por el Congreso norteamericano como testimonio y prueba del período de la América urbana de la Depresión, a modo de recuperación del típico sistema de vida americana (American Way of Live) y que tan bien supo retratar Capra. Y no solo eso, sino que sirvió de ayuda y empuje para muchos espectadores en crisis, con el fin de evadirse de sus múltiples problemas, a la vez que empatizaban con sus protagonistas. El idealista Capra, que tuvo su primer éxito con la deliciosa "Sucedió una noche (1934)", seguida de otras célebres comedias como "El secreto de vivir (1936)", "Vive como quieras (1938)", "Juan Nadie (1940)" o "!Qué bello es vivir! (1946)",conocía como nadie el sentir norteamericano, como él mismo manifestaba:

"Conozco a los americanos mejor que a la gente de cualquier otro país y sé de qué se ríen y de qué debo reírme yo mismo."

caballero sin espada

Con guión de Sidney Buchman, basado en la historia "The Gentelman From Montana", de Lewis R. Foster, "Caballero sin espada", rodada casi exclusivamente en un único escenario, el Senado, obra de Lionel Banks, cuenta con la música del prolífico Dimitri Tiomkin, autor ente otras de música para obras como "El álamo (1960)", "Solo ante el peligro (1952)", "Gigante (1956)" o "Río rojo (1948)", entre otras. La película es una mezcla de cine social y político en clave de comedia, no por ello carente de crítica contra la deshonestidad parlamentaria y la corrupción política en la gran maquinaria gubernamental, mucho más amable y menos ácida y realista que "Tempestad sobre Washington (1962)" de Otto PremingerAl siempre sólido James Stewart y protagonista casi absoluto de la cinta, le secundan unas brillantes actuaciones de Claude Rains, Jean Arthur y Edward Arnold. Una cinta, en definitiva, tanto por su inteligencia, como por su argumento, de total vigencia.

caballero sin espada

Título original: Mr. Smith goes to Washington.

Director: Frank Capra.

Intérpretes: James Stewart, Claude Rains,  Jean Arthur, Thomas Mitchell.

Trailer:


Escena:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

Quizás también pueda interesarle:

CABALLERO SIN ESPADA (1939). James Stewart frente la corrupción.

caballero sin espada
Cuando Roosvelt llegó a la presidencia de los Estados Unidos, el paro alcanzaba la cifra del 25 por ciento que se mantendría durante cinco años. Para contrarrestar esta lamentable situación nacería el New Deal roosveltiano, un ideario social que se comprometía a tratar a todos por igual a través del intervencionismo estatal en la economía y abrió las puertas a las organizaciones sindicales, a la negociación y a la huelga. En este contexto Frank Capra realizó una serie de películas que retrataban la difícil situación de la época, resaltando los valores morales del hombre común, y como el hombre norteamericano medio en solitario, podía defenderse de la corrupción política y económica, con la sola ayuda de su abnegación. Así, "Caballero sin espada" está contextualizada en la América de los años 30. Jefferson Smith (James Stewart) es un joven abogado de Montana. Tiene un gran corazón, a la vez que una gran ingenuidad. Jefferson llega al senado por unos intereses financieros y políticos que pretenden manejarlo como hombre de paja a fin de pasar a la Cámara alta del Congreso un proyecto de presa. Sin embargo, Jefferson tiene otros planes: pretende construir en el mismo territorio, un campamento de verano para los chicos de las grandes ciudades. Jefferson se verá difamado y acusado de corrupción. Ayudado por una secretaria, también idealista (Jean Arthur) ejercerán la obstrucción parlamentaria, un debate político de 23 horas en la que ejercerá una lucha abierta por la democracia. 

caballero sin espada

Se trata de uno de los films míticos de Capra, que además de ofrecer el triunfo del hombre corriente sobre la élite corrompida, convirtiendo a Jefferson en un personaje quijotesco, un Goliat capaz de enfrentarse al poder financiero y político, muestra una real radiografía sobre la sociedad norteamericana de esos años. No en vano, fue uno de los films seleccionados como tesoro histórico por el Congreso norteamericano como testimonio y prueba del período de la América urbana de la Depresión, a modo de recuperación del típico sistema de vida americana (American Way of Live) y que tan bien supo retratar Capra. Y no solo eso, sino que sirvió de ayuda y empuje para muchos espectadores en crisis, con el fin de evadirse de sus múltiples problemas, a la vez que empatizaban con sus protagonistas. El idealista Capra, que tuvo su primer éxito con la deliciosa "Sucedió una noche (1934)", seguida de otras célebres comedias como "El secreto de vivir (1936)", "Vive como quieras (1938)", "Juan Nadie (1940)" o "!Qué bello es vivir! (1946)",conocía como nadie el sentir norteamericano, como él mismo manifestaba:

"Conozco a los americanos mejor que a la gente de cualquier otro país y sé de qué se ríen y de qué debo reírme yo mismo."

caballero sin espada

Con guión de Sidney Buchman, basado en la historia "The Gentelman From Montana", de Lewis R. Foster, "Caballero sin espada", rodada casi exclusivamente en un único escenario, el Senado, obra de Lionel Banks, cuenta con la música del prolífico Dimitri Tiomkin, autor ente otras de música para obras como "El álamo (1960)", "Solo ante el peligro (1952)", "Gigante (1956)" o "Río rojo (1948)", entre otras. La película es una mezcla de cine social y político en clave de comedia, no por ello carente de crítica contra la deshonestidad parlamentaria y la corrupción política en la gran maquinaria gubernamental, mucho más amable y menos ácida y realista que "Tempestad sobre Washington (1962)" de Otto PremingerAl siempre sólido James Stewart y protagonista casi absoluto de la cinta, le secundan unas brillantes actuaciones de Claude Rains, Jean Arthur y Edward Arnold. Una cinta, en definitiva, tanto por su inteligencia, como por su argumento, de total vigencia.

caballero sin espada

Título original: Mr. Smith goes to Washington.

Director: Frank Capra.

Intérpretes: James Stewart, Claude Rains,  Jean Arthur, Thomas Mitchell.

Trailer:


Escena:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

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1846. Glyn Mclyntock (James Stewart) conduce una caravana de pioneros camino de Oregon. Durante el trayecto, Mclyntock salva de morir en la horca a Emerson (Arthur Kennedy), acusado de haber robado un caballo. Ambos pistoleros se reconocen entre sí, habían tenido una relación de amistad, aunque ambos están dispuestos a olvidar y dejar de lado su poco honorable pasado y, empezar una nueva vida e integrarse en la sociedad al igual que los colonos lo harán en su destino final.  Ambos unirán sus fuerzas para contrarrestar un ataque indio en la que resulta herida Linda, la hija de Jeremy Baile, el conductor del grupo de colonos. Se concierta por el comerciante local que las provisiones de los colonos para el invierno serán transportadas en barco por el río. En vista de que los alimentos no llegan, Mclyntock y Cole se desplazan hacia Portland para traer las mercancías donde encuentran que la fiebre del oro ha transformado a la ciudad y a sus gentes. Reina la especulación y los precios antes contratados han subido enormemente, a pesar de haber sido ya satisfecho el precio, el comerciante se niega a entregarlos si no abonan el nuevo establecido. Ante esta injusta actitud, Mclyntock decide cargar la mercancía en el barco siendo perseguidos por los hombres del comerciante. Cole, a cambio de dinero ofrecida por mineros, se apoderará del cargamento. Entre ambos hombres se comenzará una lucha. Al igual que en "Winchester 73 (1950)", Aaron Rosenberg fue el productor parra la Universal, con guión de Borden Chase ("Rio Rojo (1948)") y James Stewart su protagonista. 


Algunos han encontrado similitudes entre el personaje de McAdam y de Mclyntock, situando, a este último, en un tiempo después de haber cumplido su venganza, vivir al margen de la ley y por último, el deseo de redención e integración social. El film se centra en el retrato psicológico del pistolero que quiere olvidar a toda costa su pasado, pero, como el mito del eterno retorno, siempre vuelve y la ausencia de la ley la deberá utilizar para impartir justicia. Un bucle del que no se puede desprender tan fácilmente. El contrapunto es Cole, el cual no puede desprenderse de su pasado delictivo, es atractivo, produce empatía y tiene don de gentes. Aquí no solo deberá luchar contra Cole y sus hombres, sino se tratará de mantener su propia supervivencia en la naturaleza, o mejor dicho, en su contra, en un entorno hostil del paisaje con peligrosos riscos y ríos salvajes, como todos los paisajes de los westerns de Mann. El director en una entrevista concedida así se manifestaba acerca del paisaje de un western: "Nunca comprendí por qué casi todos los westerns se filman en paisajes desérticos. John Ford, por ejemplo, adora Monument Valley, pero no representa todo el Oeste. El desierto representa únicamente una parte. Yo quería mostrar las montañas, las cascadas, las zonas arboladas, las cimas nevadas…el personaje emerge totalmente a partir de estos entornos". Complementen el reparto Rock Hudson como jugador, aunque sin mayor relevancia en el transcurso de la historia y Julia Adams como la joven que despierta a la adolescencia y enamorada de Cole. Mann ofrece un panorama esperanzador para Mclyntock, un posible final, que a través de la perseverancia y el coraje, se consigue un lugar dentro de la ley y la posibilidad de establecerse dentro de la comunidad.


Frase para recordar: "Dadle una montaña, una planicie y os colocará la cámara en el mejor punto, os mostrará esa montaña, esa planicie como quizá nadie supo hacerlo antes que él."

Título original: Bend of the River.

Director: Anthony Mann.

Intérpretes: James Stewart, Arthur Kennedy, Rock Hudson, Julia Adams, Lori Nelson, Harry Morgan, Jay C. Flippen, Chubby Johnson.

Trailer:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

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HORIZONTES LEJANOS (1952). James Stewart en el clásico de Anthony Mann.

1846. Glyn Mclyntock (James Stewart) conduce una caravana de pioneros camino de Oregon. Durante el trayecto, Mclyntock salva de morir en la horca a Emerson (Arthur Kennedy), acusado de haber robado un caballo. Ambos pistoleros se reconocen entre sí, habían tenido una relación de amistad, aunque ambos están dispuestos a olvidar y dejar de lado su poco honorable pasado y, empezar una nueva vida e integrarse en la sociedad al igual que los colonos lo harán en su destino final.  Ambos unirán sus fuerzas para contrarrestar un ataque indio en la que resulta herida Linda, la hija de Jeremy Baile, el conductor del grupo de colonos. Se concierta por el comerciante local que las provisiones de los colonos para el invierno serán transportadas en barco por el río. En vista de que los alimentos no llegan, Mclyntock y Cole se desplazan hacia Portland para traer las mercancías donde encuentran que la fiebre del oro ha transformado a la ciudad y a sus gentes. Reina la especulación y los precios antes contratados han subido enormemente, a pesar de haber sido ya satisfecho el precio, el comerciante se niega a entregarlos si no abonan el nuevo establecido. Ante esta injusta actitud, Mclyntock decide cargar la mercancía en el barco siendo perseguidos por los hombres del comerciante. Cole, a cambio de dinero ofrecida por mineros, se apoderará del cargamento. Entre ambos hombres se comenzará una lucha. Al igual que en "Winchester 73 (1950)", Aaron Rosenberg fue el productor parra la Universal, con guión de Borden Chase ("Rio Rojo (1948)") y James Stewart su protagonista. 


Algunos han encontrado similitudes entre el personaje de McAdam y de Mclyntock, situando, a este último, en un tiempo después de haber cumplido su venganza, vivir al margen de la ley y por último, el deseo de redención e integración social. El film se centra en el retrato psicológico del pistolero que quiere olvidar a toda costa su pasado, pero, como el mito del eterno retorno, siempre vuelve y la ausencia de la ley la deberá utilizar para impartir justicia. Un bucle del que no se puede desprender tan fácilmente. El contrapunto es Cole, el cual no puede desprenderse de su pasado delictivo, es atractivo, produce empatía y tiene don de gentes. Aquí no solo deberá luchar contra Cole y sus hombres, sino se tratará de mantener su propia supervivencia en la naturaleza, o mejor dicho, en su contra, en un entorno hostil del paisaje con peligrosos riscos y ríos salvajes, como todos los paisajes de los westerns de Mann. El director en una entrevista concedida así se manifestaba acerca del paisaje de un western: "Nunca comprendí por qué casi todos los westerns se filman en paisajes desérticos. John Ford, por ejemplo, adora Monument Valley, pero no representa todo el Oeste. El desierto representa únicamente una parte. Yo quería mostrar las montañas, las cascadas, las zonas arboladas, las cimas nevadas…el personaje emerge totalmente a partir de estos entornos". Complementen el reparto Rock Hudson como jugador, aunque sin mayor relevancia en el transcurso de la historia y Julia Adams como la joven que despierta a la adolescencia y enamorada de Cole. Mann ofrece un panorama esperanzador para Mclyntock, un posible final, que a través de la perseverancia y el coraje, se consigue un lugar dentro de la ley y la posibilidad de establecerse dentro de la comunidad.


Frase para recordar: "Dadle una montaña, una planicie y os colocará la cámara en el mejor punto, os mostrará esa montaña, esa planicie como quizá nadie supo hacerlo antes que él."

Título original: Bend of the River.

Director: Anthony Mann.

Intérpretes: James Stewart, Arthur Kennedy, Rock Hudson, Julia Adams, Lori Nelson, Harry Morgan, Jay C. Flippen, Chubby Johnson.

Trailer:


Reseña escrita por Marilyn Rodríguez

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winchester 73
Dos jinetes llegan a Dodge City persiguiendo a un hombre. Es el Día de la Independencia, y la gente se arremolina en torno al premio del concurso de tiro, un rifle único: el Winchester 73. Lin McAdam (James Stewart), uno de los dos forasteros recién llegados, demuestra su gran proeza con las armas y gana el concurso. Pero su contrincante del concurso, verdadero motivo que lo ha llevado hasta allí, se enfrenta a nuestro protagonista en una mezcla de juego y realidad. El contrincante de Lin McAdam es Dutch Henry Brown (Stephen McNally), un tramposo perdedor, que roba el valioso trofeo a su justo vencedor. De esta forma se plantea el inicio de una búsqueda que mantendrá el hilo argumental de la trama y el ritmo narrativo sin hacernos perder el interés en ningún momento. En realidad, los motivos que mueven Lin McAdams son más complejos de lo que aparenta la pérdida de un simple trofeo y lo que este rifle representa en esa época tiene una importancia tan grande que debe ser desglosado en diferentes apartados, los mismos que recorrerá este preciado objeto, hasta que lleguemos a entender cuál es su verdadero valor. A través de un largo peregrinaje, será el propio Winchester, el que cobrando vida propia, nos presente a todos y cada uno de los elementos y personajes que componen en Viejo Oeste. Para mí esta película constituye un cautivador relato, similar a un puzzle visual y narrativo, capaz de integrar en la misma trama de forma magistral todos los iconos característicos de los Westerns. La narración está basada en un relato de Stuart N. Lake, adaptado para el cine por el famoso guionista Borden Chase, en colaboración con Robert L. Richards


winchester 73

Su director, Anthony Mann, injustamente olvidado y no bien valorado, era un director especialmente interesado en dar importancia al paisaje, utilizándolo como una herramienta más. No buscó el esteticismo gratuito, su estilo es directo, nítido y pragmático, suprimiendo en su totalidad lo superfluo que pueda entretener y desviarnos la atención de la puesta en escena, no usando jamás artificios ni efectismo, dando importancia a la palabra pero más a la imagen. Para Mann la imagen explica la historia mientras las palabras sirven para subrayar esta imagen. Mann fue un gran pintor del paisaje, considerándolo como un personaje más, fue capaz de trazar y describir ese tipo de escenarios naturales que pueden llegar a ser hostiles para los humanos, que se ven obligados a desplegar, además del ingenio y la astucia, la violencia como única forma capaz de doblegar tan salvaje y agreste territorio. Anthony Mann realizó once westerns, cinco con James Stewart, siendo este film el inicio de una fructífera asociación que nos dejó películas como:

"Horizontes lejanos (1952)", "Colorado Jim (1953), "Tierras lejanas (1955)" y "The Man from Laramie (1955)".

A través del hilo conductor de dos vaqueros en busca de un hombre para ajustar cuentas, Mann introduce un inteligente planteamiento narrativo: La posesión del elemento más representativo y codiciado para sobrevivir en el Oeste. El nuevo rifle Winchester 73 representa la posibilidad de múltiples disparos y pasa a convertirse en un fetiche del género. Al igual que en el viejo cuento de Andersen, el paso por los diferentes personajes del propio instrumento nos irá describiendo cómo eran las formas de vida, los personajes, los paisajes y las situaciones que allí se vivieron. 


winchester 73

El relato comienza nada menos que en la emblemática Dodge City y con Wyatt Earp de Sheriff. El disparo de salida lo protagoniza, un concurso para demostrar quién es el mejor tirador. Pero el trofeo será arrebatado a su justo ganador y pasará a manos del personaje perseguido por nuestro protagonista, aunque todavía no sepamos qué motivos causaron su rivalidad. Con un buen ritmo narrativo y un excelente montaje, se irán describiendo a cada uno de los poseedores del rifle: Traficantes de armas; indios en rebelión motivados por la matanza del general Custer en Little Big Horn; colonos que intentan asentarse en granjas; grupos aislados del ejército de caballería conocedores de la gran derrota atribuida a la falta de rifles de repetición; bandidos que roban diligencias; la chica guapa que toca en un salón de baile. Todo ello engarzado por la permanente presencia de dos grandes amigos en la búsqueda de un hombre considerado como traidor y que esconde un gran drama familiar. La excelente fotografía de W. Daniels realza la belleza de unos paisajes y una atmósfera congruente en cada momento con los personajes y con la acción que está siendo narrada. Mann nos demuestra en este film que fue un excelente realizador en los espacios abiertos. Las amplias llanuras, recorridas durante el día o la noche, las montañas escarpadas y llenas de cactus, así como el ambiente perfectamente reflejado de la bulliciosa Dodge City o la granja de colonos, son otros actores más que conforman el sólido reparto. Como curiosidad, aparecen en breves papeles, unos jovencísimos Rock Hudson y Tony Curtis.


winchester 73

Director: Anthony Mann.

Intérpretes: James Stewart, Shelley Winters, Dan Duryea, Stephen McNally, Charles Drake, Millard Mitchell, John McIntire, Jay C. Flippen.

Trailer:


Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

WINCHESTER 73 (1950). El mítico western de Anthony Mann.

winchester 73
Dos jinetes llegan a Dodge City persiguiendo a un hombre. Es el Día de la Independencia, y la gente se arremolina en torno al premio del concurso de tiro, un rifle único: el Winchester 73. Lin McAdam (James Stewart), uno de los dos forasteros recién llegados, demuestra su gran proeza con las armas y gana el concurso. Pero su contrincante del concurso, verdadero motivo que lo ha llevado hasta allí, se enfrenta a nuestro protagonista en una mezcla de juego y realidad. El contrincante de Lin McAdam es Dutch Henry Brown (Stephen McNally), un tramposo perdedor, que roba el valioso trofeo a su justo vencedor. De esta forma se plantea el inicio de una búsqueda que mantendrá el hilo argumental de la trama y el ritmo narrativo sin hacernos perder el interés en ningún momento. En realidad, los motivos que mueven Lin McAdams son más complejos de lo que aparenta la pérdida de un simple trofeo y lo que este rifle representa en esa época tiene una importancia tan grande que debe ser desglosado en diferentes apartados, los mismos que recorrerá este preciado objeto, hasta que lleguemos a entender cuál es su verdadero valor. A través de un largo peregrinaje, será el propio Winchester, el que cobrando vida propia, nos presente a todos y cada uno de los elementos y personajes que componen en Viejo Oeste. Para mí esta película constituye un cautivador relato, similar a un puzzle visual y narrativo, capaz de integrar en la misma trama de forma magistral todos los iconos característicos de los Westerns. La narración está basada en un relato de Stuart N. Lake, adaptado para el cine por el famoso guionista Borden Chase, en colaboración con Robert L. Richards


winchester 73

Su director, Anthony Mann, injustamente olvidado y no bien valorado, era un director especialmente interesado en dar importancia al paisaje, utilizándolo como una herramienta más. No buscó el esteticismo gratuito, su estilo es directo, nítido y pragmático, suprimiendo en su totalidad lo superfluo que pueda entretener y desviarnos la atención de la puesta en escena, no usando jamás artificios ni efectismo, dando importancia a la palabra pero más a la imagen. Para Mann la imagen explica la historia mientras las palabras sirven para subrayar esta imagen. Mann fue un gran pintor del paisaje, considerándolo como un personaje más, fue capaz de trazar y describir ese tipo de escenarios naturales que pueden llegar a ser hostiles para los humanos, que se ven obligados a desplegar, además del ingenio y la astucia, la violencia como única forma capaz de doblegar tan salvaje y agreste territorio. Anthony Mann realizó once westerns, cinco con James Stewart, siendo este film el inicio de una fructífera asociación que nos dejó películas como:

"Horizontes lejanos (1952)", "Colorado Jim (1953), "Tierras lejanas (1955)" y "The Man from Laramie (1955)".

A través del hilo conductor de dos vaqueros en busca de un hombre para ajustar cuentas, Mann introduce un inteligente planteamiento narrativo: La posesión del elemento más representativo y codiciado para sobrevivir en el Oeste. El nuevo rifle Winchester 73 representa la posibilidad de múltiples disparos y pasa a convertirse en un fetiche del género. Al igual que en el viejo cuento de Andersen, el paso por los diferentes personajes del propio instrumento nos irá describiendo cómo eran las formas de vida, los personajes, los paisajes y las situaciones que allí se vivieron. 


winchester 73

El relato comienza nada menos que en la emblemática Dodge City y con Wyatt Earp de Sheriff. El disparo de salida lo protagoniza, un concurso para demostrar quién es el mejor tirador. Pero el trofeo será arrebatado a su justo ganador y pasará a manos del personaje perseguido por nuestro protagonista, aunque todavía no sepamos qué motivos causaron su rivalidad. Con un buen ritmo narrativo y un excelente montaje, se irán describiendo a cada uno de los poseedores del rifle: Traficantes de armas; indios en rebelión motivados por la matanza del general Custer en Little Big Horn; colonos que intentan asentarse en granjas; grupos aislados del ejército de caballería conocedores de la gran derrota atribuida a la falta de rifles de repetición; bandidos que roban diligencias; la chica guapa que toca en un salón de baile. Todo ello engarzado por la permanente presencia de dos grandes amigos en la búsqueda de un hombre considerado como traidor y que esconde un gran drama familiar. La excelente fotografía de W. Daniels realza la belleza de unos paisajes y una atmósfera congruente en cada momento con los personajes y con la acción que está siendo narrada. Mann nos demuestra en este film que fue un excelente realizador en los espacios abiertos. Las amplias llanuras, recorridas durante el día o la noche, las montañas escarpadas y llenas de cactus, así como el ambiente perfectamente reflejado de la bulliciosa Dodge City o la granja de colonos, son otros actores más que conforman el sólido reparto. Como curiosidad, aparecen en breves papeles, unos jovencísimos Rock Hudson y Tony Curtis.


winchester 73

Director: Anthony Mann.

Intérpretes: James Stewart, Shelley Winters, Dan Duryea, Stephen McNally, Charles Drake, Millard Mitchell, John McIntire, Jay C. Flippen.

Trailer:


Reseña escrita por Bárbara Valera Bestard

la ventana indiscreta 1954
Alfred Hitchcock, el mago del suspense refleja en su cine como pocos las cualidades humanas, ya sean para hacer el mal como para lo contrario. "La soga (1948)", "Extraños en el tren (1951)" o "Psicosis (1960)" son claros ejemplos de los excelentes retratos de fascinantes personajes. "La ventana indiscreta" no se queda atrás. Fue rodada íntegramente en el plató nº 18 de los estudios Paramount Pictures, ya que Hitchcock no encontró ni la ambientación ni la luminosidad deseada para realizar esta fascinante trama (fue a mirar exteriores a Greenwich Willage), basada en el relato de Cornell Woorich, por la que "el mago del suspense" estuvo nominado al Óscar al mejor director, que fue a parar a manos del genial Elia Kazan por su mítica "La ley del silencio (1954)". J.B. Jeffries (James Stewart) es un importante y reputado fotógrafo que lleva semanas escayolado a causa de una rotura en la pierna, y confinado por ello a una silla de ruedas, y todo en pleno verano. El aburrimiento y el agobiante calor neoyorkino hacen que caiga en el más puro vouyerismo al ponerse a observar meticulosa y obsesivamente sl vecindario: una hermosa y atractiva bailarina de ballet, un compositor y pianista sin éxito, un matrimonio con su perrito...

la ventana indiscreta 1954

Nuestro observador acaba sospechando que uno de sus vecinos, un viajante llamado Lars Thorwald, magistralmente interpretado por Raymond Burr (muy conocido por sus papeles televisivos en las populares series "Perry Mason" e "Ironside"), ha asesinado a su esposa. La novia del protagonista, Lisa Carol (Grace Kelly), una periodista de éxito y mujer adinerada así como Stella (Thelma Ritter), la enfermera de la compañía de seguros que cuida de J.B. al principio no le creen y piensan que todo es fruto de su imaginación pero acabarán por investigar al enigmático vecino para averiguar el suceso, ayudando al protagonista y corriendo verdadero peligro. Tom Doyle (Weldell Corey), amigo y compañero de la guerra del protagonista, que además es detective no da mucho crédito a sus sospechas...Estamos ante un claro ejemplo de lo que debe ser la mirada de un director sobre una historia y su magistral saber hacer creando esa desasosegante atmósfera de suspense y angustia que sumergen al espectador de lleno en la trama, sobre todo, al lograr hacer que nos pongamos en el lugar del protagonista al ver lo que pasa en ese patio de vecinos a través de sus ojos, su prismáticos, más tarde sustituidos por una lente telescópica, cuando las sospechas sobre su misterioso vecino van en aumento.

la ventana indiscreta 1954

Como en toda obra de Hitchcock hay elementos y momentos realmente cómicos magistralmente mezclados con los dramáticos, a destacar cuando utiliza su rascador para aliviar esos picores que tiene su pierna escayolada, como en esas escenas en las que el matrimonio vecino bajan a su perro dentro de una cesta por una cuerda para que salga al jardín del patio, perro que tendrá un papel fundamental en la trama al detectar algo extraño en el jardín. Escenas como las conversaciones de J.B. con Stella acerca de su inseguridad ante lo maravillosa y perfecta que es su joven novia y su miedo al compromiso, así como de política y otras cuestiones, aparte de que es como una especie de voz de su conciencia al advertirle de que no debe seguir observando las vidas de los demás, o como unos vecinos sorprendidos por la típica tormenta vespertina estival y tienen que guardar dentro de casa en colchón, ya que no pueden dormir de otro modo por el agobiante calor, resaltado por le director en el comienzo de unos cuantos planos presentándonos primero el termómetro para enseñarnos las altas temperaturas.

la ventana indiscreta 1954

La banda sonora, a cargo de Franz Waxman resulta el perfecto acompañamiento de  la inquietante historia que se nos presenta. La ambientación lograda se plasma perfectamente con esa fotografía de Robert Burks, en VistaVision, el formato habitualmente usado por Hitchcock a partir de la presentación de los distintos formatos de pantalla panorámicos (CinesmaScope, Technirama, etc) a mediados de la década de los 50, pues el director no era amigo de los formatos excesivamente anchos y creía poder mostrar mejor las tramas de sus películas en el aspect ratio de 1,66:1. y con la enorme calidad de imagen en definición y sonido ofrecidos por el conocimiento del sistema ya en los años 50. James Stewart ya trabajó en la mítica "La soga (1948)", recordemos, filmada también en un solo ambiente y más aún, en un solo plano, muestra de lo que un maestro puede hacer para lograr una obra maestra sin apenas despliegues y medios, sólo con unos excelentes actores y un buen guión. Stewart volvería a trabajar para el director junto a la bellísima Kim Novak en "Vértigo (1958)". Hitchcock tenía una verdadera obsesión por las mujeres rubias; Tippi Hedren, Kim Novak, Doris Day, y por supuesto Grace Kelly.

la ventana indiscreta 1954

La hermosa actriz convertida pocos años después, para desgracia de sus seguidores del mundo del séptimo arte en princesa Gracia de Mónaco, también trabajó con Hitchcock en las excelentes "Crimen perfecto (1954)" y "Atrapa un ladrón (1955)". Su glamour, su belleza y sus elegancia además de su buen hacer en el campo de la intepretación hacen de sus personaje la compañera perfecta para Stewart. Thelma Ritter, una de las mejores actrices de reparto de la historia del cine está soberbia como siempre. Recordemos sus inolvidables interpretaciones en la obra maestra de Mankiewicz "Eva al desnudo (1950)", en la mítica "Vidas rebeldes (1961)" de John Huston o su delicioso personaje de "Confidencias de medianoche (1959)". Hitchcock hace una breve aparición, como era habitual en ele director, en la películas: aparece en el minuto 25, arreglando un reloj en el apartamento del compositor, mientras éste ésta tocando una melodía en su piano. El ambiente de la trama es bastante similar al conseguido en "La soga (1948)", que curiosamente fue un fracaso en la taquilla de su estreno,no siendo así en "La ventana indiscreta (1954)". Sólo el "mago del suspense" con su enorme talento puede lograr algo así.

la ventana indiscreta 1954

Además obsesionado con cuidar cada detalle, cada secuencia, cada plano con su perfeccionismo habitual, que se presenta ya desde el principio con eso soberbios créditos acompañados con esa progresiva apertura de persianas. Además los temas planteados son realmente profundos: el vouyerismo efermizo (sin el cual no es posible averiguar el crimen sin embargo), el desasosiego, la inseguridad, el miedo, la infidelidad, el amor, la maldad ( y la bondad o buena conciencia de hacer lo correcto), en fin, como todo cine del maestro Hitch no deja indiferente a nadie y da mucho que pensar, el hecho de hacer poner al espectador en el lugar del "mirón" hace que "La ventana indiscreta" sea un reflejo de lo que es la sociedad, especialmente en los vecindarios y concretamente en la estación veraniega en la que incluso son darnos cuenta todos podemos llegar a ser un poco James Stewart al ponernos todos al descubierto en cada hogar ante la mirada, ya sea indiscreta o no del resto de personas, la invasión de la intimidad de los demás incluso sin pretenderlo, la curiosidad como un factor humano típico al vivir en sociedad. Una película magnífica, todo un clásico.

Frases pare recordar: 
"¿Por qué un hombre saldría de su  apartamento tres veces en una noche de lluvia con una maleta, regresando tres veces?
"Primero se rompe una pierna, y luego mira por la ventana mirando lo que no debería ver...problemas".


la ventana indiscretala ventana indiscreta


Título original: Rear window.

Director: Alfred Hitchcock.

Intérpretes: James Stewart, Grace Kelly, Thelma Ritter, Raymond Burr, Judith Evelyn.

Trailer:




Escena: 



B.S.O.:




Información complementaria:

Reseña escrita por Alfonso Torres Gallego

LA VENTANA INDISCRETA (1954). Un curioso James Stewart.

la ventana indiscreta 1954
Alfred Hitchcock, el mago del suspense refleja en su cine como pocos las cualidades humanas, ya sean para hacer el mal como para lo contrario. "La soga (1948)", "Extraños en el tren (1951)" o "Psicosis (1960)" son claros ejemplos de los excelentes retratos de fascinantes personajes. "La ventana indiscreta" no se queda atrás. Fue rodada íntegramente en el plató nº 18 de los estudios Paramount Pictures, ya que Hitchcock no encontró ni la ambientación ni la luminosidad deseada para realizar esta fascinante trama (fue a mirar exteriores a Greenwich Willage), basada en el relato de Cornell Woorich, por la que "el mago del suspense" estuvo nominado al Óscar al mejor director, que fue a parar a manos del genial Elia Kazan por su mítica "La ley del silencio (1954)". J.B. Jeffries (James Stewart) es un importante y reputado fotógrafo que lleva semanas escayolado a causa de una rotura en la pierna, y confinado por ello a una silla de ruedas, y todo en pleno verano. El aburrimiento y el agobiante calor neoyorkino hacen que caiga en el más puro vouyerismo al ponerse a observar meticulosa y obsesivamente sl vecindario: una hermosa y atractiva bailarina de ballet, un compositor y pianista sin éxito, un matrimonio con su perrito...

la ventana indiscreta 1954

Nuestro observador acaba sospechando que uno de sus vecinos, un viajante llamado Lars Thorwald, magistralmente interpretado por Raymond Burr (muy conocido por sus papeles televisivos en las populares series "Perry Mason" e "Ironside"), ha asesinado a su esposa. La novia del protagonista, Lisa Carol (Grace Kelly), una periodista de éxito y mujer adinerada así como Stella (Thelma Ritter), la enfermera de la compañía de seguros que cuida de J.B. al principio no le creen y piensan que todo es fruto de su imaginación pero acabarán por investigar al enigmático vecino para averiguar el suceso, ayudando al protagonista y corriendo verdadero peligro. Tom Doyle (Weldell Corey), amigo y compañero de la guerra del protagonista, que además es detective no da mucho crédito a sus sospechas...Estamos ante un claro ejemplo de lo que debe ser la mirada de un director sobre una historia y su magistral saber hacer creando esa desasosegante atmósfera de suspense y angustia que sumergen al espectador de lleno en la trama, sobre todo, al lograr hacer que nos pongamos en el lugar del protagonista al ver lo que pasa en ese patio de vecinos a través de sus ojos, su prismáticos, más tarde sustituidos por una lente telescópica, cuando las sospechas sobre su misterioso vecino van en aumento.

la ventana indiscreta 1954

Como en toda obra de Hitchcock hay elementos y momentos realmente cómicos magistralmente mezclados con los dramáticos, a destacar cuando utiliza su rascador para aliviar esos picores que tiene su pierna escayolada, como en esas escenas en las que el matrimonio vecino bajan a su perro dentro de una cesta por una cuerda para que salga al jardín del patio, perro que tendrá un papel fundamental en la trama al detectar algo extraño en el jardín. Escenas como las conversaciones de J.B. con Stella acerca de su inseguridad ante lo maravillosa y perfecta que es su joven novia y su miedo al compromiso, así como de política y otras cuestiones, aparte de que es como una especie de voz de su conciencia al advertirle de que no debe seguir observando las vidas de los demás, o como unos vecinos sorprendidos por la típica tormenta vespertina estival y tienen que guardar dentro de casa en colchón, ya que no pueden dormir de otro modo por el agobiante calor, resaltado por le director en el comienzo de unos cuantos planos presentándonos primero el termómetro para enseñarnos las altas temperaturas.

la ventana indiscreta 1954

La banda sonora, a cargo de Franz Waxman resulta el perfecto acompañamiento de  la inquietante historia que se nos presenta. La ambientación lograda se plasma perfectamente con esa fotografía de Robert Burks, en VistaVision, el formato habitualmente usado por Hitchcock a partir de la presentación de los distintos formatos de pantalla panorámicos (CinesmaScope, Technirama, etc) a mediados de la década de los 50, pues el director no era amigo de los formatos excesivamente anchos y creía poder mostrar mejor las tramas de sus películas en el aspect ratio de 1,66:1. y con la enorme calidad de imagen en definición y sonido ofrecidos por el conocimiento del sistema ya en los años 50. James Stewart ya trabajó en la mítica "La soga (1948)", recordemos, filmada también en un solo ambiente y más aún, en un solo plano, muestra de lo que un maestro puede hacer para lograr una obra maestra sin apenas despliegues y medios, sólo con unos excelentes actores y un buen guión. Stewart volvería a trabajar para el director junto a la bellísima Kim Novak en "Vértigo (1958)". Hitchcock tenía una verdadera obsesión por las mujeres rubias; Tippi Hedren, Kim Novak, Doris Day, y por supuesto Grace Kelly.

la ventana indiscreta 1954

La hermosa actriz convertida pocos años después, para desgracia de sus seguidores del mundo del séptimo arte en princesa Gracia de Mónaco, también trabajó con Hitchcock en las excelentes "Crimen perfecto (1954)" y "Atrapa un ladrón (1955)". Su glamour, su belleza y sus elegancia además de su buen hacer en el campo de la intepretación hacen de sus personaje la compañera perfecta para Stewart. Thelma Ritter, una de las mejores actrices de reparto de la historia del cine está soberbia como siempre. Recordemos sus inolvidables interpretaciones en la obra maestra de Mankiewicz "Eva al desnudo (1950)", en la mítica "Vidas rebeldes (1961)" de John Huston o su delicioso personaje de "Confidencias de medianoche (1959)". Hitchcock hace una breve aparición, como era habitual en ele director, en la películas: aparece en el minuto 25, arreglando un reloj en el apartamento del compositor, mientras éste ésta tocando una melodía en su piano. El ambiente de la trama es bastante similar al conseguido en "La soga (1948)", que curiosamente fue un fracaso en la taquilla de su estreno,no siendo así en "La ventana indiscreta (1954)". Sólo el "mago del suspense" con su enorme talento puede lograr algo así.

la ventana indiscreta 1954

Además obsesionado con cuidar cada detalle, cada secuencia, cada plano con su perfeccionismo habitual, que se presenta ya desde el principio con eso soberbios créditos acompañados con esa progresiva apertura de persianas. Además los temas planteados son realmente profundos: el vouyerismo efermizo (sin el cual no es posible averiguar el crimen sin embargo), el desasosiego, la inseguridad, el miedo, la infidelidad, el amor, la maldad ( y la bondad o buena conciencia de hacer lo correcto), en fin, como todo cine del maestro Hitch no deja indiferente a nadie y da mucho que pensar, el hecho de hacer poner al espectador en el lugar del "mirón" hace que "La ventana indiscreta" sea un reflejo de lo que es la sociedad, especialmente en los vecindarios y concretamente en la estación veraniega en la que incluso son darnos cuenta todos podemos llegar a ser un poco James Stewart al ponernos todos al descubierto en cada hogar ante la mirada, ya sea indiscreta o no del resto de personas, la invasión de la intimidad de los demás incluso sin pretenderlo, la curiosidad como un factor humano típico al vivir en sociedad. Una película magnífica, todo un clásico.

Frases pare recordar: 
"¿Por qué un hombre saldría de su  apartamento tres veces en una noche de lluvia con una maleta, regresando tres veces?
"Primero se rompe una pierna, y luego mira por la ventana mirando lo que no debería ver...problemas".


la ventana indiscretala ventana indiscreta


Título original: Rear window.

Director: Alfred Hitchcock.

Intérpretes: James Stewart, Grace Kelly, Thelma Ritter, Raymond Burr, Judith Evelyn.

Trailer:




Escena: 



B.S.O.:




Información complementaria:

Reseña escrita por Alfonso Torres Gallego

yo creo en ti 1947
Durante el periodo de la Ley Seca vivida en el Chicago de los años 30, Frank Wiecek es condenado injustamente a 99 años de prisión por el supuesto asesinato cometido a un policía en una taberna clandestina. Once años más tarde la madre de Wiecek publicaría un anuncio en un periódico local ofreciendo 5.000 dólares para aquel que le diese información sobre el verdadero culpable del crimen, un hecho que atraería la atención del redactor jefe del Chicago Times (Richard Kelly) y la posterior asignación del periodista McNeal para que indague sobre el caso. El bueno de James Stewart tras su fracaso en taquilla con la comedia "Ciudad mágica (1947)" necesitaba retomar la senda del éxito profesional participando en películas de cierto prestigio por lo que tomaría la decisión (bastante acertada) de protagonizar el nuevo film de Henry Hathaway ("Niagára (1953)"), "Yo creo en ti", un notable drama con tintes de cine negro y de cierto tono (sobre todo en los primeros compases del film) a documental histórico de la época y cuyo argumento estaría inspirado en un hecho real (eso si, los nombres de los personajes no coinciden con los nombres verdaderos de las personas involucradas en el caso). Stewart representaría el papel del reportero McNeal (uno de esos héroes sociales de remarcada personalidad moralista que tanto le gustaba representar el actor en la gran pantalla), un personaje alejado del entorno sentimentalista que envuelve el caso, escéptico en un primer momento sobre la inocencia de Wiecek pero que terminaría luchando hasta la extenuación tanto para que éste consiga su libertad como para que se haga justicia en un caso cargado de errores judiciales. Entre el resto del grupo de actores que harían presencia en la obra nos encontraríamos con Richard Conte ("Agente especial (1955)") como Frank Wiecek como el presunto culpable de asesinato, Lee J. Cobbs ("La ley del silencio (1954)") encarnado al redactor jefe Richard Kelly y Helen Walker ("El callejón de las almas perdidas (1947)") como la esposa de McNeal.

yo creo en ti 1947

La obra, una de esas películas poco conocidas pero necesarias para aquellos que quieran ver buen cine, se caracterizaría por mostrarnos la  imperiosa y valiente lucha por la libertad periodística (aunque en ciertos casos peque de sensacionalista) y por desvelar los fallos judiciales que se vivían por aquellos años en Norteamérica (que según el film eran habituales y de enorme importancia). Aparte de la extraordinaria interpretación de James Stewart, habría que destacar el genial trabajo del director de fotografía Joseph MacDonald ("¡Viva Zapata (1952)!"), éste nos mostraría un sobria fotografía en blanco y negro caracterizada por aplicar eficazmente el uso de luces y sombras en la mayor parte de las secuencias que desarrollan el film.

yo creo en ti 1947

Entre sus escenas hago mención el momento de la prueba de la maquina de la verdad que se le realiza a Wiecek, una secuencia muy bien dirigida por Hathaway (donde participa el propio creador del polígrafo, Leonard Keller, haciendo de si mismo), llena de tensión e intriga y que transmitía perfectamente la angustia que vivía el personaje de Richard Conte o la secuencia donde McNeal (en un instante de desánimo) visita la casa de la madre de Wiecek avisando que tanto él como el periódico donde trabaja abandonarían el caso. Como curiosidad, James Stewart y Lee J. Cobbs volverían a coincidir con Henry Hathaway 15 años después en aquella mítica superproducción hollywoodense titulada "La conquista del Oeste (1962)".

Frase para recordar: "El mundo es bueno...aquí fuera".

yo creo en ti 1947yo creo en ti 1947

Título original: Call northside 777.

Director: Henry Hathaway.

Intérpretes: James Stewart, Richard Conte, Lee J. Cobbs, Helen Walker, Kasia Orzazewski.

Trailer:




Información complementaria:
Henry Hathaway

Reseña escrita por Jesús Fariña 

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YO CREO EN TI (1947). Un periodista en busca de la verdad.

yo creo en ti 1947
Durante el periodo de la Ley Seca vivida en el Chicago de los años 30, Frank Wiecek es condenado injustamente a 99 años de prisión por el supuesto asesinato cometido a un policía en una taberna clandestina. Once años más tarde la madre de Wiecek publicaría un anuncio en un periódico local ofreciendo 5.000 dólares para aquel que le diese información sobre el verdadero culpable del crimen, un hecho que atraería la atención del redactor jefe del Chicago Times (Richard Kelly) y la posterior asignación del periodista McNeal para que indague sobre el caso. El bueno de James Stewart tras su fracaso en taquilla con la comedia "Ciudad mágica (1947)" necesitaba retomar la senda del éxito profesional participando en películas de cierto prestigio por lo que tomaría la decisión (bastante acertada) de protagonizar el nuevo film de Henry Hathaway ("Niagára (1953)"), "Yo creo en ti", un notable drama con tintes de cine negro y de cierto tono (sobre todo en los primeros compases del film) a documental histórico de la época y cuyo argumento estaría inspirado en un hecho real (eso si, los nombres de los personajes no coinciden con los nombres verdaderos de las personas involucradas en el caso). Stewart representaría el papel del reportero McNeal (uno de esos héroes sociales de remarcada personalidad moralista que tanto le gustaba representar el actor en la gran pantalla), un personaje alejado del entorno sentimentalista que envuelve el caso, escéptico en un primer momento sobre la inocencia de Wiecek pero que terminaría luchando hasta la extenuación tanto para que éste consiga su libertad como para que se haga justicia en un caso cargado de errores judiciales. Entre el resto del grupo de actores que harían presencia en la obra nos encontraríamos con Richard Conte ("Agente especial (1955)") como Frank Wiecek como el presunto culpable de asesinato, Lee J. Cobbs ("La ley del silencio (1954)") encarnado al redactor jefe Richard Kelly y Helen Walker ("El callejón de las almas perdidas (1947)") como la esposa de McNeal.

yo creo en ti 1947

La obra, una de esas películas poco conocidas pero necesarias para aquellos que quieran ver buen cine, se caracterizaría por mostrarnos la  imperiosa y valiente lucha por la libertad periodística (aunque en ciertos casos peque de sensacionalista) y por desvelar los fallos judiciales que se vivían por aquellos años en Norteamérica (que según el film eran habituales y de enorme importancia). Aparte de la extraordinaria interpretación de James Stewart, habría que destacar el genial trabajo del director de fotografía Joseph MacDonald ("¡Viva Zapata (1952)!"), éste nos mostraría un sobria fotografía en blanco y negro caracterizada por aplicar eficazmente el uso de luces y sombras en la mayor parte de las secuencias que desarrollan el film.

yo creo en ti 1947

Entre sus escenas hago mención el momento de la prueba de la maquina de la verdad que se le realiza a Wiecek, una secuencia muy bien dirigida por Hathaway (donde participa el propio creador del polígrafo, Leonard Keller, haciendo de si mismo), llena de tensión e intriga y que transmitía perfectamente la angustia que vivía el personaje de Richard Conte o la secuencia donde McNeal (en un instante de desánimo) visita la casa de la madre de Wiecek avisando que tanto él como el periódico donde trabaja abandonarían el caso. Como curiosidad, James Stewart y Lee J. Cobbs volverían a coincidir con Henry Hathaway 15 años después en aquella mítica superproducción hollywoodense titulada "La conquista del Oeste (1962)".

Frase para recordar: "El mundo es bueno...aquí fuera".

yo creo en ti 1947yo creo en ti 1947

Título original: Call northside 777.

Director: Henry Hathaway.

Intérpretes: James Stewart, Richard Conte, Lee J. Cobbs, Helen Walker, Kasia Orzazewski.

Trailer:




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Henry Hathaway

Reseña escrita por Jesús Fariña 

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Historias de Filadelfia
Después de escenificar en Broadway con gran éxito la obra teatral del dramaturgo Philip Barry, Katharine Hepburn decidiría comprar los derechos de esta obra (apoyándose en gran medida en el poder adquisitivo de su ex pareja sentimental y magnate Howard Hughes) para llevar a cabo su adaptación cinematográfica. Para desarrollar dicho proyecto la mítica actriz iniciaría una búsqueda entre las distintas productoras hollywoodenses para escoger aquella que más se ajustara a sus propósitos, siendo finalmente la MGM la elegida, ya que ésta no sólo le ofrecería ser la estrella indiscutible del film sino que también le daría la autoridad absoluta de seleccionar tanto al director encargado de dirigir la película como a los dos protagonistas masculinos que le acompañarían en el reparto. Ésta se decantaría por George Cukor ("Nacida ayer (1950)"), cineasta que ya conocía de sobra después de haber trabajado anteriormente con él en cuatro de sus películas ("Doble sacrificio (1932)", "Mujercitas (1933)", "La gran aventura de Silvia (1936)" y "Vivir para gozar (1938)"), y por Cary Grant y James Stewart (las primeras opciones fueron Clark Gable y Spencer Tracy pero sus contrataciones no llegaron a buen puerto debido a que éstos estaban comprometidos con otras  producciones) como los dos actores principales. Con un guión adaptado por Donald Ogden Stewart (participe de la primera versión de "Tu y yo (1939)" de Leo McCarey y antes de que fuera exportado a Inglaterra por sus problemas con el Comité de Actividades Antiamericanas durante la época de La Segunda Guerra Mundial), la historia del film estaría centrada en Tracy Lord, una joven arrogante de las altas esferas sociales que vería como su boda con el millonario George Kittredge corría peligro tras la inesperada visita de su anterior marido (C.K. Dexter) y de dos periodistas (Macaulay Connor y Liz Imbrid) que tratan de realizar un reportaje sobre su casamiento.

Historias de Filadelfia

Guerra de sexos, una ligera crítica sobre los entornos burgueses y una trama compuesta de simpáticas secuencias de enredos y diálogos llenos de frescura y dinamismo (como se notaba la mano del maestro Josep L. Mankiewicz en este proyecto) serían algunos de los elementos que mejor definirían este maravilloso film de Cukor. Uniéndose al trío protagonista nos encontraríamos entre el grupo de actores secundarios con Virginia Weidler (una de esas actrices infantiles prometedoras que no llegarían a nada en la etapa adulta y que también veríamos por aquellos años en "Sucedió en China (1938)") y en el drama "El cielo y tu (1940)" compartiendo cartel junto a Bette Davis) encarnando a la espabilada niña Dinah Lord, con Ruth Hussey ("Mujeres (1939)") como Liz Imbrid, la periodista que acompaña a Connor en la realización del reportaje y con John Howard en la piel de George Kittredge, el soso y rico novio de Tracy. Entre sus escenas hago mención la secuencia inicial (y muda) que abre el film donde una enfurecida Katherine Hepburn rompe uno de los palos de golf de Cary Grant y éste le responde con un empujón que le hace tirar al suelo o ese momento donde Macaulay Connor lleva en brazos a una borracha Tracy frente la atónica mirada de su prometido.

Historias de Filadelfia

En 1956 nos llegaría a las grandes pantallas una nueva versión de esta obra titulada "Alta sociedad (1956)", una comedia esta vez musical donde el trío protagonista estaría formado por Bing Crosby, Grace Kelly y Frank Sinatra. Como curiosidad, el Óscar que recibió James Stewart por su papel de Macaulay Connor nunca fue del agrado para el actor ya que para él quien merecía ganar realmente la estatuilla era su amigo Henry Fonda por su trabajo en "Las uvas de la ira (1940)".

Frase para recordar: "Hay algo luminoso dentro de ti. Algo que resplandece como el fuego... y es un fuego intenso, como una hoguera. Eres una mujer de carne y hueso...y es eso justamente extraño, lo sorprendente. Eres un sueño hecho realidad, Tracy, llena de vida, de ardor y de encanto".

historias de Filadelfia Historias de Filadelfia

Título original: The Philadelphia story.

Director: George Cukor.

Intérpretes: Katharine Hepburn, Cary Grant, James Stewart, Ruth Hussey, John Howard.

Escena: 





Información complementaria:
George Cukor

Reseña escrita por Jesús Fariña

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HISTORIAS DE FILADELFIA (1940). Un clásico de George Cukor.

Historias de Filadelfia
Después de escenificar en Broadway con gran éxito la obra teatral del dramaturgo Philip Barry, Katharine Hepburn decidiría comprar los derechos de esta obra (apoyándose en gran medida en el poder adquisitivo de su ex pareja sentimental y magnate Howard Hughes) para llevar a cabo su adaptación cinematográfica. Para desarrollar dicho proyecto la mítica actriz iniciaría una búsqueda entre las distintas productoras hollywoodenses para escoger aquella que más se ajustara a sus propósitos, siendo finalmente la MGM la elegida, ya que ésta no sólo le ofrecería ser la estrella indiscutible del film sino que también le daría la autoridad absoluta de seleccionar tanto al director encargado de dirigir la película como a los dos protagonistas masculinos que le acompañarían en el reparto. Ésta se decantaría por George Cukor ("Nacida ayer (1950)"), cineasta que ya conocía de sobra después de haber trabajado anteriormente con él en cuatro de sus películas ("Doble sacrificio (1932)", "Mujercitas (1933)", "La gran aventura de Silvia (1936)" y "Vivir para gozar (1938)"), y por Cary Grant y James Stewart (las primeras opciones fueron Clark Gable y Spencer Tracy pero sus contrataciones no llegaron a buen puerto debido a que éstos estaban comprometidos con otras  producciones) como los dos actores principales. Con un guión adaptado por Donald Ogden Stewart (participe de la primera versión de "Tu y yo (1939)" de Leo McCarey y antes de que fuera exportado a Inglaterra por sus problemas con el Comité de Actividades Antiamericanas durante la época de La Segunda Guerra Mundial), la historia del film estaría centrada en Tracy Lord, una joven arrogante de las altas esferas sociales que vería como su boda con el millonario George Kittredge corría peligro tras la inesperada visita de su anterior marido (C.K. Dexter) y de dos periodistas (Macaulay Connor y Liz Imbrid) que tratan de realizar un reportaje sobre su casamiento.

Historias de Filadelfia

Guerra de sexos, una ligera crítica sobre los entornos burgueses y una trama compuesta de simpáticas secuencias de enredos y diálogos llenos de frescura y dinamismo (como se notaba la mano del maestro Josep L. Mankiewicz en este proyecto) serían algunos de los elementos que mejor definirían este maravilloso film de Cukor. Uniéndose al trío protagonista nos encontraríamos entre el grupo de actores secundarios con Virginia Weidler (una de esas actrices infantiles prometedoras que no llegarían a nada en la etapa adulta y que también veríamos por aquellos años en "Sucedió en China (1938)") y en el drama "El cielo y tu (1940)" compartiendo cartel junto a Bette Davis) encarnando a la espabilada niña Dinah Lord, con Ruth Hussey ("Mujeres (1939)") como Liz Imbrid, la periodista que acompaña a Connor en la realización del reportaje y con John Howard en la piel de George Kittredge, el soso y rico novio de Tracy. Entre sus escenas hago mención la secuencia inicial (y muda) que abre el film donde una enfurecida Katherine Hepburn rompe uno de los palos de golf de Cary Grant y éste le responde con un empujón que le hace tirar al suelo o ese momento donde Macaulay Connor lleva en brazos a una borracha Tracy frente la atónica mirada de su prometido.

Historias de Filadelfia

En 1956 nos llegaría a las grandes pantallas una nueva versión de esta obra titulada "Alta sociedad (1956)", una comedia esta vez musical donde el trío protagonista estaría formado por Bing Crosby, Grace Kelly y Frank Sinatra. Como curiosidad, el Óscar que recibió James Stewart por su papel de Macaulay Connor nunca fue del agrado para el actor ya que para él quien merecía ganar realmente la estatuilla era su amigo Henry Fonda por su trabajo en "Las uvas de la ira (1940)".

Frase para recordar: "Hay algo luminoso dentro de ti. Algo que resplandece como el fuego... y es un fuego intenso, como una hoguera. Eres una mujer de carne y hueso...y es eso justamente extraño, lo sorprendente. Eres un sueño hecho realidad, Tracy, llena de vida, de ardor y de encanto".

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Título original: The Philadelphia story.

Director: George Cukor.

Intérpretes: Katharine Hepburn, Cary Grant, James Stewart, Ruth Hussey, John Howard.

Escena: 





Información complementaria:
George Cukor

Reseña escrita por Jesús Fariña

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el invisible harvey
A principios de la década de los cincuenta nos llegaría a manos de Henry Koster ("La túnica sagrada (1953)") esta amable fábula de tintes fantásticos que tocaba de manera crítica el mundo de la cordura y la locura. La historia del film estaría basada en una obra teatral de Mary Chase (dramaturga estadounidense que también participaría en la elaboración del guión de esta versión cinematográfica) y en ella nos narraba las aventuras de Elwood P. Dowd, un hombre bondadoso que tiene la particularidad de ser amigo de un imaginario conejo blanco de más de dos metros de altura, hecho que provocaría que su hermana y su sobrina intenten internarlo en un centro psiquiátrico. A partir de ese momento una serie de enredos y situaciones inverosímiles sucederían en torno a su persona. Con sus habituales papeles de tipo paciente y "buena gente", James Stewart daría vida al peculiar protagonista de esta historia, un personaje (que parece sacado de una obra de Frank Capra) cargado de simpatía y optimismo, aficionado a la bebida y que, acompañado de un ser irreal que hace las funciones de su consejero, repartiría alegría y felicidad a toda persona que se encontraba en su camino.

el invisible harvey

Charles Drake (ese mismo año también repetiría cartel con James Stewart en el western  "Winchester 73 (1950)" de Anthony Mann) que se encargaría de representar al doctor Sanderson, el psiquiatra que trata de ayudar a Elwood, Peggy Down ("Nuevo amanecer (1951)") encarnando a Kelly, la guapa enfermera del manicomio que cae fascinada de la atrayente y educada personalidad de Elwood y Josephine Hull ("Arsénico por compasión (1944)") y Victoria Horne ("Cielo azul (1946)") en los papeles de hermana (Louise Simmons) y sobrina (Mae Simmons) del protagonista respectivamente (dos personajes amargados que culpan al bueno de Elwood de sus fracasos sociales), serían algunos de los actores que también nos encontraríamos en el visionado del film. A pesar de que en un primer momento nos pudiera parecer la típica comedia familiar para pasar una tarde de domingo, la obra de Henry Koster se nos presentaba como un canto a la libertad personal y un juicio moral sobre los comportamientos humanos, ¿es mejor ser una persona "normal" y llevar una vida anodina o estar algo loco y ser feliz con todo lo que te rodea? y es que la moraleja del film nos es otra que presentarnos a la locura como un bálsamo para ver los problemas de la vida con mejores ojos y hacer de ella, el mejor aliado para atraer la simpatía de quieres te rodean.

el invisible harvey

Entre sus escenas hago mención el desternillante momento de Luise Simmons donde, en un intento de internar a su hermano, ve como es ella la que finalmente acaba internada en el manicomio. El planteamiento de la obra (un conejo imaginario que se le aparece al protagonista de la historia) sirvió de idea para que el cineasta Richard Kelly lo utilizara en su debut cinematográfico, aquella entretenida rareza titulada "Donnie Darko (2001)". Como curiosidad, esta sería la penúltima película que realizaría Josephine Hull, más conocida por sus papeles teatrales que por sus participaciones cinematográficas y que obtendría por su estupenda interpretación de hermana de James Stewart el Óscar de mejor actriz de reparto en la ceremonia de aquel año.

Frase para recordar: "Son nuestros sueños lo que nos sostienen doctor. Ellos nos diferencian de las bestias, que interés tendría para mí la vida si creyera que todo se reduce a comer, a dormir y a quitarme la ropa...quiero decir a ponérmela."


el invisible harvey
el invisible harvey












Título original: Harvey.

Director: Henry Koster.

Intérpretes: James Stewart, Charles Drake, Peggy Down, Josephine Hull, Victoria Horne.

Trailer:



Información complementaria:
Henry Koster

Reseña escrita por Jesús Fariña

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EL INVISIBLE HARVEY (1950). El amigo imaginario de James Stewart.

el invisible harvey
A principios de la década de los cincuenta nos llegaría a manos de Henry Koster ("La túnica sagrada (1953)") esta amable fábula de tintes fantásticos que tocaba de manera crítica el mundo de la cordura y la locura. La historia del film estaría basada en una obra teatral de Mary Chase (dramaturga estadounidense que también participaría en la elaboración del guión de esta versión cinematográfica) y en ella nos narraba las aventuras de Elwood P. Dowd, un hombre bondadoso que tiene la particularidad de ser amigo de un imaginario conejo blanco de más de dos metros de altura, hecho que provocaría que su hermana y su sobrina intenten internarlo en un centro psiquiátrico. A partir de ese momento una serie de enredos y situaciones inverosímiles sucederían en torno a su persona. Con sus habituales papeles de tipo paciente y "buena gente", James Stewart daría vida al peculiar protagonista de esta historia, un personaje (que parece sacado de una obra de Frank Capra) cargado de simpatía y optimismo, aficionado a la bebida y que, acompañado de un ser irreal que hace las funciones de su consejero, repartiría alegría y felicidad a toda persona que se encontraba en su camino.

el invisible harvey

Charles Drake (ese mismo año también repetiría cartel con James Stewart en el western  "Winchester 73 (1950)" de Anthony Mann) que se encargaría de representar al doctor Sanderson, el psiquiatra que trata de ayudar a Elwood, Peggy Down ("Nuevo amanecer (1951)") encarnando a Kelly, la guapa enfermera del manicomio que cae fascinada de la atrayente y educada personalidad de Elwood y Josephine Hull ("Arsénico por compasión (1944)") y Victoria Horne ("Cielo azul (1946)") en los papeles de hermana (Louise Simmons) y sobrina (Mae Simmons) del protagonista respectivamente (dos personajes amargados que culpan al bueno de Elwood de sus fracasos sociales), serían algunos de los actores que también nos encontraríamos en el visionado del film. A pesar de que en un primer momento nos pudiera parecer la típica comedia familiar para pasar una tarde de domingo, la obra de Henry Koster se nos presentaba como un canto a la libertad personal y un juicio moral sobre los comportamientos humanos, ¿es mejor ser una persona "normal" y llevar una vida anodina o estar algo loco y ser feliz con todo lo que te rodea? y es que la moraleja del film nos es otra que presentarnos a la locura como un bálsamo para ver los problemas de la vida con mejores ojos y hacer de ella, el mejor aliado para atraer la simpatía de quieres te rodean.

el invisible harvey

Entre sus escenas hago mención el desternillante momento de Luise Simmons donde, en un intento de internar a su hermano, ve como es ella la que finalmente acaba internada en el manicomio. El planteamiento de la obra (un conejo imaginario que se le aparece al protagonista de la historia) sirvió de idea para que el cineasta Richard Kelly lo utilizara en su debut cinematográfico, aquella entretenida rareza titulada "Donnie Darko (2001)". Como curiosidad, esta sería la penúltima película que realizaría Josephine Hull, más conocida por sus papeles teatrales que por sus participaciones cinematográficas y que obtendría por su estupenda interpretación de hermana de James Stewart el Óscar de mejor actriz de reparto en la ceremonia de aquel año.

Frase para recordar: "Son nuestros sueños lo que nos sostienen doctor. Ellos nos diferencian de las bestias, que interés tendría para mí la vida si creyera que todo se reduce a comer, a dormir y a quitarme la ropa...quiero decir a ponérmela."


el invisible harvey
el invisible harvey












Título original: Harvey.

Director: Henry Koster.

Intérpretes: James Stewart, Charles Drake, Peggy Down, Josephine Hull, Victoria Horne.

Trailer:



Información complementaria:
Henry Koster

Reseña escrita por Jesús Fariña

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caballero sin espada
El desafío de un idealista e ingenuo senador contra la corrupta maquinaria política que mueve la ciudad de Washington sería el resumen argumental de esta maravillosa obra dirigida por Frank Capra ("Que bello es vivir (1946)") con guión de Sydney Buchman (uno de los grandes guionistas norteamericanos de la década de los años 30 y 40 antes de verse envuelto en la famosa "caza de brujas" de Hollywood) y que obtendría un total de 11 nominaciones en los premios de la academia de aquel año, entre ellas mejor película, director y actor principal. El fim (que abusa en exceso el tono patriótico y en estar recalcando en todo momento los correctos valores que debe tener un buen ciudadano norteamericano) sacaría a la luz los trapos sucios que se mueven en el mundo de la política desde la corrupción de sus gobernantes hasta el uso de los medios de comunicación como vehículo que manipula a las masas sociales. James Stewart, haciendo gala de su buen hacer interpretativo hasta el extremo de eclipsar con sus apariciones a sus colegas de reparto, representaría al "héroe" en cuestión (Jefferson Smith), una especie de David que se enfrenta al todopoderoso Goliath, cargado de bondad y de buenas intenciones que luchará hasta la extenuación por defender su honestidad y los principios constitucionales de su nación. Jean Arthur ("Raíces profundas (1953)") como Clarissa Saunders, la secretaria que ayuda a Smith a que éste consiga sus propósitos, Claude Rains ("Casablanca (1942)") en el papel del traicionero senador Joseph Paine, Edward Arnold ("Juan nadie (1941)") encarnando a Jim Taylor, el despiadado hombre de negocios que manipula las decisiones del gobierno y Thomas Mitchell ("La diligencia (1939)") como el periodista Dizz Moore completarían el resto de actores principales. Entre sus míticas escenas habría que mencionar el maratoniano discurso final de Jefferson con voz ronca (se comenta que se consiguió a base de cloruro de mercurio) para convencer su inocencia a los miembros del Jurado y destapar los turbios asuntos de algunos políticos en el Senado. Como curiosidad, la obra estuvo prohibida en muchos de los países que se regentaba el autoritarismo (entre ellas la España falangista y la Alemania nazi) mientras que en otros se les modificaría el doblaje para no reflejar el mensaje democrático que transmitía el film.

Frase para recordar: "Las causas perdidas son las únicas por las que merece la pena luchar".


caballero sin espada


Título original: Mr. Smith goes to Washington.

Director: Frank Capra.

Intérpretes: James Stewart, Claude Rains,  Jean Arthur, Thomas Mitchell.

Trailer: 




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Jean Arthur

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CABALLERO SIN ESPADA (1939). James Stewart frente la corrupta maquinaria política.

caballero sin espada
El desafío de un idealista e ingenuo senador contra la corrupta maquinaria política que mueve la ciudad de Washington sería el resumen argumental de esta maravillosa obra dirigida por Frank Capra ("Que bello es vivir (1946)") con guión de Sydney Buchman (uno de los grandes guionistas norteamericanos de la década de los años 30 y 40 antes de verse envuelto en la famosa "caza de brujas" de Hollywood) y que obtendría un total de 11 nominaciones en los premios de la academia de aquel año, entre ellas mejor película, director y actor principal. El fim (que abusa en exceso el tono patriótico y en estar recalcando en todo momento los correctos valores que debe tener un buen ciudadano norteamericano) sacaría a la luz los trapos sucios que se mueven en el mundo de la política desde la corrupción de sus gobernantes hasta el uso de los medios de comunicación como vehículo que manipula a las masas sociales. James Stewart, haciendo gala de su buen hacer interpretativo hasta el extremo de eclipsar con sus apariciones a sus colegas de reparto, representaría al "héroe" en cuestión (Jefferson Smith), una especie de David que se enfrenta al todopoderoso Goliath, cargado de bondad y de buenas intenciones que luchará hasta la extenuación por defender su honestidad y los principios constitucionales de su nación. Jean Arthur ("Raíces profundas (1953)") como Clarissa Saunders, la secretaria que ayuda a Smith a que éste consiga sus propósitos, Claude Rains ("Casablanca (1942)") en el papel del traicionero senador Joseph Paine, Edward Arnold ("Juan nadie (1941)") encarnando a Jim Taylor, el despiadado hombre de negocios que manipula las decisiones del gobierno y Thomas Mitchell ("La diligencia (1939)") como el periodista Dizz Moore completarían el resto de actores principales. Entre sus míticas escenas habría que mencionar el maratoniano discurso final de Jefferson con voz ronca (se comenta que se consiguió a base de cloruro de mercurio) para convencer su inocencia a los miembros del Jurado y destapar los turbios asuntos de algunos políticos en el Senado. Como curiosidad, la obra estuvo prohibida en muchos de los países que se regentaba el autoritarismo (entre ellas la España falangista y la Alemania nazi) mientras que en otros se les modificaría el doblaje para no reflejar el mensaje democrático que transmitía el film.

Frase para recordar: "Las causas perdidas son las únicas por las que merece la pena luchar".


caballero sin espada


Título original: Mr. Smith goes to Washington.

Director: Frank Capra.

Intérpretes: James Stewart, Claude Rains,  Jean Arthur, Thomas Mitchell.

Trailer: 




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el hombre que mato a Liberty Valance
Con cierto aire de nostalgia, John Ford rodaría con 68 años una de sus últimas películas tocando un género donde se le puede considerar pez en el agua, el western, en ella el realizador haría una especie de despedida al lado más primitivo del Oeste en detrimento de un Oeste que con la llegada del ferrocarril se volvía más civilizado, donde el héroe rudo y fuerte iba a ser desplazado (a pesar de sus logros) por un nuevo tipo de héroe,  el guiado más por la moralidad y la razón de las palabras. La obra basada en un relato de Doroty M. Jhonson pondría a James Stewart como un abogado del Este (Ransom Stoddard) que lucha por imponer la ley y el orden en un pueblo dominado bajo el temor de un peligroso pistolero llamado Liberty Valance, sus métodos cultos y pacíficos iban a chocar con el carácter tosco de Tom Doniphon (John Wayne), un vaquero cuyo pensamiento era resolver los conflictos a través del plomo de los revólveres. Aparte de los míticos, John Wayne y James Stewart (ambos repetirían juntos ese mismo año con "La conquista del Oeste (1962)" del propio John Ford) disfrutaríamos de la presencia de un plantel de interesantes secundarios, entre ellos, Andy Devine (como el bonachón y cobarde comisario del pueblo), Edmond O´Brien (el en papel del carismático periodista borracho Dutton Peabody) o la bella Vera Miles ("Psicosis (1960)") como la mujer que enamoraría a Ransom Stoddard y a Tom Doniphon. Del mismo modo, en el plantel de villanos destacar la participación del gran Lee Marvin (en una década de los sesenta, memorable para el actor al protagonizar clásicos de la talla de "Doce del patíbulo (1967)" o "La leyenda de la ciudad sin nombre (1969)") como el temible Liberty Valance o el estadounidense Lee Van Cleff, un actor que desde su debut en el clásico de Fred Zinnemann ("Sólo ante el peligro (1952)") se consagraría como uno de los malos por excelencia en el mundo del cine. Una de las escenas más significativas es el momento del incendio provocado por Tom Doniphon en su propio hogar, una genial descripción de la "derrota" de un héroe relegado, lleno de ira y decepción que ve como la gloria y el sueño de casarse con la mujer que ama es arrebatada por el recién llegado Ramson Stoddard. Como curiosidad esta sería la última vez que John Ford rodaría en blanco y negro.

Frase para recordar: " En el Oeste, cuando la leyenda supera la verdad, publicamos la leyenda".

el hombre que mato a Liberty Valanceel hombre que mato a liberty valance

Título original: The man who shot Liberty Valance.

Director: John Ford.

Intérpretes: James Stewart, John Wayne, Lee Marvin, Vera Miles.

Trailer: 


B.S.O.: 





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EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE (1962). Un clásico de John Ford.

el hombre que mato a Liberty Valance
Con cierto aire de nostalgia, John Ford rodaría con 68 años una de sus últimas películas tocando un género donde se le puede considerar pez en el agua, el western, en ella el realizador haría una especie de despedida al lado más primitivo del Oeste en detrimento de un Oeste que con la llegada del ferrocarril se volvía más civilizado, donde el héroe rudo y fuerte iba a ser desplazado (a pesar de sus logros) por un nuevo tipo de héroe,  el guiado más por la moralidad y la razón de las palabras. La obra basada en un relato de Doroty M. Jhonson pondría a James Stewart como un abogado del Este (Ransom Stoddard) que lucha por imponer la ley y el orden en un pueblo dominado bajo el temor de un peligroso pistolero llamado Liberty Valance, sus métodos cultos y pacíficos iban a chocar con el carácter tosco de Tom Doniphon (John Wayne), un vaquero cuyo pensamiento era resolver los conflictos a través del plomo de los revólveres. Aparte de los míticos, John Wayne y James Stewart (ambos repetirían juntos ese mismo año con "La conquista del Oeste (1962)" del propio John Ford) disfrutaríamos de la presencia de un plantel de interesantes secundarios, entre ellos, Andy Devine (como el bonachón y cobarde comisario del pueblo), Edmond O´Brien (el en papel del carismático periodista borracho Dutton Peabody) o la bella Vera Miles ("Psicosis (1960)") como la mujer que enamoraría a Ransom Stoddard y a Tom Doniphon. Del mismo modo, en el plantel de villanos destacar la participación del gran Lee Marvin (en una década de los sesenta, memorable para el actor al protagonizar clásicos de la talla de "Doce del patíbulo (1967)" o "La leyenda de la ciudad sin nombre (1969)") como el temible Liberty Valance o el estadounidense Lee Van Cleff, un actor que desde su debut en el clásico de Fred Zinnemann ("Sólo ante el peligro (1952)") se consagraría como uno de los malos por excelencia en el mundo del cine. Una de las escenas más significativas es el momento del incendio provocado por Tom Doniphon en su propio hogar, una genial descripción de la "derrota" de un héroe relegado, lleno de ira y decepción que ve como la gloria y el sueño de casarse con la mujer que ama es arrebatada por el recién llegado Ramson Stoddard. Como curiosidad esta sería la última vez que John Ford rodaría en blanco y negro.

Frase para recordar: " En el Oeste, cuando la leyenda supera la verdad, publicamos la leyenda".

el hombre que mato a Liberty Valanceel hombre que mato a liberty valance

Título original: The man who shot Liberty Valance.

Director: John Ford.

Intérpretes: James Stewart, John Wayne, Lee Marvin, Vera Miles.

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